Certificación Edificio Sustentable presentó Manual CES Inmobiliario en ENAMAC 2026

El documento desarrollado por CES, es una nueva guía para el sector inmobiliario que integra criterios de sustentabilidad, medición de impacto y oportunidades concretas para acceder a financiamiento verde.

En el marco del taller: “CES Inmobiliario y financiamiento sostenible”, el pasado jueves 30 de julio, se realizó la presentación preliminar del Manual de Evaluación y Calificación versión 1.0, documento que contiene la información y criterios para realizar ambos procesos, en base a un conjunto de requerimientos obligatorios y voluntarios, metodologías de cálculo, escalas, ponderaciones y umbrales.

La instancia, realizada como parte de las actividades de ENAMAC 2026, contó con la participación de destacados expositores quienes abordaron los detalles del documento, así como también se presentaron algunos ejemplos de proyectos certificados CES.

“Este Manual que estamos presentando, permite traspasar toda la experiencia que tiene la certificación CES, en términos de medición de sustentabilidad y cuantificación de reducción de huellas de carbono, al mundo inmobiliario, con el objetivo de que este tipo de proyectos puedan acceder a mejores condiciones de financiamiento a través de financiamiento verde directamente de los bancos locales”, explicó Hernán Madrid, jefe Certificación Edificio Sustentable. 

El ingeniero, además, señaló que esto permite que la tasa del costo financiero que los bancos van a entregar a los diferentes proyectos a través de la inmobiliaria y constructoras, se reduzca. “Esto facilita, no solo financiar el proceso de certificación y las estrategias adicionales que deben incorporar en los edificios, sino que además permite, incluso, tener una reducción presupuestaria, por lo que podría salir más barato poder desarrollar la obra”, comentó.

Manual CES: detalles del Taller

La jornada comenzó con la presentación de Madrid, que entregó un breve contexto sobre CES, sus inicios, conformación y objetivos, así como también los otros manuales que ya han desarrollado, como por ejemplo: CES Edificios de uso público y CES Aeropuertos, entre otros (todos disponibles para descargar en www.certificacionsustentable.cl).

“Este nuevo manual cuenta con las mismas características técnicas de todas las otras versiones, pero tiene un énfasis puesto en los criterios para el financiamiento verde de la institución”, señaló Madrid, agregando que, la certificación en todas sus versiones aborda temas de calidad del ambiente interior, confort de las personas, eficiencia en el uso de energía, en el uso de agua, gestión de residuos de materiales, economía circular, temas de diseño, innovación y dos categorías especiales: una para emisiones (CO₂ incorporado y CO₂ de operación) y otra para resiliencia.

Luego fue el turno de Mauricio Ramírez, socio fundador de 88 Limitada, que habló más en detalle de CES inmobiliario, desde su origen, piloteo, calibración y requerimientos. “Durante la etapa de calibración, trabajamos con la administración CES, desarrollando diagnósticos a inmobiliarias para saber qué tan lejos o cerca estaban de la aplicación de la certificación y logramos concluir que en los proyectos inmobiliarios falta información para llegar al nivel de documentación o declaración de cosas que se tiene en un proyecto de certificación”, señaló, agregando que también notaron que los edificios inmobiliarios tienen potencial de certificación, por cómo se construye en Chile, y que el mercado inmobiliario ya ha absorbido e implementado cosas, tanto por normativa, como por competitividad, que en las certificaciones son favorables.

En cuanto a los requerimientos, Ramírez mencionó que se mantienen los grandes grupos, como calidad ambiental interior (confort térmico, por ejemplo), energía, agua, y economía circular. Además, se agregan nuevos requerimientos relacionados con: emisiones (huella de carbono contenida y en operación), gestión (estrategia de ubicación, diseño integrado, operación) y resiliencia (cambio climático, resiliencia ante emergencias).

Así, CES Inmobiliario también aporta al diseño, ya que la incorporación temprana de la metodología permite maximizar atributos pasivos (orientación, compacidad, etcétera), así como también, potencia al edificio con su entorno, robustece el diseño constructivo del proyecto, provee método y métricas para comparar entre proveedores, ayuda a la coordinación, aportando jerarquías, controles y métricas de calidad a proyectos y ayuda a mejorar la calidad de la documentación escrita y planimétrica, entre otros. 

Mientras que desde el punto de vista constructivo, ayuda a registrar proceso de obra, recopilar información, control de calidad partidas CES, aporta objetividad y criterios técnicos al cambio de materiales, porque se debe mantener la meta de certificación y amplía y enriquece el registro del proceso de construcción del edificio (post venta, calidad, mejora continua).

Respecto al costo de realizar la certificación, Ramírez señaló que la clave está en el crédito verde, ya que el ahorro del financiamiento verde puede pagarla. Según explicó, al certificar tempranamente, el proyecto accede a financiamiento verde para construcción con una tasa más baja que la convencional, que genera un diferencial a favor y es esa diferencia de tasa, aplicada al monto total del crédito de construcción, la que genera un ahorro, el cual alcanza para cubrir el costo de inscripción, asesoría y evaluación de la certificación. “Certificar temprano no es un costo adicional, es una decisión financiera con externalidades positivas para todos los actores del ciclo de vida del edificio”, comentó.

