Aysén: proyectos que vencen el clima extremo 

Pese a las complejidades climáticas y geográficas, la región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo gana terreno en la certificación CES. Estas son las estrategias de diseño de los proyectos que, incluso, han obtenido destacados puntajes.

Hogar de Ancianos Padre Antonio Ronchi.

Chile Chico, Coyhaique, O’Higgins y Aysén son las cuatro comunas en las que durante los últimos dos años se han concentrado los proyectos que han ingresado al proceso de certificación con CES, sumando un total de 13 proyectos de la región de Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo. Seis de ellos ingresaron en 2023.

Algunos de ellos fueron apoyados por la arquitecta Catalina Yurisic Alvarado, como asesora CES. A su juicio, ha crecido el interés por certificar proyectos en la región, dado que “tiene un clima bastante extremo, uno de los más fríos de nuestro país y, a la vez, con baja radiación solar, por lo que gran cantidad de actividades que en otras zonas pueden ser exteriores, allá se realizan al interior de los edificios”.

De esta manera, hay gran conciencia de la importancia del confort interior y la eficiencia energética que esto requiere. Asimismo, “los proyectos se ven largamente beneficiados al adquirir los estándares CES, ya que generan un mayor confort interno para sus ocupantes y pueden ahorrar un porcentaje importante en sus gastos de operación, junto con un menor ausentismo (menos enfermedades entre sus ocupantes), y con la certificación se asegura que los estándares sean los óptimos para la zona”, opina Yurisic.

Por su parte, “la DA Aysén mantiene los lineamientos que el MOP en general aplica para con sus proyectos, esto es proyectar y construir servicios de infraestructura que sean sustentable y resilientes, continuando el trabajo que impulsó en su momento la Dirección Nacional de Arquitectura en conjunto con otros socios estratégicos del ámbito público y privado”, dice Paola Azócar, directora arquitectura de la región de Aysén.

Por ello, buscan que junto con que cada construcción perdure en el tiempo, “responda también adecuadamente a las necesidades de los territorios como el de Aysén, que se mantenga un adecuado tratamiento de los residuos y que en la operación se disminuyan los costos y la generación de energías innecesarias”, sostiene. 

Complejidades propias de la zona

Desde el punto de vista de las condiciones climáticas de la región, el mayor desafío que deben enfrentar los profesionales de la región en sus diseños es el frío. “Ésta presenta muy bajas temperaturas en todo su territorio, acentuándose más hacia el interior, las que están normalmente bajo la media de confort deseado para el ser humano”, explica la asesora CES.

A la vez, esta región presenta una baja radiación solar, ya que los rayos del sol llegan de forma más oblicua y, por lo tanto, calientan menos la superficie terrestre. Así, “estas dos condiciones, bajas temperaturas y baja radiación, son abordadas de diferente manera, ya que por un lado buscamos aislarnos del frío exterior, pero por otra parte, necesitamos abrir los espacios para obtener la mayor radiación y luminosidad natural posible, por lo que hay que encontrar la mejor combinación para satisfacer ambas variantes”, explica.

Adicionalmente, hay importantes lluvias en algunas zonas de la región, principalmente en la costa, lo que disminuye considerablemente a mayor altura y hacia el interior. En esos casos, “debemos protegernos de esta variable considerando zonas secas o protegidas para que no ingrese el agua o la nieve al interior de los edificios, junto con sellos adecuados para impermeabilizar la envolvente”, añade.

Principales estrategias

Como asegura Catalina Yurisic, la principal estrategia para este tipo de complejidades es una buena aislación térmica, gracias a una envolvente térmica adecuada en todo el perímetro del edificio. Junto con eso, “hemos implementado estudios de ganancias solares, con la incorporación de lucarnas o utilizando sistemas que generen ganancias tipo invernadero en los proyectos, lo que junto con ayudar a la temperatura interior contribuye a tener una mejor iluminación natural y disminuir el consumo eléctrico”, especifica.

Por su parte, Paola Azócar da cuenta que en particular, en la región de Aysén “es primordial poder aplicar estas estrategias que permitan contar con edificaciones que generen el menor impacto en lo ambiental y en su entorno, y que trabajen por reducir los costos en las etapas de construcción y de operación”. Por ello, es clave “proyectar teniendo claras las condiciones climáticas de cada zona de la región, aplicando materialidades adecuadas y considerar las logísticas de construcción para llegar a los lugares más apartados, como por ejemplo territorios insulares o más lejanos del eje principal de conectividad (ruta 7)”, complementa la autoridad regional.

Es por eso que también es una variable a considerar la dificultad de acceso de los materiales. “Hemos trabajado en el proceso de diseño de varios proyectos en esta región, por lo que hemos ido adquiriendo experiencia en las necesidades propias del lugar y la factibilidad de materiales”, dice Catalina Yurisic.

Buenos resultados

Otra novedad de la región han sido proyectos con altos puntajes, como el Hogar de Ancianos Padre Antonio Ronchi, que obtuvo 83 puntos en la etapa de precertificación, alcanzando el nivel Sobresaliente. 

Por otra parte, Yurisic cuenta de otros proyectos precertificados CES, que alcanzaron nivel “Destacado” y es posible que opten a sobresaliente en etapa de construcción. También está asesorando al “Edificio Consistorial de Chile Chico”, el cual está postulando a la certificación con versión CES 1.1, “por lo que esto es un nuevo desafío para nosotros, ya que este manual es más exigente y con variables diferentes, por lo que estamos buscando nuevas oportunidades para hacer de este un edificio sustentable”, precisa.

Edificio Consistorial Chile Chico.

Y la arquitecta espera que CES se “siga extendiendo en todas las regiones de Chile y ojalá logre extenderse a todo Latinoamérica, tanto en proyectos públicos como privados, ya que eso permite mejorar los estándares de los edificios, y con ello se consigue no solo un mayor confort para sus ocupantes sino economías en su operación y disminución de uso de energías y combustibles junto con disminución de gases de efecto invernadero que provocan nuestra actual crisis climática”.

Listado de edificios regionales

Comuna Chile Chico

Hospital Dr. Leopoldo Ortega de Chile Chico
Piscina Pública Chile Chico
Edificio Consistorial de Chile Chico

Comuna Coyhaique

Hogar de Ancianos Padre Antonio Ronchi
Cuartel de Bomberos Coyhaique – 1º Compañía
Centro Artesanal Coyhaique
Campus Río Coyhaique Etapa 2 Universidad de Aysén
Centro Deportivo Polifuncional Coyhaique

Comuna O’Higgins

Consistorial O’Higgins

Comuna Aysén

Reposición Retén de Carabineros Río Tranquilo
Retén Puerto Aguirre
Terminal de Buses de Aysén
Edificio Consistorial Río Ibáñez

MOP desarrollará nueva política de sustentabilidad

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) dio inicio al desarrollo de la nueva política de sustentabilidad de la cartera, en un encuentro encabezado por la ministra de Obras Públicas, Jessica López, y el ministro de Medio Ambiente (s), Maximiano Proaño.

Según las autoridades, el objetivo de esta nueva política es avanzar en forma integral en diversas dimensiones de la sustentabilidad -ambiental, económica, social e institucional-, contribuyendo en términos de equidad e inclusión, con enfoque transversal de género y transparencia, acorde a los desafíos que plantea la crisis climática y de biodiversidad. La idea -se explicó- es ser congruente con la normativa y directrices de sustentabilidad, contando con herramientas de cuantificación, seguimiento y verificación.

En la reunión se planteó además que se quiere lograr la implementación y monitoreo de la sustentabilidad del MOP, tanto en su gestión interna como en la ejecución de edificación e infraestructura pública y gestión hídrica.

