En la ceremonia de los Premios CES 2025, la Certificación Edificio Sustentable reconocerá a los equipos que alcanzaron los mayores puntajes en edificios y proyectos, que este año se concentran en cuatro regiones de todo el país.
Las regiones de Atacama, La Araucanía, de Magallanes y Metropolitana, son las que zonas en las que están los edificios y proyectos que serán reconocidos en la ceremonia del Premio CES 2025. Éstos representan a los que obtuvieron los mayores puntajes en el sistema nacional de certificación durante el año 2024.
CES considera diversos parámetros para calificar proyectos de uso público desde su diseño hasta su operación. Este año, nuevamente, destacará a los edificios que alcanzaron mejores niveles de certificación por aspectos como la calidad del ambiente interior, que considera confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación; uso eficiente de la energía, que toma en cuenta demanda, consumo y también huella de carbono en la operación; uso eficiente del agua; y gestión de residuos, entre otros.
La premiación que se realizará el próximo martes 30 de septiembre, a las 17:00 horas, por séptimo año consecutivo, busca reconocer a todos los actores que participan en el desarrollo de los proyectos, entre ellos, el mandante, los arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y evaluadores, que mancomunadamente trabajan por la sustentabilidad de los edificios.
“Estamos expectantes de esta ceremonia, porque a diferencia del año pasado, este 2025 los premios abarcan zonas del norte, centro y sur austral e incluye la región de Magallanes, que vuelve a tener proyectos premiados”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid.
De esta manera, CES busca incentivar las mejores prácticas sustentables en la edificación y reconocer públicamente a quienes han hecho un esfuerzo por certificarse con una herramienta nacional que incorpora variables propias de cada territorio.
El año pasado el primer lugar en la categoría Certificado, se lo adjudicó el Liceo B-15 Jorge Teillier, ubicado en la comuna de Lautaro, región de la Araucanía. El segundo lugar fue para el Edificio Institucional de la Dirección Regional de Aduanas de Talcahuano (D.R.A.T.), mientras que en la tercera posición se instaló la Subcomisaría de Longaví.
Al igual que en las versiones anteriores del Premio CES, en esta oportunidad, se reconocerá nuevamente al “Profesional Destacado” del año, la Política Pública Destacada y la Empresa Destacada.
La publicación destaca la primera década de transformación en la infraestructura chilena gracias a la Certificación Edificio Sustentable, incorporando diseño pasivo a los edificios de uso público en todo el territorio nacional.
En un emotivo y significativo evento, la Certificación Edificio Sustentable (CES) presentó el libro “El impacto de una década: Edificios Certificados CES”, que recoge los avances, logros e impactos concretos alcanzados en sus primeros 10 años de existencia. La ceremonia reunió a autoridades, instituciones fundadoras, colaboradores históricos y representantes del mundo público y privado, que han sido parte fundamental en la consolidación de CES como el sistema de certificación más importante del país en edificación sustentable.
El presidente de CES, Ricardo Fernández, encabezó la jornada destacando el impacto nacional del programa: “Hoy estamos lanzando un libro que refleja el impacto de un gran trabajo, de un gran equipo que, en una década, ha desarrollado una certificación que está generando un impacto hacia el futuro. Es algo de lo que nuestro país puede estar orgulloso”.
Por su parte, Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción, declaró el orgullo que sienten como entidad administradora de CES y del trabajo que se ha hecho en 10 años. “Claramente hay un impacto evidente en las edificaciones, sobre todo en lo que es la edificación pública”, señaló.
Ricardo Fernández.
Desde 2014, CES ha certificado más de 150 proyectos y cuenta con 350 más en proceso, convirtiéndose en la certificación con más proyectos en Chile y una de las tres más relevantes en Latinoamérica per cápita. El libro reconoce 19 proyectos premiados por su excelencia en desempeño ambiental, en categorías como eficiencia energética, manejo hídrico, economía circular y reducción de emisiones de carbono.
Uno de los elementos centrales del sistema es su enfoque en el diseño pasivo, estrategia que ha demostrado beneficios concretos. “En un colegio, un alumno aprende mejor si está en un ambiente controlado; en un hospital, un paciente se recupera más rápido si el edificio está bien diseñado”, afirmó Fernández, subrayando el valor humano de la infraestructura sustentable.
