Ad portas de una nueva ceremonia del Premio CES, a realizarse el 9 de septiembre, conversamos con los primeros ganadores en la categoría Edificio Certificado sobre el trabajo que desarrollaron para haber recibido este galardón.Con 69 puntos logrados en su proceso de certificación, el edificio Centro de Día del Adulto Mayor de Punta Arenas obtuvo el primer lugar en la categoría Edificio Certificado del Premio CES 2019. Mandatado a la Dirección de Arquitectura del MOP Magallanes, por el Servicio Nacional del Adulto Mayor, el proyecto fue diseñado por el arquitecto Néstor Vásquez, con la asesoría CES de Pasiva y la colaboración del Idiem de la Universidad de Chile como entidad encargada de acreditar el correcto cumpliento de los requerimientos de la certificación nacional. Para este grupo, la coordinación fue un punto clave.
“Se realizó un trabajo muy coordinado con el asesor en eficiencia energética, que nos iba dando las pautas a cumplir, las cuales incorporábamos en el proyecto de arquitectura y especialidades. En muchos puntos, se tuvo que investigar para lograr encontrar los materiales, equipos y/o artefactos que nos hicieran cumplir con los requerimientos, ya que las pautas nos exigían comprobar la eficiencia de los elementos incorporados”, recuerda el arquitecto Néstos Vásquez.
Coincide el asesor CES, Rodrigo Tonda, con varios años de experiencia en la certificación multicriterio que engloba varios aspectos de la sustentabilidad y que, por consiguiente, engloba a una gran variedad de especialidades y profesionales. Todos ellos deben coordinarse en arquitectura, clima, aspectos sanitarios, paisajismo, cálculo, etc., por lo que “es fundamental que todos se encuentren en la misma sintonía y alineados en conseguir el objetivo de la certificación”, señala.
Gran parte del trabajo de los asesores CES consiste en coordinar todas las especialidades, desde la etapa más temprana posible, para evitar incompatibilidades entre ellas. Pero, ¿cuál fue la estrategia? Más allá de reducir el consumo de energía, había que certificar el grado de sustentabilidad ambiental del edificio y su capacidad de lograr niveles adecuados de calidad ambiental interior, con un uso eficiente de recursos y baja generación de residuos y emisiones.
“Comenzamos con la optimización del diseño arquitectónico pasivo, trabajando la envolvente térmica en términos de aislación de muros, cubierta y piso ventilado, tipo de ventanas y su relación con el muro lleno, aleros, orientación del edificio, etc.”, rememora Rodrigo Tonda. Con el mejor diseño pasivo se podía disminuir la demanda de energía para climatización. Además, iluminación y ventilación natural tuvieron un papel tanto en el bienestar de los ocupantes como en la eficiencia del edificio. “Quedó en evidencia la sinergia entre la arquitectura, lo eléctrico y el clima”, añade el asesor CES.
Para la oficina de Néstor Vásquez, el reconocimiento fue particularmente motivador. “Nos hemos dado cuenta que un esfuerzo adicional puede lograr un resultado que, efectivamente, aporta a nuestra comunidad y que ayudamos en algo a mejorar el medio ambiente. Pienso que debemos tomar conciencia los arquitectos y especialistas en general, de que estamos frente a un cambio climático de importancia global, que el consumo de combustibles fósiles ha aumentado significativamente, los recursos naturales como el agua están siendo disminuidos y estamos generando gran cantidad de desechos”, argumenta.
Por lo anterior, el arquitecto está convencido de que los proyectos deben expresar la preocupación por la compleja realidad y ser un reflejo de la sociedad que queremos, respondiendo a las necesidades locales, regionales, a nuestro clima y tradiciones y no a modas internacionales. “Rescatar lo simple y no mostrar la tecnología como un fin, sino como una herramienta para mejorar nuestra arquitectura que, en definitiva, es nuestro hábitat construido”, afirma Vásquez.
