CES Inmobiliario: una versión ajustada al sector y conectada con financiamiento verde

Ernestina Bravo y Mauricio Ramírez, de 88 Limitada, participaron en el desarrollo técnico del Manual de CES Inmobiliario, una versión que incorpora nuevas categorías, requerimientos y una etapa de registro orientada a determinar el potencial de certificación de los proyectos y entregar antecedentes al sector financiero.

El desarrollo del Manual de CES Inmobiliario incorporó el trabajo de Ernestina Bravo, socia de 88 Limitada, y Mauricio Ramírez, socio fundador de la misma entidad, quienes apoyaron el proceso de elaboración de esta nueva versión de la certificación.

De acuerdo con Ernestina Bravo, la versión CES Inmobiliario incluye nuevas condiciones desde el inicio del proceso. Una de ellas es la incorporación de una etapa de Registro, “en donde se deberá acreditar el cumplimiento de algunas condiciones del proyecto y determinar su potencial de certificación”.

Como explica, en esta etapa se agrega “en virtud de aportar los antecedentes necesarios al sector financiero respecto de que el proyecto es elegible para crédito verde”.

Entre los principales cambios, Bravo señala que se adicionan dos nuevas categorías completas: Resiliencia y Emisiones. Asimismo, dentro de los requerimientos obligatorios se incorporan el aislamiento acústico entre unidades habitacionales, el plan de gestión de residuos y su cuantificación, y el Manual de uso, concientización y operación.

En materia de requerimientos voluntarios, indica que se suma la categoría Emisiones, con huella de carbono contenida y en operación. También se incorporan estrategias de transporte sustentable en Gestión del Sitio, como “carga de vehículos eléctricos, instalaciones para bicicletas y acceso a transporte público”.

Respecto de la categoría Resiliencia, Bravo detalla que se incluyen créditos de “identificación de riesgos climáticos del emplazamiento, adaptación al cambio climático y reducción de la isla de calor y resiliencia ante emergencias proveyendo respaldo eléctrico mejorado”.

La profesional explica que las categorías Emisiones y Resiliencia “responden a incorporar métricas de reportabilidad bajo la mirada de estándares internacionales de condiciones de ESG”. En tanto, el transporte sustentable busca reconocer condiciones propias de los proyectos inmobiliarios “que son claramente identificables”, a diferencia de CES Edificios de Uso Público, cuyo énfasis está en otras condiciones de sustentabilidad del proyecto.

Un proceso de trabajo estrecho con CES

Mauricio Ramírez describe el desarrollo de esta versión como “un proceso de trabajo muy estrecho con la Administración CES”, que incluyó “muchas jornadas de trabajo, de revisiones, reuniones, muchas horas de modelamiento y procesamiento computacional, varios borradores de manual y una gran retroalimentación mutua”.

El socio fundador de 88 Limitada también destaca la vinculación con el mundo inmobiliario durante el proceso, “a través de la revisión y diagnóstico de proyectos reales de mercado”. Según señala, todo ese trabajo permite “liberar una versión de certificación que nos tiene muy contentos y que sabemos tendrá una buena acogida en la industria”.

Para Ramírez, una versión como CES Inmobiliario era necesaria porque “hoy en nuestro país no hay una certificación de sustentabilidad que esté tan próxima a nuestra realidad inmobiliaria como la que CES propone en esta versión”.

En esa línea, sostiene que CES Inmobiliario tiene “una sintonía fina” con los climas, tipologías de edificaciones, tecnologías y procesos de construcción disponibles, además de las realidades normativas, económicas y financieras del país.

Finalmente, Ramírez destaca que “CES Inmobiliario tiene una estructura robusta como certificación, alineada con los más altos estándares internacionales, lo que permitirá conectar a las inmobiliarias con la sustentabilidad y el financiamiento verde”.

Certificación Edificio Sustentable presentó Manual CES Inmobiliario en ENAMAC 2026

El documento desarrollado por CES, es una nueva guía para el sector inmobiliario que integra criterios de sustentabilidad, medición de impacto y oportunidades concretas para acceder a financiamiento verde.

