Durante el primer semestre entregarán comisaría de Carabineros de Curanilahue

Para el primer semestre de 2023 estará finalizada la construcción de la reposición de la cuarta Comisaría de Carabineros de Curanilahue, así lo detalló el Seremi de Obras Públicas en la Región del Biobío, Hugo Cautivo.

Se trata de un proyecto de reposición que busca otorgar mayor comodidad y seguridad, tanto para los vecinos de la comuna como para los funcionarios de la institución.

La construcción del edificio contempla dos pisos de altura donde se albergarán las áreas de carácter policial, tanto operativas como administrativas con una superficie aproximada de 1.651m².

El Seremi de Obras Públicas, Hugo Cautivo, expresó que “esta obra, junto a otras que hemos construido, como en el sector de Nonguén, en Concepción, en Arauco o la que actualmente estamos desarrollando en los cerros de Talcahuano, son una clara demostración que estamos cumpliendo el compromiso de dotar de mejor infraestructura a la institución de Carabineros”.

A su vez, estamos generando más de 50 empleos directos, sólo en este lugar, lo que en definitiva permite que los sectores beneficiados con este edificio logren tener una mejor calidad de vida”.

La modernización de esta unidad también contempla una mejor tecnología, por lo que busca mejorar el servicio a través de una mayor eficiencia en los tiempos respuesta a los requerimientos ciudadanos y una mayor rapidez.

Por su parte, el director de Arquitectura del MOP, Juan Andrés Vega, manifestó que “hoy la obra presenta un 98% de avance físico, lo que quiere decir que la obra gruesa se encuentra terminada y sólo se ejecutan detalles para su término”.

Vega agregó que el edificio cuenta con materialidad de hormigón armado, e incluso el edificio contempla certificación CES”.

La infraestructura tiene una inversión que supera los $3.236 millones y beneficiará una población cercana a las 35 mil personas.

Fuente: Lanalhue Noticias

Obras del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla se encuentran en etapa final

Este importante proyecto, ejecutado por el MOP a través de su Dirección de Arquitectura, alcanza un 99% de avance y tiene el objetivo de construir infraestructura acorde a la creciente demanda de la comunidad por más y mejores servicios.

Hasta la comuna de Tierra Amarilla llegó el Seremi Mauricio Guaita Juantok, junto al equipo de la Dirección de Arquitectura, para inspeccionar el avance del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla, proyecto emblemático de la comuna que alcanzó una inversión de $7.195.035.414 y que contará con la implementación de mejores servicios, así como la estandarización y dignificación en el cumplimiento de las labores que efectúan los funcionarios y funcionarias municipales.

En el lugar, el Seremi MOP, señaló, “estamos muy contentos con el gran avance que presenta esta importante obra, la que fue construida en 3 niveles, con una superficie total edificada de 3.838 m2, ejecutada por la Unidad Técnica de nuestra Dirección de Arquitectura. El nuevo edificio cuenta con distintos espacios donde se encontrará la Alcaldía, Secretaria de Planificación Comunal (SECPLA), Dirección de Desarrollo Comunal (DIDECO), Dirección de Obras Municipales (DOM), Finanzas, Educación, Tránsito, Servicios Higiénicos, Bodegas, entre otros”.

“La obra contemplo un sistema de plantas libres separadas por tabiques opacos y vidriados, y el volumen esta articulado por un patio de acceso con tripe altura, el cual se vincula con todos los niveles superiores, características que permitirán atender al público en espacios y dependencias acordes  a los requerimientos de la comunidad, mejorando considerablemente las condiciones de trabajo de los funcionarios municipales evitando con ello el actual hacinamiento, entregando así un mejor funcionamiento de las direcciones en un solo edificio Municipal”, agregó el Seremi.

Por su parte el Director de Arquitectura, Claudio Quiroga, indicó, “este proyecto se convertirá en una obra icónica para Tierra Amarilla por su tamaño, modernidad y aporte urbano, potenciando el centro cívico de la comuna y poniendo en valor su plaza de armas como antesala al acceso del recinto, con un inmueble de alto estándar de calidad que estará al servicio “para y hacia las personas” y que con su aporte arquitectónico abrirá nuevas opciones al crecimiento de la comuna”.

En el proyecto, además se destaca la aplicación de Sistemas de Eficiencia Energética Activos y Pasivos, convirtiéndose en un diseño que cuenta con Pre-Certificación CES (Certificación de Edificio Sustentable), reconocimiento técnico que entrega el “Instituto de la Construcción” a las edificaciones que cumplen con altos estándares de confort ambiental.