La última presentación de la jornada estuvo a cargo de Carlos Jarpa, arquitecto y socio en Ensamble Desarrollos Inmobiliarios, quien contó acerca del trabajo realizado por la empresa y mostró algunos de los proyectos desarrollados, como la obra Punta Llanquihue, ubicada en la región de Los Lagos. “Tratamos de generar una arquitectura simple, pero siempre pensando en que tenga la mejor orientación, el mejor asesoramiento posible y sobre todo, la mejor aislación para generar un buen confort interior dentro de los departamentos”, detalló el arquitecto, agregando que vieron varias soluciones con proveedores locales para revestimientos metálicos, envolvente térmica completa del edificio, eliminación de puentes térmicos, logrando un producto final de un alto confort para habitar.

Durante la jornada, también presentó un segundo proyecto Comarca Menden, ubicado en Puerto Varas, que se encuentra en proceso de certificación CES Inmobiliario. “Siempre hemos tratado de superar la normativa para generar mejor confort en los espacios interiores y yo creo que es una oportunidad fácil para que cualquier desarrollador lo tome”, señaló.

Luego de las presentaciones, los expositores pudieron conversar y responder algunas preguntas del público asistente y disfrutar de un cóctel de camaradería.

El Manual CES Inmobiliario estará disponible próximamente en www.certificacionsustentable.cl 

Huella Construcción activa su Mesa de Gobernanza en La Araucanía

La primera sesión de la instancia reunió a representantes del sector público, privado, la academia y entidades técnicas para presentar el alcance del proyecto, su estructura de gobernanza y los próximos pasos de trabajo. La reunión se realizó el 12 de mayo de 2026, en modalidad virtual.

Con la participación de representantes de organismos públicos, gremios, academia, sector privado y entidades técnicas, el proyecto Huella Construcción realizó el 12 de mayo de 2026 su primera Mesa de Gobernanza, instancia con la que comenzó formalmente el trabajo de articulación estratégica de esta iniciativa impulsada en el marco de los Bienes Públicos para la Región de La Araucanía. 

Este encuentro tuvo como propósito presentar la visión y el alcance del proyecto, dar a conocer el modelo de gobernanza, definir la forma de trabajo y revisar los próximos pasos. En ese contexto, se recordó que Huella Construcción busca desarrollar una herramienta simplificada, abierta y de libre acceso para la medición de carbono en edificaciones, con piloto regional en La Araucanía.

La bienvenida institucional estuvo marcada por el respaldo de CORFO Araucanía a la iniciativa. Henry Leal Bizama, director regional de CORFO, destacó el compromiso institucional con iniciativas de innovación y descarbonización, la importancia de desarrollar herramientas de libre acceso para el sector construcción, la necesidad de fortalecer la articulación público-privada y el énfasis en propuestas con impacto territorial y generación de empleo. En la misma línea, el SEREMI de Economía de la Araucanía, Carlos Zirotti Rehren, reforzó la relevancia estratégica del proyecto para la región, señalando la necesidad de avanzar hacia iniciativas que combinen sostenibilidad, inversión y desarrollo productivo.

La sesión convocó a representantes de distintas instituciones vinculadas al ecosistema de construcción sustentable y descarbonización. Entre los participantes, estuvieron CORFO, la Cámara Chilena de la Construcción, CDT, el Instituto de la Construcción/CES, EBP Chile, la SEREMI de Economía, la SEREMI de Medio Ambiente, la SEREMI de Vivienda y Urbanismo, la SEREMI de Salud, SERVIU, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Universidad Católica de Temuco, la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA) y Constructora Wörner.

Modelo de gobernanza

Uno de los ejes centrales de la reunión fue la presentación del modelo de gobernanza, dado a conocer por Francisca Díaz, coordinadora de Proyectos de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC. 

Este se estructura en tres instancias: un Comité Técnico, responsable de la ejecución y coordinación operativa; una Mesa de Gobernanza, de carácter estratégico y multisectorial, encargada de validar lineamientos generales, articular actores relevantes, alinear expectativas institucionales y apoyar la sostenibilidad y escalabilidad del proyecto; y un Comité Consultivo, como instancia de apoyo técnico especializado. La propuesta considera sesiones bimestrales y modalidad híbrida.

En la conversación final surgieron observaciones y aportes para fortalecer el funcionamiento de la instancia. Entre ellos, la necesidad de incorporar y visibilizar adecuadamente a actores públicos relevantes, especialmente la SEREMI de Salud, equipos vinculados a Huella Chile y otros servicios públicos con competencias sectoriales. También se planteó la conveniencia de definir con mayor claridad el rol esperado de cada institución, junto con contar con minutas formales, bitácoras de avance, seguimiento de acuerdos e información ejecutiva para autoridades.

Como resultado de esta primera sesión, se acordó formalizar la estructura de gobernanza, validar a los actores participantes, convocar una segunda reunión durante la segunda semana de julio de 2026 en modalidad híbrida, y elaborar y compartir la minuta, la presentación del proyecto, una propuesta de roles institucionales y una carta de invitación formal para las próximas sesiones. La futura reunión tendrá entre sus objetivos la validación formal de la gobernanza, la revisión del cronograma detallado, la presentación de avances técnicos y la revisión de la estrategia de comunicación y vinculación.

Bárbara Rodríguez: “Huella Construcción viene a complementar el trabajo de CES”

La directora de CES y consultora de EBP Chile señala que, en un contexto en que las certificaciones han aumentado sus exigencias en torno a la descarbonización, esta herramienta permitirá fortalecer la medición del carbono a lo largo del ciclo de vida y contar con una metodología uniforme para los proyectos.

Bárbara Rodríguez, directora de CES en representación del Colegio de Arquitectos y consultora de EBP Chile, codesarrollador del proyecto Huella Construcción, destaca la relevancia de que la certificación sea parte de esta iniciativa, en un escenario en que, a nivel mundial, “la mayoría de las certificaciones han aumentado las exigencias en torno a la descarbonización de los proyectos”. 