Al respecto, la ministra de Obras Públicas, Jessica López, afirmó que “la actual política ambiental del Ministerio fue aprobada en 2016, por lo que una serie de nuevos criterios de sustentabilidad y de indicadores para su medición y seguimiento deben ser recogidos. Por esa razón, estamos comenzado el desarrollo de una nueva Política de Sustentabilidad, que sea transversal a todo el ministerio y que integre al mundo de la construcción, a las universidades y a organizaciones no gubernamentales. Este es uno de los focos fundamentales de nuestra gestión, en la que tenemos como prioridad proyectar obras que recojan los desafíos del cambio climático”.

De esta manera, se podrán establecer criterios que permitan minimizar los impactos ambientales, económicos y sociales, contando con indicadores para su seguimiento, con el objetivo de contribuir a un desarrollo armónico y equilibrado con el medio ambiente, con beneficios en eficiencia y eficacia operativa.

En el marco de esta política, las autoridades anunciaron que se realizarán talleres donde los diversos actores participarán con sus miradas.

A la firma de este compromiso por la sustentabilidad concurrieron los ministros de Obras Públicas y de Medio Ambiente, junto a los directores generales de Obras Públicas, Concesiones y Aguas del MOP, junto con los directores nacionales de Obras Portuarias, la Fiscalía Nacional, de Contabilidad y Finanzas, Vialidad, Obras Hidráulicas, Planeamiento, Instituto Nacional de Hidráulica y el presidente del Cosoc del ministerio. A ellos se suman los representantes de la Cámara Chilena de la Construcción; el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), de la Asociación de Empresas Consultoras de Ingeniería; el Banco Interamericano de Desarrollo; Open Contracting Partnership; el Observatorio del Gasto Fiscal y Construye2025.

Fuente: CPI

CES visita Aysén en el contexto del estudio que generará la versión de aeropuertos

Desde agosto se están desarrollando los estudios para generar la certificación CES para proyectos de infraestructura aeroportuaria sustentable, en su versión aeropuertos. 

En Aysén se realizó una visita para el levantamiento de las características de los terminales de pasajeros en las tres escalas de los aeropuertos y aeródromos de nuestro país, incluyendo mediciones que servirán de base para un análisis de la tipología que contempla el estudio para generar la versión CES Aeropuertos.

En este contexto, el equipo de CES conformado por Hernán Madrid y Romy Luckeheide participó en una visita de levantamiento y diagnóstico a los aeródromos Teniente Vidal en Coyhaique, Cabo 1° Juan Román en Puerto Aysén y Balmaceda. Ésta visita fue articulada por la Dirección Nacional de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, específicamente por  las profesionales de la Inspección Fiscal y por la Dirección Regional de Aeropuertos de Aysén. Estuvieron presentes el equipo de la Consultora Ferrer y Asociados Ingenieros Consultores S.A, el Centro Tecnológico KIPUS de la Universidad de Talca. Un aspecto valioso de la visita es que se pudo levantar las impresiones y experiencia de los jefes de aeródromos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el inspector fiscal de la Dirección General de Concesiones (DGC) de la Red Austral a los Aeródromos de Balmaceda (ciudad de Balmaceda).

En la oportunidad, se efectuaron diversas actividades en los tres aeródromos, entre ellas la revisión de las estrategias de sustentabilidad implementadas y la medición de parámetros relevantes de confort interior y nivel de ruido asociado a las aeronaves, entre otros.

Los aeródromos de uso civil, prestan servicio en materias tan relevantes como los vuelos ambulancia, de extinción de incendio y de transporte comercial de pasajeros -entre otros-, “tres cuartas partes de ellos tienen alguna edificación destinada directamente a albergar procesos aeronáuticos como terminal o refugio de pasajeros”, explica Francisco Chávez, ingeniero civil y jefe de Proyectos de este estudio en FAIC.

Por su parte, Hernán Madrid de CES, sostiene que “las tres escalas de aeródromos se sumen a la certificación CES es relevante porque forman parte de la infraestructura crítica de nuestro país y contiene edificios que son intensivos en el consumo de recursos y usuarios”.

En tanto, Romy Lückeheide, arquitecta de la administración Certificación CES, señaló que el hecho de que el estudio se haya hecho en Aysén contribuye a obtener características propias de las tres redes aeroportuarias en un clima frío y lluvioso que condiciona las estrategias que pueden ser implementadas en cada terminal.

Alcances del estudio

Los estudios en desarrollo tienen como objetivo generar las bases técnicas para incorporar la certificación en los terminales de pasajeros, refugios y su entorno inmediato. En tanto, los otros edificios dentro de un recinto aeroportuario pueden certificarse directamente con la versión CES Edificios Uso Público 1.1.

“Con estos estudios se espera tener la información suficiente para plantear los ajustes necesarios al modelos de certificación, en energía, agua y acústica, y la incorporación de temas no abordados por CES, como son netcero carbono, economía circular, electromovilidad y otras estrategias innovadoras en un recinto aeroportuario”, explica Hernán Madrid, jefe de CES. 

Actualmente, se encuentra en desarrollo la primera de dos partes del estudio, que concluirá a fines del primer semestre de 2024.

La directora de KIPUS, Centro Tecnológico de la Universidad de Talca, María Luisa del Campo, destacó que la relevancia del estudio está en que la certificación CES hoy es un referente en cuánto a certificaciones de edificios a nivel nacional. “Muchos edificios públicos y privados solicitan en su base de licitación, la incorporación de CES. Ya tiene un valor instalado en los desarrolladores y se muestra como un elemento que le da más valor al proyecto”, subraya. 

Por su parte, Francisco Chávez afirma que “este estudio resulta vital para contar con una herramienta potente de certificación y, por ende, empujar a proyectos y ejecuciones de obra en línea con lo que nuestro planeta y país exigen: sustentabilidad, sustentabilidad, sustentabilidad”. 

En ese sentido, insiste en que el estudio operará como un verdadero detonante respecto del cambio de paradigma con el que se conciben las edificaciones aeroportuarias del tipo terminal o refugio, no solo para garantizar el confort que ofrecerán tales edificaciones a sus usuarios, sino que también el impacto al medio ambiente en términos de consumos de recursos y generación de emisiones.

Los consultores actualmente han terminado el levantamiento y análisis del estado del arte a nivel nacional e internacional y se encuentran desarrollando el estudio de las variables de energía.

Segundo y tercer lugar de los Premios CES se quedaron en el norte

El Edificio Consistorial de Chañaral y el Hospital de Alto Hospicio fueron los seleccionados por sus grandes aportes en eficiencia energética y ambiente interior.

Con casi 1.750 metros cuadrados de superficie construida total, el segundo lugar de los Premios CES en la categoría Edificio Certificado correspondió al Edificio Consistorial de Chañaral, de la región de Atacama, que corresponde a la obra de mayor envergadura e importancia que se ha realizado en la ciudad y el municipio. Obtuvo 61,5 de 100 puntos durante el año 2022 y alcanzó el nivel de Certificación Destacada.

Se encuentra ubicado en el casco histórico de Chañaral y alberga a su Municipalidad. El diseño de este edificio le permitió obtener el puntaje máximo en la categoría de consumo de agua, en línea de lo que se espera de un edificio ubicado en la región de Atacama.

La superficie edificada es de 3.025 m2 distribuidos en tres pisos de hormigón armado sobre superficie natural más estacionamiento subterráneo y zona de bodegas. El Edificio Consistorial es la única infraestructura del lugar que posee dos ascensores, rampa de acceso universal e instalaciones de última tecnología, siendo la sustentabilidad uno de sus principales atributos.

Entre los materiales utilizados sobresale la piedra, elemento característico de la zona, otorgando al edificio una identidad propia de la industria de la zona minera del norte. Asimismo, el techo también es un punto destacado. Al ser semitransparente, se puede observar el faro, símbolo indiscutido de Chañaral. En resumen, se trata de una edificación de alto estándar, que no sólo revitalizará el sector del casco histórico, sino que también cumplirá con el propósito de albergar todos los servicios de la municipalidad para entregar un mejor servicio a la comunidad.

