A 10 años de CES y Construye2025

Por Marcos Brito, gerente de Construye2025 y director ejecutivo (interino) del Instituto de la Construcción

Hace una década, hablar de construcción sustentable en Chile era casi una visión utópica. El concepto, aunque prometedor, enfrentaba barreras culturales, tecnológicas y económicas que lo mantenían distante de la realidad cotidiana de la industria. Sin embargo, 10 años después, los avances en sustentabilidad demuestran que Chile no solo ha avanzado, sino que lidera iniciativas clave en la región.

En Construye2025, hemos sido testigos y partícipes de una transformación que, más allá de la adopción de nuevas tecnologías, refleja un cambio cultural profundo. Hoy, la construcción sustentable ya no es una opción, sino una necesidad frente a los desafíos climáticos y sociales. Este proceso, impulsado por actores públicos, privados y académicos, ha sentado las bases para una industria más eficiente, responsable y resiliente.

Hitos de una transformación necesaria

Uno de los avances más significativos ha sido la implementación de prácticas de economía circular en el sector. La construcción, que históricamente ha sido responsable de un alto porcentaje de emisiones de carbono y generación de residuos, hoy adopta soluciones innovadoras para minimizar su impacto. Desde el reciclaje de materiales hasta la industrialización de procesos, cada paso nos acerca a un modelo más sostenible.

La Hoja de Ruta para la Gestión Sustentable de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), desarrollada por Construye2025, el MOP, Minvu, MMA y Corfo, ha sido un pilar clave en este proceso. Este documento estratégico establece metas claras para reducir, reutilizar y reciclar los desechos (recursos) generados en las obras, promoviendo un cambio estructural en la forma de construir en el país. Su implementación no solo ayuda a mitigar el impacto ambiental del sector, sino que también genera oportunidades para la creación de nuevos mercados y empleos relacionados con la economía circular. Junto con ésta, la Estrategia de Economía Circular en Construcción, lograda en conjunto con la CChC y el Instituto de la Construcción, sienta un precedente de voluntad colaborativa..

Asimismo, otro importante avance ha venido de la mano de mejorar el estándar de construcción, donde el desarrollo de certificaciones como la Certificación Edificio Sustentable (CES) ha sido fundamental para elevar los estándares de calidad ambiental y eficiencia energética en las edificaciones chilenas. La CES, diseñada específicamente para responder a las necesidades locales, se ha convertido en una herramienta poderosa para impulsar proyectos que prioricen el ahorro energético, la reducción de emisiones y el confort de sus ocupantes. Desde edificios públicos hasta desarrollos privados, esta certificación ha demostrado que construir de manera sustentable es no solo viable, sino también beneficioso a largo plazo.

CES, junto con otras iniciativas, refleja cómo Chile ha tomado la delantera en la promoción de construcciones que responden a las necesidades del presente sin comprometer el futuro. Estas certificaciones no solo son una herramienta técnica, sino también un vehículo para educar y sensibilizar a la industria y a la sociedad sobre la importancia de construir con un enfoque sustentable.

Además, el avance en tecnologías digitales, como el uso de BIM (Building Information Modeling), ha revolucionado la manera en que planificamos y ejecutamos las obras, permitiendo optimizar recursos y reducir el desperdicio. A esto se suma un trabajo continuo en el fortalecimiento del capital humano, donde programas de capacitación han preparado a miles de profesionales para enfrentar los desafíos que plantea esta transición hacia una construcción más verde y tecnologizada.

Desafíos hacia el futuro

A pesar de los avances, el camino hacia una construcción completamente sustentable (carbono neutral) sigue presentando retos. Es crucial acelerar los cambios regulatorios que permitan un despliegue masivo de soluciones sustentables, así como fomentar la inversión en innovación y tecnología. Además, debemos garantizar que este progreso sea transversal, beneficiando no solo a grandes empresas, sino también a pequeñas y medianas constructoras y empresas proveedoras.

En este contexto, la coordinación entre el sector público, privado y académico se vuelve indispensable. Desde Construye2025, hemos comprobado que mediante la colaboración y la articulación público-privada-académica es posible superar las barreras y garantizar que los beneficios de este progreso alcancen a todos los sectores de la sociedad.

Hoy, al mirar hacia atrás, podemos afirmar que los últimos 10 años han sido un período de aprendizaje, colaboración y crecimiento para el sector de la construcción en Chile. Pero también es el inicio de un desafío mayor: consolidar estos avances y proyectarlos hacia un futuro aún más ambicioso.

Invito a todos los actores de la industria a redoblar esfuerzos en torno a iniciativas como la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción y la certificación CES, que son símbolos del compromiso país con la construcción sustentable. Porque el desarrollo sustentable no es un destino, sino un camino que debemos recorrer unidos, construyendo juntos un Chile más sostenible, más productivo y más equitativo.

Avances en CES+Resiliencia: una apuesta por la infraestructura crítica del futuro

Hernán Madrid, jefe de CES, detalla los avances en el desarrollo de la versión CES+Resiliencia, una herramienta innovadora enfocada en mitigar riesgos sísmicos, de cambio climático y otras amenazas de la naturaleza en infraestructura crítica.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) continúa evolucionando para abordar los desafíos del cambio climático y los riesgos naturales. En 2024, se formaron Comités técnicos de trabajo liderados por CES, los que avanzaron en el desarrollo de la versión CES+Resiliencia, centrada en garantizar la seguridad y sostenibilidad de la infraestructura crítica en escenarios extremos.

