DAP MOP abre licitación de estudios para versión CES Aeropuertos

Abierta a fines de mayo, la licitación de la DAP MOP está planteada para poco menos de dos años de trabajo, iniciándose en agosto de este 2023, con un presupuesto de más de 500 millones de pesos a ejecutar por la Dirección de Aeropuertos.

Hace aproximadamente un año CES se encuentra trabajando con la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en el desarrollo de una versión CES Aeropuertos, lo que incluye la colaboración en varias acciones, como determinar los lineamientos y los estudios necesarios que se requerirían realizar para generar la información suficiente para poder desarrollar la versión.

Fue así como “se desarrollaron primero tres proyectos de la Dirección de Aeropuertos que no se certificaron, pero sí se pidió alguna evaluación en línea con la certificación, en los que se evaluaron condiciones de los requerimientos de la versión 1 de la metodología”, cuenta Hernán Madrid, jefe de CES. Dichos proyectos fueron el aeródromo Desierto de Atacama de Copiapó, aeropuerto Andrés Sabella de Antofagasta, y aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, de Punta Arenas. 

Con la información levantada, se plantea la necesidad de ajustar y calibrar el requerimiento de energía de la versión 1 de CES a la realidad de los terminales de pasajeros, así como los requerimientos asociados a consumo de agua, especialmente a reciclaje de agua y también el asociado a comportamiento acústico. Como explica Madrid, “lo que tenemos hoy es un control de nivel de ruido, pensado en ruido vehicular de calles y, en este caso, es más bien ruido de aeronaves, entonces también hay que darle una mirada distinta”. A ello se suma el punto de inteligibilidad de la palabra que está asociado a salas de clase y auditorios; y se debe dar la mirada desde la transmisión de mensajes desde altoparlantes de información a los pasajeros. “Esos tres temas: energía, agua y acústica, se requieren calibrar y ajustar a los requerimientos base del sistema de certificación”, precisa el ingeniero.

Segunda etapa de estudios

En una segunda etapa, se llevarán a cabo otros tres estudios relacionados con huella de carbono, economía circular e innovación, como electro-movilidad y uso de hidrógeno verde.

“En la versión 1.1 incorporamos la medición de reducción de emisiones de CO2 equivalente, huella de carbono de la operación de un edificio, entonces la mirada ahora es poder ampliarlo e incorporar también una evaluación en el ciclo completo de la edificación, incluyendo etapa de diseño con materiales y proceso constructivo, que es algo que aún no tenemos dentro de CES. Entonces, incorporaremos la huella de carbono de materiales y de proceso constructivo, además de la operación del edificio”, comenta el jefe de CES.

Por otra parte, en la metodología nacional se plantea incluir la economía circular, fundamentalmente, desde la lógica de formalizar las estrategias que ya usa la Dirección de Aeropuertos. “Principalmente, eso tiene que ver con dos temas: el primero es la reutilización de áridos para las pistas de aterrizaje, reutilización de materiales según la línea de acción en CES; y la segunda es reutilización de los propios edificios, porque parte de los contratos de concesión de aeropuertos condicionan a que con cierta cantidad de pasajeros, tienen que ampliar las instalaciones en el tiempo”, dice el profesional.

En ese sentido, puede ser posible que uno de los edificios se desarme y se construya uno nuevo, y ese desarmado se reubique dentro del mismo recinto aeroportuario, como, por ejemplo, un edificio para los bomberos o la DGAC. “Se reutiliza el edificio desarmándolo y volviéndolo a armar dentro del aeropuerto, entonces para eso, por supuesto tienen que existir las condiciones para que el terminal de pasajeros se pueda armar y desarmar. Esos son los dos ejes de la parte economía circular que van a tener el desarrollo de los estudios”, insiste.

Y en el punto de innovación, se incluye netzero carbono, netzero energía, incorporación de hidrógeno verde como combustible para los vehículos de transporte de maletas y pasajeros dentro del aeropuerto, y también incorpora elementos de electromovilidad en otros vehículos que no funcionan con hidrógeno verde, pero sí con electricidad. “Tenemos también planteado incorporar algo relacionado con la comunidad, algo de adaptación al cambio climático por medio de infraestructura verde y azul, que es uso del agua y áreas verdes como estrategia más amplia”, añade Madrid.

