Obras del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla se encuentran en etapa final

Este importante proyecto, ejecutado por el MOP a través de su Dirección de Arquitectura, alcanza un 99% de avance y tiene el objetivo de construir infraestructura acorde a la creciente demanda de la comunidad por más y mejores servicios.

Hasta la comuna de Tierra Amarilla llegó el Seremi Mauricio Guaita Juantok, junto al equipo de la Dirección de Arquitectura, para inspeccionar el avance del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla, proyecto emblemático de la comuna que alcanzó una inversión de $7.195.035.414 y que contará con la implementación de mejores servicios, así como la estandarización y dignificación en el cumplimiento de las labores que efectúan los funcionarios y funcionarias municipales.

En el lugar, el Seremi MOP, señaló, “estamos muy contentos con el gran avance que presenta esta importante obra, la que fue construida en 3 niveles, con una superficie total edificada de 3.838 m2, ejecutada por la Unidad Técnica de nuestra Dirección de Arquitectura. El nuevo edificio cuenta con distintos espacios donde se encontrará la Alcaldía, Secretaria de Planificación Comunal (SECPLA), Dirección de Desarrollo Comunal (DIDECO), Dirección de Obras Municipales (DOM), Finanzas, Educación, Tránsito, Servicios Higiénicos, Bodegas, entre otros”.

“La obra contemplo un sistema de plantas libres separadas por tabiques opacos y vidriados, y el volumen esta articulado por un patio de acceso con tripe altura, el cual se vincula con todos los niveles superiores, características que permitirán atender al público en espacios y dependencias acordes  a los requerimientos de la comunidad, mejorando considerablemente las condiciones de trabajo de los funcionarios municipales evitando con ello el actual hacinamiento, entregando así un mejor funcionamiento de las direcciones en un solo edificio Municipal”, agregó el Seremi.

Por su parte el Director de Arquitectura, Claudio Quiroga, indicó, “este proyecto se convertirá en una obra icónica para Tierra Amarilla por su tamaño, modernidad y aporte urbano, potenciando el centro cívico de la comuna y poniendo en valor su plaza de armas como antesala al acceso del recinto, con un inmueble de alto estándar de calidad que estará al servicio “para y hacia las personas” y que con su aporte arquitectónico abrirá nuevas opciones al crecimiento de la comuna”.

En el proyecto, además se destaca la aplicación de Sistemas de Eficiencia Energética Activos y Pasivos, convirtiéndose en un diseño que cuenta con Pre-Certificación CES (Certificación de Edificio Sustentable), reconocimiento técnico que entrega el “Instituto de la Construcción” a las edificaciones que cumplen con altos estándares de confort ambiental.

Guaita señaló, que “la obra se encuentra en la parte final de su ejecución, terminaciones y la puesta en marcha del proyecto de especialidades. Las principales partidas en ejecución corresponden a trabajos asociados a modificaciones, instalación de baldosas exteriores, paisajismo y obras de regadío, limpieza y acondicionamiento de recintos en general”

Para finalizar el Seremi MOP, informó, que “es importante destacar que de manera excepcional a la empresa contratista se le aplicó el “reajuste polinómico”, una de las medidas concretas del gobierno, el cual ayuda a empresas en riego inminente de incumplimiento o abandono de obra, debido al complejo escenario económico que se está viviendo a nivel mundial y que ha mermado de manera importante al sector de la construcción”.

Fuente: Tierra Amarillano

Ya está disponible la versión 1.1 del Manual CES

Tras un año y medio de trabajo y gracias al aporte del Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción, y a la amplia participación de los profesionales de la industria, se concretó la actualización del Manual CES.

Ya se encuentra disponible el Manual CES para edificios de uso público versión 1.1 versión 1.1, que incluye múltiples actualizaciones. Esta “no incorpora un cambio de visión y distribución entre las categorías, ya que, por ejemplo, las categorías de energía que pesaban del orden del 40% del total, sigue manteniendo ese porcentaje de relevancia dentro del modelo de certificación”, explica Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable (CES), quien añade que en esta versión solo se hicieron ajustes en las metodologías y requerimientos. Aunque adelanta que “en la versión 2 esperamos incorporar una redistribución de los pesos relativos y nuevas categorías”, asegura.

Si bien los ajustes tienen relación y están en concordancia con la Ley de Eficiencia Energética y la Ley de Cambio Climático, no hay un nexo directo. “En general, los procesos de certificación voluntaria como el nuestro se van moviendo y mejorando el estándar promedio de la construcción en el lugar donde se aplican. CES ha permitido alcanzar un cierto estándar, por ejemplo en la categoría de energía, que ha aumentado respecto a lo que teníamos hace siete años”, dice el jefe de CES.