“El avance principal estuvo en los comités técnicos de riesgo sísmico y cambio climático, dos de los seis grandes temas que abordará esta versión”, explica Hernán Madrid, jefe de CES, destacando la complejidad y relevancia de esta iniciativa.

Riesgo sísmico: más allá de la estructura

Uno de los hitos fue la definición de metodologías para evaluar el desempeño estructural por desempeño frente a sismos. “Incorporaremos el concepto de diseño sísmico por desempeño, de forma de tener niveles de respuesta mayores al reglamentario en los edificios categorizados como infraestructura crítica. De este diseño surge como consecuencia el uso de estrategias como la incorporación de aislación o disipación sísmica en los edificios. Además, trabajamos en requerimientos para sistemas no estructurales, como sistemas, cielos falsos, elementos de protección solar, entre otros, considerando normativas específicas que no son de uso obligatorio actualmente en Chile”, detalla. 

Estas medidas buscan incorporar metodologías y estándares más elevados a proyectos considerados infraestructura crítica, como hospitales y centros de emergencia, asegurando su funcionalidad, incluso inmediata en el nivel mayor, tras un evento sísmico.

Cambio climático: preparación para el futuro

Otro avance clave fue la incorporación de proyecciones climáticas basadas en escenarios de cambio climático al análisis de confort térmico, demanda y consumo energético en edificios. “Gracias al apoyo de Alexis Perez, académico de la USS, contamos con archivos climáticos proyectados para 2050 y 2080, lo que nos permite evaluar el comportamiento de los edificios bajo escenarios de cambio climático. Esto es esencial para anticiparnos al aumento de temperaturas máximas y la variabilidad climática”, comenta Madrid.

Sin embargo, aún quedan desafíos por abordar, como el estudio de lluvias concentradas, cuya investigación está pendiente de financiamiento.

La versión CES+Resiliencia también planea abarcar riesgos volcánicos, incendios forestales, inundaciones y vientos extremos. En 2025, se espera avanzar en al menos dos de estas áreas, mientras se inician proyectos piloto con los requerimientos desarrollados en sismos y cambio climático.

“Nuestro objetivo es aplicar estas medidas a infraestructura crítica, asegurando que cumpla con los estándares más altos de resiliencia y sostenibilidad”, enfatiza el profesional.

Con esta versión, CES no solo responde a las necesidades actuales, sino que también anticipa soluciones para un futuro más seguro y sostenible, posicionándose como un referente en la certificación de edificios preparados para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Sacyr: la sustentabilidad es clave para abordar el uso eficiente de los recursos

La empresa Sacyr Ingeniería e Infraestructuras recibió el Premio CES 2024 a la Empresa Destacada. Este reconocimiento refleja su compromiso con la sostenibilidad y la innovación en proyectos de gran escala, marcando un precedente en la industria de la construcción en Chile.

La sustentabilidad es un eje esencial en los proyectos de infraestructura moderna, y Sacyr Ingeniería e Infraestructuras lo ha demostrado al ser galardonada con el Premio CES 2024 a la Empresa Destacada. Isabel Barba, gerente de Calidad y Medio Ambiente, atribuye este logro al trabajo incansable de los equipos de Sacyr, los que integran prácticas sostenibles en cada etapa de sus proyectos.

“Este reconocimiento nos enorgullece como compañía, ya que refleja nuestro compromiso con la sustentabilidad en la industria de la construcción, alineado con los pilares del Grupo Sacyr”, comenta la ejecutiva, al referirse al impacto de este premio en la organización.

De hecho, en Chile, son la primera obra y empresa en obtener la certificación AENOR “Residuo Cero”, “lo que acredita que una de nuestras obras, la construcción del Hospital Sótero del Río, valoriza más del 90% de los residuos, evitando así la disposición final en vertedero, promoviendo la economía circular en la obra”, explica.

Y agrega que “nuestro objetivo es recuperar y valorizar la mayor cantidad de residuos posible, promoviendo la economía circular en todas nuestras obras. En algunos casos, como el material de excavación, logramos reutilizar hasta el 100% para elaborar hormigones y rellenos estructurales”.

Durante estos años, han sabido enfrentar los requerimientos de CES, como “un desafío importante que afrontamos con la responsabilidad que eso conlleva”, asegura. Como explica, este desafío se extiende en las etapas de diseño y durante la construcción, donde van apareciendo nuevos requerimientos y materiales más sostenibles.

A la vanguardia en construcción

A su haber, Sacyr también cuenta con los Hospitales Buin-Paine, Sótero del Río y Provincia Cordillera, que están en proceso de certificación CES. Por otra parte, lidera la transición hacia la construcción industrializada mediante su nueva planta de prefabricados. En esta instalación, la empresa produce baños modulares de alto estándar que garantizan calidad, eficiencia y control de costos.

“Actualmente, ofrecemos 30 tipos de baños modulares para proyectos, como los hospitales Buin-Paine, Sótero del Río y Provincia Cordillera. Este enfoque marcará una diferencia significativa en el sector salud y se extenderá a otras industrias”, asegura Isabel Barba.

