Durante el primer semestre entregarán comisaría de Carabineros de Curanilahue

Para el primer semestre de 2023 estará finalizada la construcción de la reposición de la cuarta Comisaría de Carabineros de Curanilahue, así lo detalló el Seremi de Obras Públicas en la Región del Biobío, Hugo Cautivo.

Se trata de un proyecto de reposición que busca otorgar mayor comodidad y seguridad, tanto para los vecinos de la comuna como para los funcionarios de la institución.

La construcción del edificio contempla dos pisos de altura donde se albergarán las áreas de carácter policial, tanto operativas como administrativas con una superficie aproximada de 1.651m².

El Seremi de Obras Públicas, Hugo Cautivo, expresó que “esta obra, junto a otras que hemos construido, como en el sector de Nonguén, en Concepción, en Arauco o la que actualmente estamos desarrollando en los cerros de Talcahuano, son una clara demostración que estamos cumpliendo el compromiso de dotar de mejor infraestructura a la institución de Carabineros”.

A su vez, estamos generando más de 50 empleos directos, sólo en este lugar, lo que en definitiva permite que los sectores beneficiados con este edificio logren tener una mejor calidad de vida”.

La modernización de esta unidad también contempla una mejor tecnología, por lo que busca mejorar el servicio a través de una mayor eficiencia en los tiempos respuesta a los requerimientos ciudadanos y una mayor rapidez.

Por su parte, el director de Arquitectura del MOP, Juan Andrés Vega, manifestó que “hoy la obra presenta un 98% de avance físico, lo que quiere decir que la obra gruesa se encuentra terminada y sólo se ejecutan detalles para su término”.

Vega agregó que el edificio cuenta con materialidad de hormigón armado, e incluso el edificio contempla certificación CES”.

La infraestructura tiene una inversión que supera los $3.236 millones y beneficiará una población cercana a las 35 mil personas.

Fuente: Lanalhue Noticias

Obras del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla se encuentran en etapa final

Este importante proyecto, ejecutado por el MOP a través de su Dirección de Arquitectura, alcanza un 99% de avance y tiene el objetivo de construir infraestructura acorde a la creciente demanda de la comunidad por más y mejores servicios.

Hasta la comuna de Tierra Amarilla llegó el Seremi Mauricio Guaita Juantok, junto al equipo de la Dirección de Arquitectura, para inspeccionar el avance del nuevo Edificio Municipal de Tierra Amarilla, proyecto emblemático de la comuna que alcanzó una inversión de $7.195.035.414 y que contará con la implementación de mejores servicios, así como la estandarización y dignificación en el cumplimiento de las labores que efectúan los funcionarios y funcionarias municipales.

En el lugar, el Seremi MOP, señaló, “estamos muy contentos con el gran avance que presenta esta importante obra, la que fue construida en 3 niveles, con una superficie total edificada de 3.838 m2, ejecutada por la Unidad Técnica de nuestra Dirección de Arquitectura. El nuevo edificio cuenta con distintos espacios donde se encontrará la Alcaldía, Secretaria de Planificación Comunal (SECPLA), Dirección de Desarrollo Comunal (DIDECO), Dirección de Obras Municipales (DOM), Finanzas, Educación, Tránsito, Servicios Higiénicos, Bodegas, entre otros”.

“La obra contemplo un sistema de plantas libres separadas por tabiques opacos y vidriados, y el volumen esta articulado por un patio de acceso con tripe altura, el cual se vincula con todos los niveles superiores, características que permitirán atender al público en espacios y dependencias acordes  a los requerimientos de la comunidad, mejorando considerablemente las condiciones de trabajo de los funcionarios municipales evitando con ello el actual hacinamiento, entregando así un mejor funcionamiento de las direcciones en un solo edificio Municipal”, agregó el Seremi.

Por su parte el Director de Arquitectura, Claudio Quiroga, indicó, “este proyecto se convertirá en una obra icónica para Tierra Amarilla por su tamaño, modernidad y aporte urbano, potenciando el centro cívico de la comuna y poniendo en valor su plaza de armas como antesala al acceso del recinto, con un inmueble de alto estándar de calidad que estará al servicio “para y hacia las personas” y que con su aporte arquitectónico abrirá nuevas opciones al crecimiento de la comuna”.

En el proyecto, además se destaca la aplicación de Sistemas de Eficiencia Energética Activos y Pasivos, convirtiéndose en un diseño que cuenta con Pre-Certificación CES (Certificación de Edificio Sustentable), reconocimiento técnico que entrega el “Instituto de la Construcción” a las edificaciones que cumplen con altos estándares de confort ambiental.

