Construye2025 lanza su hoja de ruta para los próximos cuatro años

En línea con las nuevas tendencias y las necesidades más urgentes del país, el programa estratégico de Corfo presentó la actualización del documento que incorpora a diversos actores que buscan acelerar la transformación de la construcción.

Para aumentar la productividad, articulando a diversos actores y considerando también a los usuarios de las edificaciones, Construye2025 se ha guiado por una serie de lineamientos que apuntan a transformar al sector construcción.

Desde su creación en 2016, año en que se fijaron los objetivos y focos de acción para un período de 10 años, el programa impulsado por Corfo cuenta con una hoja de ruta clara y certera. Hace pocos días se presentó un nuevo documento actualizado tras un trabajo colaborativo, que incorporó diversas visiones de diferentes actores de la industria sobre brechas y oportunidades que se presentan en la construcción.

“Hay una tremenda oportunidad en sostenibilidad ambiental. Nuestra industria es la que más materiales, más residuos y más emisiones de gases de efecto invernadero genera. Con eso en mente, en 2015, Corfo impulsó el programa estratégico Construye2025, que articula las diferentes hélices (de innovación) existentes. En este tiempo, se han producido avances y transformaciones, entre ellas, el nacimiento de dos centros tecnológicos: CTeC y Cypics”, afirmó el presidente de Construye2025, Pablo Ivelic.

Además, el líder del programa destacó iniciativas como el Consejo de Construcción IndustrializadaPlanbimDOM en Línea y la Estrategia de Economía Circular en Construcción. “Se elaboró una nueva hoja de ruta porque el mundo ha cambiado y Chile también. Este trabajo de revisión se hizo convocando a todos, con muchos talleres; fue bien participativo y dio fruto a una mirada colectiva para 2025. Estamos convencidos de que con esto vamos a transformar a nuestra industria desde la productividad y la sustentabilidad”, añadió Ivelic.

Más coordinación, más oportunidades

De esta manera, manteniendo el trabajo conjunto de todos los actores del rubro, Construye2025 irá acelerando la transformación que demanda un contexto de cambio climático. “Aunque la industria de la construcción no es muy atomizada, tiene desafíos que son difíciles de resolver. Era necesario tener una hoja de ruta clara en torno a la circularidad. Asimismo, mostrar que la sustentabilidad no solo es un costo por asumir, sino que una oportunidad. Es muy importante que la coordinación sea público-privada, porque hay ciertas capacidades que sin estas instancias de coordinación no se explotan”, añadió el gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Fernando Hentzschel.

En tanto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, presentó los diversos ejes que cruzan la hoja de ruta, donde la innovación y el capital humano se configuran como ejes transversales de las diversas acciones. Además, recordó los objetivos y valores del programa, los aprendizajes y los próximos retos.

“Queremos ser un referente para la industria nacional y también a nivel latinoamericano, porque hemos hecho nexos y ha sido positivo ver que otros países nos quieran seguir el paso. Además, tenemos un propósito que nos llama a trabajar juntos, acelerando esta transformación para ser un país más productivo y sustentable”, afirmó Marcos Brito.

Durante, el proceso de actualización de la “Hoja de Ruta 2022-2025” se hicieron entrevistas a muchos de los profesionales involucrados en la gobernanza del programa, se elaboró una matriz que identificó más de 150 brechas; y se estructuró el trabajo futuro en cinco ejes: industrialización, sustentabilidad, transformación digital, capital humano e innovación.

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Caminar en círculo nos lleva al futuro

Desde el inicio de la Revolución Industrial la humanidad ha estado dominada por un sistema económico absolutamente lineal: producir, consumir y desechar. No es necesario detenerse a explicar el impacto que este modelo ha tenido en nuestro medio ambiente. Son tan graves que según un informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU nuestro planeta va a alcanzar el decisivo límite de 1,5 ℃ por encima de la temperatura de la época preindustrial en el año 2030.

