Economía circular, huella de carbono y electromovilidad: la mirada a futuro de CES

El equipo de Certificación Edificio Sustentable ya está pensando en el desarrollo de nuevas versiones, que incorporarán indicadores relacionados con ejes fundamentales para un país que lucha contra el cambio climático.

Al menos tres temas nuevos están marcando la pauta en el trabajo que desarrolla el equipo de Certificación Edificio Sustentable (CES) junto a las instituciones involucradas en el Comité Directivo para evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile. Se trata de lineamientos que paulatinamente irán incorporándose en las siguientes versiones del sistema de certificación.

“Hemos estado revisando varios temas. El primero tiene que ver con indicadores asociados con cuantificación de la huella de carbono del edificio. Hemos trabajado en la versión 1.1 que vamos a liberar a fin de año, la cual va a incorporar la cuantificación de las emisiones de carbono en la operación”, comenta el jefe de CES, Hernán Madrid.

Adicionalmente, en el contexto del convenio de colaboración con los ministerios de Energía y de Obras Públicas, se está desarrollando un estudio piloto para medir la huella de carbono completa de un edificio ya certificado, como es el Centro Día Adulto Mayor de Punta Arenas. De esta manera, se ha podido explorar la cuantificación de las emisiones, además de la etapa de operación, lo que ha permitido revisar materiales, proceso de construcción, transporte de materiales y elementos constructivos. “Lo que estamos tratando de hacer es ver las brechas que hay, lo que nos falta y cómo abordarlo”, señala Hernán Madrid.

El objetivo de este trabajo ha sido entregar información e incorporar los lineamientos que ha desarrollando la Mesa de Huella de Carbono para la Edificación, albergada en el Instituto de la Construcción, en el marco de un convenio de colaboración con el Ministerio de Vivienda, donde CES ha estado participando desde el comienzo, de manera de alinear sus metodologías con el trabajo que se desarrolla en el país. 

“Con todos esos antecedentes esperamos desarrollar un set de requerimientos para incorporar en una futura versión 2 de la certificación, que apunte a cuantificar la huella de carbono durante todo el ciclo de vida del edificio, considerando la operación que ya la tenemos abordada y la etapa diseño con  materiales y productos para la construcción, el proceso constructivo y la posterior renovación y mejoramiento del edificio”, detalla el jefe de CES.

Economía circular

El segundo punto en el que se ha estado avanzando es la economía circular. Si bien, ya existe una actualización de esta mirada en la versión 1.1, que tiene que ver con el plan de gestión de residuos durante la construcción y la cuantificación de los residuos que genera el proceso de construcción, en las siguientes versiones queremos incorporar indicadores directos de economía circular. “Algunos tienen que ver con la reutilización de un edificio completo o de parte de ellos. Los edificios patrimoniales tienen algo de eso, pero ahora la mirada es más amplia. La idea es que las partes del edificio o uno completo se diseñe pensando en modularidad, para poder desarmarlo y poder armarlo en otro lugar”, indica Hernán Madrid.

En definitiva, la apuesta es lograr la reutilización del edificio, su estructura, terminaciones o la envolvente. El segundo punto considerado para una nueva versión de la certificación es la reutilización de material. “El ejemplo más fácil de visualizar es el pavimento: los áridos que se usan nuevamente como si fueran un material nuevo en los alrededores. Vamos a buscar la reutilización de todo tipo de materiales”, afirma el jefe de CES.

Finalmente, muy de la mano de la innovación, la mirada se ha puesto sobre la electromovilidad. “La línea que hemos explorado en el marco del convenio de colaboración direccionaba a la incorporación de elementos que faciliten la  electromovilidad en la ciudad. Buscamos identificar cuántos estacionamientos deberían tener cargadores eléctricos, qué características deberían tener, por ejemplo”, señala Hernán Madrid.

Asimismo, CES no ha estado ajeno a la incorporación del hidrógeno verde como fuente de energía, debido a la amplia gama de aplicaciones que puede ofrecer. “Hemos visto algunas a escala cerrada en instalaciones de aeropuertos o centros de distribución. Al movilizarse equipaje o encomiendas, en descarga de camiones y almacenaje; equipos que se utilizan con energía eléctrica que puedan migrar para que esa energía esté en forma de hidrógeno verde. Son temas nuevos, pero debemos darle cabida dentro de la certificación”, concluye el jefe de CES.

Arquitectura orientada al máximo confort en infraestructura deportiva

Ventilación e iluminación natural, artefactos de bajo consumo y sistemas de recuperación de calor caracterizan el diseño de edificios de amplios espacios, que desafían a los arquitectos con enfoque sustentable.

Polideportivos, gimnasios, estadios y hasta piscinas han logrado la certificación CES, buscando comprobar los atributos de eficiencia energética que garantizan el confort de los usuarios. Trabajar en estos recintos tiene sus particularidades y, por lo mismo, los arquitectos desarrollan sus proyectos multidisciplinariamente para lograr un resultado final que, a todas luces, destaca por sustentabilidad y comodidad.