Guaita señaló, que “la obra se encuentra en la parte final de su ejecución, terminaciones y la puesta en marcha del proyecto de especialidades. Las principales partidas en ejecución corresponden a trabajos asociados a modificaciones, instalación de baldosas exteriores, paisajismo y obras de regadío, limpieza y acondicionamiento de recintos en general”

Para finalizar el Seremi MOP, informó, que “es importante destacar que de manera excepcional a la empresa contratista se le aplicó el “reajuste polinómico”, una de las medidas concretas del gobierno, el cual ayuda a empresas en riego inminente de incumplimiento o abandono de obra, debido al complejo escenario económico que se está viviendo a nivel mundial y que ha mermado de manera importante al sector de la construcción”.

Fuente: Tierra Amarillano

Edificación pública puede disminuir el impacto de la construcción en el cambio climático

La Dirección de Arquitectura participó en un estudio que calculó las emisiones de CO2 durante todo el ciclo de vida de un edificio construido en Punta Arenas que destaca por su eficiencia energética, apreciándose las posibilidades de reducir su impacto dependiendo de la mayor o menor incidencia de factores como el transporte de materiales a la obra o la incorporación de sistemas de energía fotovoltaica.

El Departamento de Construcción Sustentable de la Dirección de Arquitectura participó en un estudio piloto que midió las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de un edificio público durante todo su ciclo de vida, con el propósito de establecer el impacto energético que tienen las fases de construcción, operación y desuso de un inmueble, así como evaluar los potenciales beneficios de incorporar variables que permitan reducir el impacto del inmueble sobre el medio ambiente.

La edificación considerada para esta medición fue el Centro de Día del Adulto Mayor de Punta Arenas, inmueble de 843 m2 construido por la Dirección de Arquitectura y que fue entregado en 2019, el cual ese mismo año fue reconocido como el edificio con mejor puntuación entre las construcciones del país que contaban con la Certificación Edificio Sustentable (CES). Entre otros factores, este edificio destaca por tener una envolvente capaz de soportar los requerimientos climáticos de esa zona geográfica y por contar con un sistema de climatización de bajo consumo energético.

El estudio, liderado por el Instituto de la Construcción y con la participación del MOP y del Ministerio de Energía, se realizó utilizando dos metodologías (RICS y Carbon Leadership Forum) y tres herramientas de cálculo (One Click, Rukaru y Ábaco Chile), las que fueron seleccionadas tras una revisión bibliográfica y evaluación comparativa de varias herramientas metodológicas y de cuantificación en uso actualmente a nivel nacional e internacional.

El análisis del ciclo de vida de esta edificación consideró los gastos energéticos vinculados a la manufactura de los materiales constructivos, su transporte a la obra, la construcción y equipamiento del inmueble y la operación, mantenimiento y reparación del mismo, así como las faenas relacionadas a la finalización de su uso tales como demolición y el transporte, manejo y disposición de los residuos.

De esta forma, considerando una vida útil de 60 años para el edificio, se pudo establecer una emisión total de 1.467 toneladas de CO2 equivalentes. De ellas, el 69% correspondieron a la energía consumida por el edificio durante su fase operativa, el 20% a la producción de los materiales y el 19% al transporte de ellos hacia la obra.

A partir de esta base (definido como Escenario 1), se establecieron distintos escenarios en los que se hacían variaciones de algunos criterios que pueden incidir en una mayor o menor incidencia ambiental del edificio:

Escenario 2: Ampliación de la vida útil del edificio desde 60 a 100 años. En este caso, la emisión total del inmueble alcanzaría a 2.173 toneladas de CO2 equivalentes, representando un 32% de aumento con respecto a la línea base. La etapa operacional del mismo sería aún más significativa dentro del total de emisiones, con un 78%.

Escenario 3Reducción del factor del transporte de materiales a la obra, estableciendo una distancia global de 1.000 kilómetros entre la obra y los lugares de extracción y producción de estos. En esta situación, la emisión de dióxido de carbono se redujo un 10% respecto al escenario base, alcanzando a 1.320 toneladas, gracias a que el factor transporte a la obra disminuyó en más de 58%.

Escenario 4Incorporación de un sistema de energía fotovoltaica capaz de generar el 40% de la energía eléctrica que requiere el edificio para su operación. En este aspecto, las emisiones totales caerían en 14% hasta 1.255 toneladas, principalmente porque las emisiones vinculadas al consumo energético durante la operación bajarían un 38%.

Escenario 5: Lograr energía neta cero mediante incorporación de un sistema fotovoltaico capaz de generar el 100% de la electricidad que requiere el edificio para su operación, además del uso de una bomba de calor en reemplazo de la caldera de condensación. En este caso, al reducirse a prácticamente cero las emisiones de dióxido de carbono durante la operación del edificio (solo habría emisiones por refrigerantes), el total de emisiones se llegaría a reducir en 57% hasta 635 toneladas.

La realización de este estudio resulta relevante en consideración de que el sector construcción es responsable de un 37% de las emisiones de CO2 a nivel global y que existe un compromiso por parte de Chile de reducir las emisiones del sector construcción con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad el año 2050. Con este desafío por delante, una de las primeras acciones a realizar es la definición y disposición de metodologías y herramientas de cálculo de huella de carbono a nivel masivo y alcance nacional para comenzar, lo antes posible, con el reporte de emisiones de CO2 de nuestras edificaciones.