Es por eso por lo que urge cambiar la economía lineal por una circular y el desafío es trabajar con una visión de largo plazo que permita generar un modelo que vaya más allá del reciclaje y en el que las empresas y organizaciones de todo tipo y tamaño se hagan cargo adecuadamente de sus residuos, valorizarlos y dándoles una nueva vida o uso.

Todos lo sabemos, pero muchos olvidamos que vivimos en un planeta de recursos finitos y cada día somos más humanos con un modelo de vida que es imposible sustentar, el principal pilar de la economía circular es la regeneración. Sus acciones buscan restaurar el equilibrio que necesita el ecosistema para que nuestra especia pueda prosperar en armonía con la naturaleza.

Ya entrando en materia, en la construcción es habitual la recuperación de los despuntes de acero para reciclarlos y fabricar acero nuevo. Pero no sólo los despuntes de acero son residuos en una obra, también hay madera, hormigón, plásticos y vidrios, entre otros. En el mundo, la construcción es responsable del 35% de los residuos sólidos.

“Actualmente los Residuos de la Construcción y Demolición (RCD), son un gran problema en el mundo, y en Chile generamos mucho más. Por ejemplo, en un país desarrollado la construcción de un edificio habitacional genera 0,14 metros cúbicos (m3) de residuos por cada metro cuadrado (1m2) construido. En cambio, en nuestro país, para ese mismo edificio generamos 0,26 m3 por m2, casi el doble”, explica Felipe Ossio, académico de la Escuela de Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Chile y vicepresidente del SubComité de Economía Circular del Instituto de la Construcción (IC).

“En una primera etapa en Chile hemos abordado la economía circular en la construcción a través del concepto de gestión de residuos. Tanto públicos como privados han dado pasos fundamentales y con grandes resultados en esa línea, pero es indispensable transitar a modelos circulares que incluyan las etapas de gestión y diseño. Primero, hay que tener claro que los materiales y componentes deben mantenerse circulando en la tecnósfera (ciclos técnicos) y biosfera (ciclos biológicos) por el mayor tiempo posible con la mayor calidad posible; debemos privilegiar uniones físicas antes que químicas que permitan el desmontaje, adaptación, recuperación y mantenimiento de estos”, señala Anamaría De León arquitecta y consultora en economía circular, miembro del SubComité de Economía Circular del IC.

Y agrega que “en la etapa de diseño arquitectónico y de materiales se define entre el 60% y 80% de la sostenibilidad de una obra o producto. El diseño para la deconstrucción, diseño para la reversibilidad, banco de materiales, modulación y estandarización reversibles y diseñar por capas, son algunas de las estrategias que podemos activar en etapas tempranas de un proyecto.”

Para enfrentar este problema, el programa Construye2025, impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción, elaboró una Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción, que se lleva a cabo en conjunto con los ministerios de Vivienda, Medio Ambiente y Obras Públicas.

El objetivo es lograr un país que gestiona sus recursos en forma eficiente, por lo cual trabajan en cinco ejes estratégicos: el ordenamiento y planificación sustentable del territorio; la coordinación y articulación pública; la cadena de valor sustentable y circular; la necesidad de desarrollar y fortalecer plataformas de datos que entreguen información para el diseño de políticas públicas y creación de nuevos mercados en torno a la economía circular en construcción; y la remediación ambiental de los resultados de la extracción de áridos y disposición inadecuada de los RCD.

La iniciativa busca generar una industria más productiva disminuyendo en un 20% los costos de producción; aumentar en un 20% las edificaciones sustentables y disminuir en un 30% las emisiones de CO2 al 2030.

La coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025 a cargo de la iniciativa, Alejandra Tapia, señala que la economía circular busca optimizar los recursos mejorando la sustentabilidad, productividad y competitividad de las empresas, así como también impulsar la innovación para la creación de modelos de negocios y servicios que disminuyan la extracción de recursos, constituyendo una oportunidad para ampliar la base de la economía del país.

