Nueva plataforma y Manual CES 1.1: dos grandes hitos para despedir 2021

Una plataforma más ágil y eficiente para la inscripción de proyectos, además de un renovado manual que incorpora nuevos indicadores mejorarán la certificación de edificios de uso público en Chile.

En agosto de este año comenzó la marcha blanca de la nueva plataforma de Certificación Edificio Sustentable que, en unos pocos meses, lleva 39 proyectos inscritos. Lanzada oficialmente el 10 de diciembre, ha sido bien recibida por asesores y evaluadores que hoy pueden enviar información de manera mucho más sencilla y estandarizada. “Solo nos queda ver el traspaso de algunos proyectos anteriores a la nueva plataforma, pero estamos felices de la acogida que ha tenido de parte de los usuarios”, afirma el jefe de CES, Hernán Madrid.

A contar del próximo año, todos los proyectos operarán en la nueva plataforma que, según cuenta Victoria Opazo, secretaria técnica de CES, que ha estado a cargo de mostrar el funcionamiento del nuevo sitio. “Ahora es posible tener un panorama más completo sobre las condiciones de los proyectos que se van pre certificando, considerando materiales del proyecto, sistemas de protección solar, etc.”, detalla.

Otro de las ventajas del cambio ha sido la automatización de los procesos “Esto funciona más rápido y, además, están la estandarización y la trazabilidad de la información. La idea era que quedara muy bien ordenada y segmentada. También se incorporó la posibilidad de levantar ciertos indicadores de los procesos: consumo de energía, emisiones de CO2, generación de residuos y consumo de agua, para poder mostrar la información de manera automática en el sitio web. Así es posible juntar, agrupar y tener indicadores globales de cómo se ha ido mejorando”, señala Hernán Madrid, quien destaca el aporte de CES en la cuantificación de indicadores.

Nuevo Manual CES 1.1

Cambios gráficos para también de forma incorpora el nuevo Manual CES 1.1 lanzado el 7 de diciembre, que incluye nueva iconografía, actualización de imagen y un reordenamiento de categorías donde hoy aparecen dos temas nuevos: “se creó la categoría de materiales y residuos para dar un nuevo énfasis a los materiales y su carga ambiental; y también apareció la categoría de innovación, lo que permite que aparezcan nuevas estrategias”, sostiene el jefe de CES.

Además, el nuevo manual incorporó cambios en los estándares del sistema de certificación. “En general, el sistema de certificación pone un caso de referencia, con el cual se compara el edificio que se diseña y construye, en algunos requerimientos el nivel de referencia se hace más exigente”, explica Hernán Madrid sobre la forma en que se evalúan los proyectos, en los que se consideran atributos como aislación térmica, envolvente, calefacción y enfriamiento.

“El Manual CES 1.1 sienta las bases para la cuantificación de emisiones de CO2 equivalentes, se hacen los cálculos de consumo en energía primaria y se eleva también el estándar asociado a consumo de agua. Junto con los indicadores asociados a residuos generados en obra, hay una desagregación de la zona climática sur extremo, es decir, se separa la Región de Magallanes de la Región de Aysén en términos de exigencias en los requerimientos”, concluye el jefe de CES.

Adicionalmente, el nuevo manual se pone en contexto frente a la futura calificación energética de edificios de uso público que podría entrar en vigencia antes de 2024.

El escenario post COP26: nuevos enfoques de sustentabilidad para lograr las metas a 2030

Las políticas Net Zero Energía y Net Zero Carbono fueron abordadas en el webinar “Nuevos enfoques de sustentabilidad en construcción en el contexto internacional.

Chile busca alcanzar la carbono neutralidad al año 2050. El objetivo no es menor y, por ello, se han definido 55 metas de avance para el año 2030. Estas buscan encaminar al sector construcción hacia una industria más eficaz en el uso eficiente de la energía y con un mayor control de las emisiones de gases de efecto invernadero en el contexto de cambio climático y en la proyección de crecimiento en el área inmobiliaria.

Al comenzar el webinar “Nuevos enfoques de sustentabilidad en construcción en el contexto internacional”, Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), recordó estas metas nacionales. 

Asimismo, en el encuentro quedaron reflejados los frutos del trabajo colaborativo entre el Ministerio de Energía, la Dirección de Arquitectura del MOP, el Instituto de la Construcción y Certificación de Edificio Sustentable (CES), en los que se han planteado las bases para el trabajo específico dentro de los próximos años.

“Hay avances para que la carbono neutralidad tome más fuerza en el desarrollo de todo proyecto inmobiliario”, dijo Gabriel Prudencio, jefe de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía, respondiendo a uno de los cuatro ejes que la reducción de gases de efecto invernadero a través de la diversificación de la matriz energética; el desarrollo de la electromovilidad; el hidrógeno verde y la reducción de emisiones en todos los procesos industriales y edificaciones. “Vemos con muy buenos ojos lo que están realizando las diferentes organizaciones, para poder ampliar y mejorar los modelos técnicos de certificación de edificaciones sustentables, que permitan medir la huella de carbono”, señaló.

Por su parte, Margarita Cordaro, jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, valoró el convenio que tiene con el Ministerio de Energía y el Instituto de la Construcción, el cual representa una trayectoria enorme. “Recientemente estuvimos presentes en la COP26 con la formulación temprana de sustentabilidad. Nuestro aporte va enfocado hacia la parte operativa, en la que se miden, se evalúan y certifican las obras. En este contexto, el convenio nos permite medir para llegar a una Net Zero Energía y Net Zero Carbono”, dijo.

