Visita a hospitales de Los Ríos y Los Lagos revisó avances y requerimientos CES en obra
Romy Luckeheide, arquitecta de CES, visitó junto al equipo asesor en un recorrido por los hospitales de la red de Los Ríos y Los Lagos para verificar en terreno la implementación de los requerimientos definidos durante la precertificación. La visita permitió revisar soluciones de envolvente térmica, ventanas, puentes térmicos, medidas de mitigación y gestión de residuos, además de resolver consultas surgidas durante la construcción.

Una visita técnica a los hospitales de la red de Los Ríos y Los Lagos permitió revisar en terreno el avance de las obras y verificar la implementación de los requerimientos considerados en sus procesos de Certificación Edificio Sustentable, CES.
En esta oportunidad, Romy Luckeheide, arquitecta de CES, acompañó al asesor CES Javier Durán, socio de B-green, quien realiza periódicamente visitas para hacer seguimiento a los proyectos y comprobar que las soluciones definidas durante la etapa de precertificación se estén implementando efectivamente durante la construcción.
Luckeheide explica que la participación de la administración CES tuvo como objetivo conocer directamente las problemáticas que pueden surgir en obras de alta complejidad como los hospitales.
“Si bien en etapa construcción es el asesor CES quien debe realizar seguimiento para que el edificio pueda demostrar el cumplimiento de los diferentes requerimientos postulados, desde la administración también debemos estar al tanto de las dificultades por las que atraviesan los mandantes, siempre con el fin de mejorar los procesos y que tengan también el contacto directo con nosotros ante cualquier eventualidad”, señala.
Verificar en obra lo definido en el diseño
Durante la visita se revisaron partidas relevantes para el cumplimiento térmico de los edificios, entre ellas la instalación de aislación térmica en fachadas, cubiertas y pisos ventilados, poniendo atención en su continuidad, remates y retornos en ventanas de acuerdo con lo especificado durante la precertificación.
También se observaron los tipos de ventanas instaladas, las soluciones para puentes térmicos identificados durante la obra, las medidas de mitigación necesarias para cumplir con el artículo 5.8.3 de la OGUC y el cumplimiento del plan de gestión de residuos, incluyendo su cuantificación y reciclaje.
En particular, los hospitales de Los Lagos, Río Bueno y Puerto Varas se encuentran en la etapa de instalación del aislante térmico exterior y terminación de fachadas, una de las partidas destacadas en el documento por su importancia para lograr eficiencia y confort térmico.
Durante el recorrido también se resolvieron consultas de la constructora relacionadas con la continuidad de la aislación exterior, los retornos en los marcos de ventanas y los remates. A su vez, la concesionaria dio cuenta de las medidas de mitigación implementadas y de las acciones asociadas al reciclaje de escombros.
Para Javier Durán, socio de B-green y asesor de eficiencia energética y certificación CES de la red de hospitales de Los Ríos y Los Lagos, este seguimiento presencial es relevante debido a las diferencias que pueden aparecer entre lo proyectado y su ejecución.
“En esta visita hemos estado haciendo una verificación de todo lo que es el desarrollo de la envolvente de los proyectos. Es un poco diferente pasar del proyecto de diseño a la realidad constructiva que vemos acá”, comenta.
Por ello, comenta que es importante estar disponibles para responder las dudas y consultas de las empresas constructoras. “Es por eso que hacemos estas visitas periódicamente a cada uno de los proyectos en sus diferentes etapas”, explica.
Luckeheide también destaca la importancia de realizar estas inspecciones mientras las obras se encuentran en desarrollo, ya que permiten detectar oportunamente los problemas y adoptar soluciones antes de que los edificios estén terminados.
Añade que el encuentro presencial entre los distintos actores también facilita la comunicación y entrega mayor claridad a la concesionaria y a las constructoras respecto del proceso de certificación y sus alcances.
Mitigación y gestión de residuos en las obras
Otro de los aspectos abordados durante la visita fue la gestión ambiental en las faenas. Marianela del Río, encargada de Medio Ambiente de la concesión de los hospitales de Los Ríos y Los Lagos, explica las medidas que se han implementado para controlar la polución y evitar impactos sobre el territorio y el medio ambiente. “Hasta la fecha hemos implementado varias medidas para el control de la polución y material particulado”, cuenta.
Entre ellas menciona la instalación de mallas antipolución en los hospitales, la humectación de caminos y excavaciones para controlar la emisión de polvo, la exigencia de que los camiones que salen de las obras lleven su carga cubierta y la implementación de sistemas de lavado de ruedas para evitar alterar las vías de circulación.
Asimismo, Del Río destaca el trabajo de separación y valorización de residuos generados en obra. “Ha estado también la separación de residuos que van a revalorización; algunos se van a reutilización”, explica. Entre los ejemplos menciona la separación del fierro y de la madera, señalando que la madera limpia se recicla o se dona a la comunidad, mientras que el resto de los residuos es trasladado a botaderos autorizados de la región.
Avance de los hospitales y próximos hitos
Por su parte, Héctor Lira, subgerente técnico de la Sociedad Concesionaria Región Sur, entregó antecedentes sobre el estado de avance de los proyectos.
Según indica, las obras presentan un avance aproximado de 68% en Los Lagos, 64% en Río Bueno y 45% en Puerto Varas. El Hospital de La Unión presenta un avance diferente debido a materias asociadas a hallazgos arqueológicos y consulta indígena, y durante este año comenzó los trabajos de excavación con monitoreo arqueológico.
Respecto de la Certificación CES, comenta que los hospitales se encuentran en una etapa de incorporación de materiales asociados a arquitectura, entre ellos tabiques interiores, fachadas y pavimentos. “Hemos procurado la supervisión y seguimiento de la elección de materiales según lo que está establecido en la precertificación”, señala, destacando especialmente los requerimientos vinculados con materiales de bajas emisiones.
Lira añade que uno de los próximos hitos será la selección definitiva de los equipos mecánicos, especialmente los sistemas de climatización. Estos equipos serán objeto de seguimiento y monitoreo por parte de los equipos de eficiencia energética y climatización, con el objetivo de asegurar un bajo y eficiente consumo de energía en los hospitales, requerimiento que también forma parte del contrato.
Edificio de Servicios del Campus Santa Mónica de la UCM alcanza precertificación CES
El proyecto de la Universidad Católica del Maule avanzó hacia la precertificación CES luego de un proceso de asesoría en eficiencia energética que permitió ajustar aspectos de la envolvente, climatización, iluminación y uso eficiente del agua. Cristián Gutiérrez, coordinador de Proyectos del Área de Certificación de B-green Chile, destaca el trabajo conjunto con el mandante, la oficina ODA Arquitectos y las distintas especialidades.

