Premio CES 2025: PUC es reconocida como iniciativa privada y consolida su estrategia sustentable

Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Dirección de Infraestructura de la PUC, detalla cómo la Certificación Edificio Sustentable (CES) se alinea con la meta de carbono neutralidad 2038 de la institución y el impacto directo en el bienestar de toda la comunidad universitaria.

La Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ha marcado un hito en su desarrollo de infraestructura al ser reconocida en los Premios CES 2025. La institución fue galardonada en la categoría Iniciativa Privada y, además, su Edificio Aulas Pataguas obtuvo un destacado segundo lugar en la categoría Edificio Certificado.

Estos reconocimientos, que se otorgan a proyectos con altos estándares de sustentabilidad y eficiencia energética a través del sistema de Certificación Edificio Sustentable (CES), constituyen un espaldarazo a la estrategia de la PUC. Francisco Palacios, jefe de proyectos en la Subdirección de Planificación y Proyectos de la Dirección de Infraestructura de la UC subraya la importancia de este logro. “Sin duda, son reconocimientos relevantes y marcan un hito en el desarrollo de una infraestructura más sustentable en nuestra institución”, destaca.

Según Palacios, estos premios “dan cuenta de una consolidación de los procesos y del mejoramiento continuo de nuestros estándares”. La universidad comenzó a incorporar gradualmente criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en sus proyectos alrededor de 2010. Hoy, cerca del 25% de sus edificaciones han sido construidas o remodeladas bajo estas consideraciones.

La inversión en confort y desempeño

Lograr una distinción como la obtenida por el edificio Aulas Pataguas, que implica un nivel de certificación de “Sobresaliente”, exige una inversión inicial adicional. Sin embargo, para las autoridades universitarias, este costo se justifica más allá del ahorro operacional futuro.

La justificación principal de la certificación CES radica en “contar con mejores espacios para alumnos y comunidad UC en general, para que puedan desarrollar plenamente sus actividades académicas y administrativas”, afirma Palacios.

El costo extra asociado al mejoramiento del estándar y la certificación es visto como una inversión que vale la pena. Esto se debe a que la mejora en las condiciones ambientales interiores —como la temperatura, calidad del aire, iluminación y acústica— tiene un “impacto directo en la concentración, desempeño académico y bienestar general de las personas”. En un espacio de aprendizaje, a diferencia de un edificio corporativo, la mejora en el confort y las condiciones ambientales es el objetivo primordial.

El impacto medido en la comunidad

Una pregunta clave es cómo una institución académica mide el impacto directo de la Certificación CES en el rendimiento y bienestar de sus usuarios. La UC aborda esta medición a través de una encuesta de satisfacción de estudiantes realizada en el marco del proceso de Acreditación Institucional.

Esta encuesta se lleva a cabo sistemáticamente cada año desde 2013 y evalúa diversos aspectos de la vida universitaria, incluyendo:

  • Calidad de la formación y planes de estudio.
  • Nivel de conocimiento de profesores y sus metodologías de enseñanza.
  • Actividades extraprogramáticas.
  • Nivel de satisfacción general con la universidad.
  • Infraestructura, desglosada por tipos de espacio (salas de clase, laboratorios, bibliotecas, instalaciones deportivas, casinos, etc.).

De esta forma, la universidad obtiene feedback directo sobre el confort y la funcionalidad de sus espacios. “El objetivo principal es mejorar el confort de las personas y condiciones ambientales de los espacios, lo cual se ha visto reflejado en la encuesta de satisfacción de estudiantes”, señala Palacios.

Aporte estratégico a la carbono neutralidad 2038

La UC tiene una ambiciosa meta de alcanzar la carbono neutralidad en 2038. La Certificación CES es un aporte estratégico fundamental a este objetivo, ya que la estrategia de carbono neutralidad de la universidad es un eje de desarrollo institucional que aborda integralmente múltiples temas, entre los que se cuentan:

  • Energía,
  • transporte,
  • residuos,
  • construcción,
  • agua,
  • biodiversidad y
  • formación, investigación, cultura y comunicación.

Al contar con edificios certificados CES, la UC está aportando a varios de estos aspectos en forma simultánea, más allá de la eficiencia energética. Palacios destaca que esta estrategia también ha fomentado un entorno de colaboración transversal que integra estos temas en todos los estamentos de la universidad.

A largo plazo, esta colaboración genera un cambio cultural en torno a la eficiencia energética y la sustentabilidad. En el caso específico de la infraestructura, Palacios resalta que adoptar CES “ha logrado consolidar la eficiencia energética y la sustentabilidad como temas relevantes en el desarrollo de proyectos, logrando influir en todos los aspectos y proyectos de especialidades necesarios para concretar nuevas edificaciones”.

