Arquitectos informados y conscientes del desarrollo sostenible

Por Paola Molina, presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES).

En el Día del Arquitecto, quisiera comenzar por felicitar a todos los colegas que desde sus diferentes veredas del ejercicio profesional van colaborando al desarrollo de la arquitectura en nuestro país, con identidad, con innovación, pero sobre todo con responsabilidad frente a los desafíos inminentes que tenemos por delante. 

Hoy, sin duda, son tiempos desafiantes, donde tenemos un incremento en el déficit de vivienda, una situación social sensible, una realidad económica compleja, una pandemia latente y, a la vez, una gran encrucijada con el cambio climático. De alguna manera, se vinculan todas cuando nos enfocamos en el ejercicio de nuestra profesión.

En el pasado hemos podido experimentar épocas en que han existido desafíos similares a los de hoy de Déficit Cero de Vivienda, pero donde el propósito sobrepasó el objetivo, volviéndose un resultado complejo, aunque es importante reconocer que conceptos como desarrollo sostenible y ciclo de vida aún no estaban permeados en nuestra sociedad y clase política como hoy sí lo están.

En cambio, estos tiempos nos traen soluciones. Hoy contamos con una hoja de ruta a nivel global que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde la arquitectura y el urbanismo tienen injerencia directa sobre los 17 objetivos, siendo una profesión portadora de una gran responsabilidad en poder materializar un mejor futuro.

Dentro de los 17 objetivos está el Objetivo 9: Industria, Innovación e infraestructura, lo que está muy en línea con los propósitos de la actual gestión del Minvu de lograr Déficit Cero de Viviendas a través de la industrialización. Pero este resultado será positivo y generará externalidades positivas en el corto, mediano y largo plazo, solo si se enmarca bajo el desarrollo sostenible

La industrialización por sí sola no mejorará la calidad de la vivienda, ni evitará problemas de habitabilidad posterior, solo podrá ajustar plazos de ejecución y minimizar residuos (si es bien ejecutada). La industrialización toma un curso positivo evitando los errores del pasado, solo si se circunscribe al universo de los ODS y a las herramientas en línea con este propósito desarrolladas actualmente en nuestro país como son: la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), la Certificación de Edificios Sustentables (CES), la Calificación Energética de Viviendas (en letras superiores o iguales a D), la Ley Marco de Cambio Climático, la Ley de Eficiencia Energética, la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, la postergada actualización de Reglamentación Térmica, la Estrategia de Economía Circular Sector Construcción, la Hoja de Ruta RCD de Economía Circular sector Construcción, el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes donde se está obligado a reportar emisiones en una obra, entre otras.

Por lo anterior, la arquitectura sostenible, además de usar las herramientas ya disponibles, permite desarrollar proyectos conscientes que:

  • Mejoran la calidad de vida de las personas.
  • Cuidan el medio ambiente.
  • Son asequibles.
  • Visualizan y consideran todo el ciclo de vida de nuestros diseños para hacer un buen diseño que persista y aporte en el tiempo. 
  • Aportan diseños que demandan y disponibilizan recursos sostenibles en el tiempo.

Nuestra responsabilidad como arquitectos es estar informados y conscientes de ello, aplicándolo en todos los roles que nos corresponda desde nuestro ejercicio profesional.

Hospital Quillota Petorca ya cuenta con el sello que lo distingue su sustentabilidad

Paola Molina, presidenta, y Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable, viajaron a la región de Valparaíso, donde junto a las autoridades de la zona recorrieron los pasillos del flamante edificio sustentable.

Hernán Madrid, Paola Molina; Óscar Calderón, alcalde de Quillota, y Haroldo Faúndez, director (s) SSVQ.

Con un ahorro promedio de un 36% de energía anual en todos los usos del edificio, el Hospital Biprovincial Quillota Petorca recibió la placa que deja en evidencia el trabajo multidisciplinario de todos los especialistas que trabajaron en su sistema de calefacción, refrigeración, ventilación, motores, iluminación artificial y equipamiento interior, entre otras variables que se consideran para la Certificación CES.

En una ceremonia a la que asistieron el director (s) del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota, Haroldo Faúndez Romero, y el director (s) del Hospital Biprovincial Quillota Petorca, Omar Ogalde, y el alcalde de Quillota, Óscar Calderón, entre otras autoridades; la presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES), Paola Molina, y el jefe de CES, Hernán Madrid, entregaron la placa que acredita la certificación del recinto hospitalario que cuenta con equipos de alta eficiencia en tecnología, lo cual facilita el ahorro de energía y proporciona un alto estándar de iluminación.

“La versión de CES Hospitales se desarrolló como una respuesta al programa de desarrollo de infraestructura hospitalario del Ministerio de Salud y, este edificio, en conjunto con el de Curicó, fueron los dos proyectos que se tuvieron a la vista para ella”, explicó la presidenta de CES, Paola Molina.

El Hospital Biprovincial Quillota Petorca destaca por haber logrado un 19% de ahorro en la demanda de energía y un 31% de ahorro en el consumo energético, entre otras variables. “Esta medición tiene, además, otros alcances, como, por ejemplo, la incorporación de los edificios CES -desarrollados como unidad técnica por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas- a la emisión de bonos verdes, lo que le permite al país disponer de nuevos recursos para continuar avanzando en el desarrollo sostenible”, añadió la presidenta de CES.