Para profundizar al respecto, se puede revisar la siguiente infografía.

Fuente: DA-MOP

La versatilidad del Centro de Residencia de Discapacidad de la región de Coquimbo

Niños y adolescentes necesitaban convivir en espacios confortables, que les permitieran compartir de manera segura. Por eso, en la reposición del edificio administrativo en Elqui destacan la amplitud, la luminosidad y los sistemas de climatización.

Con un fuerte enfoque en la calidad del ambiente interior se diseñó el nuevo Centro de Residencia de Discapacidad de Elqui, mandatado por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Para lograrlo, se consideraron tanto sistemas pasivos como activos que pusieron énfasis en la luminosidad.

Lo anterior era fundamental para generar ambientes confortables y agradables para sus residentes. “A diferencia de otro tipo de infraestructura, en este lugar hay niños y adolescentes. Además, había que considerar el control de la climatización, porque las necesidades van cambiando y la actividad física también varía, de acuerdo con el itinerario de cada día”, explica la asesora CES Daniela Olmos, que trabajó codo a codo con Constructora CGC Ltda. y con el equipo de arquitectura DS2G Consultores, a cargo del arquitecto Dicson Gonzalez, en la etapa de diseño y desarrollo de la obra.

Igualmente, para la arquitecta fueron relevantes aspectos como el acceso visual al exterior, la ventilación natural y la calidad del ambiente interior. “Necesitábamos que todos los espacios fueran confortables desde el punto de vista térmico, visual, lumínico y de la calidad del aire. Además, hay una escasez hídrica importante en el norte, por lo que se hizo un gran esfuerzo para alcanzar cerca de un 50% de ahorro de agua potable, a través de sistemas y artefactos eficientes”, comenta.

Parte de los edificios existentes en Arturo Godoy 2150 tuvieron que demolerse, aunque las características del entorno se conservaron. De ahí que el primer desafío para los responsables del proyecto fuera adaptarse al entorno y a los requerimientos de la certificación. “Un segundo desafío fue desarrollar el proyecto en medio de la contingencia sanitaria, donde el stock de materiales que se había especificado para la certificación y que habían validado los cálculos cambió en el transcurso de la obra. Por lo tanto, hubo que buscar alternativas igual de válidas lo que tuvo un impacto en los tiempos de desarrollo, tanto a nivel proyectual como de ejecución”, sostiene Daniela Olmos.

Otro de los retos que tuvo que enfrentar el equipo era el perfil del usuario que habitaría el edificio las 24 horas del día y también sus particularidades. “Hay niños con movilidad reducida, así como diversos cuidadores”, relata la asesora CES. Asimismo, era complejo predecir la demanda y el consumo energético, debido a la diversidad de los usuarios y la amplia gama de actividades que se realizaban en los distintos espacios.

“Aunque el comedor tenía como objetivo que los niños comieran, éste también era un espacio en el que niños, niñas y adolescentes pasan gran parte del tiempo compartiendo o haciendo tareas. Finalmente, todo el edificio termina siendo su hogar. No era sólo un establecimiento de educación, sino también uno de salud, entonces esa dualidad de usos lo hacía muy diferente. Por eso, debía ser muy versátil”, detalla la profesional.

En el recinto se armaban pequeños grupos de cinco niños y/o adolescentes, que se organizaban como familias junto a sus cuidadores. En este contexto, era necesario generar pequeñas “casas” para que cada núcleo pudiera habitarlas, lo que se logró mediante prueba y error, hasta lograr cuadrar con las dinámicas y las distintas necesidades de los usuarios.

Asimismo, los aspectos de seguridad del edificio tuvieron un papel preponderante por los contextos de vulnerabilidad de donde provenían los niños y adolescentes, que -muchas veces- podrían presentar algunos comportamientos impredecibles. “Tenía que ser un espacio muy seguro, que no tuviera ningún elemento que pudiese generar un accidente”, relata Daniela Olmos.

El resultado de todo el trabajo mancomunado fue un edificio amplio, colorido, luminoso y digno con gran espacio exterior, paisajismo y espacios para hacer deporte. “Encontramos una fuerte incorporación de medidas pasivas, como una envolvente térmica mejorada y una proporción adecuada de vanos en muro, suficiente para conseguir una iluminación natural adecuada y responder a los requerimientos programáticos propios del proyecto”, argumenta el evaluador CES Mauricio Ramírez, de 88 Limitada.

En cuanto a los sistemas, el arquitecto valoró el adecuado balance entre equipos de muy buena calidad y alta eficiencia que, a la vez, son de fácil mantenimiento o reemplazo a futuro para el operador. Mientras que, en lo relacionado con la obra, Ramírez destacó el conjunto de edificaciones muy bien ejecutadas en lo que se refiere a partidas CES y a otras partidas no evaluadas por el sistema, que en su conjunto dan cuenta de espacios de alta calidad constructiva.