De acuerdo con Hernán Madrid, jefe de CES, entre los principales impactos acumulados a 2024, CES reporta una reducción anual de: 51 millones de kWh (equivalente al consumo de 17.000 viviendas), 25.900 toneladas de CO₂ (igual a 11.000 autos fuera de circulación por un año) y un ahorro estimado de 1.800 millones de pesos al año en costo social por reducción de emisiones.
El director ejecutivo del Instituto de la Construcción, Marcos Brito, señaló: “Nos damos cuenta de que Chile está avanzando significativamente en mejorar la calidad de la edificación y, con eso, la calidad de vida de quienes habitan y usan estos edificios. CES cumple con nuestro propósito como Instituto”.
Margarita Cordaro, vicepresidenta de CES en representación de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), da valor al trabajo realizado por el IC: “nos ha dado una cabida a todos, públicos y privados, con una gran perseverancia en el trabajo. Los profesionales han sido espectaculares, por lo que creo que CES es algo que Chile tiene que cuidar. Aquí hay gente con mucha capacidad y resiliencia, así es que mis felicitaciones a todo lo que se ha hecho”, precisó, también alabando al arquitecto Norman Goijberg, primer presidente de CES y uno de los impulsores de la certificación.
En tanto, Paola Molina, Past President de CES y representante del Colegio de Arquitectos, comentó que “para poder construir esta certificación ha sido un esfuerzo de más o menos 20 años. Esto viene a coronar un proceso al que, sin duda, le quedan muchas etapas por seguir construyendo, pero hemos logrado definir una modificación que pone en el centro las decisiones que los arquitectos podemos tomar y que no generan un costo permanente en el tiempo, sino un ahorro. En todo el trabajo que tiene que ver con las emisiones, la energía, los residuos, parámetros de economía circular”.
Margarita Cordaro.
Paola Molina.
Un modelo adaptado a Chile y con proyección internacional
Una de las principales fortalezas de CES es su adecuación a la geografía y clima nacional, lo que lo convierte en una herramienta estratégica para enfrentar la crisis climática.
Así lo destacó Paola Valencia, exdirectora de CES y actual jefa de Acción Climática de EBP Chile: “No existe otro sistema de certificación en Sudamérica que haya tenido este nivel de crecimiento y respaldo. Es un sistema emblemático y motivo de orgullo”.
Por su parte, Francisco Costabal, director de CES en representación de la Cámara Chilena de la Construcción, afirmó: “Este libro muestra con datos duros cómo la certificación genera ahorro energético y menor daño ambiental. Es una herramienta clave para arquitectos e ingenieros que desarrollan proyectos sustentables con mirada de futuro”.
Desde el sector privado, Mauricio Ramírez, socio de 88 Limitada y uno de los auspiciadores del libro, subrayó la importancia del sistema: “La certificación es extremadamente importante para el contexto nacional. Ha logrado convocar a profesionales de alto nivel y generar un estándar del que todos en la industria nos sentimos parte”.
Mario Lobo, director de proyectos de Ecosustenta, manifestó su alegría de poder colaborar en los 10 años de CES, “que ha sido un largo y duro trabajo en pos de la sostenibilidad y la eficiencia energética de los edificios”.
El libro: una herramienta educativa y de difusión
El libro incluye una línea de tiempo con los principales hitos, fichas técnicas de proyectos destacados y un análisis detallado del impacto acumulado. Fue desarrollado con la participación de estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, bajo la dirección de la profesora Bárbara Rodríguez. El enfoque metodológico incorpora indicadores de habitabilidad, diseño pasivo, eficiencia energética, manejo de residuos y agua.
El proyecto fue posible gracias al apoyo de las empresas auspiciadoras 88, EBP Chile, Ecosustenta y Volcán.
“Este libro es también un testimonio de un trabajo colaborativo, interdisciplinario y nacional, que busca mejorar los estándares de edificación pública en Chile”, concluyó Ricardo Fernández.
La Certificación Edificio Sustentable (CES) presenta un alentador balance del primer semestre del año en curso, con un notable aumento en proyectos inscritos y certificados, demostrando la creciente adopción de prácticas sustentables en la construcción pública del país.
La Certificación Edificio Sustentable (CES) cerró el primer semestre de 2025 con cifras que dan cuenta de un dinamismo y una expansión significativos en la adopción de prácticas constructivas amigables con el medio ambiente. Los números hablan por sí solos: se inscribieron 43 proyectos en el sistema de certificación, mientras que 38 se encuentran en etapa de precertificación y 11 obtuvieron la certificación final. Esto representa un alza con respecto al primer semestre de 2024, cuando había 30 proyectos inscritos.
