MAO Arquitectos nos cuenta su experiencia con CES

Abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido para MAO Arquitectos y se han cumplido de manera muy natural. Dado que han desarrollado obras de infraestructura en todo el país, entienden los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas. Acá nos cuentan los principales aspectos de los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta.

Nuestra oficina, MAO Arquitectos, trabaja desde la arquitectura, una postura integral de nuestros proyectos. El análisis del encargo lo realizamos de una forma holística, sin perder de vista ninguno de los aspectos que debe tener un proyecto arquitectónico para lograr un resultado exitoso. Desde este punto de vista, nuestros arquitectos se han capacitado en diferentes especialidades como dirección de proyectos con eficiencia energética, diseño de paisaje, nuevas tecnologías y sistemas constructivos, BIM, etc., lo que permite abordar, desde el inicio del encargo, las diferentes perspectivas que se deben tener a la hora de proyectar y es, desde esa etapa, donde se analizan las diferentes variables de usuario, contexto, preexistencias y requerimientos para hacerlo.

En atención a ello, abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido en nuestros proyectos y se han cumplido de manera muy natural. Privilegiar las estrategias sustentables pasivas en la arquitectura, lo que debería ser siempre pilar central al proyectar, se alinea perfectamente con los requerimientos de esta certificación, la que promueve el cumplimiento de sus estándares por desempeño y no de forma prescriptiva, dejando en manos de los arquitectos, autores de la obras, la resolución del proyecto. 

El haber desarrollado obras de infraestructura a lo largo de todo Chile, nos ha dado la experiencia de entender los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas del país, las que son muy disímiles entre ellas, teniendo muchas veces, requerimientos casi opuestos, esto nos permite elaborar estrategias de arquitectura pasiva antes, siquiera, de elaborar un anteproyecto o modelar dinámicamente las edificaciones, permitiéndonos un desarrollo seguro del proyecto.

Los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta, son proyectos desarrollados por nuestra oficina con el modo de licitación del Ministerio de obras Públicas DS108, por lo que ya contaban con un anteproyecto de arquitectura aprobado por el mandante. Nuestra oficina tomó dichos anteproyectos, los desarrolló, adaptó y modificó según requerimientos CES, situaciones específicas del terreno, nuevos requerimientos del usuario, etc. La ubicación y orientación de las edificaciones, por lo tanto, estaba predeterminada, lo que nos llevó a tomar otro tipo de estrategias para enfrentar por ejemplo, radiaciones solares directas, iluminación natural, ventilaciones, etc.

DEMANDA DE ENERGÍA: TRANSMITANCIA TÉRMICA DE LA ENVOLVENTE Y FACTOR SOLAR MODIFICADO

La envolvente de los edificios se planteó de una forma muy diferente en ambos casos, el primero ubicado en la ciudad de Limache, tenía requerimientos de calefacción en invierno necesitando de una envolvente térmica continua de las características especificadas en el proyecto, sin embargo, el segundo, ubicado en la ciudad de Antofagasta, contaba con temperaturas exteriores cercanas al confort térmico durante todo el año, lo que sumado a las ganancias térmicas interiores requerían de un edificio bien ventilado, que disipara las temperaturas, por lo que una envolvente térmica continua ocasionaría un sobrecalentamiento de los recintos interiores. Con el análisis efectuado, se llegó a la conclusión de que este edificio necesitaría de muy bajos consumos de calefacción y enfriamiento utilizando correctamente quiebravistas con el objetivo de eliminar la radiación solar directa, prescindiendo de aislaciones térmicas en paramentos verticales.

Subcomisaría La Portada, ciudad de Antofagasta

Por otro lado, ambos proyectos se ubican en zonas de alto déficit hídrico, por lo que el uso del agua de consumo humano y paisajístico debía ser reducida y usada en forma muy racional. Por ello se utilizaron artefactos y griferías temporizadas y de bajo consumo en baños y cocinas y, en paisajismo, se usaron especies vegetales nativas, de bajo consumo hídrico y de gran valor ornamental. Así también, respetamos las especies vegetales existentes en el terreno de la Prefectura de Limache (el de la Subcomisaría de Antofagasta era un sitio eriazo), haciendo modificaciones en los trazados viales internos para lograr este objetivo. Si bien no es un requerimiento CES aún, consideramos de gran valor el respeto a la vegetación existente y consideramos necesario adaptar los proyectos de arquitectura con el fin de lograr el rescate de la mayor cantidad de especies vegetales de valor.

ILUMINACIÓN NATURAL

La luz natural, por otra parte, no sólo cumple una función meramente práctica de iluminar los espacios interiores de las edificaciones, si no también, ayuda a bajar los consumos energéticos de las mismas al no utilizar iluminación artificial y además refuerza positivamente el estado anímico de sus usuarios. Es por ello la importancia de una buena autonomía lumínica donde el edificio pueda funcionar la mayor parte del día, donde hay horas luz, con iluminación natural. Ambos proyectos fueron estudiados para cumplir con este requerimiento, el que consideramos central en nuestros diseños por las razones antes expuestas. 





Autonomía lumínica Subcomisaría La Portada, Antofagasta.

Así, cada uno de los requerimientos CES, sobre todo los de carácter pasivo, como control de infiltraciones, ventilaciones, aislación acústica, etc., son abordados desde la Arquitectura, de manera integral, sin dejar de lado aspectos que son igualmente importantes en la habitabilidad de los recintos (como vistas, topografía, etc.), siendo esta certificación la que pone en valor el grado de sustentabilidad ambiental de las edificaciones, entendiéndola como la calidad del ambiente interior lograda con un uso eficiente de recursos con una baja generación de residuos y emisiones y, somos los arquitectos los llamados a promover e impulsar edificaciones sustentables que vayan de la mano con los objetivos de un desarrollo general sostenible.