Por ello, en la actualidad, ya no son tan desafiantes los niveles de eficiencia planteados en la versión CES 1.0, eso nos permite establecer “que hay espacio para poder subir un peldaño y tener un poco más de exigencia en ese ámbito”, plantea Madrid, aunque reconoce que este escenario es solo para algunos requerimientos.

Cambios en la estructura 

Dentro de los principales cambios de estructura está la creación de una nueva categoría de innovación, que busca recoger dos elementos, según explica Madrid: 

  1. Reconocer estrategias de sustentabilidad implementadas en el edificio, pero que no estén formalmente estructuradas en un requerimiento del sistema de certificación.
  2. Reconocer un comportamiento mejor que el nivel máximo definido para un requerimiento. 

El puntaje asociado a la categoría de innovación se considera como un puntaje adicional, no relacionado con los 100 puntos máximos que existen en el sistema, si no que se redistribuyen los puntajes de requerimientos considerados bonus.

Un segundo cambio en la estructura es creación de la categoría Materiales y Residuos, la que reagrupa los requerimientos existentes relacionados, y que se encontraban distribuidos en otras categorías, por ejemplo los requerimientos de Energía incorporada y el de Agua incorporada pasan a formar el nuevo ARQ.M&R 8 Declaración Ambiental de Productos (DAP).

Cambios en requerimientos 

En general, se realizaron ajustes en la metodología y en las exigencias de algunos requerimientos. “Se requería de estos ajustes, ya que llevamos 7 años con el modelo de certificación vigente y muchos de los aspectos modificados ya se han transformado en un estándar de construcción”, argumenta Madrid. Algunas de las principales modificaciones son:

  • Aumento de exigencias de requerimientos energía

El principal cambio es el ajuste al caso de referencia para la evaluación de demanda de energía, consumo de energía y confort térmico pasivo. Este ajuste implicó la realización de un estudio específico para calibrar los niveles de mejoras considerando el nuevo nivel base, que incrementa principalmente el estándar de transmitancia térmica de muros y otros ajustes menores.

  • Nuevo requerimiento de huella de carbono en la operación

Se incorpora un requerimiento específico relacionado con la determinación de la reducción de emisiones de CO2 equivalente, comparando el caso de referencia y el real de diseño, durante la operación del edificio.

Este requerimiento constituye el primer paso en la línea de incorporación de la huella de carbono, y esperamos en la siguiente versión, ampliar la mirada hacia el ciclo de vida completo de la edificación.

  • Residuos

Las variables asociadas a residuos se incrementa la exigencia, porque “ahora vamos a pedir un plan de gestión de residuos como requerimiento obligatorio. La incorporación de reciclaje o reutilización será parte del requerimiento voluntario y está definido en la metodología cuándo lo considerará como válido”, afirma Hernán Madrid.

  • Paisajismo

Este requerimiento incorpora una precisión en la metodología, específicamente en la contabilización del área de paisajismo del edificio, la que debe ser área verde excluyendo, por ejemplo, paseos peatonales o superficies duras sin vegetación. 

Por otra parte, se precisó que independientemente de la superficie que tenga el área verde, se debe cumplir con el requerimiento obligatorio. Además, el requerimiento se hace extensivo a todo Chile y no solo a las zonas con un cierto nivel de lluvia. 

Cambios en metodología 

Se incorporaron cambios en las definiciones de las distintas zonas climáticas, lo que involucra varios requerimientos. Para esta versión 1.1 “se desagregaron zonas climáticas en las que contamos con antecedentes suficientes para constatar que una mayor precisión”, afirma Madrid. Por ejemplo, en la zonificación climática de Chile definida en la NCh1079, desde Puerto Montt al sur es la misma zona, “pero ahora tenemos datos suficientes para constatar que, tanto en características climáticas como en la latitud, tienen diferencias considerables para los requerimientos de la certificación. Un ejemplo es el acceso a la luz natural en Magallanes en relación a Aysén, las temperaturas a nivel de congelamiento, lo que afecta en los requerimientos de riego y paisajismo. Entonces, ese tipo de cosas se incorporaron dentro de la metodología de evaluación de los requerimientos”, precisa.

Como todos los desarrollos de CES, este proceso de actualización de la versión 1.1 se llevó a cabo a través del Comité Consultivo, que entregó los lineamientos y diversos Comités Técnicos, donde se evaluaron las propuestas de modificación de los requerimientos o ampliación. Luego, esta propuesta fue aprobada por el Comité Directivo. El financiamiento para el desarrollo de los estudios necesarios fue posible gracias al Convenio de Colaboración Técnica y Transferencia de Recursos entre la Subsecretaría de Energía, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y el Instituto de la Construcción.

El Manual CES versión 1.1 está disponible AQUÍ.

Edificios certificados CES mandatados por la DA-MOP han mitigado 10.568 tCO2eq/año

Gracias a una medición que realizan desde 2018 la Dirección de Arquitectura del MOP y CES, se ha logrado establecer el ahorro en gasto de energía, así como la mitigación de CO2 que aportan al país los edificios certificados. 