El reconocimiento a este trabajo colaborativo respondió a una metodología de trabajo y una buena gestión y coordinación, según Rodrigo Tonda, quien se sorprendió gratamente al recibir el mayor premio entre los proyectos construidos de tantos profesionales destacados del rubro. “Creo que lo que más nos deja este premio es la validación de una forma de trabajo. Lograr una asociación sólida con nuestros clientes basada en el compromiso mutuo y con el equipo de diseño, con objetivos y metas claras, es lo que creemos es la fórmula para un proyecto exitoso”, concluye el asesor CES.
Bomberos de CuncoVictor Sanhueza, inspector fiscal de la obra Edificio Bomberos de Cunco y Cristián Acuña, inspectorfiscal del diseño donde se obtuvo la PreCertificación fueron parte del equipo que consiguió el segundo lugar del Premio CES 2019. Según los profesionales de la Dirección de Arquitectura del MOP, Región de la Araucanía, fue necesario un detallado seguimiento de los procesos con estándares incorporados dentro del plan de aseguramiento de la calidad y la verificación de los detalles constructivos. Durante la ejecución de la obra, los arquitectos trabajaron en conjunto con la empresa contratista, capacitando a su personal y fijando los protocolos de control y seguimiento mediante cartillas de chequeos. Asimismo, incorporaron un plan de aseguramiento de calidad que abarcó las partidas críticas necesarias de controlar, para verificar que el proyecto se ejecutara según los parámetros de estudio y cálculo del proyecto, con estricto apego a los estándares declarados en la Pre Certificación.
“El premio fue un reconocimiento al trabajo iniciado hace 10 años, aproximadamente, por esta Dirección Regional al incluir la eficiencia energética como una especialidad a considerar en el desarrollo de los diseños de los cuales somos unidad técnica. Esto, con el fin de contar con edificios públicos con el mismo nivel de servicios energéticos que un edificio tradicional, pero con un menor nivel de consumo y costo energético, contribuyendo directamente al medio ambiente tanto por el uso racional de la energía como por la reducción de las emisiones de CO2, tema tan importante en nuestra región”, sostienen los inspectores.
Elige Vivir Sano Caldera
El Centro Elige Vivir Sano de Caldera inició su planificación adaptando los prototipos de la comuna, reconociendo su zona geográfica y las características climáticas. El diseño contempló estrategias pasivas como la reducción de evapotranspiración del proyecto de obras exteriores y paisajismo; la reducción en el gasto de iluminación con aporte directo de luz natural, con reducción significativa en los costos de climatización; además, de un emplazamiento y orientación que favorecieran la ventilación natural.
Según Ernesto Undagarín, jefe División de Infraestructura del Ministerio del Deporte, el reconocimiento que los ubicó como el tercer proyecto destacado en la primera versión de los Premios CES, responde a la visión sustentable del Ministerio del Deporte, en conjunto con el IND. “Buscamos aportar con obras que generen impactos positivos en la comunidad y este premio nos permite reforzar ese compromiso, generando una solidez en la Política Nacional de Infraestructura Deportiva, en la cual un porcentaje importante de sus recintos, en el mediano plazo, cumplirán con requisitos de sustentabilidad y eficiencia energética”, señala.
La iniciativa forma parte de un convenio firmado entre el Instituto de la Construcción y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
El Instituto de la Construcción acordó una propuesta de Plan de Trabajo 2018 con la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional (Ditec) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que busca el desarrollo de siete iniciativas relacionadas con el área normativa de la construcción.
Una de ellas dice relación con la primera parte de un estudio orientado a determinar niveles y estándares de sustentabilidad en edificios no residenciales, el que contempla el levantamiento del parque construido de edificación no residencial y los niveles de sustentabilidad que se han incorporado en su construcción. Esta iniciativa será llevada a cabo por Certificación Edificio Sustentable (CES).
En una primera etapa se realizará un análisis estadístico desde 1990 hacia adelante, para hacer levantamientos de las características de sustentabilidad de los edificios no residenciales del país, además de los que han incorporado CES, los Términos de Referencia estandarizados para eficiencia energética (TdRe) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y también de la información que sea posible levantar desde el Ministerio de Energía y desde la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE).