Dentro de las estrategias pasivas que consideraron los arquitectos en el diseño del proyecto destacan: envolvente térmica de alta eficiencia, cristales de control solar, cubiertas verdes y placas quiebra- sol. “Este edificio sustentable, sin duda, genera un valor a la atención que le presentamos a nuestros usuarios, y también a nuestros funcionarios, pues el trabajar en este tipo de infraestructura genera un adecuado clima y mejor servicio”, dijo Haroldo Faúndez, director (s) del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota.

En tanto, el director (s) del Hospital Biprovincial Quillota Petorca, Omar Ogalde, valoró señaló la metodología de trabajo de CES, que lleva a los edificios a ser mucho más eficientes y que privilegia el uso de las energías renovables. “Eso requiere tener mayor empatía con nuestro medio ambiente. Nos involucra tener la conciencia y la perspectiva de cuidar nuestro medio ambiente”, acotó.

Gracias a la certificación CES, el hospital no solo mejorará la calidad de vida de los usuarios, también minimizará sus emisiones y disminuirá los consumos de agua y energía. Igualmente, generará menos residuos y verá reducidos sus costos de mantención.

Hospital Quillota Petorca es certificado como el primer hospital sustentable en Chile

El edificio ahorra un promedio de un 36% de energía anual en todos los usos del edificio: sistema de calefacción, refrigeración, ventilación, motores, iluminación artificial, equipamiento interior, entre otros.

Con la presencia de autoridades de la zona, el nuevo Hospital Biprovincial Quillota Petorca fue certificado como el primer Hospital sustentable en Chile por parte del CES, sistema de certificación desarrollado en Chile, que busca mejorar la calidad de vida de quienes habitan edificios de uso público, tanto de financiamiento público como privado.

En un sencillo acto, se desplegó una placa que acredita la categoría de sustentable, luego las autoridades asistentes hicieron un recorrido por las dependencias del Hospital, para conocer las distintas características que lo convierten en un recinto de esta índole.

El edificio ahorra un 36% de energía anual respecto de uno similar, con un estándar de consumo anual de energía en todos los usos del edificio: sistema de calefacción, refrigeración, ventilación, motores, iluminación artificial, equipamiento interior, entre otros.

Estrategias de ahorro energético:

El Hospital considera las siguientes estrategias para el ahorro energético: activas entre ellas:equipos de alta eficiencia en tecnología led que permiten un ahorro significativo de electricidad y alto estándar de iluminación; central térmica para climatización y calentamiento de agua con equipos de alta eficiencia, tales como intercambiadores de calor y calderas eléctricas; colectores solares para calentamiento de agua, iluminación exterior alimentadas mediante placas solares.  Y estrategias pasivas que consideran: envolvente térmica de alta eficiencia, cristales de control solar, cubiertas verdes y placas quiebra- sol.

Factores y características que fueron resaltados por el Subsecretario de Redes Asistenciales Fernando Araos Dattoli quien comentó que “este es sin duda un gran hito para nuestra red asistencial, y es un ejemplo de cómo tenemos que empezar a mirar nuestras construcciones a futuro, ya que además de construir con infraestructura moderna y con buena tecnología, puede ser de manera sustentable, con respeto y cuidado del Medioambiente, tema que hoy es urgente y también fundamental para nosotros como Gobierno”.

Al respecto, Haroldo Faúndez Romero, Director (S) SSVQ, señaló:“Es un hito para nosotros, ya que es súper importante que este Hospital sea el primero en el país en ser certificado como autosustentable. La idea de esto es que el impacto que tengan en el medio ambiente sea minimizado, racionalizado, que ese es el objetivo y también con ahorro de energía sin generar mayores externalidades. Pero esto también tiene una mirada al interior, en beneficio de nuestros usuarios, ya que este edificio autosustentable, sin duda, genera un valor a la atención que le presentamos a nuestros usuarios, y también a nuestros funcionarios, pues el trabajar, desempeñarse, en este tipo de infraestructura genera un adecuado clima y mejor servicio”

Paola Molina O’Ryan,  presidenta del Directorio de CES destaca: “ Este edificio fue trabajado desde la certificación y logró un nivel de destacado, esto requiere mucho esfuerzo por parte del diseño para poder lograr estos estándares y lo que esperamos desde la certificación, es que este sea el primer Hospital que se certifique dentro de muchos más que vengan, para que puedan aportar a la sociedad, en lugares que van a brindar una mejor calidad de vida y que a la vez, van a permitir que estas instalaciones ocupen menos recursos de los que se ocupan normalmente y que eso pueda ser redestinado en mejorar la infraestructura en otras partes del país y por último, también con la responsabilidad que esto requiere en estos tiempos en temas medioambientales, porque vamos a cuidar un bajo consumo de energía, vamos a generar pocas emisiones, vamos a lograr poco consumo de agua y vamos a generar pocos residuos”.

Finalmente, Omar Ogalde Bahamondes, Director (S) Hospital Biprovincial Quillota Petorca señaló: “Es un honor ser el primer Hospital en Chile en tener esta certificación. Esta certificación es una metodología de trabajo de ser mucho más eficientes con las energías renovables y eso requiere tener mayor empatía respecto a nuestro medio ambiente. Nos involucra, en nuestro quehacer diario, tener la conciencia y la perspectiva de cuidar nuestro medio ambiente”.

A la fecha, más de 400 edificios de todo Chile están trabajando con CES, impulsado por los Ministerios de Obras Públicas, de Vivienda y Urbanismo y de Energía, la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción.  Los beneficios de certificarse son, entre otros: edificios y ambientes construidos más sustentables, mejorar la calidad ambiental para los usuarios y la reducción de gastos, reducción de consumo de recursos naturales no renovables: energía, agua, materiales.

