IC y CES destacaron en Edifica el valor de la colaboración y la certificación sustentable

En la tercera y última jornada de Edifica 2026, Marcos Brito, director ejecutivo del Instituto de la Construcción, y Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), participaron en una charla realizada en el stand del Consejo de Construcción Industrializada (CCI). Durante el encuentro abordaron el trabajo de articulación técnica del IC, los avances de CES y las oportunidades que ofrece la certificación para acceder a financiamiento verde en proyectos inmobiliarios.

El Instituto de la Construcción (IC) y Certificación Edificio Sustentable (CES) participaron este jueves 22 de octubre en una charla realizada en el stand del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), en el contexto de la tercera jornada de Edifica 2026, desarrollada en Espacio Riesco.

La actividad, denominada “Colaboración, conocimiento y transformación”, contó con las presentaciones de Marcos Brito, director ejecutivo del IC, y Hernán Madrid, jefe de CES, quienes expusieron sobre las iniciativas que impulsan ambas organizaciones y sus aportes al desarrollo de una construcción más sustentable y de calidad.

Al comenzar su intervención, Brito agradeció la invitación del CCI y recordó que el Instituto de la Construcción ha estado vinculado a esta organización desde su origen, como entidad patrocinadora. Asimismo, destacó que esta fue la primera participación del IC en Edifica.

Articulación técnica para enfrentar los desafíos del sector

Durante su presentación, Brito explicó que el Instituto de la Construcción es una corporación de derecho privado que reúne a instituciones del sector público, privado y académico, característica que permite abordar los desafíos de la construcción desde distintas perspectivas.

En ese contexto, recordó que el IC cumplirá 30 años en 2027 y destacó su trayectoria como espacio de encuentro y articulación de capacidades técnicas.

Entre las iniciativas mencionadas se encuentran el Código Modelo Sísmico para América Latina y El Caribe (CMS), el Consejo de Normalización de la Construcción, el programa Construye2025, el apoyo a DOM en Línea y el desarrollo de manuales y guías técnicas.

Brito destacó especialmente el Manual Práctico de Reglamentación Térmica, publicación que, según informó, registra cerca de 3.000 descargas. También se refirió al trabajo realizado en manuales técnicos sobre seguridad y emergencia, construcción en laderas de dunas y uso de tuberías de PPR.

Respecto de los ámbitos de acción del Instituto, señaló que su propuesta estratégica se sustenta en cuatro ejes: productividad, innovación, sostenibilidad y calidad, junto con líneas transversales relacionadas con normalización, capacitación, divulgación, colaboración internacional y políticas públicas.

Hacia el cierre de su exposición, Brito invitó a las organizaciones y profesionales del sector a acercarse al Instituto con propuestas e inquietudes técnicas.

“Este es un espacio abierto, donde se pueden traer desafíos, se pueden traer inquietudes y también consultas o búsquedas de solución”, señaló.

CES presentó avances de sus certificaciones y la nueva versión inmobiliaria

Posteriormente, Hernán Madrid expuso sobre el desarrollo de Certificación Edificio Sustentable, sistema administrado por el Instituto de la Construcción y sustentado en una alianza público-privada integrada por los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo y Energía, junto con la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y el IC.

Madrid explicó que CES cuenta con cinco versiones en funcionamiento y una sexta en desarrollo. Entre ellas mencionó las certificaciones para edificios de uso público, hospitales, edificios existentes y aeropuertos, además de la nueva versión CES Inmobiliaria, orientada al desarrollo de proyectos inmobiliarios.

Durante su presentación, destacó que CES cuenta con proyectos en todas las regiones de Chile, incluyendo Rapa Nui, Juan Fernández y la Antártica. También informó que el sistema se aproxima a los 180 edificios certificados.

En cuanto a sus criterios de evaluación, explicó que CES considera ámbitos como confort interior, eficiencia en el uso de energía y agua, economía circular, operación e innovación. Asimismo, señaló que las versiones más recientes han incorporado aspectos relacionados con la medición de huella de carbono y la resiliencia frente al cambio climático.

Certificación y financiamiento verde para proyectos inmobiliarios

Uno de los principales temas abordados por Madrid fue la relación entre certificación sustentable, medición de emisiones y acceso a financiamiento verde, especialmente a través de CES Inmobiliario.

Explicó que existen fondos de inversión interesados en financiar proyectos que incorporen reducciones verificadas de emisiones y que, para acceder a estos mecanismos, es necesario contar con una evaluación y validación independiente de los atributos de sostenibilidad del proyecto.

En ese contexto, señaló que CES ha estado trabajando con BancoEstado y Banco Itaú en mecanismos que permitan vincular la certificación con alternativas de financiamiento verde para el sector inmobiliario.

Como ejemplo, presentó un proyecto piloto ubicado en Puerto Varas de Ensamble Desarrollos Inmobiliarios, en el cual la incorporación de estrategias de sostenibilidad y el proceso de certificación representaron una inversión inicial adicional del orden de 2.000 UF. Según explicó, la reducción de la tasa de financiamiento permitió obtener un ahorro cercano a 5.000 UF en costos financieros, con un beneficio neto estimado de entre 2.000 y 3.000 UF para ese caso particular.

Madrid precisó que este esquema busca “integrar la sustentabilidad y especialmente la medición de huella de carbono en los esquemas propios de financiamiento y del negocio inmobiliario”, de manera que la certificación pueda contribuir tanto a los objetivos ambientales como a las decisiones económicas de los proyectos.

Industrialización, economía circular y desempeño de las edificaciones

Durante el espacio de preguntas, los asistentes consultaron sobre la incorporación de criterios de industrialización y construcción modular en las certificaciones.

Madrid explicó que CES ha comenzado a incorporar el diseño modular dentro de sus criterios de economía circular, particularmente en la versión para aeropuertos, considerando las posibilidades de ampliación y adaptación de estas infraestructuras.

Agregó que estos criterios también se consideran en CES Inmobiliaria y que se proyecta incorporarlos en futuras actualizaciones de las versiones para hospitales y edificios de uso público.

Asimismo, la conversación permitió abordar la implementación de la nueva Reglamentación Térmica y las alternativas de mejoramiento de edificaciones existentes.