El director de SECPLA de la Municipalidad de Chañaral, Oscar Nieto, compartió algunos aspectos relevantes respecto a la construcción del Edificio Consistorial, como la luz natural, la grifería con temporizadores y el sistema de iluminación fotovoltáica, entre otros: “Quisimos incorporarnos al sistema de edificación sustentable porque nuestra comuna ha sido históricamente afectada por la contaminación ambiental, tenemos un vacío ambiental significativo, y la verdad es que a través de este proyecto quisimos dar una señal con respecto a la mirada que tenemos sobre las construcciones futuras y proyectos amigables con el medio ambiente. Qué mejor que nuestro Edificio pueda tener esas características para disfrutar de sus bondades”. La visión desde el municipio seguirá plasmándose en próximas planificaciones, como la Reposición de un antiguo colegio, cuyos diseños ya están siendo diseñados incorporando las características CES.

La entidad evaluadora fue EBP Chile desde donde José Jodar comentó que: “la revisión de la construcción del Consistorial destacó por la calidad de la documentación entregada por la constructora (Crisosto Smith Arquitectos) y la revisora CES, Fernanda Soto, lo cual ayudó mucho en la revisión del proceso constructivo y del cumplimiento de los requisitos CES a los que postulaba el edificio”. 

“De las características del proyecto destacan los elementos de protección solar incluidos en la envolvente térmica, que busca reducir la demanda de refrigeración; equipo bomba calor para climatización con un bajo consumo energético, buenos niveles de iluminación natural y ventilación natural, pensando en el confort de los usuarios, y además logra reducir en gran medida el consumo de energía”, destacó.

Por su parte, la Alcaldesa de Chañaral Margarita Flores, compartió su emoción por el premio y el valor que le entrega a quienes componen el gobierno de su ciudad, al hacerle la vida más grata y en excelentes condiciones para atender a los usuarios de la mejor manera posible. 

Hospital de Alto Hospicio

También en el norte se quedó el tercer lugar de los premios, el cual fue para el Hospital de Alto Hospicio, en la región de Tarapacá. El edificio cuenta con más de 38.000 metros cuadrados de superficie construida total y obtuvo el tercer mayor puntaje, alcanzando el nivel de Certificación Destacada.

El Hospital cuenta con grandes beneficios derivados del ahorro en energía y agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos. Su modelo eficiente y sustentable deslumbra por su diseño paisajístico de vegetación de bajo requerimiento hídrico, que permite un significativo ahorro en la demanda de agua potable de hasta el 80%. Su capacidad es de: 235 camas, 7 pabellones quirúrgicos, 3 salas de parto integral, 12 sillones de diálisis, 7 sillones dentales, 18 box consultas médicas, 10 box profesionales, 14 de procedimiento y 9 de urgencias.

Luis Vallejos, inspector fiscal de la Dirección de Arquitectura de la región de Tarapacá, menciona que la certificación se basa en la implementación de equipos con alta eficiencia energética, en climatización y energía eléctrica, así como un sistema pasivo, basado en sistema EIFS, para evitar pérdidas térmicas y ganancias no deseadas. “Tenemos un control de asoleamiento, en base a lamas verticales de aluminio, que también permiten el control lumínico y aportar a la certificación”, sintetizó.

Por su parte, Alex Mollá, arquitecto de Bbats Consulting & Proyects señaló: “El proyecto de Alto Hospicio supuso un reto muy importante para nuestra oficina por tres asuntos muy importantes: la ubicación, en una zona desértica, lo que supone grandes cambios de temperatura del día a la noche y fuertes vientos. Otro punto importante es que no podíamos utilizar una tecnología clásica porque tiene mucha exposición solar y en tercer lugar, la ubicación: no podíamos realizar el proyecto como si fuese en un entorno urbano, si no que teníamos que buscar otro tipo de arquitectura”. 

Al proyectar el hospital, el arquitecto comparte que buscó en los orígenes, en la arquitectura aymara, dónde ésta ocupaba la protección solar, no sólo para proteger, sino también protegían las fachadas de sus edificios con sombra para disminuir la temperatura del exterior y el interior, de esa forma podían tener temperaturas mucho más agradables: “esto lo aplicamos en el hospital para tener menos temperatura al interior, de tal manera que el gasto energético, fuera menor”. 

Asimismo, hacían con sus ropas de colores para protegerse del sol, en el Hospital el color es el envolvente, provocando sombra dentro del edificio. De tal forma se baja la temperatura exterior y la interior. Y un patio interior recibe luz natural. La arquitectura del edificio es efímera, respeta su entorno sin ser un elemento contundente en él y cuenta con vegetación autóctona que no tiene gran gasto energético.

“Lo que estamos haciendo es no buscar la certificación CES, sino buscar una certificación CES Destacada. Nos hemos dado cuenta que construir para CES, con eficiencia energética es, al final, hacer buena arquitectura”, concluyó el profesional. 

En tanto, Fabián Guzmán, coordinador de la asesoría CES añadió: “El diseño del envolvente de alta eficiencia, responde a las exigentes condiciones de su emplazamiento, por eso cuenta con sistema de protecciones solares de lamas verticales equidistantes que permiten proteger de la radiación solar y los posibles deslumbramientos al interior del recinto del Hospital”. 

“Lo más desafiante de un proyecto de arquitectura hospitalaria es que requiere un diseño y un desarrollo de alta complejidad esto conlleva retos en cuanto a la coordinación y al diseño integrado de especialidades. Implica un proceso colaborativo entre los diferentes proyectistas de las especialidades vinculadas a la eficiencia energética y la sustentabilidad. Por medio de él, se realiza un constante seguimiento, verificación y asesoría de los proyectos, a través de simulaciones virtuales, cálculos y evaluaciones prescriptivas. “De esta manera, se logran los máximos ahorros en energía, agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos”, aportó el especialista.

El director del Hospital, Aníbal Lobos destacó también cómo el compromiso con la comunidad Aymara se refleja en la construcción sustentable. “Es un anhelado proyecto, un proyecto que la misma comunidad viene solicitando desde la década del 2000 y hoy afortunadamente ya tenemos un edificio terminado, un edificio que se hace cargo de el medio ambiente al ser un edificio sustentable. El 45% de nuestros usuarios son del pueblo aymara, donde el equilibrio de las energías, de las fuerzas de la naturaleza son propias de su cosmovisión y a través de este premio nos hacemos cargo también de ésta y ahora también de una operación sustentable”, concluyó. 

Aníbal Lobos, director Hospital Alto Hospicio.

En tanto, Osvaldo Carvajal, encargado de Medio Ambiente de Sacyr Ingeniería e Infraestructura Proyecto Hospital de Alto Hospicio, señaló que trabajar con CES tuvo muchas aristas importantes, como la gestión de residuos. El requerimiento apuntaba a alcanzar el 50% de valorización y reciclaje, “lo cual fue conseguido ampliamente, obteniendo alrededor de un 65%”. También destaca las medidas de mitigación ambiental, con reducción de consumo de energía y agua durante toda la etapa del proyecto.

Asimismo, Sergio Fernández, jefe de oficina técnica de Sacyr Ingeniería e Infraestructura. Proyecto Hospital de Alto Hospicio, manifiesta que si bien cumplir con los requerimientos CES fue complejo, también “significó un desafío para la empresa bastante interesante en su ejecución. A medida que en esta obra hospitalaria, se va adquiriendo experiencia, resulta bastante más fácil poder incorporar estos requerimientos en esta ejecución”.

Y dada la experiencia obtenida con el Hospital Alto Hospicio, “podemos decir que es bastante positivo, sobre todo enfocado en el producto final, tanto para los usuarios finales del hospital como para el personal de mantención, que va a poder ver reflejadas bastante optimizaciones en todo el proceso”, afirmó.