Ventajas del estándar nacional CES

La UC optó por priorizar el estándar nacional CES frente a certificaciones internacionales. Esta elección responde a dos ventajas principales que ofrece el sistema chileno:

  • Adaptación local: La Certificación Edificio Sustentable (CES) es un estándar desarrollado en Chile, lo que significa que ya está adaptada a la realidad y normativas locales vigentes. Esto simplifica significativamente la elaboración de estudios, el desarrollo de diseños y la implementación de los proyectos.
  • Enfoque en objetivos clave: La certificación CES se alinea perfectamente con los objetivos iniciales de la UC. “En su momento optamos por avanzar con la certificación CES porque está enfocada principalmente en la eficiencia energética y en lograr mejores estándares de confort térmico y ambiental, que es justamente lo que estábamos buscando”, explica Palacios.

Estos son los requerimientos de la nueva RT que serán obligatorios en CES

Por Hernán Madrid, jefe de CES

A fines de noviembre entra en vigor la actualización de la Reglamentación Térmica, artículo 4.1.10 de la de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, lo que implica importantes cambios en la construcción.

Evidentemente, el foco principal de la actualización es viviendas, no obstante, también se incorporan requisitos para edificios de uso para educación, salud y hoteles. Muchos de los proyectos en los que ya se ha convertido en un estándar incorporar CES, como jardines infantiles, escuelas, colegios, liceos y edificios de educación superior en el caso de uso educación; y centros médicos, CESFAM, hospitales y clínicas, para uso salud, estarán sujetos a estos cambios.

Si consideramos los 151 proyectos registrados en 2024 y lo que va del 2025, el 65% de ellos tendrán estos nuevos requerimientos obligatorios (73 en educación y 25 en salud), lo que es una cifra muy relevante de los edificios que certificamos con CES.

Considerando esto, en colaboración del Comité Técnico Actualización CES, a cuyos integrantes agradecemos enormemente, hemos actualizado nuestro modelo técnico dando origen a la versión CES Edificios Uso Público v1.2. Los cambios más importantes se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Cambio a la zonificación térmica: La estructura de cumplimiento de los requerimientos se cambia a esta zonificación. Para la evaluación de energía y confort térmico se sigue utilizando el clima del lugar.
  • Requerimientos para envolvente térmica mínimos: La versión CES v1.1 ya incorporaba requisitos en el mismo orden de magnitud de lo que establece la actualización de la OGUC a los proyectos, ahora solo se realiza un ajuste fino de los valores.
  • Condensación: Se amplía el requerimiento para salud y educación incluyendo la evaluación de condensación intersticial. CES v1.1 solo incluía evaluación de condensación superficial para salas de clases.
  • Requerimientos de infiltración de aire: Este es el cambio más significativo, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio, para salud y educación, la ejecución de ensayos con blower door, en línea con los requisitos de la nueva RT de la OGUC. Este punto, adicionalmente, abre la necesidad de contar con un registro transitorio para profesionales y/o instituciones que realicen el ensayo, hasta que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo cuente con el registro oficial.

Adicionalmente, con la oportunidad que nos entrega la actualización del modelo técnico, hemos incorporados dos puntos más en sintonía con los avances de la industria:

  • Huella de carbono incorporada: A partir de los estudios para CES Aeropuertos se desarrolló un requerimiento para medición de carbono incorporado (módulos A1 a A3), que se incorporará como voluntario en CES Edificios Uso Público v1.2.
  • Sincronía con la taxonomía desarrollada por el Ministerio de Hacienda: Se adecua el lenguaje y nombre de algunos requerimientos, en línea con el desarrollo de la taxonomía.

Todos estos cambios serán publicados en CES v1.2 durante diciembre, por lo que viene una importante periodo de puesta en común de la actualización de la herramienta. ¡Los invitamos a estar atentos a nuestros canales de difusión!

Constructoras protagonistas de la sustentabilidad

En los 10 años de historia de la Certificación Edificio Sustentable, las constructoras han sido actores esenciales para convertir en realidad los diseños sustentables. Firmas como Salfa, B+V y Hugo Holmgren del Pino destacan entre las más activas, con cinco proyectos certificados cada una.

En la celebración de los 10 años de la Certificación Edificio Sustentable (CES), es importante reconocer a quienes han hecho posible que los diseños sustentables se concreten en obras reales: las constructoras. Su papel no se limita a levantar edificaciones; son responsables de ejecutar fielmente las estrategias definidas en la etapa de diseño, asegurando el cumplimiento de criterios de eficiencia energética y sustentabilidad.