Al finalizar la actividad, Brito agradeció nuevamente al Consejo de Construcción Industrializada por la invitación y la oportunidad de participar en su stand durante los tres días de la feria.

La presencia del Instituto de la Construcción y CES en Edifica 2026 permitió dar a conocer iniciativas relacionadas con la articulación técnica, el desarrollo normativo, la sustentabilidad y la certificación de edificaciones, junto con compartir experiencias y responder consultas de los asistentes sobre los desafíos actuales del sector.

Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción, realizó un positivo balance de la participación institucional en Edifica 2026, destacando el encuentro con actores del sector y las oportunidades de colaboración.

“Creo que nuevamente Edifica ha superado todas nuestras expectativas, congregando a los principales actores del sector construcción. Nosotros como instituto estamos súper contentos de haber compartido espacio con el CCI, mostrando un poco de lo que hacemos, también nuestras iniciativas a futuro”.

Narváez también valoró el reencuentro con empresas que han colaborado en iniciativas del IC, como el Manual Práctico de Reglamentación Térmica y el nuevo Manual de Preparación de Superficies para Pisos, así como los avances observados en innovación, eficiencia energética y soluciones de alto desempeño.

Premios CES: edificios que ponen el confort de las personas al centro

A través de testimonios de proyectos reconocidos en años anteriores, los Premios CES muestran que la sustentabilidad no solo se expresa en ahorro de energía o agua, sino también en mejores condiciones para estudiar, trabajar, atenderse, hacer deporte y habitar los edificios públicos.

Desde su creación, los Premios CES han buscado promover las mejores prácticas en sustentabilidad en la edificación, destacar a los proyectos que han hecho el esfuerzo de certificarse y difundir los resultados del comportamiento de los edificios. Certificación Sustentable

Pero más allá de los puntajes, las categorías y los indicadores técnicos, los testimonios de edificios premiados en años anteriores permiten observar uno de los principales aportes de la Certificación Edificio Sustentable, CES: el impacto directo que tiene el confort ambiental en la experiencia de las personas que usan estos espacios.

Así lo plantea Ricardo Fernández, presidente del Comité Directivo de CES, al explicar el sentido del premio y de la certificación: “Sabemos que un buen edificio tiene un confort interior superior, ambientes más sanos”, señala. 

Ese principio se expresa con claridad en la Piscina Temperada de Talca, ganadora del primer lugar en la categoría Edificio Certificado del Premio CES 2021. El recinto alcanzó 70 puntos de 100 en la certificación, con una reducción de 29% en la demanda energética para climatización e iluminación y más de 49% en consumo de agua. 

Desde la experiencia de uso, Ervin Castillo, entonces director regional de Arquitectura del MOP Maule, resumió el resultado en una frase directa: “Gracias a su confort, no sientes ni frío ni calor, un confort muy especial”. 

En educación, el caso de la Escuela Los Troncos, de Teodoro Schmidt, Región de La Araucanía, también muestra cómo el diseño pasivo y la envolvente inciden en las condiciones de aprendizaje. El proyecto obtuvo el segundo lugar en la categoría Edificio Certificado del Premio CES 2021 y fue destacado por generar condiciones óptimas para sus estudiantes. 

En el momento de la ceremonia, Lolet Neira, de la Secreduc Araucanía, afirmó que “gracias a CES contamos con una infraestructura” que responde a los requerimientos de “confort térmico, acústico, visual”. En la misma línea, Iván Orellana, de OS+Arquitectos, explicó: “Quisimos mejorar el confort térmico del ambiente interior en un edificio compacto”. 

En el ámbito de la salud, el Hospital de Curicó obtuvo una certificación CES sobresaliente con 74,5 puntos y el primer lugar en 2022. Su diseño incorporó aislación acústica, iluminación, selección de materiales y estrategias vinculadas a eficiencia energética y calidad ambiental interior. 

Javier Durán, socio de B-Green Chile y asesor CES del proyecto, destacó que, aunque algunos aspectos de eficiencia energética pueden no ser visibles para los usuarios, “las condiciones ambientales son muy relevantes”. 

También en educación superior, la Pontificia Universidad Católica de Chile ha vinculado CES con su estrategia de infraestructura. En los Premios CES 2025, la institución fue reconocida en la categoría Iniciativa Privada y el Edificio Aulas Pataguas obtuvo el segundo lugar en la categoría Edificio Certificado. 

Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Dirección de Infraestructura UC, señaló que “en su momento optamos por avanzar con la certificación CES” porque buscaban “mejores estándares de confort térmico y ambiental”. 

En la ceremonia de los Premios CES 2025, Palacios también destacó que la certificación les ha permitido implementar “mejores espacios, mejores lugares para los alumnos”. 

La experiencia acumulada de los edificios premiados permite mostrar que el confort ambiental es un atributo transversal: está presente en establecimientos educacionales, hospitales, recintos deportivos, oficinas, jardines infantiles y edificios públicos de distintas zonas climáticas del país.

Por eso, los Premios CES no solo reconocen a los proyectos con mejores desempeños técnicos. También visibilizan una forma de diseñar, construir y operar edificios que pone al centro a sus usuarios, con espacios más confortables, eficientes y adecuados a las condiciones climáticas y territoriales de Chile.

La ceremonia de los Premios CES 2026 se realizará el 29 de octubre, a las 16:00 horas. Las inscripciones están abiertas aquí.

CES cerró el primer semestre de 2026 con 40 proyectos inscritos

Durante la primera mitad del año, la Certificación Edificio Sustentable registró avances en proyectos de infraestructura aeroportuaria, educación superior, patrimonio, edificación corporativa y recintos deportivos, con iniciativas distribuidas en distintas regiones del país.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) presentó al Directorio del Instituto de la Construcción el balance de proyectos correspondiente al primer semestre de 2026, periodo en el que se registraron 40 proyectos inscritos, 23 proyectos precertificados y 15 proyectos certificados.

El balance del semestre muestra la presencia de CES en proyectos de distinta escala, uso y ubicación territorial, desde infraestructura aeroportuaria en el norte del país hasta equipamiento deportivo en Magallanes, pasando por edificios universitarios, corporativos y patrimoniales. 