Según explica, a medida que los edificios se vuelven más eficientes en lo operacional, surge la necesidad de evaluar también las emisiones de carbono asociadas a la manufactura y al reemplazo de los productos de construcción.

En esa línea, dado que las certificaciones buscan destacar los proyectos cuyo desempeño excede la norma, “es natural que estos sistemas de certificación cada vez incluyan más la medición de carbono de ciclo de vida completo”, sostiene, por lo que aclara que CES no es la excepción a esta tendencia y que, durante los últimos años, ha incorporado consideraciones respecto del carbono del ciclo de vida. Sin embargo, precisa que hasta ahora no se contaba con “una herramienta abierta que estableciera una metodología uniforme para todos los proyectos” en Chile.

Rodríguez afirma que la herramienta que habilitará Huella Construcción “viene a complementar el trabajo que ha venido haciendo CES en fortalecer la medición de sustentabilidad en edificios de nuestro país”. Añade que, más allá de la medición del carbono, fortalece la medición “a lo largo de un ciclo de vida en la edificación”, es decir, considerando todas las etapas.

Asimismo, menciona que medir mejor la huella de carbono puede hacer una diferencia real en las decisiones de diseño, construcción y operación de un edificio, porque “permite identificar qué decisiones tienen un mayor impacto”. 

Por último, cree que, por lo general, esas decisiones son pequeñas, pero su impacto es significativo en una edificación. Como ejemplo, menciona que reducir en un pequeño porcentaje el cemento en el hormigón puede traducirse en reducciones de toneladas de carbono por proyecto.

El proyecto “Huella Construcción”, de la Cámara Chilena de la Construcción y la CDT, es financiado por Corfo Araucanía, y ejecutado por EBP Chile y el Instituto de la Construcción, a través de Certificación Edificio Sustentable (CES). Corresponde a un Bien Público de Corfo: Huella Construcción, y permite avanzar hacia un lenguaje común en la medición de la huella de carbono, facilitando la comparabilidad y la toma de decisiones informadas a nivel de proyectos y empresas del sector. En este proyecto, CES está participando como coejecutor, ya que uno de los principales productos será una calculadora simplificada de huella de carbono que se podrá incorporar como parte de los requerimientos de CES asociados a reducción de emisiones. 

Desde el 1 de julio, los proyectos que ingresen a CES deberán usar la versión 1.2

La actualización de CES Edificios de Uso Público será obligatoria para todos los nuevos registros desde julio de 2026. La versión 1.2 incorpora ajustes en estándares térmicos, energía, envolvente, infiltración de aire, condensación y huella de carbono incorporada, en línea con la actualización de la Reglamentación Térmica de la OGUC.

A partir del 1 de julio de 2026, todos los edificios que ingresen a Certificación Edificio Sustentable deberán registrarse utilizando la versión CES Edificios de Uso Público v1.2, cerrando así el periodo de transición en que los proyectos podían optar entre las versiones 1.1 y 1.2.

La actualización fue publicada en enero de 2026 y estuvo disponible de manera paralela a la versión 1.1 hasta junio. Así, de acuerdo con CES, “desde julio de 2026 todos los registros deberán efectuarse en la versión 1.2”.

Este cambio responde a la necesidad de armonizar la herramienta con la actualización de la Reglamentación Térmica de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, OGUC, que incorpora requisitos específicos para edificios de uso salud y educación. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, “el objetivo es doble: por una parte, la incorporación y alineación de los requerimientos con la última actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la OGUC, y por otra, actualizar y añadir más precisiones a las simulaciones de comportamiento energético”.

Principales cambios de CES 1.2

La versión 1.2 incorpora modificaciones en ámbitos clave de desempeño ambiental y energético. Entre ellas, se considera el cambio hacia la zonificación térmica, la actualización de requerimientos mínimos de envolvente térmica, la evaluación de condensación, nuevos criterios de infiltración de aire y la mantención de los requerimientos de ventilación interior ya abordados en la versión anterior.

Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de ensayos de hermeticidad en terreno para ciertos recintos, en línea con la nueva Reglamentación Térmica. En una columna previa, Hernán Madrid explicó que este es “el cambio más significativo”, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio para salud y educación la ejecución de ensayos con blower door.

La actualización también incorpora un avance en materia de descarbonización, al sumar de manera voluntaria la medición de huella de carbono incorporada, asociada a materiales y procesos constructivos. Según CES, este requerimiento se desarrolló a partir de los estudios para CES Aeropuertos y se integrará en CES Edificios de Uso Público v1.2.

Proyectos inscritos antes del cambio

Antes de la entrada en obligatoriedad de la versión 1.2, se inscribieron proyectos como el Edificio Postgrado Universidad Católica del Maule y el Edificio CS Políticas UDEC, los que ingresaron durante el periodo previo al cambio definitivo de versión.

“En la práctica, como empresa B-green, uno de nuestros objetivos es estar actualizados en lo que respecta a la certificación CES, que en este caso, es la versión 1.2, por lo cual propusimos y evaluamos el proyecto, lo cual fue favorable, entonces  inscribimos el proyecto para perseguir los requerimientos de esta versión”, comenta el asesor CES del Edificio Postgrado UCM, Cristián Gutiérrez. 

Gutiérrez aclara que si bien “hay nuevos desafíos con los cuales uno se va encontrando”, por ser una versión nueva, esto “permite, a su vez, mejorar la sustentabilidad ambiental del edificio con los niveles adecuados de calidad ambiental interior y el uso eficiente de recursos”. 