Para Paola Molina, presidenta del Comité Directivo de CES, un acuerdo tripartito es una gran oportunidad para diseñar, desarrollar y ejecutar obras más competitivas, más eficientes, que minimicen su impacto en el ecosistema. “Pudimos constatar en la COP26, que el sector construcción es una de las áreas donde podemos generar más pronto acciones para poder mitigar y adaptarnos al cambio climático”, afirmó en este aspecto. De ahí que el uso de instrumentos como las certificaciones sea vital para mejorar los estándares y medir el avance de la construcción sustentable en Chile.

Temas abordados

Para desarrollar el camino hacia la Net Zero Energía y Net Zero Carbono, en el marco del convenio de colaboración, se desarrolló un estudio de modo de poder definir para Chile los alcances de ambos conceptos. El estudio fue ejecutado por EBP Chile y el Centro Tecnológico para la Construcción CTeC.

“El objetivo general del estudio es definir aspectos técnicos que nos permitan desarrollar la definición Net Zero Energía para Chile e integrarse a la certificación CES”, comentó Natalia Reyes, investigadora del CTeC. Según la especialista, a nivel internacional, existe una política pública fuerte junto a una estrategia comunicacional efectiva, donde, “incluso muchos ministerios han cambiado sus nombres, como el Ministerio de la Transición Ecológica en España, por ejemplo, posicionando el cambio a nivel comunicacional”.

Un referente destacado por Monserrat Bobadilla de la agencia EBP, es Suiza donde las certificaciones ya han sido adaptadas a marcos regulatorios. Allí, hay demandas máximas de 35 kW/h/m2 año, suplir el consumo energético con autoproducción y con un 0% de matriz energética fósil, recalcó la investigadora, argumentando que “es más fácil adaptarse con este instrumento, ya que otros buscan reducir en porcentajes”.

Asimismo, Bobadilla comentó el caso español, donde valoró aspectos como: las instalaciones térmicas de la edificación; las condiciones para la iluminación limitando la potencia máxima y un sistema de control y regulación; además de contribución mínima de energía renovable; agua caliente sanitaria; envolventes; entre otros.

Los instrumentos que ayudarán a validar la Net Zero Energía como Net Zero Carbono permitirán generar los nuevos lineamientos para el desarrollo de futuras certificaciones CES, según el jefe de CES, Hernán Madrid, quien adelantó las ventajas de la nueva plataforma, además de las consideraciones en la versión 1.1.

Finalmente, Bárbara Rodríguez, profesional de la Unidad de Infraestructura, Edificación y Ciudades del Ministerio de Energía, aseguró que “al 2025 debemos contar con la información de carbono incorporado de todas las edificaciones nuevas y existentes, un gran trabajo en las metodologías, gobernanza, levantamiento y disponibilidad de datos. En 2030 esperamos que el 100% de los edificios reporten públicamente su huella de carbono operacional e incorporado, a través de un instrumento obligatorio”.

Arquitectura para la salud primaria: las mejoras repercuten en el paciente

Espacios cómodos y amigables con el medioambiente, pero, sobre todo, pensados en el usuario. Así se desarrollan los centros de salud familiares que buscan la certificación CES.

No son pocos los edificios públicos que se construyen o reponen para ofrecer mejores servicios de salud en Chile. Los arquitectos están trabajando en ellos incorporando criterios de evaluación energética, buscando certificarlos no solo para atender a la exigencia de sus mandantes sino también para garantizar un confort de excelencia a los usuarios.

 “Trabajar en proyectos de salud es muy relevante. Es más exigente que cualquier otro tipo de proyecto porque se busca la excelencia. No puede haber ningún error, porque cualquier error repercute en un paciente”, afirma César Véliz líder del equipo de ARQLOFTS Arquitectos.

Junto a Tatiana Vidal, el arquitecto ha trabajado en la precertificación del CESFAM Ossandón de La Reina, ubicado en Avenida Alcalde Castillo Velasco 8712, y el proceso no ha sido fácil. “Los puntos son mucho más exigentes que en otros edificios. Pero, nos sentimos conformes porque pasar esta valla nos permite trabajar en otros de la misma envergadura”, señala.

Según el especialista, en este tipo de edificios la eficiencia es sinónimo de la buena coordinación de todas las especialidades que logran que la envolvente se desarrolle y hacen un buen trabajo de climatización. En este sentido, destaca el gran confort que logran los proyectos CES. “Es importante trabajar de manera amable con el medioambiente, donde cada elemento tiene un significado, cada orientación y cada ventana”, afirma.

 El CESFAM Ossandón destaca por ser un proyecto hermético, debido a que los boxes de atención son zonas cerradas. No obstante, deben ser espacios cómodos, por lo que en ARQLOFTS Arquitectos se han preocupado de cada detalle en áreas limpias, áreas sucias, zonas de mantención y zonas de requerimiento acústico.

CESFAM Ossandón, La Reina.

CESFAM Niebla

Con la asesoría de Fernanda Soto, Prat Arquitectos ha sido responsable de trabajar en la reposición del CESFAM Niebla en Valdivia. El recinto busca ofrecer un modelo de atención integral con enfoque familiar y comunitario. En su interior, se priorizan las divisiones interiores livianas, con aislamiento acústico y térmico que permiten modificaciones para posibles adaptaciones durante el funcionamiento del CESFAM.

Pero, además, parte importante de este trabajo arquitectónico ha sido la proyección de un espacio de medicina mapuche que se localiza en el mismo terreno, pero en un volumen separado para destacar el carácter del proyecto como espacio de sanación, donde se integran dos culturas en una respuesta contemporánea.