“Incorporar a estos recintos condiciones de confort térmico, de sustentabilidad energética y disminuciones de consumo son elementos vitales. Permiten edificios útiles, perdurables, confortables en el tiempo que son aportes reales para la sociedad”, dice Pedro Bartolomé de Bis Arquitectos, oficina responsable de la Piscina Municipal de Talca, recientemente reconocida con el Premio CES 2021.

Según el arquitecto, la particularidad de las herramientas CES es que se adaptan tanto para condiciones de poca intensidad como para intensidad máxima, donde él visualiza un criterio importante de por medio, para no sobredimensionar equipos. “En el caso de la piscina, desde nuestra asesora CES que fue Fernanda Soto hasta la entidad evaluadora tuvieron que aplicar criterios que no son tan usuales y que permiten validar el edificio. Hoy en día CES cada vez tiene más tipologías particulares para trabajar, como para aeropuertos, por ejemplo”, destaca.

Piscina Temperada de Talca, 1º lugar Categoría Edificio Certificado, Premio CES 2021.

Y es que la arquitectura de un recinto deportivo es muy distinta a la de un espacio habitacional o destinado a oficinas. “En los gimnasios se trabaja con criterios más amplios, porque la climatización es diferente. Se busca un uso adecuado, entendiendo que dentro hay generación de calor, debido a la actividad deportiva. A veces uno tiende a calefaccionar sectores más enfocados como las graderías más que llevar todo el recinto a temperaturas de confort”, explica Pedro Bartolomé.

Luz natural

Para el arquitecto la iluminación es también un punto importante en cuanto a homogeneidad. Por eso, se busca aprovechar la luz natural, para que en épocas medias del año solo se usen las ganancias naturales a través de ventanas o paños translúcidos. En tanto, Tomás Prado de Prado Arquitectos, oficina responsable del Polideportivo Municipal de Collipulli, rescata el respeto por el lugar. “Usamos los árboles existentes como elementos pasivos de eficiencia energética, para que en la arquitectura puedan posicionarse en el lugar de acuerdo a las orientaciones”, comenta.

De esta manera, se logra controlar el sobrecalentamiento de los edificios para que tengan confort, sin que sean necesarios equipos mecánicos para calefaccionar o enfriar. “Se optimiza mucho la iluminación durante el día, para no tener que usar la iluminación artificial. La idea es que esta se encienda cuando empiece a oscurecer. Se usan equipos de bajo consumo. También todos los equipos de ducha, WC y lavamanos son con tiempos controlados de uso, entonces se van produciendo ahorros. Además, se trabaja con buena aislación para que el calor se mantenga y los gastos generales no suban”, detalla el arquitecto.

Proyecto Polideportivo Municipal de Collipulli, en proceso de certificación.

Otra característica propia de la arquitectura deportiva es que el gran espacio principal tiene un gran volumen de aire y es en ese gran volumen donde se debe buscar el mayor confort térmico. “Eso hay que tratar de regular y como hay grandes cubiertas, hay que preocuparse de que estén bien aisladas”, dice Tomás Prado.

Recuperación de calor

Para las condiciones de invierno, los espacios deportivos suelen contar con sistemas de recuperación de calor, donde se traspasa el calor del aire que se extrae del edificio al aire fresco que ingresa, lo que permite ahorrar en climatización. “En climas más adversos, cuesta calentar un gimnasio, entonces hay que tratar de que no se enfríe tanto, para que después calentarlo no cueste”, explica el profesional de Prado Arquitectos.

Los desafíos de eficiencia energética no son ajenos para el Ministerio de Obras Públicas. Por eso, Pedro Rojas, seremi de Obras Públicas de Coquimbo, explica que, a través de la Dirección de Arquitectura, se ha trabajado enormemente para que todos los diseños realizados contemplen estos parámetros.

“Este norte para nosotros es muy relevante. Personalmente, he tenido la posibilidad de trabajar directamente en infraestructura desarrollada con estos parámetros de Certificación Edificio Sustentable. Es así como en el Centro Deportivo Integral de Caldera (hoy Centro Elige Vivir Sano de Caldera), donde trabajé con Pablo Herman, arquitecto del proyecto, nos llevó a varios desafíos. En infraestructura deportiva es un reto la envergadura, los grandes niveles de aire en su interior”, indica Pedro Rojas. Este proyecto fue desarrollado por el Instituto Nacional del Deporte. 

Centro Elige Vivir Sano de Caldera, 3º lugar Categoría Edificio Certificado, Premio CES 2019.

Según el seremi y también arquitecto, poder mantener las condiciones de habitabilidad con un consumo bajo de energía fue lo más importante en el trabajo con el centro deportivo. “Tuvimos que diseñar espacios con ventilación cruzada desde los inicios, pensando desde las bases del proyecto, porque hay que partir los diseños considerando estas condiciones desde un comienzo”, señala.

Cómo el Hospital de Curicó alcanzó una certificación CES sobresaliente

Con 74,5 puntos, el edificio que beneficiará a miles de personas de la Región del Maule acaba de certificarse. Su diseño integrado, aislación acústica, iluminación, cuidada selección de materiales y hasta su manejo de residuos, lo destacan.