Fuente: Servicio de Salud Viña del Mar Quillota

Certificaciones que aportan al bienestar social

Por Paola Molina, presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES).

Hoy, Chile cuenta con dos certificaciones nacionales: Certificación de Edificio Sustentable (CES) y la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS)

Para el país, contar con ambas certificaciones ha mostrado ser de gran impacto en mejorar la calidad de vida de las personas, minimizar las huellas ambientales, además de propiciar la calidad de los diseños de los proyectos a costos que se vuelven cada vez más asequibles y posibles de masificar.

Es importante destacar que ambas certificaciones son de carácter voluntario y tienen el gran valor de incorporar requerimientos por sobre las exigencias vigentes, con el fin de ir abriendo el camino para mejorar en el futuro los estándares y normativas en nuestro país, de acuerdo con la capacidad del sector de ir absorbiendo los desafíos y de acuerdo con la tecnología y materiales disponibles. 

Además, a diferencia de algunas otras certificaciones de este tipo, están desarrolladas en base a datos de clima y geografía locales, lo que permite lograr resultados que se ajustan adecuadamente a cada localidad.

También, al ser desarrolladas en Chile, dan la flexibilidad de poder ir ajustando en el futuro sus parámetros y nos permiten medir y cuantificar como país el avance en cada uno de sus indicadores. Esta característica ya permitió el año pasado incorporar edificios desarrollados por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas (MOP) que contaban con CES, a la emisión de bonos verdes de Chile, permitiendo disponer de nuevos recursos para ir avanzando en el desarrollo sostenible en nuestro país.

Por último, contar con nuestras propias certificaciones, es de gran valor y sustento para ir avanzando oportunamente en temas relevantes para el país y el sector construcción, como lograr un óptimo bienestar social, ambiental y económico, además de todo lo desafíos a los que nos estamos enfrentando producto del cambio climático y de los cuales hoy debemos hacernos cargo.

Construye2025 y Colegio de Arquitectos se unen para impulsar “Desafío Net Zero 2030”

El programa impulsado por Corfo trabaja colaborativamente junto al gremio para avanzar hacia la carbono neutralidad, apoyando aquellas propuestas que incorporen metas para la reducción del consumo de energía, las emisiones de CO2 y hacer un uso eficiente de los recursos a través de la economía circular y la industrialización.

El martes 10 de mayo se concretó la firma, por parte de Pablo Ivelic, presidente de Construye2025 y Jadille Baza, presidenta del Colegio de Arquitectos de Chile, del Memorándum de Entendimiento para realizar el Concurso “Desafío Net Zero 2030”. Hasta la sede del Colegio de Arquitectos de Chile, llegó el equipo de Construye2025, encabezado por su presidente, para conversar sobre los objetivos del acuerdo y estampar la rúbrica que dio inicio al trabajo colaborativo entre las partes.

La iniciativa allanará el camino para lograr la carbono neutralidad del país hacia 2050, mejorando las capacidades profesionales de la construcción en temas relacionados con brechas productivas, sociales y medioambientales. Para ello, el gremio y el programa respaldarán mediante un concurso proyectos de vivienda social que incorporen metas de reducción significativa para consumo de energía y emisiones de CO2, así como el uso eficiente de los recursos, la disminución de residuos y retrasos en obras de edificación.

“Los indicadores son alarmantes. Consumimos un tercio de las materias primas; generamos un tercio de los residuos; y un tercio de los gases invernadero, a nivel país y a nivel mundial”, explicó el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic, durante el encuentro.

En tanto, la presidenta nacional del Colegio de Arquitectos, Jadille Baza, destacó la importancia de generar un ecosistema que ayude a los futuros profesionales de la arquitectura, para que puedan enfrentar los desafíos que impone el cambio climático; a la academia, en formación e investigación; a los proveedores de materiales, en prácticas cada vez más sostenibles; y al sector construcción, entregando profesionales cada vez más empoderados, para que puedan proponer diseños y concretar construcciones Net Zero.

Ecosistema de alto impacto
“Sabemos que los cambios no suceden solos, se necesitan iniciativas trascendentes como esta. Estoy segura de que junto a nuestro directorio nacional y Construye2025 estamos en el camino correcto y pondremos a disposición todo lo posible y necesario, para que este concurso se transforme en un gran referente para generar los cambios urgentes y necesarios”, afirmó la presidenta del gremio.

En este sentido, Pablo Ivelic, recordó que el problema debe abordarse de raíz para lograr cambios transformacionales. “Debemos incidir en la formación de los profesionales que van a estar sentados con nosotros. Por eso, pensamos en un desafío universitario, para incorporar y fomentar en la formación de los futuros profesionales y en las bases del diseño, el trabajo Net Zero y contribuir al déficit habitacional del país. En ese camino, tuvimos la fortuna de encontrarnos con el Colegio de Arquitectos de Chile”, comentó.

Luego de la primera versión del concurso “Desafío Net Zero 2030”, que será lanzado en los próximos meses, ambas instituciones aspiran a levantar una plataforma que amplifique el impacto y acelere los cambios que la industria de la construcción requiere para hacer de Chile un país más productivo y sostenible.

Fuente: Construye2025

Las mujeres ganan terreno en la construcción

Las habilidades femeninas son reconocidas en diversos rubros. En la construcción, se han abierto paso convirtiéndose en un agente de cambio que está llevando a la industria a ser más productiva y sostenible.