“En los edificios de salud lo más importante son los aspectos de distribución, porque hay zonas más restringidas que otras. Hay espacios abiertos al público, pero también está la zona de urgencia que requiere rápido desplazamiento y acceso diferenciado. Eso los hace especiales, en comparación con un edificio de oficinas”, señala Leopoldo Prat, socio de Prat Arquitectos.

Pero, además, en el caso del CESFAM de Niebla, el desafío ha sido diseñar un espacio intercultural que incluye recepción, sala tratamientos terapéuticos y sala procedimientos insumos terapéuticos con baño universal. “La salud mapuche, que es más natural, se trabaja con hierbas. Ellos tienen un ritual bien especial, no son tan pragmáticos, ven mucho la parte psicológica. Por eso, hay un fogón donde llegan y conversan, hay un box de atención y después se hacen terapias en base a hierbas y baños de vapor”, explica el arquitecto Leopoldo Prat.

Sin embargo, no se trata solo de cumplir con un programa o de abordar la arquitectura pensando en las exigencias propias de un recinto de salud. En el caso del CESFAM de Niebla, pensar en el usuario ha sido fundamental. “El usuario es bien distinto al del norte. La cosmovisión mapuche hace que sean recintos muy especiales. Por eso, se sacan de lo que es más común y se hace un edificio aparte. Además, las condiciones del norte son distintas a las del sur. Acá es más abierto, por lo que hay patios de luz donde se consideran las condiciones del lugar”, detalla el líder de Prat Arquitectos. 

CESFAM Niebla

Con la asesoría de Fernanda Soto, Prat Arquitectos ha sido responsable de trabajar en la reposición del CESFAM Niebla en Valdivia. El recinto busca ofrecer un modelo de atención integral con enfoque familiar y comunitario. En su interior, se priorizan las divisiones interiores livianas, con aislamiento acústico y térmico que permiten modificaciones para posibles adaptaciones durante el funcionamiento del CESFAM.

Pero, además, parte importante de este trabajo arquitectónico ha sido la proyección de un espacio de medicina mapuche que se localiza en el mismo terreno, pero en un volumen separado para destacar el carácter del proyecto como espacio de sanación, donde se integran dos culturas en una respuesta contemporánea.

“En los edificios de salud lo más importante son los aspectos de distribución, porque hay zonas más restringidas que otras. Hay espacios abiertos al público, pero también está la zona de urgencia que requiere rápido desplazamiento y acceso diferenciado. Eso los hace especiales, en comparación con un edificio de oficinas”, señala Leopoldo Prat, socio de Prat Arquitectos.

Pero, además, en el caso del CESFAM de Niebla, el desafío ha sido diseñar un espacio intercultural que incluye recepción, sala tratamientos terapéuticos y sala procedimientos insumos terapéuticos con baño universal. “La salud mapuche, que es más natural, se trabaja con hierbas. Ellos tienen un ritual bien especial, no son tan pragmáticos, ven mucho la parte psicológica. Por eso, hay un fogón donde llegan y conversan, hay un box de atención y después se hacen terapias en base a hierbas y baños de vapor”, explica el arquitecto Leopoldo Prat.

Sin embargo, no se trata solo de cumplir con un programa o de abordar la arquitectura pensando en las exigencias propias de un recinto de salud. En el caso del CESFAM de Niebla, pensar en el usuario ha sido fundamental. “El usuario es bien distinto al del norte. La cosmovisión mapuche hace que sean recintos muy especiales. Por eso, se sacan de lo que es más común y se hace un edificio aparte. Además, las condiciones del norte son distintas a las del sur. Acá es más abierto, por lo que hay patios de luz donde se consideran las condiciones del lugar”, detalla el líder de Prat Arquitectos. 

Balance 2021: 87 proyectos inscritos, con Aysén y Magallanes como protagonistas

El aumento de más del 40% en el número de inscripciones CES, la certificación de proyectos emblemáticos del área de la salud y del rubro de oficinas, así como el trabajo para crear la nueva versión aeropuertos, hicieron de 2021 un año redondo.

El equipo de Certificación Edificio Sustentable cierra el año con enorme satisfacción. Luego de concluir el convenio de tres años con los ministerios de Obras Públicas y Energía, se han visto los frutos de ese trabajo conjunto que ha permitido avanzar en los estándares de sustentabilidad para evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público.

Además, el jefe de CES, Hernán Madrid, destaca el incremento de más de 40% en las inscripciones de proyectos, cuyo número llegó a 87 durante 2021 y la certificación de tres recintos hospitalarios: el Hospital Quillota Petorca, el Hospital de Curicó y la Mutual de Seguridad Providencia.

Asimismo, este año se certificó el primer edificio de oficinas de planta libre en Santiago. Se trata del proyecto Majestic, emplazado en Santo Domingo esquina Av. San Martín.

La Dirección de Arquitectura ha sido un pilar fundamental a lo largo del año para CES y también este año se incorporaron con fuerza otros mandantes, la Junta de Jardines de infantiles (Junji) merece una mención especial, por el número de proyectos inscritos. Y aunque, a la fecha, la Región de La Araucanía -con una población de poco más de un millón de habitantes- es la que más edificios ha inscrito para lograr la certificación, si relacionamos el número de inscripciones con la población en cada región, Aysén y Magallanes se toman la delantera con 12 y 11 proyectos inscritos, respectivamente, ya que estas cifras representan un 17% de los edificios certificados por 100 mil habitantes en el caso de Aysén y un 11% en el caso de Magallanes.