Construido por OHL con la asesoría de B-Green, el Hospital de Curicó se impone en la Región del Maule con más de 109 mil m2 construidos, lo que multiplica por casi cinco veces la superficie del recinto anterior que atendía a parte importante de la población en la Región del Maule. El edificio de alta complejidad hospitalaria acaba de obtener una certificación CES sobresaliente, nada menos que con 74,5 puntos.

Bajo el mandato de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas del Maule y el Servicio de Salud Maule, este hospital tendrá 400 camas de hospitalización, 54 de ellas para la atención de pacientes críticos. Además, contará con sillones de diálisis, 9 box de emergencia, 12 pabellones, 5 salas de parto, 16 salas de procedimientos, 800 estacionamientos y un helipuerto disponible para traslados de alta complejidad.

Con siete pisos de altura y dos niveles subterráneos, esta moderna infraestructura no solo cuenta con un alto grado de autonomía energética, sino que, además, es totalmente amigable con el entorno. Éste fue el resultado del trabajo mancomunado de un gran equipo multidisciplinario, tal como relatan sus protagonistas.

“En el proceso de ejecución de obra estaban considerados los parámetros con los cuales se establecen los requerimientos de eficiencia energética como envolvente térmica, fachada ventilada, iluminación, ahorro de agua, paisajismo, aislación acústica, etc. Velamos por cumplir todo lo establecido, durante todo el proceso de ejecución de obra. Además, nos preocupamos de la certificación de los materiales a utilizar y su trazabilidad”, explica Juan Pablo Sepúlveda, jefe de Calidad del Hospital Provincial de Curicó en OHL.

 En este sentido, el especialista de la empresa constructora comenta que la preocupación por la certificación incluso alcanzó a los materiales y su trazabilidad. “El manejo de residuos de la obra también estaba asociado a CES. Se consideró cuánto se podía reutilizar en obra. No fue solo un cumplimiento llevado a cabo de manera documental, fue de la mano de la ejecución en terreno. Velamos por cumplir con la tipología de materiales descritos y la ejecución de acuerdo al diseño de eficiencia energética”, detalla Sepúlveda.

Tope de línea

Para el arquitecto Javier Durán, socio de B-Green Chile, entidad encargada de la asesoría CES, en este proyecto se reúnen todas las buenas prácticas de un edificio sustentable. “Los términos de referencia exigían contar con esta certificación y este proyecto consigue el máximo puntaje en instalaciones y energía gracias a que el edificio combina reducciones de puentes térmicos, mejoramiento de la envolvente, sistemas altamente eficientes, iluminación de alta calidad. Desde el inicio suponía estar en el tope de línea de los requerimientos”, comenta.

Aunque no se trata del primer edificio certificado por B-Green, la obra cobra relevancia debido a las particularidades de la metodología CES Hospitales, que permite incluir estrategias pasivas de ahorro energético. “Estamos súper contentos. Este proyecto es muy significativo. Aunque no es el primero que certificamos fue sobresaliente. Cuando partimos desarrollando este proyecto, el sistema CES sólo cubría los sistemas más convencionales. Comenzamos con la versión borrador y para el equipo fue complejo traducir estos requerimientos sin errar ni perder puntos en el proceso. Felizmente, el manual final resultó con una evaluación bastante favorable”, explica Javier Durán.

Debido a las condiciones en que debía desarrollarse el proyecto y a su alto nivel de exigencia, parecía que técnicamente el trabajo se hacía cuesta arriba. Sin embargo, avanzar en equipo lo hizo todo más fácil. “La cantidad de gente que participó en el diseño, en la construcción, los cambios en los roles, te obligan a tener una metodología. Organizar todo es una labor que a medida que aumenta la complejidad es más engorrosa. Pero, el diseño integrado exige el cruce entre especialidades y la discusión de los aspectos sustentables y de eficiencia energética”, recuerda el arquitecto socio de B-Green.

Y es que la arquitectura se desarrollaba en Santiago, el proyecto y la obra se ejecutaba en Curicó y gran parte de las especialidades radicaba en España. Por eso, el esfuerzo de todo el equipo fue enorme. “Tal vez los aspectos de eficiencia energética son invisibles para los usuarios, pero para ellos las condiciones ambientales son muy relevantes. Esto se ha cuidado muchísimo y se ha intentado generar un buen óptimo entre esas variables: la selección de materiales para tener una mínima o cero contaminantes en el interior, la selección de colores que busca mejorar la experiencia de los usuarios”, detalla Javier Durán.

Premios CES 2021: ejemplos de buena arquitectura y destacada trayectoria

Por Paola Molina, presidenta de CES.

El Premio CES es una iniciativa anual, creada desde el Directorio de la Certificación Edificio Sustentable, -durante la presidencia de Ricardo Fernández (2019-2020), actual presidente del Instituto de la Construcción- y con alegría vemos que cada vez toma más relevancia en nuestro país. 

Estos premios buscan relevar y promover desde la certificación, las mejores prácticas de sustentabilidad en el sector edificación de uso público, destacando a los proyectos que han hecho un mayor esfuerzo al certificarse, con el fin de incentivar lograr cada vez mejores prácticas sostenibles, aportando, además, a levantar indicadores del sector para avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Actualmente, se encuentran en proceso de certificación sobre 400 proyectos, de los cuales 67 ya están certificados y 227 precertificados, los demás están en proceso de certificación. A la fecha, hay un 36% de proyectos en el ámbito de educación, un 20% en oficinas y el resto se divide entre seguridad, servicios, salud, deporte y cultura.