En el marco del taller: “CES Inmobiliario y financiamiento sostenible”, el pasado jueves 30 de julio, se realizó la presentación preliminar del Manual de Evaluación y Calificación versión 1.0, documento que contiene la información y criterios para realizar ambos procesos, en base a un conjunto de requerimientos obligatorios y voluntarios, metodologías de cálculo, escalas, ponderaciones y umbrales.

La instancia, realizada como parte de las actividades de ENAMAC 2026, contó con la participación de destacados expositores quienes abordaron los detalles del documento, así como también se presentaron algunos ejemplos de proyectos certificados CES.

“Este Manual que estamos presentando, permite traspasar toda la experiencia que tiene la certificación CES, en términos de medición de sustentabilidad y cuantificación de reducción de huellas de carbono, al mundo inmobiliario, con el objetivo de que este tipo de proyectos puedan acceder a mejores condiciones de financiamiento a través de financiamiento verde directamente de los bancos locales”, explicó Hernán Madrid, jefe Certificación Edificio Sustentable. 

El ingeniero, además, señaló que esto permite que la tasa del costo financiero que los bancos van a entregar a los diferentes proyectos a través de la inmobiliaria y constructoras, se reduzca. “Esto facilita, no solo financiar el proceso de certificación y las estrategias adicionales que deben incorporar en los edificios, sino que además permite, incluso, tener una reducción presupuestaria, por lo que podría salir más barato poder desarrollar la obra”, comentó.

Manual CES: detalles del Taller

La jornada comenzó con la presentación de Madrid, que entregó un breve contexto sobre CES, sus inicios, conformación y objetivos, así como también los otros manuales que ya han desarrollado, como por ejemplo: CES Edificios de uso público y CES Aeropuertos, entre otros (todos disponibles para descargar en www.certificacionsustentable.cl).

“Este nuevo manual cuenta con las mismas características técnicas de todas las otras versiones, pero tiene un énfasis puesto en los criterios para el financiamiento verde de la institución”, señaló Madrid, agregando que, la certificación en todas sus versiones aborda temas de calidad del ambiente interior, confort de las personas, eficiencia en el uso de energía, en el uso de agua, gestión de residuos de materiales, economía circular, temas de diseño, innovación y dos categorías especiales: una para emisiones (CO₂ incorporado y CO₂ de operación) y otra para resiliencia.

Luego fue el turno de Mauricio Ramírez, socio fundador de 88 Limitada, que habló más en detalle de CES inmobiliario, desde su origen, piloteo, calibración y requerimientos. “Durante la etapa de calibración, trabajamos con la administración CES, desarrollando diagnósticos a inmobiliarias para saber qué tan lejos o cerca estaban de la aplicación de la certificación y logramos concluir que en los proyectos inmobiliarios falta información para llegar al nivel de documentación o declaración de cosas que se tiene en un proyecto de certificación”, señaló, agregando que también notaron que los edificios inmobiliarios tienen potencial de certificación, por cómo se construye en Chile, y que el mercado inmobiliario ya ha absorbido e implementado cosas, tanto por normativa, como por competitividad, que en las certificaciones son favorables.

En cuanto a los requerimientos, Ramírez mencionó que se mantienen los grandes grupos, como calidad ambiental interior (confort térmico, por ejemplo), energía, agua, y economía circular. Además, se agregan nuevos requerimientos relacionados con: emisiones (huella de carbono contenida y en operación), gestión (estrategia de ubicación, diseño integrado, operación) y resiliencia (cambio climático, resiliencia ante emergencias).

Así, CES Inmobiliario también aporta al diseño, ya que la incorporación temprana de la metodología permite maximizar atributos pasivos (orientación, compacidad, etcétera), así como también, potencia al edificio con su entorno, robustece el diseño constructivo del proyecto, provee método y métricas para comparar entre proveedores, ayuda a la coordinación, aportando jerarquías, controles y métricas de calidad a proyectos y ayuda a mejorar la calidad de la documentación escrita y planimétrica, entre otros. 