Los planos, elevaciones y escantillones de estos proyectos se pueden descargar desde los siguientes links: 

Comisaría La Portada de Antofagasta
Planta Nivel 1
Planta Nivel 2 y Cubierta
Vistas 3D
Escantillones

Prefectura Limache

Planta 1º Nivel
Planta 2º Nivel
Cortes
Elevaciones
Escantillones

Estrategias para reducir la demanda energética en Campus Pto. Montt de U. de Los Lagos

Luminarias de alta eficiencia, griferías automatizadas, aislación térmica y paneles fotovoltaicos son parte de la propuesta sustentable del proyecto que busca obtener la certificación CES destacada.

A cargo de la oficina de arquitectura Chauriye Stäger Arquitectos y con la asesoría de Javier González, profesional asesor CES, el Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos destaca por su manejo de radiación solar exterior, control de vientos y lluvias. En su etapa de diseño, su estrategia pasiva principal consistió en la optimización del porcentaje de acristalamiento para todas las fachadas del edificio, según su orientación.

En este proyecto, la aislación térmica se planteó como un sistema continuo, con rotura de puentes térmicos para cada uno de los encuentros y salientes del sistema constructivo planteado. En tanto, el diseño de ventanas de piso a cielo, permitirá aumentar la autonomía lumínica de los espacios, llegando a un valor UDI del 63,7% para los recintos regularmente ocupados.

Las estrategias combinadas lograrán una reducción del 30% de demanda energética. En este contexto, se realizó un análisis de la matriz energética para determinar que la electricidad tenía un valor similar al gas, aunque, menor valor proyectado a futuro, además de ventajas ambientales en la reducción de CO2. 

Asimismo, para lograr una reducción del consumo energético se propuso un sistema de climatización combinado de bomba de calor aire – aire y VRV inverter, ambos con ventilación mecánica con recuperación de calor. Además, el proyecto de iluminación se trabajó con luminarias de alta eficiencia del tipo LED, circuitos diferenciados y sensores de ocupación en zonas de baja carga de ocupación, para lograr un consumo promedio de 5,8W/m2 para el edificio.

“Como Universidad de Los Lagos, hemos ido avanzando hacia la sustentabilidad con diversas acciones: la certificación Campus Sustentable del Campus Puerto Montt en el año 2016, la creación del programa ULagos Sustentable en el año 2017, el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional al 2030 (que considera a la sustentabilidad como uno de sus ejes fundamentales de desarrollo) y, actualmente, el proceso de elaboración de la Política de Sustentabilidad de la Universidad”, comenta Anita Dörner, vicerrectora del Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos.

Según Miguel Mansilla, encargado del Programa Campus Sustentable del Campus Puerto Montt, en lo concreto, la Universidad de Los Lagos integra la sustentabilidad en las diversas dimensiones que componen el quehacer universitario, entre las que se encuentran: Gobernanza Institucional, Academia (docencia e investigación), Cultura Universitaria, Vinculación con el Medio y Gestión Ambiental de Campus.

“Es en esto último, donde podemos mencionar avances importantes como: recambio de luminarias eficientes en edificaciones, la incorporación de estrategias de diseño con eficiencia energética y bioclimática en las nuevas edificaciones (sede Chiloé y prontamente en el Campus Puerto Montt), lo que ha permitido que la universidad pueda obtener la Certificación CES para los nuevos edificios desarrollados”, dice Mirna Brauning, encargada del proyecto de Infraestructura del Campus Puerto Montt.

Para cumplir con las exigencias de la Certificación Edificio Sustentable (CES), se incorporó un estudio de eficiencia energética y calidad medio ambiental. Éste entregará los lineamientos específicos para las instalaciones que están consideradas en el proyecto, explica Mirna Brauning. Se ha estudiado la reducción de la demanda energética a través del mejoramiento de la envolvente, abarcando los siguientes aspectos, tal como detalla Héctor Muñoz, inspector técnico de diseño del proyecto:

  • Optimización del porcentaje de acristalamiento por orientación de fachadas.
  • Aislación térmica del piso en contacto con el terreno
  • Mejoramiento térmico de los cristales.

De esta manera, se espera una reducción del 30% del consumo de energía en climatización, incorporando equipos recuperadores de calor y la generación mediante bomba de calor. Respecto de la iluminación, el proyecto cumple con que el 68% de los recintos regularmente ocupados tiene un 40% de iluminación natural.

“La reducción del consumo de agua se logra mediante la incorporación de artefactos de alta eficiencia usando grifería con control automático, logrando un ahorro de 42%”, indica Héctor Muñoz.

Como parte del compromiso de la Universidad con la utilización de energías alternativas, una superficie cercana al 20% de la cubierta, contará con paneles fotovoltaicos, los cuales además de proveer un aporte energético, tendrán un rol educativo dentro del programa de ingeniería. En el ámbito de las estrategias de ahorro de agua, el equipo de trabajo optó por la combinación de artefactos y griferías de alta eficiencia y la utilización de grifería con control automatizado de corte para los baños públicos.