La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, a través de Certificación Edificio Sustentable, ha logrado ahorrar 10.568 tCO2eq/año, desde 2018 a la fecha, sobre un universo medido de 38 proyectos. Lo anterior equivale al ahorro en gasto de energía de más de 20.000 viviendas en un año.

Esto ha hecho posible la mitigación de 10.568 tCO2eq/año, lo que en términos prácticos, equivale a carbono secuestrado de más de 5.000 hectáreas de bosque, según comenta Hernán Madrid, jefe de CES.

Este trabajo de medición incluye a todos los proyectos certificados y precertificados mandatados por la DA-MOP, y se hace a través de un levantamiento de los indicadores del sistema de certificación, incluyendo características como la demanda y consumo de energía. “Tenemos la información de reducción de consumo de energía en kWh/m2 al año comparada con la referencial. También el equivalente a nivel de emisiones y la mitigación en términos de porcentaje”, explica Madrid.

De esta manera, para la emisión de bonos verdes, se utilizan estos datos sobre los edificios ya certificados y, por lo tanto, en funcionamiento, por lo que “están mitigando, sumándose así las reducciones de CO2 equivalentes al año”, comenta el ingeniero.

Por ejemplo, la Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón Coquimbo, tiene una reducción de 65 toneladas de carbono equivalente al año. Si bien los proyectos precertificados se cuantifican también, no se consideran para el indicador de reducción de emisión, “pero sí hay una cuantificación del estimado para conocer cuántas toneladas va a mitigar cuando efectivamente se construya”, dice Madrid.

En total, los edificios certificados que han logrado ahorrar los 27.759.422 Kwh/año son los siguientes:

PROYECTOESTADO CESAHORRO TOTAL ENERGÍA kWh/m2 añoMITIGACIÓN tCO2eq/añoMITIGACIÓN %
Reposición Instituto de Rehabilitación, Teletón CoquimboCertificado166568%
Ampliación Escuela Formación de Carabineros Grupo OvalleCertificado6813878%
Liceo Alberto Gallardo Lorca PunitaquiCertificado368440%
Reposición Escuela Collín Alto, VilcúnCertificado281132%
Construcción Fiscalía Local de PucónCertificado2262454%
Reposición Dirección Regional del IND Región del MauleCertificado291373%
Reposición con Relocalización 2° Comisaría de Coronel, 2° LlamadoCertificado342656%
Reposición 5° ComisarÍa de QuirihueCertificado486093%
Reposición Tenencia de Carabineros Pinto ÑubleCertificado411589%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL BI PROVINCIAL QUILLOTA PETORCACertificado772.89441%
NORMALIZACIÓN HOSPITAL PROVINCIAL DE CURICÓCertificado552.72833%
CONSTRUCCIÓN HOSPITAL ALTO HOSPICIOCertificado2193.98838%

Siguiendo el camino de Europa en carbono neutralidad

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Lograr edificios carbono neutrales es una de las grandes metas de la industria de la construcción en Europa. De hecho, el continente tiene metas muy concretas de reducción de emisiones estimadas para 2030 y 2050. La industria es muy transparente con sus impactos y se ha concentrado en desarrollar soluciones innovadoras ligadas tanto a la metodología constructiva como a los materiales.

Por su parte, nuestro país presentó a las Naciones Unidas en abril de 2020 la actualización de su NDC, que plantea alcanzar la neutralidad de emisión de GEI para 2050, fijando como meta la emisión de 95 millones de toneladas equivalentes (MtCO2eq) para 2030.

Si queremos avanzar con decisión hacia la carbono neutralidad en nuestras edificaciones es una buena idea fijarnos en los que lo han hecho mejor. En este sentido, la Unión Europea muestra más avances en carbono neutralidad a nivel mundial.

Y es un área desde la que podemos apoyar con CES, a través de una herramienta para cuantificar las emisiones de huella de carbono, así como potenciar las estrategias que contribuyan a ese objetivo, por medio de direccionamiento en las cantidad de puntos de los requerimientos dentro del sistema de certificación. 

Una mirada reciente al respecto es la que se ha venido desarrollando con la Dirección de Arquitectura del MOP, con la cuantificación de emisiones durante la operación de los edificios y el desarrollo de versión CES Aeropuertos, en conjunto con la Dirección de  Aeropuertos, que incluirá con mayor fuerza los temas de cuantificación de huella de carbono en operación, incorporando, además, la huella de carbono durante el proceso completo de la edificación, por lo tanto incluirá los materiales y los procesos constructivos que se van a evaluar, junto con estrategias específicas que favorecen la reducción de la huella de carbono, por ejemplo, temas de electromovilidad y de uso de hidrógeno verde dentro de vehículos en los terminales.