El Edificio de Servicios del Campus Santa Mónica de la Universidad Católica del Maule alcanzó la precertificación bajo el estándar Certificación Edificio Sustentable (CES), luego de un proceso que comenzó inicialmente como una asesoría de eficiencia energética y que, posteriormente, avanzó hacia la certificación del proyecto.
Cristián Gutiérrez, coordinador de Proyectos del Área de Certificación de B-green Chile, explica que el trabajo se inició a partir de un encargo de la oficina de arquitectura ODA para realizar una asesoría de eficiencia energética en un edificio que ya se encontraba en una etapa avanzada de desarrollo.
“Lo interesante es que el proyecto, en su propuesta de diseño, ya incorporaba criterios de eficiencia energética”, señala Gutiérrez. A partir de esa base, el equipo evaluó distintos aspectos activos y pasivos del edificio, tomando como referencia los requerimientos normativos y, específicamente, los considerados por CES, con el objetivo de contar con “un estándar de evaluación efectivo y reconocido”.
De la asesoría energética a la certificación
Durante el proceso se propusieron ajustes en la envolvente del edificio, tanto en aislamiento como en el tipo de vidrio y las protecciones solares.
Tras evaluar estas modificaciones y analizar sus resultados, Felipe Schmidt, arquitecto de ODA Arquitectos, planteó la posibilidad de avanzar hacia la certificación CES, considerando que el trabajo realizado ya se encontraba en esa línea.
“Lo consulta con el mandante, la Universidad Católica del Maule, que aprueba la idea de certificar su edificio y comenzamos a trabajar, partiendo con la inscripción del proyecto y todo lo que implica una certificación CES”, explica Gutiérrez.
Uno de los principales desafíos técnicos estuvo asociado al grado de avance que ya tenía el proyecto al momento de iniciar el proceso. Según Gutiérrez, la coordinación con las especialidades fue el principal reto, ya que fue necesario realizar modificaciones en climatización, iluminación artificial y otros detalles.
“El equipo de especialistas con que contaba el proyecto se sumó al desafío y logramos coordinar de buena manera todas las variables a las cuales optamos”, comenta.

Envolvente, iluminación natural y eficiencia en el uso del agua
Entre las estrategias sustentables incorporadas, Gutiérrez destaca especialmente la optimización de la envolvente. El trabajo priorizó la reducción de la transmitancia térmica o “valor U” tanto en muros como en cubierta y acristalamientos, lo que permitió disminuir la demanda de energía del edificio.
También fue relevante el tratamiento de las protecciones solares en fachada, en conjunto con las características del cristal, con el objetivo de optimizar la calidad de la iluminación natural interior.
A ello se sumó la eficiencia en el uso del agua, mediante la incorporación de artefactos y griferías de alta eficiencia, que permiten reducir considerablemente el consumo de agua potable.
Un trabajo coordinado con el mandante y las especialidades
Gutiérrez describe como fluido el trabajo desarrollado con la Universidad Católica del Maule y el equipo de arquitectura.
A su juicio, esto se debió a que la asesoría inicial había comenzado antes de que se tomara la decisión de optar por CES y ya incorporaba diversos análisis y recomendaciones que forman parte fundamental de la certificación, por lo que “integrar los requerimientos específicos de CES fue un paso natural dentro del trabajo que ya se estaba realizando”, afirma.
Además, se realizaron nuevas reuniones para informar y organizar a las distintas especialidades de acuerdo con la etapa de certificación del proyecto.