Según el ranking de participación en edificios CES certificados, destacan constructoras como Salfa S.A., B+V Ltda., Hugo Holmgren del Pino, y Compañía de Construcciones Generales Ltda., todas con cinco proyectos cada una. Le siguen empresas como Inmobiliaria e Inversiones Quilodrán Ltda. y Constructora Angel Bartomé Cecchi Ltda., con cuatro proyectos cada una.

Responsabilidad en la ejecución sustentable

Como explica Romy Luckeheide, arquitecta de CES, “la fase construcción dentro del sistema de certificación debe velar por ejecutar en obra todas las estrategias relacionadas con la eficiencia energética y sostenibilidad pensadas en la etapa de diseño. Es un tremendo desafío”.

Uno de los aspectos más críticos es la selección y correcta instalación de materiales como aislantes térmicos y acústicos, ventanas, griferías y sistemas de climatización. Si una constructora propone cambiar una especificación, debe demostrar que dicho cambio no afecta negativamente el desempeño sustentable del edificio. De lo contrario, se deben actualizar los documentos de diseño.

Además, las obras deben contar con un plan de gestión de residuos conforme a la norma NCh3562, llevando un registro mensual detallado, y asegurar medidas de mitigación de polución y ruido según la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.

Más allá de cumplir con las exigencias técnicas, las constructoras comprometidas con CES se preparan desde el inicio del proyecto, integrándose a los equipos de diseño y manteniendo un monitoreo constante durante todo el proceso constructivo.

“La constructora tiene una gran responsabilidad para que los edificios sean efectivamente eficientes y ahorren la energía y agua durante su operación, tal como se pensaron en el proceso de diseño, para esto deben prepararse desde el comienzo asesorándose y realizando seguimiento en todo momento”, asegura la arquitecta.

Este es el top 10 de las constructoras con más proyectos CES entre 2020 y 2025:

Este listado refleja el compromiso de estas empresas con una construcción más eficiente, responsable y alineada con los desafíos del cambio climático. A 10 años del inicio de CES, la participación activa de las constructoras sigue siendo clave para que más edificios públicos en Chile se sumen a la ruta de la sustentabilidad.

JUNJI: Una inversión estratégica y sustentable premiada por CES

La Junta Nacional de Jardines Infantiles recibió el Premio CES a la Política Pública Destacada 2025, validando su compromiso con ambientes saludables y eficientes que inciden directamente en el bienestar y la experiencia educativa de miles de niñas y niños.

El pasado 30 de septiembre, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) fue reconocida con el Premio CES a la Política Pública Destacada. Este galardón celebra la decisión institucional de incorporar el estándar de la Certificación Edificio Sustentable (CES) como un sello propio y obligatorio en su infraestructura, demostrando que la edificación pública puede y debe liderar el camino hacia la sustentabilidad en Chile.

En ese contexto, conversamos con Daniela Triviño Millar, vicepresidenta ejecutiva de JUNJI, para quien “recibir este galardón representa un reconocimiento al compromiso sostenido de la Junta Nacional de Jardines Infantiles con el desarrollo de infraestructura sustentable y con la mejora continua de la calidad de los espacios educativos”.

Para Triviño, el Premio CES es mucho más que un trofeo: es la validación de un esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de los espacios educativos y construir infraestructura con enfoque ambiental, social y educativo.

Esta decisión ha convertido la certificación en una “herramienta concreta” que refleja una visión de largo plazo: la de ofrecer ambientes que sean saludables, eficientes y sostenibles, donde las niñas y niños puedan crecer, aprender y desarrollarse plenamente. Al convertirse en un sello propio, CES no solo guía la construcción de nuevos jardines infantiles, sino también la reposición de la infraestructura existente.

Costo-eficiencia a largo plazo

Uno de los principales desafíos fue la justificación económica, especialmente ante el Ministerio de Hacienda, considerando que la inversión inicial en proyectos CES es mayor, si bien el ahorro operativo es un beneficio clave. La gestión presentó una argumentación estratégica de costo-eficiencia a largo plazo, considerando que:

  • La inversión inicial se presenta como una medida que genera retornos sostenibles en el tiempo.
  • La durabilidad de las edificaciones CES reduce los gastos de mantenimiento.
  • Se puso en valor el impacto social de la política, destacando cómo los ambientes confortables y saludables influyen directamente en la asistencia, el bienestar y la experiencia educativa.

“De este modo, la sustentabilidad fue abordada no como un gasto adicional, sino como una inversión estratégica en la calidad educativa y en la eficiencia del gasto público”, señala la vicepresidenta.

Contribución a las metas climáticas nacionales

La política de infraestructura sustentable de JUNJI también juega un rol fundamental en el avance de Chile hacia la carbono neutralidad y una construcción más resiliente.

La autoridad de la JUNJI destaca la alineación de la institución con los compromisos nacionales e internacionales de mitigación del cambio climático, específicamente con las metas de la Estrategia Climática de Largo Plazo y la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC).

