CES Aeropuertos: La ambiciosa hoja de ruta para descarbonizar la infraestructura aérea en Chile

A través de nuevos requerimientos de innovación en hidrógeno verde y electromovilidad, la certificación expande su alcance a todo el recinto aeroportuario para liderar la transición energética.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) dio un paso estratégico en su evolución técnica con el lanzamiento de su versión para aeropuertos. Esta actualización no es solo una adaptación de criterios existentes, sino una respuesta integral a las complejidades operativas de los terminales aéreos, donde la eficiencia debe convivir con una logística de alto impacto ambiental.

La gran novedad de esta versión radica en que el estándar trasciende las paredes del terminal de pasajeros para observar el comportamiento sistémico del aeropuerto. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, el diseño de esta herramienta buscó expresamente ampliar el radio de acción.

“En la versión de aeropuertos se incorporan, con mucho mayor detalle que en las anteriores, requerimientos específicos de innovación. Esto es por las características propias del aeropuerto y con la intención de ampliar, además del edificio de terminal de pasajeros, a todo el recinto aeroportuario”, destaca Madrid.

Hidrógeno verde: Logística para el futuro

Chile se ha posicionado como un líder potencial en la producción de hidrógeno verde (H2V), y CES Aeropuertos busca que esta ventaja competitiva se traduzca en infraestructura concreta. El requerimiento de innovación en H2V se ha estructurado para incentivar una adopción gradual pero efectiva, enfocándose en la operación “lado aire” y “lado tierra” que el pasajero no siempre ve, pero produce emisiones intensamente.

El requerimiento incentiva la creación de un ecosistema de hidrógeno dentro del recinto, lo que implica un cambio de paradigma en el abastecimiento energético de los vehículos de apoyo. “Apunta a incorporar la infraestructura necesaria y la operación en distintos niveles. Primero, incorporar infraestructura y luego empezar a incorporar la operación de vehículos específicos que solo tienen movimiento dentro del recinto aeroportuario”, detalla Madrid.

Entre las aplicaciones concretas que contempla la certificación para el uso de este combustible limpio se encuentran:

  • Gestión de equipaje: Carritos y tractores que transportan maletas.
  • Transporte interno: Buses de acercamiento que conectan los estacionamientos con los terminales.
  • Servicios de rampa: Vehículos de apoyo técnico que operan en la losa para la atención de aeronaves.

Electromovilidad e infraestructura

Por otro lado, la electromovilidad en CES Aeropuertos se aborda desde una perspectiva de accesibilidad y servicio. La certificación reconoce que el aeropuerto es un nodo de transporte masivo y, por ende, debe proveer las facilidades para que los usuarios opten por tecnologías limpias.

El jefe de CES aclara que este requerimiento tiene dos alcances críticos: el acceso público y la eficiencia interna. “El requerimiento de electromovilidad está orientado a dos grandes alcances. Primero, con la posibilidad de acceder a los estacionamientos del aeropuerto —tanto pasajeros como funcionarios— con vehículos que requieran carga eléctrica. Es decir, que haya la infraestructura necesaria: estacionamientos con cargadores dentro del recinto”.

Además de esta infraestructura “de cara al público”, se suma un segundo nivel orientado a la flota operativa del aeropuerto, buscando que los vehículos de apoyo migren hacia motores eléctricos, reduciendo no solo el CO2, sino también la contaminación acústica en las zonas de trabajo.

La infraestructura de carga como eje central

Para que estas innovaciones sean efectivas, CES pone especial énfasis en la instalación física de los sistemas de carga. No basta con la voluntad de uso; el proyecto debe demostrar la capacidad de suministrar energía limpia de manera constante.

Al respecto, Madrid es enfático en la necesidad de integrar estos elementos desde la fase de diseño. “Tanto en el caso de hidrógeno verde como en el de vehículos eléctricos, se incluye la incorporación de infraestructura para la carga. Esto incluye cargadores de electricidad en estacionamientos o lo que llamamos ‘electrolineras’ de hidrógeno, que permiten abastecer del combustible necesario a los vehículos interiores”.

Con estos nuevos criterios, CES Aeropuertos no solo premia la edificación eficiente, sino que impulsa una transformación profunda en la manera en que la infraestructura pública chilena se prepara para los desafíos climáticos del siglo XXI.

El Manual CES Aeropuertos ya está disponible en el sitio web de CES: https://www.certificacionsustentable.cl/documentos/?dir=77 

JUNJI: Una inversión estratégica y sustentable premiada por CES

La Junta Nacional de Jardines Infantiles recibió el Premio CES a la Política Pública Destacada 2025, validando su compromiso con ambientes saludables y eficientes que inciden directamente en el bienestar y la experiencia educativa de miles de niñas y niños.

El pasado 30 de septiembre, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) fue reconocida con el Premio CES a la Política Pública Destacada. Este galardón celebra la decisión institucional de incorporar el estándar de la Certificación Edificio Sustentable (CES) como un sello propio y obligatorio en su infraestructura, demostrando que la edificación pública puede y debe liderar el camino hacia la sustentabilidad en Chile.