Entre los proyectos inscritos destacan dos iniciativas aeroportuarias del Ministerio de Obras Públicas: el Aeropuerto Andrés Sabella, ubicado en Antofagasta, con una superficie de 34.100 m², y el Aeropuerto Desierto de Atacama, en Copiapó, con 21.408 m². Ambos tienen como mandante a la Dirección de Aeropuertos MOP.

El listado de proyectos inscritos también incluye el Edificio corporativo Malpo, en Talca, Región del Maule, con 2.706 m²; la Reposición del Museo de Rapa Nui, en Isla de Pascua, con 7.600 m²; y el Edificio EBP UNAB La Casona, en Las Condes, Región Metropolitana, con 12.206 m².

En materia de precertificación, destaca el Nuevo Edificio IDIEM, de la Universidad de Chile, ubicado en Pudahuel, Región Metropolitana, que obtuvo 88 puntos. El proyecto considera una superficie de 7.896 m², con arquitectura de Iglesis Arquitectos y asesoría de Mirentxu Ulloa.

También dentro de los proyectos precertificados figura el CAPSI Departamento de Psicología de la Universidad de Concepción, ubicado en Concepción, Región del Biobío. La iniciativa obtuvo 39 puntos, cuenta con una superficie de 791 m², arquitectura de la Unidad de Proyectos UdeC y asesoría de Julio Duarte, de EBP.

En cuanto a los proyectos certificados, uno de los casos presentados es el Edificio UNAB Echaurren, de la Universidad Andrés Bello, ubicado en Santiago, Región Metropolitana. El edificio, de 5.500 m², obtuvo 43,5 puntos, con arquitectura de 2 Estudio Arquitectos y asesoría de Nathalie Jaimes, de B-green.

Otro proyecto certificado destacado es el Gimnasio Zavattaro de Porvenir, en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, cuyo mandante es la Dirección de Arquitectura MOP regional. El recinto obtuvo 84 puntos, cuenta con una superficie de 2.588 m², arquitectura de Bis Arquitectos, asesoría de precertificación de Catalina Yurisic y asesoría de certificación de Rodrigo Escobar.

Katherine Martínez: “Huella Construcción busca facilitar la medición para empresas”

La subgerente de Sostenibilidad Ambiental de CDT CChC destaca que la herramienta permitirá acercar la medición de huella de carbono a más empresas del sector, fortalecer la disponibilidad de datos y avanzar en su integración con CES. Además, señala que la reportabilidad puede aportar a la competitividad y al acceso a alternativas de financiamiento verde.

A ocho meses de la ejecución del proyecto Huella Construcción, conversamos con Katherine Martínez, subgerente de Sostenibilidad Ambiental de CDT CChC, sobre la relación entre la herramienta y la Certificación Edificio Sustentable, CES, que ella define como uno de los elementos que considera relevantes en el desarrollo de la plataforma.

El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES). Corresponde a un Bien Público de Corfo: Huella Construcción, y permite avanzar hacia un lenguaje común en la medición de la huella de carbono, facilitando la comparabilidad y la toma de decisiones informadas a nivel de proyectos y empresas del sector. En este proyecto, CES está participando como coejecutor, ya que uno de los principales productos será una calculadora simplificada de huella de carbono que se podrá incorporar como parte de los requerimientos de CES asociados a reducción de emisiones. 

Según explica Martínez, para la Cámara Chilena de la Construcción es importante que Huella Construcción se articule con CES porque permite que esta herramienta simplificada de medición de huella de carbono esté alineada con un estándar local y reconocido en Chile.

“Esta relación acerca la herramienta Huella Construcción a potenciales usuarios y facilita la vinculación con mandantes públicos y privados”, señala.

Datos de proyectos reales

Otro de los aportes de CES al proyecto está relacionado con la información disponible de edificios certificados. “Uno de los principales aportes es la base de datos de proyectos certificados. Esto permite que Huella Construcción cuente con datos de edificios reales de la Región de La Araucanía y, por lo tanto, podamos ir fortaleciendo los datos disponibles a nivel nacional”, explica.

Para CDT CChC, el desarrollo de esta herramienta también se vincula con los desafíos identificados en materia de descarbonización del sector. Martínez señala que Huella Construcción forma parte de la Hoja de Ruta de Huella de Carbono del sector al 2030 y que uno de los problemas detectados es la falta de datos sobre huella de carbono en edificación, además de la complejidad que representa actualmente realizar una medición para una empresa.

“A partir del desarrollo de Huella Construcción esperamos facilitar la medición de huella en edificación, hacerlo asequible y facilitar el proceso de medición para empresas de todos los tamaños”, afirma. Agrega que esto puede reducir la dependencia de consultores y acercar la posibilidad de medir a las empresas PYMES.

Medir para tomar decisiones

Uno de los objetivos del proyecto es facilitar la medición a usuarios que no necesariamente son especialistas en huella de carbono. En ese sentido, Martínez espera que la herramienta contribuya a aumentar la cantidad de mediciones de huella en edificación y permita que empresas de distintos tamaños evalúen sus proyectos.

A partir de esos resultados, sostiene, las empresas podrán tomar decisiones sobre materialidad y otras estrategias de reducción de huella. “Esperamos que ayude a contar con mayor medición de huella en edificación, que las empresas de distintos tamaños puedan evaluar sus proyectos y, a partir de la medición, puedan ir tomando decisiones sobre materialidad y otras estrategias de reducción de huella”, señala.

Martínez también vincula la medición con las nuevas necesidades de reportabilidad. Explica que cada vez más empresas, especialmente las grandes o aquellas vinculadas a la minería, están midiendo su huella de carbono de alcance 3 y necesitan información de sus proveedores y activos.

En ese escenario, considera que Huella Construcción puede aportar a este desafío y ayudar a que las empresas mantengan su competitividad en mercados que están comenzando a solicitar reportabilidad.

Integración con CES

Respecto de la proyección de la herramienta dentro de la certificación, la ejecutiva señala que los proyectos que se certifiquen CES en el futuro podrán integrar la medición de su huella. “Creemos que Huella Construcción aportará a facilitar esa medición y que se integre como parte del estándar”, comenta.