Romy Luckeheide, arquitecta del equipo administrativo de CES, destaca la importancia de estos resultados. “Desde la certificación debemos estar a la vanguardia, empujar a que los edificios logren ser eficientes en pos de dejar la menor huella posible, proporcionando también calidad para los usuarios. Resolver problemáticas del presente, con mirada de futuro”, señala.
Diversidad de usos y mandantes impulsan CES El panorama de los proyectos inscritos y precertificados revela una amplia gama de usos, lo que subraya la versatilidad y aplicabilidad de CES en distintos ámbitos de la edificación pública.
Educación lidera con 18 proyectos.
Salud contribuye con 11 iniciativas.
Seguridad suma 9 proyectos.
Oficinas y Deporte: Cada una suma 2 proyectos.
Transporte: Con 1 proyecto, reflejando la incursión en nuevas tipologías.
El compromiso con la excelencia en la sustentabilidad se manifiesta en los altos puntajes obtenidos por varios proyectos, tanto en la fase de precertificación como en la certificación final.
Entre los proyectos precertificados con mejores puntajes, sobresalen:
Terminal de Pasajeros Aeródromo Puerto Natales (90 puntos): Un ejemplo de la incursión de CES en infraestructuras de transporte, demostrando el potencial de la certificación en este sector.
Gimnasio Municipal Juan Fernández (89 puntos): Resalta el compromiso de las municipalidades con la eficiencia y el confort en sus instalaciones deportivas. Este proyecto es particularmente importante para CES, ya que es el primero en proceso de certificación en la Isla.
Brigada de Emergencias Farellones (80.5 puntos): Ilustra la aplicación de criterios de sustentabilidad en edificios de seguridad.
Los proyectos ya certificados que obtuvieron los más altos puntajes este semestre son los siguientes:
Construcción Fiscalía Local de Carahue (80.5 puntos): Un proyecto que demuestra el impacto positivo de la certificación en edificios de uso institucional.
Contraloría Coquimbo (71 puntos): Refleja la adopción de altos estándares por parte de la Dirección de Arquitectura del MOP.
Construcción Piscina Centro Elige Vivir Sano Rancagua (71 puntos): Confirma la relevancia de la certificación en infraestructuras deportivas.
Fiscalía Local de Carahue.
Construcción Piscina, Centro Elige Vivir Sano, Rancagua.
Estas cifras y ejemplos concretos subrayan el impacto creciente de CES en el sector de la construcción en Chile. Como señala Romy Luckeheide, “la certificación de edificios sustentables puede responder de manera objetiva a estas interrogantes. Si un edificio es CES se despliega información relacionada a la sustentabilidad de este en particular, ya que se mide su rendimiento en cuanto a confort, eficiencia, agua, residuos, gestión e innovación”.
El primer semestre de 2025 confirma que el camino hacia la construcción sustentable es una realidad en constante consolidación.
La Certificación de Edificio Sustentable (CES) da un paso clave con la incorporación de una nueva categoría de Economía Circular en su versión para aeropuertos, marcando un antes y un después en la construcción sustentable del país.
La construcción sustentable en Chile alcanza nuevas alturas con los nuevos requerimientos de la Certificación Edificios Sustentables (CES) para aeropuertos, que integra un enfoque pionero en economía circular. En palabras del jefe de CES, Hernán Madrid, esta actualización da un paso adelante por sobre los criterios tradicionales, abarcando desde los materiales hasta el diseño y la gestión de residuos.
“Entre los principales cambios para la versión de aeropuertos se cuenta una categoría especial, llamada economía circular, materiales y residuos“, afirma Madrid. Este hito representa una evolución relevante, transitando “de la lógica que teníamos anteriormente de solo materiales y solo residuos en requerimientos por separado a una lógica completa de economía circular, con requerimientos para materiales sustentables, requerimientos de diseño modular y requerimientos de gestión de residuos. Todo eso en esta categoría de economía circular”.
Materiales sustentables en el foco Uno de los pilares de esta nueva categoría es el estándar en torno a los materiales. Se introduce un requerimiento específico para la incorporación de Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que evalúan el desempeño ambiental de los productos de construcción.
Otra importante novedad es el establecimiento de “un requisito completamente nuevo para materiales sustentables que promueve el uso de materiales no virgenes y/o de origen renovable”, precisa Madrid.