La participación de las mujeres en la construcción chilena no alcanza el 10%. Pero, públicos y privados están uniéndose para incentivar su incorporación. ‘Tenemos grandes talentos, junto a una oportunidad única para usar la tecnología para abrir nuevos espacios de desarrollo. Eso lo vemos en el CCI, con cada vez más mujeres liderando equipos para la industrialización, compartiendo experiencias y buscando colaborar para un aprendizaje común, que inspire e invite a más personas a ser parte de esta transformación”, afirma Katherine Martínez, secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI). Igualmente, Paola Molina, presidenta de Certificación Edificio Sustentable (CES), valora el desarrollo sostenible en el sector.

“Es importante destacar el rol que han cumplido las mujeres, en el asentamiento de las bases, instrumentos y planificación. Son muchos los liderazgos femeninos destacados tanto en el ámbito público, privado como en la academia. Hoy gracias a su visión sistémica, han colaborado con el desarrollo de herramientas como la Calificación Energética, la Certificación de Edificios Sustentable y Vivienda Sustentable, el desarrollo de los Estándares de Construcción Sustentable y múltiples políticas”, explica. Por su parte, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad del programa de Corto Construye2025, reflexiona sobre el rol de la mujer como agente de cambio, el cual considera clave, al igual que su creatividad, liderazgo y capacidad de interpretar e impactar positivamente en el entorno. “Otro rol fundamental es facilitar la colaboración como una herramienta para impulsar la sustentabilidad en el sector construcción e implementar los cambios que se requieren hacia un mundo más sostenible e inclusivo”, señala.

Mujeres Proptech

En la industria inmobiliaria, el papel de las mujeres también se ha vuelto relevante debido a que muchas veces toman las decisiones de compra. “Ellas consideran elementos más emocionales, incluyendo factores no monetarios que son de vital importancia para el cierre de negocios: se fijan en la integración de espacios, la luminosidad o la necesidad de estar en un determinado sector, por ejemplo”, indica Víctor Danús, gerente general de PROurbe Gestión Inmobiliaria. Con la pandemia, las corredoras de propiedades también lograron adaptarse mejor.

“Adoptaron soluciones tecnológicas para hacer cotizaciones en línea, visitas virtuales o cierres de negocio por zoom. Las mujeres fueron clave para impulsar la incorporación de esta nueva forma de relacionarse entre compradores, vendedores y el bróker”, argumenta el ejecutivo. María Eliana Luengo de RE/MAX Elite ha sido una de las mujeres que ha demostrado liderazgo. “Es fundamental estar actualizado, usar servicios como los que ofrece FirmaVirtual, plataforma que te permite hacer un trámite tan importante como un contrato desde casa”, afirma la corredora de propiedades que hoy dirige su propia oficina. Según Felipe Aldunate, gerente comercial de Smart Choice, el sector se mueve con confianzas y cercanía, ámbito donde las mujeres juegan bien. “Ahora, que el sector está volcándose hacia una mayor tecnologización ha aumentado fuertemente la presencia femenina”, comenta.

Fuente: La Tercera

Certificaciones nacionales contribuirán a la masificación de la CEEUP

En enero del 2021 se aprobó la Ley de Eficiencia Energética que obliga a las inmobiliarias, constructoras y a proyectos de vivienda pública a usar la Calificación Energética de Vivienda (CEV) y deja consignado un plazo de 4 años para que se desarrolle y entre en operación la Calificación Energética de Edificios de Uso Público (CEEUP).

Esta ley establece la obligatoriedad de etiquetado energético de viviendas a partir del año 2023 y de edificios de uso público, comercial y oficinas a partir del año 2025.

En este sentido, el Instituto de la Construcción (IC) ha liderado el desarrollo de los estudios que permitirán la creación de ésta última calificación de edificios, coordinada e integrada a la Certificación Edificio Sustentable (CES), a través de un trabajo colaborativo en base a un comité técnico conformado por profesionales de los ministerios de Vivienda, Energía y Obras Públicas.

Yoselin Rozas, profesional de la Unidad Edificación y Ciudades de la División de Energías Sostenibles, del Ministerio de Energía, señala que “la colaboración del IC junto a los ministerios en este tipo de estudios permite una mirada que integra los ámbitos público y privado, además de la colaboración con la academia, consultores, y actores relacionados”.

Paola Molina, presidenta del Comité de Economía Circular del IC y presidenta del Directorio de la Certificación CES, señala que la Certificación CES -administrada por el IC- considera dentro de sus variados requerimientos, la demanda de energía, por lo que se vuelve muy necesario el desarrollo de una Calificación Energética de Edificios de Uso Público que permita estandarizar y visibilizar en el sector, la demanda energética de dichos edificios.

”En el proceso de formulación de la CEEUP, ha sido relevante la colaboración desde CES porque ha sido posible traspasar la experiencia y conocimientos de los edificios de uso público adquirida durante los años de funcionamiento, y de esta manera se han incorporado algunas de las condiciones base para la evaluación de edificios, tales como cargas internas, ocupación, desagregación por tipo de uso, entre otras”.

Por otra parte, la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), liderada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), y administrada por CTeC, contribuye a la labor que desarrolla la Calificación Energética de Vivienda (CEV), fomentando este sistema como herramienta de evaluación de los aspectos de eficiencia energética de las viviendas en Chile.

Allan Ubilla, coordinador de proyectos de CTeC, señala que la CEV, además de ser por sí sola una herramienta de evaluación energética de viviendas, es el único instrumento de evaluación de los requerimientos de confort térmico pasivo y de reducción de demanda térmica de la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), los cuales, a su vez, son requerimientos obligatorios para acceder a cualquiera de los 3 niveles de certificación que ofrece la CVS. Y esto aplica para las 3 macrozonas que diferencia el sistema CVS.