Más allá del desarrollo de la plataforma, la subgerente de Sostenibilidad Ambiental de CDT CChC pone el énfasis en la capacidad que puede tener la información para apoyar decisiones dentro de las empresas. “Teniendo como premisa el ‘medir para gestionar’, Huella Construcción puede aportar en tener datos que ayuden a las empresas a tomar decisiones respecto al tipo o cantidad de materiales, las alternativas existentes, o la preferencia por aquellos proveedores que le aporten datos de sus productos”, explica.

A su juicio, contar con información puede incidir también en la cadena de valor, al permitir que las decisiones se tomen sobre una base de datos disponible.

Finalmente, Martínez plantea que una mayor reportabilidad puede contribuir a que las empresas estén mejor preparadas para acceder a alternativas de financiamiento verde. “Esta reportabilidad puede ayudar a que las empresas estén mejor preparadas para acceder a alternativas de financiamiento verde, lo que puede tener un impacto muy positivo para el sector”, concluye.

Margarita Cordaro: una trayectoria pública al servicio de la construcción sustentable

Arquitecta de la Dirección de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de Certificación Edificio Sustentable hasta el 31 de agosto de 2026, Margarita Cordaro fue parte del trabajo que dio origen a CES y de su desarrollo posterior. Su legado queda asociado al impulso del diseño pasivo, la eficiencia energética, la calidad ambiental de la edificación pública y la articulación público-privada que permitió consolidar una certificación nacional para edificios de uso público.

La jubilación de Margarita Cordaro de sus funciones en el Ministerio de Obras Públicas marca el cierre de una etapa significativa para la Dirección de Arquitectura del MOP y para Certificación Edificio Sustentable, CES. Hasta el 31 de agosto de 2026, la profesional se desempeñó como vicepresidenta de CES, luego de haber estado vinculada desde los inicios al desarrollo de la certificación y, posteriormente, a su Comité Directivo.

Su retiro fue reconocido por la Dirección de Arquitectura en una ceremonia realizada el miércoles 26 de agosto en el auditorio del nivel central del MOP, donde se homenajeó a nueve funcionarios y funcionarias que se acogieron a retiro. En la ocasión, Margarita Cordaro fue una de las personas reconocidas junto a profesionales de distintas regiones y del nivel central.

Durante la ceremonia, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, destacó el sentido de vocación de quienes dejan el servicio: “una cosa es jubilarse del trabajo, pero uno no se jubila de la vocación”. En representación del personal reconocido, Cordaro agradeció el afecto recibido y subrayó que, para los arquitectos, la Dirección de Arquitectura es “como una segunda escuela de arquitectura”, agregando: “El MOP le da equilibrio al país con lo que hace. Es un orgullo”.

Los primeros pasos de una certificación nacional

El vínculo de Margarita Cordaro con CES se remonta a los años previos a la creación formal de la certificación. En 2007 se integró al Instituto de la Construcción representando formalmente a la Dirección de Arquitectura en el Comité de Certificación de Calidad Ambiental de Edificios, liderado por José Pedro Campos. Ese trabajo se desarrolló “en un clima de mucha expectativa y ansiedad en torno a lo que significaba lo que estábamos haciendo”, recuerda.

Cordaro destaca que la participación de instituciones públicas, privadas, la academia, colegios profesionales, empresas, consultores y profesionales “le dio un carisma especial de universalidad e inclusión”. En esa etapa, se revisaron certificaciones y reglamentaciones existentes, llegando a confeccionar un listado de aproximadamente mil requerimientos, antes de postular el proyecto a Corfo Innova para avanzar en un desarrollo “profesional exigente, académico y riguroso” que recogiera la diversidad geográfica, climática, territorial y cultural del país.

En su trayectoria, el diseño pasivo y la eficiencia energética aparecieron tempranamente como desafíos para la arquitectura pública. Cordaro recuerda que en 1993, como arquitecta proyectista de la Dirección de Arquitectura del MOP, trabajó con lineamientos de diseño arquitectónico pasivo para el edificio de la Seremi MOP de la Región de Los Ríos. “El concepto y su aplicación se convirtieron en un desafío, era un gran cambio y era una oportunidad de diseñar con requerimientos de calidad, eficiencia y responsabilidad con el medio ambiente”, señala.

El aporte de la Dirección de Arquitectura del MOP

Desde la Dirección de Arquitectura, Cordaro impulsó una línea de trabajo que buscaba incorporar criterios de confort ambiental y eficiencia energética en la edificación pública. Entre los antecedentes que menciona se encuentran cursos, diplomados, estudios, proyectos Corfo/Innova y el desarrollo de herramientas técnicas orientadas a apoyar el diseño y la obra en distintas zonas del país.

En 2012, el Instituto de la Construcción, junto a la Dirección de Arquitectura del MOP, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos e Idiem como unidad técnica, postuló el proyecto Innova Chile que dio origen a la Certificación Nacional Edificio Sustentable. En 2014 se generaron los manuales de Evaluación y Calificación y el Manual de Operación del sistema nacional de certificación para edificios de uso público, con participación de instituciones interesadas y colaboradoras.

Para Cordaro, era fundamental que Chile contara con una certificación capaz de evaluar, calificar y certificar el grado de sustentabilidad ambiental de los edificios. Para ella, CES permitió “verificar el cumplimiento de las variables del diseño sustentable exigido”, con una evaluación realizada por una tercera institución técnica independiente.

Uno de los aportes que la Dirección de Arquitectura del MOP llevó al sistema fue la necesidad de contar con una etapa de precertificación del diseño, independiente de la certificación de obra, considerando las particularidades de los proyectos de inversión pública, que suelen involucrar distintas etapas de licitación para diseño y construcción.

Cordaro también releva como aporte la posibilidad de disponer de edificios públicos para realizar mediciones y someterlos a evaluación, además de promover que el diseño arquitectónico pasivo tuviera una valoración relevante dentro del sistema de certificación.

