CES actualiza su plataforma para la versión Aeropuertos

Luego del lanzamiento del Manual CES Aeropuertos, el equipo habilitó en la plataforma los nuevos requerimientos y la optimización de procesos que trae consigo esta nueva versión. Acá te contamos los principales cambios.

La versión de CES Aeropuertos, publicada en abril de 2026, ya se encuentra disponible para la inscripción y documentación de proyectos en la plataforma CES. Esta herramienta ha sido diseñada específicamente para que los asesores puedan inscribir sus proyectos, gestionar la documentación técnica, enviarlos a revisión y recibir tanto informes de evaluación como reportes del edificio. 

El proceso de certificación

Romy Luckeheide, arquitecta de CES, explica que “como ocurre en las otras versiones de la certificación, la documentación de proyectos, tales como Arquitectura y Espacialidades, se ingresa en un formulario inicial para luego demostrar el cumplimiento mediante información elaborada por el asesor CES para cada requerimiento postulado”. El orden de estos requerimientos se basa en el cuadro resumen del Manual de Aeropuertos, estructurado por categoría, variable y, dentro de esta, requerimientos que pueden ser obligatorios o voluntarios.

Cada variable contiene requerimientos con antecedentes únicos o vinculados, lo que optimiza la carga de información. “La mayoría de los antecedentes de los requerimientos obligatorios por variable se encuentran vinculados con los voluntarios. Esto permite respaldar el cumplimiento subiendo la información una sola vez, una ventaja operativa que implica, sin embargo, tener claro de antemano el alcance de la postulación previo a la elaboración del respaldo técnico”, señala la arquitecta. 

Nuevas categorías y desafíos técnicos

Entre las principales diferencias con las versiones anteriores, destaca la obligatoriedad de documentar dos nuevas categorías: emisiones y economía circular.

La categoría de emisiones integra la huella de carbono en la operación del edificio (consumos de energía), la huella de carbono contenida en el edificio y la integración de alcance ACA.

Por su parte, el ámbito de economía circular, materiales y residuos aborda la declaración ambiental de productos (DAP), la reutilización de materiales, el diseño modular y un plan de desmontaje, además de un sistema robusto de gestión de residuos que incluye medidas de control durante la construcción, planes de gestión y declaración de generación de desechos.

El segundo gran cambio, continúa Luckeheide, se observa en la categoría de innovación, la cual incorpora nuevos requerimientos dentro de los cuales el equipo de proyecto deberá elegir un máximo de dos, con tres puntos cada uno, totalizando seis puntos disponibles. 

En definitiva, la implementación de esta nueva versión de la certificación representa un avance sustancial en la exigencia técnica para la infraestructura aeroportuaria. Al integrar de manera formal los criterios de emisiones y economía circular, el estándar CES no solo moderniza su enfoque, sino que entrega a los asesores y equipos de proyecto un marco claro para potenciar la sustentabilidad desde las etapas tempranas de diseño hasta la construcción.

El desafío del confort acústico en la infraestructura aeroportuaria chilena

La actualización de la certificación CES introduce exigencias inéditas en el país, como la aislación de cubiertas y el diseño de zonas de silencio para pasajeros neurodivergentes.

Dentro de la categoría Calidad del ambiente interior, el confort acústico es la variable que presenta los mayores cambios respecto de las otras versiones CES. Si bien la variable mantiene indicadores de medición, experimenta un cambio estructural en cuanto a su metodología, alcance y la fuente de información.

Según explica la arquitecta de CES, Romy Luckeheide, la actualización y el desarrollo de estos requerimientos se basan en un estudio minucioso de normativa vigente internacional y casos de estudio sobre criterios de desempeño acústico para terminales de pasajeros. Además, se realizaron visitas a tres aeropuertos y aeródromos para medir niveles de ruido asociados a operaciones y la inteligibilidad de la palabra del sistema de anunciamientos por voz (STIPA).

Este proceso es pionero, ya que “nunca en Chile se había realizado un levantamiento de estas características”. Actualmente, el país no cuenta con normativa nacional que regule los estándares acústicos específicos en edificios aeroportuarios.