Precisamente, el último punto es el que ha ido tomando más fuerza y que pude constatar en el aeropuerto de Lyon, Francia. Hoy, el uso de hidrógeno verde está incluido formalmente en la operación del recinto aeroportuario a nivel de vehículos. Es difícil que en un corto plazo los edificios operen con esta fuente de energía, pero sí con renovables a partir de energía solar.

El uso de energía renovable en el sitio contribuye significativamente a la reducción de la huella de carbono del sistema de operación. En el caso del edificio piloto de Punta Arenas, se veía que el impacto de tener generación fotovoltaica del 40% de la energía requerida,  tiene un impacto superior a la reducción del 40% en términos de emisiones.

Para llegar a la carbono neutralidad, el aeropuerto de Lyon ha añadido elementos que nosotros podemos incluso ampliar, por ejemplo, en Francia no hay impulso a que la calefacción sea a través de electricidad con bombas de calor, sino que a través de gas y avanzar hacia biocombustible. Pero acá, como tenemos un mayor potencial de uso de renovables, tenemos una mejor proyección pensando en la carbono neutralidad.

En nuestro país tenemos grandes posibilidades con las renovables y el uso de hidrógeno verde, que si los combinamos con el ejemplo de países con mayor desarrollo, nos permitirán avances mucho más rápidos y directos. El camino se ve bastante claro, aprendamos de los países más desarrollados y potenciemos nuestras ventajas locales para alcanzar la carbono neutralidad de manera efectiva.

Edificación pública puede disminuir el impacto de la construcción en el cambio climático

La Dirección de Arquitectura participó en un estudio que calculó las emisiones de CO2 durante todo el ciclo de vida de un edificio construido en Punta Arenas que destaca por su eficiencia energética, apreciándose las posibilidades de reducir su impacto dependiendo de la mayor o menor incidencia de factores como el transporte de materiales a la obra o la incorporación de sistemas de energía fotovoltaica.

El Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura participó en un estudio piloto que midió las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de un edificio público durante todo su ciclo de vida, con el propósito de establecer el impacto energético que tienen las fases de construcción, operación y desuso de un inmueble, así como evaluar los potenciales beneficios de incorporar variables que permitan reducir el impacto del inmueble sobre el medio ambiente.

La edificación considerada para esta medición fue el Centro de Día del Adulto Mayor de Punta Arenas, inmueble de 843 m2 construido por la Dirección de Arquitectura y que fue entregado en 2019, el cual ese mismo año fue reconocido como el edificio con mejor puntuación entre las construcciones del país que contaban con la Certificación Edificio Sustentable (CES). Entre otros factores, este edificio destaca por tener una envolvente capaz de soportar los requerimientos climáticos de esa zona geográfica y por contar con un sistema de climatización de bajo consumo energético.

El estudio, liderado por el Instituto de la Construcción y con la participación del MOP y del Ministerio de Energía, se realizó utilizando dos metodologías (RICS y Carbon Leadership Forum) y tres herramientas de cálculo (One Click, Rukaru y Ábaco Chile), las que fueron seleccionadas tras una revisión bibliográfica y evaluación comparativa de varias herramientas metodológicas y de cuantificación en uso actualmente a nivel nacional e internacional.

El análisis del ciclo de vida de esta edificación consideró los gastos energéticos vinculados a la manufactura de los materiales constructivos, su transporte a la obra, la construcción y equipamiento del inmueble y la operación, mantenimiento y reparación del mismo, así como las faenas relacionadas a la finalización de su uso tales como demolición y el transporte, manejo y disposición de los residuos.

De esta forma, considerando una vida útil de 60 años para el edificio, se pudo establecer una emisión total de 1.467 toneladas de CO2 equivalentes. De ellas, el 69% correspondieron a la energía consumida por el edificio durante su fase operativa, el 20% a la producción de los materiales y el 19% al transporte de ellos hacia la obra.

A partir de esta base (definido como Escenario 1), se establecieron distintos escenarios en los que se hacían variaciones de algunos criterios que pueden incidir en una mayor o menor incidencia ambiental del edificio:

Escenario 2: Ampliación de la vida útil del edificio desde 60 a 100 años. En este caso, la emisión total del inmueble alcanzaría a 2.173 toneladas de CO2 equivalentes, representando un 32% de aumento con respecto a la línea base. La etapa operacional del mismo sería aún más significativa dentro del total de emisiones, con un 78%.

Escenario 3Reducción del factor del transporte de materiales a la obra, estableciendo una distancia global de 1.000 kilómetros entre la obra y los lugares de extracción y producción de estos. En esta situación, la emisión de dióxido de carbono se redujo un 10% respecto al escenario base, alcanzando a 1.320 toneladas, gracias a que el factor transporte a la obra disminuyó en más de 58%.