Asimismo, la construcción del Hospital Sótero del Río ha sido un laboratorio de innovación en la reducción de la huella de carbono. Según Barba, el proyecto logró disminuir las emisiones de 508 a 465 kgCO₂/m², “cifra que resulta muy importante si realizamos una comparación internacional, donde el estándar inglés del National Health Service of London (NHS), la aplicación de las medidas que llevamos a cabo permitiría lograr una intensidad de emisiones bajo el escenario de ‘Diseño Ejemplar’”, plantea.

Las diferentes acciones medioambientales que se ejecutan en esta construcción han permitido reducir en más de 11.510 los viajes a los botaderos y en más de 85.093 los viajes de camiones mixer a obra desde hormigonera más cercana, disminuyendo en 153.002 los kilómetros en transportes y más de 320.270 menos litros de combustible consumidos. “En otras circunstancias, debiesen realizar los viajes a botaderos y plantas de abastecimiento. El objetivo es lograr que un proyecto como este, de enorme tamaño, tenga una baja afección hacia el medioambiente”, analiza. 

Y como “en Sacyr creemos que la construcción sustentable es clave para abordar los desafíos globales relacionados con el cambio climático y el uso eficiente de los recursos, desarrollamos proyectos que prioricen la eficiencia energética, la disminución del uso de agua potable, y la gestión responsable de residuos, logrando altas tasas de reciclaje y reutilización.

Además, “la colaboración con socios, proveedores y comunidades será esencial para cumplir con los más altos estándares de sostenibilidad y contribuir al bienestar de las personas y el entorno”, concluye.

La Dirección de Aeropuertos avanza en el camino hacia la sustentabilidad

La Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP) recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada por su compromiso con la sustentabilidad en infraestructura aeroportuaria. Claudia Silva Paredes, su directora, destaca los avances logrados, como la precertificación CES en proyectos clave y la creación de la versión CES Aeropuertos, un estándar pionero que posicionará a Chile como referente en la materia.

La sustentabilidad es un desafío transversal que toca todas las áreas de la infraestructura pública, y los aeropuertos no son la excepción. En reconocimiento a sus esfuerzos por integrar prácticas sostenibles en sus proyectos, la Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP), liderada por Claudia Silva Paredes, recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada. Este galardón resalta su compromiso con el diseño de infraestructura aeroportuaria más eficiente y responsable con el medioambiente.

“Fue un gran orgullo y satisfacción recibir este reconocimiento. No lo esperábamos, pero lo sentimos como un aliciente para seguir trabajando en alcanzar altos estándares de sustentabilidad en nuestros aeropuertos”, afirma Claudia Silva Paredes. Desde la DAP, destacan que este logro refleja una labor constante por desarrollar proyectos que, además de cumplir con las necesidades operativas, consideren su impacto ambiental.

Entre los hitos de la DAP en esta materia, sobresale la implementación de estándares CES en el diseño de 12 terminales de pasajeros desde el año 2020. De hecho, en 2024 lograron su primera precertificación CES con el refugio de pasajeros del aeródromo Teniente Marsh en la Antártica Chilena, que alcanzó una categoría Sobresaliente con 86,5 puntos.

Una apuesta para el futuro

Uno de los grandes avances en sostenibilidad impulsados por la DAP es el desarrollo de un estándar de certificación específico para infraestructura aeroportuaria, denominado CES Aeropuertos. Esta herramienta, que se espera implementar en 2025, será pionera a nivel nacional y posicionará a Chile a la vanguardia en la planificación y ejecución de proyectos aeroportuarios.

“Nos dimos cuenta de que la herramienta CES actual no aborda todas las particularidades de los aeropuertos, como la reducción de huella de carbono, economía circular o electromovilidad”, explica Silva. “Por ello, junto con el equipo CES, decidimos desarrollar un estándar específico que asegure que todos los futuros proyectos aeroportuarios sean sostenibles”, cuenta.

La implementación de esta nueva herramienta no ha estado exenta de desafíos. Por ello, los proyectos piloto en Teniente Marsh y Puerto Natales han sido fundamentales para definir los futuros estándares del CES de Aeropuertos. “En el caso de Teniente Marsh, cumplir con las exigencias del Tratado Antártico, que exige no dejar residuo alguno, fue un reto importante. En Puerto Natales, quisimos que el terminal reflejara su papel como puerta de entrada a Torres del Paine, considerando altos estándares de sustentabilidad”, detalla la directora.

Ambos proyectos han requerido identificar excepciones dentro de la actual certificación CES para ajustarse a las particularidades de la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, estas experiencias han resultado enriquecedoras y claves para el desarrollo de este nuevo estándar.

Sustentabilidad como eje estratégico

La sustentabilidad no solo es un objetivo, sino un eje estratégico en la planificación de la DAP. Según Claudia Silva, el crecimiento de los aeropuertos debe planificarse con una mirada de largo plazo. “Estamos pensando en terminales que puedan satisfacer la demanda en 40 o 50 años, incorporando eficiencia energética, materiales sostenibles y soluciones que minimicen su impacto ambiental”, comenta.