Sustentabilidad en proyectos universitarios regionales
Para Gutiérrez, la incorporación de estándares como CES en proyectos universitarios desarrollados en regiones tiene especial relevancia, “ya que permite elevar sustancialmente el confort ambiental en aulas y oficinas, factores críticos para el rendimiento académico y administrativo”.
Añade que la aplicación de estos criterios permite optimizar la eficiencia energética a escala de edificio o campus universitario, lo que se traduce en una reducción significativa de los costos operativos en el largo plazo.
Asimismo, señala que la adopción de estos estándares permite que las universidades regionales se posicionen como referentes en construcción sostenible, promoviendo el bienestar de la comunidad universitaria y fortaleciendo la resiliencia de la infraestructura frente a los desafíos climáticos futuros.
Margarita Cordaro: una trayectoria pública al servicio de la construcción sustentable
Arquitecta de la Dirección de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de Certificación Edificio Sustentable hasta el 31 de agosto de 2026, Margarita Cordaro fue parte del trabajo que dio origen a CES y de su desarrollo posterior. Su legado queda asociado al impulso del diseño pasivo, la eficiencia energética, la calidad ambiental de la edificación pública y la articulación público-privada que permitió consolidar una certificación nacional para edificios de uso público.

La jubilación de Margarita Cordaro de sus funciones en el Ministerio de Obras Públicas marca el cierre de una etapa significativa para la Dirección de Arquitectura del MOP y para Certificación Edificio Sustentable, CES. Hasta el 31 de agosto de 2026, la profesional se desempeñó como vicepresidenta de CES, luego de haber estado vinculada desde los inicios al desarrollo de la certificación y, posteriormente, a su Comité Directivo.
Su retiro fue reconocido por la Dirección de Arquitectura en una ceremonia realizada el miércoles 26 de agosto en el auditorio del nivel central del MOP, donde se homenajeó a nueve funcionarios y funcionarias que se acogieron a retiro. En la ocasión, Margarita Cordaro fue una de las personas reconocidas junto a profesionales de distintas regiones y del nivel central.
Durante la ceremonia, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, destacó el sentido de vocación de quienes dejan el servicio: “una cosa es jubilarse del trabajo, pero uno no se jubila de la vocación”. En representación del personal reconocido, Cordaro agradeció el afecto recibido y subrayó que, para los arquitectos, la Dirección de Arquitectura es “como una segunda escuela de arquitectura”, agregando: “El MOP le da equilibrio al país con lo que hace. Es un orgullo”.
Los primeros pasos de una certificación nacional
El vínculo de Margarita Cordaro con CES se remonta a los años previos a la creación formal de la certificación. En 2007 se integró al Instituto de la Construcción representando formalmente a la Dirección de Arquitectura en el Comité de Certificación de Calidad Ambiental de Edificios, liderado por José Pedro Campos. Ese trabajo se desarrolló “en un clima de mucha expectativa y ansiedad en torno a lo que significaba lo que estábamos haciendo”, recuerda.
Cordaro destaca que la participación de instituciones públicas, privadas, la academia, colegios profesionales, empresas, consultores y profesionales “le dio un carisma especial de universalidad e inclusión”. En esa etapa, se revisaron certificaciones y reglamentaciones existentes, llegando a confeccionar un listado de aproximadamente mil requerimientos, antes de postular el proyecto a Corfo Innova para avanzar en un desarrollo “profesional exigente, académico y riguroso” que recogiera la diversidad geográfica, climática, territorial y cultural del país.
En su trayectoria, el diseño pasivo y la eficiencia energética aparecieron tempranamente como desafíos para la arquitectura pública. Cordaro recuerda que en 1993, como arquitecta proyectista de la Dirección de Arquitectura del MOP, trabajó con lineamientos de diseño arquitectónico pasivo para el edificio de la Seremi MOP de la Región de Los Ríos. “El concepto y su aplicación se convirtieron en un desafío, era un gran cambio y era una oportunidad de diseñar con requerimientos de calidad, eficiencia y responsabilidad con el medio ambiente”, señala.
El aporte de la Dirección de Arquitectura del MOP
Desde la Dirección de Arquitectura, Cordaro impulsó una línea de trabajo que buscaba incorporar criterios de confort ambiental y eficiencia energética en la edificación pública. Entre los antecedentes que menciona se encuentran cursos, diplomados, estudios, proyectos Corfo/Innova y el desarrollo de herramientas técnicas orientadas a apoyar el diseño y la obra en distintas zonas del país.
En 2012, el Instituto de la Construcción, junto a la Dirección de Arquitectura del MOP, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos e Idiem como unidad técnica, postuló el proyecto Innova Chile que dio origen a la Certificación Nacional Edificio Sustentable. En 2014 se generaron los manuales de Evaluación y Calificación y el Manual de Operación del sistema nacional de certificación para edificios de uso público, con participación de instituciones interesadas y colaboradoras.
Para Cordaro, era fundamental que Chile contara con una certificación capaz de evaluar, calificar y certificar el grado de sustentabilidad ambiental de los edificios. Para ella, CES permitió “verificar el cumplimiento de las variables del diseño sustentable exigido”, con una evaluación realizada por una tercera institución técnica independiente.
