Edificio Administración EPSA: el primer edificio sustentable de San Antonio

Precertificado en 2018, con un puntaje para nivel destacado, el recinto administrativo del puerto de San Antonio, ya se prepara para dar su siguiente paso en sustentabilidad: recibir la certificación CES.

Fue hace cerca de tres años cuando la Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) optó por ingresar su edificio administrativo al proceso de precertificación de Certificación Edificio Sustentable. “Entre abril y septiembre de 2018, se trabajó en conjunto con el arquitecto Pablo Aguirre y la empresa asesora Pasiva Ltda. para la obtención de la precertificación del proyecto, efectuándose todas las adecuaciones y mejoras tendientes al cumplimiento de hito”, comenta el coordinador de Ingeniería de EPSA, José Aldunate Rivera. 

Con un fuerte énfasis en la optimización del consumo hídrico y energético y una clara preocupación por el manejo de residuos, EPSA ha demostrado la sustentabilidad ambiental de su edificio institucional, con adecuados niveles de calidad ambiental interior, uso eficiente de recursos y baja generación de residuos y emisiones. Luego de un exhaustivo trabajo en estas materias y de la revisión de los requerimientos establecidos en el Manual de Evaluación y Calificación, la empresa obtuvo su precertificación CES el 29 de octubre de 2018, logrando 55,5 puntos, lo que le permitiría optar al nivel de certificación destacada.

“La etapa de Certificación CES definitiva comenzó una vez obtenida la precertificación, también junto a la empresa Pasiva. Esto obligó a cumplir y documentar tanto los requerimientos establecidos para la etapa de construcción, como todas las modificaciones realizadas a la obra durante el proceso constructivo. 

En vista de esto, se trabajó de forma mancomunada entre arquitectura, inspección técnica de obras y Pasiva durante la ejecución de las obras, tanto para velar por el cumplimiento de los requerimientos como para realizar nuevamente los cálculos, incorporando las modificaciones realizadas durante el proceso constructivo buscando, mantener el puntaje logrado en la precertificación”, detalló el coordinador de Ingeniería de EPSA.

Actualmente, la empresa portuaria está en las últimas etapas del proceso de certificación, completando información referente a las modificaciones efectuadas para recibir la Certificación CES durante este año. Esa es, al menos, su próxima meta.

El edificio -que consta de cuatro niveles más un piso zócalo, en una superficie de 3.500 metros cuadrados, aproximadamente- vino a recuperar el espacio público, convirtiéndose en un edificio emblemático para la comunidad de San Antonio.

Primeros avances de la futura Calificación Energética de Edificios de Uso Público

Con el Estudio 1, desarrollado el segundo semestre de 2020 por un equipo de la Universidad del Biobío, se avanzó en el estado del arte, propuestas de tipologías y de edificios de referencia, considerando las certificaciones y calificaciones ya existentes en el país.

Dos años después del Convenio de colaboración firmado entre el Ministerio de Energía, la Dirección de Arquitectura del MOP, el Instituto de la Construcción como Administradora de la Certificación Edificio Sustentable, se comienzan a ver los primeros frutos en esta línea de trabajo.

Entre 2019 y 2020, este convenio tuvo alcance en seis iniciativas: crear los Archivos climáticos (disponibles aquí); Actualización de CES (Manual CES 1.1, CES Edificios Existentes y nueva plataforma web); Monitoreo de edificios certificados; el Estudio 1 de Calificación energética de edificios de uso público; Huella de carbono (documentos disponibles aquí) y Lineamientos CES Net Zero.

Gracias a los buenos resultados de esta primera etapa, se decidió ampliar el trabajo durante 2021, para desarrollar acciones como el Monitoreo de edificios certificados; el Estudio 2 de Calificación energética de edificios de uso público, y en Huella de carbono, un piloto en edificio gestionado por la DA-MOP y certificado con CES.

La Ley de Eficiencia Energética establece, entre otras cosas, la obligatoriedad la Calificación Energética de Viviendas en dos años más y la Calificación Energética de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas en cuatro años a partir de su promulgación.

Actualmente, está operando en forma voluntaria la Calificación Energética para Viviendas, pero la de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas no existe, por lo que este convenio se modificó para considerar dos estudios de base para el desarrollo de esta Calificación Energética, siempre teniendo en cuenta la experiencia y sincronía con las certificaciones de sustentabilidad existentes en el país (CVS y CES).