“Actualmente, la Universidad de Los Lagos está ad portas de firmar el ‘Acuerdo de Producción Limpia Instituciones de Educación Superior (IES) Sustentable 2’, lo que permitirá que la institución siga transitando hacia la sustentabilidad en su gestión interna, en su diseño de infraestructura, en su vinculación con el territorio y principalmente en la formación de los futuros profesionales”, concluye Miguel Mansilla, encargado del Programa Campus Sustentable en Puerto Montt.

El impacto de la certificación CES en la arquitectura chilena

Oficinas de arquitectura que buscan certificar la sustentabilidad de los edificios de uso público valoran la metodología que ayuda a desarrollar proyectos que destacan por su confort, sustentabilidad y armonía con el entorno.

Múltiples disciplinas confluyen en el diseño y construcción de un edificio, donde los arquitectos se preocupan de diseñar considerando tanto aspectos funcionales como variables propias de la sustentabilidad que hoy demandan los usuarios y el medioambiente. Arquitectos de vasta experiencia en edificios de uso público nos cuentan su experiencia con la certificación CES.

Desde Arica a Magallanes, la trayectoria de Crisosto Arquitectos Consultores es amplia. Servicios médicos, establecimientos educacionales y edificios consistoriales destacan en la oficina liderada por el arquitecto de la Universidad de Chile Andrés Crisosto, quien hoy recuerda las dudas que se presentaron cuando recién comenzó a implementarse el sistema de certificación nacional. “Había que ir aclarando cómo funcionaba el sistema, cómo se inscribían los proyectos, cómo se validaban los trabajos realizados por el especialista. Ahora es un sistema muy consolidado entre los consultores que trabajamos con edificación pública, donde hay un fuerte trabajo de coordinación con los especialistas que asesoran”, señala.

Según Crisosto, en este camino el monitoreo es indispensable al ir incorporando elementos pasivos para lograr un mejor comportamiento ambiental. “Después, se va llegando a una solución técnica mucho más afinada que vendría a ser el detalle técnico de cómo es la envolvente; el detalle constructivo; cómo trabajan las ventanas y cómo se sellan; como se produce la ventilación natural; el sistema de clima dentro del edificio; y tantos temas que van convergiendo en el producto final, estructura y especialidades”, señala el arquitecto.

Armonía y funcionalidad

Como una verdadera orquesta, los especialistas se coordinan para hacer edificios eficientes que, en lo posible, no requieran ni enfriamiento ni calor; y que se adapten a climas tan extremos como los que se experimentan en el norte y el sur de Chile. “La idea es que el gasto en edificación pública sea sustentable, que ahorre energía. Mientras menos costo genere, menos costos operacionales habrá y eso es mejor para todo el país”, afirma Andrés Crisosto.

Con objetivos claros que apuntan al confort ambiental, la funcionalidad y la calidad, las consultorías se han ido complejizando, recuerda el arquitecto. “Hoy en día trabajas con softwares y puedes modelar; hay un trabajo interdisciplinario y muchos especialistas que han ido de la mano, trabajando con eficiencia energética y especialidades enfocadas en proyectos sanitarios, donde se preocupan de las aguas grises, la energía solar y muchas otras variables”, señala.

Para el arquitecto Cristóbal Tirado, hoy responsable del Centro Artesanal Coyhaique, proyecto emblemático de la Dirección de Arquitectura del MOP en Aysén, CES vino a sintetizar requerimientos lógicos vinculados a la climatización, el paisajismo y otros. “La eficiencia energética siempre se ha considerado, pero con la certificación CES hay que cumplir”, señala el profesional que ha puesto un fuerte énfasis en mejorar la acústica de los edificios y, por supuesto, en su funcionalidad. Esto último porque, “cualquier edificio tiene que ser como una silla que –por bonita que sea- no puede no funcionar porque es para sentarse”.

Según Tirado, en la arquitectura debe haber cosas bellas pero que funcionen en sus presupuestos, tiempos, diferenciación de flujos, sala de residuos, ventilación, claridad interior, etc. Y aunque la sustentabilidad siempre ha estado presente, hoy la gente es más consciente de ella. Un avance importante en este aspecto es el ahorro de agua logrado, tanto con la grifería como con los estanques de los inodoros que hoy consumen un cuarto de lo que consumían antes. “Es excelente que esté CES y genere exigencias. Pero ese ‘desde’ debiera haber estado siempre. La certificación permite tener un control de obras para que quien ejecuta no se pueda hacer el tonto en el proceso”, acota el arquitecto.

Una certificación cercana

Para Jorge Marsino de Marsino Arquitectos, donde se han especializado en proyectos de uso público de impacto social, la certificación CES ha permitido aterrizar las normas internacionales a la realidad chilena. “Diseñamos edificios de uso público que es necesario evaluar a través de una normativa de eficiencia. Antes las evaluábamos desde la LEED, que era muy engorrosa cara y compleja. Hoy todos los edificios son parte de la evaluación, que ha sido una buena iniciativa para nuestros mandantes, quienes han entendido que es una manera rápida y directa de certificarse. Ahora uno lo ve como algo cercano, práctico y bueno”, comenta.

Según el profesional cuyos proyectos han sido destacados en diversas bienales de arquitectura, la certificación es una manera de mostrar compromiso con el medioambiente y de lograr una infraestructura funcional y amigable, considerando las variables territoriales. “Ha sido una manera muy inteligente de aproximarnos hacia mejores indicadores y mayores compensaciones. A futuro me imagino que las escalas de valoración de los edificios nos van a permitir tener algunas ventajas comparativas, que incluso podrían ser tributarias; y la sofisticación nos va a permitir tener mejores desempeños”, concluye.