Guaita señaló, que “la obra se encuentra en la parte final de su ejecución, terminaciones y la puesta en marcha del proyecto de especialidades. Las principales partidas en ejecución corresponden a trabajos asociados a modificaciones, instalación de baldosas exteriores, paisajismo y obras de regadío, limpieza y acondicionamiento de recintos en general”

Para finalizar el Seremi MOP, informó, que “es importante destacar que de manera excepcional a la empresa contratista se le aplicó el “reajuste polinómico”, una de las medidas concretas del gobierno, el cual ayuda a empresas en riego inminente de incumplimiento o abandono de obra, debido al complejo escenario económico que se está viviendo a nivel mundial y que ha mermado de manera importante al sector de la construcción”.

Fuente: Tierra Amarillano

CES alista su plataforma para certificación de proyectos con nuevos requerimientos 

Los cambios de requerimientos en el Manual CES 1.1. implican una nueva forma de ingresar los proyectos, más automatizada, pero también con más requisitos

Los cambios del Manual CES en su versión 1.1 implicó hacer ajustes a la plataforma CES. Romy Luckeheide, profesional de CES, cuenta que los principales estarán en las zonas climáticas y en los indicadores, que antes eran voluntarios y ahora pasan a ser obligatorios.

“Los cambios relacionados a la inscripción de proyectos están relacionados con seguir agilizando el proceso de inscripción, tanto para asesores como para la administración CES y, además, se agrega una nueva funcionalidad que permite inscribir varios proyectos CES dentro de un mismo sitio, lo cual se denomina Sitio Maestro”, precisa la arquitecta. De esta manera, al momento de inscribir el proyecto, se debe indicar que existe más de un proyecto CES en el sitio, luego inscribir el proyecto principal y, posteriormente, los proyectos enlazados al principal. 

En términos de procesos, significa que los proyectos que postulan a la certificación y comparten el mismo sitio estarían asociados a una sola inscripción, pero cada proyecto se documenta de manera individual con la posibilidad de compartir documentación.

Por último, se agregan nuevas zonas climáticas relacionadas a la Versión 1.1, las que ya se pueden seleccionar en el momento de inscribir un proyecto.

Como cuenta Romy Luckeheide, para documentar los requisitos, existe un Formulario Inicial donde se solicita ingresar información del proyecto de arquitectura y especialidades y una descripción del proyecto sobre las estrategias de sustentabilidad respecto del diseño de arquitectura y también de los sistemas, las que desde ahora en adelante y como parte de las actualizaciones, estarán publicadas en los reportes finales que se generan una vez que el proyecto logra la Precertificación o Certificación.

Respecto de las descargas de documentos desde la plataforma, se agregan nuevas opciones, lo que facilita muchísimo la evaluación y respaldo de la información. En el Formulario Inicial se pueden descargar documentos específicos por tema o también todos juntos seleccionando un solo botón. Además, se podrán descargar los formularios en formato PDF, tanto del formulario Inicial como de cada requerimiento postulado.

El ordenamiento de las variables y requerimientos, en principio basado en el Cuadro Resumen de la página 22 del Manual 1 versión 1, se vuelve a reconfigurar unificando los requerimientos de Materiales y Recursos asociados a la etapa de diseño y construcción.

“Los antecedentes solicitados por requerimientos están diseñados en base a las tablas 1 y 2 del Manual 2 Operación V.1. Existen antecedentes únicos y los que se vinculan con otros para facilitar la documentación, reconociendo el proceso histórico de documentación de los asesores desde el año 2016”, explica la profesional.

Indicadores finales

Otra novedad de la plataforma con la versión 1.1 del Manual CES es que los indicadores están asociados a las opciones, dependiendo de la opción perseguida para cumplir con el requerimiento es que se asocian los indicadores correspondientes.

“En el manual 2 de la V.1 están los formatos de informe final, donde los asesores debían ingresar indicadores por requerimiento antes del funcionamiento de la nueva plataforma CES, pero muchas veces esto no se hacía. Estos indicadores de resultados obedecen, por ejemplo, a porcentajes de ahorro en demanda de edificios, en consumo, de agua potable, etc.”.

Los indicadores ahora son obligatorios de completar y, además de ser publicados en el Reporte Final una vez que el proyecto logre la Precertificación y Certificación, se van a publicar por proyecto en el sitio web.

El Manual CES versión 1.1 está disponible AQUÍ.

Ya está disponible la versión 1.1 del Manual CES

Tras un año y medio de trabajo y gracias al aporte del Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, y a la amplia participación de los profesionales de la industria, se concretó la actualización del Manual CES.