Todos los proyectos ganadores en esta tercera versión de los Premios CES están en la zona centro-sur del país y, en su mayoría, en la Región de la Araucanía, lo que muestra que la herramienta está siendo un motor de avance nacional no centralizado en la materia, teniendo proyectos certificados en todas las regiones del país.

Es importante destacar que desde su primera versión, además de reconocer a los proyectos y equipos, se ha establecido un galardón especial que premia al profesional destacado, y se otorga a quien desde su área de acción haya sido un motor para el desarrollo, alcance y difusión de la Certificación.

En la primera versión este premio recayó sobre el arquitecto Norman Goijberg, quien fuera también el primer presidente de CES (2014 – 2016) y quien aportó desde un inicio con toda su experiencia, visión y empuje para concretar y poner en marcha la certificación.

En la segunda versión, el premio se otorgó a la arquitecta Margarita Cordaro, quien también presidió la certificación en el periodo 2017-2018 por su permanente esfuerzo hacia la consolidación de esta herramienta, tanto en su contenido y alcance como en su utilización desde el sector público para lograr mejorar los estándares de la edificación dependientes de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. 

En esta tercera versión, el premio fue otorgado a la constructora civil Yoselin Rosas, quien desde sus inicios profesionales ha sido un motor para el desarrollo sostenible en el sector construcción impulsando la colaboración, gestión y visión sistémica de avance. Primero lo hizo desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en relación con temas de eficiencia energética y energías renovables y actualmente lo hace desde el Ministerio de Energía como motor del convenio con CES dentro de muchas otras iniciativas.

Un simple ejemplo de lo anterior fue durante el año 2018, cuando organizó una pasantía a Japón subsidiada por el Gobierno Japonés a través de la JICA (Agencia de colaboración internacional de Japón). Esta experiencia duró dos semanas, donde 10 profesionales que representaban a distintas instituciones público-privadas entre las que se encontraba: Minvu, Minsal, MMA, Minergía, CChC, Colegio de Arquitectos de Chile y CES, desarrollaron una clara visión conjunta de estrategias para Chile para lograr abordar edificios Net 0 Energía, en el corto, mediano y largo plazo.

Esta acción, sin duda, permitió la apertura y cimentación de un futuro net 0 energía en nuestro sector y también permitió la inclusión en el Convenio Minergía – CES (IC) además de mejorar la herramienta, avanzar con todos los indicadores necesarios para incorporar estándares con miras a alcanzar en el futuro la carbono neutralidad y edificios net 0 energía desde la certificación.

Experiencias como estas son muchas en la trayectoria de Yoselin, pero, además de su calidad profesional, es importante destacar su calidad humana, expresada de manera muy asertiva por el destacado académico de la PUC, Waldo Bustamante, quien dice: “Yoselin es una mujer íntegra, virtuosa, estudiosa, entregada a sus convicciones profundas, con un inmenso y contundente compromiso por abrir puertas y ventanas para que chilenos y chilenas puedan ver cada día un cielo más limpio en el horizonte, como signo de esperanza de que si podremos superar la crisis que la humanidad y nuestro país enfrenta. Ella es la imagen de mujer joven, que con generosidad nos entrega su experiencia y conocimiento, convencida de que es posible avanzar cada día en la construcción de un país que cubra de bienestar a todos y todas”

En sus futuras versiones, el Premio CES seguirá distinguiendo a profesionales como Norman, Margarita y Yoselin, quienes colaboraron para hacer que la certificación permita consolidar un estándar sostenible a nivel nacional en las edificaciones de uso público, y aportar oportunamente a la altura de los desafíos que se nos presenten. 

Precertificados: educación e investigación en edificios de alto confort térmico

La Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho, en Temuco; el Centro Limnológico Araucanía; y la Escuela Manzanar de Lumaco, fueron reconocidos por los altos puntajes logrados en sus procesos de precertificación.

Con 75 puntos, la Sala Cuna y el Jardín Infantil Pinocho de Temuco, mandatado por la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), logró el primer lugar en la categoría Precertificado. Este espacio -que contó con la asesoría CES de Serrago Consultores- permitirá que sus usuarios realicen sus actividades en espacios de óptima calidad ambiental interior con un alto estándar de luz natural, confort térmico, acústico y calidad del aire.

“Sin las indicaciones de nuestro asesor en eficiencia energética y sin la relación tanto de la arquitectura como del resto de las especialidades no se logra llevar a cabo un proyecto que sea coordinado, que sea eficiente y que cumpla con todos los requisitos del sistema de precertificación CES”, afirma el arquitecto Fabián Morales, de Arquiferreira.

De esta manera, tal como destaca el director regional de Junji, Juan Pablo Orlandini, contar con un espacio certificado a nivel sustentable, permite no solo asegurar que los niños asistan a establecimientos libres de contaminación, sino también experimentar un confort térmico y ambiental óptimo.