Con esta actualización, CES busca no solo adecuarse a las nuevas exigencias normativas, sino también entregar mayor precisión técnica a la evaluación del desempeño energético de los edificios. Como señala Madrid, los cambios fueron desarrollados y discutidos en los Comités Técnicos convocados por CES, manteniendo “el espíritu de la certificación CES”.

Teleférico Alto Hospicio-Iquique: financiamiento verde, certificación climática y CES

El proyecto Concesión Teleférico Alto Hospicio-Iquique obtuvo la certificación de Climate Bonds Initiative como activo soberano, en un proceso liderado por el MOP, apoyado por el BID y verificado por agencias internacionales. La iniciativa, que además contará con Certificación Edificio Sustentable, CES, se suma al trabajo que la certificación chilena ha desarrollado para aportar información sobre reducción de emisiones en infraestructura pública y financiamiento verde.

El Teleférico Alto Hospicio-Iquique se transformó en un nuevo hito para la infraestructura sostenible en Chile. El proyecto obtuvo la certificación de Climate Bonds Initiative, CBI, como activo soberano, reconocimiento que lo convierte en la primera certificación de este tipo a nivel mundial y en la primera asociada a un sistema de transporte por teleférico.

La iniciativa contempla un sistema de teleférico eléctrico de 5,7 kilómetros, diseñado para conectar Alto Hospicio e Iquique mediante una alternativa de movilidad rápida, eficiente y de cero emisiones. Según los antecedentes publicados por Climate Bonds, el sistema considera infraestructura de estaciones, accesibilidad, andenes, salas técnicas y mejoras en el espacio público, con capacidad de transportar hasta 2.000 pasajeros por hora y por sentido.

En paralelo a este reconocimiento internacional, el proyecto contará con Certificación Edificio Sustentable (CES) como herramienta de cuantificación de reducción de emisiones. El nexo con CES resulta especialmente relevante por el trabajo previo de la certificación en materia de cuantificación de reducción de emisiones y su contribución al financiamiento verde.

CES y su aporte al financiamiento verde

La relación entre CES y los bonos verdes no es nueva. Como cuenta Hernán Madrid, jefe de CES, “la versión CES v1.1 permite determinar la reducción de emisiones en la etapa de operación de un edificio, a partir de la estimación de consumo de energía y su comparación con un edificio de referencia”. Así, ese trabajo permitió que la metodología de CES fuera revisada entre 2019 y 2020 por la consultora francesa Vigeo Eiris, en cumplimiento de los estándares de Climate Bonds Initiative.

“Ello hizo posible que, en la emisión de Bonos Verdes de Chile de 2021, la reducción de CO₂ en edificación impulsada por la Dirección de Arquitectura del MOP aportará con 38% de aproximadamente US$4.250 millones”, precisa Madrid.

Desde entonces, CES ha continuado colaborando con la Dirección de Arquitectura del MOP para reportar reducciones de emisiones de sus proyectos certificados. Fue así como en 2023, se informó una reducción acumulada de 11.059 tCO₂eq/año en edificios certificados hasta 2022, y que en 2024 se reportaron 985 tCO₂eq/año adicionales por nuevos edificios certificados.

En ese contexto, el Teleférico Alto Hospicio-Iquique refuerza una línea de trabajo en la que CES ha buscado visibilizar los beneficios de incorporar sustentabilidad “evaluada y cuantificada” en infraestructura pública, pero esta vez de la mano de la Dirección General de Concesiones del MOP, entidad responsable del proyecto de teleférico.

Un proceso certificado por Climate Bonds

Para el caso del Teleférico Alto Hospicio-Iquique, el proceso utilizado para la certificación climática no correspondió a una nueva auditoría a CES para emitir bonos verdes, sino a una certificación de activo bajo el estándar de Climate Bonds Initiative. De acuerdo con la información publicada por la Dirección General de Concesiones, la certificación fue otorgada luego de un proceso integral de verificación conforme al Estándar Climate Bonds v4.3, realizado por Pacific Corporate Sustainability, PCS, y posteriormente evaluado por CBI.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) cumplió un rol clave como intermediario operativo, mediante cooperación técnica con el Gobierno de Chile, apoyando el proceso de relacionamiento con el verificador y con Climate Bonds Initiative.

La certificación se obtuvo a partir del fortalecimiento de los requisitos de sostenibilidad en las bases de licitación elaboradas por la Dirección General de Concesiones. Según la DGC, este trabajo formó parte de un esfuerzo más amplio para cerrar brechas de sostenibilidad en infraestructura.

Impacto financiero y sostenibilidad

Juan Eduardo Chackiel, director general de Concesiones (s), destacó que la certificación tiene distintas implicancias: “refleja la calidad de la preparación de proyectos hoy en la DGC, con guías y procesos que aseguran la adecuada consideración de los factores de sostenibilidad”.

El directivo también señaló que este reconocimiento demuestra que la alianza público-privada puede aportar infraestructura y servicios para promover ciudades más sostenibles y resilientes, mejorando la calidad de vida de las personas. Además, relevó su potencial impacto financiero, ya que la empresa que se adjudique el proyecto tendrá opciones para “ampliar y optimizar su financiación mediante el acceso a inversionistas e instrumentos vinculados al financiamiento verde”.

Por su parte, Climate Bonds destacó que el proyecto muestra cómo los gobiernos pueden utilizar certificaciones con visión de futuro para financiar sistemas de transporte modernos, resilientes y de cero emisiones, con beneficios para las comunidades y alineados con los objetivos climáticos nacionales.