Mientras que desde el punto de vista constructivo, ayuda a registrar proceso de obra, recopilar información, control de calidad partidas CES, aporta objetividad y criterios técnicos al cambio de materiales, porque se debe mantener la meta de certificación y amplía y enriquece el registro del proceso de construcción del edificio (post venta, calidad, mejora continua).

Respecto al costo de realizar la certificación, Ramírez señaló que la clave está en el crédito verde, ya que el ahorro del financiamiento verde puede pagarla. Según explicó, al certificar tempranamente, el proyecto accede a financiamiento verde para construcción con una tasa más baja que la convencional, que genera un diferencial a favor y es esa diferencia de tasa, aplicada al monto total del crédito de construcción, la que genera un ahorro, el cual alcanza para cubrir el costo de inscripción, asesoría y evaluación de la certificación. “Certificar temprano no es un costo adicional, es una decisión financiera con externalidades positivas para todos los actores del ciclo de vida del edificio”, comentó.

La última presentación de la jornada estuvo a cargo de Carlos Jarpa, arquitecto y socio en Ensamble Desarrollos Inmobiliarios, quien contó acerca del trabajo realizado por la empresa y mostró algunos de los proyectos desarrollados, como la obra Punta Llanquihue, ubicada en la región de Los Lagos. “Tratamos de generar una arquitectura simple, pero siempre pensando en que tenga la mejor orientación, el mejor asesoramiento posible y sobre todo, la mejor aislación para generar un buen confort interior dentro de los departamentos”, detalló el arquitecto, agregando que vieron varias soluciones con proveedores locales para revestimientos metálicos, envolvente térmica completa del edificio, eliminación de puentes térmicos, logrando un producto final de un alto confort para habitar.

Durante la jornada, también presentó un segundo proyecto Comarca Menden, ubicado en Puerto Varas, que se encuentra en proceso de certificación CES Inmobiliario. “Siempre hemos tratado de superar la normativa para generar mejor confort en los espacios interiores y yo creo que es una oportunidad fácil para que cualquier desarrollador lo tome”, señaló.

Luego de las presentaciones, los expositores pudieron conversar y responder algunas preguntas del público asistente y disfrutar de un cóctel de camaradería.

El Manual CES Inmobiliario estará disponible próximamente en www.certificacionsustentable.cl 

La versatilidad del Centro de Residencia de Discapacidad de la región de Coquimbo

Niños y adolescentes necesitaban convivir en espacios confortables, que les permitieran compartir de manera segura. Por eso, en la reposición del edificio administrativo en Elqui destacan la amplitud, la luminosidad y los sistemas de climatización.

Con un fuerte enfoque en la calidad del ambiente interior se diseñó el nuevo Centro de Residencia de Discapacidad de Elqui, mandatado por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Para lograrlo, se consideraron tanto sistemas pasivos como activos que pusieron énfasis en la luminosidad.

Lo anterior era fundamental para generar ambientes confortables y agradables para sus residentes. “A diferencia de otro tipo de infraestructura, en este lugar hay niños y adolescentes. Además, había que considerar el control de la climatización, porque las necesidades van cambiando y la actividad física también varía, de acuerdo con el itinerario de cada día”, explica la asesora CES Daniela Olmos, que trabajó codo a codo con Constructora CGC Ltda. y con el equipo de arquitectura DS2G Consultores, a cargo del arquitecto Dicson Gonzalez, en la etapa de diseño y desarrollo de la obra.

Igualmente, para la arquitecta fueron relevantes aspectos como el acceso visual al exterior, la ventilación natural y la calidad del ambiente interior. “Necesitábamos que todos los espacios fueran confortables desde el punto de vista térmico, visual, lumínico y de la calidad del aire. Además, hay una escasez hídrica importante en el norte, por lo que se hizo un gran esfuerzo para alcanzar cerca de un 50% de ahorro de agua potable, a través de sistemas y artefactos eficientes”, comenta.