Así, no sólo tenemos una industria más sustentable, sino que también la economía circular ayuda a generar nuevos empleos que la OIT los cataloga como “empleos verdes” y los califica de la siguiente manera: “Empleos decentes que contribuyen a preservar y restaurar el medio ambiente ya sea en los sectores tradicionales como la manufactura o a la construcción o en nuevos sectores emergentes como las energías renovables y la eficiencia energética”. Más aún hace hincapié en que estos empleos verdes permiten: aumentar la eficiencia del consumo de energía y materias primas; limitar las emisiones de gases de efecto invernadero; minimizar los residuos y la contaminación; proteger y restaurar los ecosistemas; y contribuir a la adaptación al cambio climático.

Desde hace más de un año, el Instituto de la Construcción articula, junto a un gran número de reparticiones gubernamentales, universidades, oficinas de ingenieros y arquitectos, además de empresas privadas y organismos que las representan, como el Instituto Chileno del Acero y la Corporación de Desarrollo Tecnológico; el Subcomité de Economía Circular, que está trabajando para promover y aplicar en la construcción este modelo, cuyos beneficios son claros y muy palpables. Además de la disminución en el uso de la energía, lo que permite reducir la huella de carbono en la construcción, está el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, pues permite contar con ciudades más sustentables y pensadas en beneficio de la sociedad.

Este es un tema muy relevante, pues el Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) estimó que en 2050 el 90% de la población latinoamericana vivirá en ciudades, es decir alrededor de 570 millones de personas. Si somos conscientes y trabajamos en beneficio de ellas, muchas de estas personas podrán disfrutar de un medioambiente más sano y una mejor calidad de vida para mediados de este siglo.

Fuente: Instituto de la Construcción

Mesa interregional de gestión de residuos impulsa economía circular en la construcción

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) trabaja en su compromiso con el desarrollo sustentable de la construcción mediante iniciativas como Compromiso PRO. “Como gremio nos hemos comprometido con la sostenibilidad de nuestro desarrollo, especialmente en nuestro rubro de la construcción. Es por eso que nos hemos impuesto como objetivo promover a nivel nacional el desarrollo de la construcción sustentable”, indica Marisol Cortez, presidenta de la CChC Valparaíso.

Desde “Compromiso PRO”, la CChC está comprometiendo a empresas, obras y centros de trabajo con la mejora permanentemente de su desempeño, sus prácticas y procesos, considerando siete pilares: gobernanza; trabajadores; seguridad y salud laboral; cadena de valor; comunidad; innovación y productividad; y medioambiente. Este último pilar, se vincula a colaborar en la gestión de residuos de la construcción, con un enfoque de economía circular que responda al desafío de forma innovadora, según cuenta Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo de la Corporación Chilena de Desarrollo Tecnológico (CDT).

De allí nació la “Mesa interregional de gestión de residuos hacia la economía circular”, que busca materializar Acuerdos de Producción Limpia (APL) para la industria nacional, trabajando junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo y CDT.

“La mesa interregional nace como una forma de colaboración e intercambio de experiencias entre las distintas cámaras regionales, para, juntos, desde las particularidades de cada territorio, poder avanzar en una estrategia país”, añade Katherine Martínez. Así, a partir de la experiencia piloto iniciada en 2020 con el “Acuerdo de Producción Limpia hacia la economía circular en la región de Valparaíso”, se extenderá el alcance hacia la macrozona norte, sur y sur austral del país, con acciones lideradas por las cámaras regionales de Antofagasta, Puerto Montt y Punta Arenas. 