Mejorar y ampliar la gestión de residuos Entre los nuevos requerimientos, la gestión de residuos también experimenta una actualización significativa. Si bien ya existían medidas de control y mitigación durante la construcción, estas se amplían para incluir “mayores condiciones, mayores medidas de control y más seguimiento específico durante la etapa de construcción”, señala el jefe de CES.
Asimismo, se optimiza la declaración de la generación de residuos, estableciendo diferencias por categorías. El plan de gestión de residuos evoluciona a un requisito obligatorio, y se fortalece al incorporar más elementos de la norma chilena de gestión de residuos NCh3562, exigiendo que se aborde completo, incluso un requerimiento transitorio para regiones que no cuenten con espacios de disposición final autorizados. Adicionalmente, se eleva el estándar al requerimiento voluntario la separación, control y reciclaje de residuos durante la fase de construcción.
Diseño modular: el futuro de la construcción
Un elemento completamente innovador, y que justifica la ampliación hacia el concepto de economía circular, es la introducción de un requerimiento de diseño modular. Este nuevo criterio no solo introduce la idea de un “diseño modular como concepto”, sino que también exige “criterios específicos de diseño modular y un plan de desmontaje”, tal como detalla Hernán Madrid.
Lo anterior implica la incorporación de:
Una cuadrícula modular espacial y estructural para el diseño del edificio, fomentando la construcción en base a módulos y dimensionamiento estándar.
Criterios de compatibilidad entre los sistemas de estructura, revestimientos, instalaciones y componentes arquitectónicos, con el fin de facilitar el ensamblaje y desmontaje futuro.
Estrategias de modularidad funcional que promueven el uso de elementos prefabricados o preensamblados, optimizando el transporte, mantenimiento y desmontaje.
El proyecto del complejo deportivo 18 de Septiembre, construido por Bravo Izquierdo no solo constituye una infraestructura deportiva notable, sino también un legado de eficiencia energética y gestión de recursos que marca el camino para futuras construcciones en Chile.
El extremo sur plantea desafíos y oportunidades tan complejos como estimulantes para el sector construcción, dado el carácter único del clima que distingue a la zona. Así, el Complejo Polideportivo 18 de Septiembre, emplazado en el barrio homónimo de la ciudad de Punta Arenas, se erige hoy como un símbolo de que construir con estándares de sustentabilidad no es un desafío futuro sino una realidad de hoy.
El coordinador de Gestión y Sostenibilidad de la constructora Bravo Izquierdo, Raimundo Bravo, relata que el desarrollo de este proyecto representó “un desafío único y una oportunidad de demostrar nuestra capacidad para llevar a cabo proyectos complejos en condiciones difíciles”, pues la empresa cuenta con más de 50 años de experiencia haciendo frente a las particularidades del clima chileno.
“Nuestra presencia en la región desde 1984 nos ha permitido establecer un conocimiento profundo de las condiciones locales, lo que fue fundamental para el éxito de este proyecto”, detalla.
¿Cuál fue el objetivo principal del proyecto y qué lo hace especial para la comunidad?El objetivo principal fue construir una infraestructura deportiva de calidad, accesible y sustentable que pudiera ser un punto de encuentro para la comunidad del barrio 18 de Septiembre. Lo que lo hace especial es que, al estar ubicado en una zona histórica de la ciudad, refleja el esfuerzo colectivo de los residentes, quienes desde sus inicios han trabajado de manera autogestionada para mejorar su entorno. Este centro deportivo se convierte en un símbolo de progreso y cohesión para un barrio que ha sido testigo de constantes desafíos y transformaciones. Además, al incorporar estándares de sostenibilidad y eficiencia energética, el proyecto responde y fortalece las necesidades actuales de la comunidad, además de establecer un legado para futuras generaciones.
¿Qué aspectos del diseño y la construcción fueron clave para cumplir con los requisitos CES?
Los aspectos claves en este proyecto fueron la eficiencia energética, la gestión del agua y los materiales y la calidad del ambiente interior. El diseño se centró en optimizar el consumo de energía, incorporando soluciones innovadoras para la iluminación, ventilación y aislamiento térmico, lo cual es esencial en un clima tan frío como el de Punta Arenas. Además, se priorizó el uso de materiales locales y reciclables, minimizando el impacto ambiental del proyecto.