De esta manera, se podrán definir tres escenarios o niveles de incorporación de criterios de sustentabilidad: “uno tiene que ver con el nivel normal de incorporación, que es lo que tenemos definido ahora como nivel base o el edificio de referencia en CES. Luego, al otro extremo, un nivel que incorpora los criterios de sustentabilidad que han incluido los edificios que se están certificado, en el mínimo y el máximo”, cuenta Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable.
A esto se sumará un tercer nivel intermedio, relacionado con algunas características de sustentabilidad que ya se incorporan en los edificios en forma natural, como por ejemplo, el doble vidriado hermético (DVH) en edificios de oficinas, que ya es la práctica bastante habitual en la construcción en el país, entonces ya pasó a ser un nivel mayor al nivel de referencia.
Este trabajo constituirá la información para la actualización de las condiciones del edificio de referencia usado en CES y las bases de información para una futura propuesta de incorporación de algunos estándares de sustentabilidad para edificios no residenciales en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), los que deberan analizarse posteriormente.
Dentro de los evaluados por la certificación luego de al menos un año de funcionamiento.
Para evaluar en terreno las condiciones de los edificios certificados CES después de al menos un año de funcionamiento, el jefe de Certificación Edificio Sustentable, Hernán Madrid, ha visitado hasta el momento tres instalaciones en el sur del país: el edificio de la PDI de Puerto Montt, la sede de Osorno de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la Escuela Manuel Anabalón Sáez de Panguipulli.
De los tres, el edificio de la PDI es el que presenta un menor consumo energético, alcanzando aproximadamente 16 kWh/m2 al año, abastecidos por energía eléctrica – el edificio cuenta con un sistema de bomba de calor con intercambio en base a agua obtenida desde la napa – y a un gasto aproximado de $5.200.000 al año.
Esto hace que las instalaciones, en general, tengan un excelente funcionamiento y sean altamente eficientes en términos de calefacción, mientras que en iluminación, equipos y otros aspectos el nivel de eficiencia es alto, pero no a un nivel comparable, ya que la mayor parte de los esfuerzos estuvieron focalizados en los requerimientos de calefacción, de acuerdo a lo que pudo analizar el jefe de CES.
Respecto a las condiciones de funcionamiento, los usuarios de los cinco pisos del edificio coincidían en que la temperatura era la adecuada; no obstante existían algunas pequeñas diferencias entre el piso 1, que se percibía un poco más frío, y el piso 5, que es un poco más caluroso, principalmente por el efecto de las ganancias solares.
En segundo lugar, la sede de Osorno de la CChC, certificada en 2014, presenta también una muy buena calidad de ambiente interior, con temperaturas dentro del rango de confort durante todo el año. Asimismo, el edificio puede funcionar con iluminación natural de septiembre a marzo y no presenta molestias en los usuarios por el ruido exterior. En tanto, “el consumo de calefacción ha llegado al orden de $ 63.000 anuales y un consumo aproximado de entre 30 a 34 kWh/m2 año”, explica Hernán Madrid, jefe de CES.
Y en la Escuela Manuel Anabalón de Panguipulli, que fue el primer establecimiento educacional en ser certificado CES, en 2015, los estudiantes manifestaron que se presentan temperaturas interiores adecuadas, incluso “los niños indicaron que las salas son ‘levemente calurosas’”, comenta Madrid.
También puede funcionar con iluminación natural entre septiembre y marzo, sin molestias por ruido exterior. Para calefacción de las áreas acondicionadas (no se calefaccionan todos los espacios), el recinto educativo tiene un gasto de unos $ 4.5000.000 al año, lo que equivale a un consumo aproximado de entre 33 a 37 kWh/m2 año.
Una comisaría y un Centro Deportivo Integral son los proyectos que recientemente han obtenido la certificación nacional.
La 8° Comisaría de Colina y el Centro Deportivo Integral de Lo Espejo han sido los últimos proyectos que han validado sus características de sustentabilidad y estrategias de eficiencia energética, obteniendo así la Certificación Edificio Sustentable.