Uno de los aportes que la Dirección de Arquitectura del MOP llevó al sistema fue la necesidad de contar con una etapa de precertificación del diseño, independiente de la certificación de obra, considerando las particularidades de los proyectos de inversión pública, que suelen involucrar distintas etapas de licitación para diseño y construcción.
Cordaro también releva como aporte la posibilidad de disponer de edificios públicos para realizar mediciones y someterlos a evaluación, además de promover que el diseño arquitectónico pasivo tuviera una valoración relevante dentro del sistema de certificación.
Colaboración público-privada y crecimiento de CES
Para la arquitecta, la construcción de CES fue una experiencia de colaboración entre distintos mundos. Sobre el trabajo con la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción, señala que fue “enriquecedor por la diversidad de los campos de acción de cada institución” y que permitió “escuchar, evaluar, valorar y consensuar las diferentes perspectivas” que afectan a un proyecto de inversión.
Esa colaboración fue clave para generar “unidad conceptual y de procedimientos” en los requerimientos que formarían los parámetros de la certificación chilena. También destaca el valor de sumar al mundo público, privado y académico, porque ese respaldo “incluye todas las miradas que permiten tener una visión integral”.
A diez años de su implementación, Cordaro evaluó la evolución de CES como “notable”, destacando que, “sin ser norma, sin ser obligatoria y sin ser ley”, la certificación se insertó como una gestión de calidad necesaria para medir los resultados de la edificación, el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia energética.
Entre los hitos que le generan especial orgullo, menciona la implementación del protocolo de colocación de Placa CES en edificios certificados, con participación de mandantes, usuarios, unidades técnicas, consultores y comunidad. También destaca que, entre 2017 y 2022, el MOP cumplió una meta ambiental del Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático mediante la exigencia de los TDRe de la Dirección de Arquitectura y CES en licitaciones.
Otro hito fue el reconocimiento internacional del sistema CES aplicado a proyectos de edificación pública de la Dirección de Arquitectura del MOP. Cordaro recuerda que en el Ministerio de Hacienda fueron auditados por agencias internacionales en las variables ambientales de la certificación y en la gestión técnica y financiera de la DA, proceso que permitió a Chile emitir Bonos Verdes.
Una mirada de futuro
En sus reflexiones sobre los desafíos de CES, Cordaro pone énfasis en el cambio climático, la resiliencia, la necesidad de una zonificación climática y térmica más detallada, y la importancia de avanzar hacia la etapa de operación a través de CES Sello Plus Operación, para completar el ciclo de la construcción.
También plantea que el Estado debe liderar la consolidación de la sustentabilidad en la infraestructura pública, mediante políticas de largo plazo y gobernanzas que permitan avanzar en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.
Su visión para los próximos años resume el sentido de una trayectoria dedicada a instalar la sustentabilidad como parte de la calidad de la edificación pública: “Me gustaría un CES más formalizado, integrador, con gran compromiso por las instituciones que lo forman y con financiamiento para lograr un constante desarrollo técnico y así representar con calidad y transparencia la gestión de Certificación de nuestra edificación e infraestructura de uso público”.
Cordaro sintetiza el sentido de ese legado: “Construir con responsabilidad no es una opción: es una necesidad”.
CES presentó en Perú su experiencia chilena y las oportunidades de CES Inmobiliario
En una actividad organizada por Perú GBC, Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, abordaron la experiencia de Certificación Edificio Sustentable en Chile, su aplicación al sector inmobiliario y las posibilidades de adopción temprana en Perú. La jornada permitió abrir conversaciones con actores del mercado local interesados en explorar pilotos y nuevas oportunidades vinculadas a construcción sostenible y financiamiento verde.

La experiencia chilena de Certificación Edificio Sustentable, CES, y las oportunidades que abre su expansión hacia Latinoamérica fueron parte de una actividad organizada por Perú GBC, instancia que reunió a profesionales del sector para conocer el alcance de la certificación y su aplicación en el ámbito inmobiliario.
La jornada contó con la participación de Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, quienes han estado vinculados al desarrollo técnico de CES Inmobiliario. Durante la actividad se conversó sobre la experiencia de CES en Chile, su aplicación en el sector inmobiliario y las posibilidades de una adopción temprana en Perú.
Madrid explicó que la visita incluyó una agenda con actividades vinculadas al desarrollo inmobiliario y la construcción sostenible en Perú. “Participamos en el seminario organizado por el Magíster de Desarrollo Inmobiliario (MDI) en la Universidad Católica de Perú, en que habían muchas empresas inmobiliarias mostraron los proyectos que tenían y cómo enfocan la sustentabilidad en el Perú”, cuenta.
Asimismo, el equipo participó en el encuentro organizado por Perú GBC, realizado con apoyo de Toulouse Lautrec. En esa instancia, Madrid presentó una visión general de CES, los fundamentos de CES Inmobiliario y las posibilidades de aplicar esta herramienta en Perú.
Durante la actividad, Mauricio Ramírez presentó antecedentes asociados la evaluación del clima peruano, con el objetivo de revisar las posibilidades de aplicación de la certificación en ese mercado. Según Madrid, “con esos resultados, vemos que existe la posibilidad de aplicar directamente la certificación”.