A través de sus proyectos y colaboración con CES, la Dirección Nacional de Aeropuertos no solo está transformando la infraestructura aeroportuaria en Chile, sino que también establece un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede integrarse como un pilar en las políticas públicas.

Con iniciativas como CES Aeropuertos, Chile lidera el camino hacia una infraestructura más verde, eficiente y alineada con los desafíos globales del cambio climático.

2024, un año de récords y crecimiento para CES

El 2024 marcó un hito histórico para CES con un número récord de proyectos inscritos y precertificados, consolidando su rol como referente en la sustentabilidad de edificios de uso público en Chile. A continuación, un balance de los logros y desafíos del año.

El 2024 será recordado como un año excepcional para la Certificación Edificio Sustentable (CES). Durante este período, se inscribieron 93 proyectos, de los cuales 63 obtuvieron precertificación y 24 fueron certificados, cifras que posicionan al año como el más exitoso en la historia de CES, en términos de inscripción y precertificación de proyectos​.

De esta manera, los principales logros del año fueron la ampliación de la base de mandantes, sumando a importantes instituciones como la Dirección de Aeropuertos del MOP, la Universidad Tecnológica Metropolitana y varias municipalidades, entre las que destacan Pudahuel, Colbún y Vitacura. Además, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) certificó un proyecto e inscribió otros 25, destacándose como el segundo mandante más activo después de la Dirección de Arquitectura del MOP​.

Por primera vez, se precertificó un proyecto bajo la versión piloto para edificios existentes, representando un avance significativo en la evaluación de edificaciones ya construidas. Asimismo, se incorporaron cinco hospitales y dos aeropuertos para estos usos, demostrando la adaptabilidad y crecimiento de CES en diferentes sectores​.

“El puntaje más alto alcanzado este año en proyectos precertificados fue de 87,5 puntos, mientras que en certificados fue de 73,5, reflejando un compromiso continuo con la excelencia y el cumplimiento de altos estándares de sustentabilidad​”, señala Romy Luckeheide, arquitecta en CES.

Tendencias y evolución en una década

A juicio de la profesional, “el crecimiento en el número de proyectos inscritos y precertificados confirma la relevancia de CES en la construcción sustentable en Chile. Desde su inicio en 2014, CES ha evolucionado para integrar nuevas versiones y sectores, consolidando su metodología como un estándar nacional​”.

A pesar de los logros, CES enfrenta el reto de continuar promoviendo la sustentabilidad en sectores emergentes y consolidar su presencia en edificaciones existentes. La incorporación de nuevas versiones y mandantes será clave para mantener el dinamismo alcanzado en 2024.

El 2024 fue un año de consolidación y expansión para CES. Los resultados obtenidos no solo reflejan el trabajo colaborativo entre instituciones y profesionales, sino que también abren el camino para nuevos desafíos y oportunidades en el ámbito de la construcción sustentable en Chile.

CES trabaja para equiparar el sistema con los cambios a la Reglamentación Térmica 

A través de especialistas del Comité Directivo, las Entidades Evaluadores y Asesores CES, se inició el trabajo que le permitirá adecuar los requerimientos a la actualización de la Reglamentación Térmica, que será obligatoria a partir del próximo año.

La actualización de la Reglamentación Térmica ha traído una serie de modificaciones en distintos ámbitos. De hecho, el equipo de Certificación Edificio Sustentable ya trabaja en un Comité Técnico que “responde a la necesidad de revisar, evaluar e incorporar los impactos que tiene la actualización de la ordenanza en los aspectos de la reglamentación térmica, que incluye un alcance para edificios de uso educación, salud y hoteles”, según cuenta Hernán Madrid, jefe de CES.

A esta instancia están convocados actores de distintas instituciones relevantes. Por ejemplo, desde el Comité Directivo CES, han estado participando la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, el Colegio de Arquitectos, y desde los Comités Consultivos, los ministerios de Salud, Educación, Desarrollo Social y el ChileGBC más la Dirección de Aeropuertos del MOP, representantes de las Entidades Evaluadoras activas y asesores CES. 

“Hemos tenido entre 20 y 25 participantes en cada sesión y prevemos que este comité será acotado en su desarrollo, porque tiene que abordar aspectos específicos, y una vez que se cubra eso, el Comité termina su función al entregar los lineamientos y los ajustes de los requerimientos que tendremos en virtud de la Ordenanza de Urbanismo y Construcciones (OGUC) que entra en vigor el próximo año”, comenta Madrid.

Así, se han detectado diferencias en puntos como la zonificación térmica, el requerimiento mínimo para la envolvente, ventilaciones, condensación e infiltración de aire, elementos que requieren ser ajustados dentro del modelo de certificación, para que esté en sintonía con la nueva reglamentación térmica que se incluye en la OGUC.

“Dentro de los objetivos principales ha sido poder acordar con el comité técnico qué haremos con respecto a un primer punto que es la zonificación térmica y/o climática que usamos actualmente en CES. Un segundo punto es respecto a los requerimientos mínimos de la envolvente, que será una exigencia sólo para salud, educación y hoteles, y si eso es o no extensible a otros usos de edificios que se están actualmente certificando. Un tercer punto es las condiciones de ventilación que se incorporan, un cuarto punto está asociado a las condiciones de evaluación de condensación y un quinto punto está relacionado con infiltración de aire, que será uno de los cambios más importantes del sistema de certificación para adecuarse a lo que exigirá la ordenanza”, explica el ingeniero.

