CES Inmobiliario: una versión ajustada al sector y conectada con financiamiento verde

Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, de 88 Limitada, participaron en el desarrollo técnico del Manual de CES Inmobiliario, una versión que incorpora nuevas categorías, requerimientos y una etapa de registro orientada a determinar el potencial de certificación de los proyectos y entregar antecedentes al sector financiero.

El desarrollo del Manual de CES Inmobiliario incorporó el trabajo de Ernestina Bravo, socia de 88 Limitada, y Mauricio Ramírez, socio fundador de la misma entidad, quienes apoyaron el proceso de elaboración de esta nueva versión de la certificación.

De acuerdo con Ernestina Bravo, la versión CES Inmobiliario incluye nuevas condiciones desde el inicio del proceso. Una de ellas es la incorporación de una etapa de Registro, “en donde se deberá acreditar el cumplimiento de algunas condiciones del proyecto y determinar su potencial de certificación”.

Como explica, en esta etapa se agrega “en virtud de aportar los antecedentes necesarios al sector financiero respecto de que el proyecto es elegible para crédito verde”.

Entre los principales cambios, Bravo señala que se adicionan dos nuevas categorías completas: Resiliencia y Emisiones. Asimismo, dentro de los requerimientos obligatorios se incorporan el aislamiento acústico entre unidades habitacionales, el plan de gestión de residuos y su cuantificación, y el Manual de uso, concientización y operación.

En materia de requerimientos voluntarios, indica que se suma la categoría Emisiones, con huella de carbono contenida y en operación. También se incorporan estrategias de transporte sustentable en Gestión del Sitio, como “carga de vehículos eléctricos, instalaciones para bicicletas y acceso a transporte público”.

Respecto de la categoría Resiliencia, Bravo detalla que se incluyen créditos de “identificación de riesgos climáticos del emplazamiento, adaptación al cambio climático y reducción de la isla de calor y resiliencia ante emergencias proveyendo respaldo eléctrico mejorado”.

La profesional explica que las categorías Emisiones y Resiliencia “responden a incorporar métricas de reportabilidad bajo la mirada de estándares internacionales de condiciones de ESG”. En tanto, el transporte sustentable busca reconocer condiciones propias de los proyectos inmobiliarios “que son claramente identificables”, a diferencia de CES Edificios de Uso Público, cuyo énfasis está en otras condiciones de sustentabilidad del proyecto.

Un proceso de trabajo estrecho con CES

Mauricio Ramírez describe el desarrollo de esta versión como “un proceso de trabajo muy estrecho con la Administración CES”, que incluyó “muchas jornadas de trabajo, de revisiones, reuniones, muchas horas de modelamiento y procesamiento computacional, varios borradores de manual y una gran retroalimentación mutua”.

El socio fundador de 88 Limitada también destaca la vinculación con el mundo inmobiliario durante el proceso, “a través de la revisión y diagnóstico de proyectos reales de mercado”. Según señala, todo ese trabajo permite “liberar una versión de certificación que nos tiene muy contentos y que sabemos tendrá una buena acogida en la industria”.

Para Ramírez, una versión como CES Inmobiliario era necesaria porque “hoy en nuestro país no hay una certificación de sustentabilidad que esté tan próxima a nuestra realidad inmobiliaria como la que CES propone en esta versión”.

En esa línea, sostiene que CES Inmobiliario tiene “una sintonía fina” con los climas, tipologías de edificaciones, tecnologías y procesos de construcción disponibles, además de las realidades normativas, económicas y financieras del país.

Finalmente, Ramírez destaca que “CES Inmobiliario tiene una estructura robusta como certificación, alineada con los más altos estándares internacionales, lo que permitirá conectar a las inmobiliarias con la sustentabilidad y el financiamiento verde”.

La arquitectura pública chilena se proyecta desde la academia y la sostenibilidad

Hernán Madrid, jefe de CES, y Margarita Cordaro, vicepresidenta de la certificación y profesional de la Dirección de Arquitectura del MOP compartieron con estudiantes de la Universidad de Chile los avances en edificación sustentable y los desafíos ante la crisis climática actual.

El auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile fue el escenario de un encuentro estratégico entre la academia y los líderes de la edificación sustentable en el país. 

En el marco del curso de Principios de habitabilidad y sostenibilidad, los estudiantes recibieron a dos figuras clave en el desarrollo de estándares técnicos para la infraestructura pública: Hernán Madrid, jefe de la Certificación Edificio Sustentable (CES), y Margarita Cordaro, arquitecta de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y vicepresidenta de CES.

La actividad realizada en el contexto del curso de Principios de Habitabilidad y Sustentabilidad, para alumnos de segundo año de la carrera de arquitectura (único curso de sustentabilidad obligatorio de la carrera), no solo sirvió para repasar la evolución de la certificación en su primera década, sino también para formalizar el vínculo colaborativo mediante la entrega del libro conmemorativo de los diez años de CES a las académicas de la facultad. “Pocas veces contamos con profesionales que vienen del mundo técnico a contarnos cómo se desarrolla esto afuera”, destacó la docente Bárbara Rodríguez al abrir la jornada, enfatizando el valor de contar con profesionales que han empujado el fortalecimiento de los estándares de construcción en el país.

El impacto en el territorio nacional

Hernán Madrid detalló cómo la certificación pasó de ser un acuerdo público-privado en 2014 a convertirse en un ecosistema robusto con más de 650 proyectos en diversas etapas de evaluación. El sistema se diferencia de sellos internacionales por su capacidad de adaptarse a las realidades climáticas locales, desde la Antártica hasta Rapa Nui.

Durante su intervención, Madrid explicó los pilares técnicos que sostienen el modelo:

  • Priorización del diseño pasivo, que representa dos tercios del sistema, para reducir demandas de energía y agua mediante la arquitectura.
  • Evaluación de la calidad del ambiente interior, incluyendo confort térmico, acústico, lumínico y ventilación.
  • Gestión de materiales y residuos bajo criterios de economía circular.
  • Categorización del desempeño en tres niveles: certificado, destacado y sobresaliente.

Respecto a la relevancia de este conocimiento para los futuros profesionales, Madrid fue enfático: “a quienes están acá, en alguna medida, más temprano que tarde, les va a tocar trabajar en un proyecto que incorpore certificación”.

La visión del MOP y los desafíos de la policrisis

Margarita Cordaro, con más de 40 años de trayectoria en el servicio público, aportó la visión operativa de cómo se gestiona la arquitectura estatal. La experta señaló que el objetivo actual es una edificación de calidad que considere los riesgos geográficos y ambientales de un Chile diverso.

Cordaro introdujo el concepto de “policrisis” para explicar la complejidad del diseño contemporáneo:

  • Necesidad de edificios resilientes ante inundaciones, incendios y marejadas.
  • Incorporación de soluciones basadas en la naturaleza, mezclando infraestructura gris con verde y azul.
  • Aplicación de análisis de riesgo de desastre y localización obligatoria en la inversión pública.

Sobre la consolidación de estos estándares, Cordaro afirmó que “CES nos dio una estructura ordenada que habla en nuestros términos”, permitiendo que el edificio público adquiera una jerarquía superior y técnica que antes era difícil de medir y evidenciar ante organismos como el Ministerio de Hacienda.

Avances en CES+Resiliencia: una apuesta por la infraestructura crítica del futuro

Hernán Madrid, jefe de CES, detalla los avances en el desarrollo de la versión CES+Resiliencia, una herramienta innovadora enfocada en mitigar riesgos sísmicos, de cambio climático y otras amenazas de la naturaleza en infraestructura crítica.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) continúa evolucionando para abordar los desafíos del cambio climático y los riesgos naturales. En 2024, se formaron Comités técnicos de trabajo liderados por CES, los que avanzaron en el desarrollo de la versión CES+Resiliencia, centrada en garantizar la seguridad y sostenibilidad de la infraestructura crítica en escenarios extremos.