Un hito para Chile y la región

El caso del Teleférico Alto Hospicio-Iquique también fue reconocido en los Climate Bonds Awards 2026, donde la República de Chile recibió la distinción “First Sovereign Asset Certification in the World”.

Con este proyecto, Chile suma una experiencia pionera que combina cooperación internacional, financiamiento verde, certificación climática y Certificación CES como herramienta de cuantificación de reducción de emisiones. El teleférico no solo busca mejorar la conectividad entre Alto Hospicio e Iquique, sino también consolidar una forma de desarrollar infraestructura pública con criterios verificables de sostenibilidad, reducción de emisiones y valor ambiental.

Inmobiliaria Malpo inscribe en CES su edificio institucional en Talca

La empresa ingresó a certificación su edificio institucional, considerado el primer edificio de una empresa constructora e inmobiliaria de Talca en incorporarse a CES. Para Ricardo Chamorro Otto, socio-director del Área Técnica e Inmobiliaria, este paso responde a una convicción de largo plazo: “la sustentabilidad no es una tendencia, sino una convicción”.

Constructora e Inmobiliaria Malpo inscribió en Certificación Edificio Sustentable, CES, su nuevo edificio institucional en Talca, marcando un hito para la empresa y para la ciudad. Según explica Ricardo Chamorro Otto, constructor civil, magíster en Administración y Finanzas, MBA y socio-director del Área Técnica e Inmobiliaria, la decisión busca materializar en su propia infraestructura los principios que han orientado históricamente el trabajo de la compañía.

“Nuestra principal motivación fue materializar en nuestro propio edificio institucional los principios que han guiado históricamente a Constructora e Inmobiliaria Malpo: hacer las cosas bien, pensar en el largo plazo y generar un impacto positivo en las personas y en el entorno”, señala.

Para la empresa, CES representa una herramienta concreta para incorporar criterios de sustentabilidad. En palabras de Chamorro, “la Certificación Edificio Sustentable (CES) es una herramienta rigurosa y reconocida que nos permite incorporar criterios de eficiencia, bienestar y responsabilidad ambiental desde las primeras etapas del proyecto”.

El ejecutivo destaca que el ingreso de este proyecto a CES tiene un significado especial por tratarse del primer edificio de una empresa constructora e inmobiliaria de Talca en ingresar a la certificación. “Representa un motivo de orgullo y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad”, afirma y añade que este hecho “constituye un hito para nuestra empresa y para la ciudad, y refleja nuestra voluntad de contribuir al desarrollo regional mediante proyectos que incorporen estándares de sustentabilidad y calidad acordes con los desafíos actuales”.

Desde la perspectiva corporativa, la certificación también se vincula con la forma en que Malpo busca proyectar su identidad empresarial. Chamorro sostiene que CES aporta “valor tangible al edificio, mediante mayores niveles de eficiencia y confort para sus usuarios, y también valor intangible, al reforzar una cultura empresarial basada en la responsabilidad y la mejora continua”.

En esa línea, agrega que optar por una certificación nacional de sustentabilidad permite transmitir un mensaje claro a clientes, colaboradores y comunidad: “Queremos transmitir que la sustentabilidad no es una tendencia, sino una convicción. Buscamos demostrar que es posible desarrollar proyectos de alto estándar desde regiones, contribuyendo al bienestar de las personas y al cuidado de los recursos”.

El proyecto buscará destacar atributos vinculados a eficiencia energética, iluminación natural, confort térmico y ambiental, uso responsable del agua, soluciones constructivas de bajo impacto y espacios saludables y confortables para quienes trabajen y visiten el edificio.

La inscripción en CES también se relaciona con la visión de largo plazo de Constructora e Inmobiliaria Malpo. “Entendemos que el futuro de la construcción exige incorporar criterios de sustentabilidad y resiliencia, y queremos que nuestra propia infraestructura refleje esos principios y sea un ejemplo de la dirección hacia la cual queremos seguir avanzando”, afirma Chamorro.

Proyección hacia CES Inmobiliario

Para Malpo, la inscripción de su edificio institucional en CES no es vista como una acción aislada, sino como una experiencia que podría abrir camino a futuros proyectos certificados.

“Consideramos esta experiencia como una oportunidad de aprendizaje y una base para continuar incorporando criterios de sustentabilidad en futuros desarrollos. Nuestro objetivo es seguir elevando los estándares de nuestros proyectos y consolidar una cultura organizacional orientada a la sostenibilidad”, señala el profesional.

Consultado por el interés de avanzar hacia CES Inmobiliario en nuevos desarrollos habitacionales o mixtos, es enfático: “Sin duda. Creemos que la sustentabilidad debe extenderse progresivamente a nuestros desarrollos habitacionales y mixtos”.

A ello agrega que la empresa está interesada en “explorar la aplicación de herramientas y certificaciones que permitan ofrecer mejores viviendas y entornos urbanos más eficientes y amigables con las personas y el medio ambiente”.

Desde Talca

Respecto de los desafíos de certificar un edificio institucional en una ciudad como Talca, Chamorro plantea que uno de los principales retos es impulsar estándares innovadores desde regiones, donde aún existe espacio para fortalecer capacidades especializadas en construcción sustentable.

“Creemos que precisamente ahí radica una gran oportunidad: demostrar que desde Talca es posible liderar iniciativas de alto nivel y aportar al desarrollo sostenible del país”, concluye.