Licitación pública

Todo esto fue plasmado en la licitación abierta por la Dirección de Aeropuertos del MOP, para el desarrollo de los estudios necesarios. El segundo llamado se lanzó el 24 de mayo de 2023 y se espera que cierre a mediados de julio, con la intención de comenzar trabajando el mes de agosto. 

De esta manera, esta licitación está dividida en dos partes, una que son los tres primeros temas de actualización, adaptación y calibración de las metodologías que ya existen, y la segunda parte que son los temas que se deben desarrollar e incorporar como nuevos en la metodología CES. 

El trabajo que se está licitando está planteado para poco menos de dos años de trabajo, iniciándose en agosto de este 2023, con un presupuesto de más de 500 millones de pesos que va a ejecutar la Dirección de Aeropuertos.

Casos pilotos

En paralelo, se están desarrollando casos pilotos, que están siendo evaluados con la versión 1.1 de CES, como los aeropuertos de Rapa Nui, La Serena, la Antártica y Puerto Natales.

En paralelo al desarrollo de los estudios para la nueva versión del sistema de Certificación CES, se desarrollará el procedimiento habitual que involucra al Comité Consultivo primero y luego al (los) Comité(s) Técnico(s), para establecer en base a la información técnica específica los requerimientos en lenguaje de certificación.

“La intención es tener una primera versión hacia fines de 2024, pensando sólo en tres primeros aspectos, que es la actualización de las metodologías que tenemos. De modo que los puntos “nuevos” para CES, se hagan en una siguiente versión que incorpore todo, pensando que ese estudio lo van a terminar en la mitad de 2025 y la Dirección de Aeropuertos necesita tener próximamente una primera versión para poder ir certificando proyectos”, concluye Madrid.

La licitación está disponible AQUÍ.

CES lanzó actualización del Manual CES a través de una versión 1.1

La actualización se concretó tras año y medio de trabajo, gracias al aporte del Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, y a la participación de los profesionales de la industria.

Ya se encuentra disponible la versión 1.1 del Manual CES para edificios de uso público, que incorpora múltiples actualizaciones y ajustes en las metodologías y requerimientos del proceso de certificación con CES. Los ajustes tienen relación y están en concordancia con la Ley de Eficiencia Energética y la Ley de Cambio Climático, pero sin un nexo directo.

“No incorpora un cambio de visión y distribución entre las categorías, ya que, por ejemplo, las categorías de energía que pesaban del orden del 40% del total, sigue manteniendo ese porcentaje de relevancia dentro del modelo de certificación”, explica Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), quien añade que en esta versión solo se hicieron ajustes y adelanta que “en la versión 2 esperamos incorporar una redistribución de los pesos relativos y nuevas categorías”.

El jefe de CES señala que “en general, los procesos de certificación voluntaria como el nuestro se van moviendo y mejorando el estándar promedio de la construcción en el lugar donde se aplican. CES ha permitido alcanzar un cierto estándar, por ejemplo en la categoría de energía, que ha aumentado respecto a lo que teníamos hace siete años. Por ello, en la actualidad, ya no son tan desafiantes los niveles de eficiencia planteados en la versión CES 1.0, eso nos permite establecer que hay espacio para poder subir un peldaño y tener un poco más de exigencia en ese ámbito”, plantea Madrid, aunque reconoce que este escenario es solo para algunos requerimientos.

Cambios en la estructura

Dentro de los principales cambios de estructura está la creación de una nueva categoría de Innovación, que busca reconocer estrategias de sustentabilidad implementadas en el edificio, pero que no estén formalmente estructuradas en un requerimiento del sistema de certificación. Y también reconocer un comportamiento mejor que el nivel máximo definido para un requerimiento. 

Un segundo cambio en la estructura es la creación de la categoría Materiales y Residuos, la que reagrupa los requerimientos existentes relacionados, y que se encontraban distribuidos en otras categorías.

Requerimientos ajustados

En general, se realizaron ajustes en la metodología y en las exigencias de algunos requerimientos. Estos ajustes eran necesarios después de siete años con el modelo de certificación vigente y muchos de los aspectos modificados ya se han transformado en un estándar de construcción. Algunas de las principales modificaciones son:

  • Aumento de exigencias de requerimientos de energía.
  • Nuevo requerimiento de huella de carbono en la operación.
  • Residuos.
  • Paisajismo.