CES cierra el primer semestre con 25% de crecimiento en inscripciones

Un significativo aumento en el número de proyectos inscritos se registró a junio, en comparación con la misma fecha del año pasado. Además, CES avanzó en el trabajo relacionado con huella de carbono y economía circular.

La primera mitad del año tuvo un excelente cierre para Certificación Edificio Sustentable (CES), pues terminó con 39 proyectos inscritos: 27 precertificados y 11 certificados, lo que significó un alza de más de 25%, en comparación con la misma fecha del año anterior. Pero éste no fue el único hito relevante.

El convenio de colaboración con los Ministerios de Energía y de Obras Públicas continuó avanzando en sus iniciativas, entre las que se incluye la futura Calificación Energética de Edificios de Uso Público. Además, se ha trabajado en la nueva plataforma web y en una serie de mejoras al sistema de certificación. 

La extensión del Convenio permitió realizar nuevas acciones, como el “Estudio del estado del arte de definiciones de edificación cero energía neta y cero emisiones netas en el contexto regulatorio internacional”, lo que permitirá incorporar los conceptos de cero energía y cero carbono al modelo de certificación de edificios.

 Además, durante el primer semestre, se continuó avanzando en la ampliación de alcance para edificios existentes y en las bases para el desarrollo de la versión para aeropuertos, donde ha habido un trabajo colaborativo con la Dirección de Aeropuertos, con miras a actualizar y considerar nuevos parámetros en la certificación de los terminales de pasajeros, sus estacionamientos y accesos. “Existen requerimientos que hay que actualizar, relacionados con consumo de energía, agua y acústica. Éstos tienen que ser adaptados a la realidad de un terminal de este tipo”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid.

Economía circular

 Asimismo, en el contexto del trabajo con la Dirección de Aeropuertos del MOP, se abrió una línea de trabajo vinculada a la huella de carbono y otra relacionada con la economía circular. “El modelo de certificación cuenta con requerimientos asociados a un plan de gestión de residuos, pero también se visualiza el impulso a la reutilización de edificios. En el caso de los aeropuertos, quienes trabajen en los diseños, que incluyen las futuras ampliaciones, deberán recoger conceptos de economía circular y también tendrán que abordar la reutilización de material”, sostiene Hernán Madrid.

¿Lo que viene? En carpeta están la certificación para retail y la certificación para hotelería, que podrían comenzar el trabajo en 2022. Mientras tanto, CES sigue sumando asesores, evaluadores y proyectos que buscan precertificarse o certificarse para dar valor agregado a su obra, usuarios y medioambiente.

La experiencia de M&H Arquitectos con proyectos CES premiados

M&H Arquitectos ha desarrollado varios proyectos que están en el sistema de Certificación Edificio Sustentable. Dos de ellos, han ganado los primeros lugares en los Premios CES: la Escuela básica de Huitranlebu, en la categoría de edificio precertificado, en 2019; y la Comunidad Terapéutica Drogodependiente, en la categoría de edificio certificado, en 2020. En este artículo preparado por el arquitecto Gabriel Muñoz, explican cómo logran sus buenos resultados.

M&H Arquitectos es una oficina de arquitectura que desarrolla proyectos de una forma integral, dando énfasis en la incorporación de todas las disciplinas en el desarrollo del proyecto de arquitectura, desde el origen del proyecto y de forma simultánea, amplificando así el concepto del proyecto de una forma colaborativa.

El mandante y/o usuario da a conocer sus necesidades espaciales y/o funcionales, pero en otro ámbito se encuentra el contexto inmediato, el cual requiere que dichas necesidades estén vinculadas a este, con sus características y particularidades. De esta forma, la arquitectura deja de ser un objeto, para convertirse en un proceso simbiótico identitario.

Esta estrategia permite abordar una obra en Purén “Escuela básica de Huitranlebu”, que obtiene el Primer Lugar en categoría Edificio Precertificado y una obra en Puerto Montt “Comunidad Terapéutica Drogodependiente”, que obtiene el Primer Lugar en la categoría Edificio Certificado, utilizando la misma metodología, para un contexto diferente pero obteniendo los mismos resultados, (USUARIO + ESPECIALIDADES + CONTEXTO.)

De esta manera es como se comienza a desarrollar las estrategias proyectuales desde el emplazamiento y la orientación.

ESTRATEGIAS DE DISEÑO

Para comenzar, se aplica modelamiento termo dinámico con diferentes software, donde se definirán las materialidades, ocupaciones, ganancias y obstrucciones asociadas al proyecto. 

Simulación “Escuela Huitranlebu”.
Simulación “Comunidad Terapéutica Drogodependientes”.

Se realizan cuatro modelaciones con diferentes orientaciones de los edificios, para determinar el mejor emplazamiento de este, considerando; zonificación de las zonas térmicas, Horarios de operación, iluminación, ocupación, equipamiento, climatización.
Cargas internas de iluminación y equipos.
Rango de temperatura de confort.
Tasas de ventilación e infiltración. 

Se evalúan las estrategias de diseño pasivo pertinentes para cada proyecto mediante análisis psicométrico el cual presenta como estrategias de impacto más significativo el calentamiento solar pasivo, incorporación de envolvente térmica y la ventilación natural.

ENVOLVENTE TÉRMICA

En ambos casos se utiliza envolvente térmica continua para generar una mejor hermeticidad en el edificio, generando temperatura de confort en el interior de este.