“Mediante termografías, anemómetro, luxómetro, termómetro de infrarrojos y otros instrumentos pudimos verificar el correcto funcionamiento de los sistema de climatización, iluminación y ventilación mecánica, así como de un buen desempeño pasivo, tanto en iluminación natural como en transmitancia térmica de muros, cielos y ventanas. Todos los dispositivos relacionados al ahorro de agua, así como el -acotado- paisajismo de bajo consumo estaban también en orden”, cuenta el evaluador CES.

Adicionalmente, el arquitecto valora que la empresa constructora puso a disposición todo el registro digital y en papel de la obra, lo que ayudó muchísimo en la verificación de partidas no visibles o iniciales.

Los hitos de CES y el aporte de la DA-MOP

Por Paola Molina, presidenta de CES.

Sin duda, un hito relevante para CES ha sido la colaboración con la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, la que se ha extendido más allá, logrando la segunda incorporación de los proyectos que ellos gestionan con CES en una nueva emisión de Bonos Verdes Soberanos. 

Esta es una iniciativa que involucra a los Ministerios de Hacienda, Medio Ambiente y Obras Públicas, y en la versión pasada, ya pudimos aportar con la cuantificación de las reducciones de emisiones en la etapa de operación de los edificios CES certificados de la DA-MOP, de modo que formaron parte por primera vez en la segunda emisión de Bonos Verdes del país, aportando con un 38% de los bonos emitidos, equivalentes a 1.180 millones de dólares. 

Por este importante logro queremos agradecer a la Dirección de Arquitectura del MOP por haber incorporado nuevamente a CES como una herramienta de medición y aporte.

También es importante destacar el exitoso convenio de colaboración suscrito entre el Minergía, MOP y CES durante el 2019-2020, que se amplió al 2021, permitiéndonos desarrollar importantes avances en el alcance de nuestra herramienta que hoy ya se encuentran mayoritariamente concluidos.

El convenio suscrito generó, entre otros aportes: 

  • Nueva Plataforma web de CES que se encuentra ya en operación. 

Se desarrolló una nueva plataforma para los procesos de certificación, lo que fue un esfuerzo importante para facilitar el trabajo de asesores, equipos de proyecto y evaluadoras, y al mismo tiempo, permitir un manejo estadístico detallado de la información que se levanta a partir de los procesos de certificación, de modo de poder colaborar con las diferentes instancias de reporte a nivel nacional e internacional. 

  • Aporte a la futura Calificación Energética de Edificios de uso Público, Comerciales y Oficinas. 

En el marco de la Ley de Eficiencia Energética, se plantea la implementación de la Calificación Energética de Edificios de Uso Público, Comerciales y Oficinas. 

Esta calificación completará un núcleo de herramientas locales para el área, sumándose a las ya existentes CEV, CVS y CES.

Para su desarrollo se trazó un programa consistente en tres estudios o etapas, de las cuales la primera y segunda parte fueron desarrolladas en el marco de este convenio y consisten principalmente en el levantamiento de la experiencia internacional, metodologías y modelos de referencia, y en el desarrollo de una herramienta de cálculo para la calificación. 

Las dos etapas concernientes a este convenio se encuentran terminadas.

  • Estudios para la incorporación a la certificación de estándares Net 0 energía y Net 0 carbono. 

Se avanzó en la definición de aplicación del estándar Net Zero energía y net Zero carbono. Para lo que se desarrolló un estudio, basándose en la experiencia internacional y la realidad de Chile. El estudio se encuentra disponible en nuestro sitio web.

También se generó un estudio piloto de huella de carbono, en el Edificio del Centro Día Adulto Mayor de Punta Arenas, ganador 2019 categoría certificación con nivel Destacado con 69 puntos. Se desarrolló una cuantificación de la huella de carbono en el ciclo completo de la edificación, incluyendo materiales y proceso constructivo; comparando un escenario base (edificio con la certificación) y otros que consideraron posibilidades de mejoras. 

Además, se realizó la evaluación de diferentes herramientas de cuantificación y metodologías internacionales, optando por RICS del Reino Unido.

El estudio se encuentra disponible en nuestro sitio web.

Con este trabajo vamos avanzando en generar la información base para poder incorporar a las futuras versiones de CES los criterios de Net 0 carbono y energía.

  • Versión CES edificios existentes. 

Este objetivo surgió a raíz de la necesidad de contar con una herramienta específica que nos permitiera incluir a los edificios existentes en la Certificación.

Esta versión presenta un enfoque diferente a la versión tradicional de CES, ya que se asocia a la mejora en el comportamiento del edificio, tomando como línea base, su propio desempeño. De esta manera, se levanta el comportamiento real y sobre ese nivel se certifica un porcentaje de mejora de al menos 20%.