Energía y desempeño: los principales cambios que trae la versión CES 1.2

La versión 1.2 de CES Edificios de Uso Público incorpora ajustes en zonificación térmica, envolvente, demanda energética e infiltración de aire. Según Hernán Madrid, jefe de CES, los cambios buscan responder a la actualización de la OGUC y entregar mayor precisión a las simulaciones de comportamiento energético.

La Certificación Edificio Sustentable publicó en enero de 2026 la actualización de CES Edificios de Uso Público a la versión 1.2, la que estará disponible para ser utilizada en proyectos de manera paralela a la versión 1.1 hasta junio de este año. La modificación introdujo cambios relevantes en la categoría Energía, en un contexto marcado por la actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, OGUC.

“El objetivo es doble: por una parte, la incorporación y alineación de los requerimientos con la última actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la OGUC, y por otra, actualizar y añadir más precisiones a las simulaciones de comportamiento energético”, explica Hernán Madrid, jefe de CES.

De acuerdo con los registros de CES, más del 50% de los proyectos en los que la certificación ya se ha convertido en un estándar incorporaran nuevos requisitos regulatorios. Entre ellos se cuentan jardines infantiles, escuelas, colegios, liceos y edificios de educación superior, en el caso del uso educación; y centros médicos, CESFAM, hospitales y clínicas, para uso salud.

La actualización considera tres ámbitos principales. El primero es la adopción de la zonificación térmica de la NCh1079, utilizada para establecer requerimientos según la ubicación del proyecto. Sobre este punto, Madrid precisa que “en general hay una correlación bastante razonable entre las zonas térmicas y climáticas, con excepción de algunas zonas pobladas, relevantes pero acotadas, como por ejemplo La Serena-Coquimbo, a las que el estándar se elevará un poco más”.

El segundo ámbito corresponde al ajuste de los requerimientos mínimos de envolvente térmica para el caso de referencia de confort térmico pasivo, demanda de energía y consumo de energía. En esta materia, CES ya había introducido modificaciones en la actualización de la versión Edificios de Uso Público v1.1 de 2023. “Los requerimientos se encontraban en el mismo orden de magnitud, por lo que los cambios son de bajo impacto”, señala Madrid.

Uno de los cambios conceptuales más relevantes se incorpora en el requerimiento obligatorio de demanda de energía, que pasa de un enfoque prescriptivo a uno prestacional. En la práctica, esto implica evaluar el desempeño del proyecto frente a un caso de referencia, sin imponer obligatoriamente un nivel de aislación térmica a la solución constructiva especificada.

“Existe evidencia importante levantada por los profesionales que trabajan habitualmente con CES, de que los proyectos ubicados especialmente en las ciudades del valle central, que presentan requerimientos de calefacción y enfriamiento comparables en cantidad de energía, el diseño pasivo óptimo no necesariamente corresponde al que se aísle más, sino al que logre balancear ambas demandas”, sostiene Madrid.

Por ello, el requerimiento obligatorio se fijó en demostrar una reducción del 2% respecto del caso de referencia, sin condicionarlo a una característica prescriptiva de la envolvente.

El tercer punto corresponde a la infiltración de aire. Hasta ahora, CES ha abordado este aspecto como un requerimiento voluntario mediante el ensayo de infiltración de aire, conocido como blower door test. Sin embargo, con la actualización del artículo 4.1.10 de la OGUC,  la prueba pasa a ser una exigencia reglamentaria.

“Con la actualización del 4.1.10 de la OGUC el escenario cambia, ya que se vuelve una exigencia reglamentaria realizar la prueba y, por lo tanto, debería pasar a ser un requerimiento obligatorio en CES. Sin embargo, hemos estructurado el requerimiento de forma que exista un periodo de transición para hacerlo compatible con la aplicabilidad de la exigencia por parte del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu)”, afirma Madrid.

Las actualizaciones fueron desarrolladas y discutidas en los Comités Técnicos específicos convocados el año pasado por CES. Al respecto, Madrid destaca la contribución de sus integrantes “en tiempo y estrategias para abordar los requerimientos, manteniendo el espíritu de la certificación CES”.

Lanzan Hoja de Ruta de Huella de Carbono para la Construcción

Fuente: CDT

El pasado jueves 07 de mayo se lanzó la Hoja de Ruta de Huella de Carbono: el Sector Construcción ante el Cambio Climático al 2030, una iniciativa liderada por la Cámara Chilena de la Construcción y co-construída con diversas organizaciones sectoriales, con el objetivo de trazar un itinerario que oriente las acciones de la industria hacia la reducción progresiva de emisiones, alineándose con los compromisos climáticos de Chile.

Claudio Cerda, presidente del Consejo de Desarrollo Empresarial Sostenible y vicepresidente de la CChC, no solo destacó el esfuerzo técnico de esta iniciativa, sino que también el valor de que todo el ecosistema de la industria se congregue en una sola visión respecto de estas materias. “Se trata de una señal clara de compromiso, visión y liderazgo de nuestro sector frente a uno de los mayores desafíos que tenemos como humanidad: el cambio climático”, indicó.

En este contexto, el presidente del Consejo de Desarrollo Empresarial Sostenible destacó la decisión estratégica de impulsar y congregar a actores relevantes del ecosistema para co-construir esta hoja de ruta, “articulamos a actores del mundo público, privado y académico, en un proceso participativo que permitió identificar brechas, consensuar prioridades y definir acciones concretas. Este enfoque no solo fortalece la legitimidad del instrumento, sino que también asegura que su implementación sea realista, pertinente y efectiva”, comentó.