Ya se encuentra disponible el Manual CES para edificios de uso público versión 1.1 versión 1.1, que incluye múltiples actualizaciones. Esta “no incorpora un cambio de visión y distribución entre las categorías, ya que, por ejemplo, las categorías de energía que pesaban del orden del 40% del total, sigue manteniendo ese porcentaje de relevancia dentro del modelo de certificación”, explica Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), quien añade que en esta versión solo se hicieron ajustes en las metodologías y requerimientos. Aunque adelanta que “en la versión 2 esperamos incorporar una redistribución de los pesos relativos y nuevas categorías”, asegura.

Si bien los ajustes tienen relación y están en concordancia con la Ley de Eficiencia Energética y la Ley de Cambio Climático, no hay un nexo directo. “En general, los procesos de certificación voluntaria como el nuestro se van moviendo y mejorando el estándar promedio de la construcción en el lugar donde se aplican. CES ha permitido alcanzar un cierto estándar, por ejemplo en la categoría de energía, que ha aumentado respecto a lo que teníamos hace siete años”, dice el jefe de CES.

Por ello, en la actualidad, ya no son tan desafiantes los niveles de eficiencia planteados en la versión CES 1.0, eso nos permite establecer “que hay espacio para poder subir un peldaño y tener un poco más de exigencia en ese ámbito”, plantea Madrid, aunque reconoce que este escenario es solo para algunos requerimientos.

Cambios en la estructura 

Dentro de los principales cambios de estructura está la creación de una nueva categoría de innovación, que busca recoger dos elementos, según explica Madrid: 

  1. Reconocer estrategias de sustentabilidad implementadas en el edificio, pero que no estén formalmente estructuradas en un requerimiento del sistema de certificación.
  2. Reconocer un comportamiento mejor que el nivel máximo definido para un requerimiento. 

El puntaje asociado a la categoría de innovación se considera como un puntaje adicional, no relacionado con los 100 puntos máximos que existen en el sistema, si no que se redistribuyen los puntajes de requerimientos considerados bonus.

Un segundo cambio en la estructura es creación de la categoría Materiales y Residuos, la que reagrupa los requerimientos existentes relacionados, y que se encontraban distribuidos en otras categorías, por ejemplo los requerimientos de Energía incorporada y el de Agua incorporada pasan a formar el nuevo ARQ.M&R 8 Declaración Ambiental de Productos (DAP).

Cambios en requerimientos 

En general, se realizaron ajustes en la metodología y en las exigencias de algunos requerimientos. “Se requería de estos ajustes, ya que llevamos 7 años con el modelo de certificación vigente y muchos de los aspectos modificados ya se han transformado en un estándar de construcción”, argumenta Madrid. Algunas de las principales modificaciones son:

  • Aumento de exigencias de requerimientos energía

El principal cambio es el ajuste al caso de referencia para la evaluación de demanda de energía, consumo de energía y confort térmico pasivo. Este ajuste implicó la realización de un estudio específico para calibrar los niveles de mejoras considerando el nuevo nivel base, que incrementa principalmente el estándar de transmitancia térmica de muros y otros ajustes menores.

  • Nuevo requerimiento de huella de carbono en la operación

Se incorpora un requerimiento específico relacionado con la determinación de la reducción de emisiones de CO2 equivalente, comparando el caso de referencia y el real de diseño, durante la operación del edificio.

Este requerimiento constituye el primer paso en la línea de incorporación de la huella de carbono, y esperamos en la siguiente versión, ampliar la mirada hacia el ciclo de vida completo de la edificación.

  • Residuos

Las variables asociadas a residuos se incrementa la exigencia, porque “ahora vamos a pedir un plan de gestión de residuos como requerimiento obligatorio. La incorporación de reciclaje o reutilización será parte del requerimiento voluntario y está definido en la metodología cuándo lo considerará como válido”, afirma Hernán Madrid.

  • Paisajismo

Este requerimiento incorpora una precisión en la metodología, específicamente en la contabilización del área de paisajismo del edificio, la que debe ser área verde excluyendo, por ejemplo, paseos peatonales o superficies duras sin vegetación. 

Por otra parte, se precisó que independientemente de la superficie que tenga el área verde, se debe cumplir con el requerimiento obligatorio. Además, el requerimiento se hace extensivo a todo Chile y no solo a las zonas con un cierto nivel de lluvia. 

Cambios en metodología 

Se incorporaron cambios en las definiciones de las distintas zonas climáticas, lo que involucra varios requerimientos. Para esta versión 1.1 “se desagregaron zonas climáticas en las que contamos con antecedentes suficientes para constatar que una mayor precisión”, afirma Madrid. Por ejemplo, en la zonificación climática de Chile definida en la NCh1079, desde Puerto Montt al sur es la misma zona, “pero ahora tenemos datos suficientes para constatar que, tanto en características climáticas como en la latitud, tienen diferencias considerables para los requerimientos de la certificación. Un ejemplo es el acceso a la luz natural en Magallanes en relación a Aysén, las temperaturas a nivel de congelamiento, lo que afecta en los requerimientos de riego y paisajismo. Entonces, ese tipo de cosas se incorporaron dentro de la metodología de evaluación de los requerimientos”, precisa.