Escenario 4Incorporación de un sistema de energía fotovoltaica capaz de generar el 40% de la energía eléctrica que requiere el edificio para su operación. En este aspecto, las emisiones totales caerían en 14% hasta 1.255 toneladas, principalmente porque las emisiones vinculadas al consumo energético durante la operación bajarían un 38%.

Escenario 5: Lograr energía neta cero mediante incorporación de un sistema fotovoltaico capaz de generar el 100% de la electricidad que requiere el edificio para su operación, además del uso de una bomba de calor en reemplazo de la caldera de condensación. En este caso, al reducirse a prácticamente cero las emisiones de dióxido de carbono durante la operación del edificio (solo habría emisiones por refrigerantes), el total de emisiones se llegaría a reducir en 57% hasta 635 toneladas.

La realización de este estudio resulta relevante en consideración de que el sector construcción es responsable de un 37% de las emisiones de CO2 a nivel global y que existe un compromiso por parte de Chile de reducir las emisiones del sector construcción con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad el año 2050. Con este desafío por delante, una de las primeras acciones a realizar es la definición y disposición de metodologías y herramientas de cálculo de huella de carbono a nivel masivo y alcance nacional para comenzar, lo antes posible, con el reporte de emisiones de CO2 de nuestras edificaciones.

Para profundizar al respecto, se puede revisar la siguiente infografía.

Fuente: DA-MOP

Las regiones siguen empujando con fuerza la sustentabilidad de sus edificios

En el último trimestre, la inscripción de proyectos de uso público creció 63% en comparación con los primeros tres meses del año y son las regiones distintas a la Metropolitana las más interesadas, pues acaparan el 78% de la torta.

Hogar de Ancianos “Padre Antonio Ronchi”.

La inscripción de proyectos de uso público que aspiran a obtener la Certificación Edificio Sustentable (CES) aumentó 63% en el último trimestre, si se compara con los primeros tres meses de 2022. La mayoría de ellos se emplaza en regiones distintas a la Metropolitana, las que representan el 78% del total de proyectos inscritos. En tanto, sólo el 22% del total se ubica en la RM.

“En el último tiempo destaca el interés de las regiones del Biobío y de Ñuble. En cuanto al tipo de proyecto, sobresalen los centros deportivos, debido a su envergadura, pues un centro de entrenamiento del tenis, por ejemplo, abarca más de 5.300 m2; también se inscribió un centro de entrenamiento de deportes colectivos y urbanos con 13.155 metros cuadrados; y otro espacio para atletismo con más de 7 mil m2”, comenta la arquitecta de CES, Romy Lückeheide. Sin duda, son buenas noticias para el mundo del deporte en el contexto de los Juegos Panamericanos 2023. 

Centro de Entrenamiento de Tenis y Deportes de Raqueta.
Centro de Entrenamiento Deportes Colectivos y Urbanos.
Centro Entrenamiento Atletismo.

Pero también los hay asociados a la agricultura, pues se inscribió el proyecto Laboratorio Regional SAG, mandatado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y ejecutado por la Dirección Nacional de Agricultura de la región de Ñuble, con más de 1.800 m2 de superficie.

Laboratorio Regional SAG.

Otra novedad entre los postulantes a la certificación CES es el Hogar de Ancianos “Padre Antonio Ronchi”, proyecto mandatado por el Gobierno Regional de Aysén, para Coyhaique, ejecutado por la Dirección de Arquitectura de la Región de Aysén.

Ministro MOP entregó detalles de avance de 4 hospitales en la Cámara de Diputados

El ministro de Obras Públicas, Juan Carlos García, expuso en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, sobre el estado de los proyectos de infraestructura mandatados a la Dirección de Arquitectura del ministerio, que corresponden a los hospitales de Alto Hospicio, Curicó, Quillota-Petorca y Quellón.

El titular de la cartera comenzó explicando las etapas que tiene el sistema de “pago contra recepción”, que es una de las dos modalidades para la construcción de hospitales. En este contexto, se explicó a las y los parlamentarios que la ejecución de la obra puede durar entre 3 a 5 años, luego la recepción provisoria puede durar hasta 12 meses (por lo complejo de estos casos, porque no es lo normal en el resto de los contratos MOP) para seguir con la explotación de la obra (período de garantía) y por último la recepción definitiva.

Al respecto, el ministro señaló que “la recepción provisional de un hospital significa que está la infraestructura lista o con observaciones. Desde ese momento hasta que esté en puesta en servicio para la ciudadanía puede pasar incluso un año. En ese año se pueden resolver observaciones y le permite al Ministerio de Salud proveer los equipos y el personal. Recién ahí llega la puesta en servicio para la ciudadanía. Cuando se termina la obra no significa que ha terminado el proceso y queda un tiempo que tiene cierta variación”.

