Margarita Cordaro: una trayectoria pública al servicio de la construcción sustentable

Arquitecta de la Dirección de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de Certificación Edificio Sustentable hasta el 31 de agosto de 2026, Margarita Cordaro fue parte del trabajo que dio origen a CES y de su desarrollo posterior. Su legado queda asociado al impulso del diseño pasivo, la eficiencia energética, la calidad ambiental de la edificación pública y la articulación público-privada que permitió consolidar una certificación nacional para edificios de uso público.

La jubilación de Margarita Cordaro de sus funciones en el Ministerio de Obras Públicas marca el cierre de una etapa significativa para la Dirección de Arquitectura del MOP y para Certificación Edificio Sustentable, CES. Hasta el 31 de agosto de 2026, la profesional se desempeñó como vicepresidenta de CES, luego de haber estado vinculada desde los inicios al desarrollo de la certificación y, posteriormente, a su Comité Directivo.

Su retiro fue reconocido por la Dirección de Arquitectura en una ceremonia realizada el miércoles 26 de agosto en el auditorio del nivel central del MOP, donde se homenajeó a nueve funcionarios y funcionarias que se acogieron a retiro. En la ocasión, Margarita Cordaro fue una de las personas reconocidas junto a profesionales de distintas regiones y del nivel central.

Durante la ceremonia, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, destacó el sentido de vocación de quienes dejan el servicio: “una cosa es jubilarse del trabajo, pero uno no se jubila de la vocación”. En representación del personal reconocido, Cordaro agradeció el afecto recibido y subrayó que, para los arquitectos, la Dirección de Arquitectura es “como una segunda escuela de arquitectura”, agregando: “El MOP le da equilibrio al país con lo que hace. Es un orgullo”.

Los primeros pasos de una certificación nacional

El vínculo de Margarita Cordaro con CES se remonta a los años previos a la creación formal de la certificación. En 2007 se integró al Instituto de la Construcción representando formalmente a la Dirección de Arquitectura en el Comité de Certificación de Calidad Ambiental de Edificios, liderado por José Pedro Campos. Ese trabajo se desarrolló “en un clima de mucha expectativa y ansiedad en torno a lo que significaba lo que estábamos haciendo”, recuerda.

Cordaro destaca que la participación de instituciones públicas, privadas, la academia, colegios profesionales, empresas, consultores y profesionales “le dio un carisma especial de universalidad e inclusión”. En esa etapa, se revisaron certificaciones y reglamentaciones existentes, llegando a confeccionar un listado de aproximadamente mil requerimientos, antes de postular el proyecto a Corfo Innova para avanzar en un desarrollo “profesional exigente, académico y riguroso” que recogiera la diversidad geográfica, climática, territorial y cultural del país.

En su trayectoria, el diseño pasivo y la eficiencia energética aparecieron tempranamente como desafíos para la arquitectura pública. Cordaro recuerda que en 1993, como arquitecta proyectista de la Dirección de Arquitectura del MOP, trabajó con lineamientos de diseño arquitectónico pasivo para el edificio de la Seremi MOP de la Región de Los Ríos. “El concepto y su aplicación se convirtieron en un desafío, era un gran cambio y era una oportunidad de diseñar con requerimientos de calidad, eficiencia y responsabilidad con el medio ambiente”, señala.

El aporte de la Dirección de Arquitectura del MOP

Desde la Dirección de Arquitectura, Cordaro impulsó una línea de trabajo que buscaba incorporar criterios de confort ambiental y eficiencia energética en la edificación pública. Entre los antecedentes que menciona se encuentran cursos, diplomados, estudios, proyectos Corfo/Innova y el desarrollo de herramientas técnicas orientadas a apoyar el diseño y la obra en distintas zonas del país.

En 2012, el Instituto de la Construcción, junto a la Dirección de Arquitectura del MOP, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos e Idiem como unidad técnica, postuló el proyecto Innova Chile que dio origen a la Certificación Nacional Edificio Sustentable. En 2014 se generaron los manuales de Evaluación y Calificación y el Manual de Operación del sistema nacional de certificación para edificios de uso público, con participación de instituciones interesadas y colaboradoras.

Para Cordaro, era fundamental que Chile contara con una certificación capaz de evaluar, calificar y certificar el grado de sustentabilidad ambiental de los edificios. Para ella, CES permitió “verificar el cumplimiento de las variables del diseño sustentable exigido”, con una evaluación realizada por una tercera institución técnica independiente.

Uno de los aportes que la Dirección de Arquitectura del MOP llevó al sistema fue la necesidad de contar con una etapa de precertificación del diseño, independiente de la certificación de obra, considerando las particularidades de los proyectos de inversión pública, que suelen involucrar distintas etapas de licitación para diseño y construcción.

Cordaro también releva como aporte la posibilidad de disponer de edificios públicos para realizar mediciones y someterlos a evaluación, además de promover que el diseño arquitectónico pasivo tuviera una valoración relevante dentro del sistema de certificación.

Colaboración público-privada y crecimiento de CES

Para la arquitecta, la construcción de CES fue una experiencia de colaboración entre distintos mundos. Sobre el trabajo con la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción, señala que fue “enriquecedor por la diversidad de los campos de acción de cada institución” y que permitió “escuchar, evaluar, valorar y consensuar las diferentes perspectivas” que afectan a un proyecto de inversión.

Esa colaboración fue clave para generar “unidad conceptual y de procedimientos” en los requerimientos que formarían los parámetros de la certificación chilena. También destaca el valor de sumar al mundo público, privado y académico, porque ese respaldo “incluye todas las miradas que permiten tener una visión integral”.

A diez años de su implementación, Cordaro evaluó la evolución de CES como “notable”, destacando que, “sin ser norma, sin ser obligatoria y sin ser ley”, la certificación se insertó como una gestión de calidad necesaria para medir los resultados de la edificación, el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia energética.