Un tema no menor fue implementar un programa de seguimiento y control de materiales y residuos en la obra, proceso clave para garantizar la sostenibilidad del proyecto. Para lograrlo, Bravo Izquierdo estableció rigurosos procedimientos que garantizaran el correcto almacenamiento, utilización y gestión de los materiales. “La segregación y el reciclaje de residuos fueron fundamentales en cada etapa de la obra. Aunque aún es un desafío la gestión de residuos en la industria de la construcción, esta experiencia fue muy positiva ya que se hizo posible el reducir el impacto ambiental, contribuyendo a una construcción más sostenible”, comenta el profesional.
Uno de los principales desafíos técnicos del proyecto fue garantizar que la infraestructura cumpliera con los requisitos de eficiencia energética, considerando las condiciones climáticas extremas de Punta Arenas. El aislamiento térmico y las soluciones para la calefacción y ventilación fueron fundamentales en este proceso. “Además, el clima extremo también presentó dificultades logísticas, como el transporte de materiales, pero gracias a nuestra experiencia en la región, pudimos superar estos obstáculos”, explica.
Para Bravo Izquierdo, la aplicación de la certificación CES fue un proceso acucioso en términos de tiempo y recursos, pero completamente alcanzable, “especialmente por nuestra experiencia en proyectos del MOP”, indica Bravo y añade que incorporaron nuevas mediciones a sus estándares, “pues creemos que este tipo de certificación es muy valiosa a largo plazo”.
¿Cómo ven la importancia de la certificación CES para la industria de la construcción en Chile?
La certificación CES es de gran importancia para la industria de la construcción en Chile, ya que impulsa la construcción de edificios más sostenibles, eficientes y responsables con el medio ambiente. La demanda de proyectos sustentables está en constante crecimiento, y contar con una certificación reconocida permite a las empresas destacarse y ser más competitivas en un mercado que valora cada vez más la sostenibilidad, y fomenta una cultura de construcción más consciente de los recursos y el impacto ambiental.
¿Qué mensaje le darían a otras constructoras o mandantes que están evaluando certificar proyectos con CES?
A otras constructoras y mandantes les diríamos que la certificación CES es una inversión a largo plazo que no solo mejora la calidad de los proyectos, sino que también fortalece la reputación de la empresa como responsable y comprometida con la sostenibilidad. Aunque el proceso puede requerir un esfuerzo adicional, los beneficios en términos de eficiencia operativa, ahorro de recursos y el reconocimiento en el mercado lo hacen altamente valioso. Los invitamos a sumarse a esta tendencia de construir con conciencia ambiental y ser parte del cambio hacia un sector más sustentable.
Desde la eficiencia energética hasta el confort de sus ocupantes, la Certificación Edificio Sustentable (CES) se consolida como un pilar fundamental en la infraestructura educativa chilena. Descubre cómo destacadas casas de estudio y jardines infantiles están implementando esta herramienta para crear ambientes de aprendizaje más saludables y conscientes con el medio ambiente.
El auge de la construcción sustentable en Chile ha encontrado un terreno fértil en el ámbito educativo, con instituciones de renombre y organismos públicos liderando el camino hacia edificaciones más eficientes y amigables con el medio ambiente. A diez años de su creación, la Certificación Edificio Sustentable (CES) se ha posicionado como un referente clave en esta transformación, impactando positivamente en el diseño, construcción y operación de espacios universitarios y jardines infantiles a lo largo del país.
A continuación, revisaremos algunos de los ejemplos más representativos que dan cuenta de estos avances hacia una construcción más sustentable.
Universidad Católica: Un compromiso con la carbono neutralidad
La Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ha abrazado la certificación CES como un pilar fundamental en su compromiso por alcanzar la carbono neutralidad al 2038. Desde 2010, la PUC ha ido incorporando criterios de sustentabilidad en el diseño de su infraestructura, culminando en la decisión de implementar CES a partir de 2020. Actualmente, la universidad cuenta con dos edificios certificados: el Complejo Interdisciplinario Michel Durand (1.500 m²) y el Edificio Aulas Las Pataguas (4.590 m²), además de otros proyectos en distintas etapas de certificación.
Francisco Palacios, profesional de la Subdirección de Planificación y Proyectos de la Dirección de Infraestructura UC, señala que “la implementación de CES ha consolidado una metodología de diseño que prioriza la reducción de demandas energéticas a través de estrategias pasivas, como una envolvente eficiente, aislación térmica y optimización de la ventilación e iluminación natural”. Este enfoque no solo busca la eficiencia, sino también mayor confort para los usuarios.