Zonas climáticas

Se incorporaron también cambios en las definiciones de las distintas zonas climáticas, lo que involucra varios requerimientos. Para esta versión 1.1 “se desagregaron zonas climáticas en las que contamos con antecedentes suficientes para constatar con una mayor precisión”, afirma Madrid. Por ejemplo, en la zonificación climática de Chile definida en la NCh1079, desde Puerto Montt al sur es la misma zona, “pero ahora tenemos datos suficientes para constatar que, tanto en características climáticas como en la latitud, tienen diferencias considerables para los requerimientos de la certificación. Un ejemplo es el acceso a la luz natural en Magallanes en relación a Aysén, las temperaturas a nivel de congelamiento, lo que afecta en los requerimientos de riego y paisajismo. Entonces, ese tipo de cosas se incorporaron dentro de la metodología de evaluación de los requerimientos”, precisa.

Como todos los desarrollos de CES, este proceso de actualización de la versión 1.1 se llevó a cabo a través del Comité Consultivo, que entregó los lineamientos y diversos Comités Técnicos, donde se evaluaron las propuestas de modificación de los requerimientos o ampliación. Luego, esta propuesta fue aprobada por el Comité Directivo. El financiamiento para el desarrollo de los estudios necesarios fue posible gracias al Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción.

Edificios certificados CES mandatados por la DA-MOP han mitigado 10.568 tCO2eq/año

Gracias a una medición que realizan desde 2018 la Dirección de Arquitectura del MOP y CES, se ha logrado establecer el ahorro en gasto de energía, así como la mitigación de CO2 que aportan al país los edificios certificados. 

La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, a través de Certificación Edificio Sustentable, ha logrado ahorrar 10.568 tCO2eq/año, desde 2018 a la fecha, sobre un universo medido de 38 proyectos. Lo anterior equivale al ahorro en gasto de energía de más de 20.000 viviendas en un año.

Esto ha hecho posible la mitigación de 10.568 tCO2eq/año, lo que en términos prácticos, equivale a carbono secuestrado de más de 5.000 hectáreas de bosque, según comenta Hernán Madrid, jefe de CES.

Este trabajo de medición incluye a todos los proyectos certificados y precertificados mandatados por la DA-MOP, y se hace a través de un levantamiento de los indicadores del sistema de certificación, incluyendo características como la demanda y consumo de energía. “Tenemos la información de reducción de consumo de energía en kWh/m2 al año comparada con la referencial. También el equivalente a nivel de emisiones y la mitigación en términos de porcentaje”, explica Madrid.

De esta manera, para la emisión de bonos verdes, se utilizan estos datos sobre los edificios ya certificados y, por lo tanto, en funcionamiento, por lo que “están mitigando, sumándose así las reducciones de CO2 equivalentes al año”, comenta el ingeniero.

Por ejemplo, la Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón Coquimbo, tiene una reducción de 65 toneladas de carbono equivalente al año. Si bien los proyectos precertificados se cuantifican también, no se consideran para el indicador de reducción de emisión, “pero sí hay una cuantificación del estimado para conocer cuántas toneladas va a mitigar cuando efectivamente se construya”, dice Madrid.

En total, los edificios certificados que han logrado ahorrar los 27.759.422 Kwh/año son los siguientes:

PROYECTOESTADO CESAHORRO TOTAL ENERGÍA kWh/m2 añoMITIGACIÓN tCO2eq/añoMITIGACIÓN %
Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón CoquimboCertificado166568%
Ampliación Escuela Formación de Carabineros Grupo OvalleCertificado6813878%
Liceo Alberto Gallardo Lorca PunitaquiCertificado368440%
Reposición Escuela Collín Alto, VilcúnCertificado281132%
Construcción Fiscalía Local de PucónCertificado2262454%
Reposición Dirección Regional del IND Región del MauleCertificado291373%
Reposición con Relocalización 2° Comisaría de Coronel, 2° LlamadoCertificado342656%
Reposición 5° ComisarÍa de QuirihueCertificado486093%
Reposición Tenencia de Carabineros Pinto ÑubleCertificado411589%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL BI PROVINCIAL QUILLOTA PETORCACertificado772.89441%
NORMALIZACIÓN HOSPITAL PROVINCIAL DE CURICÓCertificado552.72833%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL ALTO HOSPICIOCertificado2193.98838%

Siguiendo el camino de Europa en carbono neutralidad

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Lograr edificios carbono neutrales es una de las grandes metas de la industria de la construcción en Europa. De hecho, el continente tiene metas muy concretas de reducción de emisiones estimadas para 2030 y 2050. La industria es muy transparente con sus impactos y se ha concentrado en desarrollar soluciones innovadoras ligadas tanto a la metodología constructiva como a los materiales.