Dado que la certificación de edificios de uso público (CES) ya lleva cinco años de funcionamiento, “tenemos la experiencia desde el trabajo con edificios de uso público, comerciales y de oficina que se ha traspasado al desarrollo de la calificación energética para este tipo de edificación”, precisó Hernán Madrid, jefe de CES. 

Por ello, hoy el foco está puesto en que el área de energía de la futura Calificación Energética de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas se encuentre en sincronía con los requerimientos de energía de CES en futura versión 2.

Particularmente, el Estudio 1, que se centró en el estado del arte, tipologías y edificios de referencia, se desarrolló durante el segundo semestre de 2020, con un equipo consultor y de trabajo de la Universidad del Biobío, en el que participaron profesionales internacionales, que transmitieron experiencias relevantes de Alemania, Australia, España, Japón y Estados Unidos. A ello se suma la activa participación en el Comité Técnico de profesionales del Ministerio de Vivienda y Urbanismo que, como lo establece la Ley de Eficiencia Energética será el encargado de administrar la futura Calificación. 

Por su parte, Bárbara Rodríguez, profesional de la Unidad Edificación y Ciudades de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía y contraparte técnica del convenio de colaboración, detalló los alcances de los tres estudios. El primero, como se mencionó antes, enfocado en el estado del arte, tipologías representativas y características del edificio de referencia y prospección de la línea base. En tanto, el segundo, está centrado en la metodología de cálculo y diseño de la herramienta de cálculo, y también hay un tercer estudio, contemplado para 2022, que permitirá el desarrollo de escalas de la calificación energética y el diseño de la etiqueta, que ejecutará directamente Minvu. 

“Los tres estudios son muy importantes, porque esta es la primera vez que tendremos la obligatoriedad de una calificación energética en nuestro país, y específicamente con respecto a la edificación de uso público, porque hoy no lo tenemos dentro de nuestra Ordenanza, dado que la obligatoriedad ahora en términos de reglamentación térmica, es para viviendas”, aseguró la profesional de la cartera de Energía. 

La profesional también agregó que “mientras no tengamos la actualización de la reglamentación térmica, no vamos a ver requisitos para edificación de uso público”, por lo que están frente a un desafío grande, porque a diferencia de lo que sucede en el ámbito de la vivienda, existe gran diversidad de tipologías arquitectónicas y energéticas. “No solo estamos hablando de edificios de oficinas, comerciales desde el ámbito público, sino que también de hospitales, centros de salud, colegios, entre otros”, especificó Rodríguez.

Estudio 1

Dado que no es posible contar con 100 tipologías o más, fue necesario encontrar una forma de caracterizar el parque nacional de edificios de uso público, comerciales y de oficinas, de forma estratégica. Al mismo tiempo, llegar a la prospección de una línea base.

“Para nosotros es sumamente relevante poder establecer este sistema de calificación en el mercado que ya tenemos de certificaciones y calificaciones en el país. Tenemos una capacidad instalada de más de 10 años, con trabajo en distintos comités e iniciativas, tanto en el sector público como privado”, señaló la profesional del Ministerio de Energía.

Caracterizar energéticamente el parque de edificios nuevos, dado que la ley establece su obligatoriedad solamente para la edificación nueva, es otro de los aspectos que Rodríguez destacó. En ese sentido, se estableció lo mínimo que se tiene que solicitar para caracterizar a estos edificios.

“Se evaluaron los atributos de la mayoría de los sistemas existentes a nivel mundial, que en su mayoría son obligatorios, y hubo elementos muy relevantes, como que la mayoría se caracteriza por tipología de uso, en el caso de la edificación no residencial, donde también hay un principio de evaluación justo”, resumió Rodríguez.

Y algo que, a su juicio, es muy importante de considerar tiene que ver con la gestión de la información, dado que en la mayoría de estos sistemas internacionales, especialmente en el de Australia y Estados Unidos, hay un sistema central relacionado con registrar la información y utilizarla para generar conocimiento sobre el mercado. “Y en este estudio la evaluación de los atributos de estos dos sistemas, tanto el australiano como el estadounidense, eran los más robustos en ese aspecto”, precisó.