Como todos los desarrollos de CES, este proceso de actualización de la versión 1.1 se llevó a cabo a través del Comité Consultivo, que entregó los lineamientos y diversos Comités Técnicos, donde se evaluaron las propuestas de modificación de los requerimientos o ampliación. Luego, esta propuesta fue aprobada por el Comité Directivo. El financiamiento para el desarrollo de los estudios necesarios fue posible gracias al Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción.

El Manual CES versión 1.1 está disponible AQUÍ.

Edificios certificados CES mandatados por la DA-MOP han mitigado 10.568 tCO2eq/año

Gracias a una medición que realizan desde 2018 la Dirección de Arquitectura del MOP y CES, se ha logrado establecer el ahorro en gasto de energía, así como la mitigación de CO2 que aportan al país los edificios certificados. 

La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, a través de Certificación Edificio Sustentable, ha logrado ahorrar 10.568 tCO2eq/año, desde 2018 a la fecha, sobre un universo medido de 38 proyectos. Lo anterior equivale al ahorro en gasto de energía de más de 20.000 viviendas en un año.

Esto ha hecho posible la mitigación de 10.568 tCO2eq/año, lo que en términos prácticos, equivale a carbono secuestrado de más de 5.000 hectáreas de bosque, según comenta Hernán Madrid, jefe de CES.

Este trabajo de medición incluye a todos los proyectos certificados y precertificados mandatados por la DA-MOP, y se hace a través de un levantamiento de los indicadores del sistema de certificación, incluyendo características como la demanda y consumo de energía. “Tenemos la información de reducción de consumo de energía en kWh/m2 al año comparada con la referencial. También el equivalente a nivel de emisiones y la mitigación en términos de porcentaje”, explica Madrid.

De esta manera, para la emisión de bonos verdes, se utilizan estos datos sobre los edificios ya certificados y, por lo tanto, en funcionamiento, por lo que “están mitigando, sumándose así las reducciones de CO2 equivalentes al año”, comenta el ingeniero.

Por ejemplo, la Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón Coquimbo, tiene una reducción de 65 toneladas de carbono equivalente al año. Si bien los proyectos precertificados se cuantifican también, no se consideran para el indicador de reducción de emisión, “pero sí hay una cuantificación del estimado para conocer cuántas toneladas va a mitigar cuando efectivamente se construya”, dice Madrid.

En total, los edificios certificados que han logrado ahorrar los 27.759.422 Kwh/año son los siguientes:

PROYECTOESTADO CESAHORRO TOTAL ENERGÍA kWh/m2 añoMITIGACIÓN tCO2eq/añoMITIGACIÓN %
Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón CoquimboCertificado166568%
Ampliación Escuela Formación de Carabineros Grupo OvalleCertificado6813878%
Liceo Alberto Gallardo Lorca PunitaquiCertificado368440%
Reposición Escuela Collín Alto, VilcúnCertificado281132%
Construcción Fiscalía Local de PucónCertificado2262454%
Reposición Dirección Regional del IND Región del MauleCertificado291373%
Reposición con Relocalización 2° Comisaría de Coronel, 2° LlamadoCertificado342656%
Reposición 5° ComisarÍa de QuirihueCertificado486093%
Reposición Tenencia de Carabineros Pinto ÑubleCertificado411589%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL BI PROVINCIAL QUILLOTA PETORCACertificado772.89441%
NORMALIZACIÓN HOSPITAL PROVINCIAL DE CURICÓCertificado552.72833%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL ALTO HOSPICIOCertificado2193.98838%

Instituto de la Construcción celebra sus 25 años

El Instituto de la Construcción realizó su tradicional cóctel de camaradería para cerrar este 2022, junto a representantes de sus empresas y entidades socias, colaboradores y amigos.

Asimismo, se celebraron los 25 años desde la puesta en marcha del Instituto de la Construcción, en 1997 y para conmemorar esta fecha, se elaboró un libro que resume la historia e hitos más importantes de la institución.

Este libro, desarrollado por el Comité de Difusión y Comunicaciones, se puede leer y descargar desde el siguiente LINK.

Ricardo Fernández, presidente del Instituto, agradeció la participación en esta actividad que se realiza desde hace 17 años.