“Hasta ahora esta calificación es voluntaria, pero con la nueva Ley de Eficiencia Energética ya promulgada y que entrará en vigencia prontamente, se hace obligatorio que las edificaciones, incluyendo viviendas, cuenten con una calificación energética y su etiquetado para obtener la recepción final, por lo que las empresas tendrán prontamente la obligación de calificar sus proyectos”.

Certificaciones nacionales

Las Certificación Edificio Sustentable CES y la Certificación de Vivienda Sustentable CVS incluyen varios aspectos para su análisis como energía, agua, confort, residuos, etc., y las calificaciones energéticas CEV y la futura CEEUP, se enfocan específicamente en el requerimiento de energía y las emisiones que este genera, de manera más detallada, sirviendo para validar este punto con mayor precisión en las certificaciones antes mencionadas.

“Hoy tenemos que estar orgullosos con las herramientas que se han y están levantando en nuestro país, porque están adaptadas a los requerimientos locales y permiten disponer de los recursos necesarios para avanzar en la industria de manera asertiva y pertinente a todos los desafíos que hoy se le plantean para el sector tanto a nivel nacional como mundial. El hacerlo oportunamente, permite una máxima eficiencia y costo, además de una óptima calidad de vida para los usuarios finales”, indica Paola Molina.

Yoselin Rozas, señala que “la Calificación Energética de Viviendas y Edificios formará parte de ambas certificaciones, permitiendo acreditar el ítem de energía, es decir, cuando un mandante decide certificar un proyecto, como parte del proceso de certificación obtendrá también la calificación energética. De esta manera, la contribución de CES y CVS a la calificación es directa”.

“Hay varios beneficios para los usuarios finales de viviendas calificadas y/o certificadas. Primero, al fomentar mejoras en las viviendas en pos de la eficiencia energética a través de la CEV y CVS, el confort térmico al interior debería mejorar ostensiblemente en comparación con una vivienda con los estándares mínimos que establece la OGUC. Asimismo, los gastos operacionales de los usuarios, posiblemente, se verán reducidos por requerir menos energía para calefacción y enfriamiento. Por otro lado, hay algunos instrumentos crediticios para aquellos proyectos que tengan CEV o CVS, lo que ayuda a la ciudadanía a acceder a proyectos más eficientes y sustentables”, agrega Allan Ubilla.

Desafíos

Paola Molina, presidenta del Comité de Economía Circular del IC y presidenta del Directorio de CES, señala que el principal desafío hoy es levantar los estándares mínimos de la Calificación Energética de Vivienda, ya que la letra menor de acuerdo con nuestra actual reglamentación térmica para viviendas es la E, la cual es bastante deficiente en términos de lograr una calidad ambiental térmica interior.

“Con la esperada pronta actualización de la Reglamentación Térmica, este estándar debiese subir a la letra C y D como mínimo, lo que implica lograr estándares valorados internacionalmente que permitan una adecuada calidad térmica del ambiente interior para todas las personas, lo que tiene un gran impacto positivo en el ámbito social y ambiental”.

Sin embargo, también es importante que todo el sector releve esta herramienta de manera oportuna para hacer las adaptaciones necesarias y lograr los mejores resultados. “Tratar de asimilar esto a presión y contra el tiempo, puede conducir a malos resultados, que perjudiquen a inmobiliarias, constructoras, usuarios finales y al país”, agrega Paola Molina.

Allan Ubilla, coordinador de proyectos de CTeC, comenta que este año 2022 se comenzará a trabajar en conjunto con el Minvu para extender la CVS a viviendas existentes y, “más adelante, esperamos también integrar la certificación de la etapa operacional de las viviendas. Si bien se trata de una certificación nueva, a la fecha ya cuenta con 105 proyectos registrados correspondientes a 17 mil unidades de vivienda con una cobertura en 11 regiones; 4 proyectos precertificados y 2 certificados.

Por su parte, en CES también se encuentran trabajando en la versión de edificios existentes y en sumar la versión de CES Aeropuertos a las ya existentes.

Finalmente, Yoselin Rozas comenta que la implementación de la Calificación Energética de Edificaciones tiene importantes desafíos para su masificación “entre ellos, el fortalecimiento de las herramientas que permitirán su correcta implementación una vez que sea obligatoria; la educación y difusión a consumidores y actores relacionados; la gestión de los datos para el cumplimiento de los compromisos internacionales; y un punto que nos parece muy relevante es el reconocimiento a nivel nacional de la Calificación Energética de Edificaciones como un referente de herramienta de medición de la eficiencia energética de las edificaciones”.

Fuente: Instituto de la Construcción

Construcción: primer sector que define Estrategia de Economía Circular al 2025 

En el marco de la hoja de ruta nacional definida por el Ministerio de Medio Ambiente, la construcción lidera las acciones del sector privado promoviendo cambios que servirán de referencia para otros sectores y gremios.

La Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de Corfo, guiados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), lanzaron hoy la Estrategia de Economía Circular en Construcción, que presenta los lineamientos para el tránsito hacia una nueva cultura del sector.

El propósito es avanzar hacia el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, a través del apoyo a iniciativas que involucran a los sectores público, privado y académico.

En el lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular en Construcción, el ministro de Medio Ambiente Javier Naranjo relevó que el sector de la construcción es uno de los de mayor potencial para la circularidad. Felicitó la iniciativa e invitó al trabajo colaborativo para avanzar en innovación y nuevos modelos de negocio para la reactivación verde.