Por ejemplo, en el caso de la Escuela de Huitranlebu, la envolvente térmica se compone de la siguiente manera:

  • LNV 160mm (Lana de vidrio de 11Kg/m³ de densidad), sobre cielo falso.
  • EPS 100mm (Poliestireno Expandido 2 Kg/m³ de densidad), en muros. 
  • 80mm de Poliestireno Expandido de densidad 30 kg/m³, bajo radier. 
  • DVH 6/12/4+4, según lo indicado en memoria acústica. 

CRITERIOS GENERALES DE ILUMINACIÓN NATURAL

Para el proceso de Precertificación y Certificación se evalúan los parámetros Factor Luz Día (FLD) e Iluminancia útil (UDI), (sin considerar los sistemas de iluminación activos), obteniendo para el caso de la Escuela de Huitranlebu, como resultado que el 100% de los recintos regularmente ocupados alcanza valores mayores a 60% para este último indicador, y para el caso de “Comunidad Terapéutica Drogodependientes” se desprende que para el 76% de los recintos regularmente ocupados, se alcanza a lo menos un 60% de iluminancia útil.

LOS PROYECTOS DE ILUMINACIÓN ARTIFICIAL logran bajas densidades de iluminación, por lo que logran la disminución de la demanda de energía base, en el caso de la Escuela básica de Huitranlebu, disminuye en un 56.9%, en el caso de “Comunidad Terapéutica Drogodependientes”, se considera una reducción de demandas de energía del 80%, esto debido principalmente a la utilización de luminarias LED en gran parte de los recintos regularmente ocupados, lo que reduce el LPD (lighting power density).

ESTRATEGIAS DE ENFRIAMIENTO PASIVO – PROTECCIONES SOLARES

En la imagen se indican las protecciones solares que incluye el edificio, siendo las principales aquellos aleros que se generan producto de la geometría del inmueble. Los aleros ayudan a controlar la ganancia solar y los posibles focos de sobre iluminación.

ESTRATEGIAS DE VENTILACIÓN

En ambos proyectos, se asegurarán las tasas de renovación de aire mediante el control del CO2. Se propone sistema de ventilación híbrido (mecánico – pasivo); con extracción general desde los recintos mediante ductos, rejillas y ventiladores; con entrada de aire fresco por plenum con prefiltro G4 en toma de aire.

– Reducción consumo de agua: Se propone la reducción del consumo de agua, principalmente mediante la selección de grifería de bajo consumo, lo que puede disminuir aproximadamente un 35% el consumo de agua.

Se instalarán perlizadores /aireadores en todos los puntos de consumo, en los que sea posible, con el fin de reducir los consumos. Toda la grifería que sea posible será temporizada, reduciendo el consumo. Todos los inodoros serán de doble descarga.

Apoyo solar en la generación de agua caliente: Se utilizarán paneles solares térmico, para calefaccionar el agua caliente sanitaria.

Debido a estas y otras estrategias utilizadas en el proyecto de la “Escuela Básica de Huitranlebu” esta obtuvo la precertificación CES con 81,5 puntos, “Certificación Sobresaliente”.

Dentro de las características de sustentabilidad que destacaron en el proyecto, se contó un 68% de reducción en la demanda de energía y de 21% en las horas de disconfort, además de 70% ahorro de consumo de agua.

Para el edificio “Comunidad Terapéutica Drogodependientes” obtuvo el mayor puntaje (63,5/100 puntos) durante el año 2019 en un proceso de certificación, alcanzando el nivel de Certificación Destacada.

Dentro de las características se destaca; el aumento significativo del confort térmico pasivo, con un 23% de reducción de horas de disconfort, un gran aporte de iluminación natural, con un 76% de la superficie con condiciones para funcionar solo con iluminación natural, una gran reducción de las demandas de energía para calefacción e iluminación, superior al 80%.

Los planos, elevaciones y escantillones de estos proyectos se pueden descargar desde los siguientes links: 

Cortes A-A, B-B, C-C Comunidad Terapéutica
Cortes D-D, E-E Comunidad Terapéutica
Elevaciones Comunidad Terapéutica
Planta Arquitectura Comunidad Terapéutica
Cortes Escuela Huitranlebu
Detalles Constructivos Escuela Huitranlebu
Elevaciones Escuela Huitranlebu
Escantillón Escuela Huitranlebu
Planta Arquitectura Escuela Huitranlebu

Centro de visitantes “Santuario de la Naturaleza Cerro Santa Inés”, proyecto emblemático

La edificación sustentable está en evaluación ambiental, pero se perfila como una obra única que conectará a los visitantes con la flora y fauna del lugar. 

Minera Los Pelambres es el mandante del proyecto de edificación que convivirá con bosques relictos (aquellos que quedan como vestigio de algún tipo de flora que alguna vez hubo en la zona y que en el presente solo está esa muestra de vegetación de lo que fue en el pasado) y la diversa fauna que habita en Pichidangui, Región de Coquimbo. En la Ruta HJ 17, Puente Huaquén Santa Inés, se levantará un edificio administrativo de 76 m2 que se complementará con caballerizas, un módulo de difusión y un patio de 300 m2.

Con una completa asesoría liderada por Álvaro Urrutia, consultor de eficiencia energética y diseño sustentable de WSP, el proyecto -en proceso de evaluación ambiental- contempla un piso con volúmenes geométricos amarrados con una sola cubierta. Destacarán en él el uso de madera, piedras de la zona y un impacto constructivo mínimo. Además, contará con un diseño eléctrico fotovoltaico independiente que lo hará completamente autónomo. “Los sistemas de iluminación minimizarán el consumo, deben ser muy eficientes para hacer rendir la capacidad de acumulación diaria de las baterías”, explica el arquitecto Álvaro Urrutia.