La gobernanza, por su parte, también es relevante, ya que existen ejemplos muy importantes, como los directorios de CVS y CES, que son muy determinantes para la mejora continua.

CES capacitará a los usuarios de su plataforma de revisión de proyectos

Asesores y evaluadores podrán conocer cómo funciona la nueva plataforma que generará informes en cada etapa.

Una plataforma conectada y moderna está facilitando las tareas de asesores y evaluadores CES. Gracias a la tecnología, ahora es posible encontrar la información de cada proyecto vinculada con el sitio público, en un sistema estandarizado y eficiente.

La arquitecto Romy Lückeheide liderará una serie de charlas virtuales, que permitirán profundizar en los procesos; documentación, en el caso de los asesores; y evaluación, en el caso de los evaluadores. “Podrán aprender cómo se inscribe un proyecto, cómo se revisa y cómo se generan los informes. Todos los documentos que la plataforma genera automáticamente”, explica Romy Lückeheide.

La nueva plataforma genera informes de revisión y cartilla de puntaje. Luego, cuando el proyecto está certificado, se genera un reporte final. El paso a paso completo se revisará en la capacitación que CES está preparando.

Ahora, los asesores podrán inscribir sus proyectos por sí mismos y cuando tengan un suficiente avance, deberán ingresar información general y específica para cada requerimiento. Luego, el mismo asesor enviará a revisar estos antecedentes, de modo que el evaluador podrá analizar toda la información de forma estandarizada, para luego emitir sus observaciones, todo desde la plataforma.

Las capacitaciones comenzarán a realizarse a partir de junio, cuando la plataforma ya se encuentre operativa.

Cómo se construyó el primer hospital con certificación CES de Chile

El Hospital Quillota Petorca es uno de los recintos hospitalarios destacados en la industria de la salud por cumplir con los altos estándares de sustentabilidad que impone la certificación CES. Sacyr va por más.

“Estamos muy orgullosos de obtener esta certificación, que convierte al Hospital Quillota-Petorca en el primer hospital en Chile en obtenerla. Este hito refuerza el compromiso de Sacyr con la sustentabilidad en todas sus obras a lo largo de Chile, donde actualmente estamos construyendo los hospitales de Alto Hospicio (en proceso de certificación con CES) y Villarrica, y próximamente iniciaremos las obras de los hospitales Sótero del Río y Cordillera en Santiago (también incluirán certificación CES en sus desarrollos)”, dice Santiago García Cedrún, gerente general de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras Chile.

El Hospital Biprovincial Quillota-Petorca, que beneficiará a más de 320 mil personas de La Calera, La Cruz, Hijuelas, Nogales, Quillota, Petorca, La Ligua, Cabildo, Zapallar, Papudo, es un edificio moderno, flexible y eficiente energéticamente, que logró la incorporación de importantes estrategias de arquitectura sustentable tanto en el diseño pasivo como en el activo.

En las bases de licitación del Ministerio de Obras Públicas y el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota se exigió cumplir con la Pre-Certificación CES en el diseño total, donde fue un requisito que el consultor y el especialista en eficiencia energética trabajaran integrados en el desarrollo. Envolvente térmica de alta eficiencia, cristales de doble vidriado hermético con control solar, protecciones solares en ventanas, aprovechamiento de iluminación natural y vistas, así como también techos verdes utilizables, entre otras, resaltan en este proyecto.

En cuanto a las estrategias activas de eficiencia energética incorporadas, se utilizaron equipos y características que permiten ahorrar en la iluminación, así como el desarrollo de una central térmica para climatización con equipos de alta eficiencia, sistemas de ventilación de alto estándar y otras estrategias de reducción de demanda energética. Además, se consideró el uso eficiente del agua mediante artefactos sanitarios y la implementación de sistemas de riego adecuados para estos fines.

Además, el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota de Minsal se preocupó de pedir la incorporación de variables orientadas a la gestión eficiente de los residuos mediante la clasificación, reducción, reciclaje y valoración de los desechos, más allá de las exigencias normativas. Por eso, los residuos son separados y catalogados, para ser conducidos a vertederos autorizados y plantas de reciclaje.