“En la Mesa interregional como CChC Valparaíso estamos aportando nuestra experiencia y gestión al proyecto de APL en Construcción en la Región de Valparaíso, considerando las particularidades de cada territorio para que pueda ser adaptada y aplicada en todo el país. Nuestro APL es el primero en su tipo en Chile, donde se destaca la adhesión de una treintena de empresas con más de 40 centros de trabajo realizando el proceso. Instituciones y organismos públicos y, sobre todo, alcaldes permiten que esta alianza público-privada sea una realidad, lo que nos tiene a todos muy entusiasmados”, afirma la presidenta de la CChC Valparaíso, Marisol Cortez.

Metas de los APL

Uno de los principales objetivos de los Acuerdos de Producción Limpia (APL) es la colaboración, es decir, la promoción de alianzas para impulsar soluciones a temas ambientales que preocupan al país y a las personas“Esperamos fortalecer la coordinación entre los distintos actores de la cadena de valor; impulsar la prevención de la generación de residuos e impactos ambientales; instaurar la cuantificación y trazabilidad de residuos; maximizar la valorización; promover innovación; e incorporar conocimiento y capacitación sobre gestión de residuos y economía circular”, sostiene la Subgerente Desarrollo de la CDT. 

Además, Marisol Cortez destaca el aprendizaje que dejó la pandemia: “no hay fronteras y podemos tener una muy buena gestión gremial transversal e integrada en la Cámara, desde cualquier rincón de nuestro país. Y este es el caso del APL, que busca avanzar con los socios de todas las regiones del país hacia la economía circular en la industria de la construcción”, enfatiza. 

Como integrante del Consejo de Sostenibilidad de la Cámara, la presidenta del gremio en Valparaíso ha sostenido una serie de reuniones con sus pares de otras regiones, tanto en el norte como en el sur de Chile para promover la iniciativa y compartir su experiencia. La gestión transversal e integrada en el gremio ha incluido una serie de talleres e instancias participativas en las regiones, para avanzar junto a los socios hacia la tan anhelada economía circular del sector.

Fuente: Construye2025

Construye2025 impulsa certificación para trabajadores en manejo de residuos

A través de un proyecto colaborativo presentado a ChileValora, buscan desarrollar perfiles para trabajadores y dar herramientas para el manejo de los residuos de la construcción que definan un adecuado desempeño en su quehacer. 

Ante el desafío climático global, la industria de la construcción en Chile está trabajando hace varios años en una transformación cultural. Tras los lanzamientos de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia de Economía Circular en Construcción 2025, se hizo necesario fortalecer un ecosistema para el desarrollo de la economía circular y el manejo de residuos de la construcción y demolición.

Una de las formas es contribuir a generar capacidades en el sector, para lo cual Construye2025, con el apoyo del Instituto de la Construcción, junto con las empresas constructoras Axis DCViconsa y Suksa se adjudicaron un proyecto cofinanciado por ChileValora, que tiene por objetivo desarrollar perfiles laborales y planes de formativos que definan el desempeño adecuado de trabajadores en actividades relacionadas al manejo de los residuos de la construcción.

El proyecto denominado “Nuevos perfiles ocupacionales y planes formativos para trabajadores en el manejo de residuos de la construcción”, ha visualizado tres perfiles relacionados a este manejo en obras e instalaciones: perfil maestro manipulador, capataz y encargado de bodega y logística para manejo de residuos de la construcción.

“Hemos tenido un importante avance con el reciente lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular en Construcción, que se sumó a la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035, por lo que los desafíos para este año son promover tanto la valorización de los residuos como generar las capacidades para la gestión”, explica Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025. La profesional también destaca “la importancia de avanzar en distintos frentes en el sector, a través del apoyo a las distintas iniciativas, como es el caso del Acuerdo de Producción Limpia de Economía Circular en Construcción de la Región de Valparaíso, que entre sus acciones y metas busca promover la capacitación en todos los niveles.

Beneficios para la industria

“Esperamos que una vez aprobados los perfiles, mucha gente de obra se capacite y certifique, con los beneficios que tiene para las empresas contar con gente cuyas competencias están certificadas, y para los trabajadores contar con una certificación de sus aprendizajes y competencias, que sin duda los posiciona y fortalece”, declara José Pedro Campos, director ejecutivo del Instituto de la Construcción.