Uno de los puntos destacados fue el interés que generó la herramienta entre actores del sector inmobiliario peruano. De acuerdo con Madrid, “hubo dos inmobiliarias que quedaron muy interesadas en hacer pilotos”, por lo que se continuará el trabajo con ellas.
El jefe de CES también destaca que existen condiciones favorables para explorar la aplicación de la certificación en Perú, considerando las características de los desarrollos habitacionales, los materiales utilizados, las soluciones constructivas y las condiciones climáticas locales. “Hay que hacer algunos ajustes, por supuesto, pero se puede aplicar sin problemas. Además, hay interés en poder aplicarlo”, sostiene.

En relación con el contexto del mercado, Madrid señala que el sector inmobiliario peruano muestra un importante dinamismo. “El mercado inmobiliario en Perú está súper activo en el área de construcción”, indica, agregando que se observa un gran desarrollo de proyectos inmobiliarios.
La conversación también abordó oportunidades vinculadas al financiamiento verde. Según Madrid, en Perú existen proyectos que incorporan certificaciones, pero se abrió la posibilidad de presentar el modelo de financiamiento verde trabajado por CES, con participación del BID y de bancos locales.
Desde Perú GBC destacaron que la actividad permitió conocer nuevas herramientas para impulsar proyectos con mejores estándares de desempeño, además de explorar oportunidades para el sector y acercar iniciativas de otros países al mercado peruano. En esa línea, el encuentro se enmarca en el interés por seguir generando conexiones regionales en torno a la construcción sostenible, las certificaciones y la innovación en Latinoamérica.
Huella Construcción visita Defensoría de La Araucanía, piloto para medición de huella
En el marco de la segunda Mesa de Gobernanza del proyecto, representantes de instituciones públicas y privadas recorrieron el edificio ubicado en Temuco, certificado CES en 2024 y considerado entre los proyectos piloto para la medición de huella de carbono. La visita permitió conocer su funcionamiento y los beneficios que sus atributos de sustentabilidad entregan a funcionarios y usuarios.

El desempeño de un edificio con certificación CES en condiciones reales de uso fue uno de los principales focos de la segunda Mesa de Gobernanza de Huella Construcción, realizada el 23 de julio en la Defensoría Regional de La Araucanía y Local de Temuco.
La jornada reunió a representantes de instituciones públicas y privadas vinculadas al proyecto e incluyó un recorrido por las instalaciones del edificio, certificado CES en 2025 y considerado entre los casos piloto para la medición de huella de carbono.
Para Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable, CES, la actividad permitió conocer directamente los resultados de incorporar criterios de sustentabilidad en una edificación pública y observar cómo estos se traducen en su funcionamiento cotidiano.
Madrid destacó que el inmueble presenta un desempeño relevante en aspectos como el ahorro de energía y el uso de iluminación. Estas características, explicó, se reflejan en las condiciones que el edificio ofrece tanto a sus funcionarios como a las personas que concurren a sus dependencias.
“Creo que es un muy buen ejemplo de lo que se puede obtener con la incorporación de sustentabilidad en los edificios y con la aplicación de la certificación CES”, afirmó.
El edificio certificado con la versión 1.1 con 42,5 puntos, fue diseñado por el arquitecto Sergio Carrasco Santos, destaca por abordar la categoría de calidad del ambiente interior y obtener ahorros significativos en demanda de energía, gracias al correcto emplazamiento del edificio en el terreno que favorece las ganancias solares en invierno y control mediante una fachada aislada y hermética. La distribución de las plantas optimiza el aporte de la iluminación natural en los recintos regularmente ocupados. El ahorro en demanda energética alcanza el 28% y la reducción de consumo de agua, el 34%.