“Este año ha sido especialmente arduo y de intenso trabajo, y en el cual hemos alcanzado logros muy importantes, y también el inicio de nuevos desafíos de los cuales ustedes son parte, especialmente al asumir como Entidad Gestora, por segunda vez, en el tercer y último trienio del Programa Estratégico Contruye2025. Gracias a todos ustedes cumplimos con nuestra labor, de la cual estamos muy contentos y satisfechos”, señaló.

Asimismo, agregó que “gracias a todos quienes colaboran con el Instituto, podemos mirar el 2023 con gran optimismo, después de haber compartido un año de mucho trabajo, aportando desde una mirada multisectorial, diversa y generosa”.

Durante la actividad, se distinguió a las personas que han colaborado, apoyado o trabajado en el Instituto de la Construcción durante los tres últimos años con el propósito de agradecerles su generosidad y esfuerzo.

Este reconocimiento fue para:

  • Miguel Pérez Covarrubias, Presidente desde junio de 2019 a junio 2021
  • Manuel Fernández Aguirre, Director titular en representación de Cementos Polpaico, Cemento Melón, Socios Fundadores y Cámara Chilena de la Construcción, desde junio 2001 a junio 2020, 19 años colaborando.
  • Juan Carlos León Flores, Director titular y suplente desde 2003 al 2022, en representación de la Cámara Chilena de la Construcción, 19 años colaborando.
  • Carlos Alberto Urzúa Baeza, Director titular en representación del Colegio de Arquitectos de Chile, desde 2010 al 2022.
  • Juan Luis Ramírez Riveros, Director suplente en representación del Colegio de Arquitectos de Chile, desde 2010 al 2020.
  • Augusto Holmberg Fuenzalida, Director suplente en representación de los Socios, desde 2010 al 2020.
  • Eduardo Contreras Darvas, Director suplente desde 2013 al 2020, en representación del Colegio de Ingenieros de Chile.
  • José Pedro Mery García, Director suplente desde 2016 al 2017 en representación de los Socios.
  • Juan Carlos Villar e Hijo, Director suplemente desde 2016 al 2017 en representación de los Socios.
  • Guillermo Silva Lavín, Director titular desde 2016 al 2021, en representación de los Socios.
  • Mariana Concha Mathiesen, Directora titular desde 2017 al 2022 en representación del Ministerio de Obras Públicas.
  • Erwin Navarrete Saldivia, Director titular desde 2017 al 2022, en representación del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
  • Eduardo Martínez Cuadro, Director titular desde 2018 al 2020, en representación de los Socios Fundadores.
  • Oscar Parada Salinas, Director titular desde 2018 al 2020, en representación de la Cámara Chilena de la Construcción.
  • Luis Bass Hernández, Director suplente desde 2018 al 2022, en representación de la Cámara Chilena de la Construcción.
  • Raúl Irarrázabal Sánchez, Director suplente desde 2019 al 2022, en representación del ministerio de Obras Públicas.
  • Felipe Soffia Sánchez, Director suplente desde 2019 al 2021, en representación de los Socios.
  • José Miguel Correa Alliende, Director titular desde 2020 al 2022, en representación del Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores de Chile.
  • Roberto Tedias Araya, Director suplente desde 2020 al 2022, en representación del Colegio de Constructores Civiles e Ingenieros Constructores de Chile.
  • Carlos Guzmán Jara, Director titular desde 2021 al 2022, en representación del Ministerio de Obras Públicas.
  • Santiago Marín Cruchaga, Director suplente desde 2021 al 2022, en representación de los Socios.
  • Manuel Ruz Jorquera (reconocimiento póstumo), Director titular desde 2020 al 2021, en representación de los Socios.

Fuente: Instituto de la Construcción

Edificación pública puede disminuir el impacto de la construcción en el cambio climático

La Dirección de Arquitectura participó en un estudio que calculó las emisiones de CO2 durante todo el ciclo de vida de un edificio construido en Punta Arenas que destaca por su eficiencia energética, apreciándose las posibilidades de reducir su impacto dependiendo de la mayor o menor incidencia de factores como el transporte de materiales a la obra o la incorporación de sistemas de energía fotovoltaica.

El Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura participó en un estudio piloto que midió las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de un edificio público durante todo su ciclo de vida, con el propósito de establecer el impacto energético que tienen las fases de construcción, operación y desuso de un inmueble, así como evaluar los potenciales beneficios de incorporar variables que permitan reducir el impacto del inmueble sobre el medio ambiente.

La edificación considerada para esta medición fue el Centro de Día del Adulto Mayor de Punta Arenas, inmueble de 843 m2 construido por la Dirección de Arquitectura y que fue entregado en 2019, el cual ese mismo año fue reconocido como el edificio con mejor puntuación entre las construcciones del país que contaban con la Certificación Edificio Sustentable (CES). Entre otros factores, este edificio destaca por tener una envolvente capaz de soportar los requerimientos climáticos de esa zona geográfica y por contar con un sistema de climatización de bajo consumo energético.