La operación

Andrés Dinamarca, subdirector de gestión operacional del hospital, es el encargado de la mantención y operación, se mostró contento de contar con la certificación CES, “ya que nos permite contar con infraestructura de primer nivel y contar con un confort ambiental interno destacado, con una baja generación de residuos y emisiones en la operación del establecimiento”.

“Entre la empresa constructora, con la Dirección de Arquitectura, el Servicio de Salud de Tarapacá, y nosotros como Hospital Alto Hospicio, durante el diseño y la construcción, y ahora en la operación del establecimiento, hemos podido sacar adelante la certificación CES y obtener una calificación destacada, lo que es un desafío no menor para un edificio hospitalario, que tiene una alta demanda energética los 365 días del año, y un logro importante sobre todo para la comunidad, que pocas veces tiene la oportunidad de contar con una infraestructura del nivel que tenemos con este hospital y con esta certificación”, dijo.

Entre los aspectos destacados, Dinamarca enumera los siguientes: protección solar con fachada ventilada, fachada acristalada que permite factor de luminosidad que disminuye energía eléctrica y entrega confort a los pacientes. El sistema de climatización y agua caliente se apoya con energía solar, a través de 60 paneles solares, para disminuir la demanda calorífica de combustibles fósiles. Para el ahorro de agua potable, cuentan con temporizadores en los artefactos, luminarias programables, entre otros.

Asimismo, adelantó que esperan continuar mejorar la certificación CES en la operación del hospital, generando planes para en un futuro obtener el Sello Plus Operación, a través de estrategias como generar los planes de mantención preventiva, para que funcionen de manera eficiente, alianzas con entidades como el municipio de Alto Hospicio y la empresa privada para la gestión de los residuos y reciclaje, avanzando en un convenio de calidad ambiental, que “nos va a permitir manejar nuestros propios residuos y reciclar los de la comunidad y los propios y así seguir en este camino de la sustentabilidad ambiental y energética”, sostuvo.

El primer recinto penitenciario con requerimientos de eficiencia energética en Chile

En Talca se encuentra el Recinto Modelo La Laguna, centro de reclusión en el que se debieron considerar los requerimientos de seguridad que solicita Gendarmería para un recinto de estas características, con los de eficiencia energética.

La región del Maule obtuvo por tercera vez consecutiva el primer lugar de los Premios CES, con el Recinto Modelo Educación y Trabajo Edificios ADE-DEP y ASA-ADI. Ubicado en La Laguna, Talca, a orillas del río Lircay, el centro es un recinto penitenciario donde los internos, tras demostrar cambios en una unidad penal tradicional, llegan para terminar su condena, adquiriendo diversos oficios. 

El centro cuenta con varios edificios de más de 6.950 metros cuadrados de superficie construida total en su conjunto y albergará a 2.320 internos. Talca fue elegida para la realización de este enorme proyecto por el porcentaje de sobrepoblación penal de la región y la antigüedad de los recintos existentes. El proyecto del recinto fue diseñado por luis vidal + architects, construido por Acciona, asesorado por la arquitecta Tatiana Vidal y evaluado por Ecosustenta; y es uno de los recintos penitenciarios más modernos del continente y el más grande del país.

Juan Carlos Barros, arquitecto asociado de luis vidal + architects, oficina a cargo del diseño del Recinto Modelo Educación, compartió que el enorme desafío que ha conllevado este proyecto fue posible por la experiencia internacional del estudio, el cual tiene sedes en España, República Dominicana y Estados Unidos. Barros comentó también que es la primera vez que se construye en nuestro país un recinto penitenciario con requerimientos de eficiencia energética. “Se aplicaron diversos criterios de sustentabilidad y adecuación térmica, según la condición de cada uno de los edificios del complejo, donde el requerimiento de seguridad debía primar ante todo. Fue necesario readaptar las soluciones constructivas de envolvente tomando en cuenta esta condición y cruzarlo con los requerimientos del estudio de eficiencia energética. Para conseguirlo, fue necesario un trabajo intenso junto con el especialista y asesor CES, logrando implementar condiciones dirigidas a la eficiencia y ahorro energético sin olvidar -por supuesto- los requerimientos de seguridad exigidos por Gendarmería”, aseveró el arquitecto.

Subrayó que donde mayormente se pudieron implementar condiciones dirigidas a la eficiencia y ahorro energético fue en el edificio de salud y administración interna y en los edificios del sector externo, que recogen las áreas administrativas, las dependencias del personal y el área de visitas. 

También se implementaron medidas pasivas como el aprovechamiento de la radiación solar y asegurar la continuidad de la envolvente térmica, pero lo más relevante, explica Juan Carlos Barros, fue la integración de medidas activas como instalaciones eficientes, una planta de generación fotovoltáica y paneles solares térmicos. 

Francisca Echevarría de Acciona reconoce que la experiencia de trabajar con CES fue desafiante y enriquecedora, a la vez. Por bases de licitación, tenían que trabajar en dos edificios y lograr un nivel de certificación destacado. 

A su juicio, en el edificio ADE-DEP fue más simple incorporar los requerimientos. Sin embargo, “en el ASA-ADI fue un poco más complejo y desafiante, porque prevalecía la seguridad ante el requerimiento CES”, precisó Echeverría. Especificó que en ASA-ADI lo más complicado fue el trabajo con las ventanas, que si bien son termopanel, “lograr un balance entre la seguridad y la funcionalidad fue complejo, lo que se pudo lograr gracias a una doble hoja de policarbonato, con una cámara de aire interior”. También comentó que lograr la grifería antivandálica y de ahorro de consumo de agua, hizo que el equipo tuviera que investigar más en el mercado, para poder dar con este requisito.

Por su parte, el teniente coronel y oficial de Gendarmería, Edgardo Cañiulef, también demostró su orgullo por el premio y destacó cómo con estas características se genera un mejor clima laboral dentro del centro penitenciario y favorece las condiciones de habitabilidad de quienes residen y trabajan en él. “Estamos muy contentos de tener el privilegio de utilizar este edificio, el confort y las condiciones de trabajo que son las propicias para que el personal de Gendarmería tenga las condiciones dignas y adecuadas para que cumpla con su labor. Y es una labor que, por lo general, es dura, por el tipo de servicio que nosotros prestamos a la comunidad, en la relación y la interacción con nuestros usuarios”, agregó.

Asimismo, Carlos Valverde, inspector fiscal de la Dirección de Arquitectura del MOP de la región del Maule, compartió que la experiencia de certificar el edificio con CES “trae a la edificación pública altos estándares de confort, tanto para el usuario como también permite que en la vida útil del edificio, que en este caso es una cárcel, se incrementa para el Fisco a través de los años de uso que se le dan a este tipo de establecimientos que abarcan 60, 80 años e incluso más. Es un ahorro permanente, establece confort lumínico, de temperatura, acústica y de eficiencia energética en cuanto a consumo de clima, de calefacción”. 

Y agregó: “En específico para este proyecto, nos vimos enfrentados a la dificultad de poder implementar las distintas materialidades que pide poder alcanzar o bien bajar la transmitancia térmica del punto de vista constructivo. Dentro del proyecto contemplamos dos áreas: principalmente la zona interna, que viene a ser el recinto amurallado donde están los internos y la zona externa, que es el edificio administrativo. Y en el área donde están los internos se requirió elevar la seguridad”.

Con dicha separación se decidió certificar el área ASA-ADI de la zona interna y el ADE-DEF para la externa. En la primera, por ejemplo, se resolvió poner un termo panel de policarbonato con un marco metálico de fierro. Esto permitió mantener la seguridad -porque no hay vidrio- y, a la vez, se mejoró la transmitancia. Y en el exterior, se mejoraron los detalles constructivos para asegurar el nivel destacado de la certificación. “Esto llevó a la constructora a asesorarse y a desarrollar de mejor manera las terminaciones y sandwich constructivo. Producto de todas las mejoras añadidas se avanzó en el puntaje de certificación, permitiéndonos llegar al sobresaliente”, añadió Valverde.