Colaboración público-privada y crecimiento de CES

Para la arquitecta, la construcción de CES fue una experiencia de colaboración entre distintos mundos. Sobre el trabajo con la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción, señala que fue “enriquecedor por la diversidad de los campos de acción de cada institución” y que permitió “escuchar, evaluar, valorar y consensuar las diferentes perspectivas” que afectan a un proyecto de inversión.

Esa colaboración fue clave para generar “unidad conceptual y de procedimientos” en los requerimientos que formarían los parámetros de la certificación chilena. También destaca el valor de sumar al mundo público, privado y académico, porque ese respaldo “incluye todas las miradas que permiten tener una visión integral”.

A diez años de su implementación, Cordaro evaluó la evolución de CES como “notable”, destacando que, “sin ser norma, sin ser obligatoria y sin ser ley”, la certificación se insertó como una gestión de calidad necesaria para medir los resultados de la edificación, el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia energética.

Entre los hitos que le generan especial orgullo, menciona la implementación del protocolo de colocación de Placa CES en edificios certificados, con participación de mandantes, usuarios, unidades técnicas, consultores y comunidad. También destaca que, entre 2017 y 2022, el MOP cumplió una meta ambiental del Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático mediante la exigencia de los TDRe de la Dirección de Arquitectura y CES en licitaciones.

Otro hito fue el reconocimiento internacional del sistema CES aplicado a proyectos de edificación pública de la Dirección de Arquitectura del MOP. Cordaro recuerda que en el Ministerio de Hacienda fueron auditados por agencias internacionales en las variables ambientales de la certificación y en la gestión técnica y financiera de la DA, proceso que permitió a Chile emitir Bonos Verdes.

Una mirada de futuro

En sus reflexiones sobre los desafíos de CES, Cordaro pone énfasis en el cambio climático, la resiliencia, la necesidad de una zonificación climática y térmica más detallada, y la importancia de avanzar hacia la etapa de operación a través de CES Sello Plus Operación, para completar el ciclo de la construcción.

También plantea que el Estado debe liderar la consolidación de la sustentabilidad en la infraestructura pública, mediante políticas de largo plazo y gobernanzas que permitan avanzar en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.

Su visión para los próximos años resume el sentido de una trayectoria dedicada a instalar la sustentabilidad como parte de la calidad de la edificación pública: “Me gustaría un CES más formalizado, integrador, con gran compromiso por las instituciones que lo forman y con financiamiento para lograr un constante desarrollo técnico y así representar con calidad y transparencia la gestión de Certificación de nuestra edificación e infraestructura de uso público”.

Cordaro sintetiza el sentido de ese legado: “Construir con responsabilidad no es una opción: es una necesidad”.

CES presentó en Perú su experiencia chilena y las oportunidades de CES Inmobiliario

En una actividad organizada por Perú GBC, Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, abordaron la experiencia de Certificación Edificio Sustentable en Chile, su aplicación al sector inmobiliario y las posibilidades de adopción temprana en Perú. La jornada permitió abrir conversaciones con actores del mercado local interesados en explorar pilotos y nuevas oportunidades vinculadas a construcción sostenible y financiamiento verde.

La experiencia chilena de Certificación Edificio Sustentable, CES, y las oportunidades que abre su expansión hacia Latinoamérica fueron parte de una actividad organizada por Perú GBC, instancia que reunió a profesionales del sector para conocer el alcance de la certificación y su aplicación en el ámbito inmobiliario.

La jornada contó con la participación de Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, quienes han estado vinculados al desarrollo técnico de CES Inmobiliario. Durante la actividad se conversó sobre la experiencia de CES en Chile, su aplicación en el sector inmobiliario y las posibilidades de una adopción temprana en Perú.

Madrid explicó que la visita incluyó una agenda con actividades vinculadas al desarrollo inmobiliario y la construcción sostenible en Perú. “Participamos en el seminario organizado por el Magíster de Desarrollo Inmobiliario (MDI) en la Universidad Católica de Perú, en que habían muchas empresas inmobiliarias mostraron los proyectos que tenían y cómo enfocan la sustentabilidad en el Perú”, cuenta.

Asimismo, el equipo participó en el encuentro organizado por Perú GBC, realizado con apoyo de Toulouse Lautrec. En esa instancia, Madrid presentó una visión general de CES, los fundamentos de CES Inmobiliario y las posibilidades de aplicar esta herramienta en Perú.

Durante la actividad, Mauricio Ramírez presentó antecedentes asociados la evaluación del clima peruano, con el objetivo de revisar las posibilidades de aplicación de la certificación en ese mercado. Según Madrid, “con esos resultados, vemos que existe la posibilidad de aplicar directamente la certificación”.

Uno de los puntos destacados fue el interés que generó la herramienta entre actores del sector inmobiliario peruano. De acuerdo con Madrid, “hubo dos inmobiliarias que quedaron muy interesadas en hacer pilotos”, por lo que se continuará el trabajo con ellas.

El jefe de CES también destaca que existen condiciones favorables para explorar la aplicación de la certificación en Perú, considerando las características de los desarrollos habitacionales, los materiales utilizados, las soluciones constructivas y las condiciones climáticas locales. “Hay que hacer algunos ajustes, por supuesto, pero se puede aplicar sin problemas. Además, hay interés en poder aplicarlo”, sostiene.

En relación con el contexto del mercado, Madrid señala que el sector inmobiliario peruano muestra un importante dinamismo. “El mercado inmobiliario en Perú está súper activo en el área de construcción”, indica, agregando que se observa un gran desarrollo de proyectos inmobiliarios.

La conversación también abordó oportunidades vinculadas al financiamiento verde. Según Madrid, en Perú existen proyectos que incorporan certificaciones, pero se abrió la posibilidad de presentar el modelo de financiamiento verde trabajado por CES, con participación del BID y de bancos locales.

Desde Perú GBC destacaron que la actividad permitió conocer nuevas herramientas para impulsar proyectos con mejores estándares de desempeño, además de explorar oportunidades para el sector y acercar iniciativas de otros países al mercado peruano. En esa línea, el encuentro se enmarca en el interés por seguir generando conexiones regionales en torno a la construcción sostenible, las certificaciones y la innovación en Latinoamérica.