La experiencia ha permitido a la UC generar una cultura y conocimientos en torno a la sustentabilidad y eficiencia energética, integrando los criterios CES en todos los proyectos de infraestructura mayores a 1.000 m². Esta visión se alinea con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la comunidad universitaria, convirtiendo los edificios en espacios que propician un mejor desarrollo académico, docente y administrativo.
Universidad Católica del Maule: Infraestructura como herramienta formativa
La Universidad Católica del Maule (UCM)ha asumido la certificación CES como un reflejo de su compromiso institucional con la sustentabilidad y la mejora de la calidad de vida de su comunidad. Con dos edificios ya certificados, el San José y el de Medicina; y un tercero en proceso, la UCM destaca la importancia de CES para asegurar estándares técnicos y de desempeño ambiental.
Paulina Loyola, jefa del Departamento de Desarrollo Sustentable de la UCM, sostiene que “la incorporación de CES ha promovido una planificación integral y colaborativa en el diseño, priorizando el confort térmico, la iluminación natural, la ventilación eficiente y la gestión responsable del agua y la energía. En la construcción, se han adoptado prácticas más sostenibles, y en la operación, se ha observado una mejora en el desempeño energético y una mayor conciencia sobre el uso eficiente de los recursos”.
Para la UCM, la infraestructura es un componente activo en los procesos formativos, donde los espacios sustentables fomentan el bienestar, la concentración y la salud de estudiantes y docentes. Por lo tanto, “estos edificios se transforman en recursos pedagógicos vivos, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas”, señala Loyola. Así, la certificación CES es vista como una herramienta estratégica para construir una universidad resiliente, moderna y con visión de futuro.
JUNJI: Espacios educativos para la primera infancia con sello sustentable
La Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) ha dado un paso significativo hacia la sustentabilidad en la educación inicial, con 31 iniciativas en proceso de certificación CES en todo el país, incluyendo 2 ya certificadas, los jardines infantiles Lircay, de Talca; y Pinocho, de Temuco. Para JUNJI, los jardines infantiles son considerados un “tercer educador”, por lo que buscan brindar las mejores condiciones para el aprendizaje y desarrollo de niñas y niños.
José González, director del Departamento Cobertura y Habilitación de Espacios Educativos, señala que la certificación CES ha influido en el diseño de los jardines, “volviéndolos más exigentes en cuanto al comportamiento climático y el confort para toda la comunidad educativa. Esto se traduce en una reducción del consumo de energía y agua potable, así como en una gestión de residuos más eficiente, desde la construcción hasta la operación del establecimiento”.
En ambos proyectos se priorizaron soluciones pasivas como ventilación cruzada, aislación y envolventes térmicas eficientes, y el uso de materiales que reducen el ruido interior y exterior. González agrega que aunque la inversión inicial puede ser mayor, las estrategias sustentables reducen significativamente los costos de operación. Los equipos educativos y las familias valoran el confort térmico, el aumento del rendimiento en las actividades y la disminución de enfermedades en los recintos certificados. “JUNJI ha incorporado la certificación CES como un sello para su nueva infraestructura institucional, alineándose con los ODS y promoviendo prácticas sostenibles para las futuras generaciones”, concluye González.
Universidad Austral de Chile: Elevando la calidad de la infraestructura universitaria
La Universidad Austral de Chile (UACh) se ha sumado activamente a la corriente de la construcción sustentable, contando con tres edificios certificados por CES en distintas etapas del proceso: la Clínica de Atención Psicológica, la Sala Cuna para hijos e hijas de funcionarios(as) y el Pabellón Docente, este último reconocido con el primer lugar en la categoría de proyecto precertificado en los Premios CES 2022. “Este compromiso institucional con CES refuerza la política de la universidad de reconocer la sustentabilidad como un eje estratégico para su desarrollo, garantizando eficiencia, durabilidad, habitabilidad y reducción del impacto ambiental en sus proyectos”, explica María José Escares Martínez, directora de Infraestructura y Servicios de la Universidad Austral de Chile.
La implementación de los estándares CES ha elevado la calidad de los espacios universitarios, promoviendo un diseño más eficiente y consciente. Los impactos clave incluyen un uso responsable de energía y agua, mejoras en el confort térmico y ambiental, y la integración de sistemas orientados a una operación eficiente. “El proceso de certificación ha fortalecido las capacidades técnicas de la UACh y ha impulsado una visión integral del ciclo de vida de los proyectos, desde el diseño hasta la operación”, agrega Escares.