Hasta el momento, el Comité ha tenido cinco sesiones, y los principales acuerdos han sido: primero, respecto a la zonificación térmica versus climática, con el acuerdo de cambiar el uso de todos los sistemas de certificación de las actuales zonas climáticas a las zonas térmicas. “Esto es un acuerdo preliminar, porque Ministerio de Obras Públicas pidió la opción de presentar algún estudio adicional que permita reevaluar la consideración de las zonas climáticas, pero en principio el acuerdo es que lo cambien a las zonas térmicas”, añade Madrid.

Y un segundo acuerdo tiene que ver con el requerimiento mínimo obligatorio que la Ordenanza establece para la envolvente de los edificios, que aplica únicamente a salud, educación y hoteles. “En ese sentido, el acuerdo ha sido que hagamos extensivos los requerimientos a todos los usos de edificios, considerando que, por supuesto salud, educación y hoteles es obligatorio, y para los otros usos que no es obligatorio, la exigencia se transforme en que usemos esos valores de referencia para el modelo de simulación dinámica de demanda, consumo de energía y también confort térmico pasivo, y el requerimiento obligatorio sea una pequeña reducción respecto a ese modelo con esas condiciones, y la estructura del requerimiento que se mantenga igual a la que tenemos hasta al día de hoy. Esos niveles, vamos a tener que ajustarlos y, probablemente, tengamos que hacer un estudio para definirlos”, comenta el jefe de CES.

En términos de condensación, el acuerdo fue en que ésta será la mínima reglamentaria para salud, educación y hoteles, que solicitará la Ordenanza, pero también hacerlo extensible para cualquier tipo de edificio que tenga aislación por el interior y para el caso de uso deportes y, particularmente, en el caso de las piscinas temperadas. 

De esta manera, se espera que este comité técnico finalice a más tardar en enero de 2025.

Tres años de consolidación de una herramienta esencial 

Por Paola Molina, presidenta de CES entre julio de 2021 y agosto de 2024

La Certificación Edificio Sustentable, que he tenido el honor de acompañar desde sus inicios y liderar durante los últimos tres años, se encuentra en una etapa clave de consolidación, estando próxima a cumplir 10 años de operación. 

Durante este periodo, junto a su directorio y equipo de administración, hemos impulsado avances significativos que han fortalecido su rol como referente en sostenibilidad dentro del sector de la construcción en Chile, contribuyendo tanto a la diversificación de las certificaciones como al compromiso nacional de reducción de emisiones y adaptación climática.

2021: Año de consolidación y nuevos hitos

El año 2021 estuvo marcado por un notable aumento del 40% en la inscripción de proyectos respecto al año anterior, alcanzando un total de 87. Un hito crucial fue la certificación de los primeros hospitales bajo la versión CES Hospitales, incluyendo los hospitales de Quillota-Petorca, Curicó y Mutual Providencia. También culminamos el convenio con el Ministerio de Energía, cuyos estudios sentaron las bases para desarrollar estrategias de NetZero Energía y Carbono, esenciales para que el sector construcción aporte a un futuro sustentable en Chile. Además, en este año, Chile emitió sus primeros Bonos Verdes incorporando edificaciones, donde un 38% de la reducción de emisiones correspondió a proyectos de la DA MOP validados por CES. Cerramos el año con la tercera ceremonia de los Premios CES, realizada en formato online debido a la pandemia.

2022: Diversificación y actualización normativa

El año 2022 fue clave en la diversificación de CES, con la inscripción de proyectos de instituciones como JUNJI, el IND y varios municipios, lo que amplió significativamente nuestra base de mandantes. Un hito importante fue el lanzamiento de la versión CES 1.1 de uso obligatorio, desde abril, que incorporó nuevos requerimientos de Huella de Carbono y Gestión de Residuos, alineados con las metas de economía circular y la emisión de futuros Bonos Verdes. Este año también celebramos la cuarta ceremonia de los Premios CES, a pesar de las restricciones post-pandemia, con todos los resguardos de aforo, la ceremonia fue un éxito; contó con la participación del subsecretario del MOP y se destacó la entrega de un nuevo reconocimiento a un profesional destacado en el medio, que a través de su ejercicio profesional, haya aportado al desarrollo sustentable del sector, siendo otorgado en esta oportunidad al destacado arquitecto Guillermo Hevia Hernández.

2023: Innovación y resiliencia

En 2023, nos enfocamos en la innovación y la resiliencia. En medio de condiciones difíciles para el sector construcción, avanzamos en la creación de la versión CES para Edificios Existentes, iniciando pilotos, y comenzamos el desarrollo de la versión CES Aeropuertos, que incluye actualizaciones en áreas clave como Agua, Energía y Acústica, además de la incorporación de nuevos temas como Huella de Carbono, electromovilidad y H2 verde. Paralelamente, comenzamos a trabajar en la versión CES Resiliencia, que abordará riesgos como terremotos, incendios forestales e inundaciones, entre otros, reafirmando nuestro compromiso con la adaptación al cambio climático. El año culminó con una memorable quinta ceremonia de los Premios CES, realizada en la Cámara Chilena de la Construcción, reuniendo a gran parte del ecosistema de CES.