Pedro Plaza, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad del gremio, destacó que esta Estrategia es “una poderosa aliada, que abre múltiples oportunidades de innovación y nuevos modelos de negocio para todos los sectores productivos, permitiendo un uso más eficaz de los recursos y minimizando los residuos e impactos ambientales”.

Pedro Plaza dijo que el país es pionero en el mundo al contar con una Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040. Señaló que la economía circular y la reducción de residuos de construcción son el foco del pilar Medio Ambiente de la estrategia que promueve el Consejo de Sostenibilidad Empresarial de la CChC. 

En tanto, Pablo Ivelic, presidente del Consejo Directivo de Construye2025, destacó que si al realizar una actividad se obtiene una ganancia, esta no puede ser a expensas de generar un impacto negativo en el entorno. Por ello, apuntó a la necesidad del desarrollo sostenible, en el que debe convivir el beneficio económico con el beneficio social y medioambiental. “Es bueno preguntarse cómo se comporta nuestro rubro y la respuesta es mal: el 40% de las materias primas que se generan son consumidas por la industria de la construcción y, al mismo tiempo, el 35% de los residuos que se generan a nivel mundial provienen de la construcción y demolición de infraestructura. En adición, el 30% de los gases de efecto invernadero son producidos por nuestra industria”, sostuvo.

Por eso, hizo un llamado a “transformar nuestra industria desde la economía lineal hacia una economía circular y a partir de hoy tenemos una hoja de ruta para esta transición”.

Ricardo Fernández, presidente del Instituto de la Construcción, señaló que la transformación desde una economía lineal a una circular requiere inversiones, cambios regulatorios y conductuales y el convencimiento de que es imprescindible el cuidado y buen uso de los recursos naturales.

“Quiero destacar el gran trabajo que ha hecho y está haciendo el Subcomité de Economía Circular del Instituto, conformado en noviembre de 2020. A la fecha, son 29 las instituciones que participan activamente en este Subcomité, que ha trabajado durante este primer año, en generar bajadas concretas dentro de las 37 acciones planteadas por la estrategia, para que las instituciones participantes puedan proponer y concretar acciones libremente y de acuerdo con sus capacidades”.

Asimismo, agregó que “estamos frente a una oportunidad única para impulsar un cambio en la industria, que favorezca el mejoramiento de los procesos de producción, hacia una circularidad en nuestras obras y un manejo responsable de residuos durante la operación y demolición de edificios. Los instamos a seguir trabajando para su implementación y desarrollo, lo que sin duda traerá innumerables y beneficios para toda la sociedad”.

Ejes de la estrategia

En la actividad participaron también Miguel Pérez, líder del Pilar de Medio Ambiente del Consejo de Sostenibilidad CChC y la subgerenta de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), Katherine Martínez; y, quienes dieron a conocer el detalle de la Estrategia, que consta de seis ejes:

Colaboración: Crear espacios de encuentro, intercambio de conocimientos, colaboración y construcción de confianza para producir sinergia entre los distintos actores de la cadena de valor de la construcción e industrias relacionadas.

Formación: Contar con profesionales, técnicos y operarios capacitados para realizar proyectos que incorporen la economía circular en el sector construcción.

Marco Normativo: Resolver asimetrías de información respecto al marco normativo y fortalecer la colaboración entre el sector público y privado para el desarrollo normativo.

Benchmarking y Difusión: Disponibilizar casos, datos e indicadores para fomentar la incorporación de conceptos de Economía Circular tanto en la cadena de suministros/ aprovisionamiento, como en etapas tempranas de diseño, construcción y operación.

Innovación: Generar instancias de vinculación entre empresas, academia y ecosistema emprendedor para favorecer la innovación en economía circular.

Incentivos: Generar incentivos que permitan promover que el sector privado cultive una cultura de Economía Circular.

“Hoy, junto con presentar la Estrategia, damos a conocer los frutos tempranos y el despliegue territorial que la CChC ha iniciado, donde destacamos el Acuerdo de Producción Limpia de la región de Valparaíso, y la creación de una mesa interregional para que esta iniciativa exista en el norte y sur de Chile”, mencionó Katherine Martínez, subgerenta de Desarrollo de la CDT.

Por su parte, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, explicó que esta estrategia ha sido el fruto de un gran trabajo colaborativo de distintas personas e instituciones “donde hemos tenido que coordinar y alinear muchos focos de trabajo”. 

A su vez, especificó que “como Construye2025, estamos para colaborar en acelerar la transformación de la construcción y para ello hemos trabajado promoviendo la innovación, acercando soluciones circulares a las empresas para facilitar la incorporación de nuevos modelos de negocios, lo que se hizo a través de un estudio que desarrolló tres modelos con su factibilidad económica y técnica y también Corfo realizó un tremendo esfuerzo en apoyar la economía circular en construcción al llamar al sector a disminuir la pérdida de recursos a través de soluciones tecnológicas, donde ganaron ocho proyectos”. 

A ello se suma un segundo ámbito de colaboración, para generar las capacidades para que se desarrollen estos modelos de negocios y mercados circulares. “Para esto nos encontramos trabajando en un reglamento al alero de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 para generar un marco jurídico con énfasis en valorización y foco en economía circular”, precisó.

Finalmente, Paola Molina, presidenta del Subcomité de Economía Circular del Instituto de la Construcción, indicó que hay una gran esperanza puesta en esta estrategia porque generará un impulso para avanzar de manera temprana hacia una economía circular.