El complejo deportivo de la comuna de Lo Espejo contó con la asesoría CES de los profesionales de la Consultora Latitud Eficiencia Energética, quienes -desde el inicio del proyecto- trabajaron junto a distintos especialistas, logrando “optimizar el diseño de espacios, la envolvente térmica, el porcentaje de ventanas, protecciones solares con un ángulo y porcentaje de perforación específico, entre otras medidas”, comenta la arquitecta Monserrat Bobadilla, y agrega que lo anterior contribuyó a alcanzar un edificio confortable térmicamente, con un excelente nivel de iluminación natural en espacios interiores, un alto estándar de calidad interior del aire, además de logar muy bajos consumos energéticos.
La profesional también destaca la incorporación de sistemas de climatización eficientes, de alto rendimiento, junto con un sistema de iluminación que considera luminarias de bajo consumo (LED). Lo anterior, a su juicio, les permitió reducir los consumos en un 43% respecto al caso de referencia según el estándar CES.
Asimismo, la integración de artefactos sanitarios y griferías de alta eficiencia fue fundamental para la reducción de un 60% en el consumo de agua potable en relación con la referencia de la certificación.
En términos de estrategias de eficiencia energética, el recinto de la Región Metropolitana cuenta con equipos de climatización (caldera de condensación y bomba de calor) e iluminación artificial de alto rendimiento y bajo consumo, además de un alto aporte de Energías Renovables no Convencionales (ERNC) por colectores solares para agua caliente sanitaria.
Sobre el impacto y aporte que este edificio entregará a sus usuarios, Bobadilla comenta que todos los habitantes de Lo Espejo podrán acceder a un espacio confortable, saludable y energéticamente eficiente. Este edificio sienta un precedente para futuros construcciones en la comuna y en el país, añade. “La optimización en el diseño y los bajos consumos del edificio permitirán una mejor mantención operación del mismo, por parte del municipio, lo que podrá ser apreciado directamente por los usuarios al pasar los años”, finaliza.
8° Comisaría de Colina
El proyecto emplazado en la zona norte de la ciudad de Santiago fue mandatado por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y Carabineros de Chile.
El recinto, que tiene distintos tipos de uso, tales como oficinas, zonas de pernoctación y salas de atención al público, tuvo como condicionante de diseño ser un edificio con enfoque pasivo, según comenta Matías Yachan, asesor CES. Y agrega que esto se debe a que el uso de energía de confort al interior se encontraría limitada por ser este un edificio público.
Respecto a los beneficios que un edificio con estas características tiene para los usuarios, el profesional señala que “la masificación de estructuras públicas con estándares de eficiencia energética son un ejemplo para la comunidad y demuestra que la preocupación por mejores estándares de confort ya son una realidad en el país”.
El jefe de la certificación recorrió los emplazamientos de la Universidad Austral de Chile y la Policía de Investigaciones.
En el marco de una visita a las regiones de Los Ríos y Los Lagos, el jefe de la Certificación Edificio Sustentable, Hernán Madrid, visitó tres de los proyectos que han obtenido la certificación nacional. Se trata de la Clínica Psicológica y la Sala Cuna Funcionarios, ambos pertenecientes a la Universidad Austral de Chile en Valdivia, y del Edificio de la Policía de Investigaciones de Puerto Montt.
Durante su estadía en Valdivia, Madrid tuvo la oportunidad de reunirse con los profesionales del Área de Infraestructura del plantel universitario, con quienes, además de visitar los edificios, pudo conocer las características y estrategia de sustentabilidad y eficiencia energética con las que cuentan.
En el caso de la Sala Cuna, entre las características que destacan se encuentran la aislación térmica, que tiene un espesor mayor en relación a un edificio “normal” construido por la Universidad y la incorporación de criterios de iluminación natural, en este caso, y por las características del edificio se incorporaron solar tubes para que la luz natural traspase desde el nivel del techo a ciertos recintos, comenta Madrid. A lo anterior se suma la temperatura interior del edificio, que aún sin calefacción e iluminación, permite percibir condiciones interiores muy favorables.
En términos de inversión y gastos, los profesionales comentaron que en relación a un edificio sin características de sustentabilidad, el incremento promedio fue del orden de un 7 a 8% y estos tenían que ver con el proceso de certificación y estrategias utilizadas.