“El avance principal estuvo en los comités técnicos de riesgo sísmico y cambio climático, dos de los seis grandes temas que abordará esta versión”, explica Hernán Madrid, jefe de CES, destacando la complejidad y relevancia de esta iniciativa.

Riesgo sísmico: más allá de la estructura

Uno de los hitos fue la definición de metodologías para evaluar el desempeño estructural por desempeño frente a sismos. “Incorporaremos el concepto de diseño sísmico por desempeño, de forma de tener niveles de respuesta mayores al reglamentario en los edificios categorizados como infraestructura crítica. De este diseño surge como consecuencia el uso de estrategias como la incorporación de aislación o disipación sísmica en los edificios. Además, trabajamos en requerimientos para sistemas no estructurales, como sistemas, cielos falsos, elementos de protección solar, entre otros, considerando normativas específicas que no son de uso obligatorio actualmente en Chile”, detalla. 

Estas medidas buscan incorporar metodologías y estándares más elevados a proyectos considerados infraestructura crítica, como hospitales y centros de emergencia, asegurando su funcionalidad, incluso inmediata en el nivel mayor, tras un evento sísmico.

Cambio climático: preparación para el futuro

Otro avance clave fue la incorporación de proyecciones climáticas basadas en escenarios de cambio climático al análisis de confort térmico, demanda y consumo energético en edificios. “Gracias al apoyo de Alexis Perez, académico de la USS, contamos con archivos climáticos proyectados para 2050 y 2080, lo que nos permite evaluar el comportamiento de los edificios bajo escenarios de cambio climático. Esto es esencial para anticiparnos al aumento de temperaturas máximas y la variabilidad climática”, comenta Madrid.

Sin embargo, aún quedan desafíos por abordar, como el estudio de lluvias concentradas, cuya investigación está pendiente de financiamiento.

La versión CES+Resiliencia también planea abarcar riesgos volcánicos, incendios forestales, inundaciones y vientos extremos. En 2025, se espera avanzar en al menos dos de estas áreas, mientras se inician proyectos piloto con los requerimientos desarrollados en sismos y cambio climático.

“Nuestro objetivo es aplicar estas medidas a infraestructura crítica, asegurando que cumpla con los estándares más altos de resiliencia y sostenibilidad”, enfatiza el profesional.

Con esta versión, CES no solo responde a las necesidades actuales, sino que también anticipa soluciones para un futuro más seguro y sostenible, posicionándose como un referente en la certificación de edificios preparados para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Certificaciones y sellos locales en Latinoamérica

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Durante 2023 el Instituto de la Construcción desarrolló una consultoría para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), centrada en la Resiliencia y sostenibilidad en los códigos de construcción de América Latina y El Caribe. En el ámbito de la sustentabilidad se abordaron adicionalmente certificaciones y sellos voluntarios, con colaboración activa del Chile GBC, lo que permitió levantar la situación actual del uso de certificaciones internacionales y locales en cada país de Latinoamérica. 

En este contexto, desde CES y el Instituto, tuvimos la oportunidad de colaborar en una Nota Técnica basada en la información levantada, en la que el Instituto de la Construcción participó en coautoría. 

Uno de los principales hallazgos en el ámbito de la sustentabilidad es el rol que juegan las certificaciones voluntarias, que contemplen variables que no están en los reglamentos y/o sean establecidas por sobre los estándares reglamentados, para, de esta manera, orientar y promover mejores estándares en las edificaciones y construcciones.

En materia de sellos y certificaciones locales, se identificaron 10 certificaciones, distribuidas en Brasil (5), Chile (2), Colombia (1), Costa Rica (1), y Guatemala (1); y 13 sellos o calificaciones distribuidos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá y Uruguay. Todos estas son aplicables a diferentes usos de edificios y/o viviendas, públicas y privadas. 