En ese contexto, conversamos con Daniela Triviño Millar, vicepresidenta ejecutiva de JUNJI, para quien “recibir este galardón representa un reconocimiento al compromiso sostenido de la Junta Nacional de Jardines Infantiles con el desarrollo de infraestructura sustentable y con la mejora continua de la calidad de los espacios educativos”.

Para Triviño, el Premio CES es mucho más que un trofeo: es la validación de un esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de los espacios educativos y construir infraestructura con enfoque ambiental, social y educativo.

Esta decisión ha convertido la certificación en una “herramienta concreta” que refleja una visión de largo plazo: la de ofrecer ambientes que sean saludables, eficientes y sostenibles, donde las niñas y niños puedan crecer, aprender y desarrollarse plenamente. Al convertirse en un sello propio, CES no solo guía la construcción de nuevos jardines infantiles, sino también la reposición de la infraestructura existente.

Costo-eficiencia a largo plazo

Uno de los principales desafíos fue la justificación económica, especialmente ante el Ministerio de Hacienda, considerando que la inversión inicial en proyectos CES es mayor, si bien el ahorro operativo es un beneficio clave. La gestión presentó una argumentación estratégica de costo-eficiencia a largo plazo, considerando que:

  • La inversión inicial se presenta como una medida que genera retornos sostenibles en el tiempo.
  • La durabilidad de las edificaciones CES reduce los gastos de mantenimiento.
  • Se puso en valor el impacto social de la política, destacando cómo los ambientes confortables y saludables influyen directamente en la asistencia, el bienestar y la experiencia educativa.

“De este modo, la sustentabilidad fue abordada no como un gasto adicional, sino como una inversión estratégica en la calidad educativa y en la eficiencia del gasto público”, señala la vicepresidenta.

Contribución a las metas climáticas nacionales

La política de infraestructura sustentable de JUNJI también juega un rol fundamental en el avance de Chile hacia la carbono neutralidad y una construcción más resiliente.

La autoridad de la JUNJI destaca la alineación de la institución con los compromisos nacionales e internacionales de mitigación del cambio climático, específicamente con las metas de la Estrategia Climática de Largo Plazo y la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC).

Al adoptar CES, JUNJI promueve:

  • Edificaciones con mayor eficiencia energética.
  • Menor huella de carbono.
  • Un uso racional de los recursos naturales.

“Esto implica una reducción directa en las emisiones asociadas a la operación de los jardines infantiles y una contribución tangible al avance del país hacia una construcción pública sustentable, que integra criterios de bienestar, eficiencia y resiliencia frente al cambio climático”, resalta Triviño.

El jardín como tercer educador: más allá de las métricas

Si bien el consumo de energía y agua son métricas clave, JUNJI busca medir el impacto de la política en el bienestar y aprendizaje, bajo la premisa de que “la infraestructura educativa no solo alberga los procesos de aprendizaje, sino que también enseña por sí misma”.

Actualmente, no se cuenta con un mecanismo de evaluación cualitativa y cuantitativa ya consolidado. Sin embargo, la institución se prepara para iniciar la medición con el primer edificio con certificación CES.

Los aspectos que se comenzarán a evaluar son:

  • La percepción de confort térmico.
  • La iluminación natural.
  • La calidad del aire interior.
  • El bienestar general de niñas, niños y equipos pedagógicos.

Además de las mediciones directas, la infraestructura sustentable promueve actividades de sensibilización y educación ambiental, fortaleciendo la conciencia ecológica en las familias y los propios equipos. Todos estos factores contribuyen a un entorno educativo “más saludable, equitativo y coherente con los principios de desarrollo sostenible”, a juicio de Triviño.

Los próximos pasos: desempeño post-ocupación y expansión

Con la certificación ya establecida como un requisito para los nuevos proyectos, la JUNJI tiene claros los siguientes pasos para la evolución de esta política. El foco ahora se dirige a la evaluación del desempeño post-ocupación, un paso fundamental para medir el comportamiento real de los edificios una vez que están en uso y, de este modo, retroalimentar el diseño de futuros proyectos.

“Para ello, JUNJI está explorando la aplicación de criterios CES en infraestructura existente, mediante programas de mejoramiento que integren eficiencia energética, confort ambiental y participación comunitaria”, cuenta Daniela Triviño.

Este trabajo se inició en colaboración con el Ministerio de Energía, a través de un convenio que busca aplicar la experiencia ministerial en otros organismos públicos. Un proyecto financiado por dicha cartera está próximo a ejecutarse en un establecimiento antiguo, donde se optimizará la eficiencia energética. Tras la ejecución de esta iniciativa, se aplicará un instrumento desarrollado por el Ministerio de Energía que permitirá “evaluar cualitativa y cuantitativamente la ejecución de la obra y su impacto en los espacios sustentables en la vida cotidiana de las comunidades educativas”.

De esta forma, JUNJI busca consolidar una política integral de infraestructura sustentable que no solo se enfoque en las reposiciones o nuevas construcciones, sino que también fortalezca el parque educativo existente, asegurando condiciones óptimas de aprendizaje y bienestar para todas las comunidades educativas del país.