El estudio, liderado por el Instituto de la Construcción y con la participación del MOP y del Ministerio de Energía, se realizó utilizando dos metodologías (RICS y Carbon Leadership Forum) y tres herramientas de cálculo (One Click, Rukaru y Ábaco Chile), las que fueron seleccionadas tras una revisión bibliográfica y evaluación comparativa de varias herramientas metodológicas y de cuantificación en uso actualmente a nivel nacional e internacional.

El análisis del ciclo de vida de esta edificación consideró los gastos energéticos vinculados a la manufactura de los materiales constructivos, su transporte a la obra, la construcción y equipamiento del inmueble y la operación, mantenimiento y reparación del mismo, así como las faenas relacionadas a la finalización de su uso tales como demolición y el transporte, manejo y disposición de los residuos.

De esta forma, considerando una vida útil de 60 años para el edificio, se pudo establecer una emisión total de 1.467 toneladas de CO2 equivalentes. De ellas, el 69% correspondieron a la energía consumida por el edificio durante su fase operativa, el 20% a la producción de los materiales y el 19% al transporte de ellos hacia la obra.

A partir de esta base (definido como Escenario 1), se establecieron distintos escenarios en los que se hacían variaciones de algunos criterios que pueden incidir en una mayor o menor incidencia ambiental del edificio:

Escenario 2: Ampliación de la vida útil del edificio desde 60 a 100 años. En este caso, la emisión total del inmueble alcanzaría a 2.173 toneladas de CO2 equivalentes, representando un 32% de aumento con respecto a la línea base. La etapa operacional del mismo sería aún más significativa dentro del total de emisiones, con un 78%.

Escenario 3Reducción del factor del transporte de materiales a la obra, estableciendo una distancia global de 1.000 kilómetros entre la obra y los lugares de extracción y producción de estos. En esta situación, la emisión de dióxido de carbono se redujo un 10% respecto al escenario base, alcanzando a 1.320 toneladas, gracias a que el factor transporte a la obra disminuyó en más de 58%.

Escenario 4Incorporación de un sistema de energía fotovoltaica capaz de generar el 40% de la energía eléctrica que requiere el edificio para su operación. En este aspecto, las emisiones totales caerían en 14% hasta 1.255 toneladas, principalmente porque las emisiones vinculadas al consumo energético durante la operación bajarían un 38%.

Escenario 5: Lograr energía neta cero mediante incorporación de un sistema fotovoltaico capaz de generar el 100% de la electricidad que requiere el edificio para su operación, además del uso de una bomba de calor en reemplazo de la caldera de condensación. En este caso, al reducirse a prácticamente cero las emisiones de dióxido de carbono durante la operación del edificio (solo habría emisiones por refrigerantes), el total de emisiones se llegaría a reducir en 57% hasta 635 toneladas.

La realización de este estudio resulta relevante en consideración de que el sector construcción es responsable de un 37% de las emisiones de CO2 a nivel global y que existe un compromiso por parte de Chile de reducir las emisiones del sector construcción con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad el año 2050. Con este desafío por delante, una de las primeras acciones a realizar es la definición y disposición de metodologías y herramientas de cálculo de huella de carbono a nivel masivo y alcance nacional para comenzar, lo antes posible, con el reporte de emisiones de CO2 de nuestras edificaciones.

Para profundizar al respecto, se puede revisar la siguiente infografía.

Fuente: DA-MOP

Los arquitectos Francis Pfenniger e Yves Besançon reciben distinción

Los destacados arquitectos Francis Pfenniger Bobsien e Yves Besançon Prats recientemente recibieron la distinción universitaria “Arquitecto Claude Francois Brunet de Baines“, otorgada por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. En la oportunidad también alcanzaron este premio Paulina Brugnoli, diseñadora textil; y Jorge Ortiz, geógrafo.

La distinción universitaria “Arquitecto Claude Francois Brunet de Baines” fue instituida por Decreto Universitario del 27 de noviembre de 2003, año en que se entregó por primera vez coincidiendo con la conmemoración de los 154 años de la enseñanza de la Arquitectura en la Universidad de Chile. Con esta distinción se destaca a un profesional Arquitecto, Geógrafo o Diseñador ex alumno y/o académico de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. Se otorga anualmente y por una sola vez al agraciado.

Francis Pfenniger es un prestigioso arquitecto, con gran experiencia en diseño y construcción prefabricada, acero, madera y hormigón. Además, cuenta con amplia trayectoria en proyectos y consultorías en vivienda social, espacio público, vivienda de emergencia, hotelería y proyectos de investigación, entre otros. Finalmente, es integrante del Comité de Vigilancia Tecnológica de nuestra Corporación de Desarrollo Tecnológico y representante del Instituto de la Construcción en el Comité Directivo de CES.