Requerimientos y puntajes

El confort acústico en la versión aeropuertos contempla un requerimiento mínimo obligatorio y cinco voluntarios, sumando un total de 7 puntos. La estructura se desglosa de la siguiente manera:

Principales cambios técnicos

Romy Luckeheide detalla que, para los requerimientos 3R1 y 3.1, se incorpora la aislación de cubiertas tanto para el requerimiento obligatorio como voluntario, además de la fachada. “El nivel de aislamiento dependerá de la tipología del aeropuerto y de si está habilitado para operaciones militares. Además, se agrega un nuevo indicador: la diferencia de niveles normalizado para fachadas D2m, nT, A (dB), que requiere programas informáticos especializados para su cálculo”.

En cuanto al aislamiento entre recintos (3.2), se actualizó la metodología para espacios aeroportuarios basada en referentes como Building Bulletin 93 y Acoustics Asset Standard – Heathrow. Por su parte, el control de ruido de equipos (3.4) exige ahora cumplir con límites establecidos de ruido de fondo Leq (dBA) según el tipo de recinto aeroportuario.

Tiempo de reverberación e inteligibilidad

“Para proveer un ambiente adecuado a los trabajadores, se exige un límite de tiempo de reverberación según el tamaño del recinto para salas de reuniones o espera. El indicador de inteligibilidad de la palabra aplicará solo para anuncios del sistema PA/VA, para asegurar que sean claramente audibles, dependiendo del tipo de red aeroportuaria”, explica Luckeheide.

Inclusión y zonas de silencio

El nuevo requerimiento 4.5 busca crear áreas de bajo ruido para promover el bienestar de los pasajeros y mejorar la accesibilidad universal para personas neurodivergentes. Estas zonas se miden por el nivel de decibeles y su cantidad en el terminal. Se considera como valor referencial los 30 dB que la OMS sugiere para salas de hospitales.

Estas salas deben ser diseñadas conforme a estándares internacionales y ubicarse en locaciones estratégicas para optimizar su beneficio.

“Quiet Room”, Aeropuerto de Pittsburgh.

Certificación CES activa la nueva era de aeropuertos sustentables en Chile

A través de un trabajo conjunto con la DAP del MOP, se definió la hoja de ruta técnica que regirá el diseño de los próximos terminales aéreos, incorporando criterios de sustentabilidad y energías renovables.

En una mañana fresca y activa de jueves, el boulevard norte del Aeropuerto de Santiago se transformó en el escenario para presentar el nuevo Manual CES Aeropuertos. Entre el flujo constante de pasajeros y el sonido ambiente de las turbinas que recordaba la complejidad acústica de estos recintos, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) oficializó esta herramienta que permitirá incorporar altos estándares de sustentabilidad en la infraestructura aérea del país.

La actividad, marcada por la “mística” de realizarse en una verdadera “mini ciudad” que no se detiene, sirvió para relevar cómo la arquitectura pública debe responder a desafíos climáticos urgentes.

Pilares del nuevo estándar aeroportuario

El documento establece criterios específicos para evaluar el desempeño ambiental de los terminales, adaptando la metodología CES a las particularidades de estos edificios de alta complejidad. Los puntos clave del manual incluyen:

  • Eficiencia hídrica y energética: Estrategias para reducir el consumo en recintos que operan las 24 horas, los 7 días de la semana y diferenciarlos de aeródromos pequeños que funcionan con frecuencia reducida.
  • Transición energética: Requerimientos específicos para electromovilidad y el uso de hidrógeno verde.
  • Economía circular: Gestión avanzada de residuos de construcción y operación, posicionando a la Dirección de Aeropuertos en la vanguardia del MOP en esta materia.
  • Calidad ambiental interior: Foco en la iluminación natural y un aislamiento acústico superior para el bienestar de funcionarios y pasajeros.
  • Infraestructura verde: Incorporación de techos vegetales, jardines verticales y parques interiores con especies de bajo consumo hídrico.

Visión de los protagonistas

El desarrollo del manual fue impulsado por la Dirección de Aeropuertos del MOP y contó con la participación técnica de Certificación Edificio Sustentable (CES), consolidando un trabajo colaborativo de años entre el mundo público y privado.