Ficha técnica

  • Mandante: Sociedad Constructora: Sacyr Chile S.A.
  • Unidad Técnica: DA MOP Valparaíso – Servicio de Salud Viña del Mar Quillota
  • Arquitecto: Pine Arq & bbats + Tirado
  • Superficie: 7.1813 m2
  • Ubicación: Quillota, Región de Valparaíso
  • Asesor: B Green
  • Entidad Evaluadora: IDIEM
  • Constructora: Sacyr
  • Nivel de certificación alcanzado: Certificación Destacada
  • Puntaje alcanzado: 56,5

Profesionales podrán tomar mejores decisiones con nuevo set de “archivos climáticos”

Gracias al trabajo colaborativo entre Certificación Edificio Sustentable y los ministerios de Energía y Obras Públicas, hoy está disponible la información climática de diversos lugares en los que podría emplazarse un edificio. 

El convenio de colaboración entre Certificación Edificio Sustentable y los ministerios de Energía y Obras Públicas 2019 – 2021, hizo posible llevar adelante una iniciativa que permitirá diseñar las estrategias de eficiencia energética de manera más precisa en la construcción de edificios. “Los archivos climáticos entregan información del clima del lugar donde se va a ubicar un edificio. Si quieres evaluar uno en Arica, Santiago o Punta Arenas, por ejemplo, se deben incorporar en el modelo de simulación las condiciones climáticas necesarias para estimar adecuadamente el consumo de energía”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid. 

Y es que no es lo mismo hacer un edificio en Arica que uno en Valparaíso, porque las características climáticas de cada zona son muy distintas. Hasta la fecha se utilizan como información únicamente archivos basados en mediciones históricas de algunas estaciones meteorológicas, en ciudades que habían levantado datos o se utilizaban herramientas de aproximación, lo cuál no representa adecuadamente la realidad climática. 

Ahora, gracias a las mediciones tomadas por estaciones ubicadas en diferentes lugares de Chile, con información climática real y actualizada, fue posible generar archivos que contienen datos tremendamente relevantes para el diseño de edificios. Algunos de ellos son: temperatura, humedad, velocidad del viento y nivel de radiación solar. Además de otras secundarias como nivel de nubosidad o temperatura del suelo. 

“Para generar un archivo climático, las características de la información deben ser robustas, hacerse por año continúo, con mediciones hora a hora y al menos por una década. Por eso, aún no podemos tener archivos climáticos de todos los lugares donde hay estaciones meteorológicas, pero ya hay al menos 21 localidades representativas de ocho zonas climáticas en el país. Hay archivos para comunas como Antofagasta, Arica, Pudahuel, Curicó, Chillán, Concepción, Puerto Montt, Valdivia, Temuco, Osorno, Futaleufú, entre otras”, detalla Hernán Madrid. 

Dada la dificultad de contar con información completa y por 10 años es que se elaboraron dos tipos de archivos, los primeros denominados “completos” en los que se cuenta con 10 o más años de medición y los denominados de “transición” que cuentan con entre 7 a 9 años de medición, y que con el paso del tiempo podremos actualizar.

Gracias a este trabajo colaborativo, la estimación de consumos de energía será más precisa, lo cual será de gran utilidad tanto para los Asesores CES, como para los de la CVS y otros dedicados a mejorar el diseño y la gestión energética de los edificios. 

Los archivos están disponibles en Otros Documentos de la sección Documentos del sitio web de CES.

El 38% de proyectos chilenos certificados por el CBI son de la DA MOP validado con CES

La certificación de estos proyectos por el CBI contribuyó a la segunda emisión de Bonos Verdes Soberanos por el país, y en la primera emisión también estuvo presente la Dirección de Arquitectura del MOP.

El 18 de enero Chile realizó la segunda emisión de bonos verdes soberanos en una operación por un monto aproximado de USD$1.180 millones (euros y dólar), que consideró la cartera de proyectos recientemente certificados por el Climate Bond Initiative (CBI), a los que se le suman el remanente de proyectos certificados en 2019 y 2020 que no fueron incluidos en la primera emisión de bonos verdes.