Parte de los edificios existentes en Arturo Godoy 2150 tuvieron que demolerse, aunque las características del entorno se conservaron. De ahí que el primer desafío para los responsables del proyecto fuera adaptarse al entorno y a los requerimientos de la certificación. “Un segundo desafío fue desarrollar el proyecto en medio de la contingencia sanitaria, donde el stock de materiales que se había especificado para la certificación y que habían validado los cálculos cambió en el transcurso de la obra. Por lo tanto, hubo que buscar alternativas igual de válidas lo que tuvo un impacto en los tiempos de desarrollo, tanto a nivel proyectual como de ejecución”, sostiene Daniela Olmos.

Otro de los retos que tuvo que enfrentar el equipo era el perfil del usuario que habitaría el edificio las 24 horas del día y también sus particularidades. “Hay niños con movilidad reducida, así como diversos cuidadores”, relata la asesora CES. Asimismo, era complejo predecir la demanda y el consumo energético, debido a la diversidad de los usuarios y la amplia gama de actividades que se realizaban en los distintos espacios.

“Aunque el comedor tenía como objetivo que los niños comieran, éste también era un espacio en el que niños, niñas y adolescentes pasan gran parte del tiempo compartiendo o haciendo tareas. Finalmente, todo el edificio termina siendo su hogar. No era sólo un establecimiento de educación, sino también uno de salud, entonces esa dualidad de usos lo hacía muy diferente. Por eso, debía ser muy versátil”, detalla la profesional.

En el recinto se armaban pequeños grupos de cinco niños y/o adolescentes, que se organizaban como familias junto a sus cuidadores. En este contexto, era necesario generar pequeñas “casas” para que cada núcleo pudiera habitarlas, lo que se logró mediante prueba y error, hasta lograr cuadrar con las dinámicas y las distintas necesidades de los usuarios.

Asimismo, los aspectos de seguridad del edificio tuvieron un papel preponderante por los contextos de vulnerabilidad de donde provenían los niños y adolescentes, que -muchas veces- podrían presentar algunos comportamientos impredecibles. “Tenía que ser un espacio muy seguro, que no tuviera ningún elemento que pudiese generar un accidente”, relata Daniela Olmos.

El resultado de todo el trabajo mancomunado fue un edificio amplio, colorido, luminoso y digno con gran espacio exterior, paisajismo y espacios para hacer deporte. “Encontramos una fuerte incorporación de medidas pasivas, como una envolvente térmica mejorada y una proporción adecuada de vanos en muro, suficiente para conseguir una iluminación natural adecuada y responder a los requerimientos programáticos propios del proyecto”, argumenta el evaluador CES Mauricio Ramírez, de 88 Limitada.

En cuanto a los sistemas, el arquitecto valoró el adecuado balance entre equipos de muy buena calidad y alta eficiencia que, a la vez, son de fácil mantenimiento o reemplazo a futuro para el operador. Mientras que, en lo relacionado con la obra, Ramírez destacó el conjunto de edificaciones muy bien ejecutadas en lo que se refiere a partidas CES y a otras partidas no evaluadas por el sistema, que en su conjunto dan cuenta de espacios de alta calidad constructiva.

“Mediante termografías, anemómetro, luxómetro, termómetro de infrarrojos y otros instrumentos pudimos verificar el correcto funcionamiento de los sistema de climatización, iluminación y ventilación mecánica, así como de un buen desempeño pasivo, tanto en iluminación natural como en transmitancia térmica de muros, cielos y ventanas. Todos los dispositivos relacionados al ahorro de agua, así como el -acotado- paisajismo de bajo consumo estaban también en orden”, cuenta el evaluador CES.

Adicionalmente, el arquitecto valora que la empresa constructora puso a disposición todo el registro digital y en papel de la obra, lo que ayudó muchísimo en la verificación de partidas no visibles o iniciales.

En charla de la AOA revisan la aplicación de la Certificación CES 

Dos arquitectos con experiencia en sustentabilidad y el jefe de CES, Hernán Madrid, conversaron sobre el tema junto al socio de AOA y anfitrión de este ciclo de capacitaciones, Mauricio Ramírez. 