Ricardo Fernández, presidente de CES, destacó el valor estratégico del instrumento: “Hoy no solo presentamos un manual, sino el resultado de un trabajo riguroso desarrollado junto a la Dirección de Aeropuertos. Incorporar la infraestructura aeroportuaria tiene un significado estratégico, porque estos edificios son puertas de entrada al país y plataformas de alto consumo energético que requieren estándares ambientales cada vez más exigentes”.

Por su parte, el exsubsecretario de Obras Públicas, Danilo Núñez, (administración anterior) enfatizó el cambio de paradigma: “Los aeropuertos hoy funcionan como verdaderas mini ciudades. Este manual representa un salto importante para avanzar hacia terminales más eficientes y alineados con los desafíos ambientales del país”.

El futuro de la red aeroportuaria

La exdirectora nacional de Aeropuertos del MOP, Claudia Silva, recordó que este anhelo comenzó a gestarse hace años para beneficiar a las próximas generaciones. “Este manual nos entrega una herramienta concreta para que los proyectos aeroportuarios sean lo más sustentables posible”.

Actualmente, la hoja de ruta ya es una realidad en diversos puntos del territorio:

  • Los proyectos de aeródromos en Puerto Natales, Concón y Teniente Marsh en la Antártica ya se encuentran precertificados. 
  • Los nuevos aeropuertos Andres Sabella (Antofagasta) y Desierto de Atacama (Caldera) se encuentran inscritos y trabajando activamente en el diseño para incorporar estándares CES
  • Se sumarán próximamente los diseños de los nuevos edificios en Mataveri (Rapa Nui) y el esperado tercer terminal de pasajeros de Santiago, que busca ser uno de los primeros “aeropuertos verdes” de la región.

Con esta versión, CES amplía su impacto en el sistema nacional, consolidándose como la herramienta clave para elevar el estándar de los edificios públicos en Chile y Sudamérica.

CES Aeropuertos: La ambiciosa hoja de ruta para descarbonizar la infraestructura aérea en Chile

A través de nuevos requerimientos de innovación en hidrógeno verde y electromovilidad, la certificación expande su alcance a todo el recinto aeroportuario para liderar la transición energética.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) dio un paso estratégico en su evolución técnica con el lanzamiento de su versión para aeropuertos. Esta actualización no es solo una adaptación de criterios existentes, sino una respuesta integral a las complejidades operativas de los terminales aéreos, donde la eficiencia debe convivir con una logística de alto impacto ambiental.

La gran novedad de esta versión radica en que el estándar trasciende las paredes del terminal de pasajeros para observar el comportamiento sistémico del aeropuerto. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, el diseño de esta herramienta buscó expresamente ampliar el radio de acción.

“En la versión de aeropuertos se incorporan, con mucho mayor detalle que en las anteriores, requerimientos específicos de innovación. Esto es por las características propias del aeropuerto y con la intención de ampliar, además del edificio de terminal de pasajeros, a todo el recinto aeroportuario”, destaca Madrid.

Hidrógeno verde: Logística para el futuro

Chile se ha posicionado como un líder potencial en la producción de hidrógeno verde (H2V), y CES Aeropuertos busca que esta ventaja competitiva se traduzca en infraestructura concreta. El requerimiento de innovación en H2V se ha estructurado para incentivar una adopción gradual pero efectiva, enfocándose en la operación “lado aire” y “lado tierra” que el pasajero no siempre ve, pero produce emisiones intensamente.

El requerimiento incentiva la creación de un ecosistema de hidrógeno dentro del recinto, lo que implica un cambio de paradigma en el abastecimiento energético de los vehículos de apoyo. “Apunta a incorporar la infraestructura necesaria y la operación en distintos niveles. Primero, incorporar infraestructura y luego empezar a incorporar la operación de vehículos específicos que solo tienen movimiento dentro del recinto aeroportuario”, detalla Madrid.

Entre las aplicaciones concretas que contempla la certificación para el uso de este combustible limpio se encuentran:

  • Gestión de equipaje: Carritos y tractores que transportan maletas.
  • Transporte interno: Buses de acercamiento que conectan los estacionamientos con los terminales.
  • Servicios de rampa: Vehículos de apoyo técnico que operan en la losa para la atención de aeronaves.