“Esta estrategia incluye a todo el ecosistema de la industria de la construcción. Mientras más representantes tengamos, tendremos una visión más amplia para levantar todas estas acciones. En el comité hemos podido ver cómo el trabajo colaborativo genera el impulso para poder desarrollar esto de manera acelerada y poder responder a todos los desafíos que tenemos por delante”, dijo.

Descargar Estrategia:

Sitio: https://economiacircularconstruccion.cl/

Premios CES 2021: ejemplos de buena arquitectura y destacada trayectoria

Por Paola Molina, presidenta de CES.

El Premio CES es una iniciativa anual, creada desde el Directorio de la Certificación Edificio Sustentable, -durante la presidencia de Ricardo Fernández (2019-2020), actual presidente del Instituto de la Construcción- y con alegría vemos que cada vez toma más relevancia en nuestro país. 

Estos premios buscan relevar y promover desde la certificación, las mejores prácticas de sustentabilidad en el sector edificación de uso público, destacando a los proyectos que han hecho un mayor esfuerzo al certificarse, con el fin de incentivar lograr cada vez mejores prácticas sostenibles, aportando, además, a levantar indicadores del sector para avanzar hacia un desarrollo sostenible.

Actualmente, se encuentran en proceso de certificación sobre 400 proyectos, de los cuales 67 ya están certificados y 227 precertificados, los demás están en proceso de certificación. A la fecha, hay un 36% de proyectos en el ámbito de educación, un 20% en oficinas y el resto se divide entre seguridad, servicios, salud, deporte y cultura.

Todos los proyectos ganadores en esta tercera versión de los Premios CES están en la zona centro-sur del país y, en su mayoría, en la Región de la Araucanía, lo que muestra que la herramienta está siendo un motor de avance nacional no centralizado en la materia, teniendo proyectos certificados en todas las regiones del país.

Es importante destacar que desde su primera versión, además de reconocer a los proyectos y equipos, se ha establecido un galardón especial que premia al profesional destacado, y se otorga a quien desde su área de acción haya sido un motor para el desarrollo, alcance y difusión de la Certificación.

En la primera versión este premio recayó sobre el arquitecto Norman Goijberg, quien fuera también el primer presidente de CES (2014 – 2016) y quien aportó desde un inicio con toda su experiencia, visión y empuje para concretar y poner en marcha la certificación.

En la segunda versión, el premio se otorgó a la arquitecta Margarita Cordaro, quien también presidió la certificación en el periodo 2017-2018 por su permanente esfuerzo hacia la consolidación de esta herramienta, tanto en su contenido y alcance como en su utilización desde el sector público para lograr mejorar los estándares de la edificación dependientes de la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. 

En esta tercera versión, el premio fue otorgado a la constructora civil Yoselin Rosas, quien desde sus inicios profesionales ha sido un motor para el desarrollo sostenible en el sector construcción impulsando la colaboración, gestión y visión sistémica de avance. Primero lo hizo desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en relación con temas de eficiencia energética y energías renovables y actualmente lo hace desde el Ministerio de Energía como motor del convenio con CES dentro de muchas otras iniciativas.

Un simple ejemplo de lo anterior fue durante el año 2018, cuando organizó una pasantía a Japón subsidiada por el Gobierno Japonés a través de la JICA (Agencia de colaboración internacional de Japón). Esta experiencia duró dos semanas, donde 10 profesionales que representaban a distintas instituciones público-privadas entre las que se encontraba: Minvu, Minsal, MMA, Minergía, CChC, Colegio de Arquitectos de Chile y CES, desarrollaron una clara visión conjunta de estrategias para Chile para lograr abordar edificios Net 0 Energía, en el corto, mediano y largo plazo.

Esta acción, sin duda, permitió la apertura y cimentación de un futuro net 0 energía en nuestro sector y también permitió la inclusión en el Convenio Minergía – CES (IC) además de mejorar la herramienta, avanzar con todos los indicadores necesarios para incorporar estándares con miras a alcanzar en el futuro la carbono neutralidad y edificios net 0 energía desde la certificación.

Experiencias como estas son muchas en la trayectoria de Yoselin, pero, además de su calidad profesional, es importante destacar su calidad humana, expresada de manera muy asertiva por el destacado académico de la PUC, Waldo Bustamante, quien dice: “Yoselin es una mujer íntegra, virtuosa, estudiosa, entregada a sus convicciones profundas, con un inmenso y contundente compromiso por abrir puertas y ventanas para que chilenos y chilenas puedan ver cada día un cielo más limpio en el horizonte, como signo de esperanza de que si podremos superar la crisis que la humanidad y nuestro país enfrenta. Ella es la imagen de mujer joven, que con generosidad nos entrega su experiencia y conocimiento, convencida de que es posible avanzar cada día en la construcción de un país que cubra de bienestar a todos y todas”

En sus futuras versiones, el Premio CES seguirá distinguiendo a profesionales como Norman, Margarita y Yoselin, quienes colaboraron para hacer que la certificación permita consolidar un estándar sostenible a nivel nacional en las edificaciones de uso público, y aportar oportunamente a la altura de los desafíos que se nos presenten. 

Premio CES 2021: los edificios más sustentables están en el sur de Chile

En la categoría Certificado, la Piscina Temperada de Talca obtuvo el primer lugar; mientras que como Precertificado, fue reconocido el proyecto Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho de Temuco.