Por su parte, nuestro país presentó a las Naciones Unidas en abril de 2020 la actualización de su NDC, que plantea alcanzar la neutralidad de emisión de GEI para 2050, fijando como meta la emisión de 95 millones de toneladas equivalentes (MtCO2eq) para 2030.

Si queremos avanzar con decisión hacia la carbono neutralidad en nuestras edificaciones es una buena idea fijarnos en los que lo han hecho mejor. En este sentido, la Unión Europea muestra más avances en carbono neutralidad a nivel mundial.

Y es un área desde la que podemos apoyar con CES, a través de una herramienta para cuantificar las emisiones de huella de carbono, así como potenciar las estrategias que contribuyan a ese objetivo, por medio de direccionamiento en las cantidad de puntos de los requerimientos dentro del sistema de certificación. 

Una mirada reciente al respecto es la que se ha venido desarrollando con la Dirección de Arquitectura del MOP, con la cuantificación de emisiones durante la operación de los edificios y el desarrollo de versión CES Aeropuertos, en conjunto con la Dirección de  Aeropuertos, que incluirá con mayor fuerza los temas de cuantificación de huella de carbono en operación, incorporando, además, la huella de carbono durante el proceso completo de la edificación, por lo tanto incluirá los materiales y los procesos constructivos que se van a evaluar, junto con estrategias específicas que favorecen la reducción de la huella de carbono, por ejemplo, temas de electromovilidad y de uso de hidrógeno verde dentro de vehículos en los terminales.

Precisamente, el último punto es el que ha ido tomando más fuerza y que pude constatar en el aeropuerto de Lyon, Francia. Hoy, el uso de hidrógeno verde está incluido formalmente en la operación del recinto aeroportuario a nivel de vehículos. Es difícil que en un corto plazo los edificios operen con esta fuente de energía, pero sí con renovables a partir de energía solar.

El uso de energía renovable en el sitio contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono del sistema de operación. En el caso del edificio piloto de Punta Arenas, se veía que el impacto de tener generación fotovoltaica del 40% de la energía requerida,  tiene un impacto superior a la reducción del 40% en términos de emisiones.

Para llegar a la carbono neutralidad, el aeropuerto de Lyon ha añadido elementos que nosotros podemos incluso ampliar, por ejemplo, en Francia no hay impulso a que la calefacción sea a través de electricidad con bombas de calor, sino que a través de gas y avanzar hacia biocombustible. Pero acá, como tenemos un mayor potencial de uso de renovables, tenemos una mejor proyección pensando en la carbono neutralidad.

En nuestro país tenemos grandes posibilidades con las renovables y el uso de hidrógeno verde, que si los combinamos con el ejemplo de países con mayor desarrollo, nos permitirán avances mucho más rápidos y directos. El camino se ve bastante claro, aprendamos de los países más desarrollados y potenciemos nuestras ventajas locales para alcanzar la carbono neutralidad de manera efectiva.

Misión a Europa: jefe de CES recorre iniciativas carbono neutrales 

Hernán Madrid visitó una de las ferias de construcción más importantes del mundo en Francia y se interiorizó de las medidas adoptadas por el aeropuerto de Lyon, certificado carbono neutral.

Lograr edificios que no tengan huella neta de carbono es una de las grandes metas de la industria de la construcción europea, donde se han concentrado en desarrollar soluciones innovadoras ligadas tanto a la metodología constructiva como a los materiales. Eso fue lo que percibió el jefe de CES, Hernán Madrid, en su recorrido por la feria Batimat, en París, donde diversos expositores mostraron cómo están reduciendo la emisión de gases.