Premios CES 2026 reconocerá proyectos de cuatro regiones del país

La octava edición de los Premios CES se realizará el jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción. Este año, los reconocimientos estarán concentrados en proyectos ubicados en las regiones de La Araucanía, Metropolitana, de Magallanes y de la Antártica Chilena, y de Valparaíso.

La Certificación Edificio Sustentable, CES, realizará el próximo jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, la octava edición de los Premios CES, ceremonia que tendrá lugar en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC.

El reconocimiento busca destacar a los edificios y proyectos que han obtenido los mejores desempeños dentro del sistema nacional de certificación, poniendo en valor el trabajo de mandantes, arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y entidades evaluadoras que participan en el desarrollo de infraestructura más sustentable.

De esta manera, se promueven las mejores prácticas en sustentabilidad en la edificación y se destaca a los proyectos que han hecho el esfuerzo de certificarse, incorporando una herramienta nacional y difundiendo los resultados del comportamiento de los edificios.

Este 2026, los edificios y proyectos premiados se concentran en cuatro zonas del país: Región de La Araucanía, Región Metropolitana, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, y Región de Valparaíso, reflejando nuevamente el alcance territorial de la certificación y su aplicación en distintas realidades climáticas, geográficas y programáticas. Asimismo, en esta edición se registraron los mayores puntajes en la historia de la iniciativa.

La ceremonia dará continuidad a una trayectoria iniciada en 2019, cuando se realizó la primera versión de los Premios CES. En esa oportunidad se consideraron los proyectos registrados desde la puesta en marcha de la herramienta hasta diciembre de 2018, reconociendo a los edificios y proyectos con los más altos puntajes del sistema.

En sus versiones anteriores, los Premios CES han destacado proyectos de distintas regiones y usos, entre ellos infraestructura educacional, de salud, oficinas, seguridad, deporte y servicios públicos. Según un balance publicado por CES, las ceremonias han permitido dar a conocer experiencias de usuarios y estrategias implementadas en edificios de distintos programas, además de reconocer el aporte de mandantes públicos y privados, asesores, evaluadores, arquitectos y constructoras.

En 2025, la séptima edición se realizó en el auditorio de la CChC y distinguió a proyectos de Atacama, La Araucanía, Región Metropolitana, Magallanes y la Antártica, reafirmando que la sustentabilidad en la edificación es un objetivo alcanzable a lo largo del territorio nacional.

Para la evaluación, CES considera parámetros de desempeño en edificios de uso público desde su diseño hasta su operación, incluyendo calidad del ambiente interior —confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación—, uso eficiente de la energía, uso eficiente del agua y gestión de residuos, entre otros aspectos.

Con esta nueva edición, los Premios CES 2026 volverán a reunir a representantes del sector público, privado, técnico y académico en torno a los avances de la construcción sustentable en Chile, reconociendo a quienes han incorporado criterios verificables de eficiencia, confort y menor impacto ambiental en sus proyectos.

Las inscripciones están abiertas en este link: https://forms.gle/Pp8QKHVa7VukuJ8h7 

Revive la ceremonia de 2025:

Huella Construcción visita Defensoría de La Araucanía, piloto para medición de huella 

En el marco de la segunda Mesa de Gobernanza del proyecto, representantes de instituciones públicas y privadas recorrieron el edificio ubicado en Temuco, certificado CES en 2024 y considerado entre los proyectos piloto para la medición de huella de carbono. La visita permitió conocer su funcionamiento y los beneficios que sus atributos de sustentabilidad entregan a funcionarios y usuarios.

El desempeño de un edificio con certificación CES en condiciones reales de uso fue uno de los principales focos de la segunda Mesa de Gobernanza de Huella Construcción, realizada el 23 de julio en la Defensoría Regional de La Araucanía y Local de Temuco.

La jornada reunió a representantes de instituciones públicas y privadas vinculadas al proyecto e incluyó un recorrido por las instalaciones del edificio, certificado CES en 2025 y considerado entre los casos piloto para la medición de huella de carbono.

Para Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable, CES, la actividad permitió conocer directamente los resultados de incorporar criterios de sustentabilidad en una edificación pública y observar cómo estos se traducen en su funcionamiento cotidiano.

Madrid destacó que el inmueble presenta un desempeño relevante en aspectos como el ahorro de energía y el uso de iluminación. Estas características, explicó, se reflejan en las condiciones que el edificio ofrece tanto a sus funcionarios como a las personas que concurren a sus dependencias.

“Creo que es un muy buen ejemplo de lo que se puede obtener con la incorporación de sustentabilidad en los edificios y con la aplicación de la certificación CES”, afirmó.

El edificio certificado con la versión 1.1 con 42,5 puntos, fue diseñado por el arquitecto Sergio Carrasco Santos, destaca por abordar la categoría de calidad del ambiente interior y obtener ahorros significativos en demanda de energía, gracias al correcto emplazamiento del edificio en el terreno que favorece las ganancias solares en invierno y control mediante una fachada aislada y hermética. La distribución de las plantas optimiza el aporte de la iluminación natural en los recintos regularmente ocupados. El ahorro en demanda energética alcanza el 28% y la reducción de consumo de agua, el 34%.

Un edificio certificado y en operación

El recorrido permitió a los integrantes de la Mesa de Gobernanza revisar los atributos de sustentabilidad del edificio y conocer la experiencia de quienes lo utilizan desde fines de 2024.

Felipe Jeria, inspector fiscal de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas en La Araucanía, señaló que la actividad permitió mostrar el inmueble, presentar los criterios asociados a CES y compartir con representantes de distintas instituciones en torno a la medición de huella de carbono.

Desde la institución anfitriona, Alejandro Bizama Tiznado, director administrativo regional de la Defensoría Penal Pública, destacó las condiciones que el edificio entrega para el desarrollo de la función pública, la atención de usuarios y el trabajo de sus funcionarios.

“Eso es una sumatoria de virtudes, un ciclo virtuoso que nos permite entregar un mejor servicio público”, sostuvo.