La cartera de proyectos 2021, por un total de US$369 millones aproximadamente, incluye iniciativas relacionadas con transporte limpio, que aportaron un 56% del total; proyectos de energía renovable en sectores vulnerables (Ministerio de Vivienda) con un 6% del total; y proyectos dependientes del Ministerio de Obras Públicas, entre los que se cuentan iniciativas de Movilidad Sustentable (7%) y Edificios Verdes cuya Unidad Técnica es la Dirección de Arquitectura, que representan un 38% de la cartera y que cuales utilizaron CES como herramienta de validación de reducción de consumos de energía y emisiones.

Esta excelente noticia para Chile tiene muy contentas a las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, especialmente de la Dirección de Arquitectura y de la Secretaría de Medio Ambiente y Territorio (SEMAT) y, por supuesto, al Directorio de la Certificación Edificio Sustentable (CES), administrada por el Instituto de la Construcción. “Es una alegría tremenda que hayamos podido colaborar como herramienta de medición en los proyectos de la Dirección de Arquitectura MOP, lo que permitió el aporte de 38% de estos proyectos”, afirmó el jefe de CES, Hernán Madrid.

Los bonos verdes son aquellos donde existe el compromiso del emisor de destinar un monto equivalente a lo recaudado en proyectos con características verdes. El chequeo de esta condición lo hacen entidades externas, las cuales verifican la alineación a los estándares internacionales, así como el beneficio climático de cada uno. En este sentido, los proyectos verdes chilenos recibieron la certificación de la ONG internacional CBI (Climate Bond Initiative).

Desafíos de la certificación

Lograr que CES fuera reconocido como una herramienta válida para cuantificar la reducción de emisiones requirió de un arduo trabajo llevado adelante por el Ministerio de Hacienda, la Dirección de Arquitectura MOP y la Administración de CES, en la que se debió superar un proceso de auditoría llevado a cabo por la agencia francesa Vigeo Eiris para validar las metodologías técnicas incorporadas en la herramienta.

Por ello, la certificación por Climate Bond Initiative y la emisión de bonos verdes soberanos viene a ratificar el enorme trabajo que ha realizado la Dirección de Arquitectura MOP, incorporando la exigencia de Precertificación (diseño) y Certificación (obra) del sistema nacional Certificación Edificio Sustentable (CES) en los términos de referencia de las licitaciones públicas. 

“Este resultado es de gran valor para la Dirección de Arquitectura del MOP, a nivel regional y central, donde hubo un trabajo constante de difusión, supervisión y control permanente de la gestión técnica y administrativa del desarrollo de los proyectos de edificación Pública y la aplicación del proceso de certificación”, afirmó la vicepresidenta del Comité Directivo de CES y jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura del MOP, Margarita Cordaro. 

Paralelamente, “se llevó a cabo coordinación con la SEMAT y un destacado trabajo técnico con CES. Gracias a la gestión integrada, realmente constituimos un equipo interdisciplinario de trabajo”, añadió Cordaro.

¿El siguiente paso? La Directora General de Obras Públicas hasta marzo de 2021, Mariana Concha, adelantó que Chile ya está avanzando en la certificación de proyectos en los aeropuertos, que tienen características de edificación pública. “Esperamos que todos ellos se certifiquen, esa va a ser una línea de desarrollo muy importante en los próximos años. Pero también quisiéramos que haya una certificación en sustentabilidad para otro tipo de obras, no solamente para las de edificación y ahí tenemos que pensar con el Instituto de la Construcción en una para obras civiles”, dijo. 

En paralelo, la DGOP continúa buscando la economía circular, adecuando todos los proyectos de diseño desde el inicio, con criterios de reutilización de los residuos de la construcción. Además, Chile está apostando por la minimización de los insumos naturales como material granular o combustible, en definitiva, que el proceso de diseño contemple la minimización de todos los insumos y de todos los consumos energéticos.