Entre los hitos que le generan especial orgullo, menciona la implementación del protocolo de colocación de Placa CES en edificios certificados, con participación de mandantes, usuarios, unidades técnicas, consultores y comunidad. También destaca que, entre 2017 y 2022, el MOP cumplió una meta ambiental del Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático mediante la exigencia de los TDRe de la Dirección de Arquitectura y CES en licitaciones.

Otro hito fue el reconocimiento internacional del sistema CES aplicado a proyectos de edificación pública de la Dirección de Arquitectura del MOP. Cordaro recuerda que en el Ministerio de Hacienda fueron auditados por agencias internacionales en las variables ambientales de la certificación y en la gestión técnica y financiera de la DA, proceso que permitió a Chile emitir Bonos Verdes.

Una mirada de futuro

En sus reflexiones sobre los desafíos de CES, Cordaro pone énfasis en el cambio climático, la resiliencia, la necesidad de una zonificación climática y térmica más detallada, y la importancia de avanzar hacia la etapa de operación a través de CES Sello Plus Operación, para completar el ciclo de la construcción.

También plantea que el Estado debe liderar la consolidación de la sustentabilidad en la infraestructura pública, mediante políticas de largo plazo y gobernanzas que permitan avanzar en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.

Su visión para los próximos años resume el sentido de una trayectoria dedicada a instalar la sustentabilidad como parte de la calidad de la edificación pública: “Me gustaría un CES más formalizado, integrador, con gran compromiso por las instituciones que lo forman y con financiamiento para lograr un constante desarrollo técnico y así representar con calidad y transparencia la gestión de Certificación de nuestra edificación e infraestructura de uso público”.

Cordaro sintetiza el sentido de ese legado: “Construir con responsabilidad no es una opción: es una necesidad”.

CES presentó en Perú su experiencia chilena y las oportunidades de CES Inmobiliario

En una actividad organizada por Perú GBC, Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, abordaron la experiencia de Certificación Edificio Sustentable en Chile, su aplicación al sector inmobiliario y las posibilidades de adopción temprana en Perú. La jornada permitió abrir conversaciones con actores del mercado local interesados en explorar pilotos y nuevas oportunidades vinculadas a construcción sostenible y financiamiento verde.

La experiencia chilena de Certificación Edificio Sustentable, CES, y las oportunidades que abre su expansión hacia Latinoamérica fueron parte de una actividad organizada por Perú GBC, instancia que reunió a profesionales del sector para conocer el alcance de la certificación y su aplicación en el ámbito inmobiliario.

La jornada contó con la participación de Hernán Madrid, jefe de CES, junto a Mauricio Ramírez y Ernestina Bravo, de 88 Limitada, quienes han estado vinculados al desarrollo técnico de CES Inmobiliario. Durante la actividad se conversó sobre la experiencia de CES en Chile, su aplicación en el sector inmobiliario y las posibilidades de una adopción temprana en Perú.

Madrid explicó que la visita incluyó una agenda con actividades vinculadas al desarrollo inmobiliario y la construcción sostenible en Perú. “Participamos en el seminario organizado por el Magíster de Desarrollo Inmobiliario (MDI) en la Universidad Católica de Perú, en que habían muchas empresas inmobiliarias mostraron los proyectos que tenían y cómo enfocan la sustentabilidad en el Perú”, cuenta.

Asimismo, el equipo participó en el encuentro organizado por Perú GBC, realizado con apoyo de Toulouse Lautrec. En esa instancia, Madrid presentó una visión general de CES, los fundamentos de CES Inmobiliario y las posibilidades de aplicar esta herramienta en Perú.

Durante la actividad, Mauricio Ramírez presentó antecedentes asociados la evaluación del clima peruano, con el objetivo de revisar las posibilidades de aplicación de la certificación en ese mercado. Según Madrid, “con esos resultados, vemos que existe la posibilidad de aplicar directamente la certificación”.

Uno de los puntos destacados fue el interés que generó la herramienta entre actores del sector inmobiliario peruano. De acuerdo con Madrid, “hubo dos inmobiliarias que quedaron muy interesadas en hacer pilotos”, por lo que se continuará el trabajo con ellas.

El jefe de CES también destaca que existen condiciones favorables para explorar la aplicación de la certificación en Perú, considerando las características de los desarrollos habitacionales, los materiales utilizados, las soluciones constructivas y las condiciones climáticas locales. “Hay que hacer algunos ajustes, por supuesto, pero se puede aplicar sin problemas. Además, hay interés en poder aplicarlo”, sostiene.

En relación con el contexto del mercado, Madrid señala que el sector inmobiliario peruano muestra un importante dinamismo. “El mercado inmobiliario en Perú está súper activo en el área de construcción”, indica, agregando que se observa un gran desarrollo de proyectos inmobiliarios.

La conversación también abordó oportunidades vinculadas al financiamiento verde. Según Madrid, en Perú existen proyectos que incorporan certificaciones, pero se abrió la posibilidad de presentar el modelo de financiamiento verde trabajado por CES, con participación del BID y de bancos locales.

Desde Perú GBC destacaron que la actividad permitió conocer nuevas herramientas para impulsar proyectos con mejores estándares de desempeño, además de explorar oportunidades para el sector y acercar iniciativas de otros países al mercado peruano. En esa línea, el encuentro se enmarca en el interés por seguir generando conexiones regionales en torno a la construcción sostenible, las certificaciones y la innovación en Latinoamérica.

Premios CES 2026 reconocerá proyectos de cuatro regiones del país

La octava edición de los Premios CES se realizará el jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción. Este año, los reconocimientos estarán concentrados en proyectos ubicados en las regiones de La Araucanía, Metropolitana, de Magallanes y de la Antártica Chilena, y de Valparaíso.