  El segundo lugar en Precertificación se lo adjudicó el Centro Limnológico Araucanía de la Dirección General de Aguas, que obtuvo 72 puntos en el proceso de precertificación. “El sitio en que se encontraba el proyecto era complejo, porque se daba en un contexto urbano, pero entre medianeras”, indica Francisco Pizarro de FP Energy.

  En el lugar, se instaló un patio interior con el cual se logró mejor iluminación y radiación solar; hacia el lado sur zonas más de servicio, además de una envolvente térmica que permitió mejorar el rendimiento. “Es un lugar que investigadores en Chile deberían visitar, porque van a poder apreciar en terreno cómo pueden hacer investigación de excelencia en infraestructura de excelencia”, enfatiza el evaluador CES Mauricio Ramírez de 88 Limitada.

El tercer premio CES en la categoría Precertificación, se lo llevó la Escuela Manzanar de Lumaco, un edificio en forma de L que se orientaba al norte con buena iluminación natural y solar, donde se utilizó un sistema de caldera de biomasa, como sistema de calefacción para los días más fríos, según explican Francisco Pizarro e Iván Orellana asesores CES de FP Energy.

Sobre la importancia de trabajar en estos espacios educacionales, Ernestina Bravo de la entidad evaluadora CES, 88 Limitada, es clara: “es emocionante resumir la sustentabilidad y llevarla a estos espacios, en lugares donde los niños aprenden a ser seres sociales”.

Diseño pasivo, envolvente e iluminación destacan en edificios del Biobío y La Araucanía 

El segundo y el tercer lugar del Premio CES se quedaron en Teodoro Schmidt y Concepción, respectivamente, donde gracias al trabajo multidisciplinario, la Escuela Los Troncos y la Subcomisaría de Nonguén obtuvieron destacados puntajes. 

Este año, el segundo lugar en la categoría Certificado del Premio CES, se lo llevó la Escuela Los Troncos de Teodoro Schmidt en la Región de La Araucanía, un proyecto de 360 m2, que destacó por su envolvente y diseño pasivo. “Hoy, gracias a CES contamos con una infraestructura que responde a las demandas de las comunidades educativas en cuanto a sus requerimientos de confort térmico, acústico, visual, etc., logrando garantizar condiciones óptimas para el aprendizaje y desarrollo de todos los estudiantes”, afirma Lolet Neira de la Secreduc Araucanía. 

En un clima frío como el que caracteriza al sur de Chile, la calefacción es altamente requerida. Por eso, se necesitaba pensar en cómo disminuir ese consumo. “Quisimos mejorar el confort térmico del ambiente interior en un edificio compacto, se buscó disminuir la demanda de energía con estrategias pasivas para disminuir el consumo de energía por calefacción”, detalla Iván Orellana de OS+Arquitectos. 

La evaluación de las variables que considera la certificación CES la hicieron los profesionales del Centro de Investigación en Tecnología de la Construcción de la Universidad del Bío-Bío (CITEC UBB). “Nos tocó evaluar las distintas categorías y dimensiones del diseño, en cuanto a eficiencia energética, estrategias para mejorar el confort ambiental interior, consiguiendo niveles de ahorro superiores a 35%”, recuerda Roberto Arriagada, sobre el proyecto mandatado por la Municipalidad de Teodoro Schmidt.

Escuela Los Troncos.

Subcomisaría de Nonguén

El tercer lugar del Premio CES 2021, lo obtuvo la Subcomisaría de Nonguén, ubicada en la Región del Biobío, que logró que un 89% de su superficie tuviera condiciones para funcionar solo con iluminación natural. “Este es un edificio único, tiene paneles solares, ventanas doble panel lo que ayuda a mantener una temperatura muy agradable al interior del edificio. Eso es bueno no solo para los carabineros, sino también para nuestros vecinos”, afirma el capitán Christopher Candia, subcomisario de la Subcomisaría de Nonguén

El edificio de 1.107 m2 permitirá una respuesta operativa más ágil para los vecinos de zonas como Collao, Nonguén, Palomares, Villa Huáscar, Los Lirios y Ríos de Chile, en La Región del Biobío; lo que resolverá una necesidad de seguridad importante para la comunidad. “El hecho de tener un edificio con un comportamiento eficiente, amigable con el medioambiente satisface necesidades tanto de los usuarios como de quienes trabajan en este tipo de edificio. Para el Estado siempre va a ser fundamental mejorar los estándares de consumo, incorporar energías renovables y todo lo que vaya en dirección de una mejor gestión del gasto público”, señala Aldo Careaga, director regional de Arquitectura MOP Región del Biobío.

Según el arquitecto Cristian Carreño, se logró llegar a un muy buen edificio, tratando de optimizar las horas luz día y la ventilación en los recintos con mayor carga de uso. “Nuestra visión fue cumplir con las expectativas del cliente. Eso fue lo que más nos movió como constructora y a los colaboradores y unir a todo el grupo de trabajo porque son distintas disciplinas que tienen que colaborar para cumplir con los requisitos”, indica Daysi García de la Constructora PROAS. 