Actualmente, tenemos disponible la versión preliminar y nos encontramos en etapa de realizar pilotos con el sistema para poder calibrar por lo que los invitamos a inscribir pilotos para la versión de edificios existentes.

  • Actualización de la herramienta CES 1.1. 

Esta versión incorpora: 

  • Una mayor exigencia para la envolvente del edificio. 
  • Se divide con mayor detalle las zonas climáticas.
  • Se incorpora el cálculo de la huella de carbono en la operación del edificio.
  • Se reorientan los requerimientos asociados a energía y agua incorporada, pasando a DAP para todo tipo de materiales o productos.
  • Se incorpora la categoría de Innovación.

La herramienta comenzará a funcionar:

  • A partir del 1 de noviembre de 2022. Donde se habilitará la versión para la inscripción de proyectos de manera voluntaria.
  • Durante el periodo entre el 1 de octubre al 31 de diciembre de 2022 se podrá elegir la versión a utilizar al inscribir el proyecto. 
  • Desde el 1 de enero de 2023 será obligatorio el uso de la versión 1.1.

Sumado al convenio mencionado, el año pasado comenzamos un trabajo conjunto con la Dirección de Aeropuertos del MOP para el desarrollo de la versión CES Aeropuertos. En una primera versión, esta considera los edificios terminales de pasajeros y en la segunda, una ampliación a todo el recinto aeroportuario.

En el trabajo para la primera versión, se calibrarán los requerimientos de consumo de energía, uso eficiente de agua y acondicionamiento acústico, y se ampliará la mirada a temas nuevos dentro del sistema de certificación como: Huella de carbono en el ciclo completo de la edificación, economía circular, y Elementos asociados a innovación que incluyen electromovilidad, uso de hidrógeno verde para vehículos de transporte interno, parámetros de impacto social e infraestructura verde y azul.

Al contemplar todo el camino avanzado desde el año 2015 en que CES entra en operación, nos llena de orgullo contar hoy con más de 500 proyectos trabajando con CES, de los cuales 90 ya se encuentran certificados y más de 200 precertificados, registrándose un constante aumento de proyectos.

CES además de ser un reconocimiento al esfuerzo y logro obtenido por cada equipo en cada proyecto, es una certificación que acredita el aporte a mejorar la calidad de vida de las personas en sus ambientes de trabajo, atención, servicios, deporte, esparcimiento y estudio, donde pasan gran parte del día, impactando positivamente en nuestra sociedad. 

CES reconoce el compromiso de la DA-MOP con la sustentabilidad

Desde los inicios de CES, la DA del Ministerio de Obras Públicas se ha alineado con sus objetivos. Sólo este año, fue mandante de cuatro de los edificios ganadores del Premio CES: el Hospital de Curicó; la Prefectura Aconcagua y Segunda Comisaría de San Felipe; la Fiscalía de Pucón, y el cuartel de Bomberos Segunda Faja de Villarrica.

Paola Molina, presidenta de CES, y Juan Andrés Herrera, subsecretario de Obras Públicas.

La presidenta de CES, Paola Molina, entregó el galardón del Premio CES 2022, a José Andrés Herrera, subsecretario del Ministerio de Obras Públicas, que el día de la ceremonia llegó a recibirlo en su calidad de ministro (s) de la cartera. Junto con agradecer la distinción, la autoridad destacó el trabajo de CES y cómo éste se relaciona con los nuevos tiempos.

“Yo vengo de la minería, fui gerente de proyectos mineros y otros más. Estuve mucho tiempo en obras y recuerdo cuando al principio entrábamos en estos temas, hace 20 años, 15 años, donde todavía, pese a la importancia que tenían los temas medioambientales y de sustentabilidad, había una resistencia por parte de los actores mineros a incorporarlos. Hoy día ya, eso es un desde”, asegura Herrera.

Además, la autoridad valoró -como fortaleza importante- el trabajo en equipo a la hora de conseguir resultados óptimos en la industria. “Ninguna de estas obras la ha hecho una sola persona y es claro que no se pueden hacer estas cosas sin trabajo en equipo; muchas disciplinas, muchos actores públicos, privados y otros más están permanentemente participando para tomar buenas decisiones y sacar adelante un proyecto como este”, resaltó.

Junto con esto, José Andrés Herrera, se refirió a los desafíos que plantea el cambio climático. “Creo que no hay nadie que haya intervenido acá, que no haya reconocido la importancia de considerar el cambio climático como un fenómeno estructural que nos está afectando a todos y todas. Las estrategias -como ustedes saben- que estamos usando, tienen que ver con mitigación y adaptación. Yo creo que debemos avanzar a hacer una cosa mucho más ambiciosa y desafiante que es la estrategia de transformación, no solo de la infraestructura, sino que, de la mano de ella, nuestras prácticas sociales”, aseguró.