La Certificación Edificio Sustentable, CES, realizará el próximo jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, la octava edición de los Premios CES, ceremonia que tendrá lugar en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC.

El reconocimiento busca destacar a los edificios y proyectos que han obtenido los mejores desempeños dentro del sistema nacional de certificación, poniendo en valor el trabajo de mandantes, arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y entidades evaluadoras que participan en el desarrollo de infraestructura más sustentable.

De esta manera, se promueven las mejores prácticas en sustentabilidad en la edificación y se destaca a los proyectos que han hecho el esfuerzo de certificarse, incorporando una herramienta nacional y difundiendo los resultados del comportamiento de los edificios.

Este 2026, los edificios y proyectos premiados se concentran en cuatro zonas del país: Región de La Araucanía, Región Metropolitana, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, y Región de Valparaíso, reflejando nuevamente el alcance territorial de la certificación y su aplicación en distintas realidades climáticas, geográficas y programáticas. Asimismo, en esta edición se registraron los mayores puntajes en la historia de la iniciativa.

La ceremonia dará continuidad a una trayectoria iniciada en 2019, cuando se realizó la primera versión de los Premios CES. En esa oportunidad se consideraron los proyectos registrados desde la puesta en marcha de la herramienta hasta diciembre de 2018, reconociendo a los edificios y proyectos con los más altos puntajes del sistema.

En sus versiones anteriores, los Premios CES han destacado proyectos de distintas regiones y usos, entre ellos infraestructura educacional, de salud, oficinas, seguridad, deporte y servicios públicos. Según un balance publicado por CES, las ceremonias han permitido dar a conocer experiencias de usuarios y estrategias implementadas en edificios de distintos programas, además de reconocer el aporte de mandantes públicos y privados, asesores, evaluadores, arquitectos y constructoras.

En 2025, la séptima edición se realizó en el auditorio de la CChC y distinguió a proyectos de Atacama, La Araucanía, Región Metropolitana, Magallanes y la Antártica, reafirmando que la sustentabilidad en la edificación es un objetivo alcanzable a lo largo del territorio nacional.

Para la evaluación, CES considera parámetros de desempeño en edificios de uso público desde su diseño hasta su operación, incluyendo calidad del ambiente interior —confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación—, uso eficiente de la energía, uso eficiente del agua y gestión de residuos, entre otros aspectos.

Con esta nueva edición, los Premios CES 2026 volverán a reunir a representantes del sector público, privado, técnico y académico en torno a los avances de la construcción sustentable en Chile, reconociendo a quienes han incorporado criterios verificables de eficiencia, confort y menor impacto ambiental en sus proyectos.

Las inscripciones están abiertas en este link: https://forms.gle/Pp8QKHVa7VukuJ8h7 

Revive la ceremonia de 2025:

Huella Construcción visita Defensoría de La Araucanía, piloto para medición de huella 

En el marco de la segunda Mesa de Gobernanza del proyecto, representantes de instituciones públicas y privadas recorrieron el edificio ubicado en Temuco, certificado CES en 2024 y considerado entre los proyectos piloto para la medición de huella de carbono. La visita permitió conocer su funcionamiento y los beneficios que sus atributos de sustentabilidad entregan a funcionarios y usuarios.

El desempeño de un edificio con certificación CES en condiciones reales de uso fue uno de los principales focos de la segunda Mesa de Gobernanza de Huella Construcción, realizada el 23 de julio en la Defensoría Regional de La Araucanía y Local de Temuco.

La jornada reunió a representantes de instituciones públicas y privadas vinculadas al proyecto e incluyó un recorrido por las instalaciones del edificio, certificado CES en 2025 y considerado entre los casos piloto para la medición de huella de carbono.

Para Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable, CES, la actividad permitió conocer directamente los resultados de incorporar criterios de sustentabilidad en una edificación pública y observar cómo estos se traducen en su funcionamiento cotidiano.

Madrid destacó que el inmueble presenta un desempeño relevante en aspectos como el ahorro de energía y el uso de iluminación. Estas características, explicó, se reflejan en las condiciones que el edificio ofrece tanto a sus funcionarios como a las personas que concurren a sus dependencias.

“Creo que es un muy buen ejemplo de lo que se puede obtener con la incorporación de sustentabilidad en los edificios y con la aplicación de la certificación CES”, afirmó.

El edificio certificado con la versión 1.1 con 42,5 puntos, fue diseñado por el arquitecto Sergio Carrasco Santos, destaca por abordar la categoría de calidad del ambiente interior y obtener ahorros significativos en demanda de energía, gracias al correcto emplazamiento del edificio en el terreno que favorece las ganancias solares en invierno y control mediante una fachada aislada y hermética. La distribución de las plantas optimiza el aporte de la iluminación natural en los recintos regularmente ocupados. El ahorro en demanda energética alcanza el 28% y la reducción de consumo de agua, el 34%.

Un edificio certificado y en operación

El recorrido permitió a los integrantes de la Mesa de Gobernanza revisar los atributos de sustentabilidad del edificio y conocer la experiencia de quienes lo utilizan desde fines de 2024.

Felipe Jeria, inspector fiscal de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas en La Araucanía, señaló que la actividad permitió mostrar el inmueble, presentar los criterios asociados a CES y compartir con representantes de distintas instituciones en torno a la medición de huella de carbono.

Desde la institución anfitriona, Alejandro Bizama Tiznado, director administrativo regional de la Defensoría Penal Pública, destacó las condiciones que el edificio entrega para el desarrollo de la función pública, la atención de usuarios y el trabajo de sus funcionarios.

“Eso es una sumatoria de virtudes, un ciclo virtuoso que nos permite entregar un mejor servicio público”, sostuvo.

La visita permitió así vincular los atributos evaluados por CES con la experiencia de operación del edificio, incorporando la mirada de sus usuarios y funcionarios al análisis desarrollado durante la jornada.