Ventilación natural, cristales termopanel y un techo que triangula el sistema fotovoltaico, mirando hacia el norte coronarán el edificio que no necesitará de una estructura adicional para alimentarse de energía. “Ha sido una gran oportunidad trabajar con Minera Los Pelambres. Es un proyecto que estaba lejos de la ciudad, por lo que era necesario que todo fuera muy eficiente y aunque es pequeño, es muy emblemático”, comenta el asesor CES.

El Santuario de la Naturaleza “Cerro Santa Inés” se localiza en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, comunas de Los Vilos y La Ligua, respectivamente, con una superficie total aproximada de 713,8 hectáreas (531,6 hectáreas en Valparaíso y 182,2 hectáreas en Coquimbo) y fue el 9 de marzo de 2018 cuando los representantes legales de Minera Los Pelambres ingresaron al Ministerio del Medio Ambiente la solicitud de declaración como santuario, lo que se declaró como tal en junio de 2020.

Ahora, Minera Los Pelambres estará a cargo de la administración del santuario para lo cual ha comprometido un financiamiento anual, con una inversión inicial para infraestructura de 1.500 millones de pesos, que se destinarán para la habilitación de accesos, senderos y centro de visitantes. 

Uno de los valores ecológicos principales del área propuesta radica en su importancia biogeográfica, por la presencia de bosques relictos de Aextoxicon punctatum (olivillo), insertos en una región semidesértica que sobrevive debido a la existencia de condiciones climáticas especiales, ya estos bosques son propios de la flora valdiviana.

El área registra un total de 243 plantas vasculares, de las cuales 100 son endémicas y 22 se encuentran clasificadas en alguna categoría de conservación. En el lugar, se pueden encontrar también 60 especies de aves, 8 reptiles, 11 mamíferos y 4 anfibios.

Plan de manejo

  • Programa de conservación de germoplasma: Para obtener muestras representativas de la variabilidad genética de la población de especies arbóreas presentes en los bosques del Cerro Santa Inés, además de almacenar semillas y abastecer, cuando proceda, el requerimiento del programa de investigación científica.
  • Programa de protección de recursos naturales: Busca establecer procedimientos para resguardar la integridad de los recursos existentes en el área protegida.
  • Programa de investigación: Su objetivo es generar conocimiento científico acerca de la autoecología y de la dinámica de regeneración de sus especies de alto valor de conservación.
  • Programa de educación e interpretación ambiental: Apunta a desarrollar en la comunidad una actitud positiva respecto de la conservación de los recursos naturales del Cerro Santa Inés, en particular del bosque relicto que está al interior del predio.
  • Programa de Administración, mantención e infraestructura: Con el objetivo de administrar esta área durante la operación.

Ficha técnica

  • Edificio Administración: 76 m2
  • Caballerizas: 114 m2
  • Módulo para difusión: 147 m2
  • Patio: 300 m2
  • Área Estacionamiento: 900 m2
  • Inicio licitación: Diciembre 2021
  • Inicio construcción: 3° trimestre 2022, y término 3° trimestre 2023
  • Arquitecto: Teodoro Fernández
  • Asesor CES: Álvaro Urrutia

Equipo CES visitó el nuevo Hospital Biprovincial Quillota-Petorca

Invitado por el Ministerio de Salud, CES pudo recorrer las instalaciones del edificio hospitalario mandatado por el Servicio de Salud Viña del Mar, que recibió la primera certificación “CES Hospitales”, tras integrar el diseño del edificio desde la etapa más temprana.⁣

Invitado por el Ministerio de Salud, el equipo de Certificación Edificio Sustentable, liderado por Hernán Madrid, jefe de CES, recorrió las instalaciones del nuevo recinto que integrará la red del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota. El proyecto cuya unidad técnica es la Dirección de Arquitectura del MOP Valparaíso y en el que trabajaron Sacyr y B-Green, posee más de 73 mil metros cuadrados construidos y representa un 594% de crecimiento en superficie en relación con el actual Hospital San Martín de Quillota, con seis pisos, en los que se distribuirán 282 camas, nueve pabellones, tres salas de parto integral, 24 salas de procedimientos, nueve boxes de emergencia, 15 cupos de diálisis y ocho boxes odontológicos.

“Las instalaciones son impresionantes por envergadura, superficie y estrategias de sustentabilidad. Los espacios, la iluminación, las vistas al exterior con patios centrales y las cubiertas verdes llaman enormemente la atención”, señala Hernán Madrid, quien pudo ver en terreno cómo se están haciendo las pruebas para el funcionamiento.

Además, el jefe de CES destacó la aislación acústica, que hace prácticamente imperceptible el ruido de la carretera que colinda con el hospital. En todo el establecimiento destaca la incorporación de los parámetros que para CES son relevantes en términos de diseño, incluso, en los espacios para niños. “La parte de diseño integrado funcionó bien. Fue un esfuerzo de todo el equipo de diseño y construcción. Lo vi con Sacyr cuando estaba en proceso, pese a que tenía características poco frecuentes para una obra de construcción, el avance fue rápido”, comenta Hernán Madrid.