Una certificación se considera más robusta cuando un tercero independiente es responsable de realizar pruebas de comprobación y otorgar la certificación. De estos, solo Brasil y Chile cuentan con sistemas de verificación independiente. Por otro lado, únicamente Argentina, Chile, Colombia y México cuentan con etiquetado energético específico para el sector. 

En el ámbito de los incentivos, se observó que países como Colombia, Bolivia, El Salvador y Perú, incluyen incentivos normativos en alguno de sus códigos, beneficios constructivos para aquellas edificaciones que incorporen parámetros de sostenibilidad o alcancen algún nivel de certificación bajo algún esquema local o internacional, sean éstas realizadas por el sector público o privado. 

Se concluye que existe al menos una certificación aplicable a cada país, sean nacionales o internacionales y que las certificaciones nacionales generalmente se adaptan mejor al contexto y prioridades locales. 

Este escenario es una muy buena base para la colaboración en Latinoamérica y El Caribe, en un modelo similar a lo que ha sido el destacado trabajo del Código Modelo de Diseño Sísmico para América Latina y El Caribe en el que el Instituto de la Construcción ha actuado de secretaría general.

CES colabora en consultoría al BID sobre resiliencia y sostenibilidad en los códigos de construcción

El estudio fue encomendado al Instituto de la Construcción en 2022 y registra a Hernán Madrid, jefe de CES, como uno de sus autores.

En diciembre pasado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó una nota técnica sobre el estudio “Resiliencia y Sostenibilidad en los Códigos de Construcción de América Latina y el Caribe: Análisis Regional Comparativo y Oportunidades de Fortalecimiento”, cuyos autores son Alexandra Alvear; José Pedro Campos; Julia Ciancio; Wilhelm Dalaison; Gabriella De Angelis; María Alejandra Escovar; Hernán Madrid; Rodrigo Narváez; Francisca Pedrasa; Raimon Porta García; Ginés Suarez y Adriana Zambrano.

Como se señala en la página de la publicación, “los códigos de construcción son un factor determinante para el incremento de la resiliencia de la infraestructura, incorporando la gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático. La existencia, calidad, carácter legal y nivel de cumplimiento de los códigos definen las bases sobre las cuales se debe desarrollar el ambiente construido y la fiabilidad de los servicios basados en infraestructura física”. 

En ese contexto, se realizó este documento encargado por el BID al Instituto de la Construcción en agosto de 2022, incluyendo dentro de su alcance los códigos de construcción, incluyendo residenciales y de uso público; dejando fuera a construcciones de infraestructura y obras civiles.

De esta manera, esta publicación presenta el resultado del análisis comparativo y entrevistas a expertos sobre códigos de sismos, vientos, inundaciones, y sustentabilidad, incluyendo, además, a las certificaciones y sellos de sostenibilidad de los 26 países prestatarios del BID. 

Para llevar a cabo el estudio en forma correcta, tomando en cuenta la complejidad y el volumen de información por procesar, el Instituto de la Construcción organizó y coordinó el trabajo de un grupo de especialistas representantes de diversas instituciones afines al IC, como la Asociación de Ingenieros Civiles Estructurales (AICE), la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Certificación Edificio Sustentable (CES), EBP Chile y Chile Green Building Council.

El análisis concluye que la región tiene un importante avance en el desarrollo de códigos sísmicos y de viento, mientras que la amenaza por inundación poco se integra en los códigos de construcción y se enfrenta de forma reactiva. 

También se precisa que la región ha venido dando pasos acelerados para incorporar aspectos de sostenibilidad de los proyectos de infraestructura edilicia, que aún no se integra a los códigos de construcción. Asimismo, se incluyen recomendaciones para avanzar hacia una construcción resiliente en América Latina y el Caribe.

El documento completo está disponible en el siguiente enlace: https://publications.iadb.org/es/resiliencia-y-sostenibilidad-en-los-codigos-de-construccion-de-america-latina-y-el-caribe-analisis