A principios de este año se logró pasar la barrera de los 500 proyectos registrados dentro del sistema de la certificación, lo que significa otro hito importante; y poner en marcha dos comités técnicos para CES resiliencia, el de Riesgo sísmico y el de Cambio Climático.

Un sector que avanza hacia un desarrollo sostenible de la mano de CES

Este trienio ha sido de un acompañamiento estratégico en el desarrollo continuo de CES, con la mirada puesta en la siguiente década. Hemos visionado todo el ciclo de vida de los edificios, anticipándonos a futuros escenarios y abrazando la economía circular como herramienta clave para optimizar el uso y demanda de recursos a lo largo del ciclo de vida de una construcción. Además, hemos fortalecido la articulación con actores clave del sector público, privado y academia, además de difundir la certificación en otros países del continente, lo que ha permitido expandir la influencia y relevancia de CES.

Visitar los proyectos, hablar con sus usuarios y constatar de primera fuente los positivos impactos sociales, ambientales y económicos, ha sido una experiencia profundamente motivante, conteniendo un abanico de proyectos, que abarcan desde proyectos menores a 700m2 hasta proyectos mayores a 20.000m2. No tengo dudas de que la certificación continuará fortaleciéndose, abarcando nuevas tipologías, enfrentando nuevos desafíos y adoptando requerimientos futuros, que afianzarán la ruta hacia la carbono neutralidad del sector construcción, debido a que CES cuenta desde sus inicios con una estructura resiliente y adaptable que facilita la mejora continua.

Es un orgullo haber podido contribuir activamente durante este periodo, presidiendo la certificación, a la consolidación y diversificación de CES, que hoy es una herramienta esencial para la sostenibilidad, asumiendo un liderazgo, en el sector construcción en Chile.

Chile avanza hacia la certificación sostenible en infraestructura aeroportuaria

Representantes de diversas instituciones se reunieron en el segundo Comité Consultivo del Estudio Básico “INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS DE PARÁMETROS PARA CERTIFICACIÓN DE PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA SUSTENTABLE”, para evaluar avances y compartir perspectivas sobre cómo integrar prácticas sostenibles en el diseño, construcción y operación de los aeropuertos en Chile.

En un esfuerzo por posicionarse como referente en sustentabilidad aeroportuaria, la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (DAP MOP) lidera un innovador estudio que busca sentar las bases para la versión específica CES Aeropuertos que aborde una infraestructura sostenible. Este proyecto es desarrollado en conjunto con diversas entidades públicas, privadas y académicas, marcando un hito en el desarrollo sustentable del país.

Durante el segundo Comité Consultivo del Estudio Básico “INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS DE PARÁMETROS PARA CERTIFICACIÓN DE PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA SUSTENTABLE”, expertos y representantes de distintas instituciones evaluaron avances y compartieron perspectivas sobre cómo integrar prácticas sostenibles en el diseño, construcción y operación de los aeropuertos en Chile. Las presentaciones estuvieron a cargo de la arquitecta Martita Molina, inspectora fiscal del Estudio de la Dirección de la DAP MOP, y de María Luisa Del Campo, asesora CES.

Martita Molina y María Luisa del Campo.

“Estamos muy contentos de haber realizado este segundo comité consultivo con una amplia participación y muchas consultas. Este estudio aborda distintas visiones, no solo de la Dirección de Aeropuertos, sino también de otras áreas del MOP y del sector privado. Es un paso clave hacia la certificación sostenible que esperamos concretar el próximo año”, destacó Martita Molina.

El proyecto no solo busca implementar medidas de eficiencia energética e infraestructura verde, sino también establecer una certificación que posicione a Chile como líder en prácticas sustentables a nivel regional. Según Margarita Cordaro, vicepresidenta de CES y representante del MOP, “generar una certificación aeroportuaria representa un avance increíble para Chile. Este trabajo, que reúne tecnología y la colaboración de especialistas, academia e instituciones públicas y privadas, marca un punto de partida en una especialidad maravillosa. Aunque aún queda camino por recorrer, lo logrado hasta ahora es una contribución significativa al desarrollo sustentable”.

Por su parte, el sector privado también ha jugado un rol crucial en este proceso. John Rathkamp, gerente de Sustentabilidad de Nuevo Pudahuel S.A., destacó los esfuerzos realizados para reducir el impacto ambiental de las operaciones aeroportuarias: “Estamos comprometidos con avanzar en la sustentabilidad del aeropuerto, no sólo entregando infraestructura de calidad, sino también reduciendo el impacto ambiental. Medidas como eficiencia energética, uso de energía verde certificada y puentes de embarque sustentables son parte de este esfuerzo por un futuro más sostenible”.

La importancia de este trabajo radica en su capacidad para incorporar innovaciones claves en el diseño y la operación de aeropuertos, como explicó Evelyn Reid, jefa de Edificación y Planes Maestros de la Dirección de Aeropuertos. “Este estudio nos permite integrar temas actuales de sustentabilidad como huella de carbono, net zero e infraestructura verde y azul. Estamos explorando nuevas soluciones que nos ayudarán a mejorar nuestros diseños y medir los avances en sostenibilidad, algo fundamental para el desarrollo de mejores proyectos aeroportuarios”, afirmó.