La entidad evaluadora en el proceso fue Ecosustenta, donde sus profesionales destacaron el uso de artefactos eficientes que permiten un 45% de reducción del consumo de agua potable. “Es una gran satisfacción poder evaluar este tipo de edificios que se entregan a la comunidad”, comenta Mario Lobo de esta entidad acreditada por CES.

Cómo se logró la construcción de la piscina temperada más sustentable de Chile

Gracias a la incorporación de criterios de sustentabilidad y eficiencia energética, quienes trabajaron en el diseño, ingeniería y construcción de la Piscina Temperada de Talca lograron disminuir el consumo de electricidad, agua y calefacción, alcanzando 70 puntos del total de 100 que otorga la certificación CES. 

12 de Agosto del 2021/ SANTIAGO Piscina Municipal de Talca FOTO: Mauricio Mendez

La Piscina Temperada de Talca fue la ganadora en la categoría Edificio Certificado del Premio CES 2021. El nivel sobresaliente del puntaje obtenido tras su evaluación fue el resultado del trabajo coordinado de varios especialistas, que hoy destacan con orgullo las características de esta verdadera joya, impulsada por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas en la Región del Maule.

Técnicamente, el recinto ofrece un alto confort término pasivo (16% de reducción de horas de disconfort), una reducción de 29% en la demanda energética para climatización e iluminación y una reducción de más de 49% en el consumo de agua. Mandatada por el Gobierno Regional del Maule y el Instituto Nacional del Deporte, la piscina fue entregada por la Dirección de Arquitectura a comienzos de 2020 y ya está lista para acoger a los usuarios maulinos. 

“El espacio donde iba la piscina era el que requería mayor atención. Estamos muy contentos de haber podido aplicar todas las estrategias que se definieron desde un comienzo en el diseño”, comenta Fernanda Soto, asesora CES del proyecto. Según la arquitecta, el diseño pasivo fue muy importante a la hora de lograr los puntos que se necesitaban para obtener la certificación y fue muy de la mano del trabajo de las distintas especialidades.

“Pudimos entregar la mayor calidad en el diseño de los lugares ocupados como la piscina, los camarines y otros de uso menos permanente, pero que no dejan de ser importantes, como la oficina de administración y la sala de musculación”, señala Fernanda Soto. 

Piscina Temperada de Talca.

Un modelo para replicar

El proyecto en el que se invirtieron más de 2.500 millones de pesos, consideró la construcción de una piscina de 25 por 18 metros, con 8 carriles, gradería para 220 personas, camarines, sala de máquinas, hall de acceso y áreas verdes. “Estamos muy contentos y orgullosos de haber contribuido al financiamiento de la primera piscina sustentable. Nos gustaría poder financiar estas iniciativas en distintas comunas de la región, porque creemos que hay otras comunas que también requieren de estos proyectos”, expresa Cristina Bravo, gobernadora regional del Maule.

Con un moderno sistema para temperar el agua entre los 26 y los 27 grados, el proyecto destaca especialmente por su climatización de alto rendimiento. “La eficiencia energética de CES se nota en el comportamiento interior de los edificios. Gracias a su confort, no sientes ni frío ni calor, un confort muy especial. Si vas a la piscina lo vas a sentir”, asegura Ervin Castillo, director regional de Arquitectura del MOP Maule.

Definitivamente, un proyecto poco convencional, tal como dice Pedro Bartolomé de Bis Arquitectos, debido a las condiciones de humedad y temperatura naturales en una infraestructura como esta, las que requirieron, por supuesto, de un uso racional de los materiales y las energías. “Un edificio de bajo impacto, confortable, con estrategias de ahorro en el consumo hídrico, envolvente térmica continua, colectores de agua caliente sanitaria, estrategias de control solar pasivo, iluminación y ventilación natural en todos los recintos habitables, artefactos de bajo consumo”, enumera el arquitecto.

Asimismo, las estrategias de control solar pasivo, los artefactos de bajo consumo, y las estrategias de climatización fueron aspectos destacados por los responsables de la construcción del edificio maulino. “El sistema de climatización fue pensado con equipos eficientes y de bajo consumo; y la envolvente del edificio tiene aislación térmica, lo que hace que la climatización interior sea más eficiente”, comenta Ángel Bartolomé de la Constructora ABC Limitada. 

En condiciones medioambientales como las que caracterizan a la Región del Maule, este tipo de infraestructura debiera ser generalizado, según el director Regional Instituto Nacional del Deporte, Sebastián Pino, quien enfatiza: “es un lujo para nosotros poder tener la administración de esta instalación. Ojalá se puedan replicar en otros servicios públicos estas iniciativas”. 

Premio CES 2021: los edificios más sustentables están en el sur de Chile

En la categoría Certificado, la Piscina Temperada de Talca obtuvo el primer lugar; mientras que como Precertificado, fue reconocido el proyecto Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho de Temuco.

En un país altamente vulnerable al cambio climático, que requiere incorporar estrategias de sustentabilidad en sus edificaciones, la Certificación Edificio Sustentable (CES) reconoce anualmente a edificios que las han incorporado, de modo de poner en valor las mejores prácticas sustentables y el esfuerzo de certificarlas.