Información para medir el carbono de las edificaciones

El edificio de la Defensoría Regional forma parte de los proyectos piloto considerados por Huella Construcción para la medición de huella de carbono. Durante el recorrido, los asistentes conocieron los elementos que contribuyeron a su desempeño en la certificación CES y su aporte como caso de estudio para el desarrollo de la herramienta.

Katherine Martínez, subgerente de Sostenibilidad Ambiental en la CDT de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó que la actividad permitió fortalecer el trabajo conjunto entre representantes de entidades públicas y del sector privado.

Además, valoró la posibilidad de conocer en terreno uno de los proyectos piloto, revisar sus atributos de sustentabilidad y observar los elementos que le permitieron alcanzar un buen desempeño en CES.

“Ha sido una gran jornada para compartir y extender la colaboración en torno al proyecto Huella Construcción”, señaló.

La segunda Mesa de Gobernanza combinó el trabajo institucional del proyecto con la revisión de una edificación certificada y actualmente en funcionamiento. La actividad permitió compartir experiencias, observar la aplicación de criterios de sustentabilidad y continuar la colaboración para avanzar en la medición de la huella de carbono en la construcción.

El proyecto “Herramienta abierta para la medición y construcción de Líneas Base del carbono de ciclo de vida en la construcción”, o Huella Construcción, es una iniciativa de la CDT y la Cámara Chilena de la Construcción, financiada por Corfo Araucanía y ejecutada por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable, CES.

Reposición Museo de Rapa Nui: propuesta que une patrimonio, territorio y sustentabilidad

El proyecto, desarrollado por Z Estudio SpA para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, es el primer proyecto de Rapa Nui en ingresar al proceso de Certificación Edificio Sustentable. La iniciativa se encuentra en proceso de certificación CES Edificios de Uso Público v1.1 y cuenta con la asesoría de César Osorio, de BSustenta SpA.

La Reposición del Museo de Rapa Nui ingresó al proceso de Certificación Edificio Sustentable, CES, convirtiéndose en el primer proyecto de la isla en avanzar bajo esta herramienta nacional de evaluación de sustentabilidad para edificios de uso público.

El proyecto tiene como mandante al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, cuenta con arquitectura de Z Studio, unidad técnica de la Dirección de Arquitectura del MOP, asesoría de César Osorio y entidad evaluadora 88 Limitada. La iniciativa se emplaza en la comuna de Isla de Pascua, Región de Valparaíso, y se encuentra en proceso de certificación bajo la versión Pv1.1 – Certificación Edificio Sustentable Edificios de Uso Público Versión 1.1.

El equipo de arquitectura está integrado por Nicolás Vivar, Diego González, Eduardo Tapia y Carmen Benítez, de Z Estudio SpA. Para ellos, participar en el diseño del nuevo museo representa “tanto un desafío como un importante estímulo profesional”, especialmente por tratarse de un proyecto ubicado en un territorio insular como Rapa Nui.

“Creemos que este tipo de certificaciones contribuye a mejorar la calidad de los edificios públicos, promoviendo un uso más eficiente de los recursos y la energía mediante criterios objetivos para evaluar su desempeño”, señala Diego González.

Un museo desde el territorio y la cultura Rapa Nui

Desde el inicio, el equipo arquitectónico abordó el proyecto a partir de la identidad cultural y patrimonial de la isla. Según explica el arquitecto, desde la etapa de concurso tuvieron claro que la propuesta debía “surgir del territorio y de la cultura de Rapa Nui”.

Para ello, estudiaron las formas tradicionales de construir y habitar, la relación con el paisaje, la topografía y las condiciones climáticas de la isla. Todos esos elementos, indicaron, fueron la base de las principales decisiones arquitectónicas.

El equipo también destacó que un museo contemporáneo no se entiende únicamente como un espacio para conservar y exhibir objetos arqueológicos, sino también como “un lugar de encuentro, investigación, transmisión del conocimiento y fortalecimiento de una cultura que permanece viva”.

Siete naves para dialogar con el paisaje

Uno de los criterios patrimoniales más relevantes fue la forma de implantación del edificio. En lugar de concentrar el programa en un único volumen, la propuesta lo fragmenta en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel.

“Optamos por fragmentarlo en siete naves que se adaptan a la topografía y siguen las curvas de nivel, permitiendo que el edificio dialogue con el paisaje en lugar de imponerse sobre él”, comenta Eduardo Tapia.

El concepto de nave tiene un significado especial: por una parte, reinterpreta el hare paenga, una de las tipologías tradicionales de la arquitectura Rapa Nui; y por otra, evoca la tradición navegante que forma parte de la identidad histórica de la isla.

A ello se suma el uso predominante de la madera, la búsqueda de una escala adecuada al lugar y el diseño de un edificio flexible, capaz de adaptarse a futuras transformaciones. “Aspiramos a una arquitectura que se inserte con respeto en el territorio, entendiendo que el verdadero protagonismo pertenece al paisaje y a la cultura de Rapa Nui”, afirma Tapia.

Sustentabilidad y patrimonio como una misma visión

Desde Z Estudio explican que, en este proyecto, la sustentabilidad y el respeto por el contexto cultural no fueron abordados como objetivos separados, sino como parte de una misma visión de diseño.

“Muchas de las decisiones arquitectónicas responden simultáneamente a ambos principios”, señala Carmen Benitez. Un ejemplo es la organización de las naves, inspiradas en construcciones tradicionales Rapa Nui, con cubiertas que protegen de la lluvia y el sol, favorecen la relación con el exterior e incorporan estrategias pasivas como iluminación natural y ventilación.

La condición insular también fue determinante. La distancia respecto del continente llevó al desarrollo de un sistema constructivo basado en elementos prefabricados y montaje eficiente, facilitando el transporte y la ejecución de la obra.