“Nosotros como Dirección de Arquitectura del MOP venimos trabajando desde el 2017 en desarrollar documentos que nos permitan elevar al momento de generar la licitaciones, el estándar de las edificaciones. Este premio nos viene a confirmar que vamos por un camino correcto y que tenemos que seguir avanzando por esta línea”, concluyó.

En Talca, Alto Hospicio y Chañaral están los edificios más sustentables de Chile

Un Centro Penitenciario de la región del Maule, un edificio municipal de la región de Atacama, y un hospital de la región de Tarapacá, fueron los ganadores de los Premios CES 2023, destacando por sus estrategias de sustentabilidad, eficiencia energética y confort ambiental para sus usuarios.

Ya se conocen los ganadores de la quinta versión de los Premios CES y la región del Maule obtuvo por tercera vez consecutiva el primer lugar, con el Recinto Modelo Educación y Trabajo Edificios ADE-DEP y ASA-ADI La Laguna, Talca.

Le siguen el Edificio Consistorial de Chañaral, de la región de Atacama, y el Hospital Alto Hospicio, de la región de Atacama, zonas del norte grande del país que por primera vez obtienen galardones en la categoría Edificio Certificado.

Estos tres son los ganadores de un total de 17 edificios que se certificaron en 2022, año en el que también se incorporaron 60 nuevos proyectos al sistema.

Así, con un centenar de asistentes, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción, se entregaron galardones en las siguientes categorías: edificio certificado, proyecto precertificado, profesional destacado, empresa destacada y política pública destacada.

“Nos llena de orgullo ver cómo esta iniciativa se ha ido consolidando y transformado en un referente de valoración de proyectos y edificios sustentables a lo largo de todo el país, motivando día a día, mejores logros y alcances”, comentó Paola Molina, presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES).

Y es que “tenemos el objetivo de entregar, a través de la certificación CES, una herramienta acorde a los desafíos a que nos enfrentamos para avanzar hacia un desarrollo sostenible que permita mejorar la productividad y el desempeño de los proyectos que se certifican, desde la perspectiva: social, ambiental y económica; y en todo su ciclo de vida, aportando desde el sector construcción a avanzar hacia la anhelada y comprometida carbono neutralidad al 2050”, añadió.

Marisol Cortez, presidenta de la Comisión de Medioambiente de la Cámara Chilena de la Construcción, destacó el compromiso y el avance. “Dentro del sector de la construcción hay múltiples desafíos, como incorporar tecnología, mejorar procesos, mejorar la productividad; pero todo esto dentro de un contexto de cambio climático que nos recuerda constantemente la necesidad de hacer un cambio en nuestras ciudades y en nuestros edificios”, precisó.

Los ganadores

Como comenta Molina, “los Premios CES, además de ser un reconocimiento al esfuerzo y logro obtenido por los equipos de cada proyecto, son una instancia que celebra el aporte de edificios responsables, que mejoran la calidad de vida de las personas, que son un aporte al cuidado de los recursos, y a la regeneración del medio ambiente; impactando positivamente en nuestra sociedad”.

En el caso del Hospital de Alto Hospicio, Alex Moyá, arquitecto de Bbats Consulting compartió que desarrollar el proyecto con categoría CES fue bastante complicado por la ubicación en medio del desierto, por lo que trabajaron mucho en la sustentabilidad, en que el consumo energético fuera bajo, proyectando unas lamas al perímetro las que le dieron carácter al proyecto, pero a pesar de las dificultades con el trabajo conjunto del equipo lograron un muy buen resultado. 

La alcaldesa de Chañaral, Margarita Flores, quien viajó especialmente para recibir este reconocimiento, afirmó que “es muy emotivo y emocionante para mí que ser reconocida como comuna, primero, y luego nuestro edificio sustentable ha sido un orgullo, porque yo lo recibí e inauguré y ahora recibo el reconocimiento de este premio que viene a valorizar mucho más a las personas que trabajamos en este Municipio, a las usuarias, a las trabajadoras y trabajadores del municipio que tienen una mejor calidad de vida, una forma mejor, más agradable de atender a nuestros usuarios y usuarias”. 

Asimismo, sostuvo que este “es un edificio que viene a mejorar nuestra calidad de vida. Arreglar, en cierto modo, la visión de la comuna de Chañaral y ser la envidia sana de nuestros vecinos. Es el único edificio que tenemos en la comuna, por tanto, agradecer el estar acá, agradecer a Dios y a todos quienes trabajaron en este proyecto, a la División de Arquitectura, a los ,andantes, y a quienes hacen el proyecto para dejarlo en las condiciones en que está: la verdad, me siento como el primer lugar”.

El primer lugar fue para Edificio Certificado – Recinto Modelo Educación y Trabajo ASA – ADI y ADE – DEP La Laguna, Talca. El inspector operativo subrogante de Gendarmería, Coronel Oscar Luna Mella, también demostró su orgullo “de poder representar a la autoridad ministerial de la institución de Gendarmería de Chile, al recibir este premio, el cual destaca los equipos de trabajo que proyectaron el Recinto de Educación y Trabajo La Laguna y en definitiva, esto provoca tener mejores condiciones de habitabilidad y también, no sólo se circunscribe a la cárcel, también permite generar un apoyo a la seguridad interior, apoyando la reinserción social, los climas laborales de nuestro personal que atiende a quienes son los que están en reclusión”.

Consuelo Larrea de luis vidal + architects, oficina a cargo del diseño de este recinto carcelario también manifestó su orgullo “por el resultado que obtuvimos y el bienestar que puede generar en los usuarios, que podemos pensar, van a obtener una experiencia sustentable también”. Por su parte, “nos parece muy importante que se destaque este tipo de proyectos”, concluyó Juan Carlos Barros, profesional del mismo estudio de arquitectos. 

Categoría Proyecto Precertificado

En la categoría proyecto precertificado, los galardones se fueron a las regiones de O’Higgins, que se llevó el tercer lugar, con la Reposición Liceo Claudio Arrau Leon Doñihue, zona que ha sido tan afectada en los últimos meses. El 2° lugar recayó en la región de Valparaíso, con la Reposición Cuartel BICRIM PDI, Villa Alemana

Y el 1º lugar nuevamente correspondió a la región de La Araucanía, con la Construcción Jardín infantil y Sala Cuna Intercultural Chinkowe. Felipe Barros, arquitecto coordinador de Proyectos-UCMEE-JUNJI Araucanía, señaló que “estamos muy orgullosos, teniendo en cuenta que aquí se conjugan dos cosas: la sustentabilidad y la interculturalidad. Ustedes saben el problema de contaminación que tenemos en Temuco y cómo afecta a los niños, entonces, son estos proyectos los que ayudan a que estos niños tengan una mejor calidad de vida”. 

Asimismo, destacó la interculturalidad, “teniendo todos los problemas que existen en la Araucanía. Este es el único jardín intercultural en una capital regional. Esa es la importancia que tiene. Todo nuestro esfuerzo estuvo orientado a crear una arquitectura de calidad, con un alto confort, sustentable para los niños y niñas. Quiero agradecer a todos”, dijo Barros, despidiéndose con unas palabras en mapudungun. 

Como ha ocurrido en años anteriores, Hernán Madrid, jefe de CES, contó en el evento que los puntajes han ido aumentando, “lo que habla de una mejora en los estándares de la certificación CES”.

Además, se reconoció como Profesional Destacado CES 2023, a Ricardo Fernández. gerente Técnico & Desarrollo Sostenible en Compañía Industrial El Volcán, quien fue presidente de CES en el periodo 2018-2021 y por su impulso comenzaron los premios CES, y a Teodoro Fernández, renombrado arquitecto chileno, graduado en la Universidad Católica en 1972. Es reconocido por su destacada contribución al mundo de la arquitectura y el diseño. Desde principios de los años 90, Fernández ha sido docente en la Escuela de Arquitectura UC, donde imparte el Taller de Formación y Representación, influyendo en numerosas generaciones de arquitectos talentosos.