Un edificio certificado y en operación
El recorrido permitió a los integrantes de la Mesa de Gobernanza revisar los atributos de sustentabilidad del edificio y conocer la experiencia de quienes lo utilizan desde fines de 2024.
Felipe Jeria, inspector fiscal de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas en La Araucanía, señaló que la actividad permitió mostrar el inmueble, presentar los criterios asociados a CES y compartir con representantes de distintas instituciones en torno a la medición de huella de carbono.
Desde la institución anfitriona, Alejandro Bizama Tiznado, director administrativo regional de la Defensoría Penal Pública, destacó las condiciones que el edificio entrega para el desarrollo de la función pública, la atención de usuarios y el trabajo de sus funcionarios.
“Eso es una sumatoria de virtudes, un ciclo virtuoso que nos permite entregar un mejor servicio público”, sostuvo.
La visita permitió así vincular los atributos evaluados por CES con la experiencia de operación del edificio, incorporando la mirada de sus usuarios y funcionarios al análisis desarrollado durante la jornada.
Información para medir el carbono de las edificaciones
El edificio de la Defensoría Regional forma parte de los proyectos piloto considerados por Huella Construcción para la medición de huella de carbono. Durante el recorrido, los asistentes conocieron los elementos que contribuyeron a su desempeño en la certificación CES y su aporte como caso de estudio para el desarrollo de la herramienta.
Katherine Martínez, subgerente de Sostenibilidad Ambiental en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó que la actividad permitió fortalecer el trabajo conjunto entre representantes de entidades públicas y del sector privado.
Además, valoró la posibilidad de conocer en terreno uno de los proyectos piloto, revisar sus atributos de sustentabilidad y observar los elementos que le permitieron alcanzar un buen desempeño en CES.
“Ha sido una gran jornada para compartir y extender la colaboración en torno al proyecto Huella Construcción”, señaló.
La segunda Mesa de Gobernanza combinó el trabajo institucional del proyecto con la revisión de una edificación certificada y actualmente en funcionamiento. La actividad permitió compartir experiencias, observar la aplicación de criterios de sustentabilidad y continuar la colaboración para avanzar en la medición de la huella de carbono en la construcción.
El proyecto “Herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción”, o Huella Construcción, es una iniciativa de la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción, financiada por Corfo Araucanía y ejecutada por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable, CES.
Reposición Museo de Rapa Nui: propuesta que une patrimonio, territorio y sustentabilidad
El proyecto, desarrollado por Z Estudio SpA para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, es el primer proyecto de Rapa Nui en ingresar al proceso de Certificación Edificio Sustentable. La iniciativa se encuentra en proceso de certificación CES Edificios de Uso Público v1.1 y cuenta con la asesoría de César Osorio, de BSustenta SpA.

La Reposición del Museo de Rapa Nui ingresó al proceso de Certificación Edificio Sustentable, CES, convirtiéndose en el primer proyecto de la isla en avanzar bajo esta herramienta nacional de evaluación de sustentabilidad para edificios de uso público.
El proyecto tiene como mandante al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cuenta con arquitectura de Z Studio, unidad técnica de la Dirección de Arquitectura del MOP, asesoría de César Osorio y entidad evaluadora 88 Limitada. La iniciativa se emplaza en la comuna de Isla de Pascua, Región de Valparaíso, y se encuentra en proceso de certificación bajo la versión Pv1.1 – Certificación Edificio Sustentable Edificios de Uso Público Versión 1.1.
El equipo de arquitectura está integrado por Nicolás Vivar, Diego González, Eduardo Tapia y Carmen Benítez, de Z Estudio SpA. Para ellos, participar en el diseño del nuevo museo representa “tanto un desafío como un importante estímulo profesional”, especialmente por tratarse de un proyecto ubicado en un territorio insular como Rapa Nui.
“Creemos que este tipo de certificaciones contribuye a mejorar la calidad de los edificios públicos, promoviendo un uso más eficiente de los recursos y la energía mediante criterios objetivos para evaluar su desempeño”, señala Diego González.
Un museo desde el territorio y la cultura Rapa Nui
Desde el inicio, el equipo arquitectónico abordó el proyecto a partir de la identidad cultural y patrimonial de la isla. Según explica el arquitecto, desde la etapa de concurso tuvieron claro que la propuesta debía “surgir del territorio y de la cultura de Rapa Nui”.
Para ello, estudiaron las formas tradicionales de construir y habitar, la relación con el paisaje, la topografía y las condiciones climáticas de la isla. Todos esos elementos, indicaron, fueron la base de las principales decisiones arquitectónicas.
El equipo también destacó que un museo contemporáneo no se entiende únicamente como un espacio para conservar y exhibir objetos arqueológicos, sino también como “un lugar de encuentro, investigación, transmisión del conocimiento y fortalecimiento de una cultura que permanece viva”.

Siete naves para dialogar con el paisaje
Uno de los criterios patrimoniales más relevantes fue la forma de implantación del edificio. En lugar de concentrar el programa en un único volumen, la propuesta lo fragmenta en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel.
“Optamos por fragmentarlo en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel, permitiendo que el edificio dialogue con el paisaje en lugar de imponerse sobre él”, comenta Eduardo Tapia.
El concepto de nave tiene un significado especial: por una parte, reinterpreta el hare paenga, una de las tipologías tradicionales de la arquitectura Rapa Nui; y por otra, evoca la tradición navegante que forma parte de la identidad histórica de la isla.
A ello se suma el uso predominante de la madera, la búsqueda de una escala adecuada al lugar y el diseño de un edificio flexible, capaz de adaptarse a futuras transformaciones. “Aspiramos a una arquitectura que se inserte con respeto en el territorio, entendiendo que el verdadero protagonismo pertenece al paisaje y a la cultura de Rapa Nui”, afirma Tapia.

