La actualización de la certificación CES introduce exigencias inéditas en el país, como la aislación de cubiertas y el diseño de zonas de silencio para pasajeros neurodivergentes.

Dentro de la categoría Calidad del ambiente interior, el confort acústico es la variable que presenta los mayores cambios respecto de las otras versiones CES. Si bien la variable mantiene indicadores de medición, experimenta un cambio estructural en cuanto a su metodología, alcance y la fuente de información.
Según explica la arquitecta de CES, Romy Luckeheide, la actualización y el desarrollo de estos requerimientos se basan en un estudio minucioso de normativa vigente internacional y casos de estudio sobre criterios de desempeño acústico para terminales de pasajeros. Además, se realizaron visitas a tres aeropuertos y aeródromos para medir niveles de ruido asociados a operaciones y la inteligibilidad de la palabra del sistema de anunciamientos por voz (STIPA).
Este proceso es pionero, ya que “nunca en Chile se había realizado un levantamiento de estas características”. Actualmente, el país no cuenta con normativa nacional que regule los estándares acústicos específicos en edificios aeroportuarios.
Requerimientos y puntajes
El confort acústico en la versión aeropuertos contempla un requerimiento mínimo obligatorio y cinco voluntarios, sumando un total de 7 puntos. La estructura se desglosa de la siguiente manera:

Principales cambios técnicos
Romy Luckeheide detalla que, para los requerimientos 3R1 y 3.1, se incorpora la aislación de cubiertas tanto para el requerimiento obligatorio como voluntario, además de la fachada. “El nivel de aislamiento dependerá de la tipología del aeropuerto y de si está habilitado para operaciones militares. Además, se agrega un nuevo indicador: la diferencia de niveles normalizado para fachadas D2m, nT, A (dB), que requiere programas informáticos especializados para su cálculo”.
En cuanto al aislamiento entre recintos (3.2), se actualizó la metodología para espacios aeroportuarios basada en referentes como Building Bulletin 93 y Acoustics Asset Standard – Heathrow. Por su parte, el control de ruido de equipos (3.4) exige ahora cumplir con límites establecidos de ruido de fondo Leq (dBA) según el tipo de recinto aeroportuario.
Tiempo de reverberación e inteligibilidad
“Para proveer un ambiente adecuado a los trabajadores, se exige un límite de tiempo de reverberación según el tamaño del recinto para salas de reuniones o espera. El indicador de inteligibilidad de la palabra aplicará solo para anuncios del sistema PA/VA, para asegurar que sean claramente audibles, dependiendo del tipo de red aeroportuaria”, explica Luckeheide.
Inclusión y zonas de silencio
El nuevo requerimiento 4.5 busca crear áreas de bajo ruido para promover el bienestar de los pasajeros y mejorar la accesibilidad universal para personas neurodivergentes. Estas zonas se miden por el nivel de decibeles y su cantidad en el terminal. Se considera como valor referencial los 30 dB que la OMS sugiere para salas de hospitales.
Estas salas deben ser diseñadas conforme a estándares internacionales y ubicarse en locaciones estratégicas para optimizar su beneficio.