Difusión CES

Dos webinars, en el marco del convenio Minenergía – MOP – IC, buscaron transmitir la importancia de CES y cómo se realiza el proceso desde la inscripción de un proyecto hasta su certificación. El primero, realizado en marzo se tituló “Iniciativas que mejoran la sustentabilidad de la edificación en Chile”.

En dicho encuentro -moderado por la secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada, Katherine Martínez; y subgerente de Desarrollo de la CDT- participaron Gabriel Prudencio, jefe de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía; Raúl Irarrázabal, director nacional de Arquitectura del MOP; Ricardo Fernández, presidente del Consejo Directivo de CES; Margarita Cordaro, jefa del Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura del MOP; Bárbara Rodríguez, profesional de la Unidad Edificación y Ciudades de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía; Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable; y Romy Luckeheide, asistente de Certificación Edificio Sustentable.

En tanto, el más reciente evento online de difusión fue el denominado “Nuevos enfoques de sustentabilidad en construcción en el contexto internacional”, realizado la primera semana de diciembre. Moderado también por Katherine Martínez, contó con figuras tan relevantes como las del evento organizado en marzo.

Y cómo no mencionar el trabajo con la Dirección de Aeropuertos, que permitió actualizar parámetros para la certificación de los terminales de pasajeros, sus estacionamientos y accesos, sentando las bases de la versión CES aeropuertos.

Asimismo, Hernán Madrid, destacó la inscripción del primer piloto versión Net Zero, desarrollada en el marco del convenio Minenergía – MOP – IC. Se trata del edificio Parque Nacional Alerce Andino mandatado por la Corporación Nacional Forestal, cuyas obras podrían superar los 900 millones de pesos de inversión.

“Contar con un sistema centralizado para gestionar la documentación es una gran ventaja”

El arquitecto Mauricio Ramírez, especialista en sustentabilidad, no solo valora la transparencia de la nueva plataforma CES, sino también el formato gráfico de la interfaz tipo cuadro de mando, que permite a todos los actores contar con información sobre el estado del proceso.

La nueva Plataforma de Gestión Documental (PGD) de Certificación de Edificio Sustentable está facilitando el trabajo de los evaluadores y clientes que la utilizan, ofreciéndoles ejecutar acciones automatizadas y un análisis estandarizado de la información.

“Creo que la plataforma se activa en un buen momento para CES. Por una parte, hay un flujo de proyectos tal que era necesario poder contar con un entorno digital con mayor estandarización. Por otra parte, tanto asesores como evaluadoras ya cuentan con experiencia suficiente como para poder sugerir y aportar ideas para posibles mejoras u optimizaciones al sistema”, afirmó el arquitecto Mauricio Ramírez, activo usuario de la plataforma.

Según el especialista, para un sistema de certificación como CES es una gran ventaja competitiva contar con un sistema centralizado para gestionar la documentación. “La gestión de la calidad hace mucho énfasis en la calidad de las evidencias, en la organización clara de los procesos, en las acciones correctivas para evitar no conformidades y en la mejora continua. Veo que la plataforma responde muy bien a éstos y otros conceptos presentes en sistemas de gestión de la calidad como ISO 9001 y eso me deja muy contento”, comentó.

Otro aspecto positivo, para el socio fundador de 88 Limitada es el formato gráfico de la interfaz tipo “cuadro de mando”, que permite contar con información sobre el estado del proceso a todos los que interactúan en una certificación: mandante, administradora, asesor y evaluadora. “La transparencia en un sistema de certificación siempre será bienvenida”, acotó Mauricio Ramírez.

No obstante, a partir del potencial que tiene digitalizar el proceso de certificación CES en una plataforma de este tipo, el arquitecto propone incorporar a futuro la posibilidad de incluir la medición en tiempo real de los edificios que optaron a sello Plus Operación o de los que no optando al sello, cuenten con sistemas BMS (Building Management Systems) para gestión de sus operaciones. “Esto permitiría muchas otras cosas: benchmarking en tiempo real; recolectar y procesar datos para mejorar procesos; sugerir optimizaciones a propietarios ya certificados CES o los potenciales; y un sinnúmero de otras posibilidades propias de la digitalización de nuestro entorno físico”, afirmó.

Según el evaluador, la Plataforma de Gestión Documental es el lugar digital donde se podría gestionar la información del ciclo completo de sustentabilidad del edificio que se certifica. Esto, tendría un gran potencial porque, a través de herramientas de Business Intelligence (BI), se podría generar información muy relevante para las futuras actualizaciones de la certificación, así como para políticas públicas que Chile puede implementar o perfeccionar. “En este último caso, no nos olvidemos que no tenemos exigencias obligatorias de sustentabilidad para edificios terciarios, por lo que el conocimiento que se está generando a propósito de los edificios certificados CES tiene un tremendo valor para nuestro país y para ir avanzando hacia un entorno construido más sustentable”, concluyó Mauricio Ramírez.

A contar de septiembre de 2021, los procesos de certificación CES comenzaron a incorporarse a la nueva plataforma web.

El desafío de hacer arquitectura pensando en el adulto mayor

Los arquitectos que trabajaron en los Centros Día de Punta Arenas y de Puerto Montt tuvieron que preocuparse no solo de los atributos de eficiencia energética, sino también de satisfacer las necesidades particulares de los usuarios.

Pensados para acoger a personas de más de 60 años nacieron los centros diurnos para el adulto mayor, que buscan ofrecer autonomía, independencia y permanencia en un entorno familiar y comunitario, retrasando la pérdida de funcionalidad. Dos arquitectos que asumieron el reto de trabajar pensando en usuarios de la tercera edad y en los atributos de eficiencia energética que exige CES, comparten su experiencia.