Sustentabilidad y patrimonio como una misma visión
Desde Z Estudio explican que, en este proyecto, la sustentabilidad y el respeto por el contexto cultural no fueron abordados como objetivos separados, sino como parte de una misma visión de diseño.
“Muchas de las decisiones arquitectónicas responden simultáneamente a ambos principios”, señala Carmen Benitez. Un ejemplo es la organización de las naves, inspiradas en construcciones tradicionales Rapa Nui, con cubiertas que protegen de la lluvia y el sol, favorecen la relación con el exterior e incorporan estrategias pasivas como iluminación natural y ventilación.
La condición insular también fue determinante. La distancia respecto del continente llevó al desarrollo de un sistema constructivo basado en elementos prefabricados y montaje eficiente, facilitando el transporte y la ejecución de la obra.
“Entendemos la sustentabilidad en un sentido amplio: no solo como el desempeño ambiental del edificio, sino también como la forma en que se diseña, se construye y se relaciona con el territorio y la cultura de Rapa Nui”, dice Benitez.
La mirada del asesor CES
La asesoría CES estuvo a cargo de César Osorio, de BSustenta SpA, quien explicó que el trabajo comenzó desde las primeras etapas del diseño, junto al equipo de arquitectura.
“Más que evaluar un edificio ya definido, el objetivo fue acompañar el proceso de diseño para que muchas de las decisiones arquitectónicas también contribuyeran a un mejor desempeño ambiental y energético”, señaló.
Osorio destacó que la condición insular de Rapa Nui hizo especialmente importante considerar el ciclo completo del edificio, desde la construcción hasta su operación, debido a que “el transporte de materiales y la disponibilidad de recursos representan un desafío”.
Entre los elementos más destacados del proyecto, menciona un sistema constructivo simple y predominantemente en madera, facilitando el proceso constructivo en un territorio insular y favoreciendo una menor huella de carbono asociada a la estructura.
Desde el punto de vista ambiental, el proyecto prioriza estrategias pasivas de diseño, como iluminación natural, protección solar y ventilación natural en los espacios donde las condiciones de uso lo permiten. En los recintos que requieren condiciones ambientales controladas, se incorporan sistemas de climatización y ventilación mecánica para mantener niveles adecuados de temperatura y humedad, considerando las necesidades de las personas y los requerimientos de conservación de parte de las colecciones.
Asimismo, el edificio incorpora un sistema fotovoltaico que, según el asesor, “genera gran parte de la energía consumida durante su operación”, contribuyendo a disminuir la demanda sobre la infraestructura energética de la isla.

Una experiencia para futuras obras públicas
Para el equipo de arquitectura, el proyecto deja aprendizajes relevantes para futuras obras públicas sustentables en territorios insulares o patrimoniales. Uno de ellos es que la sustentabilidad debe incorporarse desde las etapas iniciales del diseño y no como una verificación posterior.
“La sustentabilidad y el patrimonio no son conceptos opuestos. La arquitectura tradicional es el resultado de un profundo conocimiento del lugar y de soluciones que, a lo largo del tiempo, han respondido al clima, a la disponibilidad de recursos y a las formas de habitar de cada territorio”, plantea Nicolás Vivar.
Desde la mirada del asesor CES, el proyecto demuestra que la sustentabilidad no depende únicamente de incorporar tecnologías de alta eficiencia, sino de tomar decisiones adecuadas desde las primeras etapas del diseño, considerando las características del lugar donde el edificio será construido y operado.
“Esperamos que este proyecto contribuya a demostrar que es posible desarrollar infraestructura pública de alto estándar ambiental, adaptada a las condiciones locales y con una visión de largo plazo”, concluye Osorio.
Huella Construcción activa su Mesa de Gobernanza en La Araucanía
La primera sesión de la instancia reunió a representantes del sector público, privado, la academia y entidades técnicas para presentar el alcance del proyecto, su estructura de gobernanza y los próximos pasos de trabajo. La reunión se realizó el 12 de mayo de 2026, en modalidad virtual.

Con la participación de representantes de organismos públicos, gremios, academia, sector privado y entidades técnicas, el proyecto Huella Construcción realizó el 12 de mayo de 2026 su primera Mesa de Gobernanza, instancia con la que comenzó formalmente el trabajo de articulación estratégica de esta iniciativa impulsada en el marco de los Bienes Públicos para la Región de La Araucanía.
Este encuentro tuvo como propósito presentar la visión y el alcance del proyecto, dar a conocer el modelo de gobernanza, definir la forma de trabajo y revisar los próximos pasos. En ese contexto, se recordó que Huella Construcción busca desarrollar una herramienta simplificada, abierta y de libre acceso para la medición de carbono en edificaciones, con piloto regional en La Araucanía.
La bienvenida institucional estuvo marcada por el respaldo de CORFO Araucanía a la iniciativa. Henry Leal Bizama, director regional de CORFO, destacó el compromiso institucional con iniciativas de innovación y descarbonización, la importancia de desarrollar herramientas de libre acceso para el sector construcción, la necesidad de fortalecer la articulación público-privada y el énfasis en propuestas con impacto territorial y generación de empleo. En la misma línea, el SEREMI de Economía de la Araucanía, Carlos Zirotti Rehren, reforzó la relevancia estratégica del proyecto para la región, señalando la necesidad de avanzar hacia iniciativas que combinen sostenibilidad, inversión y desarrollo productivo.
La sesión convocó a representantes de distintas instituciones vinculadas al ecosistema de construcción sustentable y descarbonización. Entre los participantes, estuvieron CORFO, la Cámara Chilena de la Construcción, CDT, el Instituto de la Construcción/CES, EBP Chile, la SEREMI de Economía, la SEREMI de Medio Ambiente, la SEREMI de Vivienda y Urbanismo, la SEREMI de Salud, SERVIU, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Universidad Católica de Temuco, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y Constructora Wörner.