Este jueves 9 de septiembre, se realizó la ceremonia de la tercera versión del Premio CES 2021, donde fueron reconocidas las edificaciones con mejores puntajes en las categorías Certificado y Precertificado. 

“Nos llena de orgullo contar con más de 400 proyectos trabajando con CES de los cuales 74 se encuentran certificados, 238 precertificados y el resto en proceso de asesoría. CES, además de ser un reconocimiento al esfuerzo y logro obtenido por cada equipo en cada proyecto, acredita el aporte a mejorar la calidad de vida de las personas en sus ambientes de trabajo, atención, servicios, deporte, esparcimiento y estudio, donde pasan gran parte del día, impactando positivamente en nuestra sociedad”, comentó la presidenta de CES, Paola Molina. 

Este año, el primer lugar se quedó en la Región del Maule, donde la Piscina Temperada de Talca, mandatada por el Gobierno Regional y el Instituto Nacional del Deporte, logró un aumento significativo del confort térmico pasivo, una reducción de las demandas de energía para climatización e iluminación superior al 29% y una reducción del consumo de agua de más del 49%. 

“La eficiencia energética de CES se nota en el comportamiento interior de los edificios, en el confort. No sientes ni frío ni calor, es un confort muy especial. Si vas a la piscina lo vas a sentir”, afirmó el director regional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas Maule, Ervin Castillo. 

El edificio -que cuenta con más de 1.900 metros cuadrados de superficie construida total- obtuvo 70 puntos de un total de 100 durante 2020, lo que le permitió alcanzar el nivel de Certificación Sobresaliente. “La certificación CES ha sido un tremendo paso en la calidad, el confort y la eficiencia de muchos proyectos. Nos pone muy contentos ser parte de esta misión, porque las nuevas generaciones tienen que vivir en edificaciones que no impacten en el planeta”, comentó José Antonio Espinoza, arquitecto de EBP Chile, entidad evaluadora CES.

Cambio climático

Durante la ceremonia de premiación, la presidenta del Colegio de Arquitectos, Jadille Baza, valoró el aporte de la certificación en la búsqueda de estándares de sustentabilidad en todas las edificaciones de uso público y el papel que cumplen los arquitectos en el proceso, incorporando las estrategias de sustentabilidad en los diseños. “Del registro de asesores CES más del 80% son arquitectos o arquitectas y en el caso de las evaluadoras CES el porcentaje llega a 70%. Esas cifras nos llenan de orgullo, pero también nos entregan una responsabilidad enorme. Celebramos a quienes se han acreditado y a quienes no lo han hecho, nos gustaría incentivarlos porque solo así podremos lograr edificios viables para los próximos 50 años”, señaló.

Según Jadille Baza, el cambio climático nos obliga -desde este momento y a 2030- a tener estándares que cumplan con lo necesario para poder mitigarlo. “En esa dirección, CES es una herramienta importantísima. Como Colegio de Arquitectos seguiremos comprometidos en visibilizar la certificación que refleja parte de la bella y compleja identidad climática y geográfica de nuestro país”, dijo. 

En tanto, Gabriel Prudencio,  jefe de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía, ratificó el compromiso de seguir colaborando con la certificación CES y poder levantar edificaciones sostenibles en Chile, ya que son en estas donde las personas pasan la mayor parte de su vida. 

El segundo lugar en la categoría Certificado se lo llevó la Escuela Los Troncos de Teodoro Schmidt, Región de La Araucanía, un proyecto de 360 m2, que destacó por su envolvente y diseño pasivo capaz de soportar los requerimientos climáticos del lugar. En tanto, el tercer puesto, lo obtuvo la Subcomisaría de Nonguén, ubicada en la Región del Biobío, logró que un 89% de la superficie tuviera condiciones para funcionar solo con iluminación natural.

Los mejores precertificados

El primer lugar en la categoría Precertificado, con 75 puntos, fue para la Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho de Temuco, proyecto mandatado por la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji). “Los educadores y los niños van a poder realizar sus actividades en espacios de óptima calidad ambiental interior, es decir, con alto estándar de luz natural, confort térmico, acústico y calidad del aire”, explicó Rodrigo Escobar, asesor CES de Serrago Consultores. 

Para el arquitecto Fabián Morales, de Arquiferreira, el trabajo coordinado en este proyecto fue fundamental. “Sin las indicaciones de nuestro asesor en eficiencia energética y sin la relación tanto de la arquitectura como del resto de las especialidades no se logra llevar a cabo un proyecto que sea coordinado, que sea eficiente y que cumpla con todos los requisitos del sistema de precertificación CES”, afirmó. 

Según Juan Pablo Orlandini, director regional de Junji Araucanía, contar con un espacio certificado a nivel sustentable, permite no solo asegurar que los niños asistan a establecimientos libres de contaminación, sino que, además, les brinda un confort térmico y ambiental acorde a sus necesidades y, desde, la educación inicial les ayuda a generar conciencia respecto del cuidado del medioambiente.

El segundo lugar en Precertificación se lo adjudicó el Centro Limnológico Araucanía de la Dirección General de Aguas; mientras que el tercer premio CES en esta categoría se lo llevó la Escuela Manzanar de Lumaco en la misma región.