Luego, el ministro García explicó la situación de cada uno de los hospitales:

1. Quillota Petorca:

Desde el término de la obra (junio 2021) hasta la puesta en servicio hay un plazo para resolver las observaciones. No significa que la obra esté abandonada. La autorización sanitaria definitiva se espera para octubre de 2022, y a finales del 2022 la obra podría ser puesta en servicio. Primer hospital certificado CES.

2. Hospital de Curicó:

Este es un proyecto mayor. La obra terminó en agosto del 2021, sin embargo la Contraloría estimó que las observaciones que había entregado la comisión no eran menores, sino que bastante significativas. De hecho, eran del orden de 16 mil observaciones. De ellas, no pocas observaciones eran de fondo. Ese proceso terminó un año después. Por lo tanto, ya se dio por recepcionado. Esperamos en noviembre de este año tener la autorización sanitaria, para que el primer trimestre del próximo año esté la puesta en servicio de la obra a la ciudadanía. Hospital certificado CES.

3. Hospital de Alto Hospicio:

Esta obra terminó en diciembre del año 2021. Se estima que por el tipo de observaciones y la complejidad del proyecto, en noviembre tendremos la recepción provisional para entregarlo al Ministerio de Salud. En marzo del 2023 podríamos tener puesta en servicio. Hospital certificado CES.

4. Hospital de Quellón:

La recepción provisional estará entre septiembre y diciembre de este año, mientras que en diciembre podríamos tener el inicio de explotación por parte del Servicio de Salud. Esperamos tener la puesta en servicio en abril del 2023.

Tras detallar el estado de los 4 hospitales, el ministro Juan Carlos García hizo una crítica a la forma como el Gobierno anterior comunicó el avance de estas obras: “Me gustaría hacer un alcance importante. Estos son proyectos largos, que duran entre 4 a 6 años, que superan a una administración. Muchos de estos proyectos se iniciaron en el periodo de la Presidenta Bachelet, continuaron con el Presidente Piñera, y los vamos a entregar con el Presidente Boric. Sin embargo, ha habido polémicas, sobre todo con los hospitales de Quillota-Petorca y Curicó.

Quiero ser bien responsable: una obra de este tipo no puede generar una falsa expectativa a la ciudadanía. El Hospital Quillota-Petorca, el 19 de noviembre de 2021 fue inaugurado por las autoridades, es decir, sólo cuando tenía la autorización sanitaria de infraestructura, no la autorización sanitaria completa. Lo inauguraron cuando la obra estaba lista, pero no estaba en condiciones definitivas para ser entregado a la ciudadanía”.

En la misma línea, el ministro García señaló que “en el caso del hospital de Curicó, se hizo una actividad parecida a una inauguración, con gente, el 7 de enero del 2022 a la que asistió el expresidente Piñera. A pesar de que se dijo que el hospital estaba terminado, la Contraloría indicó que las observaciones eran graves. En estas obras complejas, no puede ser que privilegiemos las puestas de placas y que termine siendo la ciudadanía la que está confundida, que no sabe cuándo va a poder ocupar su hospital. Estos puntos comunicacionales generaron confusión en la ciudadanía”.

Por último, el ministro destacó el trabajo conjunto que se ha realizado con el Ministerio de Salud (cuya ministra y subsecretario de Redes Asistenciales también estuvieron en la comisión), para destrabar las dificultades que las obras han ido presentando y poder entregar las infraestructuras lo más rápido posible a las distintas comunidades.

Fuente: MOP

MOP, Energía, Desarrollo Social y CES: avances en edificación sustentable en Magallanes

En la oportunidad, se destacaron las alianzas público-privadas que han permitido avanzar en mecanismos de fiscalización y certificación para gestionar diseño, construcción y operación de edificios con características sustentables. 

Una productiva reunión de trabajo sostuvieron en Punta Arenas la Seremi del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Magallanes, Dahián Oyarzún, el director regional de la DA-MOP, Jorge Cortés, junto a representantes de los ministerios de Energía y Desarrollo Social, el jefe Certificación Edificio Sustentable (CES), Hernán Madrid y la arquitecta jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección Nacional de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de CES, Margarita Cordaro.

En el encuentro, los especialistas conversaron sobre la sustentabilidad en la edificación pública, relevando las alianzas público-privadas que han permitido avanzar en mecanismos de fiscalización y certificación para gestionar diseño, construcción y operación de edificios con características sustentables.

Equipo DA-MOP junto con Margarita Cordaro y Hernán Madrid.

Luego de visitar dos edificios públicos -que cuentan con certificación CES-ejecutados por la Dirección Regional de Arquitectura del MOP, las autoridades constataron los avances de la construcción del gimnasio “18 de Septiembre”, que actualmente cuenta con precertificación y está trabajando para certificarse. “Gestionado por la DA Regional, el proyecto integral corresponde a licitación mediante el sistema de Pago contra Recepción (PCR), el edificio se encuentra en etapa de construcción”, explica Margarita Cordaro.