Además, manifestaron el interés de seguir incorporando la Certificación Edificio Sustentable en los edificios que tienen en carpeta construir en los próximos cinco años. La estrategia de la UACh ha sido comenzar con proyectos de superficies pequeñas, de modo de ir incorporando los criterios en proyectos acotados, para luego en función de los buenos resultados obtenidos aumentar el metraje a certificar, pues, por ejemplo, el próximo edificio que construirán y que incorporará CES será del orden de los 5 mil metros cuadrados, señala Madrid.
Actividades en Puerto Montt
Durante su estadía en la Región de los Lagos, el jefe de la certificación se reunió con la Dirección de Arquitectura de Puerto Montt en una charla-taller en la que participaron una gran cantidad de funcionarios del servicio de esa ciudad y contratistas de buena parte de los proyectos que se están desarrollando en la región con la certificación CES.
La reunión, que se realizó en la sede regional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), estuvo marcada por la resolución de dudas y consultas. Desde la DA estas apuntaban a la incorporación de CES en las licitaciones, los plazos, costos y como esta conversa con los distintos hitos de las licitaciones. Y por el lado de los contratistas, las preguntas apuntaban a los aspectos técnicos de la certificación, centrados, en su mayoría, en los requisitos de iluminación artificial y en la información de las características formales de los productos.
Más tarde, Madrid se reunió con el Servicio de Salud de Reloncaví, cuyos profesionales se encuentran trabajando actualmente en el proyecto del nuevo Hospital de Puerto Varas, edificio de más de 70 mil metros cuadrados y de complejidad media, cuyo diseño está en etapa de desarrollo y que cuenta con la asesoría CES de Efizity. En esta reunión se dio la oportunidad de conversar sobre las etapas del proceso, sobre todo lo referido a cómo incorporarla en la licitación de la construcción. De acuerdo a lo conversado, el proyecto debería estar pre certificado para inicios del 2019, por lo que su inscripción se debería formalizar dentro de los próximos meses.
Policía de Investigaciones
Uno de los objetivos detrás de la visita al sur de Chile de Hernán Madrid era visitar el edificio de la Policía de Investigaciones, proyecto de la etapa piloto de CES y que recibió la pre certificación el año 2015 y al certificacion ese mismo año en diciembre.
Con un diseño del año 2005 sin la certificación a la vista y luego de casi 10 años de funcionamiento, el edificio en general tiene un buen funcionamiento y es altamente eficiente en términos de calefacción. En términos de iluminación, equipos y otros aspectos el nivel de eficiencia es menor, ya que la mayor parte de los esfuerzos estuvieron focalizados en los requerimientos de calefacción, señala Madrid.
El jefe de CES tuvo la oportunidad de entrevistar a usuarios de los cinco pisos del edificio y en promedio estos coincidían en que la temperatura era la adecuada; no obstante existían algunas pequeñas diferencias entre el 1°, que se percibía un poco más frío y el 5° piso, que es un poco más caluroso, principalmente por el efecto de las ganancias solares
En términos de consumo, es un edificio muy eficiente en calefacción, el gasto anual asciende a poco más de 5 millones de pesos en consumo eléctrico para calefacción -porque cuenta con sistema de bomba de calor en base a intercambio con uso de geotermia-, lo que en una superficie de más de 4 mil metros cuadrados equivale a un consumo del orden de los 17 KWh por metro cuadrado al año y en comparación a otros edificios certificados CES de la misma zona el gasto es menos de la mitad en este ítem.
De acuerdo a Hernán Madrid, el jefe del Estado Mayor de la PDI de Los Lagos se mostró muy contento de poder contar con un edificio eficiente y con todo lo que esto conlleva, en términos de el bienestar y confort de sus usuarios, y el gasto económico que implica
Finalmente, Madrid se reunió con personeros de la Universidad de Los Lagos, plantel que destaca porque los profesores están directamente relacionados con las áreas de infraestructura. En este caso, un profesor de la Escuela de Arquitectura y otro de la Escuela de Ingeniería son los responsables de los lineamientos para el desarrollo de los edificios de la Universidad.