La lista con todos los ganadores se pueden ver AQUÍ.

Estrategias para reducir la demanda energética en Campus Pto. Montt de U. de Los Lagos

Luminarias de alta eficiencia, griferías automatizadas, aislación térmica y paneles fotovoltaicos son parte de la propuesta sustentable del proyecto que busca obtener la certificación CES destacada.

A cargo de la oficina de arquitectura Chauriye Stäger Arquitectos y con la asesoría de Javier González, profesional asesor CES, el Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos destaca por su manejo de radiación solar exterior, control de vientos y lluvias. En su etapa de diseño, su estrategia pasiva principal consistió en la optimización del porcentaje de acristalamiento para todas las fachadas del edificio, según su orientación.

En este proyecto, la aislación térmica se planteó como un sistema continuo, con rotura de puentes térmicos para cada uno de los encuentros y salientes del sistema constructivo planteado. En tanto, el diseño de ventanas de piso a cielo, permitirá aumentar la autonomía lumínica de los espacios, llegando a un valor UDI del 63,7% para los recintos regularmente ocupados.

Las estrategias combinadas lograrán una reducción del 30% de demanda energética. En este contexto, se realizó un análisis de la matriz energética para determinar que la electricidad tenía un valor similar al gas, aunque, menor valor proyectado a futuro, además de ventajas ambientales en la reducción de CO2. 

Asimismo, para lograr una reducción del consumo energético se propuso un sistema de climatización combinado de bomba de calor aire – aire y VRV inverter, ambos con ventilación mecánica con recuperación de calor. Además, el proyecto de iluminación se trabajó con luminarias de alta eficiencia del tipo LED, circuitos diferenciados y sensores de ocupación en zonas de baja carga de ocupación, para lograr un consumo promedio de 5,8W/m2 para el edificio.

“Como Universidad de Los Lagos, hemos ido avanzando hacia la sustentabilidad con diversas acciones: la certificación Campus Sustentable del Campus Puerto Montt en el año 2016, la creación del programa ULagos Sustentable en el año 2017, el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional al 2030 (que considera a la sustentabilidad como uno de sus ejes fundamentales de desarrollo) y, actualmente, el proceso de elaboración de la Política de Sustentabilidad de la Universidad”, comenta Anita Dörner, vicerrectora del Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos.

Según Miguel Mansilla, encargado del Programa Campus Sustentable del Campus Puerto Montt, en lo concreto, la Universidad de Los Lagos integra la sustentabilidad en las diversas dimensiones que componen el quehacer universitario, entre las que se encuentran: Gobernanza Institucional, Academia (docencia e investigación), Cultura Universitaria, Vinculación con el Medio y Gestión Ambiental de Campus.

“Es en esto último, donde podemos mencionar avances importantes como: recambio de luminarias eficientes en edificaciones, la incorporación de estrategias de diseño con eficiencia energética y bioclimática en las nuevas edificaciones (sede Chiloé y prontamente en el Campus Puerto Montt), lo que ha permitido que la universidad pueda obtener la Certificación CES para los nuevos edificios desarrollados”, dice Mirna Brauning, encargada del proyecto de Infraestructura del Campus Puerto Montt.

Para cumplir con las exigencias de la Certificación Edificio Sustentable (CES), se incorporó un estudio de eficiencia energética y calidad medio ambiental. Éste entregará los lineamientos específicos para las instalaciones que están consideradas en el proyecto, explica Mirna Brauning. Se ha estudiado la reducción de la demanda energética a través del mejoramiento de la envolvente, abarcando los siguientes aspectos, tal como detalla Héctor Muñoz, inspector técnico de diseño del proyecto:

  • Optimización del porcentaje de acristalamiento por orientación de fachadas.
  • Aislación térmica del piso en contacto con el terreno
  • Mejoramiento térmico de los cristales.

De esta manera, se espera una reducción del 30% del consumo de energía en climatización, incorporando equipos recuperadores de calor y la generación mediante bomba de calor. Respecto de la iluminación, el proyecto cumple con que el 68% de los recintos regularmente ocupados tiene un 40% de iluminación natural.

“La reducción del consumo de agua se logra mediante la incorporación de artefactos de alta eficiencia usando grifería con control automático, logrando un ahorro de 42%”, indica Héctor Muñoz.

Como parte del compromiso de la Universidad con la utilización de energías alternativas, una superficie cercana al 20% de la cubierta, contará con paneles fotovoltaicos, los cuales además de proveer un aporte energético, tendrán un rol educativo dentro del programa de ingeniería. En el ámbito de las estrategias de ahorro de agua, el equipo de trabajo optó por la combinación de artefactos y griferías de alta eficiencia y la utilización de grifería con control automatizado de corte para los baños públicos.

“Actualmente, la Universidad de Los Lagos está ad portas de firmar el ‘Acuerdo de Producción Limpia Instituciones de Educación Superior (IES) Sustentable 2’, lo que permitirá que la institución siga transitando hacia la sustentabilidad en su gestión interna, en su diseño de infraestructura, en su vinculación con el territorio y principalmente en la formación de los futuros profesionales”, concluye Miguel Mansilla, encargado del Programa Campus Sustentable en Puerto Montt.