Finalmente, el representante de la DA MOP quiso resaltar la labor de los funcionarios de la repartición. “Por cierto, quisiera recibir con mucho gusto, entusiasmo y emoción este reconocimiento que se le hace a la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. Me tocó recibirlo, pero la verdad es que quien lo merece es cada una y cada uno de los funcionarios y funcionarias del Ministerio de Obras Públicas que trabaja en la Dirección de Arquitectura. Ellos son los que finalmente movilizan las decisiones, los recursos, la energía, las horas extras y el sobretiempo. Ellas son las responsables de que estas cosas se materialicen”, afirmó.

Prefectura Aconcagua y 2da Comisaría de San Felipe: primer lugar Premio CES 2022

Con 74, 5 puntos de 100 el edificio de Carabineros de Chile ofrece más de tres mil metros cuadrados de gran estándar lumínico y térmico a la comunidad del Valle de Aconcagua.

El nuevo edificio de la Prefectura de Carabineros de Aconcagua, que alberga también las dependencias de la Segunda Comisaría de San Felipe, fue ejecutado por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas con una inversión superior a los $5 mil millones. Hoy, el proyecto llena de orgullo a la institución de Carabineros de Chile y a todos quienes trabajaron para certificarlo.

“Recibir el premio es constatar que valió la pena. Todos aprendimos mucho en el proceso y que los usuarios estén contentos es lo más gratificante. Al ver el edificio en su conjunto y de forma tan integral, le mostramos a todas las partes involucradas que la eficiencia energética y la sustentabilidad valen la pena”, dijo María Luisa Del Campo, asesora CES de Kipus.

El edificio de más de 3 mil metros cuadrados destaca por sus paneles solares y el tratamiento especial de fachadas con capas de envolvente térmica, entre otros atributos.“El sistema CES es un buen sistema para nosotros como arquitectos. Además, si el objetivo es lograr obras bastante eficientes en términos de consumo, considerando todo lo que el consumo energético es hoy día, es un buen tema”, explicó Marcelo Cornejo, socio de Valle Cornejo Arquitectos.

 En tanto, Juan José González, arquitecto de la oficina, recordó que el proyecto consideró varias aristas relacionadas con la certificación CES, como qué tan eficiente es el edificio, la iluminación, la ventilación y todo tipo de energía que se pueda ahorrar.

“Específicamente, mejoró mucho la calidad de atención al público. Hay espacios grandes, reservados para atención de víctimas y de menores. Los calabozos son de última generación, tienen aire acondicionado, luz natural, espacios más seguros y de más confort para las personas en calidad de detenidos”, afirmó el teniente coronel, Mauricio Guzmán, subprefecto de la Prefectura Aconcagua.

La estructura de hormigón armado consta de dos pisos con un acceso principal único para atender a las personas. “Estamos muy contentos de recibir este edificio con una certificación sobresaliente, que es único en el Valle de Aconcagua y que se distingue de otras edificaciones tanto públicas como privadas”, concluyó Wilfredo Jiménez, representante de la Dirección de Arquitectura MOP Valparaíso.

🟢 Mandante: Carabineros de Chile
🟢 Unidad técnica: Dirección Regional de Arquitectura del MOP Región de Valparaíso
🟢 Arquitecto: Valle Cornejo Arquitectos 
🟢 Asesor: María Luisa del Campo
🟢 Entidad Evaluadora: IDIEM
🟢 Constructora: Constructora B+V
🟢 Ubicación: San Felipe, Región de Valparaíso

Hospital de Curicó: primer lugar Premio CES 2022 versión Hospitales

Construido por OHLA y diseñado por Carvajal Casariego + Riesco Rivera,  por encargo del Ministerio de Salud y el Servicio de Salud del Maule, el recinto hospitalario logró cumplir con una serie de criterios de sustentabilidad que lo llevaron a obtener el más alto puntaje 2021 de la certificación CES, en la categoría Certificado.

Alto grado de autonomía y eficiencia energética dio como fruto la envolvente térmica, la fachada ventilada, la iluminación y otras variables de las que se preocuparon quienes trabajaron en el diseño y construcción del Hospital de Curicó. “De alguna manera, pusimos a prueba lo que significa aplicar el diseño integrado de proyectos en una etapa que no fue tan temprana como hubiéramos querido, porque la versión Hospitales nació en la mitad del proceso. Pese a ello, el resultado de toda esta experiencia fue tremendamente positivo”, afirmó Javier Durán, asesor CES de B-Green.

Adicionalmente, el edificio alcanzó un importante ahorro de agua y un alto puntaje en aislación acústica, con materiales trazables de gran calidad. “Contar con productos y materiales provenientes de fabricantes y proveedores que certifican el análisis del ciclo de vida fue complicado. De hecho, al principio no se contemplaba este requerimiento porque no se veía muy viable”, recordó Nathalie Jaimes, asesora CES de B-Green

Pero, con el paso de los años, durante la construcción del hospital, los asesores encontraron en el mercado muchos más productos que podían ayudar a alcanzar el requerimiento de CES asociado a dicho ítem. “Finalmente, pudimos lograrlo con materiales que declaran el contenido de energía y agua incorporada”, explicó Nathalie Jaimes.