Electromovilidad e infraestructura

Por otro lado, la electromovilidad en CES Aeropuertos se aborda desde una perspectiva de accesibilidad y servicio. La certificación reconoce que el aeropuerto es un nodo de transporte masivo y, por ende, debe proveer las facilidades para que los usuarios opten por tecnologías limpias.

El jefe de CES aclara que este requerimiento tiene dos alcances críticos: el acceso público y la eficiencia interna. “El requerimiento de electromovilidad está orientado a dos grandes alcances. Primero, con la posibilidad de acceder a los estacionamientos del aeropuerto —tanto pasajeros como funcionarios— con vehículos que requieran carga eléctrica. Es decir, que haya la infraestructura necesaria: estacionamientos con cargadores dentro del recinto”.

Además de esta infraestructura “de cara al público”, se suma un segundo nivel orientado a la flota operativa del aeropuerto, buscando que los vehículos de apoyo migren hacia motores eléctricos, reduciendo no solo el CO2, sino también la contaminación acústica en las zonas de trabajo.

La infraestructura de carga como eje central

Para que estas innovaciones sean efectivas, CES pone especial énfasis en la instalación física de los sistemas de carga. No basta con la voluntad de uso; el proyecto debe demostrar la capacidad de suministrar energía limpia de manera constante.

Al respecto, Madrid es enfático en la necesidad de integrar estos elementos desde la fase de diseño. “Tanto en el caso de hidrógeno verde como en el de vehículos eléctricos, se incluye la incorporación de infraestructura para la carga. Esto incluye cargadores de electricidad en estacionamientos o lo que llamamos ‘electrolineras’ de hidrógeno, que permiten abastecer del combustible necesario a los vehículos interiores”.

Con estos nuevos criterios, CES Aeropuertos no solo premia la edificación eficiente, sino que impulsa una transformación profunda en la manera en que la infraestructura pública chilena se prepara para los desafíos climáticos del siglo XXI.

El Manual CES Aeropuertos ya está disponible en el sitio web de CES: https://www.certificacionsustentable.cl/documentos/?dir=77 

Economía circular: nuevos requerimientos para aeropuertos sustentables

La Certificación de Edificio Sustentable (CES) da un paso clave con la incorporación de una nueva categoría de Economía Circular en su versión para aeropuertos, marcando un antes y un después en la construcción sustentable del país.

La construcción sustentable en Chile alcanza nuevas alturas con los nuevos requerimientos de la Certificación Edificios Sustentables (CES) para aeropuertos, que integra un enfoque pionero en economía circular. En palabras del jefe de CES, Hernán Madrid, esta actualización da un paso adelante por sobre los criterios tradicionales, abarcando desde los materiales hasta el diseño y la gestión de residuos.

“Entre los principales cambios para la versión de aeropuertos se cuenta una categoría especial, llamada economía circular, materiales y residuos“, afirma Madrid. Este hito representa una evolución relevante, transitando “de la lógica que teníamos anteriormente de solo materiales y solo residuos en requerimientos por separado a una lógica completa de economía circular, con requerimientos para materiales sustentables, requerimientos de diseño modular y requerimientos de gestión de residuos. Todo eso en esta categoría de economía circular”.

Materiales sustentables en el foco
Uno de los pilares de esta nueva categoría es el estándar en torno a los materiales. Se introduce un requerimiento específico para la incorporación de Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que evalúan el desempeño ambiental de los productos de construcción. 

Otra importante novedad es el establecimiento de “un requisito completamente nuevo para materiales sustentables que promueve el uso de materiales no virgenes y/o de origen renovable”, precisa Madrid.

Mejorar y ampliar la gestión de residuos
Entre los nuevos requerimientos, la gestión de residuos también experimenta una actualización significativa. Si bien ya existían medidas de control y mitigación durante la construcción, estas se amplían para incluir “mayores condiciones, mayores medidas de control y más seguimiento específico durante la etapa de construcción”, señala el jefe de CES.

Asimismo, se optimiza la declaración de la generación de residuos, estableciendo diferencias por categorías. El plan de gestión de residuos evoluciona a un requisito obligatorio, y se fortalece al incorporar más elementos de la norma chilena de gestión de residuos NCh3562, exigiendo que se aborde completo, incluso un requerimiento transitorio para regiones que no cuenten con espacios de disposición final autorizados. Adicionalmente, se eleva el estándar al requerimiento voluntario la separación, control y reciclaje de residuos durante la fase de construcción.