Una distendida y clarificadora jornada virtual se realizó el 19 de noviembre, en una charla organizada por la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), en la cual se expusieron los proyectos desarrollados por los arquitectos Raimundo Lira, socio de Lira Arquitectos Asociados; y Alfredo Massman, socio de Massman Arquitectos. 

En la conversación, que tuvo por objetivo explorar la aplicación de la Certificación Edificio Sustentable (CES) en dos edificios, con distintos programas arquitectónicos, ubicaciones geográficas y climas, participó el jefe de la Certificación CES, Hernán Madrid. 

El primer proyecto revisado fue el Edificio Corporativo de la Caja Los Andes, ubicado en Viña del Mar, que se construyó en 2016 y que obtuvo Certificación CES sobresaliente. En tanto, el segundo proyecto fue la Escuela Roberto White, emplazada en Palena, edificio certificado CES que se levantó en 2019. 

Durante el evento virtual, el jefe de CES, Hernán Madrid, explicó cuáles son los criterios y énfasis locales que considera la certificación, además de las características principales que se contemplan en el ciclo de vida de un edificio. “Algo que siempre destacamos es que el foco está puesto en el diseño pasivo que genera mejores condiciones de habitabilidad para las personas”, señaló.

Asimismo, el ingeniero destacó que las condiciones climáticas impactan de forma diferente a cada edificio; así como los parámetros técnicos que CES toma en cuenta a la hora de certificar un proyecto. Entre éstos, mencionó: las emisiones GEI, la calidad de ambiente interior, el agua y la gestión de residuos. 

“La Caja Los Andes hace muchos años está preocupada de entregar bienestar y calidad de vida a sus afiliados y trabajo. En este caso, obtener la certificación significó ir un paso más allá”, comentó Raimundo Lira, sobre el proyecto que comenzó a gestarse en 2014, en la Región de Valparaíso y que cuenta también con una certificación internacional. 

Enseguida, el arquitecto Alfredo Massmann, relató cómo se gestó la historia de la Escuela Roberto White, en Palena. Se llamó a un concurso donde había que proponer un proyecto en base a una evaluación económica y calidad del diseño. “Optamos por un proyecto prefabricado para que los pudiéramos trasladar y la exigencia CES viene desde el Estado. Por lo tanto, no era un tema nuevo pero la condición extrema de Palena requirió un acucioso trabajo”, detalló. 

Estrategias clave

En el edificio desarrollado en Viña del Mar, las dimensiones del terreno, los distanciamientos y altura fueron importantes. “El primer piso tiene atención de público, el tercero atención a pensionados, en el cuarto hay una terraza y del sexto al noveno hay oficinas administrativas. Una de las cosas importantes era la ubicación porque el edificio tiene cercanía con el metro tren lo que nos permitió disminuir la cantidad de estacionamientos, porque solo podíamos hacer dos subterráneos debido a las características del terreno”, indicó Raimundo Lira. 

En Palena, en tanto, se privilegió la orientación norte. Allí se construyeron dos pisos de aulas, las cuales eran importantes porque los niños pasaban allí el 85% del tiempo. “En el proyecto, se necesitaba una ganancia solar pasiva, además de iluminación y temperatura para el gimnasio. El terreno era bastante grande, así es que privilegiamos la orientación norte al máximo posible”, comentó Alfredo Massmann.

La integración de los especialistas fue crucial en ambos proyectos. “Buscamos una envolvente de alto desempeño y un diseño integrado Todas las especiales se orientaron a lograr las exigencias de la certificación, no tuvimos ninguna discrepancia porque coincidimos en la mayoría de las estrategias que podíamos tomar para el desarrollo del edificio”, explicó el arquitecto Raimundo Lira. 

Por su parte, Alfredo Massmann, comentó que desde el día cero hubo que preocuparse de la integración temprana del equipo. “Tenemos una estructura pre-armada para los proyectos que van con certificación: en el organigrama primero está arquitectura, luego viene el asesor de eficiencia energética o especialista en certificación CES que domina a las otras especialidades”, argumentó. 