Por su parte, Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medio Ambiente de la CChC, destacó el carácter colaborativo que tuvo la creación de esta hoja de ruta que rescata la experiencia previa y las iniciativas realizadas por otras instituciones al respecto.

“Es el resultado concreto de un proceso profundamente colaborativo, que refleja una convicción que como Comisión hemos impulsado con fuerza: que los desafíos ambientales y, en particular el cambio climático, solo pueden abordarse de manera efectiva cuando trabajamos de forma articulada, transversal y con una mirada de largo plazo”, indicó.

“Como Comisión, entendemos que nuestro rol no termina con la elaboración de este plan que vamos a presentar hoy. Por el contrario, con este hito comienza una etapa aún más desafiante: su implementación”, puntualizó Cortez.

Hoja de Ruta

Luego de las palabras de bienvenida, Katherine Martínez, subgerente de Sostenibilidad Ambiental de la CDT de la CChC, presentó los principales detalles de la Hoja de Ruta, como un instrumento de articulación y acción concreta que busca avanzar de manera conjunta en la descarbonización de la construcción, fortalecer su sostenibilidad y aportar al cumplimiento de las metas climáticas nacionales que son específicas del sector.

Su elaboración, comentó Martínez, “se apoya a partir de la revisión de los diversos compromisos nacionales y sectoriales en materia de cambio climático, evidenciando un marco regulatorio amplio y robusto”.

De este modo, tras el análisis de políticas públicas y documentos técnicos relacionados y luego de la realización de talleres de participación que convocaron a todos los actores de la cadena de valor, se logró identificar una serie de brechas de las que se desprenden “tres ejes estratégicos que representan los grupos prioritarios de acción de la Hoja de Ruta, abordando los principales desafíos tecnológicos, normativos y financieros”, puntualizó Martínez.

Innovación y nuevas tecnologías; marco normativo y regulatorio e incentivos y financiamiento, son los ejes que estructuran esta hoja de ruta y que cuentan con diez acciones en total para alcanzar el objetivo trazado.

“A través de estas acciones, se espera contar al 2027 con una línea base nacional estandarizada para todas las construcciones, que permita cuantificar de manera consistente las emisiones de carbono incorporado y carbono operacional a lo largo de su ciclo de vida. Esta meta, será el insumo fundamental para orientar futuras metas de reducción”, concluyó Katherine Martínez.

Para conocer más detalles de la Hoja de Ruta Huella de Carbono, puedes hacerlo acá.

Frutos tempranos

Junto con la Hoja de Ruta, también se presentaron algunas iniciativas que ya se están ejecutando y que permitirán al sector medir, gestionar y reducir su huella de carbono desde ahora.

Así, Bárbara Rodríguez, de EBP Chile, presentó el Bien Público de Corfo: Huella Construcción, proyecto permite avanzar hacia un lenguaje común en la medición de la huella de carbono, facilitando la comparabilidad y la toma de decisiones informadas a nivel de proyectos y empresas del sector. En este proyecto, CES está participando como coejecutor, ya que uno de los principales productos será una calculadora simplificada de huella de carbono que se podrá incorporar como parte de los requerimientos de CES asociados a reducción de emisiones.

También se presentó la Herramienta de alineación T-MAS con Sello PRO. Paola Valencia, de EBP Chile, dio cuenta de esta iniciativa que conecta la medición con la acción, integrando criterios de sostenibilidad en procesos concretos de gestión y facilitando su adopción por parte de las empresas del sector.

Por último, Francisca Díaz, de la CDT de la CChC, mostró la optimización del Dashboard Ambiental un desarrollo que permite visualizar avances, identificar brechas y hacer seguimiento a indicadores clave, fortaleciendo la transparencia y la toma de decisiones basadas en evidencia.

En conjunto, estas iniciativas muestran algo fundamental: que la Hoja de Ruta de Huella de Carbono no es solo una declaración de intenciones, sino que se apoya en instrumentos concretos que ya están en desarrollo y sobre los cuales se continuará informando su proceso de implementación.

Visita al Liceo Jorge Teillier de Lautaro releva el valor de medir la sustentabilidad en uso real

En el contexto del proyecto Huella Construcción, representantes de las instituciones vinculadas a la iniciativa visitaron el Liceo Jorge Teillier de Lautaro, ganador del primer lugar del Premio CES 2024, para conocer en terreno estrategias de diseño, operación y medición que aportan al desempeño ambiental del edificio.

La actividad permitió conocer en terreno distintas estrategias incorporadas al proyecto y observar cómo estas decisiones impactan en el desempeño del edificio una vez en operación. Entre los aspectos revisados estuvieron los sistemas de medición, ventilación, iluminación natural, calefacción y materialidad, todos elementos clave para avanzar hacia edificaciones más sustentables y mejor preparadas para enfrentar los desafíos de la descarbonización.

Tatiana Vidal, asesora CES, valoró especialmente la posibilidad de recorrer el edificio y revisar directamente sus soluciones. “Fue muy interesante conocer cómo se implementaron los sistemas y las estrategias incorporadas al proyecto”, señaló, destacando la oportunidad de analizar en terreno medidas vinculadas a la medición de carbono, el uso de sensores en salas de clase y patios cubiertos, y el aprovechamiento de la iluminación natural mediante lucarnas con sistemas de apertura controlada.

En el contexto del proyecto Huella Construcción, impulsado por la Cámara Chilena de la Construcción y CDT, financiado por Corfo Araucanía y coejecutado por CES, a través del Instituto de la Construcción, junto a EBP Chile, se realizó una visita al Liceo Jorge Teillier de Lautaro, establecimiento ganador del primer lugar del Premio CES 2024.