Por su parte, Yves Besançon es socio ABWB, que lideró el diseño de la Torre Costanera, el rascacielos más alto de Latinoamérica. Además, ocupó relevantes cargos en la Fundación Educacional Alianza Francesa de Santiago, Universidad UNIACC, Asociación de Oficinas de Arquitectos, AOA, Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, entre otros. Siempre muy ligado a nuestra Corporación de Desarrollo Tecnológico, fue relator de múltiples eventos y Director de BIM Forum Chile.

Fuente: CDT

Misión a Europa: jefe de CES recorre iniciativas carbono neutrales 

Hernán Madrid visitó una de las ferias de construcción más importantes del mundo en Francia y se interiorizó de las medidas adoptadas por el aeropuerto de Lyon, certificado carbono neutral.

Lograr edificios que no tengan huella neta de carbono es una de las grandes metas de la industria de la construcción europea, donde se han concentrado en desarrollar soluciones innovadoras ligadas tanto a la metodología constructiva como a los materiales. Eso fue lo que percibió el jefe de CES, Hernán Madrid, en su recorrido por la feria Batimat, en París, donde diversos expositores mostraron cómo están reduciendo la emisión de gases.

Materiales de origen biológico y reciclados destacaron en la muestra que estuvo abierta entre el 3 y el 6 de octubre en Francia, donde -según el jefe de CES- la orientación a la carbono neutralidad era notoria. “Los productos eran muy innovadores, había incluso un proceso de fosilización acelerado para convertir los residuos en elementos inertes y utilizarlos como materiales de construcción”, comenta Hernán Madrid.

En la feria Batimat, la declaración de los impactos ambientales y la reducción de la huella de carbono se abordaban como argumentos de venta entre las empresas participantes. “Las ideas que transmitían tienen relación con la reducción de las emisiones y las metas de reducción estimadas para 2030 y 2050”, detalla Madrid, quien destacó la transparencia de la industria en Europa.

De hecho, Francia lleva la delantera en el avance hacia la carbono neutralidad. “Se ve que de verdad se lo están tomando en serio y están avanzando en estos temas que están ampliamente incorporados. Además, están trabajando fuertemente en electromovilidad, equipamiento para el transporte, tecnología y uso de energía fotovoltaica”, dice.

Además de sus seis pabellones, la feria Batimat presentó un ciclo de conferencias centradas en la descarbonización, charlas internacionales y visitas guiadas.

El aeropuerto de Lyon

En medio del desarrollo de la versión aeropuertos de la Certificación Edificio Sustentable, conocer la experiencia de uno de los terminales más sustentables del mundo fue clave para Hernán Madrid. “Nos interesan los aeropuertos certificados net zero carbono y hemos estado mirando con especial atención la certificación Airport Carbon Accreditation (ACA) que entrega el Airport Council International (ACI), aún cuando aborda criterios que van más allá de los edificios, ya que tiene incorporada la operación aérea”, explica Madrid, quien pudo visitar el aeropuerto administrado por Vinci Airports gracias a la gestión de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas y del ACI Latinoamérica.

La empresa francesa ha tomado medidas importantes para la reducción de la huella de carbono, preocupándose a nivel de los edificios de la eficiencia energética tanto con estrategias pasivas y activas, la incorporación de biocombustibles en reemplazo de los combustibles tradicionales en la flota interior, incorporación de energías renovables fotovoltaicas y la disminución de emisiones por gestión de algunos procesos aéreos, como son las aproximaciones de los aviones antes del aterrizaje. “Las emisiones que no han podido ser reducidas son compensadas para llegar a cero, con un programa de trabajo con la región de Auvernia-Ródano que incluye reforestación con vegetación nativa”, concluye el profesional.

La versatilidad del Centro de Residencia de Discapacidad de la región de Coquimbo

Niños y adolescentes necesitaban convivir en espacios confortables, que les permitieran compartir de manera segura. Por eso, en la reposición del edificio administrativo en Elqui destacan la amplitud, la luminosidad y los sistemas de climatización.

Con un fuerte enfoque en la calidad del ambiente interior se diseñó el nuevo Centro de Residencia de Discapacidad de Elqui, mandatado por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Para lograrlo, se consideraron tanto sistemas pasivos como activos que pusieron énfasis en la luminosidad.