La visita permitió así vincular los atributos evaluados por CES con la experiencia de operación del edificio, incorporando la mirada de sus usuarios y funcionarios al análisis desarrollado durante la jornada.

Información para medir el carbono de las edificaciones

El edificio de la Defensoría Regional forma parte de los proyectos piloto considerados por Huella Construcción para la medición de huella de carbono. Durante el recorrido, los asistentes conocieron los elementos que contribuyeron a su desempeño en la certificación CES y su aporte como caso de estudio para el desarrollo de la herramienta.

Katherine Martínez, subgerente de Sostenibilidad Ambiental en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó que la actividad permitió fortalecer el trabajo conjunto entre representantes de entidades públicas y del sector privado.

Además, valoró la posibilidad de conocer en terreno uno de los proyectos piloto, revisar sus atributos de sustentabilidad y observar los elementos que le permitieron alcanzar un buen desempeño en CES.

“Ha sido una gran jornada para compartir y extender la colaboración en torno al proyecto Huella Construcción”, señaló.

La segunda Mesa de Gobernanza combinó el trabajo institucional del proyecto con la revisión de una edificación certificada y actualmente en funcionamiento. La actividad permitió compartir experiencias, observar la aplicación de criterios de sustentabilidad y continuar la colaboración para avanzar en la medición de la huella de carbono en la construcción.

El proyecto “Herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción”, o Huella Construcción, es una iniciativa de la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción, financiada por Corfo Araucanía y ejecutada por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable, CES.

Reposición Museo de Rapa Nui: propuesta que une patrimonio, territorio y sustentabilidad

El proyecto, desarrollado por Z Estudio SpA para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, es el primer proyecto de Rapa Nui en ingresar al proceso de Certificación Edificio Sustentable. La iniciativa se encuentra en proceso de certificación CES Edificios de Uso Público v1.1 y cuenta con la asesoría de César Osorio, de BSustenta SpA.

La Reposición del Museo de Rapa Nui ingresó al proceso de Certificación Edificio Sustentable, CES, convirtiéndose en el primer proyecto de la isla en avanzar bajo esta herramienta nacional de evaluación de sustentabilidad para edificios de uso público.

El proyecto tiene como mandante al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cuenta con arquitectura de Z Studio, unidad técnica de la Dirección de Arquitectura del MOP, asesoría de César Osorio y entidad evaluadora 88 Limitada. La iniciativa se emplaza en la comuna de Isla de Pascua, Región de Valparaíso, y se encuentra en proceso de certificación bajo la versión Pv1.1 – Certificación Edificio Sustentable Edificios de Uso Público Versión 1.1.

El equipo de arquitectura está integrado por Nicolás Vivar, Diego González, Eduardo Tapia y Carmen Benítez, de Z Estudio SpA. Para ellos, participar en el diseño del nuevo museo representa “tanto un desafío como un importante estímulo profesional”, especialmente por tratarse de un proyecto ubicado en un territorio insular como Rapa Nui.

“Creemos que este tipo de certificaciones contribuye a mejorar la calidad de los edificios públicos, promoviendo un uso más eficiente de los recursos y la energía mediante criterios objetivos para evaluar su desempeño”, señala Diego González.

Un museo desde el territorio y la cultura Rapa Nui

Desde el inicio, el equipo arquitectónico abordó el proyecto a partir de la identidad cultural y patrimonial de la isla. Según explica el arquitecto, desde la etapa de concurso tuvieron claro que la propuesta debía “surgir del territorio y de la cultura de Rapa Nui”.

Para ello, estudiaron las formas tradicionales de construir y habitar, la relación con el paisaje, la topografía y las condiciones climáticas de la isla. Todos esos elementos, indicaron, fueron la base de las principales decisiones arquitectónicas.

El equipo también destacó que un museo contemporáneo no se entiende únicamente como un espacio para conservar y exhibir objetos arqueológicos, sino también como “un lugar de encuentro, investigación, transmisión del conocimiento y fortalecimiento de una cultura que permanece viva”.

Siete naves para dialogar con el paisaje

Uno de los criterios patrimoniales más relevantes fue la forma de implantación del edificio. En lugar de concentrar el programa en un único volumen, la propuesta lo fragmenta en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel.

“Optamos por fragmentarlo en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel, permitiendo que el edificio dialogue con el paisaje en lugar de imponerse sobre él”, comenta Eduardo Tapia.

El concepto de nave tiene un significado especial: por una parte, reinterpreta el hare paenga, una de las tipologías tradicionales de la arquitectura Rapa Nui; y por otra, evoca la tradición navegante que forma parte de la identidad histórica de la isla.

A ello se suma el uso predominante de la madera, la búsqueda de una escala adecuada al lugar y el diseño de un edificio flexible, capaz de adaptarse a futuras transformaciones. “Aspiramos a una arquitectura que se inserte con respeto en el territorio, entendiendo que el verdadero protagonismo pertenece al paisaje y a la cultura de Rapa Nui”, afirma Tapia.

Sustentabilidad y patrimonio como una misma visión

Desde Z Estudio explican que, en este proyecto, la sustentabilidad y el respeto por el contexto cultural no fueron abordados como objetivos separados, sino como parte de una misma visión de diseño.

“Muchas de las decisiones arquitectónicas responden simultáneamente a ambos principios”, señala Carmen Benitez. Un ejemplo es la organización de las naves, inspiradas en construcciones tradicionales Rapa Nui, con cubiertas que protegen de la lluvia y el sol, favorecen la relación con el exterior e incorporan estrategias pasivas como iluminación natural y ventilación.

La condición insular también fue determinante. La distancia respecto del continente llevó al desarrollo de un sistema constructivo basado en elementos prefabricados y montaje eficiente, facilitando el transporte y la ejecución de la obra.

“Entendemos la sustentabilidad en un sentido amplio: no solo como el desempeño ambiental del edificio, sino también como la forma en que se diseña, se construye y se relaciona con el territorio y la cultura de Rapa Nui”, dice Benitez.

La mirada del asesor CES

La asesoría CES estuvo a cargo de César Osorio, de BSustenta SpA, quien explicó que el trabajo comenzó desde las primeras etapas del diseño, junto al equipo de arquitectura.