Durante la visita también se revisó el sistema de calefacción del establecimiento, incluidas sus calderas a pellet, así como la incorporación de materiales de bajas emisiones. Para Vidal, estos elementos muestran cómo una propuesta de diseño puede traducirse en mejores condiciones ambientales y operativas para quienes habitan el edificio.

Junto con ello, uno de los puntos más relevantes de la jornada fue conocer la experiencia de uso del liceo desde la voz de sus propios actores. “Lo interesante, aparte de conocer el liceo por la certificación, es verlo en uso y conocer de primera fuente cómo ha funcionado y cuáles son las brechas que todavía quedan para operar el edificio de mejor forma”, comentó la asesora CES.

La visita también permitió relevar el impacto de decisiones asociadas a la eficiencia energética. Según explicó Vidal, uno de los aspectos importantes del proyecto ha sido la reducción en la demanda de energía, gracias a una envolvente eficiente y a soluciones constructivas que aportan al desempeño térmico del establecimiento. En esa línea, destacó además la relevancia de la renovación de aire con recuperador de calor, especialmente en la zona sur del país, donde las bajas temperaturas muchas veces dificultan la ventilación natural. “Es súper importante incorporar renovación de aire con recuperador de calor”, afirmó.

Finalmente, la profesional subrayó el valor de la articulación entre los distintos actores involucrados en este tipo de iniciativas. “Es muy satisfactorio ver a todos los actores relevantes, desde el MOP, CES y la Cámara, hasta las personas del colegio, integrándose para sacar adelante estos proyectos desde todas las aristas”, indicó.

La visita al Liceo Jorge Teillier de Lautaro reafirma la importancia de evaluar los edificios no solo desde su diseño, sino también desde su operación y uso cotidiano. En ese cruce entre proyecto, desempeño y experiencia real, iniciativas como Huella Construcción abren una oportunidad concreta para seguir fortaleciendo la medición, la gestión ambiental y la toma de decisiones informadas en el sector construcción.


La arquitectura pública chilena se proyecta desde la academia y la sostenibilidad

Hernán Madrid, jefe de CES, y Margarita Cordaro, vicepresidenta de la certificación y profesional de la Dirección de Arquitectura del MOP compartieron con estudiantes de la Universidad de Chile los avances en edificación sustentable y los desafíos ante la crisis climática actual.

El auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile fue el escenario de un encuentro estratégico entre la academia y los líderes de la edificación sustentable en el país. 

En el marco del curso de Principios de habitabilidad y sostenibilidad, los estudiantes recibieron a dos figuras clave en el desarrollo de estándares técnicos para la infraestructura pública: Hernán Madrid, jefe de la Certificación Edificio Sustentable (CES), y Margarita Cordaro, arquitecta de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y vicepresidenta de CES.

La actividad realizada en el contexto del curso de Principios de Habitabilidad y Sustentabilidad, para alumnos de segundo año de la carrera de arquitectura (único curso de sustentabilidad obligatorio de la carrera), no solo sirvió para repasar la evolución de la certificación en su primera década, sino también para formalizar el vínculo colaborativo mediante la entrega del libro conmemorativo de los diez años de CES a las académicas de la facultad. “Pocas veces contamos con profesionales que vienen del mundo técnico a contarnos cómo se desarrolla esto afuera”, destacó la docente Bárbara Rodríguez al abrir la jornada, enfatizando el valor de contar con profesionales que han empujado el fortalecimiento de los estándares de construcción en el país.

El impacto en el territorio nacional

Hernán Madrid detalló cómo la certificación pasó de ser un acuerdo público-privado en 2014 a convertirse en un ecosistema robusto con más de 650 proyectos en diversas etapas de evaluación. El sistema se diferencia de sellos internacionales por su capacidad de adaptarse a las realidades climáticas locales, desde la Antártica hasta Rapa Nui.

Durante su intervención, Madrid explicó los pilares técnicos que sostienen el modelo:

  • Priorización del diseño pasivo, que representa dos tercios del sistema, para reducir demandas de energía y agua mediante la arquitectura.
  • Evaluación de la calidad del ambiente interior, incluyendo confort térmico, acústico, lumínico y ventilación.
  • Gestión de materiales y residuos bajo criterios de economía circular.
  • Categorización del desempeño en tres niveles: certificado, destacado y sobresaliente.

Respecto a la relevancia de este conocimiento para los futuros profesionales, Madrid fue enfático: “a quienes están acá, en alguna medida, más temprano que tarde, les va a tocar trabajar en un proyecto que incorpore certificación”.

La visión del MOP y los desafíos de la policrisis

Margarita Cordaro, con más de 40 años de trayectoria en el servicio público, aportó la visión operativa de cómo se gestiona la arquitectura estatal. La experta señaló que el objetivo actual es una edificación de calidad que considere los riesgos geográficos y ambientales de un Chile diverso.

Cordaro introdujo el concepto de “policrisis” para explicar la complejidad del diseño contemporáneo:

  • Necesidad de edificios resilientes ante inundaciones, incendios y marejadas.
  • Incorporación de soluciones basadas en la naturaleza, mezclando infraestructura gris con verde y azul.
  • Aplicación de análisis de riesgo de desastre y localización obligatoria en la inversión pública.

Sobre la consolidación de estos estándares, Cordaro afirmó que “CES nos dio una estructura ordenada que habla en nuestros términos”, permitiendo que el edificio público adquiera una jerarquía superior y técnica que antes era difícil de medir y evidenciar ante organismos como el Ministerio de Hacienda.