Entre los dispositivos que ya ingresaron a las unidades de apoyo clínico, imagenología y pabellones se encuentran un resonador magnético, tomógrafo y mamógrafo del área de imagenología; equipos de anestesia, lámparas y mesas quirúrgicas de pabellones quirúrgicas, columnas de gases, además de equipamiento para las áreas de farmacia, anatomía patológica, medicina física y rehabilitación, esterilización y servicio dietético de leche, entre otros.

Los pilares de la sustentabilidad del Hospital de Alto Hospicio

Con la asesoría de B-Green, y la evaluación del Idiem, la obra construida por Sacyr buscó maximizar los beneficios económicos, ambientales y sociales de la región, garantizando eficiencia y confort a los usuarios.

Un nuevo recinto asistencial de 50.000 metros cuadrados tiene expectantes a los habitantes de Alto Hospicio y la Provincia del Tamarugal. Con una inversión superior a $84 mil millones, la construcción de Sacyr destaca por las estrategias pasivas y activas que se utilizaron para lograr la reducción del consumo de energía y agua potable. Además, el edificio -en etapa de Precertificación CES- ofrece óptimas condiciones de confort y manejo de residuos.

El coordinador de proyectos de B-Green, Fabián Guzmán, explica que el diseño envolvente de alta eficiencia del Hospital de Alto Hospicio responde a las exigentes condiciones de su emplazamiento en la zona norte litoral. Por eso, cuenta con un sistema de protecciones solares compuesto por lamas verticales equidistantes, que permite proteger de la radiación solar y posibles deslumbramientos al interior de los recintos del hospital.

  Según el arquitecto, el hospital pudo precertificarse debido a los ahorros en energía y agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos. Este modelo eficiente y sustentable deslumbra por su diseño paisajístico de vegetación de bajo requerimiento hídrico, que permite un significativo ahorro en la demanda de agua potable de hasta el 80%.

Lo más desafiante del proyecto, cuenta Fabián Guzmán, fue el diseño y construcción de un hospital de alta complejidad, lo que conlleva retos en la coordinación de especialidades y el diseño integrado de ellas, ya que permite maximizar beneficios económicos, ambientales y sociales. “El diseño del edificio -basado en un modelo eficiente y sustentable- garantiza condiciones de confort térmico, acústico y visual, lo que incide en el bienestar y la salud de los pacientes, del personal médico y administrativo; tanto en los procesos de recuperación como en las actividades laborales y de atención diarias”, comenta.

Según el especialista CES de B-Green, el diseño integrado de especialidades implica un proceso colaborativo entre proyectistas de las especialidades vinculadas a la eficiencia energética y la sustentabilidad. Por medio de él, se realiza un constante seguimiento, verificación y asesoría de los proyectos, a través de simulaciones virtuales, cálculos y evaluaciones prescriptivas. “De esta manera, se logran los máximos ahorros en energía, agua, confort ambiental interior y un óptimo manejo de los residuos”, señala.

Homogenización y modulación buscaron conseguir un óptimo funcionamiento y mantenimiento del Hospital Alto Hospicio cuya ubicación norte-sur da respuesta a esta homogeneización del proyecto. “Se aumentan las fachadas este y oeste, reduciendo las más singulares a la hora de resolver su protección solar y térmica, la norte-sur”, comenta Fabián Guzmán.

Al ubicar el proyecto perpendicular a la pendiente del terreno natural, se abre un acceso en la cota natural del proyecto, más alta para el acceso público a los accesos de urgencias y general, junto con un acceso para el estacionamiento y patio de camiones en la cota natural más baja del proyecto.

Ficha técnica

Ubicación: Alto Hospicio, Región de Tarapacá
Emplazamiento: Orientación Norte-Sur
Superficie total del terreno: 54.399.64m2
Superficie Construida: 38.753.81 m2
Paisajismo: 17.950m2
Capacidad: 235 camas, 7 pabellones quirúrgicos, 3 salas de parto integral, 12 sillones de diálisis, 7 sillones dentales, 18 box consultas médicas, 10 box profesionales, 14 de procedimiento y 9 de urgencias.
Constructora: Sacyr
Arquitecto: Bbats Consulting and Projects S.L.P
Asesor: B-Green
Entidad Evaluadora: Idiem
Fechas de ejecución: Mayo 2018- Agosto 2021
Características: Mitigación sísmica, fundación impermeabilizada del suelo salino, eficiencia energética, helipuerto.
Estructura: Hormigón armado, elementos complementarios acero.
Impermeabilización: Partida crítica para el buen funcionamiento del edificio.
Envolvente térmica: Envolvente de alta eficiencia, aislación, reducción puentes térmicos. 
Tabiquería perimetral: Tabiques + EIFS.
Protección solar: Lamas Verticales Fijas, Ventanas DVH Control solar.

¿Por qué la Araucanía tiene los edificios más sustentables de Chile? 

Envolventes térmicas de alto estándar, iluminación natural, sistemas de calefacción eficientes, materiales naturales y otras cualidades han llevado a la región a lograr el mayor número de proyectos postulados a la certificación CES.

El año pasado Temuco fue catalogada como la ciudad más contaminada del mundo, superando a grandes urbes como Nueva Delhi (India) y Beijing (China), que tienen casi 100 veces su población. Pero el triste dato que nos entregaron Bloomberg Green y la ONG OpenAQ, se contrapone con la edificación sustentable que está desarrollando la Región de La Araucanía, donde 57 proyectos han sido inscritos para obtener la certificación CES.