Materiales de origen biológico y reciclados destacaron en la muestra que estuvo abierta entre el 3 y el 6 de octubre en Francia, donde -según el jefe de CES- la orientación a la carbono neutralidad era notoria. “Los productos eran muy innovadores, había incluso un proceso de fosilización acelerado para convertir los residuos en elementos inertes y utilizarlos como materiales de construcción”, comenta Hernán Madrid.

En la feria Batimat, la declaración de los impactos ambientales y la reducción de la huella de carbono se abordaban como argumentos de venta entre las empresas participantes. “Las ideas que transmitían tienen relación con la reducción de las emisiones y las metas de reducción estimadas para 2030 y 2050”, detalla Madrid, quien destacó la transparencia de la industria en Europa.

De hecho, Francia lleva la delantera en el avance hacia la carbono neutralidad. “Se ve que de verdad se lo están tomando en serio y están avanzando en estos temas que están ampliamente incorporados. Además, están trabajando fuertemente en electromovilidad, equipamiento para el transporte, tecnología y uso de energía fotovoltaica”, dice.

Además de sus seis pabellones, la feria Batimat presentó un ciclo de conferencias centradas en la descarbonización, charlas internacionales y visitas guiadas.

El aeropuerto de Lyon

En medio del desarrollo de la versión aeropuertos de la Certificación Edificio Sustentable, conocer la experiencia de uno de los terminales más sustentables del mundo fue clave para Hernán Madrid. “Nos interesan los aeropuertos certificados net zero carbono y hemos estado mirando con especial atención la certificación Airport Carbon Accreditation (ACA) que entrega el Airport Council International (ACI), aún cuando aborda criterios que van más allá de los edificios, ya que tiene incorporada la operación aérea”, explica Madrid, quien pudo visitar el aeropuerto administrado por Vinci Airports gracias a la gestión de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas y del ACI Latinoamérica.

La empresa francesa ha tomado medidas importantes para la reducción de la huella de carbono, preocupándose a nivel de los edificios de la eficiencia energética tanto con estrategias pasivas y activas, la incorporación de biocombustibles en reemplazo de los combustibles tradicionales en la flota interior, incorporación de energías renovables fotovoltaicas y la disminución de emisiones por gestión de algunos procesos aéreos, como son las aproximaciones de los aviones antes del aterrizaje. “Las emisiones que no han podido ser reducidas son compensadas para llegar a cero, con un programa de trabajo con la región de Auvernia-Ródano que incluye reforestación con vegetación nativa”, concluye el profesional.

Hospital Quillota Petorca es certificado como el primer hospital sustentable en Chile

El edificio ahorra un promedio de un 36% de energía anual en todos los usos del edificio: sistema de calefacción, refrigeración, ventilación, motores, iluminación artificial, equipamiento interior, entre otros.

Con la presencia de autoridades de la zona, el nuevo Hospital Biprovincial Quillota Petorca fue certificado como el primer Hospital sustentable en Chile por parte del CES, sistema de certificación desarrollado en Chile, que busca mejorar la calidad de vida de quienes habitan edificios de uso público, tanto de financiamiento público como privado.

En un sencillo acto, se desplegó una placa que acredita la categoría de sustentable, luego las autoridades asistentes hicieron un recorrido por las dependencias del Hospital, para conocer las distintas características que lo convierten en un recinto de esta índole.

El edificio ahorra un 36% de energía anual respecto de uno similar, con un estándar de consumo anual de energía en todos los usos del edificio: sistema de calefacción, refrigeración, ventilación, motores, iluminación artificial, equipamiento interior, entre otros.

Estrategias de ahorro energético:

El Hospital considera las siguientes estrategias para el ahorro energético: activas entre ellas:equipos de alta eficiencia en tecnología led que permiten un ahorro significativo de electricidad y alto estándar de iluminación; central térmica para climatización y calentamiento de agua con equipos de alta eficiencia, tales como intercambiadores de calor y calderas eléctricas; colectores solares para calentamiento de agua, iluminación exterior alimentadas mediante placas solares.  Y estrategias pasivas que consideran: envolvente térmica de alta eficiencia, cristales de control solar, cubiertas verdes y placas quiebra- sol.