Al adoptar CES, JUNJI promueve:

  • Edificaciones con mayor eficiencia energética.
  • Menor huella de carbono.
  • Un uso racional de los recursos naturales.

“Esto implica una reducción directa en las emisiones asociadas a la operación de los jardines infantiles y una contribución tangible al avance del país hacia una construcción pública sustentable, que integra criterios de bienestar, eficiencia y resiliencia frente al cambio climático”, resalta Triviño.

El jardín como tercer educador: más allá de las métricas

Si bien el consumo de energía y agua son métricas clave, JUNJI busca medir el impacto de la política en el bienestar y aprendizaje, bajo la premisa de que “la infraestructura educativa no solo alberga los procesos de aprendizaje, sino que también enseña por sí misma”.

Actualmente, no se cuenta con un mecanismo de evaluación cualitativa y cuantitativa ya consolidado. Sin embargo, la institución se prepara para iniciar la medición con el primer edificio con certificación CES.

Los aspectos que se comenzarán a evaluar son:

  • La percepción de confort térmico.
  • La iluminación natural.
  • La calidad del aire interior.
  • El bienestar general de niñas, niños y equipos pedagógicos.

Además de las mediciones directas, la infraestructura sustentable promueve actividades de sensibilización y educación ambiental, fortaleciendo la conciencia ecológica en las familias y los propios equipos. Todos estos factores contribuyen a un entorno educativo “más saludable, equitativo y coherente con los principios de desarrollo sostenible”, a juicio de Triviño.

Los próximos pasos: desempeño post-ocupación y expansión

Con la certificación ya establecida como un requisito para los nuevos proyectos, la JUNJI tiene claros los siguientes pasos para la evolución de esta política. El foco ahora se dirige a la evaluación del desempeño post-ocupación, un paso fundamental para medir el comportamiento real de los edificios una vez que están en uso y, de este modo, retroalimentar el diseño de futuros proyectos.

“Para ello, JUNJI está explorando la aplicación de criterios CES en infraestructura existente, mediante programas de mejoramiento que integren eficiencia energética, confort ambiental y participación comunitaria”, cuenta Daniela Triviño.

Este trabajo se inició en colaboración con el Ministerio de Energía, a través de un convenio que busca aplicar la experiencia ministerial en otros organismos públicos. Un proyecto financiado por dicha cartera está próximo a ejecutarse en un establecimiento antiguo, donde se optimizará la eficiencia energética. Tras la ejecución de esta iniciativa, se aplicará un instrumento desarrollado por el Ministerio de Energía que permitirá “evaluar cualitativa y cuantitativamente la ejecución de la obra y su impacto en los espacios sustentables en la vida cotidiana de las comunidades educativas”.

De esta forma, JUNJI busca consolidar una política integral de infraestructura sustentable que no solo se enfoque en las reposiciones o nuevas construcciones, sino que también fortalezca el parque educativo existente, asegurando condiciones óptimas de aprendizaje y bienestar para todas las comunidades educativas del país.

ENAMAC 2025: CES impulsa la economía circular en la construcción chilena

CES fue parte del Taller de Economía Circular de ENAMAC 2025, destacando la gestión de residuos como un eje central para alcanzar altos estándares de sostenibilidad, una postura compartida por el MOP como línea estratégica nacional.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) tuvo una participación activa y destacada en el Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC) 2025. Específicamente, el 2 de octubre, CES fue parte del Taller de Economía Circular, realizado en la Cámara Chilena de la Construcción.

Durante la instancia, Hernán Madrid Campos, jefe de CES, compartió una mirada integral sobre cómo la gestión de residuos y las prácticas circulares se vinculan directamente con los requerimientos de sostenibilidad de la certificación. Madrid enfatizó que el conocimiento adquirido en el taller tiene una relación directa con los criterios de CES.

“Lo que se aprendió en este taller tiene una relación directa con la Certificación CES, especialmente en la categoría de economía circular y gestión de residuos, alineándose con el manual y la metodología impulsados por la Cámara Chilena de la Construcción”, destacó Madrid.

La certificación, que se basa en un conjunto de variables desagregadas en requerimientos obligatorios y voluntarios, busca incentivar el diseño y la construcción de edificaciones más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental.

MOP: CES entre las líneas estratégicas para mitigar el cambio climático

La importancia de CES en la economía circular también fue resaltada durante ENAMAC 2025 por Evelyne Medel, jefa del Departamento de Cambio Climático y Economía Circular del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Al exponer sobre los tres objetivos específicos de la cartera para la economía circular, Medel mencionó:

  • El desarrollo de infraestructura resiliente al cambio climático.
  • La gestión de riesgo climático en obras públicas para contribuir a aumentar la resiliencia de los territorios.
  • En mitigación, el desarrollo de atributos de circularidad.