“Entendemos la sustentabilidad en un sentido amplio: no solo como el desempeño ambiental del edificio, sino también como la forma en que se diseña, se construye y se relaciona con el territorio y la cultura de Rapa Nui”, dice Benitez.

La mirada del asesor CES

La asesoría CES estuvo a cargo de César Osorio, de BSustenta SpA, quien explicó que el trabajo comenzó desde las primeras etapas del diseño, junto al equipo de arquitectura.

“Más que evaluar un edificio ya definido, el objetivo fue acompañar el proceso de diseño para que muchas de las decisiones arquitectónicas también contribuyeran a un mejor desempeño ambiental y energético”, señaló.

Osorio destacó que la condición insular de Rapa Nui hizo especialmente importante considerar el ciclo completo del edificio, desde la construcción hasta su operación, debido a que “el transporte de materiales y la disponibilidad de recursos representan un desafío”.

Entre los elementos más destacados del proyecto, menciona un sistema constructivo simple y predominantemente en madera, facilitando el proceso constructivo en un territorio insular y favoreciendo una menor huella de carbono asociada a la estructura.

Desde el punto de vista ambiental, el proyecto prioriza estrategias pasivas de diseño, como iluminación natural, protección solar y ventilación natural en los espacios donde las condiciones de uso lo permiten. En los recintos que requieren condiciones ambientales controladas, se incorporan sistemas de climatización y ventilación mecánica para mantener niveles adecuados de temperatura y humedad, considerando las necesidades de las personas y los requerimientos de conservación de parte de las colecciones.

Asimismo, el edificio incorpora un sistema fotovoltaico que, según el asesor, “genera gran parte de la energía consumida durante su operación”, contribuyendo a disminuir la demanda sobre la infraestructura energética de la isla.

Una experiencia para futuras obras públicas

Para el equipo de arquitectura, el proyecto deja aprendizajes relevantes para futuras obras públicas sustentables en territorios insulares o patrimoniales. Uno de ellos es que la sustentabilidad debe incorporarse desde las etapas iniciales del diseño y no como una verificación posterior.

“La sustentabilidad y el patrimonio no son conceptos opuestos. La arquitectura tradicional es el resultado de un profundo conocimiento del lugar y de soluciones que, a lo largo del tiempo, han respondido al clima, a la disponibilidad de recursos y a las formas de habitar de cada territorio”, plantea Nicolás Vivar.

Desde la mirada del asesor CES, el proyecto demuestra que la sustentabilidad no depende únicamente de incorporar tecnologías de alta eficiencia, sino de tomar decisiones adecuadas desde las primeras etapas del diseño, considerando las características del lugar donde el edificio será construido y operado.

“Esperamos que este proyecto contribuya a demostrar que es posible desarrollar infraestructura pública de alto estándar ambiental, adaptada a las condiciones locales y con una visión de largo plazo”, concluye Osorio.

CES Inmobiliario: una versión ajustada al sector y conectada con financiamiento verde

Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, de 88 Limitada, participaron en el desarrollo técnico del Manual de CES Inmobiliario, una versión que incorpora nuevas categorías, requerimientos y una etapa de registro orientada a determinar el potencial de certificación de los proyectos y entregar antecedentes al sector financiero.

El desarrollo del Manual de CES Inmobiliario incorporó el trabajo de Ernestina Bravo, socia de 88 Limitada, y Mauricio Ramírez, socio fundador de la misma entidad, quienes apoyaron el proceso de elaboración de esta nueva versión de la certificación.

De acuerdo con Ernestina Bravo, la versión CES Inmobiliario incluye nuevas condiciones desde el inicio del proceso. Una de ellas es la incorporación de una etapa de Registro, “en donde se deberá acreditar el cumplimiento de algunas condiciones del proyecto y determinar su potencial de certificación”.

Como explica, en esta etapa se agrega “en virtud de aportar los antecedentes necesarios al sector financiero respecto de que el proyecto es elegible para crédito verde”.

Entre los principales cambios, Bravo señala que se adicionan dos nuevas categorías completas: Resiliencia y Emisiones. Asimismo, dentro de los requerimientos obligatorios se incorporan el aislamiento acústico entre unidades habitacionales, el plan de gestión de residuos y su cuantificación, y el Manual de uso, concientización y operación.

En materia de requerimientos voluntarios, indica que se suma la categoría Emisiones, con huella de carbono contenida y en operación. También se incorporan estrategias de transporte sustentable en Gestión del Sitio, como “carga de vehículos eléctricos, instalaciones para bicicletas y acceso a transporte público”.

Respecto de la categoría Resiliencia, Bravo detalla que se incluyen créditos de “identificación de riesgos climáticos del emplazamiento, adaptación al cambio climático y reducción de la isla de calor y resiliencia ante emergencias proveyendo respaldo eléctrico mejorado”.

La profesional explica que las categorías Emisiones y Resiliencia “responden a incorporar métricas de reportabilidad bajo la mirada de estándares internacionales de condiciones de ESG”. En tanto, el transporte sustentable busca reconocer condiciones propias de los proyectos inmobiliarios “que son claramente identificables”, a diferencia de CES Edificios de Uso Público, cuyo énfasis está en otras condiciones de sustentabilidad del proyecto.

Un proceso de trabajo estrecho con CES

Mauricio Ramírez describe el desarrollo de esta versión como “un proceso de trabajo muy estrecho con la Administración CES”, que incluyó “muchas jornadas de trabajo, de revisiones, reuniones, muchas horas de modelamiento y procesamiento computacional, varios borradores de manual y una gran retroalimentación mutua”.

El socio fundador de 88 Limitada también destaca la vinculación con el mundo inmobiliario durante el proceso, “a través de la revisión y diagnóstico de proyectos reales de mercado”. Según señala, todo ese trabajo permite “liberar una versión de certificación que nos tiene muy contentos y que sabemos tendrá una buena acogida en la industria”.