Diseño modular: el futuro de la construcción

Un elemento completamente innovador, y que justifica la ampliación hacia el concepto de economía circular, es la introducción de un requerimiento de diseño modular. Este nuevo criterio no solo introduce la idea de un “diseño modular como concepto”, sino que también exige “criterios específicos de diseño modular y un plan de desmontaje”, tal como detalla Hernán Madrid.

Lo anterior implica la incorporación de:

  • Una cuadrícula modular espacial y estructural para el diseño del edificio, fomentando la construcción en base a módulos y dimensionamiento estándar.
  • Criterios de compatibilidad entre los sistemas de estructura, revestimientos, instalaciones y componentes arquitectónicos, con el fin de facilitar el ensamblaje y desmontaje futuro.
  • Estrategias de modularidad funcional que promueven el uso de elementos prefabricados o preensamblados, optimizando el transporte, mantenimiento y desmontaje.

Aprendizajes desde Alemania y Países Bajos para el futuro de CES

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Durante abril, en conjunto con el presidente de CES, Ricardo Fernández, estuvimos en Alemania y Países Bajos con el objetivo de conocer el estado de avance tecnológico y de experiencias en edificios claves para el desarrollo de la versión CES Aeropuertos y para las futuras actualizaciones de CES.

Durante la primera parte de la misión en Múnich, Alemania, participamos en la feria BAUMA y nos sumamos a algunas actividades coordinadas por la CAMCHAL, Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, con diferentes actores de la industria de la construcción en Alemania. 

Nuestro objetivo principal era ver materiales y tecnologías que aporten a la incorporación de electromovilidad, uso de hidrógeno verde en vehículos y descarbonización. Los aspectos más destacados que encontramos fueron:

  • Elementos y equipos de apoyo para los procesos constructivos que incorporan generación en sitio y electrificación para su funcionamiento, disminuyendo o eliminando emisiones de CO2.
  • Maquinaria habitual en construcción que ya presenta modelos comerciales eléctricos, como camiones de carga, camiones mixers, retroexcavadoras, bombas de hormigón, entre otros.
  • Automatización de muchos de los procesos constructivos “no industrializables”, como el movimiento de tierra y pavimentaciones, con modelos comerciales de venta e investigación y desarrollo de la Universidad Técnica de Munich.
  • Procesos para captura de carbono en las industrias de materiales y posibles usos de ese carbono capturado, destacando las investigaciones del centro Fraunhofer-Gesellschaft donde lo incorporan al cemento, en la misma línea que las puzolanas en nuestro país, permitiéndoles generar un “hormigón carbono neutral”.

En la segunda parte de la misión estuvimos en Países Bajos para conocer la realidad de dos aeropuertos que operan de manera sustentable, alcanzando la acreditación ACA (Airport Carbon Accreditation) en nivel máximo y con una cantidad de pasajeros comparables con nuestra realidad en Chile, de modo de que las estrategias que implementan puedan servir de ejemplo para la herramienta que estamos desarrollando en CES.

Primero visitamos el Aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam AMS. En 2024, pasaron por sus tres terminales 67 millones de pasajeros, si bien es casi tres veces más que nuestro AMB de Santiago, muchas de las estrategias implementadas pueden ser usadas en nuestros aeropuertos.

Durante el desarrollo de los estudios realizados por la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, como base para el desarrollo de la versión CES Aeropuertos, Schiphol siempre ha destacado como referente en diversos ámbitos. Los aspectos más que nos interesaba conocer eran el uso eficiente de energía y de agua, acústica, economía circular, uso de cubiertas verdes y huella de carbono.

Precisamente este último punto es uno de los más interesantes, ya que al contar acreditación en nivel 5 de ACA, necesariamente tienen que cuantificar y reducir la huella de carbono de los pasajeros e incluir las operaciones aéreas.

La integración con el transporte público, especialmente con la redes de trenes de Países Bajos, es una de las estrategias mejor logradas, lo que permite que la gran mayoría de los pasajeros lleguen y salgan en tren, disminuyendo considerablemente su huella de carbono.