Las claves para avanzar en redes de sustentabilidad y carbono neutralidad

Por Gerardo Ojeda Rojas, director de Administración e Infraestructura Universidad Católica del Maule

La Universidad Católica del Maule (UCM) cuenta con Planes Maestros Integrales de Infraestructura desde el año 2017, donde se establece, que todos los nuevos edificios deberán contar con certificación en sustentabilidad, donde la prioridad la tiene CES. La escogimos, porque está basada en las condiciones climáticas locales, porque prioriza el buen comportamiento pasivo del edificio, porque asegura las condiciones idóneas para el quehacer institucional y porque nos permite cumplir con nuestras propias exigencias plasmadas en el Plan de Crecimiento Sustentable (PCS). CES nos ha permitido contar con más y mejores métricas de control de calidad de lo que edificamos para nuestra comunidad universitaria, considerando que la OGUC no incluye temas de eficiencia energética, calidad ambiental interior y sustentabilidad para edificios de uso público. CES nos ayuda, además, a contribuir con el Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) que ya está vigente en Talca y en Curicó, como también adelantarnos a la recién aprobada la Ley de Eficiencia Energética, que obligará al etiquetado energético de los edificios nuevos clasificados como equipamiento, que corresponde al 100% de lo que estamos edificando en nuestros campus. Finalmente, sabemos que haber incluido CES en nuestros edificios, será clave para incorporarnos a redes internacionales de sustentabilidad en universidades, algo en lo que estamos trabajando y que esperamos activar en el mediano plazo.

La Dirección de Administración e Infraestructura (DAI) es la encargada de elaborar, mantener y actualizar el Plan Maestro Integral de cada campus. El PCS abarca múltiples acciones, hitos y tareas como contar con edificios más sustentables, alimentación saludable en nuestros casinos, movilidad más sustentable de nuestros usuarios, reforzamiento de la biodiversidad en nuestras áreas verdes y varios otros que son coherentes, por ejemplo, con la Carbono Neutralidad de todos nuestros campus, por lo que incluir certificación CES y el Sello Plus Operación en etapas tempranas, nos ayuda enormemente para alcanzar esa meta.

Actualmente, la UCM cuenta con 2 edificios con Certificación CES los que lograron además el Sello Plus Operación, fuimos pioneros a nivel nacional en lograr esta distinción, lo que me llena de orgullo. Por otra parte, tenemos 4 proyectos que pronto ingresaremos a CES, lo que nos permitirá posicionarnos como una universidad referente en sustentabilidad en el amplio sentido de la palabra, lo que se relaciona de muy buena forma con nuestra vocación de servicio, con nuestra visión cristiana del mundo y con entregar calidad a nuestra comunidad universitaria, en especial a nuestros estudiantes y por supuesto, a las ciudades de Talca y Curicó de las cuales somos parte. 

Todo lo descrito no sería posible sin el lineamiento y constante apoyo de parte de las autoridades de la institución, como también del arduo trabajo de mi equipo directo y asesores externos, quienes día a día dan lo mejor que tienen y hacen posible alcanzar estos logros. A todos ellos, les doy mi más sincero agradecimiento.

La prueba CES adaptada a la nueva realidad

Este año CES contará con los primeros asesores acreditados a distancia, gracias al diseño de una nueva evaluación igualmente objetiva como la que se realizaba de manera presencial, previo a la pandemia.

Durante el confinamiento CES enfrentó desafíos importantes, como no poder realizar la evaluación en obra de los edificios en certificación en todos los casos. Y si bien para algunos procedimientos fue relativamente rápido adaptarse a la nueva modalidad, hubo otros que necesitaron de una revisión y adaptación más profunda.

Antes de la pandemia, la tradicional prueba que acredita los conocimientos sobre la certificación CES se hacía en las oficinas del Instituto de la Construcción en la región Metropolitana y con apoyo de las Direcciones de Arquitectura regionales del MOP en cada capital regional del país. Pero, debido a las circunstancias, el equipo debió hacer una adaptación que garantizara la calidad y objetividad del procedimiento y que, además, significara un sistema de evaluación simple para los postulantes. Para ello, CES implementó los ajustes del procedimiento que incluyen la rendicón de la prueba de forma on-line.

“Antes de elegir la herramienta fue importante definir los objetivos y tener claridad sobre el procedimiento. Después de hacer ese análisis, ya se hizo más sencillo escoger las tecnologías necesarias para el proyecto”, explica el jefe de CES, Hernán Madrid.

Durante la adaptación a la nueva modalidad existió la oportunidad de revisar nuevamente el proceso de certificación “para el 2021 queremos seguir avanzando y poco a poco seguir vinculando nuestro sistema de certificación a las nuevas tecnologías. Ya dimos el primer paso y este año esperamos tener a nuestros primeros asesores CES acreditados en modalidad a distancia”, afirma Hernán Madrid.