Los criterios CES se han integrado progresivamente en los nuevos proyectos de infraestructura universitaria, estableciendo un requisito transversal en el desarrollo de nuevos recintos. La UACh destaca que la infraestructura sustentable no solo mejora las condiciones físicas, sino que también se convierte en una herramienta formativa, actuando como recurso pedagógico y fomentando la conciencia ecológica en la comunidad universitaria.
on una mirada puesta en dinamizar la institución, proponer nuevos modelos de negocio y abrir el IC a nuevas temáticas, el nuevo director ejecutivo puso énfasis en desarrollar una gestión que fortalezca el liderazgo que Chile ostenta en el sector constructivo en Latinoamérica.
En la 312° Reunión Ordinaria de Directorio, realizada este jueves 3 de julio, los directores del Instituto de la Construcción anunciaron que Marcos Brito Alcayaga asumirá de manera oficial como el nuevo director ejecutivo de la entidad, culminando, de esta manera, con la postulación pública que se inició a principios de mayo.
“La designación de Marcos Brito representa un respaldo a la continuidad de un trabajo serio, colaborativo y orientado a fortalecer la sostenibilidad, la productividad y la calidad en la construcción. Desde el Instituto de la Construcción valoramos profundamente su trayectoria y compromiso, y reafirmamos nuestra disposición para seguir articulando esfuerzos junto a él, impulsando iniciativas que contribuyan al desarrollo sostenible del sector y al bienestar de las personas”, sostiene Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción.
Hasta la fecha, Brito ejercía el mismo cargo en calidad de interino. Su desembarco como director oficial da inicio a una nueva etapa, tras la salida de José Pedro Campos, quien ejerció como director ejecutivo por casi 28 años.
“Asumo este desafío con mucho orgullo y la convicción de que el Instituto de la Construcción debe seguir consolidándose como la principal entidad convocante, de coordinación y articulación, para el desarrollo de temáticas clave para el crecimiento productivo de la construcción, que hoy además, nuestro país necesita para enfrentar tiempos complejos. Sabemos que el sector tiene urgencias en productividad, calidad y sostenibilidad, y nuestro compromiso es ser un puente efectivo entre el sector público, privado y la academia para impulsar soluciones concretas y ser el mayor referente técnico para el sector. El foco de mi gestión estará puesto en fortalecer la colaboración, agilizar los procesos internos del IC y buscar promover iniciativas que aporten mejoras en productividad, calidad, resiliencia, sustentabilidad y -en definitiva- un mejor estándar para la industria y para la vida de las personas”, señala Marcos Brito.
Con 18 años de experiencia profesional en liderazgo de iniciativas estratégicas para la transformación del sector, impulsando principalmente el programa Construye2025 y el Consejo de Construcción Industrializada, Brito asume la Dirección Ejecutiva en un momento clave para dar continuidad a proyectos de alto impacto, tales como la Certificación Edificio Sustentable (CES), la actualización de normativas, la promoción de la economía circular y la resiliencia de la infraestructura frente a desafíos como el cambio climático.
El proceso de selección del nuevo director ejecutivo recibió cinco postulaciones, de las cuales cuatro continuaron en competencia. Tras ser entrevistados para evaluar aspectos como liderazgo, visión estratégica, gestión, comunicación, innovación y ajuste al cargo, se propuso una dupla finalista que presentó sus propuestas ante el directorio el 3 de julio.
88 Limitada, EBP Chile y Ecosustenta lideran ampliamente la lista de entidades evaluadoras del sistema CES, con más de 500 evaluaciones realizadas entre las tres. Han acompañado desde universidades hasta cuarteles de bomberos en la ruta hacia la sustentabilidad.
Diez años han pasado desde que la Certificación Edificio Sustentable (CES) comenzó a transformar el estándar ambiental de los edificios públicos en Chile. En ese camino, las entidades evaluadoras acreditadas por CES —figuras técnicas encargadas de validar el cumplimiento de los exigentes requisitos de CES— han sido clave para dar credibilidad y rigor al sistema. Estas revisan de forma neutral y rigurosa los proyectos inscritos, verificando que cumplan con los requisitos técnicos del Manual CES. Son clave para otorgar tanto la precertificación como la certificación final y el sello Plus Operación.