En un país altamente vulnerable al cambio climático, que requiere incorporar estrategias de sustentabilidad en sus edificaciones, la Certificación Edificio Sustentable (CES) reconoce anualmente a edificios que las han incorporado, de modo de poner en valor las mejores prácticas sustentables y el esfuerzo de certificarlas.

Este jueves 9 de septiembre, se realizó la ceremonia de la tercera versión del Premio CES 2021, donde fueron reconocidas las edificaciones con mejores puntajes en las categorías Certificado y Precertificado. 

“Nos llena de orgullo contar con más de 400 proyectos trabajando con CES de los cuales 74 se encuentran certificados, 238 precertificados y el resto en proceso de asesoría. CES, además de ser un reconocimiento al esfuerzo y logro obtenido por cada equipo en cada proyecto, acredita el aporte a mejorar la calidad de vida de las personas en sus ambientes de trabajo, atención, servicios, deporte, esparcimiento y estudio, donde pasan gran parte del día, impactando positivamente en nuestra sociedad”, comentó la presidenta de CES, Paola Molina. 

Este año, el primer lugar se quedó en la Región del Maule, donde la Piscina Temperada de Talca, mandatada por el Gobierno Regional y el Instituto Nacional del Deporte, logró un aumento significativo del confort térmico pasivo, una reducción de las demandas de energía para climatización e iluminación superior al 29% y una reducción del consumo de agua de más del 49%. 

“La eficiencia energética de CES se nota en el comportamiento interior de los edificios, en el confort. No sientes ni frío ni calor, es un confort muy especial. Si vas a la piscina lo vas a sentir”, afirmó el director regional de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas Maule, Ervin Castillo. 

El edificio -que cuenta con más de 1.900 metros cuadrados de superficie construida total- obtuvo 70 puntos de un total de 100 durante 2020, lo que le permitió alcanzar el nivel de Certificación Sobresaliente. “La certificación CES ha sido un tremendo paso en la calidad, el confort y la eficiencia de muchos proyectos. Nos pone muy contentos ser parte de esta misión, porque las nuevas generaciones tienen que vivir en edificaciones que no impacten en el planeta”, comentó José Antonio Espinoza, arquitecto de EBP Chile, entidad evaluadora CES.

Cambio climático

Durante la ceremonia de premiación, la presidenta del Colegio de Arquitectos, Jadille Baza, valoró el aporte de la certificación en la búsqueda de estándares de sustentabilidad en todas las edificaciones de uso público y el papel que cumplen los arquitectos en el proceso, incorporando las estrategias de sustentabilidad en los diseños. “Del registro de asesores CES más del 80% son arquitectos o arquitectas y en el caso de las evaluadoras CES el porcentaje llega a 70%. Esas cifras nos llenan de orgullo, pero también nos entregan una responsabilidad enorme. Celebramos a quienes se han acreditado y a quienes no lo han hecho, nos gustaría incentivarlos porque solo así podremos lograr edificios viables para los próximos 50 años”, señaló.

Según Jadille Baza, el cambio climático nos obliga -desde este momento y a 2030- a tener estándares que cumplan con lo necesario para poder mitigarlo. “En esa dirección, CES es una herramienta importantísima. Como Colegio de Arquitectos seguiremos comprometidos en visibilizar la certificación que refleja parte de la bella y compleja identidad climática y geográfica de nuestro país”, dijo. 

En tanto, Gabriel Prudencio,  jefe de la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía, ratificó el compromiso de seguir colaborando con la certificación CES y poder levantar edificaciones sostenibles en Chile, ya que son en estas donde las personas pasan la mayor parte de su vida. 

El segundo lugar en la categoría Certificado se lo llevó la Escuela Los Troncos de Teodoro Schmidt, Región de La Araucanía, un proyecto de 360 m2, que destacó por su envolvente y diseño pasivo capaz de soportar los requerimientos climáticos del lugar. En tanto, el tercer puesto, lo obtuvo la Subcomisaría de Nonguén, ubicada en la Región del Biobío, logró que un 89% de la superficie tuviera condiciones para funcionar solo con iluminación natural.

Los mejores precertificados

El primer lugar en la categoría Precertificado, con 75 puntos, fue para la Sala Cuna y Jardín Infantil Pinocho de Temuco, proyecto mandatado por la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji). “Los educadores y los niños van a poder realizar sus actividades en espacios de óptima calidad ambiental interior, es decir, con alto estándar de luz natural, confort térmico, acústico y calidad del aire”, explicó Rodrigo Escobar, asesor CES de Serrago Consultores. 

Para el arquitecto Fabián Morales, de Arquiferreira, el trabajo coordinado en este proyecto fue fundamental. “Sin las indicaciones de nuestro asesor en eficiencia energética y sin la relación tanto de la arquitectura como del resto de las especialidades no se logra llevar a cabo un proyecto que sea coordinado, que sea eficiente y que cumpla con todos los requisitos del sistema de precertificación CES”, afirmó. 

Según Juan Pablo Orlandini, director regional de Junji Araucanía, contar con un espacio certificado a nivel sustentable, permite no solo asegurar que los niños asistan a establecimientos libres de contaminación, sino que, además, les brinda un confort térmico y ambiental acorde a sus necesidades y, desde, la educación inicial les ayuda a generar conciencia respecto del cuidado del medioambiente.

El segundo lugar en Precertificación se lo adjudicó el Centro Limnológico Araucanía de la Dirección General de Aguas; mientras que el tercer premio CES en esta categoría se lo llevó la Escuela Manzanar de Lumaco en la misma región.

La lista con todos los ganadores se pueden ver AQUÍ.