Por último, visitamos el Aeropuerto de Rotterdam The Hague RTM. Por su terminal pasaron 2,1 millones de pasajeros en 2024, comparable con nuestros aeropuertos de El Loa (Calama), Andrés Sabella (Antofagasta), Carriel Sur (Concepción) o El Tepual (Puerto Montt). 

Este aeropuerto, aún con su pequeña escala, destaca por sus estrategias de uso eficiente de energía, considerando estrategias simples para sombreamiento, gestión de residuos, electromovilidad y reducción de huella de carbono en su operación.

La información, tecnología, aplicación de estrategias de sustentabilidad y los desafíos que han debido superar fueron enormemente enriquecedoras, y sin duda una valiosa contribución para nuestra futura versión CES Aeropuertos y las actualizaciones del modelo CES que vendrán.

Siguiendo el camino de Europa en carbono neutralidad

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Lograr edificios carbono neutrales es una de las grandes metas de la industria de la construcción en Europa. De hecho, el continente tiene metas muy concretas de reducción de emisiones estimadas para 2030 y 2050. La industria es muy transparente con sus impactos y se ha concentrado en desarrollar soluciones innovadoras ligadas tanto a la metodología constructiva como a los materiales.

Por su parte, nuestro país presentó a las Naciones Unidas en abril de 2020 la actualización de su NDC, que plantea alcanzar la neutralidad de emisión de GEI para 2050, fijando como meta la emisión de 95 millones de toneladas equivalentes (MtCO2eq) para 2030.

Si queremos avanzar con decisión hacia la carbono neutralidad en nuestras edificaciones es una buena idea fijarnos en los que lo han hecho mejor. En este sentido, la Unión Europea muestra más avances en carbono neutralidad a nivel mundial.

Y es un área desde la que podemos apoyar con CES, a través de una herramienta para cuantificar las emisiones de huella de carbono, así como potenciar las estrategias que contribuyan a ese objetivo, por medio de direccionamiento en las cantidad de puntos de los requerimientos dentro del sistema de certificación. 

Una mirada reciente al respecto es la que se ha venido desarrollando con la Dirección de Arquitectura del MOP, con la cuantificación de emisiones durante la operación de los edificios y el desarrollo de versión CES Aeropuertos, en conjunto con la Dirección de  Aeropuertos, que incluirá con mayor fuerza los temas de cuantificación de huella de carbono en operación, incorporando, además, la huella de carbono durante el proceso completo de la edificación, por lo tanto incluirá los materiales y los procesos constructivos que se van a evaluar, junto con estrategias específicas que favorecen la reducción de la huella de carbono, por ejemplo, temas de electromovilidad y de uso de hidrógeno verde dentro de vehículos en los terminales.

Precisamente, el último punto es el que ha ido tomando más fuerza y que pude constatar en el aeropuerto de Lyon, Francia. Hoy, el uso de hidrógeno verde está incluido formalmente en la operación del recinto aeroportuario a nivel de vehículos. Es difícil que en un corto plazo los edificios operen con esta fuente de energía, pero sí con renovables a partir de energía solar.

El uso de energía renovable en el sitio contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono del sistema de operación. En el caso del edificio piloto de Punta Arenas, se veía que el impacto de tener generación fotovoltaica del 40% de la energía requerida,  tiene un impacto superior a la reducción del 40% en términos de emisiones.

Para llegar a la carbono neutralidad, el aeropuerto de Lyon ha añadido elementos que nosotros podemos incluso ampliar, por ejemplo, en Francia no hay impulso a que la calefacción sea a través de electricidad con bombas de calor, sino que a través de gas y avanzar hacia biocombustible. Pero acá, como tenemos un mayor potencial de uso de renovables, tenemos una mejor proyección pensando en la carbono neutralidad.

En nuestro país tenemos grandes posibilidades con las renovables y el uso de hidrógeno verde, que si los combinamos con el ejemplo de países con mayor desarrollo, nos permitirán avances mucho más rápidos y directos. El camino se ve bastante claro, aprendamos de los países más desarrollados y potenciemos nuestras ventajas locales para alcanzar la carbono neutralidad de manera efectiva.