Hoy, un análisis de datos revela quiénes han sido las protagonistas de esta primera década. 88 Limitada, EBP Chile y Ecosustenta encabezan el ranking, acumulando el 70 % de los procesos de evaluación realizados desde diciembre de 2014 a la fecha.
Las líderes en cifras
88 Limitada se instala como la evaluadora más activa, con 294 procesos entre precertificaciones (251) y certificaciones (43).
Le sigue EBP Chile, con 114 proyectos evaluados (97 precertificados y 17 certificados).
Y luego Ecosustenta, con 103, (64 precertificados y 39 certificados).
Pero más allá de los números, su huella está en los proyectos que ayudaron a certificar: obras que hoy marcan la diferencia en eficiencia energética, confort térmico y uso responsable de recursos.
Proyectos que dejan huella
88 Limitada no solo lidera en cantidad, sino también en innovación. De hecho, su nombre está presente en todas los Premios CES, desde 2019 a la fecha. En 2019, estuvieron en el 2° (Reposición Cuartel de Bomberos de Cunco) y 3° lugar (Centro Deportivo Integral Caldera), de la categoría Edificio Certificado, así como en los 3 lugares de la categoría Proyecto Precertificado. Ya en 2020, evaluaron al edificio que obtuvo el primer (Comunidad Terapéutica Drogodependientes) y el tercer lugar (Escuela Cantino). En 2021 y 2022, evaluaron gran parte de los proyectos precertificados ganadores de dicha categoría.
En 2023, participaron del Recinto Modelo Educación y Trabajo Edificios ADE-DEP y ASA-ADI La Laguna, Talca, que obtuvo el primer lugar, y en el proyecto precertificado: Jardín Infantil y Sala Cuna Chinkowe Temuco (1° lugar). En 2024, repitieron el primer lugar con el Liceo B-15 Jorge Teillier, también estuvieron en el 2° lugar, con el Edificio Institucional de la Dirección Regional de Aduanas de Talcahuano (D.R.A.T.), y la Escuela La Piedra, Galvarino, 2° lugar en los proyectos precertificados.
Asimismo, en la empresa se han aventurado como asesores y arquitectos en algunos de los proyectos CES.
EBP Chile, por su parte, ha tenido un rol clave en edificaciones de alto impacto social. Evaluó, por ejemplo, el cuartel de Bomberos de Rancagua, que recientemente obtuvo la certificación con una calificación destacada. También participó en edificios de la Universidad Católica, como el Centro de Investigación Michel Durand, con diseño pasivo y ventilación natural.
Recibieron los Premios CES por primera vez en 2020, con el tercer lugar de la Piscina Temperada de Talca, en la categoría Proyecto Precertificado, mismo proyecto que en 2021 recibió el primer lugar en la categoría Edificio Certificado, completando el proceso CES.
En 2023, con la evaluación de EBP Chile, el Edificio Consistorial de Chañaral obtuvo el segundo lugar categoría Edificio Certificado, en tanto que en la categoría Proyecto Precertificado, se quedaron con el 2° y 3° lugar, con la Reposición Cuartel BICRIM PDI, Villa Alemana, y la Reposición Liceo Claudio Arrau León Doñihue, respectivamente.
En 2024, participaron en la premiación del 3° lugar obtenido por la Subcomisaría de Longaví, y del proyecto precertificado, que obtuvo el 1° lugar: Retén de Carabineros Río Tranquilo, Río Ibáñez.
Ecosustenta ha mantenido un equilibrio notable entre evaluaciones de diseño y certificaciones finales. Entre sus casos más emblemáticos está la Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho, en Temuco, que alcanzó la categoría “sobresaliente” con 70 puntos. Además, ha estado presente en varios proyectos municipales y de educación en regiones, acompañando el proceso completo hasta la obtención del sello.
En los Premios CES, la empresa ha aparecido en 2021, con el 3° lugar de la Subcomisaría de Nonguén; y en 2023, con el 1° lugar del Recinto Modelo Educación y Trabajo Edificios ADE-DEP y ASA-ADI La Laguna, Talca.
Un rol clave en la sustentabilidad pública
Las entidades evaluadoras son piezas técnicas fundamentales del sistema CES. No asesoran ni diseñan; evalúan y revisan que cada proyecto cumpla con las exigencias establecidas. Son las encargadas de dar el visto bueno —o pedir correcciones— y su informe es indispensable para obtener la certificación CES.