“Más que evaluar un edificio ya definido, el objetivo fue acompañar el proceso de diseño para que muchas de las decisiones arquitectónicas también contribuyeran a un mejor desempeño ambiental y energético”, señaló.

Osorio destacó que la condición insular de Rapa Nui hizo especialmente importante considerar el ciclo completo del edificio, desde la construcción hasta su operación, debido a que “el transporte de materiales y la disponibilidad de recursos representan un desafío”.

Entre los elementos más destacados del proyecto, menciona un sistema constructivo simple y predominantemente en madera, facilitando el proceso constructivo en un territorio insular y favoreciendo una menor huella de carbono asociada a la estructura.

Desde el punto de vista ambiental, el proyecto prioriza estrategias pasivas de diseño, como iluminación natural, protección solar y ventilación natural en los espacios donde las condiciones de uso lo permiten. En los recintos que requieren condiciones ambientales controladas, se incorporan sistemas de climatización y ventilación mecánica para mantener niveles adecuados de temperatura y humedad, considerando las necesidades de las personas y los requerimientos de conservación de parte de las colecciones.

Asimismo, el edificio incorpora un sistema fotovoltaico que, según el asesor, “genera gran parte de la energía consumida durante su operación”, contribuyendo a disminuir la demanda sobre la infraestructura energética de la isla.

Una experiencia para futuras obras públicas

Para el equipo de arquitectura, el proyecto deja aprendizajes relevantes para futuras obras públicas sustentables en territorios insulares o patrimoniales. Uno de ellos es que la sustentabilidad debe incorporarse desde las etapas iniciales del diseño y no como una verificación posterior.

“La sustentabilidad y el patrimonio no son conceptos opuestos. La arquitectura tradicional es el resultado de un profundo conocimiento del lugar y de soluciones que, a lo largo del tiempo, han respondido al clima, a la disponibilidad de recursos y a las formas de habitar de cada territorio”, plantea Nicolás Vivar.

Desde la mirada del asesor CES, el proyecto demuestra que la sustentabilidad no depende únicamente de incorporar tecnologías de alta eficiencia, sino de tomar decisiones adecuadas desde las primeras etapas del diseño, considerando las características del lugar donde el edificio será construido y operado.

“Esperamos que este proyecto contribuya a demostrar que es posible desarrollar infraestructura pública de alto estándar ambiental, adaptada a las condiciones locales y con una visión de largo plazo”, concluye Osorio.

CES Inmobiliario: una versión ajustada al sector y conectada con financiamiento verde

Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, de 88 Limitada, participaron en el desarrollo técnico del Manual de CES Inmobiliario, una versión que incorpora nuevas categorías, requerimientos y una etapa de registro orientada a determinar el potencial de certificación de los proyectos y entregar antecedentes al sector financiero.

El desarrollo del Manual de CES Inmobiliario incorporó el trabajo de Ernestina Bravo, socia de 88 Limitada, y Mauricio Ramírez, socio fundador de la misma entidad, quienes apoyaron el proceso de elaboración de esta nueva versión de la certificación.

De acuerdo con Ernestina Bravo, la versión CES Inmobiliario incluye nuevas condiciones desde el inicio del proceso. Una de ellas es la incorporación de una etapa de Registro, “en donde se deberá acreditar el cumplimiento de algunas condiciones del proyecto y determinar su potencial de certificación”.

Como explica, en esta etapa se agrega “en virtud de aportar los antecedentes necesarios al sector financiero respecto de que el proyecto es elegible para crédito verde”.

Entre los principales cambios, Bravo señala que se adicionan dos nuevas categorías completas: Resiliencia y Emisiones. Asimismo, dentro de los requerimientos obligatorios se incorporan el aislamiento acústico entre unidades habitacionales, el plan de gestión de residuos y su cuantificación, y el Manual de uso, concientización y operación.

En materia de requerimientos voluntarios, indica que se suma la categoría Emisiones, con huella de carbono contenida y en operación. También se incorporan estrategias de transporte sustentable en Gestión del Sitio, como “carga de vehículos eléctricos, instalaciones para bicicletas y acceso a transporte público”.

Respecto de la categoría Resiliencia, Bravo detalla que se incluyen créditos de “identificación de riesgos climáticos del emplazamiento, adaptación al cambio climático y reducción de la isla de calor y resiliencia ante emergencias proveyendo respaldo eléctrico mejorado”.

La profesional explica que las categorías Emisiones y Resiliencia “responden a incorporar métricas de reportabilidad bajo la mirada de estándares internacionales de condiciones de ESG”. En tanto, el transporte sustentable busca reconocer condiciones propias de los proyectos inmobiliarios “que son claramente identificables”, a diferencia de CES Edificios de Uso Público, cuyo énfasis está en otras condiciones de sustentabilidad del proyecto.

Un proceso de trabajo estrecho con CES

Mauricio Ramírez describe el desarrollo de esta versión como “un proceso de trabajo muy estrecho con la Administración CES”, que incluyó “muchas jornadas de trabajo, de revisiones, reuniones, muchas horas de modelamiento y procesamiento computacional, varios borradores de manual y una gran retroalimentación mutua”.

El socio fundador de 88 Limitada también destaca la vinculación con el mundo inmobiliario durante el proceso, “a través de la revisión y diagnóstico de proyectos reales de mercado”. Según señala, todo ese trabajo permite “liberar una versión de certificación que nos tiene muy contentos y que sabemos tendrá una buena acogida en la industria”.

Para Ramírez, una versión como CES Inmobiliario era necesaria porque “hoy en nuestro país no hay una certificación de sustentabilidad que esté tan próxima a nuestra realidad inmobiliaria como la que CES propone en esta versión”.

En esa línea, sostiene que CES Inmobiliario tiene “una sintonía fina” con los climas, tipologías de edificaciones, tecnologías y procesos de construcción disponibles, además de las realidades normativas, económicas y financieras del país.

Finalmente, Ramírez destaca que “CES Inmobiliario tiene una estructura robusta como certificación, alineada con los más altos estándares internacionales, lo que permitirá conectar a las inmobiliarias con la sustentabilidad y el financiamiento verde”.