“Era una propuesta pública, donde nosotros participamos con una empresa constructora. Nuestra propuesta ganó y tuvimos que desarrollarla en tres meses. Como tenía que ir de la mano de la eficiencia energética, trabajamos con Pasiva, donde nos fueron asesorando. El edificio fue planteado para captar la luz solar, proteger del viento y generar un confort dentro del edificio para generar la sustentabilidad que nos pedían”, recordó el arquitecto Néstor Vásquez, que trabajó en el Centro Día de Punta Arenas (1º lugar Edificio Certificado Premio CES 2019).

Para desarrollar el proyecto, había que apegarse a los requerimientos del Ministerio de Obras Públicas, dándole vida a un edificio que tuviera accesibilidad, pero también correlación con las necesidades del adulto mayor. En este sentido, uno de los objetivos fue lograr que pudiera ser recorrido en su totalidad. “Incorporamos colores en cada recinto, cada uno tiene un color distinto para que el usuario pueda identificar las salas con mayor facilidad. Además, el edificio funciona como una organización en línea sin diferencias de nivel ni quiebres; hay una circulación lineal y en esa línea se organizan los espacios, lo que ayuda para que el adulto mayor no tenga problemas de ubicación dentro del edificio”, explicó el arquitecto.

Los espacios exteriores fueron hechos para que el adulto mayor, efectivamente, pueda usarlos en una zona donde el viento suele hacerse presente. Para eso, se utilizaron cortavientos y hacia el lado del sol se dejó abierta la posibilidad de conexión con el área verde. “Creemos que esto es parte de la sociabilización del adulto mayor, buscar que puedan participar e insertarse en el sistema. En general, el adulto mayor está apartado así como las personas con discapacidad y, por eso, el edificio viene a incorporarlos y darles importancia”, comentó Néstor Vásquez.

Una de las cosas que más satisfacción le dio al profesional radicado en la Región de Magallanes es la posibilidad de generar un espacio de mayor confort y sustentabilidad, teniendo como foco a usuarios que, en general, habían sido invisibilizados. Además, el terreno en que está emplazado el edificio colinda tanto con viviendas sociales como con hogares de alto nivel socioeconómico, por lo que invita a convivir en un mismo espacio a dos mundos que, finalmente, tienen una necesidad común, la de socializar.

Centro Día Puerto Montt

Para el arquitecto Emilio Vargas, por obvio que pareciera, a la hora de diseñar, había que considerar que el Centro Día Adulto Mayor de Puerto Montt era un espacio para albergar a adultos mayores en modalidad diurna, por lo cual el espacio destinado al esparcimiento era muy importante. “Lo más relevante es cómo los espacios están relacionados entre sí, para que la oferta de servicios de entretención esté disponible. Acá es central el desplazamiento. Hay que cumplir con toda la normativa de acceso universal, pero hay que preocuparse de que al ingresar la persona tenga todo muy cerca”, detalló.

En este contexto, Emilio Vargas explicó que su idea fue que al ingresar el adulto mayor pudiera comprender rápidamente cómo funciona el edificio, es decir, que con una reflexión pequeña pudiera saber dónde está la oferta de servicios, sin una necesidad inmensa de información gráfica. En definitiva, enfrentarse a un edificio que hablara por sí solo.

“Al estar en el sur, la arquitectura del lugar también tenía que estar reflejada, el edificio no podría parecer una comisaría. Entonces, quisimos tratarlo como una gran casa. En el sur las casas son compactas, iluminadas, calefaccionadas”, comentó el arquitecto sobre este edificio de doble entrada.

Aunque aún está en proceso de certificación, el proyecto ya destaca por su confort térmico, lumínico y acústico. Además, cuenta con artefactos eficientes y otros atributos que conversan con las características del sur de Chile. “En Puerto Montt, a las seis de la tarde está oscuro y por eso era importante el confort lumínico. Siguiendo con la lógica de que es una arquitectura del sur, hay ventanas, una composición que cubre todo el contorno del espacio, uno puede leer que es una ventana y no un muro acristalado. Sigue manteniendo la expresión de casa, restándole un poco de institucionalidad -sin perderla- pero dando una recepción hogareña”, afirmó Emilio Vargas.

Según el arquitecto, la certificación CES puede plantearse como un check list a cumplir que obliga a los especialistas a sentarse en una mesa a hacer una declaración de principios: “vamos a cumplir con la eficiencia energética”, pero debiese transformarse en el hilo conductor del diseño. “Como arquitectos muchas veces somos muy autorreferentes porque hacemos lo que pensamos que es mejor, pero tenemos que recoger la voz del usuario, siempre hay que escuchar al usuario final”, concluyó Emilio Vargas.

Cómo se levantó el nuevo edificio eficiente del Instituto Teletón en Coquimbo

Una moderna infraestructura de 5.000 m2 de superficie construida, con un alto estándar de diseño, calidad y seguridad acogerá a los niños que se rehabilitan cerca de La Pampilla.

Luego de que el tsunami de 2015 dañara el edificio que el Instituto Teletón administraba en Coquimbo, un nuevo proyecto fue licitado a mediados de 2018 por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. El contrato de ejecución de obras se inició en enero de 2019, con una inversión de 7.252 millones de pesos por parte del Gobierno Regional.