Los 108.000 m2 distribuidos en nueve plantas albergan 400 camas, 79 espacios para la atención de consultas y procedimientos ambulatorios, además de 12 pabellones quirúrgicos, 8 box de urgencias, 5 salas de parto y hasta un helipuerto destinado al traslado de urgencia dentro de la red de Salud Nacional, por lo que certificarse no era una tarea fácil.

“La metodología CES nos puso un reto de poder pensar el edificio no solo para la construcción, sino también para la fase de operación. Los presupuestos de operación de los hospitales siempre son reducidos, porque son platas del Estado. El hecho de poder controlar los gastos asociados a la energía era un súper buen desafío”, comentó Carolina González, coordinadora del proyecto, Servicio de Salud del Maule.

El valor de la estrategia

Más de 300 mil personas se verán beneficiadas con la obra construida por OHLA. “La decisión de sumarnos al esfuerzo que hacen CES, el Instituto de la Construcción y todos los organismos que participan en este proceso, sin duda alguna, para una obra fiscal es un logro, una estrategia de comunicación técnica tanto con el usuario como con la ingeniería, los contratistas y los especialistas que son actores activos de los procesos que tiene el ministerio”, sostuvo Cristián Álvarez, representante de la Dirección Regional del MOP Región del Maule.

Una percepción que comparten los evaluadores. “Para nosotros como entidad evaluadora fue interesante ver todas las estrategias implementadas a una escala hospitalaria, partiendo por los sistemas de aislación y climatización. Hay áreas críticas que tienen su sistema específico y eso tiene otra configuración comparado con un proyecto de oficinas o más pequeños”, dijo Álvaro Urrutia, evaluador de WSP

  Igualmente, los arquitectos celebraron el premio. “Es un premio de todos los proyectistas, de los mandantes -en este caso MOP, del Servicio de Salud del Maule, de la Constructora y de todos los participantes que nos esforzamos por tratar de hacer un proyecto lo mejor posible que cumpliera con una calidad espacial y ambiental para que el usuario tuviera una experiencia realmente buena y, por otro lado, que pudiéramos tener costos de operación más bajos”, concluyó José Riesco, director de CCRR Arquitectos.

Ficha técnica

🟢 Mandante: Ministerio de Salud – Servicio Salud del Maule
🟢 Unidad técnica: Dirección Regional de Arquitectura del MOP Región del Maule
🟢 Arquitecto: Carvajal Casariego + Riesco Rivera
🟢 Asesor: B-Green
🟢 Entidad Evaluadora: WSP
🟢 Constructora: OHLA
🟢 Ubicación: Curicó, Región del Maule

Centro Penitenciario La Laguna: proyecto de reinserción social más grande y sustentable

Ubicado en la zona norte de Talca, el recinto construido por Acciona, mejorará sustancialmente la infraestructura penitenciaria gracias a la asesoría CES y el trabajo colaborativo de todos los profesionales que aportaron para lograr una edificación eficiente y amigable con el entorno.

Seguridad, vanguardia y tecnología son los conceptos que mejor describen al Centro Penitenciario de Educación y Trabajo “La Laguna”, ubicado en Panguilemo, Región del Maule. El proyecto diseñado por Luis Vidal + Arquitectos, construido por Acciona, asesorado por la arquitecta Tatiana Vidal y evaluado por Ecosustenta, cuya Unidad Técnica fue la DA MOP del Maule -que cuenta con precertificación CES- se convertirá en uno de los recintos penitenciarios más modernos del continente.

Con más de 1.500 cámaras de televigilancia interna, implicó un gran trabajo de coordinación entre las diversas disciplinas y actores que lo hicieron posible en los 60 mil metros cuadrados que albergarán a más de dos mil internos. “Acá había interés y ganas de aprender, porque hubo que hacer varios cambios de materiales. Uno en obra va tomando decisiones que apuntan, por ejemplo, al control del deslumbramiento”, precisa Tatiana Vidal.

Los internos contarán con gimnasio, venusterios, hospital penal, escuela y central de producción de alimentos. Todo de primer nivel gracias a los atributos de calidad interior y eficiencia energética, los materiales que se utilizaron para la construcción y el trabajo mancomunado de diversos profesionales. “Trabajamos y acompañamos durante unos 20 meses. La principal complejidad era que el edificio debía estar dentro del perímetro de seguridad. Además, tuvimos que pasar de los vidrios al policarbonato para combinar el aspecto técnico con la seguridad requerida”, explica la asesora CES.

El policarbonato debía ser transparente y, por lo tanto, hubo que trabajar en el índice de tramitación lumínica del policarbonato para poder simularlo térmicamente.