Dentro del tercer objetivo específico, señaló que una de las líneas estratégicas es “el mundo de las certificaciones de CES, básicamente certificación de edificación sustentable en planificación y gestión integral de las inversiones”.

De acuerdo con la exposición de Medel, este enfoque requiere que, desde etapas muy tempranas, se converse con gobiernos regionales y municipios para entender las necesidades locales y coordinar la implementación del plan. La funcionaria destacó la importancia de la capacitación y articulación con otros ministerios, gobiernos locales, y el desarrollo de infraestructuras género-responsivas e inclusivas con participación pública.

Premio CES 2025: Colbún, PUC y Junji cuentan con los edificios más sustentables del país

Desde Diego de Almagro, Temuco y Santiago, hasta Timaukel y la Antártica, los proyectos premiados en la séptima edición del Premio CES reflejan la diversidad territorial de la edificación sustentable en Chile. La certificación reconoció en la CChC, a iniciativas públicas y privadas que lideran en eficiencia energética, confort ambiental y reducción del impacto ambiental.

En el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se realizó la ceremonia de entrega del Premio CES 2025, que distinguió a los proyectos mejor evaluados en el sistema Certificación Edificio Sustentable (CES) durante el último año. La instancia premió a instituciones públicas y privadas que lideran la transición hacia una construcción más responsable, eficiente y saludable en todo Chile.

Los proyectos ganadores de esta séptima edición provienen de distintas zonas del país, desde Diego de Almagro (Atacama), Temuco (La Araucanía) y Santiago (Región Metropolitana), hasta Timaukel (Magallanes) y la Base Aérea Presidente Frei en la Antártica, evidenciando que la sustentabilidad no es exclusiva de una región, sino un objetivo alcanzable a lo largo del territorio.

En representación de la Cámara Chilena de la Construcción, el vicepresidente Claudio Cerda señaló: “Es un honor dar la bienvenida a esta edición de los Premios CES 2025, reconocimiento que se ha consolidado como un referente nacional para destacar los proyectos que están marcando la diferencia en materia de sostenibilidad en la construcción”.

“Hemos sido testigos de una evolución real: hoy existe mayor conciencia, mejores prácticas y un compromiso creciente con la eficiencia energética, el confort ambiental y la reducción del impacto en nuestros territorios”, afirmó Ricardo Fernández, presidente de CES.

“Hoy, más de 650 edificios de uso público están en proceso de certificación. Eso significa mejores espacios para las personas, ahorro energético para los mandantes, y un impacto ambiental más controlado y medible. Es un logro del que todos podemos sentirnos orgullosos”, agregó.

Desde el sector público, el director nacional de la Dirección General de Obras Públicas del MOP, Boris Olguín, expresó: “Una vez más como Ministerio de Obras Públicas nos hacemos presente en esta instancia, donde se premia a los consultores, a los desarrolladores, a los servicios públicos, a los profesionales que están detrás de esto; a toda una estructura, una orgánica que se ha preocupado efectivamente de relevar el tema de la sostenibilidad”.

El presidente de CES finalizó la ceremonia con un llamado al mundo privado: “Nuestro desafío aún no está completo. Hasta ahora, CES ha sido adoptado principalmente en el mundo público. Sin embargo, es fundamental que el mundo privado también se sume y en ello todos ustedes, socios de la Cámara, tienen mucho que colaborar. El sector privado tiene el talento, los recursos y la capacidad de innovación necesarios para acelerar esta transformación. Y la certificación CES está preparada para acompañar ese camino, con una metodología sólida, transparente y adaptada a la realidad nacional”.

Asimismo, Fernández hizo hincapié en que “la sustentabilidad no es una opción, es una responsabilidad compartida. Sigamos construyendo con propósito, con datos, con evaluación técnica y con visión de futuro”, y recordó los impactos tangibles reportados por CES desde 2014 y hasta 2024: 

  • Reducción anual de 51 millones de kWh, equivalente al consumo de 17.000 viviendas.
  • Disminución de 25.900 toneladas de CO₂, equivalente a sacar 11.000 autos de circulación por un año.
  • Ahorro estimado de $1.800 millones al año en costo social por reducción de emisiones.

Proyectos ganadores

Categoría: Edificios Certificados

Primer lugar
Oficinas Administrativas de la Planta Fotovoltaica Diego de Almagro Sur
(Colbún) – Región de Atacama – 73,5 puntos

Reducción del 84% en horas de disconfort térmico pasivo y 60% en demanda anual de energía para climatización e iluminación.