“Estoy muy emocionado, no por recibir el premio, sino por quienes pensaron en mi nombre para esto. Realmente ver al equipo que está en CES, me genera sólo gratitud” (…) e invitó a considerar el impacto en las personas, “el cómo generar valor a las comunidades. “Los invito a seguir siempre con esta bandera de la sostenibilidad, que de la certificación -que si bien hoy día es maravilloso lo que vemos aquí- debiera ser mucho más, el mundo privado, sobre todo, está al debe”, añadió. 

Mientras que Teodoro Fernández, “más que recibir felicitaciones, me corresponde felicitar a CES”, compartió, “porque nos ha ido alivianando el trabajo pues, fundamentalmente, ha establecido un estándar, una hoja de ruta o -para nosotros- una especie de guía de diseño, de manera de poder ir elaborando o trabajando con respecto a estos temas”.

Este año, además, se entregó un nuevo reconocimiento, para destacar el trabajo que realiza el sector privado en la construcción sustentable. De esta manera, el primer galardón recayó en la empresa Tánica Inmobiliaria, por su gran aporte al diseño y construcción sustentable en Chile, al ser uno de los pioneros en incorporar en sus proyectos altos estándares de eficiencia energética, tecnología y diseño sustentable. “Estamos muy orgullosos de tener el honor de estar acá. Replicamos la certificación de ese primer edificio piloto corporativo Transoceánica, en otros edificios y proyectos”, señaló Matías Poblete, gerente de Tánica.

El último premio a entregar fue a la Política Pública, que lo obtuvo el Ministerio de Obras Públicas, por la incorporación de la certificación voluntaria CES en la gran mayoría de sus licitaciones. La Dirección de Arquitectura MOP estuvo a cargo como unidad técnica de cinco de los edificios premiados.

“El 96% de los proyectos que ejecuta el Ministerio de Obras Públicas, que son más de dos mil contratos en todo Chile, lo realizan las empresas constructoras y las consultoras con las cuales estamos trabajando, vale decir, el desarrollo de la infraestructura y la edificación pública en el país la hacemos de manera conjunta entre el mundo público y el mundo privado. Por lo tanto, estas alianzas son muy naturales para nosotros y nos parecen además que son virtuosas del punto de vista de la edificación pública que hacemos para las personas”, afirmó Boris Olguin, director general de Obras Públicas.

Por su parte, Loreto Wahr, directora nacional de Arquitectura del MOP, reconoció “un sentimiento de mucho orgullo y de reconocimiento, sobre todo del esfuerzo que hacen las regiones. Este premio es bien relevante para nosotros porque demuestra y da cuenta de la consolidación de una política pública que llevamos impulsando por muchos años desde la Dirección de Arquitectura. Es la consolidación de una trayectoria y el esfuerzo permanente que se ha hecho porque se incorporen criterios de sostenibilidad en la edificación pública y que tengamos cinco de seis premios, de alguna manera, dan cuenta de ese esfuerzo”.

Dirección de Aeropuertos MOP adjudicó licitación para los estudios base CES Aeropuertos

Ferrer y Asociados Ingenieros Consultores en alianza con KIPUS de la Universidad de Talca, se adjudicó licitación para realizar los estudios de la versión CES Aeropuertos.

Con la adjudicación de la licitación comenzó formalmente el desarrollo de la versión CES Aeropuertos. La empresa ganadora es Ferrer y Asociados Ingenieros Consultores (FAIC), que va en conjunto con el Centro Tecnológico Kipus de la Universidad de Talca, dirigido por María Luisa del Campo.

De esta manera, FAIC y Kipus deberán proponer la adaptación los requerimientos de energía, agua y acústica para la versión de aeropuertos. Y en una segunda etapa de la consultoría, deberán evaluar temas no abordados por CES, como la ampliación del alcance de la medición de huella de carbono, incorporando el ciclo de vida completo la edificación, energía neta cera, carbono neto cero, parámetros asociados a economía circular, electromovilidad e incorporación de infraestructura verde y azul.

El miércoles 16 de agosto se adjudicó la licitación por parte de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, y el 23 de agosto se realizó la reunión de partida, con la que se dio inicio formal al desarrollo de los estudios. 

Hernán Madrid adelanta que los comités técnicos y consultivos de la versión de Aeropuertos serán convocados e iniciarán su trabajo en octubre. 

CES levanta en terreno las condiciones de infraestructura en Puerto Natales

En conjunto con la Dirección de Aeropuertos del MOP, el jefe de CES pudo verificar las condiciones de funcionamiento de infraestructura sometida a clima extremo, y recabar información para las versiones CES Aeropuertos y CES Hospitales.

Karen Jara, Hernán Madrid y Martita Molina.

Puerto Natales fue la última ciudad visitada por CES. El jefe de la certificación, Hernán Madrid, viajó a principios de julio en conjunto con Martita Molina y Karen Jara, profesionales del equipo de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP)

Por una parte, estuvieron en el aeródromo Teniente Julio Gallardo, recinto que está funcionando en condiciones extremas. “Elegimos ir en invierno para ver más claramente la interacción con las condiciones en términos de frío extremo y nieve”, puntualiza Madrid.

Este 2023 el aeródromo es de pequeña escala comenzó a recibir vuelos comerciales de aerolínea durante todo el año, por lo que deberá crecer, para ajustarse a las condiciones de la red primaria del país. 

“El proyecto considera la reutilización del actual terminal de pasajeros las instalaciones de la DGAC y se construirá un nuevo terminal de pasajeros, la torre de control se cambiará de ubicación y se desarrollará un edificio nuevo”, precisa Madrid.

Entonces, este proyecto incorpora algunos de los futuros lineamientos de la versión de aeropuertos, como la reutilización de edificios y, adicionalmente, va a tener un terminal de pasajeros que representará un enorme crecimiento con respecto a las instalaciones actuales, y en una condición climática extrema. “Nosotros fuimos y había nevado recientemente, con una gran cantidad de nieve acumulada, y temperaturas mínimas de -17 y -13 grados. Requiere condiciones especiales de diseño como el manejo de la nieve, del clima frío en términos del acceso de las personas, el acceso de equipaje”, detalla.

Otra condición evaluada es que si bien en invierno pueden acumular una gran cantidad de nieve, en verano, las temperaturas son del orden de 25 a 26 grados algunos días, por lo que si no se incorpora adecuadamente esta condición en diseño se va a producir sobrecalentamiento, esto sumado al cambio climático que ha ido elevando las temperaturas máximas. 

Este es un aspecto que se ha repetido sobre todo en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. “Tradicionalmente, diseñamos edificios solo con calefacción, sin incorporar aire frío, y con las condiciones de cambio climático que hemos tenido en los últimos años ya se hace presente que dos, tres días, una semana o diez días al año vas a tener condiciones de sobrecalentamiento, por lo que se debe considerar soluciones que hace tres o cinco años atrás eran impensables para estos climas”, explica el profesional.

Infraestructura hospitalaria

Más tarde, pudieron conocer el Hospital Dr. Augusto Essmann de Puerto Natales, que si bien no está certificado con CES, se utilizó como piloto para el desarrollo de la versión CES Hospitales, e incorpora elementos de diseño pasivo y activo, así como estrategias de eficiencia energética dentro de su desarrollo. “Nos interesaba ver un edificio de alta complejidad en la misma ciudad y zona climática en la que estará el aeródromo Teniente Julio Gallardo, porque es uno de los primeros proyectos piloto de aeropuerto”, comenta el ingeniero.

Manuel Silva, jefe de Control Centralizado Hospital P. Natales; Martita Molina, Karen Kara y Hernán Madrid.

Dentro de las cosas que más destacan en el recorrido, es que se hacen cargo de la complejidad del edificio con un equipo y sistemas de control muy bien abordados para la envergadura del hospital, es decir, “tienen una sala de control con monitoreo permanente de las características críticas de los equipos, de funcionamiento del edificio, de temperatura, de iluminación y la van controlando con un equipo de personas dedicado a eso”.