Factores y características que fueron resaltados por el Subsecretario de Redes Asistenciales Fernando Araos Dattoli quien comentó que “este es sin duda un gran hito para nuestra red asistencial, y es un ejemplo de cómo tenemos que empezar a mirar nuestras construcciones a futuro, ya que además de construir con infraestructura moderna y con buena tecnología, puede ser de manera sustentable, con respeto y cuidado del Medioambiente, tema que hoy es urgente y también fundamental para nosotros como Gobierno”.

Al respecto, Haroldo Faúndez Romero, Director (S) SSVQ, señaló:“Es un hito para nosotros, ya que es súper importante que este Hospital sea el primero en el país en ser certificado como autosustentable. La idea de esto es que el impacto que tengan en el medio ambiente sea minimizado, racionalizado, que ese es el objetivo y también con ahorro de energía sin generar mayores externalidades. Pero esto también tiene una mirada al interior, en beneficio de nuestros usuarios, ya que este edificio autosustentable, sin duda, genera un valor a la atención que le presentamos a nuestros usuarios, y también a nuestros funcionarios, pues el trabajar, desempeñarse, en este tipo de infraestructura genera un adecuado clima y mejor servicio”

Paola Molina O’Ryan,  presidenta del Directorio de CES destaca: “ Este edificio fue trabajado desde la certificación y logró un nivel de destacado, esto requiere mucho esfuerzo por parte del diseño para poder lograr estos estándares y lo que esperamos desde la certificación, es que este sea el primer Hospital que se certifique dentro de muchos más que vengan, para que puedan aportar a la sociedad, en lugares que van a brindar una mejor calidad de vida y que a la vez, van a permitir que estas instalaciones ocupen menos recursos de los que se ocupan normalmente y que eso pueda ser redestinado en mejorar la infraestructura en otras partes del país y por último, también con la responsabilidad que esto requiere en estos tiempos en temas medioambientales, porque vamos a cuidar un bajo consumo de energía, vamos a generar pocas emisiones, vamos a lograr poco consumo de agua y vamos a generar pocos residuos”.

Finalmente, Omar Ogalde Bahamondes, Director (S) Hospital Biprovincial Quillota Petorca señaló: “Es un honor ser el primer Hospital en Chile en tener esta certificación. Esta certificación es una metodología de trabajo de ser mucho más eficientes con las energías renovables y eso requiere tener mayor empatía respecto a nuestro medio ambiente. Nos involucra, en nuestro quehacer diario, tener la conciencia y la perspectiva de cuidar nuestro medio ambiente”.

A la fecha, más de 400 edificios de todo Chile están trabajando con CES, impulsado por los Ministerios de Obras Públicas, de Vivienda y Urbanismo y de Energía, la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción.  Los beneficios de certificarse son, entre otros: edificios y ambientes construidos más sustentables, mejorar la calidad ambiental para los usuarios y la reducción de gastos, reducción de consumo de recursos naturales no renovables: energía, agua, materiales.

Fuente: Servicio de Salud Viña del Mar Quillota

MOP, Energía, Desarrollo Social y CES: avances en edificación sustentable en Magallanes

En la oportunidad, se destacaron las alianzas público-privadas que han permitido avanzar en mecanismos de fiscalización y certificación para gestionar diseño, construcción y operación de edificios con características sustentables. 

Una productiva reunión de trabajo sostuvieron en Punta Arenas la Seremi del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Magallanes, Dahián Oyarzún, el director regional de la DA-MOP, Jorge Cortés, junto a representantes de los ministerios de Energía y Desarrollo Social, el jefe Certificación Edificio Sustentable (CES), Hernán Madrid y la arquitecta jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección Nacional de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de CES, Margarita Cordaro.

En el encuentro, los especialistas conversaron sobre la sustentabilidad en la edificación pública, relevando las alianzas público-privadas que han permitido avanzar en mecanismos de fiscalización y certificación para gestionar diseño, construcción y operación de edificios con características sustentables.

Equipo DA-MOP junto con Margarita Cordaro y Hernán Madrid.

Luego de visitar dos edificios públicos -que cuentan con certificación CES-ejecutados por la Dirección Regional de Arquitectura del MOP, las autoridades constataron los avances de la construcción del gimnasio “18 de Septiembre”, que actualmente cuenta con precertificación y está trabajando para certificarse. “Gestionado por la DA Regional, el proyecto integral corresponde a licitación mediante el sistema de Pago contra Recepción (PCR), el edificio se encuentra en etapa de construcción”, explica Margarita Cordaro.