Con toda la envolvente terminada, el proyecto que presenta del orden de 75% de avance, albergará una cancha, graderías y espacios laterales para actividades de entrenamiento y apoyo al deporte. “Este es el segundo edificio con certificación que materializa la constructora Bravo Izquierdo. Al enfrentarse a este edificio, y como parte del aprendizaje del proceso anterior, pusieron énfasis en la documentación oportuna de los materiales y/o partidas relevantes para la certificación, de modo de contar de manera fluida con toda la información de seguimiento del proceso constructivo y no requerir ensayos adicionales. Se esfuerzan para tener toda la información disponible de manera clara para la entidad evaluadora, esto por supuesto requiere de un orden y gestión de información avanzado, lo que realizan con un sistema computacional específico que implementaron. De acuerdo a lo que nos comentaron, al comienzo representa un esfuerzo adicional pero con el paso del tiempo esta metodología de trabajo se integra al proceso normal y permite el acceso a información fácilmente”, comenta el jefe de CES, Hernán Madrid.

En opinión del ingeniero, el equipo de la Dirección de Arquitectura de Magallanes y los profesionales de la seremi de Obras Públicas han logrado conformar un equipo bien afiatado, y muestran experiencia trabajando en certificación CES. “Sus preguntas tuvieron que ver más bien con los procesos y la coincidencia o no de sus hitos y plazos propios de los contratos, así como detalles específicos de algunos requerimientos. Pero el macro de lo que involucra CES ya lo tienen plenamente incorporado en sus actividades”, detalla.

La sustentabilidad, que parte con la exigencia de la incorporación de estándares por la Dirección de Arquitectura del MOP en las licitaciones de diseño y obra, son medidos, evaluados y certificados por el sistema CES. “Su evaluación en terreno, nos permitió desarrollar un trabajo colaborativo, siendo notables los aportes que realizan los usuarios, su compromiso técnico y operacional y, en este caso, la gran participación de los profesionales de la Dirección de Arquitectura y de la empresa contratista”, señala Margarita Cordaro.

En tanto, Hernán Madrid, destaca que las visitas a regiones han permitido constatar el conocimiento cada vez más detallado respecto a los atributos que son relevantes para CES. “Nos alegra enormemente que la certificación haya ido permeando en los mandantes y las constructoras. Eso es súper positivo. La Dirección de Arquitectura del MOP, en términos de proceso, trabaja de maenra similar a una inmobiliaria, ya que recibe la solicitud, la desarrolla, la ejecuta y entrega al mandante, por lo tanto la operación no depende de ellos. Sin embargo, transmiten la conveniencia de que el edificio cuente, posteriormente, con el sello CES Operación para que se mantenga el nivel de sustentabilidad que se certificó”, acota.

  En este contexto, el diálogo con representantes de los ministerios de Energía y de Desarrollo Social se generaron espacios para que los presupuestos asociados a operación de edificios, con énfasis en todo lo relacionado con el consumo de energía y agua, puedan ser orientados considerando el sello plus operación de CES.

Municipalidad de Chañaral acogerá a sus usuarios en un renovado espacio sustentable

Con una superficie edificada superior a los dos mil metros cuadrados, el nuevo edificio consistorial destaca por su techo semi transparente y los materiales nobles que se utilizaron en su construcción.

El nuevo edificio consistorial de Chañaral, cuya obra fue ejecutada por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, implicó una inversión de más de seis mil millones de pesos. Cofinanciado con recursos del Fondo Reconstrucción de Ciudades, asignado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) a la municipalidad y el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), el proyecto reemplazó la antigua edificación que fue gravemente dañada tras el aluvión de 2015.

“Luego del aluvión que afectó a Chañaral, el municipio debió trasladarse a instalaciones modulares, algo que mermó de cierta forma la comodidad de sus trabajadores y también de la comunidad que día a día se acerca a la municipalidad a hacer diversos trámites. La pronta inauguración de este nuevo edificio consistorial hará que tanto usuarios como trabajadores puedan tener un mejor espacio para desenvolverse”, afirma la alcaldesa de Chañaral, Margarita Flores.

El edificio cuenta con una superficie edificada de 2.040 m2 donde se utilizó la piedra, como elemento integral; y materiales nobles de la zona. El recinto cuenta con 985 m2 de estacionamiento subterráneo y bodegas y fue conformado en hormigón armado en los tres niveles. Su techo semi transparente facilita la observación del emblemático Faro de Chañaral.

“Entre los atributos arquitectónicos más destacables se podría mencionar la mampostería en piedra, que releva los elementos de material local. Además, la ubicación del edificio hace que se apodere de la pendiente de la cordillera, lo que también permite una visión inédita de la bahía desde los pisos superiores. En tanto, su cobertura de acero corten (autopatinable) hace que no le afecte la corrosión, algo importante si se considera que es una zona donde hay sol prácticamente durante todo el año”, comenta la alcaldesa de la comuna.