Lo anterior era fundamental para generar ambientes confortables y agradables para sus residentes. “A diferencia de otro tipo de infraestructura, en este lugar hay niños y adolescentes. Además, había que considerar el control de la climatización, porque las necesidades van cambiando y la actividad física también varía, de acuerdo con el itinerario de cada día”, explica la asesora CES Daniela Olmos, que trabajó codo a codo con Constructora CGC Ltda. y con el equipo de arquitectura DS2G Consultores, a cargo del arquitecto Dicson Gonzalez, en la etapa de diseño y desarrollo de la obra.

Igualmente, para la arquitecta fueron relevantes aspectos como el acceso visual al exterior, la ventilación natural y la calidad del ambiente interior. “Necesitábamos que todos los espacios fueran confortables desde el punto de vista térmico, visual, lumínico y de la calidad del aire. Además, hay una escasez hídrica importante en el norte, por lo que se hizo un gran esfuerzo para alcanzar cerca de un 50% de ahorro de agua potable, a través de sistemas y artefactos eficientes”, comenta.

Parte de los edificios existentes en Arturo Godoy 2150 tuvieron que demolerse, aunque las características del entorno se conservaron. De ahí que el primer desafío para los responsables del proyecto fuera adaptarse al entorno y a los requerimientos de la certificación. “Un segundo desafío fue desarrollar el proyecto en medio de la contingencia sanitaria, donde el stock de materiales que se había especificado para la certificación y que habían validado los cálculos cambió en el transcurso de la obra. Por lo tanto, hubo que buscar alternativas igual de válidas lo que tuvo un impacto en los tiempos de desarrollo, tanto a nivel proyectual como de ejecución”, sostiene Daniela Olmos.

Otro de los retos que tuvo que enfrentar el equipo era el perfil del usuario que habitaría el edificio las 24 horas del día y también sus particularidades. “Hay niños con movilidad reducida, así como diversos cuidadores”, relata la asesora CES. Asimismo, era complejo predecir la demanda y el consumo energético, debido a la diversidad de los usuarios y la amplia gama de actividades que se realizaban en los distintos espacios.

“Aunque el comedor tenía como objetivo que los niños comieran, éste también era un espacio en el que niños, niñas y adolescentes pasan gran parte del tiempo compartiendo o haciendo tareas. Finalmente, todo el edificio termina siendo su hogar. No era sólo un establecimiento de educación, sino también uno de salud, entonces esa dualidad de usos lo hacía muy diferente. Por eso, debía ser muy versátil”, detalla la profesional.

En el recinto se armaban pequeños grupos de cinco niños y/o adolescentes, que se organizaban como familias junto a sus cuidadores. En este contexto, era necesario generar pequeñas “casas” para que cada núcleo pudiera habitarlas, lo que se logró mediante prueba y error, hasta lograr cuadrar con las dinámicas y las distintas necesidades de los usuarios.

Asimismo, los aspectos de seguridad del edificio tuvieron un papel preponderante por los contextos de vulnerabilidad de donde provenían los niños y adolescentes, que -muchas veces- podrían presentar algunos comportamientos impredecibles. “Tenía que ser un espacio muy seguro, que no tuviera ningún elemento que pudiese generar un accidente”, relata Daniela Olmos.

El resultado de todo el trabajo mancomunado fue un edificio amplio, colorido, luminoso y digno con gran espacio exterior, paisajismo y espacios para hacer deporte. “Encontramos una fuerte incorporación de medidas pasivas, como una envolvente térmica mejorada y una proporción adecuada de vanos en muro, suficiente para conseguir una iluminación natural adecuada y responder a los requerimientos programáticos propios del proyecto”, argumenta el evaluador CES Mauricio Ramírez, de 88 Limitada.

En cuanto a los sistemas, el arquitecto valoró el adecuado balance entre equipos de muy buena calidad y alta eficiencia que, a la vez, son de fácil mantenimiento o reemplazo a futuro para el operador. Mientras que, en lo relacionado con la obra, Ramírez destacó el conjunto de edificaciones muy bien ejecutadas en lo que se refiere a partidas CES y a otras partidas no evaluadas por el sistema, que en su conjunto dan cuenta de espacios de alta calidad constructiva.

“Mediante termografías, anemómetro, luxómetro, termómetro de infrarrojos y otros instrumentos pudimos verificar el correcto funcionamiento de los sistema de climatización, iluminación y ventilación mecánica, así como de un buen desempeño pasivo, tanto en iluminación natural como en transmitancia térmica de muros, cielos y ventanas. Todos los dispositivos relacionados al ahorro de agua, así como el -acotado- paisajismo de bajo consumo estaban también en orden”, cuenta el evaluador CES.

Adicionalmente, el arquitecto valora que la empresa constructora puso a disposición todo el registro digital y en papel de la obra, lo que ayudó muchísimo en la verificación de partidas no visibles o iniciales.