Modelo de gobernanza
Uno de los ejes centrales de la reunión fue la presentación del modelo de gobernanza, dado a conocer por Francisca Díaz, coordinadora de Proyectos de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC.
Este se estructura en tres instancias: un Comité Técnico, responsable de la ejecución y coordinación operativa; una Mesa de Gobernanza, de carácter estratégico y multisectorial, encargada de validar lineamientos generales, articular actores relevantes, alinear expectativas institucionales y apoyar la sostenibilidad y escalabilidad del proyecto; y un Comité Consultivo, como instancia de apoyo técnico especializado. La propuesta considera sesiones bimestrales y modalidad híbrida.
En la conversación final surgieron observaciones y aportes para fortalecer el funcionamiento de la instancia. Entre ellos, la necesidad de incorporar y visibilizar adecuadamente a actores públicos relevantes, especialmente la SEREMI de Salud, equipos vinculados a Huella Chile y otros servicios públicos con competencias sectoriales. También se planteó la conveniencia de definir con mayor claridad el rol esperado de cada institución, junto con contar con minutas formales, bitácoras de avance, seguimiento de acuerdos e información ejecutiva para autoridades.
Como resultado de esta primera sesión, se acordó formalizar la estructura de gobernanza, validar a los actores participantes, convocar una segunda reunión durante la segunda semana de julio de 2026 en modalidad híbrida, y elaborar y compartir la minuta, la presentación del proyecto, una propuesta de roles institucionales y una carta de invitación formal para las próximas sesiones. La futura reunión tendrá entre sus objetivos la validación formal de la gobernanza, la revisión del cronograma detallado, la presentación de avances técnicos y la revisión de la estrategia de comunicación y vinculación.
Newsletter CES N° 121 Junio 2026
Bárbara Rodríguez: “Huella Construcción viene a complementar el trabajo de CES”
La directora de CES y consultora de EBP Chile señala que, en un contexto en que las certificaciones han aumentado sus exigencias en torno a la descarbonización, esta herramienta permitirá fortalecer la medición del carbono a lo largo del ciclo de vida y contar con una metodología uniforme para los proyectos.

Bárbara Rodríguez, directora de CES en representación del Colegio de Arquitectos y consultora de EBP Chile, codesarrollador del proyecto Huella Construcción, destaca la relevancia de que la certificación sea parte de esta iniciativa, en un escenario en que, a nivel mundial, “la mayoría de las certificaciones han aumentado las exigencias en torno a la descarbonización de los proyectos”.
Según explica, a medida que los edificios se vuelven más eficientes en lo operacional, surge la necesidad de evaluar también las emisiones de carbono asociadas a la manufactura y al reemplazo de los productos de construcción.
En esa línea, dado que las certificaciones buscan destacar los proyectos cuyo desempeño excede la norma, “es natural que estos sistemas de certificación cada vez incluyan más la medición de carbono de ciclo de vida completo”, sostiene, por lo que aclara que CES no es la excepción a esta tendencia y que, durante los últimos años, ha incorporado consideraciones respecto del carbono del ciclo de vida. Sin embargo, precisa que hasta ahora no se contaba con “una herramienta abierta que estableciera una metodología uniforme para todos los proyectos” en Chile.
Rodríguez afirma que la herramienta que habilitará Huella Construcción “viene a complementar el trabajo que ha venido haciendo CES en fortalecer la medición de sustentabilidad en edificios de nuestro país”. Añade que, más allá de la medición del carbono, fortalece la medición “a lo largo de un ciclo de vida en la edificación”, es decir, considerando todas las etapas.
Asimismo, menciona que medir mejor la huella de carbono puede hacer una diferencia real en las decisiones de diseño, construcción y operación de un edificio, porque “permite identificar qué decisiones tienen un mayor impacto”.
Por último, cree que, por lo general, esas decisiones son pequeñas, pero su impacto es significativo en una edificación. Como ejemplo, menciona que reducir en un pequeño porcentaje el cemento en el hormigón puede traducirse en reducciones de toneladas de carbono por proyecto.
El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES). Corresponde a un Bien Público de Corfo: Huella Construcción, y permite avanzar hacia un lenguaje común en la medición de la huella de carbono, facilitando la comparabilidad y la toma de decisiones informadas a nivel de proyectos y empresas del sector. En este proyecto, CES está participando como coejecutor, ya que uno de los principales productos será una calculadora simplificada de huella de carbono que se podrá incorporar como parte de los requerimientos de CES asociados a reducción de emisiones.
















