Gracias al trabajo de Crisosto Smith Arquitectos y la asesoría CES de Fernanda Soto, el edificio representa -según la edil Margarita Flores- el progreso que todos los chañaralinos y chañaralinas anhelan para la comuna. “De cierta forma, es significa también un regreso de la actividad cívica a ese punto de Chañaral, el cual durante muchos años fue el centro de la ciudad y donde ahora convergen diversos lugares como la Plaza de Armas, Biblioteca Pública, Centro de Formación Técnica, Fiscalía, y el propio edificio consistorial”, concluye la alcaldesa.

Los edificios que mejoran el confort de los pacientes en la Región de Coquimbo

El Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo ya cuenta con certificación CES, mientras que la posta El Divisadero de Punitaqui optará por la precertificación. En tanto, el Centro de Salud Familiar de Caren de Monte Patria se certificará cuando comience la construcción.

La Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas ha procurado fortalecer la gestión ambiental, territorial y de sustentabilidad en la ejecución de proyectos de edificación pública y patrimonial. En la Región de Coquimbo, destaca su gestión integral en el ciclo de vida de los proyectos, es decir, desde la prefactibilidad y el diseño hasta la obra.

Según Giancarla Gómez, jefe de la Unidad de Planificación de la Dirección de Arquitectura del MOP, se han creado instrumentos que se utilizan de acuerdo con la etapa en que se encuentre el proyecto. En conjunto, éstas conforman el compendio de instrumentos de gestión de la DA-MOP. Esto último a través de la exigencia de implementar un diseño arquitectónico pasivo, eficiencia energética y la evaluación y medición de la gestión a través de la certificación nacional CES.

“En términos generales, en los diseños se solicita una precertificación CES, en la etapa de ejecución, la certificación. En las licitaciones en modalidad de Pago Contra Recepción, que incluye diseño y ejecución, la Dirección de Arquitectura exige que el edificio obtenga la precertificación y certificación CES”, explica la arquitecta.

A la fecha, los proyectos de Salud que incorporaron CES, por mandato de la Dirección de Arquitectura son tres:

1. Reposición Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo, edificio terminado en mayo del 2021, con certificación CES.

Instituto de Rehabilitación Teletón Coquimbo.

2. Reposición Posta El Divisadero, Punitaqui. En etapa de diseño, actualmente se encuentra en proceso de adjudicación e incluye la exigencia de la precertificación CES.

3. Reposición Centro de Salud Familiar de Caren, Monte Patria. Proyecto licitado en modalidad Pago Contra Recepción DS MOP 108. Hoy en proceso de adjudicación incluye el requisito de la Certificación CES, una vez ejecutada la obra.

“Los proyectos que se incorporan a la cartera de la Dirección de Arquitectura son monitoreados desde sus inicios en la realización de consultas de pertinencia e indígenas, según corresponda. Posteriormente, en el uso de criterios de diseño arquitectónico y de soluciones constructivas que aporten al confort ambiental de los edificios públicos como aspectos fundamentales de nuestra labor como unidad técnica”, señala Giancarla Gómez.

Hospital de La Serena

En tanto, en la Dirección General de Concesiones de Obras Públicas adjudicaron el nuevo Hospital de La Serena, en enero, a la Sociedad Concesionaria Hospital La Serena S.A. Con una inversión de 258 millones de dólares y un plazo de la concesión de 15 años de operación, el proyecto beneficiará a una población de 700 mil vecinos de las comunas de La Serena, La Higuera, Vicuña y Paihuano.

Actualmente, el concesionario está desarrollando el proyecto de ingeniería definitiva, por lo que la etapa de construcción debería iniciarse durante el segundo semestre de 2023. El nuevo recinto contará con una superficie de 121 mil m2 y 668 camas, distribuidas en 146 para pacientes críticos, 332 camas médico quirúrgicas, 90 ginecobstétricas, 48 pediátricas, 18 neonatológicas y 34 para psiquiatría de adulto. El hospital también dispondrá de 15 pabellones, 85 boxes de consultas médicas, dentales y no médicas, 6 salas de atención integral del parto y un servicio de urgencia.

“En materia de eficiencia energética, el nuevo hospital busca contar con un alto estándar en la integración y coordinación de sus especialidades, lo que permitirá que durante su etapa de operaciones el edificio disponga de elementos que le permitan administrar de manera eficiente su gasto energético y optimice recursos. En esta etapa la concesionaria deberá elaborar un informe de Seguimiento de Desarrollo Sustentable que dé cuenta de la eficacia de la implementación de la gestión ambiental aplicada en el proyecto”, explican en la Dirección General de Concesiones.

Fotografía principal: Foto de JJ Ortega en Pexels