Finalmente, Mauricio Ramírez, destacó que muchos colegas de AOA participan en proyectos CES, por lo que valoró la instancia de conversación que giró en torno a la experiencia de la certificación. 

“Contar con un sistema centralizado para gestionar la documentación es una gran ventaja”

El arquitecto Mauricio Ramírez, especialista en sustentabilidad, no solo valora la transparencia de la nueva plataforma CES, sino también el formato gráfico de la interfaz tipo cuadro de mando, que permite a todos los actores contar con información sobre el estado del proceso.

La nueva Plataforma de Gestión Documental (PGD) de Certificación de Edificio Sustentable está facilitando el trabajo de los evaluadores y clientes que la utilizan, ofreciéndoles ejecutar acciones automatizadas y un análisis estandarizado de la información.

“Creo que la plataforma se activa en un buen momento para CES. Por una parte, hay un flujo de proyectos tal que era necesario poder contar con un entorno digital con mayor estandarización. Por otra parte, tanto asesores como evaluadoras ya cuentan con experiencia suficiente como para poder sugerir y aportar ideas para posibles mejoras u optimizaciones al sistema”, afirmó el arquitecto Mauricio Ramírez, activo usuario de la plataforma.

Según el especialista, para un sistema de certificación como CES es una gran ventaja competitiva contar con un sistema centralizado para gestionar la documentación. “La gestión de la calidad hace mucho énfasis en la calidad de las evidencias, en la organización clara de los procesos, en las acciones correctivas para evitar no conformidades y en la mejora continua. Veo que la plataforma responde muy bien a éstos y otros conceptos presentes en sistemas de gestión de la calidad como ISO 9001 y eso me deja muy contento”, comentó.

Otro aspecto positivo, para el socio fundador de 88 Limitada es el formato gráfico de la interfaz tipo “cuadro de mando”, que permite contar con información sobre el estado del proceso a todos los que interactúan en una certificación: mandante, administradora, asesor y evaluadora. “La transparencia en un sistema de certificación siempre será bienvenida”, acotó Mauricio Ramírez.

No obstante, a partir del potencial que tiene digitalizar el proceso de certificación CES en una plataforma de este tipo, el arquitecto propone incorporar a futuro la posibilidad de incluir la medición en tiempo real de los edificios que optaron a sello Plus Operación o de los que no optando al sello, cuenten con sistemas BMS (Building Management Systems) para gestión de sus operaciones. “Esto permitiría muchas otras cosas: benchmarking en tiempo real; recolectar y procesar datos para mejorar procesos; sugerir optimizaciones a propietarios ya certificados CES o los potenciales; y un sinnúmero de otras posibilidades propias de la digitalización de nuestro entorno físico”, afirmó.

Según el evaluador, la Plataforma de Gestión Documental es el lugar digital donde se podría gestionar la información del ciclo completo de sustentabilidad del edificio que se certifica. Esto, tendría un gran potencial porque, a través de herramientas de Business Intelligence (BI), se podría generar información muy relevante para las futuras actualizaciones de la certificación, así como para políticas públicas que Chile puede implementar o perfeccionar. “En este último caso, no nos olvidemos que no tenemos exigencias obligatorias de sustentabilidad para edificios terciarios, por lo que el conocimiento que se está generando a propósito de los edificios certificados CES tiene un tremendo valor para nuestro país y para ir avanzando hacia un entorno construido más sustentable”, concluyó Mauricio Ramírez.

A contar de septiembre de 2021, los procesos de certificación CES comenzaron a incorporarse a la nueva plataforma web.

Edificio Aulas y Facultades de la UCM, pioneros en Sello CES “Plus Operación”

La Universidad Católica del Maule está marcando la diferencia en sustentabilidad, no solo en infraestructura, sino también en operaciones y mantenimiento.

Para garantizar que sus espacios sean adecuados, sustentables y confortables para la comunidad, la Universidad Católica del Maule (UCM) recurrió a la Certificación Edificio Sustentable (CES), que permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile, tanto nuevos como existentes. El trabajo de la Dirección de Administración e Infraestructura y la asesoría de Mauricio Ramírez de 88 Limitada han dado tan buenos frutos que, hoy, el Edificio de Aulas y Facultades de la UCM es el primero a nivel nacional en obtener el sello CES “Plus Operación”.