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, participó de esta instancia y comentó que “para el programa es muy importante la certificación CES Aeropuertos, y la inclusión de la economía circular en las certificaciones. Hay muchas oportunidades en la inclusión de materiales con atributos sustentables, como lo son los áridos reciclados y artificiales”.

De esta manera, el estudio continúa avanzando y se espera que en el próximo comité consultivo se consoliden más detalles sobre esta herramienta de certificación, que podría posicionar a Chile como líder en infraestructura sostenible en la región.

Enrique Browne: “Las plantas, los parques y plazas no pasan de moda”

La entrega del galardón que lo distingue como Profesional Destacados en los Premio CES 2024, nos permitió tener una conversación con el también Premio Nacional de Arquitectura (2010) y conocer de cerca algunos instantes clave de su carrera, en la que sobresale el icónico edificio Consorcio.

No solo los edificios protagonizaron la ceremonia de entrega de los Premios CES 2024. También hubo espacio para reconocer el trabajo de profesionales destacados por su aporte a la construcción sustentable en el país. Una de las distinciones recayó en el arquitecto y Máster en Planificación Urbana, Enrique Browne.

Dado que el arquitecto no pudo estar presente en la ceremonia, tuvo la gentileza de recibir a una delegación de CES en su propia oficina, ocasión en que se hizo entrega del premio. Lo recibió feliz y emocionado, más aún sabiendo que se trató de un veredicto unánime del Directorio CES.

La entrega del premio fue precedida de una amena conversación, en la que contó algunos detalles de su trayectoria a Paola Molina, Past President; Hernán Madrid, jefe de CES, y Romy Luckeheide, arquitecta de CES. Después de obtener el título de arquitecto y el Máster en Planificación Urbana con distinción en la PUC, continuó estudiando en Estados Unidos, ganó becas en la misma PUC, en la Fundación Ford, en la del Social Science Research Council y en la prestigiosa Guggenheim Foundation

Su carrera le ha significado numerosos premios. En 2009, la Unión de Facultades de Arquitectura de Latinoamérica (UDEFAL) lo distinguió como el Principal Referente de la Arquitectura Sustentable. El mismo año obtuvo el Premio Bicentenario por el Edificio Consorcio, ubicado en Santiago y reconocido por sus alcances bioclimáticos que mejoran la calidad de vida de los usuarios, aportan a la eficiencia energética y a disminuir la sensación de isla de calor. En 2010 recibió el Premio Nacional de Arquitectura, mientras que en el 2011 obtuvo el Premio Nacional a la Innovación Avonni.

En Chile, ha sido precursor del concepto de la doble piel vegetal, y es autor de emblemáticas obras, como el mencionado Edificio Consorcio, la Casa Caracola, la Iglesia Colegio Villa María, Sonda y las Oficinas Pioneer, entre muchas otras. Ha ejercido su vida profesional enfocado en aportar al entorno ambiental y social, con el que a través de sus obras logró una valorada interacción y resultado, siendo un aporte indiscutible no solo para los usuarios de sus edificios sino también para su entorno, la ciudad. 

“Hay dos libros, porque gracias a Dios los proyectos han sido bien publicados, en los que yo nada tengo que ver y que mencionan al edificio Consorcio como el primer edificio en el mundo en tener doble piel verde en altura”, relata, mientras muestra uno de los libros que menciona y que fueron editados por el Center for Buildings Habitats.

Llama la atención ver cómo la naturaleza se apropió del edificio de manera natural, formando un ecosistema.

Claro,  y tiene el beneficio de que funcionan (las plantas) de acuerdo con las estaciones, según si necesita luz, aire… Y otra cosa buena es que, a diferencia de edificios en que el verde es pegado al muro, en los que la persona de adentro no ve nada; en el Consorcio sí se ve el verde, eso me parece muy importante.

Y ha sido objeto de estudio. Desde el Laboratorio de Bioclimática de la Universidad Central, los alumnos iban a hacer mediciones y encuestas de la calidad de vida y salía muy bien evaluado.

La gente, gracias a Dios, lo quiere mucho; y eso me encanta. La felicidad más grande es que el cliente quede satisfecho, es como un cocinero que le da comida a gente y pucha, que queden contentos, que los comensales después te digan “oye, millón, de gracias, estaba delicioso”. 

Se ha transformado en ícono de Consorcio en cuanto a compañía.

Claro, es como el logo del edificio.

Enrique, y esta información usted la estudió, la investigó, se capacitó… ¿Cómo recibe está información y de manera tan temprana a nivel mundial?

(El arquitecto saca un libro, en este caso de su propia autoría, para ir repasando distintos proyectos en los que ha participado) Proyecté un edificio verde con 60 o 70 pisos de altura, con plazas adentro, y tenía agua, y los departamentos eran como casas, tenían árboles… Después seguí con las casas Parrones, los parrones eran estos, mira… y después este fue el primero que hice con doble piel. Hice estas pérgolas, son todas de circulación vertical en un eje, entra el sol por arriba, cae agua en verano… tienen 2 pérgolas y estas pérgolas tienen un espacio por fuera… esto es del año 74.