Así también lo esperan desde el sector privado. Empresas como Viconsa, Axis DC y Suksa han apostado por este proyecto, por los beneficios que implica para ellas y sus equipos. 

A juicio de Lucas Bracho, jefe del Departamento de Medio Ambiente de Constructora Viconsa, “este proyecto es fundamental para avanzar en el correcto uso de nuestros recursos”. Y es que “los perfiles de cargo que se están desarrollando están enfocados a disminuir el impacto ambiental que se genera en todo el ciclo del proyecto de construcción, desde la llegada de los materiales, la optimización de estos y el adecuado manejo de los residuos basada en una jerarquía de residuos”, precisa.

Por ello, Bracho resalta “la importancia de las personas, de cada integrante del equipo, para que se sientan parte de estos cambios que son de suma urgencia. Hacemos un llamado al rubro a tomar las medidas necesarias para disminuir el impacto ambiental de sus proyectos y a unirse a esta nueva forma de construir”.

Y esto también repercute en la productividad de las constructoras. “A la construcción entran personas sin conocimientos y con esto, la empresa puede estar mucho más tranquila de que sus trabajadores van a ser más productivos. Por otra parte, el trabajador puede ser reconocido por su capacitación formal”, dice Joaquín Cuevas, especialista en gestión de residuos. 

El cambio cultural es un punto clave para Axis DC, empresa que lleva un par de años trabajando en gestión de residuos. Por ello, “tener estos nuevos perfiles o competencias es un tremendo plus para la gestión de residuos y buscamos que cada vez más profesionales y trabajadores de la obra manejen estos conceptos, porque mientras más personas adquieran estos conceptos, va a ser mejor para la industria”, cree Mikel Fuentes, líder de Innovación de Axis DC. 

En Axis DC tienen altas expectativas una vez que se publiquen estos perfiles, porque “sí o sí el rubro va a avanzar hacia allá”, a juicio de Fuentes, quien también destaca la colaboración de este proyecto. “Ha sido una experiencia súper enriquecedora, entre el ámbito privado y público, con distintas miradas”, precisa Fuentes. 

Luego de seis años implementando gestión de residuos, desde Constructora Suksa se manifiestan muy contentos de ser parte de este proyecto. “Constantemente estamos capacitando a nuestros trabajadores, pero hoy cobra relevancia poder avanzar hacia competencias formales para nuestros colaboradores, que son quienes, finalmente, llevan a cabo los planes para lograr los objetivos ambientales, para cumplir con nuestro compromiso ambiental respecto a la reducción de nuestras emisiones”, comenta Victoria Leiva, jefa de procesos del Grupo BIBA.

Por qué certificar

“La capacitación y certificación de competencias laborales ha sido uno de los temas que ha estado en la agenda del Instituto de la Construcción desde sus inicios, hace ya más de 20 años, oportunidad en que hicimos un diagnóstico y propuestas al respecto. Posteriormente, en el marco de una colaboración entre países del sur de América, este tema saltó con fuerza, mirando las experiencias de países vecinos, especialmente la de Argentina”, precisa José Pedro Campos.

Por ello, “haber colaborado en la presentación y haber logrado la aprobación por parte de ChileValora de la elaboración de tres perfiles de competencias laborales en un ámbito tan importante y vigente, como es el manejo de residuos de construcción y demolición en obra, nos es muy satisfactorio”, añade.

En tanto, Francisco Silva, secretario ejecutivo de ChileValora, comenta que “el Certificado de Competencias Laborales que otorga ChileValora implica un reconocimiento del Estado a las habilidades y conocimientos que cuenta una persona para ejercer un oficio y, por tanto, constituye un importante instrumento de empleabilidad y un aporte significativo al sector. Estos nuevos perfiles y planes formativos serán una herramienta fundamental para impulsar trayectorias formativas y laborales en los trabajadores y trabajadoras de la construcción, abriendo así un camino de desarrollo profesional y personal para ellos”.