En el proceso de diseño de la nueva infraestructura trabajó el arquitecto Sergio Rodrigo Arias de Arquinautas, quien entre muchas, tuvo la misión de dar soluciones para que los elementos que aborda CES fueran acordes a lo proyectado y ajustados a las necesidades técnicas y económicas. “Empezamos a trabajar en conjunto con el asesor en un proceso colaborativo. Nos pidieron intervenir para buscar materiales, porque había algunos que no estaban en stock, así es que fuimos el nexo entre el diseño, el asesor CES y la constructora”, comentó.

En un inesperado escenario de pandemia, algunas soluciones tuvieron que rediseñarse, pero, finalmente, el proceso se hizo en unos seis meses. “Le dimos importancia a los sistemas pasivos; los volúmenes de aire; y el confort térmico, pensando en los niños que se atienden porque muchos sufren enfermedades complejas o se resfrían fácilmente”, indicó Sergio Rodrigo Arias.

Las alturas del edificio se hicieron superiores a dos metros y 70 centímetros, para que hubiera gran circulación de aire. “Hicimos atajos en muchos sectores para que no hubiera contaminación y muchas cosas entretenidas. Se incorporaron sistemas termosolares, nos preocupamos de la reutilización de energía y del control solar”, añadió el arquitecto.

Hoy, el nuevo centro del Instituto Teletón en Coquimbo tiene superficie de 5.180 metros cuadrados, distribuidos en dos niveles, y cuenta con espacio para los servicios de kinesiología, terapia ocupacional, fonoaudiología, piscina de hidroterapia, taller de órtesis y prótesis, salas de estimulación multisensorial y jardines terapéuticos, entre otros. “Fue una satisfacción este trabajo, uno siempre espera proyectos como este. El Instituto Teletón es grande y poder trabajar en un proceso así fue muy especial”, comentó Sergio Rodrigo Arias.

 Y es que los niños necesitaban condiciones de habitabilidad especiales, relacionadas con la accesibilidad universal. “Nuestros usuarios tienen visibilidad reducida o no perciben las cosas igual que los demás, entonces tratamos de jugar con todo, para que todos pudieran aprovechar al máximo el edificio”, explicó el especialista.

Integración a BIM

Respecto a su experiencia con la Certificación Edificio Sustentable, el profesional afirmó que implica dar una vuelta al diseño para lograr algo beneficioso para todos. “Es lograr un mejor estándar, darle un atributo más al proyecto. Ojalá que todos los edificios públicos puedan tener certificación CES y ojalá que en el futuro sea exigible a otro tipo de edificios porque esto le da mayor confort”, concluyó.

En este ámbito, el asesor CES Jonathan Carvajal trabajó de la mano de Inmobiliaria e Inversiones Quilodrán. “Instalamos paneles solares térmicos, nos preocupamos de usar grifería eficiente. Trabajamos en el pre-proyecto, porque partimos por la pre-certificación. Como empresa asesora nos preocupamos de la climatización y la eficiencia energética”, detalló.

El trabajo en base a BIM permitió hacer la simulación energética y calcular la demanda de energía del edificio que fue evaluado por Ecosustenta Consultores y que, ahora, aporta un renovado espacio para los niños de la Teletón en la Región de Coquimbo.

Centinela Inmobiliaria: la 1ª en certificar un edificio de oficinas en Santiago

Majestic es la punta de lanza de la filosofía con que la inmobiliaria está desarrollando sus proyectos, buscando ofrecer espacios confortables y eficientes a los usuarios, aprovechando la guía que entrega una certificación acorde a la realidad chilena.

Una imponente infraestructura ubicada en el corazón de la capital emerge con sus protecciones solares de cristal de alto rendimiento que reduce la transferencia de calor, destacándose a primera vista por sobre el resto de los edificios ubicados en la esquina de Santo Domingo con San Martín. “Hemos hecho varios edificios de oficinas, varios de ellos con certificaciones internacionales. Pero nos dimos cuenta de que eran completamente desproporcionadas con respecto al clima chileno”, explica Max Vignau, gerente inmobiliario de Centinela Inmobiliaria.

Gracias al trabajo mancomunado de muchos especialistas, la constructora logró altos estándares de eficiencia energética, con vidrios que reducen la transferencia de calor, una estrategia pasiva y el uso de dispositivos con sensores. “Lo hacemos por conciencia, por la filosofía verde de nuestra empresa. Este es un edificio de oficinas de planta libre, con una envolvente térmica hacia el poniente oriente y norte y una doble piel que hace que sea más eficiente el uso del aire acondicionado, porque el edificio se calienta menos”, explica Max Vignau.

Los cristales son termopaneles reflectivos, lo que significa que solo permiten pasar algunos rayos del sol, lo cual es uno de los mayores retos en un proyecto de este tipo donde necesita enfriar 10 meses al año y calentar solo dos meses. 

Son siete pisos los que componen el proyecto Majestic, cuya primera planta consta de locales comerciales y donde conviven personas en tres oficinas por cada piso. “Es un edificio full eléctrico, con todas las luces LED, donde incluso trabajamos con CES para dejar ciertas reglas de cómo se tienen que habilitar estas oficinas. No puedes llegar y poner cualquier artefacto. Como inmobiliaria dejamos normado cómo tiene que ser la siguiente etapa. Además, todas las luces de los subterráneos tienen sensores de movimiento, para que no estén encendidas las 24 horas del día”, indica el gerente inmobiliario de Centinela Inmobiliaria, quien valora la existencia de una certificación adaptada a Chile, donde el clima es seco y, según dice, las estaciones están muy marcadas.

El edificio Majestic cuenta con artefactos sanitarios y griferías de consumo eficiente que buscan reducir el consumo de agua al menos en un 40%. Lo decoran varios muros de hormigón armado y mucho vidrio, pero también el arte del muralista Javier Barriga.