¿Cuál era su inspiración en esa época?

Mi padre tenía un campo, que era re malo como campo: no era tan grande, entonces nosotros, en la época de vacaciones, nos íbamos los tres meses y era la libertad total, íbamos a caballo a la playa, a las rocas, nos metíamos a hacer las cosas más peligrosas que hay, entonces, en la vida, esta combinación de campo con mar, de estar siempre en contacto con la naturaleza, siempre me gustó la naturaleza, fue por gusto.

Volviendo a Consorcio, ¿cómo fue la selección de esa planta o trepadora?

La hizo un hombre que es lo mejor que hay en este país para paisajes: Juan Grim. Yo confié en él, lo único que le dije es que teníamos que trabajar con hoja caduca por el paso de las estaciones, pero nada más, y aquí está la explicación de los tipos de formas que vimos. Mira esto primero dije. Bueno, quiero poner los parrones, pero horizontales de esos que le den sombra. Otra posibilidad era poner arbolitos, y después me decidí por la que conocemos.

¿Esa elección fue por el impacto visual que iba a tener? 

Bueno, la de los parrones se acomoda muy poco, primero tiene un problema con la rasante… y los árboles, tú sabes que está calculado la cantidad de árboles que tú tienes para arriba, tiene relación con las raíces, es decir, la cantidad de raíces que tú tienes abajo en la esquina es una cantidad muy grande, eso es tierra vegetal al final, entonces llega un momento que no resiste.

Se dice que los médicos tapan su errores con tierra y los arquitectos con plantas, ¿qué opinión le merece esa frase? 

La verdad de las cosas, yo no estoy tapando ningún defecto. Yo estoy buscando algo, de una manera que sea razonable, entonces, en invierno y en otoño, tú tienes seis meses con verde, seis meses con sol, ves la hoja cambiar de color, ves cómo cae… eso se busca.

¿Cómo logró instalar un proyecto como el de Consorcio en los 90, cuando era un poco mal mirado el verde en la arquitectura? 

Quería mostrarte algo respecto de lo que decíamos, de que la naturaleza se va tomando una arquitectura. Mira, yo creo que eso es muy bueno, un caso típico es el cerro Santa Lucía, el peñón con una serie de monumentos y escalinatas en la subida, yo a Vicuña Mackenna lo encuentro lo mejor que hay, pero hoy el verde se comió a los edificios, como dicen, eran eclécticos, diferentes tipos, y hoy un peñón verde, ¿por qué no? Además, lo hace atemporal, el edificio Consorcio se podría hacer 40 años atrás o 40 años más tarde, da lo mismo: las plantas, los parques y las plazas no pasan de moda, no tienen tiempo. Pueden cambiar los materiales de construcción, las formas con la moda, una arquitectura, pero el verde mismo no va a pasar de moda.

Y en el caso de Consorcio, ¿cómo fue la relación con el mandante?

Primero mostramos el proyecto al director de Consorcio, que, en ese momento, era de una compañía norteamericana. Aquí cayó bien, le fue bien a la proposición, pero en un punto los norteamericanos dijeron “no podemos aprobar una cosa así, que no conocemos hecha, no la hemos visto nunca, tenemos que ir a la central del banco”. Llevamos una foto que mostraba la situación de Santiago; y mostramos que la ciudad en los ochenta estaba llena de edificios. Había pisos que eran blancos y después tenían balcones, los balcones eran algo muy necesario para los chilenos, para poder tener algo en el espacio intermedio, tener algo en relación con la naturaleza. Esos balcones, que protegían del sol, eran de madera, como cortinitas. Bueno, con el tiempo la madera se ha reemplazado por las plantas interiores. La madera protegía del sol y al final, era como un sándwich de lechuga, con lechuga entre medio, y presentamos fotos de eso. Después de que dijeron que nos aprobaban, nos apoyaron en todo, hay que reconocer que Consorcio fue salvaje, soy amigo de toda la gente de Consorcio, desde la gente que trabaja en el subterráneo… bastante loco, así que bueno, entendieron que los chilenos necesitábamos el verde y se abrieron puertas para eso.

Después de una carrera tan destacada, que nos puso en lo más alto de la arquitectura mundial como país, ¿qué imagina para el futuro?

Mira, yo creo que la sustentabilidad y el tema energético, lo ecológico, lo sustentable, es algo que es tendencia mundial; entonces si uno lo ve en el automóvil, en la vida diaria, vamos a ver qué pasará con la inteligencia artificial también, pero esto se va a expandir y va a ser como el signo de los tiempos, igual que el signo de los tiempos en la época del siglo XX fue la industrialización y también la urbanización: la gente que vivía en la ciudad vivía mejor que en el campo, había migraciones… Ahora será distinto, primero la gente va a estar más en contacto con la naturaleza, va a cuidar más la naturaleza… Y las cosas casi sin forzarlas van a empezar a ir por ahí. A principios del siglo XX, realmente todo era industrialización y mecanización y hasta aquí el límite. Ahora vamos hacia otra cosa, entonces, de la época industrial a la época, no sé si me gusta ponerle nombre, pero se podría llamar “época digital sustentable”.