“Este premio nos motiva enormemente a seguir trabajando en nuestro diseño y nuestra idea de mantener unas oficinas sustentables, que es primordial para nosotros, sobre todo en el ámbito de la energía renovable, que es hoy día donde estamos apostando”, señaló Carlos Alberto Frías, subgerente de proyectos fotovoltaicos y BESS de Colbún.


Empate en segundo lugar (70 puntos):

Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho, Temuco – JUNJI – Región de La Araucanía
“Demuestra que el diálogo, el compromiso y el objetivo común puede transformar la forma en que construimos, educamos y vivimos”, destacó Felipe Barros, arquitecto de JUNJI Araucanía.

Edificio Aulas Pataguas, Torre B, Campus San Joaquín – PUC – Región Metropolitana
“Nos ha permitido consolidar la definición de estándares tanto de arquitectura como de las principales instalaciones, permitiendo implementar mejores espacios, mejores lugares para los alumnos, para nuestra comunidad en general y sobre todo sin descuidar el uso eficiente de los recursos”, señaló Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Categoría: Proyectos Precertificados

  • Primer lugar: Edificio Consistorial Timaukel – Región de Magallanes – 87,5 puntos
  • Segundo lugar: Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin – Antártica – 86,5 puntos
  • Reposición Escuela Básica Molco Alto – Región de Los Ríos – 75,5 puntos

Premios especiales

  • Profesional Destacado: Waldo Bustamante, ingeniero civil mecánico de la Universidad de Chile y director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable UC (CEDEUS). “Estamos en un momento bien particular, en el año 25 de este siglo, un cuarto de siglo, donde los desafíos del país apuntan hacia el 2050, tenemos compromisos que son importantes para el país, porque yo creo que lo que hemos hecho hasta el momento y los desafíos que vienen traen caminos y desafíos que tenemos que resolver”, señaló al aceptar el premio.
  • Política Pública Destacada: Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI). “Cuando contamos con espacios, patios, aulas; cuando manejamos responsablemente los residuos, cuando tenemos sistemas de riego eficiente o un invernadero que acerca a niños y niñas a las maravillas de la naturaleza; no solo creamos un espacio educativo de calidad, sino que también sembramos desde la primera infancia valores de sostenibilidad y conciencia ambiental”, manifestó Daniela Triviño, vicepresidenta ejecutiva de Junji.
  • Iniciativa Privada Destacada: Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Recibió el premio Tomás Dalla Porta, director de Infraestructura, quien afirmó que “la Universidad Católica de Chile ha consolidado su compromiso con la sustentabilidad a través de la incorporación de criterios sustentables en sus procesos de construcción y licitación, de infraestructura embarcada en su estrategia para la acción climática y carbono neutral al 2038 y en su plan de desarrollo institucional”.
  • Premio a la Trayectoria 10 Años CES: Margarita Cordaro Cárdenas, arquitecta de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, vicepresidenta de CES. La profesional que tiene una carrera de más de 40 años dedicados a la construcción sustentable, expresó con emoción que “Chile está dando un ejemplo en esta certificación de sus edificios con una seriedad bárbara, con un grupo de consultores maravillosos, con evaluadoras increíbles; y lo más importante, con arquitectos, empresas constructoras, consultoras, ingenieros, constructores, todos comprometidos”.

10 años de la certificación representados en libro conmemorativo

La publicación destaca la primera década de transformación en la edificación chilena gracias a la Certificación Edificio Sustentable, enfatizando el diseño pasivo a los edificios de uso público en todo el territorio nacional.

En un emotivo y significativo evento, la Certificación Edificio Sustentable (CES) presentó el libro “El impacto de una década: Edificios Certificados CES”, que recoge los avances, logros e impactos concretos alcanzados en sus primeros 10 años de existencia. La ceremonia reunió a autoridades, instituciones fundadoras, colaboradores históricos y representantes del mundo público y privado, que han sido parte fundamental en la consolidación de CES como el sistema de certificación más importante del país en edificación sustentable.

El presidente de CES, Ricardo Fernández, encabezó la jornada destacando el impacto nacional del programa: “Hoy estamos lanzando un libro que refleja el impacto de un gran trabajo, de un gran equipo que, en una década, ha desarrollado una certificación que está generando un impacto hacia el futuro. Es algo de lo que nuestro país puede estar orgulloso”.

Por su parte, Mauricio Salinas, presidente del Instituto de la Construcción, declaró el orgullo que sienten como entidad administradora de CES y del trabajo que se ha hecho en 10 años. “Claramente hay un impacto evidente en las edificaciones, sobre todo en lo que es la edificación pública”, señaló.

Desde 2014, CES ha certificado más de 150 proyectos y cuenta con 350 más en proceso, convirtiéndose en la certificación con más proyectos en Chile. El libro reconoce 19 proyectos premiados por su excelencia en desempeño ambiental, en categorías como eficiencia energética, manejo hídrico, economía circular y reducción de emisiones de carbono.