Con toda la envolvente terminada, el proyecto que presenta del orden de 75% de avance, albergará una cancha, graderías y espacios laterales para actividades de entrenamiento y apoyo al deporte. “Este es el segundo edificio con certificación que materializa la constructora Bravo Izquierdo. Al enfrentarse a este edificio, y como parte del aprendizaje del proceso anterior, pusieron énfasis en la documentación oportuna de los materiales y/o partidas relevantes para la certificación, de modo de contar de manera fluida con toda la información de seguimiento del proceso constructivo y no requerir ensayos adicionales. Se esfuerzan para tener toda la información disponible de manera clara para la entidad evaluadora, esto por supuesto requiere de un orden y gestión de información avanzado, lo que realizan con un sistema computacional específico que implementaron. De acuerdo a lo que nos comentaron, al comienzo representa un esfuerzo adicional pero con el paso del tiempo esta metodología de trabajo se integra al proceso normal y permite el acceso a información fácilmente”, comenta el jefe de CES, Hernán Madrid.

En opinión del ingeniero, el equipo de la Dirección de Arquitectura de Magallanes y los profesionales de la seremi de Obras Públicas han logrado conformar un equipo bien afiatado, y muestran experiencia trabajando en certificación CES. “Sus preguntas tuvieron que ver más bien con los procesos y la coincidencia o no de sus hitos y plazos propios de los contratos, así como detalles específicos de algunos requerimientos. Pero el macro de lo que involucra CES ya lo tienen plenamente incorporado en sus actividades”, detalla.

La sustentabilidad, que parte con la exigencia de la incorporación de estándares por la Dirección de Arquitectura del MOP en las licitaciones de diseño y obra, son medidos, evaluados y certificados por el sistema CES. “Su evaluación en terreno, nos permitió desarrollar un trabajo colaborativo, siendo notables los aportes que realizan los usuarios, su compromiso técnico y operacional y, en este caso, la gran participación de los profesionales de la Dirección de Arquitectura y de la empresa contratista”, señala Margarita Cordaro.

En tanto, Hernán Madrid, destaca que las visitas a regiones han permitido constatar el conocimiento cada vez más detallado respecto a los atributos que son relevantes para CES. “Nos alegra enormemente que la certificación haya ido permeando en los mandantes y las constructoras. Eso es súper positivo. La Dirección de Arquitectura del MOP, en términos de proceso, trabaja de maenra similar a una inmobiliaria, ya que recibe la solicitud, la desarrolla, la ejecuta y entrega al mandante, por lo tanto la operación no depende de ellos. Sin embargo, transmiten la conveniencia de que el edificio cuente, posteriormente, con el sello CES Operación para que se mantenga el nivel de sustentabilidad que se certificó”, acota.

  En este contexto, el diálogo con representantes de los ministerios de Energía y de Desarrollo Social se generaron espacios para que los presupuestos asociados a operación de edificios, con énfasis en todo lo relacionado con el consumo de energía y agua, puedan ser orientados considerando el sello plus operación de CES.

Edificios CES en el sur de Chile bajan consumo de energía hasta dos tercios

Los edificios que albergan a los CECREA de Castro y Valdivia, la Universidad de Los Lagos en Chiloé y la Comunidad Terapéutica de Puerto Montt, lograron altos estándares de eficiencia.

Las cifras no mienten. Comparativamente, los edificios que visitó el jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), Hernán Madrid, este verano, consumen muchísima menos energía que los datos de consumo de energía promedio a nivel nacional que dispone el Ministerio de Energía, considerando su tipo de uso. Esto, pese a estar ubicados en zonas del sur de Chile, donde las características climáticas hacen que la calefacción suela ser más requerida durante el año.

Con un consumo de 31 kwh/m2. año (kiloWatt hora por metro cuadrado al año) y una ocupación cercana al 50% por las dificultades de la pandemia durante el último año, el edificio de la Universidad de Los Lagos en Chiloé es uno de los proyectos más destacados a nivel de consumo de energía del sistema de certificación CES. Más aún, si se toma como referencia el consumo promedio de un recinto educacional que, en 2018, alcanzó aproximadamente 90 kwh/m2. año.