“Tienen como un trabajo súper profesional en términos de revisar los sistemas de control específicos y complejos que tiene un edificio de esta envergadura, este es un aspecto muy destacado”, sostiene. 

En diseño pasivo, el edificio incorpora las características del clima. Por ejemplo, “en el hospital no había acumulación de nieve en los techos o en la zona cerca de los muros, había una preocupación del diseño para que al lado de los muros no se acumulara nieve, de manera de que los sistemas de calefacción no tengan un funcionamiento alterado como el que podrían tener al estar en contacto directo con los muros o cubiertas con nieve”, destaca.

Madrid complementa con que “ese tipo de condiciones es un aprendizaje muy valioso para incorporar, tanto en la versión de Aeropuertos como en el proyecto específico del aeródromo de Puerto Natales”.

Asimismo, esta visita al hospital es útil para levantar información sobre el funcionamiento del edificio, que se suma a la obtenida en Curicó, Quillota, Alto Hospicio, para actualizar la versión CES Hospitales.

Tres hospitales de la Red Maule se suman a la certificación CES

Los hospitales de Parral, Constitución y Cauquenes se sumaron al proceso de certificación con CES, con el diseño del estudio luis vidal + arquitectos, buscando confort y eficiencia energética para sus usuarios, al igual que el premiado Hospital de Curicó.

Hospital de Cauquenes.

Durante el primer semestre de 2023, ingresaron tres nuevos recintos de salud de alta complejidad al sistema de certificación con CES. Se trata de los hospitales de Parral, Constitución y Cauquenes, los que fueron solicitados por la Sociedad Concesionaria Red Maule, bajo el mandato de la Dirección de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y el Ministerio de Salud (Minsal).

Los tres complejos hospitalarios serán edificios sustentables, más eficientes y responsables con el medioambiente. Pablo Canales, arquitecto del Departamento de Proyectos Hospitalarios del Minsal, señala que “como Ministerio de Salud, estamos comprometidos con la infraestructura, creemos que es una forma importante de aportar a los compromisos que tenemos como país, a la reducción de las emisiones de carbono y de la contaminación en general”.

Diseñados por el estudio luis vidal + arquitectos, bajo una premisa concreta: “el objetivo del cliente y el nuestro era crear el mejor hospital posible para el paciente y el más sustentable”, dice Jorge Sánchez, director de proyecto Hospitales Red Maule, luis vidal + arquitectos.

Y es que el estudio posee experiencia en diseño sustentable: “no sólo hemos diseñado unos hospitales más confortables, sino que los hemos construido”, asegura.

Un diferenciador claro es el uso de la luz natural, la que ayuda a reducir el tiempo de recuperación del enfermo, además de disminuir el costo energético en luz artificial. “Por eso, se le ha dado protagonismo en recintos regularmente ocupados, como las habitaciones de hospitalización y otros espacios de tratamiento y recuperación. También hemos buscado una definición de factor forma que fuera lo más compacto posible para reducir las pérdidas energéticas y asegurar los consumos anuales, además de desarrollar una envolvente térmica muy superior a las exigencias normativas, entre otras medidas”, precisa Ítalo Veas, coordinador de envolvente y estrategias de sostenibilidad Hospitales Red Maule, luis vidal + arquitectos

Se adoptó la tipología de espina para resolver el programa solicitado, la que permite evitar la doble circulación clásica del sistema en doble peine con la consiguiente optimización de superficie. En estos casos, una circulación de público mayormente en la planta baja da acceso a las unidades dispuestas en esta planta y a cada una de las salas de espera de las unidades de las plantas inferiores y superiores. 

En tanto, en la planta inferior, la circulación es principalmente interna y, al igual que en la baja, son los funcionarios y pacientes hospitalizados quienes circulan y acceden directamente a sus destinos. La tipología de espina empleada concentra circulaciones, lo que permite que los bloques longitudinales que alojan las hospitalizaciones y zonas administrativas den frente a las entradas principales posándose limpiamente sobre los zócalos, que alojan las unidades de diagnóstico y tratamiento. 

“Con esta estrategia se busca la integración en el entorno, ya que se reduce y humaniza la escala de este tipo de edificios. Además, se han utilizado colores asociados al valor local de la propia ciudad: en el caso del Parral, su reconocida tradición agrícola determinó la elección de tonos verdes y amarillos; en el caso de Constitución, es su vínculo con el océano, por lo que se ha optado por tonos azules y naranjas del atardecer en el mar”, asegura Jorge Sánchez. Mientras que en el Hospital de Cauquenes se ha empleado una tipología más clásica, “la de doble peine, en la que una circulación pública ubicada al oriente resuelve los accesos de visitas y pacientes externos y una interna la de los de funcionarios y pacientes hospitalizados, en el lado poniente del edificio. También aquí se emplea el color como estrategia de identificación, en este caso, tonos ocres y tintos de la tradición alfarera y vinícola del lugar”, sostiene Ítalo Veas.

Hospital de Parral.

Requisitos CES

Para luis vidal + arquitectos, los requisitos de la certificación CES adhieren a sus valores y principios para diseñar edificios de bajo impacto y consumo energético mínimo. En luis vidal + arquitectos comparten los valores asociados al uso de la luz natural, el confort acústico, la búsqueda por el bajo consumo energético, el desarrollo de envolventes térmicas que conjuguen costos, aspectos constructivos y valores de diseño, uso eficiente del agua y desarrollo de instalaciones, todos ellos involucrados en la arquitectura hospitalaria.

Los hospitales de la Red Maule integran conceptos tanto de eficiencia funcional como operativa y de sostenibilidad. “Los criterios CES nos han ayudado a orientar y justificar a nivel técnico las intenciones que teníamos y que mostramos en el diseño de los edificios: aprovechamiento máximo de la luz natural, aislamiento óptimo para minimizar el gasto energético, ubicación estratégica de instalaciones. El objetivo era reducir el estrés en el uso de la infraestructura y aprovechar al máximo las condiciones preexistentes para minimizar el impacto de los edificios, tanto en su construcción como en su operatividad, y lograr, a la vez, la mejor experiencia para los usuarios”, afirma el director de proyecto Hospitales Red Maule.

En ese sentido, “nos parece que CES es una herramienta muy valiosa para conseguir estos objetivos”, dice Pablo Canales. Y agrega que “al visitar el Hospital de Curicó fuimos verificando los elementos que se fueron validando durante la certificación y reconocimos aspectos que pueden retroalimentar la futura operación de los sistemas y su impacto real en el entorno, habitabilidad y en el confort de los usuarios”.

Desafíos del diseño

Sin duda, en los Hospitales del Parral y Constitución, hubo un mayor desafío al integrar estrategias CES, “ya que tienen una mayor superficie de fachada oriente/poniente. Esa orientación nos obligó a tener en cuenta el diseño de las protecciones pasivas en fachada y controlar la relación de superficies opacas/acristaladas, para proteger los edificios lo más posible del soleamiento intenso en verano y escaso en invierno”, especifica el coordinador de envolvente y estrategias de sostenibilidad Hospitales Red Maule.

Hospital de Constitución.

Para ello, “siempre realizamos estudios previos específicos de protección y aprovechamiento de la luz que hagan compatible las estrategias pasivas con desafíos de diseño y un resultado compositivo significativo, dada la importancia social que tiene este tipo de hospitales públicos. Estas estrategias luego son contrastadas y analizadas conjuntamente con el especialista de eficiencia energética y el asesor CES, para, de manera conjunta, encontrar las soluciones que mejor respondan a los requerimientos”, sostiene Veas.