 El plan maestro integral de la institución considera un plan de operación y mantención que llena de orgullo a la comunidad. “Todos estos esfuerzos, sólo buscan generar espacios propicios para la enseñanza y aprendizaje y así poder aportar a la región y al país con profesionales formados al más alto nivel de calidad”, afirma Gerardo Ojeda, director de Administración e Infraestructura de la UCM.

 En 88 Limitada le propusieron a la universidad certificarse con el sello “Plus Operación”, ya que, además de enriquecer toda la gestión de los activos, actúa como una tercera parte, para que la operación y el mantenimiento, efectivamente, se haga bajo un estándar de alta calidad. “Los edificios están alojados en las gerencias o en este caso en la vicerrectoría económica y a los ingenieros cualquier certificación les calza muy bien”, explica el asesor CES, Mauricio Ramírez.

Medición constante

 El sello que dura tres años certifica que los edificios se están manteniendo adecuadamente y que el uso eficiente de los recursos se está midiendo “Ser el primero de todos los rubros a nivel nacional en tener la certificación ‘Plus Operación’, es un tremendo logro de la institución, que evidencia su esfuerzo por lograr contar con los mejores estándares para sus estudiantes y funcionarios. Este sello de calidad, ya está instalado en el ADN de la Universidad y está declarado literalmente en su Plan Maestro de Infraestructura, que dictamina que todas las edificaciones que se construyan en la UCM, deben lograr la certificación CES”, añade Gerardo Ojeda.

Además del acompañamiento permanente, el asesor CES tendrá la misión de servir de guía, para los funcionarios, capacitando y fortaleciendo al equipo de mantenimiento, de modo que puedan hacer los reportes y seguimientos que exige este sello. “Ahora, el edificio medicina también va a ir con sello ‘Plus Operación’ y lo mismo se espera para otros edificios que están en desarrollo, en los cuales ya se está trabajando. Esto va a ser un estándar”, afirma Mauricio Ramírez.

El sello “Plus Operación” implica llevar un registro mensual o semanal de los consumos, a través de un sistema de extracción de datos. “Se colocan lectores en los tableros, se mide la cantidad de energía que se usa en calefacción, enfriamiento y cualquier otro equipo dentro del edificio. Todos los reemplazos de componentes se tienen que hacer en función de lo que se certificó en CES; se deben hacer encuestas de satisfacción al menos cada seis meses; y hacer el cruce para ver si hay cosas que no están funcionando de manera adecuada”, señala el especialista de 88 Limitada. 

De esta manera, se forma una línea base y se proponen mecanismos de mejora. “Por ejemplo, si salió elevado el consumo de calefacción y durante el año se observó que faltaba control en los termostatos, una medida de mejora es ver cómo conseguir que se regulen de una forma coherente y que no vaya cualquier persona a cambiar los termostatos. Se trata de desarrollar estrategias, implementarlas y volver a medirlas”, agrega Mauricio Ramírez.

Con los reconocimientos de la calidad de la infraestructura, las operaciones y el mantenimiento, la UCM espera ofrecer las mejores condiciones para la comunidad y, por eso, replicará los esfuerzos en los nuevos proyectos de infraestructura que está ejecutando la UCM, tanto en el Campus San Miguel, como en el Curicó. En esta comuna, comenzó con el diseño de urbanización y trabajos previos de su nuevo Campus en el sector de Rauquén y ya proyecta nuevos edificios en el Campus San Isidro, ubicado en el sector de Los Niches.

Ficha técnica:

Nombre de la obra: Edificio de Aulas y Facultades UCM.
Superficie: 8.941,53 m2.
Mandante: Universidad Católica del Maule.
Ubicación: Campus San Miguel , Avenida San Miguel 3605, Talca.
Arquitecto: Christian López Olivarí.
Programa: Aulas, oficinas de académicos, laboratorios, salas de reuniones, auditorios, estacionamientos subterráneos.