Premios CES 2021: ejemplos de buena arquitectura y destacada trayectoria

Por Paola Molina, presidenta de CES.

El Premio CES es una iniciativa anual, creada desde el Directorio de la Certificación Edificio Sustentable, -durante la presidencia de Ricardo Fernández (2019-2020), actual presidente del Instituto de la Construcción- y con alegría vemos que cada vez toma más relevancia en nuestro país. 

Estos premios buscan relevar y promover desde la certificación, las mejores prácticas de sustentabilidad en el sector edificación de uso público, destacando a los proyectos que han hecho un mayor esfuerzo al certificarse, con el fin de incentivar lograr cada vez mejores prácticas sostenibles, aportando, además, a levantar indicadores del sector para avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Actualmente, se encuentran en proceso de certificación sobre 400 proyectos, de los cuales 67 ya están certificados y 227 precertificados, los demás están en proceso de certificación. A la fecha, hay un 36% de proyectos en el ámbito de educación, un 20% en oficinas y el resto se divide entre seguridad, servicios, salud, deporte y cultura.

Todos los proyectos ganadores en esta tercera versión de los Premios CES están en la zona centro-sur del país y, en su mayoría, en la Región de la Araucanía, lo que muestra que la herramienta está siendo un motor de avance nacional no centralizado en la materia, teniendo proyectos certificados en todas las regiones del país.

Es importante destacar que desde su primera versión, además de reconocer a los proyectos y equipos, se ha establecido un galardón especial que premia al profesional destacado, y se otorga a quien desde su área de acción haya sido un motor para el desarrollo, alcance y difusión de la Certificación.

En la primera versión este premio recayó sobre el arquitecto Norman Goijberg, quien fuera también el primer presidente de CES (2014 – 2016) y quien aportó desde un inicio con toda su experiencia, visión y empuje para concretar y poner en marcha la certificación.

En la segunda versión, el premio se otorgó a la arquitecta Margarita Cordaro, quien también presidió la certificación en el periodo 2017-2018 por su permanente esfuerzo hacia la consolidación de esta herramienta, tanto en su contenido y alcance como en su utilización desde el sector público para lograr mejorar los estándares de la edificación dependientes de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. 

En esta tercera versión, el premio fue otorgado a la constructora civil Yoselin Rosas, quien desde sus inicios profesionales ha sido un motor para el desarrollo sostenible en el sector construcción impulsando la colaboración, gestión y visión sistémica de avance. Primero lo hizo desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en relación con temas de eficiencia energética y energías renovables y actualmente lo hace desde el Ministerio de Energía como motor del convenio con CES dentro de muchas otras iniciativas.

Un simple ejemplo de lo anterior fue durante el año 2018, cuando organizó una pasantía a Japón subsidiada por el Gobierno Japonés a través de la JICA (Agencia de colaboración internacional de Japón). Esta experiencia duró dos semanas, donde 10 profesionales que representaban a distintas instituciones público-privadas entre las que se encontraba: Minvu, Minsal, MMA, Minergía, CChC, Colegio de Arquitectos de Chile y CES, desarrollaron una clara visión conjunta de estrategias para Chile para lograr abordar edificios Net 0 Energía, en el corto, mediano y largo plazo.

Esta acción, sin duda, permitió la apertura y cimentación de un futuro net 0 energía en nuestro sector y también permitió la inclusión en el Convenio Minergía – CES (IC) además de mejorar la herramienta, avanzar con todos los indicadores necesarios para incorporar estándares con miras a alcanzar en el futuro la carbono neutralidad y edificios net 0 energía desde la certificación.

Experiencias como estas son muchas en la trayectoria de Yoselin, pero, además de su calidad profesional, es importante destacar su calidad humana, expresada de manera muy asertiva por el destacado académico de la PUC, Waldo Bustamante, quien dice: “Yoselin es una mujer íntegra, virtuosa, estudiosa, entregada a sus convicciones profundas, con un inmenso y contundente compromiso por abrir puertas y ventanas para que chilenos y chilenas puedan ver cada día un cielo más limpio en el horizonte, como signo de esperanza de que si podremos superar la crisis que la humanidad y nuestro país enfrenta. Ella es la imagen de mujer joven, que con generosidad nos entrega su experiencia y conocimiento, convencida de que es posible avanzar cada día en la construcción de un país que cubra de bienestar a todos y todas”

En sus futuras versiones, el Premio CES seguirá distinguiendo a profesionales como Norman, Margarita y Yoselin, quienes colaboraron para hacer que la certificación permita consolidar un estándar sostenible a nivel nacional en las edificaciones de uso público, y aportar oportunamente a la altura de los desafíos que se nos presenten. 

MAO Arquitectos nos cuenta su experiencia con CES

Abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido para MAO Arquitectos y se han cumplido de manera muy natural. Dado que han desarrollado obras de infraestructura en todo el país, entienden los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas. Acá nos cuentan los principales aspectos de los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta.

Nuestra oficina, MAO Arquitectos, trabaja desde la arquitectura, una postura integral de nuestros proyectos. El análisis del encargo lo realizamos de una forma holística, sin perder de vista ninguno de los aspectos que debe tener un proyecto arquitectónico para lograr un resultado exitoso. Desde este punto de vista, nuestros arquitectos se han capacitado en diferentes especialidades como dirección de proyectos con eficiencia energética, diseño de paisaje, nuevas tecnologías y sistemas constructivos, BIM, etc., lo que permite abordar, desde el inicio del encargo, las diferentes perspectivas que se deben tener a la hora de proyectar y es, desde esa etapa, donde se analizan las diferentes variables de usuario, contexto, preexistencias y requerimientos para hacerlo.