Y reconoce que la especificación de los materiales ligados a la envolvente térmica no siempre fue sencilla, porque “nos encontramos con exigencias muy altas que no todos los materiales cumplían. En algunos casos, hemos tenido que trabajar junto con nuestro cliente, la Sociedad Concesionaria Red Maule, para buscar en el mercado soluciones que nos permitieran conseguir los espesores, cargas y desempeños acordes a las exigencias del proyecto”, comenta.

En el caso de la envolvente, al optar por una “fachada ventilada”, “la tecnología misma jugaba a nuestro favor, ya que están pensadas para garantizar las mejores condiciones posibles de aislamiento. Cuando abordamos el diseño de los vanos de ventanas para proporcionar luz natural al edificio nos vimos obligados a hacer múltiples estudios hasta lograr la solución óptima”, añade el coordinador.

Control solar

El estudio ha optado por una protección pasiva basada en lamas horizontales/verticales, dependiendo de sus orientaciones para cada uno de los hospitales. 

En el caso del Hospital de Cauquenes, dada la preeminencia de su orientación norte, se ha optado por quiebrasoles horizontales; en cambio, para para los de Parral y Constitución se ha privilegiado el sentido vertical. 

Por otra parte, “en conjunto a la especialidad de eficiencia energética, se han configurado unos vidrios que controlan las ganancias solares y control de los factores de sombra para conseguir los niveles de iluminación interior óptimos”, explica Sánchez.

Asimismo, los arquitectos comparten que las instalaciones se encuentran integradas en el diseño del edificio, lo que, además de ayudar a que la infraestructura esté perfectamente integrada en su entorno, minimiza los trazados de instalaciones con el consiguiente ahorro energético y de superficie. 

“Cada uno de estos hospitales contará con equipos de climatización de máxima eficiencia, uso de agua controlado con sistemas de bajo consumo, paneles solares, entre otras medidas. Por último, a través del uso de vegetación autóctona de mínimo consumo hídrico en patios y zonas comunes será posible reducir en un 20% la evapotranspiración, y con ello, el consumo de agua para riego, además del ahorro en el traslado de especies desde distancias largas”, dice Jorge Sánchez.

DAP MOP abre licitación de estudios para versión CES Aeropuertos

Abierta a fines de mayo, la licitación de la DAP MOP está planteada para poco menos de dos años de trabajo, iniciándose en agosto de este 2023, con un presupuesto de más de 500 millones de pesos a ejecutar por la Dirección de Aeropuertos.

Hace aproximadamente un año CES se encuentra trabajando con la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en el desarrollo de una versión CES Aeropuertos, lo que incluye la colaboración en varias acciones, como determinar los lineamientos y los estudios necesarios que se requerirían realizar para generar la información suficiente para poder desarrollar la versión.

Fue así como “se desarrollaron primero tres proyectos de la Dirección de Aeropuertos que no se certificaron, pero sí se pidió alguna evaluación en línea con la certificación, en los que se evaluaron condiciones de los requerimientos de la versión 1 de la metodología”, cuenta Hernán Madrid, jefe de CES. Dichos proyectos fueron el aeródromo Desierto de Atacama de Copiapó, aeropuerto Andrés Sabella de Antofagasta, y aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, de Punta Arenas. 

Con la información levantada, se plantea la necesidad de ajustar y calibrar el requerimiento de energía de la versión 1 de CES a la realidad de los terminales de pasajeros, así como los requerimientos asociados a consumo de agua, especialmente a reciclaje de agua y también el asociado a comportamiento acústico. Como explica Madrid, “lo que tenemos hoy es un control de nivel de ruido, pensado en ruido vehicular de calles y, en este caso, es más bien ruido de aeronaves, entonces también hay que darle una mirada distinta”. A ello se suma el punto de inteligibilidad de la palabra que está asociado a salas de clase y auditorios; y se debe dar la mirada desde la transmisión de mensajes desde altoparlantes de información a los pasajeros. “Esos tres temas: energía, agua y acústica, se requieren calibrar y ajustar a los requerimientos base del sistema de certificación”, precisa el ingeniero.

Segunda etapa de estudios

En una segunda etapa, se llevarán a cabo otros tres estudios relacionados con huella de carbono, economía circular e innovación, como electro-movilidad y uso de hidrógeno verde.

“En la versión 1.1 incorporamos la medición de reducción de emisiones de CO2 equivalente, huella de carbono de la operación de un edificio, entonces la mirada ahora es poder ampliarlo e incorporar también una evaluación en el ciclo completo de la edificación, incluyendo etapa de diseño con materiales y proceso constructivo, que es algo que aún no tenemos dentro de CES. Entonces, incorporaremos la huella de carbono de materiales y de proceso constructivo, además de la operación del edificio”, comenta el jefe de CES.

Por otra parte, en la metodología nacional se plantea incluir la economía circular, fundamentalmente, desde la lógica de formalizar las estrategias que ya usa la Dirección de Aeropuertos. “Principalmente, eso tiene que ver con dos temas: el primero es la reutilización de áridos para las pistas de aterrizaje, reutilización de materiales según la línea de acción en CES; y la segunda es reutilización de los propios edificios, porque parte de los contratos de concesión de aeropuertos condicionan a que con cierta cantidad de pasajeros, tienen que ampliar las instalaciones en el tiempo”, dice el profesional.

En ese sentido, puede ser posible que uno de los edificios se desarme y se construya uno nuevo, y ese desarmado se reubique dentro del mismo recinto aeroportuario, como, por ejemplo, un edificio para los bomberos o la DGAC. “Se reutiliza el edificio desarmándolo y volviéndolo a armar dentro del aeropuerto, entonces para eso, por supuesto tienen que existir las condiciones para que el terminal de pasajeros se pueda armar y desarmar. Esos son los dos ejes de la parte economía circular que van a tener el desarrollo de los estudios”, insiste.

Y en el punto de innovación, se incluye netzero carbono, netzero energía, incorporación de hidrógeno verde como combustible para los vehículos de transporte de maletas y pasajeros dentro del aeropuerto, y también incorpora elementos de electromovilidad en otros vehículos que no funcionan con hidrógeno verde, pero sí con electricidad. “Tenemos también planteado incorporar algo relacionado con la comunidad, algo de adaptación al cambio climático por medio de infraestructura verde y azul, que es uso del agua y áreas verdes como estrategia más amplia”, añade Madrid.

Licitación pública

Todo esto fue plasmado en la licitación abierta por la Dirección de Aeropuertos del MOP, para el desarrollo de los estudios necesarios. El segundo llamado se lanzó el 24 de mayo de 2023 y se espera que cierre a mediados de julio, con la intención de comenzar trabajando el mes de agosto. 

De esta manera, esta licitación está dividida en dos partes, una que son los tres primeros temas de actualización, adaptación y calibración de las metodologías que ya existen, y la segunda parte que son los temas que se deben desarrollar e incorporar como nuevos en la metodología CES. 

El trabajo que se está licitando está planteado para poco menos de dos años de trabajo, iniciándose en agosto de este 2023, con un presupuesto de más de 500 millones de pesos que va a ejecutar la Dirección de Aeropuertos.

Casos pilotos

En paralelo, se están desarrollando casos pilotos, que están siendo evaluados con la versión 1.1 de CES, como los aeropuertos de Rapa Nui, La Serena, la Antártica y Puerto Natales.

En paralelo al desarrollo de los estudios para la nueva versión del sistema de Certificación CES, se desarrollará el procedimiento habitual que involucra al Comité Consultivo primero y luego al (los) Comité(s) Técnico(s), para establecer en base a la información técnica específica los requerimientos en lenguaje de certificación.

“La intención es tener una primera versión hacia fines de 2024, pensando sólo en tres primeros aspectos, que es la actualización de las metodologías que tenemos. De modo que los puntos “nuevos” para CES, se hagan en una siguiente versión que incorpore todo, pensando que ese estudio lo van a terminar en la mitad de 2025 y la Dirección de Aeropuertos necesita tener próximamente una primera versión para poder ir certificando proyectos”, concluye Madrid.

La licitación está disponible AQUÍ.