Igualmente, la Comunidad Terapéutica de Puerto Montt, que obtuvo el primer lugar en el Premio CES 2020, solo consumió 58 kwh/m2 en el último año. La cifra es significativamente más baja que el promedio de consumo nacional de los hospitales y oficinas, que alcanzan los 248 y 276 kwh/m2. año, respectivamente, que por sus condiciones de uso puede aproximarse a estas condiciones.

Por su parte, el edificio CECREA de Valdivia totalizó un consumo de 75 kw/h por metro cuadrado; mientras que el recinto que alberga al CECREA de Castro consumió 83 kw/h en el último año, considerando una ocupación cercana al 80% por las dificultades de la pandemia. Estos se comparan con el promedio de consumo de los edificios de oficinas (cercano en tipo de uso) que fue de 276 kw/h según los últimos registros del Ministerio de Energía (2018). 

“Comparativamente, todos estos edificios consumen menos que el promedio nacional. Los CECREA, por ejemplo, gastan apenas un tercio del consumo promedio de energía, aún cuando están en la zona sur en que presenta condiciones climáticas más exigentes. En ellos destaca el uso de calefacción con sistemas de bombas de calor con dispositivos de recuperación de calor”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid. 

Igualmente, el funcionamiento eléctrico eficiente en términos de iluminación. Por ejemplo, la Comunidad Terapéutica de Puerto Montt cuenta con lucarnas en gran parte de su superficie, que ayudan a privilegiar la iluminación natural, contando además con circuitos de iluminación sectorizados para encender y apagar según la ocupación.

“Los edificios de la zona sur requieren un consumo de calefacción importante. Por eso, nos alegra enormemente constatar que la utilización de estrategias de arquitectura y diseño lograron reducir tanto el gasto energético”, señala Hernán Madrid. 

La herramienta que certifica la eficiencia energética de los edificios públicos

La Certificación Edificio Sustentable evalúa, califica y valida el comportamiento ambiental de edificios de uso público en el país.

En 2012, se inició el diseño de la certificación de edificios sustentables, al alero del Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos, con el apoyo de Innova Corfo, y la colaboración técnica del IDIEM de la Universidad de Chile. Una década después, la Certificación Edificio Sustentable (CES) -que permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile- ha logrado un importante desarrollo, tras el inicio de sus operaciones, en 2015.

El sistema de certificación es accesible e idóneo. Está disponible a nivel nacional, para que un alto porcentaje de edificios de uso público pueda ponderar y jerarquizar variables según sensibilidad e interés local. “Al comienzo solo abordamos una pequeña cantidad de proyectos. Pero, con el paso de los años hemos tenido un crecimiento sostenido gracias a la confianza que hemos conseguido en el medio nacional que nos permite decir que al día de hoy más de 400 proyectos y edificios, en todas las regiones de Chile, se encuentran en alguna etapa del proceso de certificación”, explica el jefe de CES Hernán Madrid.

En este contexto, el ejecutivo valora las ampliaciones de alcance logradas, como es el caso de la versión CES Hospitales de 2017. “Hemos contribuido al país como herramienta, para que los proyectos llevados adelante por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas puedan incluirse en la emisión de Bonos Verdes que le permite al país recibir más recursos para proyectos sustentables”, afirma. Las estrategias donde pone mayor énfasis el sistema de certificación son las relativas al uso eficiente de energía. “La metodología permite evaluar la efectividad de las acciones adoptadas en un determinado proyecto o edificio, de modo de privilegiar las que sean más costo-efectivas, asegurando, mediante la evaluación técnica de una tercera parte independiente, que las estrategias incorporadas funcionarán”, concluye Hernán Madrid.

La certificación CES contempla verificación en terreno y acompañamiento durante la operación del edificio, para apoyar a quien administra del edificio de modo que éste alcance los niveles esperados en calidad ambiental y eficiencia en el uso de recursos.

En enero, el jefe de CES, Hernán Madrid, completó una gira que incluyó la visita a cinco edificios certificados desde Valdivia a Chiloé, en la que pudo constatar una reducción en el consumo de energía superior al 50% en cada proyecto.

En todos los edificios los usuarios destacaron sus condiciones de temperatura interior e iluminación natural, lo que cobra aún más valor considerando los climas de ciudades como Valdivia, Puerto Montt y Castro.

Fuente: La Tercera