Uno de los elementos centrales del sistema es su enfoque en el diseño pasivo, estrategia que ha demostrado beneficios concretos. “En un colegio, un alumno aprende mejor si está en un ambiente controlado; en un hospital, un paciente se recupera más rápido si el edificio está bien diseñado”, afirmó Fernández, subrayando el valor humano de la infraestructura sustentable.

De acuerdo con Hernán Madrid, jefe de CES, entre los principales impactos acumulados a 2024, los edificios certificados CES reporta una reducción anual de: 51 millones de kWh (equivalente al consumo de 17.000 viviendas), 25.900 toneladas de CO₂ (igual a 11.000 autos fuera de circulación por un año) y un ahorro estimado de 1.800 millones de pesos al año en costo social por reducción de emisiones.

Colaboración público-privada: el eje de CES

La historia de CES se remonta al convenio firmado en 2014 entre el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos de Chile y el Instituto de la Construcción. A este grupo fundador se sumaron posteriormente los ministerios de Energía y Vivienda, fortaleciendo la expansión del modelo.

El director ejecutivo del Instituto de la Construcción, Marcos Brito, señaló: “Nos damos cuenta de que Chile está avanzando significativamente en mejorar la calidad de la edificación y, con eso, la calidad de vida de quienes habitan y usan estos edificios. CES cumple con nuestro propósito como Instituto”.

Margarita Cordaro, vicepresidenta de CES en representación del Ministerio de Obras Públicas (MOP), da valor al trabajo realizado por el IC: “nos ha dado una cabida a todos, públicos y privados, con una gran perseverancia en el trabajo. Los profesionales han sido espectaculares, por lo que creo que CES es algo que Chile tiene que cuidar. Aquí hay gente con mucha capacidad y resiliencia, así es que mis felicitaciones a todo lo que se ha hecho”, precisó, también alabando al arquitecto Norman Goijberg, primer presidente de CES y uno de los impulsores de la certificación. 

Un modelo adaptado a Chile y con proyección internacional

Una de las principales fortalezas de CES es su adecuación a la geografía y clima nacional, lo que lo convierte en una herramienta estratégica para enfrentar la crisis climática.

Así lo destacó Paola Valencia, exdirectora de CES y actual jefa de Acción Climática de EBP Chile: “No existe otro sistema de certificación en Sudamérica que haya tenido este nivel de crecimiento y respaldo. Es un sistema emblemático y motivo de orgullo”.

Por su parte, Francisco Costabal, director de CES en representación de la Cámara Chilena de la Construcción, afirmó: “Este libro muestra con datos duros cómo la certificación genera ahorro energético y menor daño ambiental. Es una herramienta clave para arquitectos e ingenieros que desarrollan proyectos sustentables con mirada de futuro”.

Desde el sector privado, Mauricio Ramírez, socio de 88 Limitada, subrayó la importancia del sistema: “La certificación es extremadamente importante para el contexto nacional. Ha logrado convocar a profesionales de alto nivel y generar un estándar del que todos en la industria nos sentimos parte”.

Mario Lobo, director de proyectos de Ecosustenta, manifestó su alegría de poder colaborar en los 10 años de CES, “que ha sido un largo y duro trabajo en pos de la sostenibilidad y la eficiencia energética de los edificios”. 

En tanto, Paola Molina, Past President de CES y representante del Colegio de Arquitectos, comentó que “para poder construir esta certificación ha sido un esfuerzo de más o menos 20 años. Esto viene a coronar un proceso al que, sin duda, le quedan muchas etapas por seguir construyendo, pero hemos logrado definir una modificación que pone en el centro las decisiones que los arquitectos podemos tomar y que no generan un costo permanente en el tiempo, sino un ahorro. En todo el trabajo que tiene que ver con las emisiones, la energía, los residuos, parámetros de economía circular”. 

El libro: una herramienta educativa y de difusión

El libro incluye una línea de tiempo con los principales hitos, fichas técnicas de proyectos destacados y un análisis detallado del impacto acumulado. Fue desarrollado con la participación de estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, bajo la dirección de la profesora Bárbara Rodríguez. El enfoque metodológico incorpora indicadores de habitabilidad, diseño pasivo, eficiencia energética, manejo de residuos y agua.

El proyecto fue posible gracias al apoyo de las empresas auspiciadoras 88, EBP Chile, Ecosustenta y Volcán.

“Este libro es también un testimonio de un trabajo colaborativo, interdisciplinario y nacional, que busca mejorar los estándares de edificación pública en Chile”, concluyó Ricardo Fernández.