Para Ramírez, una versión como CES Inmobiliario era necesaria porque “hoy en nuestro país no hay una certificación de sustentabilidad que esté tan próxima a nuestra realidad inmobiliaria como la que CES propone en esta versión”.

En esa línea, sostiene que CES Inmobiliario tiene “una sintonía fina” con los climas, tipologías de edificaciones, tecnologías y procesos de construcción disponibles, además de las realidades normativas, económicas y financieras del país.

Finalmente, Ramírez destaca que “CES Inmobiliario tiene una estructura robusta como certificación, alineada con los más altos estándares internacionales, lo que permitirá conectar a las inmobiliarias con la sustentabilidad y el financiamiento verde”.

Certificación Edificio Sustentable presentó Manual CES Inmobiliario en ENAMAC 2026

El documento desarrollado por CES, es una nueva guía para el sector inmobiliario que integra criterios de sustentabilidad, medición de impacto y oportunidades concretas para acceder a financiamiento verde.

En el marco del taller: “CES Inmobiliario y financiamiento sostenible”, el pasado jueves 30 de julio, se realizó la presentación preliminar del Manual de Evaluación y Calificación versión 1.0, documento que contiene la información y criterios para realizar ambos procesos, en base a un conjunto de requerimientos obligatorios y voluntarios, metodologías de cálculo, escalas, ponderaciones y umbrales.

La instancia, realizada como parte de las actividades de ENAMAC 2026, contó con la participación de destacados expositores quienes abordaron los detalles del documento, así como también se presentaron algunos ejemplos de proyectos certificados CES.

“Este Manual que estamos presentando, permite traspasar toda la experiencia que tiene la certificación CES, en términos de medición de sustentabilidad y cuantificación de reducción de huellas de carbono, al mundo inmobiliario, con el objetivo de que este tipo de proyectos puedan acceder a mejores condiciones de financiamiento a través de financiamiento verde directamente de los bancos locales”, explicó Hernán Madrid, jefe Certificación Edificio Sustentable. 

El ingeniero, además, señaló que esto permite que la tasa del costo financiero que los bancos van a entregar a los diferentes proyectos a través de la inmobiliaria y constructoras, se reduzca. “Esto facilita, no solo financiar el proceso de certificación y las estrategias adicionales que deben incorporar en los edificios, sino que además permite, incluso, tener una reducción presupuestaria, por lo que podría salir más barato poder desarrollar la obra”, comentó.

Manual CES: detalles del Taller

La jornada comenzó con la presentación de Madrid, que entregó un breve contexto sobre CES, sus inicios, conformación y objetivos, así como también los otros manuales que ya han desarrollado, como por ejemplo: CES Edificios de uso público y CES Aeropuertos, entre otros (todos disponibles para descargar en www.certificacionsustentable.cl).

“Este nuevo manual cuenta con las mismas características técnicas de todas las otras versiones, pero tiene un énfasis puesto en los criterios para el financiamiento verde de la institución”, señaló Madrid, agregando que, la certificación en todas sus versiones aborda temas de calidad del ambiente interior, confort de las personas, eficiencia en el uso de energía, en el uso de agua, gestión de residuos de materiales, economía circular, temas de diseño, innovación y dos categorías especiales: una para emisiones (CO₂ incorporado y CO₂ de operación) y otra para resiliencia.

Luego fue el turno de Mauricio Ramírez, socio fundador de 88 Limitada, que habló más en detalle de CES inmobiliario, desde su origen, piloteo, calibración y requerimientos. “Durante la etapa de calibración, trabajamos con la administración CES, desarrollando diagnósticos a inmobiliarias para saber qué tan lejos o cerca estaban de la aplicación de la certificación y logramos concluir que en los proyectos inmobiliarios falta información para llegar al nivel de documentación o declaración de cosas que se tiene en un proyecto de certificación”, señaló, agregando que también notaron que los edificios inmobiliarios tienen potencial de certificación, por cómo se construye en Chile, y que el mercado inmobiliario ya ha absorbido e implementado cosas, tanto por normativa, como por competitividad, que en las certificaciones son favorables.

En cuanto a los requerimientos, Ramírez mencionó que se mantienen los grandes grupos, como calidad ambiental interior (confort térmico, por ejemplo), energía, agua, y economía circular. Además, se agregan nuevos requerimientos relacionados con: emisiones (huella de carbono contenida y en operación), gestión (estrategia de ubicación, diseño integrado, operación) y resiliencia (cambio climático, resiliencia ante emergencias).

Así, CES Inmobiliario también aporta al diseño, ya que la incorporación temprana de la metodología permite maximizar atributos pasivos (orientación, compacidad, etcétera), así como también, potencia al edificio con su entorno, robustece el diseño constructivo del proyecto, provee método y métricas para comparar entre proveedores, ayuda a la coordinación, aportando jerarquías, controles y métricas de calidad a proyectos y ayuda a mejorar la calidad de la documentación escrita y planimétrica, entre otros. 

Mientras que desde el punto de vista constructivo, ayuda a registrar proceso de obra, recopilar información, control de calidad partidas CES, aporta objetividad y criterios técnicos al cambio de materiales, porque se debe mantener la meta de certificación y amplía y enriquece el registro del proceso de construcción del edificio (post venta, calidad, mejora continua).

Respecto al costo de realizar la certificación, Ramírez señaló que la clave está en el crédito verde, ya que el ahorro del financiamiento verde puede pagarla. Según explicó, al certificar tempranamente, el proyecto accede a financiamiento verde para construcción con una tasa más baja que la convencional, que genera un diferencial a favor y es esa diferencia de tasa, aplicada al monto total del crédito de construcción, la que genera un ahorro, el cual alcanza para cubrir el costo de inscripción, asesoría y evaluación de la certificación. “Certificar temprano no es un costo adicional, es una decisión financiera con externalidades positivas para todos los actores del ciclo de vida del edificio”, comentó.