En atención a ello, abordar requerimientos CES siempre ha sido muy fluido en nuestros proyectos y se han cumplido de manera muy natural. Privilegiar las estrategias sustentables pasivas en la arquitectura, lo que debería ser siempre pilar central al proyectar, se alinea perfectamente con los requerimientos de esta certificación, la que promueve el cumplimiento de sus estándares por desempeño y no de forma prescriptiva, dejando en manos de los arquitectos, autores de la obras, la resolución del proyecto. 

El haber desarrollado obras de infraestructura a lo largo de todo Chile, nos ha dado la experiencia de entender los requerimientos climáticos generales de las diferentes zonas del país, las que son muy disímiles entre ellas, teniendo muchas veces, requerimientos casi opuestos, esto nos permite elaborar estrategias de arquitectura pasiva antes, siquiera, de elaborar un anteproyecto o modelar dinámicamente las edificaciones, permitiéndonos un desarrollo seguro del proyecto.

Los edificios para la Prefectura de Carabineros de Limache y la Subcomisaría La Portada de Antofagasta, son proyectos desarrollados por nuestra oficina con el modo de licitación del Ministerio de obras Públicas DS108, por lo que ya contaban con un anteproyecto de arquitectura aprobado por el mandante. Nuestra oficina tomó dichos anteproyectos, los desarrolló, adaptó y modificó según requerimientos CES, situaciones específicas del terreno, nuevos requerimientos del usuario, etc. La ubicación y orientación de las edificaciones, por lo tanto, estaba predeterminada, lo que nos llevó a tomar otro tipo de estrategias para enfrentar por ejemplo, radiaciones solares directas, iluminación natural, ventilaciones, etc.

DEMANDA DE ENERGÍA: TRANSMITANCIA TÉRMICA DE LA ENVOLVENTE Y FACTOR SOLAR MODIFICADO

La envolvente de los edificios se planteó de una forma muy diferente en ambos casos, el primero ubicado en la ciudad de Limache, tenía requerimientos de calefacción en invierno necesitando de una envolvente térmica continua de las características especificadas en el proyecto, sin embargo, el segundo, ubicado en la ciudad de Antofagasta, contaba con temperaturas exteriores cercanas al confort térmico durante todo el año, lo que sumado a las ganancias térmicas interiores requerían de un edificio bien ventilado, que disipara las temperaturas, por lo que una envolvente térmica continua ocasionaría un sobrecalentamiento de los recintos interiores. Con el análisis efectuado, se llegó a la conclusión de que este edificio necesitaría de muy bajos consumos de calefacción y enfriamiento utilizando correctamente quiebravistas con el objetivo de eliminar la radiación solar directa, prescindiendo de aislaciones térmicas en paramentos verticales.

Subcomisaría La Portada, ciudad de Antofagasta

Por otro lado, ambos proyectos se ubican en zonas de alto déficit hídrico, por lo que el uso del agua de consumo humano y paisajístico debía ser reducida y usada en forma muy racional. Por ello se utilizaron artefactos y griferías temporizadas y de bajo consumo en baños y cocinas y, en paisajismo, se usaron especies vegetales nativas, de bajo consumo hídrico y de gran valor ornamental. Así también, respetamos las especies vegetales existentes en el terreno de la Prefectura de Limache (el de la Subcomisaría de Antofagasta era un sitio eriazo), haciendo modificaciones en los trazados viales internos para lograr este objetivo. Si bien no es un requerimiento CES aún, consideramos de gran valor el respeto a la vegetación existente y consideramos necesario adaptar los proyectos de arquitectura con el fin de lograr el rescate de la mayor cantidad de especies vegetales de valor.

ILUMINACIÓN NATURAL

La luz natural, por otra parte, no sólo cumple una función meramente práctica de iluminar los espacios interiores de las edificaciones, si no también, ayuda a bajar los consumos energéticos de las mismas al no utilizar iluminación artificial y además refuerza positivamente el estado anímico de sus usuarios. Es por ello la importancia de una buena autonomía lumínica donde el edificio pueda funcionar la mayor parte del día, donde hay horas luz, con iluminación natural. Ambos proyectos fueron estudiados para cumplir con este requerimiento, el que consideramos central en nuestros diseños por las razones antes expuestas. 





Autonomía lumínica Subcomisaría La Portada, Antofagasta.

Así, cada uno de los requerimientos CES, sobre todo los de carácter pasivo, como control de infiltraciones, ventilaciones, aislación acústica, etc., son abordados desde la Arquitectura, de manera integral, sin dejar de lado aspectos que son igualmente importantes en la habitabilidad de los recintos (como vistas, topografía, etc.), siendo esta certificación la que pone en valor el grado de sustentabilidad ambiental de las edificaciones, entendiéndola como la calidad del ambiente interior lograda con un uso eficiente de recursos con una baja generación de residuos y emisiones y, somos los arquitectos los llamados a promover e impulsar edificaciones sustentables que vayan de la mano con los objetivos de un desarrollo general sostenible.

Los planos, elevaciones y escantillones de estos proyectos se pueden descargar desde los siguientes links: 

Comisaría La Portada de Antofagasta
Planta Nivel 1
Planta Nivel 2 y Cubierta
Vistas 3D
Escantillones

Prefectura Limache

Planta 1º Nivel
Planta 2º Nivel
Cortes
Elevaciones
Escantillones