El libro está disponible para consultas aquí: https://publuu.com/flip-book/903728/2065434

CES celebra su primera década en la Biblioteca Regional Gabriela Mistral de La Serena

El séptimo edificio certificado bajo el sistema CES fue el escenario de una jornada cultural y técnica que celebró el impacto nacional de esta certificación chilena de alto estándar. La biblioteca es hoy un símbolo de sustentabilidad cultural y compromiso ciudadano.

En el corazón de La Serena, donde Gabriela Mistral sembró sueños y educación, la Biblioteca Regional que lleva su nombre se convirtió en el lugar perfecto para conmemorar los 10 años de la Certificación Edificio Sustentable (CES), una iniciativa público-privada que ha transformado la manera en que Chile concibe, diseña y construye edificaciones de uso público.

No fue un lugar elegido al azar: la biblioteca fue el séptimo edificio en obtener esta certificación en 2017, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la cultura, la arquitectura y la sustentabilidad pueden convivir al servicio de la ciudadanía.

La jornada comenzó con un emotivo kamishibai sobre la vida de Gabriela Mistral, seguido por las palabras del Seremi de Cultura, Cedric Steinlen: “Esta biblioteca representa un nuevo paradigma: abierta al público y a distintas disciplinas. Es muy simbólico que haya sido construida en un lugar donde Gabriela Mistral quiso desarrollar un espacio de educación en contacto con la naturaleza. Ese espíritu se ha visto representado en esta infraestructura”.

Por su parte, Paloma Soto, directora de la biblioteca, reforzó el compromiso con la sustentabilidad: “Desde que abrimos nuestras puertas hemos tenido dentro de nuestros contenidos centrales la sustentabilidad. (…) No es un documento, es un compromiso, y así lo hemos vivido durante este tiempo en la biblioteca”.

Cifras de sustentabilidad
“Este edificio fue certificado el año 2017, con valores muy buenos, 24 kW/m²-año en la certificación y creo que CES es un ejemplo de certificación que Chile debería mostrar con orgullo”, destacó Ricardo Fernández, presidente de CES.

La Biblioteca Regional Gabriela Mistral, proyecto inscrito Nº 26 en el sistema CES, obtuvo su certificación con 46 puntos en 2017, destacando en calidad del ambiente interior, eficiencia energética y ahorro de agua, lo que se traduce en cifras: 

  • Ahorro de energía: 43%
  • Ahorro en demanda energética: 26%
  • Reducción de agua potable: 36%
  • Reducción en riego: 70%

Además, el edificio integra estrategias arquitectónicas pasivas como protección solar, ventilación cruzada, aislación térmica y un diseño que promueve la adaptación funcional a lo largo del tiempo.

“Ya no basta con diseñar edificios estéticos o seguros. Hoy el gran desafío es la sostenibilidad en la edificación pública”, señaló Jorge Godoy, director regional de Arquitectura del MOP, relevando que en la región de Coquimbo ya existen más de 30.500 m² certificados bajo esta política pública.

Para Javier Sandoval, seremi de Obras Públicas de la región de Coquimbo, “que estemos celebrando este hito de los 10 años de la certificación CES nos marca la hoja de ruta de hacia dónde debemos marchar como región, como país y como ministerio. También es un compromiso nuestro que ha sido recalcado por nuestra ministra Jessica López en torno a que nuestro ministerio ejerza un rol preponderante en torno al cuidado del medio ambiente y a la mitigación del efecto del cambio climático”.

En sus 10 años, CES ha certificado más de 150 edificios y ha alcanzado 621 procesos en todas las regiones del país, aportando no solo a la eficiencia energética, sino al bienestar de las personas y la lucha contra el cambio climático.

“Tenemos que sentirnos orgullosos. Estos edificios hay que cuidarlos. Y el desafío es cómo pasamos de 80 a 8.000”, concluyó Fernández.

Impacto económico, ambiental y social
Los beneficios de los edificios certificados no son solo ambientales. En términos operacionales, por ejemplo, se estima que un hospital certificado por CES puede ahorrar hasta $150 millones anuales en consumo energético. Además, las reducciones de emisiones pueden superar las 3.000 toneladas de CO₂ al año, lo que equivale al funcionamiento de 1.500 automóviles durante 12 meses.

Tal ha sido el impacto que varios edificios certificados —incluida la Biblioteca Regional Gabriela Mistral— formaron parte de los portafolios de bonos verdes soberanos emitidos por Chile, que recaudaron más de USD $1.200 millones para proyectos con impacto positivo en el medioambiente.

Tras la ceremonia, la jornada finalizó con un recorrido técnico por el edificio, liderado por Hans Rozas, encargado de infraestructura, seguido de una fotografía grupal frente a la fachada icónica y un café para celebrar una década de impacto.