“Sin duda, el tema de la contaminación atmosférica por la calefacción basada en leña en Temuco – Padre Las Casas puede asumirse como uno de los detonantes de ese interés, pero creemos que contar con edificios con altos niveles de sustentabilidad distribuidos en toda La Araucanía demuestra que, aun siendo una de las regiones de Chile más rezagadas en varios aspectos, hay un gran interés por mejorar sustancialmente y destacar en el área de la edificación”, dicen Ernestina Bravo Zenteno y Mauricio Ramírez Molina de la Evaluadora 88 Limitada, especialistas en Certificación Edificio Sustentable.

Con igual interés observa este desarrollo la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI) y subgerenta de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT),  quien destaca el énfasis que la Región de La Araucanía está poniendo en la sustentabilidad y la innovación. “Hace más de una década que los temas de eficiencia energética se han ido incorporando con fuerza al mercado, desde el sector residencial hacia otros tipo de edificios. El tema está presente desde la universidades y hoy existen muchos profesionales que se han especializado en sustentabilidad. Con ello, se posibilita el diseño de proyectos que consideren atributos de sustentabilidad y puedan optar a la certificación CES”, afirma.

¿Qué caracteriza a estos edificios?

Según la arquitecta Katherine Martínez, en el sur de Chile, es posible visualizar un reconocimiento al territorio en que se emplazan los edificios. Además, éstos muestran un buen desempeño térmico, incluyendo diseño bioclimático, con arraigo cultural y, en algunos casos, con uso de materiales locales como la madera. 

“En la región hay experiencia previa y una trayectoria en la incorporación de medidas de eficiencia energética, tanto en la edificación pública como en la privada, y creemos que eso se ve claramente reflejado en la gran cantidad de proyectos inscritos así como en el ecosistema de sustentabilidad que existe ahí: asesores, oficinas de arquitectura, equipos técnicos de los organismos públicos, constructoras, centros de investigación, instaladores y proveedores de equipos o materiales especializados. Todos, en conjunto, permiten alcanzar de forma destacada o sobresaliente los estándares de sustentabilidad requeridos por CES”, complementan en Evaluadora 88 Limitada.

Igualmente, los asesores CES Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, valoran las cualidades paisajísticas, culturales y de biodiversidad en La Araucanía, que la convierten en un territorio interesante para conocer y habitar. “En ese aspecto, estos edificios con altos indicadores de sustentabilidad se insertan más respetuosamente en esos entornos tan destacables”, afirman.

Algunas de las cualidades transversales en estos proyectos son, según Evaluadora 88 Limitada, las siguientes:

  • Uso de envolvente térmica de alto estándar y superior a lo que se pide en CES.
  • Uso de sistemas de calefacción eficientes, alimentados por electricidad o biomasa.
  • Uso de sistemas de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor.
  • Uso de iluminación artificial de alta eficiencia e incorporación destacada de la iluminación natural.
  • Espacios interiores generosos y con mucha calidez, aptos para los días de invierno y siempre en contacto visual con su entorno.
  • Gran ahorro de agua en las instalaciones de agua potable.
  • Uso de materiales naturales, especialmente la madera como componente destacado en los proyectos.

Edificio Administración EPSA: el primer edificio sustentable de San Antonio

Precertificado en 2018, con un puntaje para nivel destacado, el recinto administrativo del puerto de San Antonio, ya se prepara para dar su siguiente paso en sustentabilidad: recibir la certificación CES.

Fue hace cerca de tres años cuando la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) optó por ingresar su edificio administrativo al proceso de precertificación de Certificación Edificio Sustentable. “Entre abril y septiembre de 2018, se trabajó en conjunto con el arquitecto Pablo Aguirre y la empresa asesora Pasiva Ltda. para la obtención de la precertificación del proyecto, efectuándose todas las adecuaciones y mejoras tendientes al cumplimiento de hito”, comenta el coordinador de Ingeniería de EPSA, José Aldunate Rivera. 

Con un fuerte énfasis en la optimización del consumo hídrico y energético y una clara preocupación por el manejo de residuos, EPSA ha demostrado la sustentabilidad ambiental de su edificio institucional, con adecuados niveles de calidad ambiental interior, uso eficiente de recursos y baja generación de residuos y emisiones. Luego de un exhaustivo trabajo en estas materias y de la revisión de los requerimientos establecidos en el Manual de Evaluación y Calificación, la empresa obtuvo su precertificación CES el 29 de octubre de 2018, logrando 55,5 puntos, lo que le permitiría optar al nivel de certificación destacada.

“La etapa de Certificación CES definitiva comenzó una vez obtenida la precertificación, también junto a la empresa Pasiva. Esto obligó a cumplir y documentar tanto los requerimientos establecidos para la etapa de construcción, como todas las modificaciones realizadas a la obra durante el proceso constructivo. 

En vista de esto, se trabajó de forma mancomunada entre arquitectura, inspección técnica de obras y Pasiva durante la ejecución de las obras, tanto para velar por el cumplimiento de los requerimientos como para realizar nuevamente los cálculos, incorporando las modificaciones realizadas durante el proceso constructivo buscando, mantener el puntaje logrado en la precertificación”, detalló el coordinador de Ingeniería de EPSA.

Actualmente, la empresa portuaria está en las últimas etapas del proceso de certificación, completando información referente a las modificaciones efectuadas para recibir la Certificación CES durante este año. Esa es, al menos, su próxima meta.

El edificio -que consta de cuatro niveles más un piso zócalo, en una superficie de 3.500 metros cuadrados, aproximadamente- vino a recuperar el espacio público, convirtiéndose en un edificio emblemático para la comunidad de San Antonio.