Si bien la estructura original era de hormigón prefabricado, hubo que revestir por dentro y agregar celulosa proyectada, un elemento con menores emisiones en la fabricación que el poliestireno expandido. Además, se instalaron celosías de control solar exterior; se utilizaron vidrios tinteados y se pusieron lamas metálicas en las oficinas.

“En obra, a veces, cuesta comunicar a tiempo las decisiones respecto de los equipos de ventilación, porque tiene que apuntar a cierto caudal y cierto porcentaje de filtraje. Pero, la gracia de la certificación es que tienes que cumplir con los estándares que corresponden, con información avalada. Adicionalmente, pudimos lograr ahorros importantes gracias a las griferías y los inodoros”, comenta Vidal.

Energía y paisajismo

El centro penitenciario más grande del país será un recinto modelo de educación y trabajo, porque está pensado no solo para la custodia, sino que también para la reinserción de las personas privadas de libertad. En este sentido, destaca también el paisajismo con utilización de aguas grises. El proyecto incluyó una planta de tratamientos de agua residuales y un conjunto de placas fotovoltaicas que generarán energía verde, para lograr un centro penal amigable con el medio ambiente. “Un paisajismo nativo y respetuoso que se suma al uso de energías renovables, gracias al sistema fotovoltaico instalado para ahorrar energía eléctrica”,cuenta Vidal.

Otra de las particularidades de La Laguna es que se compone de módulos de baja altura, con mucha luz y espacio al aire libre, lo que lo diferencia de otros recintos penitenciarios.

El costo total de la obra con capacidad para albergar a 2.320 internos superó los MM$120.000.

La eficiencia energética aportará confort a los usuarios del Hospital de Alto Hospicio

Un edificio moderno, con aislación basal y marcos sísmicos en dos direcciones perpendiculares, acogerá a las más de 100 mil personas que recibirán atención en Iquique.

  El Hospital de Alto Hospicio, construido por Sacyr Chile, con la DA MOP Tarapacá como Unidad Técnica y diseñado por Bbats Consulting and Projects S.L.P, exigió una inversión superior a los 84 mil millones de pesos, para descongestionar al Hospital Regional de Iquique. En 48.000 m2, el recinto albergará 235 camas, siete pabellones quirúrgicos, tres salas de parto integral, 12 sillones de diálisis, siete puestos dentales, 18 box de consultas médicas, 14 box de procedimientos y nueve boxes de urgencias.

Los desafíos fueron varios. Pero, hoy, el asesor CES, Javier Durán, socio del Área de Consultoría de B-Green Chile, mira con satisfacción la obra encomendada por el Servicio de Salud de Iquique. “En términos de eficiencia energética, como la que normalmente se pide a los proyectos, cuando tienes climas más templados que requieren muy poca calefacción y que, al mismo tiempo, tienen amplitudes térmicas muy bajas, con climas muy estables, las demandas energéticas son mucho más bajas que la que ves en el sur o en la zona central. Entonces, conseguir los ahorros es más difícil”, explicó.

Sin embargo, el edificio logró la certificación CES, gracias a su diseño y la protección solar, que cubre prácticamente el 100% de la fachada en exteriores. “Eso afecta también la imagen del proyecto y, de alguna manera, la estética típica que tienen los hospitales. Le da una imagen diferente y creo que ese elemento que es protagónico regula también la luz, la radiación y la sombra en las ventanas. Todo esto contribuye al confort y la reducción del uso de la energía”, señala Javier Durán.

El edificio monobloque, compacto y homogéneo, de robusta protección sísmica, gracias a sus dispositivos de aislación de última generación, cuenta con cuatro pisos, el primero de ellos en zócalo, más helipuerto y paneles fotovoltaicos, que complementan el suministro de energía del recinto. En el zócalo están todos los servicios logísticos e industriales del hospital, los estacionamientos, la farmacia, las bodegas, la central de alimentación y la zona de vestuarios y servicios generales. En tanto, en el segundo piso destacan el acceso y las zonas de urgencia, imagenología, medicina física y rehabilitación, atención abierta, diálisis, toma de muestras y el área administrativa.

El valor de CES

“El sistema CES es muy bueno. Usar los requerimientos del diseño integrado generan la coordinación que requiere el proyecto con las diferentes especialidades. Eso le da relevancia al tema. Todos los participantes se enteran de lo que está pasando en cada área y eso es clave”, sostiene el especialista de B-Green Chile.

El nuevo hospital cuenta también con pabellones, zona de maternidad, UTI, laboratorio, servicio de salud mental, consultas médicas, área de cuidados paliativos, salud dental y hospitalización para adultos y niños. En sus patios de luz interiores, se construyeron fachadas que aumentan el aislamiento térmico, mientras que un sistema de control centralizado, mantiene la climatización de acuerdo con los requerimientos específicos de cada espacio.