De la conversación destacan el interés de la universidad por convertirse en Entidad Evaluadora de CES y la inclusión de la misma dentro de los proyectos que tienen planeado construir dentro de los próximos cinco años.
Representantes de Certificación Edificio Sustentable tuvieron la oportunidad de visitar en terreno los avances del centro hospitalario.
Luego de iniciar su construcción en enero de 2017, el Hospital Biprovincial Quillota Petorca avanza en su construcción, y hace unas semanas la presidenta del Comité Directivo CES Margarita Cordaro, Hernán Madrid y Gabriela Sabadini de la administración de CES tuvieron la oportunidad de recorrer las instalaciones y conocer en terreno los detalles de la implementación de la certificación nacional, gracias a la invitación de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas.
El recinto de más de 70 mil metros cuadrados, que está postulando al nivel Certificación Destacada, se caracteriza por una morfología pensada de manera que exista una relación hiperfuncional en la zona de la placa, que está trabajada en buenos patios de luz y en óptimas relaciones con el exterior.
En la ocasión, además de la visita a la obra, los representantes de CES tuvieron la oportunidad de reunirse con representantes de todos los proyectos de hospitales que gestiona la DA MOP a nivel nacional, en el marco de las reuniones mensuales de la cartera de hospitales.
Durante el encuentro, se discutió la operación de la certificación CES, su inclusión dentro de las bases, los plazos y visitas que se deben hacer durante el proceso de certificación.
El Hospital entregó el primer informe de evaluación de pre certificación. Actualmente, el proyecto se encuentra en el proceso de subsanación de observaciones emitidas en la primera evaluación de pre certificación entregada por la entidad evaluadora IDIEM.
Desde CES esperan poder seguir participando en estas actividades que permiten interiorizar de mejor manera la certificación nacional.
El Hospital Biprovincial Quillota Petorca es un proyecto mandatado a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas de Valparaíso por el Servicio de Salud de Viña del Mar – Quillota, es obra de la oficina de arquitectos Pine Arq & bbats – Tirado y está siendo asesorado por B-Green.
El establecimiento educacional destaca por el uso de envolvente térmica continua exterior.
El Liceo Experimental Artístico de Quinta Normal, cuyo diseño se encontraba precertificado CES desde 2015, ha certificado su construcción, completando así el proceso. El LEA formó parte del proceso de proyectos pilotos con que se dio inicio a la operación de CES el año 2015.
El edificio de 5.169 m2 tiene por mandate al Ministerio de Educación, el diseño corresponde al arquitecto Martín Hurtado y actuó como entidad evaluadora al DECON de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El LEA, gestionado por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP), aplicó estrategias pasivas, enfocadas en la orientación norte de todas sus aulas y en la aplicación de envolvente térmica continua exterior (EIFS de 5 cms y ventanas con DVH). Lo anterior permite que las aulas alcancen una temperatura dentro del rango de confort, sin la necesidad de calefacción.
A juicio de Claudia Valderrama, de DECON UC, es esta solución de aislación EIFS utilizada lo que hace distinto a este proyecto con respecto a otros y, por eso, se hizo hincapié en ella, junto con una muy buena supervisión de ejecución.
Asimismo, el LEA incluye un sistema solar térmico para generación de agua caliente sanitaria, también destaca su diseño acústico tanto en la aislación del edificio con el exterior como entre salas y pasillos, donde se imparten disciplinas como música y danza las cuales necesitan una aislación acústica correcta.
A ello se suman tasas de ventilación adecuadas y temperaturas interiores dentro del rango de confort, logradas de forma pasiva gracias a la orientación y dimensionamiento de los vanos e inercia térmica en invierno y ventilación cruzada en verano. Además, sistemas de celosías para evitar el deslumbramiento en fachada oriente y aleros en las ventanas con orientación norte.
Con ello se espera que este edificio entregue un mejor confort ambiental, lo que puede beneficiar a que “el rendimiento de los alumnos sea mejor, mejores resultados académicos y productividad de los profesores”, dice Valderrama.