La última presentación de la jornada estuvo a cargo de Carlos Jarpa, arquitecto y socio en Ensamble Desarrollos Inmobiliarios, quien contó acerca del trabajo realizado por la empresa y mostró algunos de los proyectos desarrollados, como la obra Punta Llanquihue, ubicada en la región de Los Lagos. “Tratamos de generar una arquitectura simple, pero siempre pensando en que tenga la mejor orientación, el mejor asesoramiento posible y sobre todo, la mejor aislación para generar un buen confort interior dentro de los departamentos”, detalló el arquitecto, agregando que vieron varias soluciones con proveedores locales para revestimientos metálicos, envolvente térmica completa del edificio, eliminación de puentes térmicos, logrando un producto final de un alto confort para habitar.

Durante la jornada, también presentó un segundo proyecto Comarca Menden, ubicado en Puerto Varas, que se encuentra en proceso de certificación CES Inmobiliario. “Siempre hemos tratado de superar la normativa para generar mejor confort en los espacios interiores y yo creo que es una oportunidad fácil para que cualquier desarrollador lo tome”, señaló.

Luego de las presentaciones, los expositores pudieron conversar y responder algunas preguntas del público asistente y disfrutar de un cóctel de camaradería.

El Manual CES Inmobiliario estará disponible próximamente en www.certificacionsustentable.cl 

Huella Construcción activa su Mesa de Gobernanza en La Araucanía

La primera sesión de la instancia reunió a representantes del sector público, privado, la academia y entidades técnicas para presentar el alcance del proyecto, su estructura de gobernanza y los próximos pasos de trabajo. La reunión se realizó el 12 de mayo de 2026, en modalidad virtual.

Con la participación de representantes de organismos públicos, gremios, academia, sector privado y entidades técnicas, el proyecto Huella Construcción realizó el 12 de mayo de 2026 su primera Mesa de Gobernanza, instancia con la que comenzó formalmente el trabajo de articulación estratégica de esta iniciativa impulsada en el marco de los Bienes Públicos para la Región de La Araucanía. 

Este encuentro tuvo como propósito presentar la visión y el alcance del proyecto, dar a conocer el modelo de gobernanza, definir la forma de trabajo y revisar los próximos pasos. En ese contexto, se recordó que Huella Construcción busca desarrollar una herramienta simplificada, abierta y de libre acceso para la medición de carbono en edificaciones, con piloto regional en La Araucanía.

La bienvenida institucional estuvo marcada por el respaldo de CORFO Araucanía a la iniciativa. Henry Leal Bizama, director regional de CORFO, destacó el compromiso institucional con iniciativas de innovación y descarbonización, la importancia de desarrollar herramientas de libre acceso para el sector construcción, la necesidad de fortalecer la articulación público-privada y el énfasis en propuestas con impacto territorial y generación de empleo. En la misma línea, el SEREMI de Economía de la Araucanía, Carlos Zirotti Rehren, reforzó la relevancia estratégica del proyecto para la región, señalando la necesidad de avanzar hacia iniciativas que combinen sostenibilidad, inversión y desarrollo productivo.

La sesión convocó a representantes de distintas instituciones vinculadas al ecosistema de construcción sustentable y descarbonización. Entre los participantes, estuvieron CORFO, la Cámara Chilena de la Construcción, CDT, el Instituto de la Construcción/CES, EBP Chile, la SEREMI de Economía, la SEREMI de Medio Ambiente, la SEREMI de Vivienda y Urbanismo, la SEREMI de Salud, SERVIU, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Universidad Católica de Temuco, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y Constructora Wörner.

Modelo de gobernanza

Uno de los ejes centrales de la reunión fue la presentación del modelo de gobernanza, dado a conocer por Francisca Díaz, coordinadora de Proyectos de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC. 

Este se estructura en tres instancias: un Comité Técnico, responsable de la ejecución y coordinación operativa; una Mesa de Gobernanza, de carácter estratégico y multisectorial, encargada de validar lineamientos generales, articular actores relevantes, alinear expectativas institucionales y apoyar la sostenibilidad y escalabilidad del proyecto; y un Comité Consultivo, como instancia de apoyo técnico especializado. La propuesta considera sesiones bimestrales y modalidad híbrida.

En la conversación final surgieron observaciones y aportes para fortalecer el funcionamiento de la instancia. Entre ellos, la necesidad de incorporar y visibilizar adecuadamente a actores públicos relevantes, especialmente la SEREMI de Salud, equipos vinculados a Huella Chile y otros servicios públicos con competencias sectoriales. También se planteó la conveniencia de definir con mayor claridad el rol esperado de cada institución, junto con contar con minutas formales, bitácoras de avance, seguimiento de acuerdos e información ejecutiva para autoridades.

Como resultado de esta primera sesión, se acordó formalizar la estructura de gobernanza, validar a los actores participantes, convocar una segunda reunión durante la segunda semana de julio de 2026 en modalidad híbrida, y elaborar y compartir la minuta, la presentación del proyecto, una propuesta de roles institucionales y una carta de invitación formal para las próximas sesiones. La futura reunión tendrá entre sus objetivos la validación formal de la gobernanza, la revisión del cronograma detallado, la presentación de avances técnicos y la revisión de la estrategia de comunicación y vinculación.

Bárbara Rodríguez: “Huella Construcción viene a complementar el trabajo de CES”

La directora de CES y consultora de EBP Chile señala que, en un contexto en que las certificaciones han aumentado sus exigencias en torno a la descarbonización, esta herramienta permitirá fortalecer la medición del carbono a lo largo del ciclo de vida y contar con una metodología uniforme para los proyectos.

Bárbara Rodríguez, directora de CES en representación del Colegio de Arquitectos y consultora de EBP Chile, codesarrollador del proyecto Huella Construcción, destaca la relevancia de que la certificación sea parte de esta iniciativa, en un escenario en que, a nivel mundial, “la mayoría de las certificaciones han aumentado las exigencias en torno a la descarbonización de los proyectos”. 

Según explica, a medida que los edificios se vuelven más eficientes en lo operacional, surge la necesidad de evaluar también las emisiones de carbono asociadas a la manufactura y al reemplazo de los productos de construcción.

En esa línea, dado que las certificaciones buscan destacar los proyectos cuyo desempeño excede la norma, “es natural que estos sistemas de certificación cada vez incluyan más la medición de carbono de ciclo de vida completo”, sostiene, por lo que aclara que CES no es la excepción a esta tendencia y que, durante los últimos años, ha incorporado consideraciones respecto del carbono del ciclo de vida. Sin embargo, precisa que hasta ahora no se contaba con “una herramienta abierta que estableciera una metodología uniforme para todos los proyectos” en Chile.

Rodríguez afirma que la herramienta que habilitará Huella Construcción “viene a complementar el trabajo que ha venido haciendo CES en fortalecer la medición de sustentabilidad en edificios de nuestro país”. Añade que, más allá de la medición del carbono, fortalece la medición “a lo largo de un ciclo de vida en la edificación”, es decir, considerando todas las etapas.

Asimismo, menciona que medir mejor la huella de carbono puede hacer una diferencia real en las decisiones de diseño, construcción y operación de un edificio, porque “permite identificar qué decisiones tienen un mayor impacto”. 

Por último, cree que, por lo general, esas decisiones son pequeñas, pero su impacto es significativo en una edificación. Como ejemplo, menciona que reducir en un pequeño porcentaje el cemento en el hormigón puede traducirse en reducciones de toneladas de carbono por proyecto.

El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES). Corresponde a un Bien Público de Corfo: Huella Construcción, y permite avanzar hacia un lenguaje común en la medición de la huella de carbono, facilitando la comparabilidad y la toma de decisiones informadas a nivel de proyectos y empresas del sector. En este proyecto, CES está participando como coejecutor, ya que uno de los principales productos será una calculadora simplificada de huella de carbono que se podrá incorporar como parte de los requerimientos de CES asociados a reducción de emisiones. 

Desde el 1 de julio, los proyectos que ingresen a CES deberán usar la versión 1.2

La actualización de CES Edificios de Uso Público será obligatoria para todos los nuevos registros desde julio de 2026. La versión 1.2 incorpora ajustes en estándares térmicos, energía, envolvente, infiltración de aire, condensación y huella de carbono incorporada, en línea con la actualización de la Reglamentación Térmica de la OGUC.

A partir del 1 de julio de 2026, todos los edificios que ingresen a Certificación Edificio Sustentable deberán registrarse utilizando la versión CES Edificios de Uso Público v1.2, cerrando así el periodo de transición en que los proyectos podían optar entre las versiones 1.1 y 1.2.

La actualización fue publicada en enero de 2026 y estuvo disponible de manera paralela a la versión 1.1 hasta junio. Así, de acuerdo con CES, “desde julio de 2026 todos los registros deberán efectuarse en la versión 1.2”.

Este cambio responde a la necesidad de armonizar la herramienta con la actualización de la Reglamentación Térmica de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, OGUC, que incorpora requisitos específicos para edificios de uso salud y educación. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, “el objetivo es doble: por una parte, la incorporación y alineación de los requerimientos con la última actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la OGUC, y por otra, actualizar y añadir más precisiones a las simulaciones de comportamiento energético”.

Principales cambios de CES 1.2

La versión 1.2 incorpora modificaciones en ámbitos clave de desempeño ambiental y energético. Entre ellas, se considera el cambio hacia la zonificación térmica, la actualización de requerimientos mínimos de envolvente térmica, la evaluación de condensación, nuevos criterios de infiltración de aire y la mantención de los requerimientos de ventilación interior ya abordados en la versión anterior.

Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de ensayos de hermeticidad en terreno para ciertos recintos, en línea con la nueva Reglamentación Térmica. En una columna previa, Hernán Madrid explicó que este es “el cambio más significativo”, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio para salud y educación la ejecución de ensayos con blower door.

La actualización también incorpora un avance en materia de descarbonización, al sumar de manera voluntaria la medición de huella de carbono incorporada, asociada a materiales y procesos constructivos. Según CES, este requerimiento se desarrolló a partir de los estudios para CES Aeropuertos y se integrará en CES Edificios de Uso Público v1.2.

Proyectos inscritos antes del cambio

Antes de la entrada en obligatoriedad de la versión 1.2, se inscribieron proyectos como el Edificio Postgrado Universidad Católica del Maule y el Edificio CS Políticas UDEC, los que ingresaron durante el periodo previo al cambio definitivo de versión.

“En la práctica, como empresa B-green, uno de nuestros objetivos es estar actualizados en lo que respecta a la certificación CES, que en este caso, es la versión 1.2, por lo cual propusimos y evaluamos el proyecto, lo cual fue favorable, entonces  inscribimos el proyecto para perseguir los requerimientos de esta versión”, comenta el asesor CES del Edificio Postgrado UCM, Cristián Gutiérrez

Gutiérrez aclara que si bien “hay nuevos desafíos con los cuales uno se va encontrando”, por ser una versión nueva, esto “permite, a su vez, mejorar la sustentabilidad ambiental del edificio con los niveles adecuados de calidad ambiental interior y el uso eficiente de recursos”. 

Con esta actualización, CES busca no solo adecuarse a las nuevas exigencias normativas, sino también entregar mayor precisión técnica a la evaluación del desempeño energético de los edificios. Como señala Madrid, los cambios fueron desarrollados y discutidos en los Comités Técnicos convocados por CES, manteniendo “el espíritu de la certificación CES”.