Finalmente, cabe resaltar que la formación de estas capacidades contribuirá a la implementación del “Reglamento Sanitario para el manejo de residuos de las actividades de construcción y demolición”, el que se espera que entre en vigencia a principios del 2023, y que regulará toda la cadena de manejo de residuos.

Fotos gentileza Viconsa.

Fuente: Construye2025

La herramienta que certifica la eficiencia energética de los edificios públicos

La Certificación Edificio Sustentable evalúa, califica y valida el comportamiento ambiental de edificios de uso público en el país.

En 2012, se inició el diseño de la certificación de edificios sustentables, al alero del Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos, con el apoyo de Innova Corfo, y la colaboración técnica del IDIEM de la Universidad de Chile. Una década después, la Certificación Edificio Sustentable (CES) -que permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile- ha logrado un importante desarrollo, tras el inicio de sus operaciones, en 2015.

El sistema de certificación es accesible e idóneo. Está disponible a nivel nacional, para que un alto porcentaje de edificios de uso público pueda ponderar y jerarquizar variables según sensibilidad e interés local. “Al comienzo solo abordamos una pequeña cantidad de proyectos. Pero, con el paso de los años hemos tenido un crecimiento sostenido gracias a la confianza que hemos conseguido en el medio nacional que nos permite decir que al día de hoy más de 400 proyectos y edificios, en todas las regiones de Chile, se encuentran en alguna etapa del proceso de certificación”, explica el jefe de CES Hernán Madrid.

En este contexto, el ejecutivo valora las ampliaciones de alcance logradas, como es el caso de la versión CES Hospitales de 2017. “Hemos contribuido al país como herramienta, para que los proyectos llevados adelante por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas puedan incluirse en la emisión de Bonos Verdes que le permite al país recibir más recursos para proyectos sustentables”, afirma. Las estrategias donde pone mayor énfasis el sistema de certificación son las relativas al uso eficiente de energía. “La metodología permite evaluar la efectividad de las acciones adoptadas en un determinado proyecto o edificio, de modo de privilegiar las que sean más costo-efectivas, asegurando, mediante la evaluación técnica de una tercera parte independiente, que las estrategias incorporadas funcionarán”, concluye Hernán Madrid.

La certificación CES contempla verificación en terreno y acompañamiento durante la operación del edificio, para apoyar a quien administra del edificio de modo que éste alcance los niveles esperados en calidad ambiental y eficiencia en el uso de recursos.

En enero, el jefe de CES, Hernán Madrid, completó una gira que incluyó la visita a cinco edificios certificados desde Valdivia a Chiloé, en la que pudo constatar una reducción en el consumo de energía superior al 50% en cada proyecto.

En todos los edificios los usuarios destacaron sus condiciones de temperatura interior e iluminación natural, lo que cobra aún más valor considerando los climas de ciudades como Valdivia, Puerto Montt y Castro.

Fuente: La Tercera

Economía circular: la reinvención del sector de la construcción

Por Omar Vargas Bahamonde, presidente de Comité de Economía Circular Cámara Chilena de la Construcción Punta Arenas

El cuidado del medio ambiente y el uso eficiente de los recursos serán los protagonistas de las próximas décadas. En la reciente cumbre COP26, múltiples líderes mundiales se comprometieron a realizar acciones concretas para detener el ritmo acelerado del cambio climático y sus desastrosas consecuencias.

El escenario actual representa una oportunidad para transformar la forma en la que construimos. Por eso, como Cámara Chilena de la Construcción, junto con el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de Corfo, y guiados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), lanzamos en enero de este año la Estrategia de Economía Circular en Construcción, que presenta los lineamientos para el tránsito hacia una nueva cultura del sector.

Desde la Cámara de Punta Arenas, queremos ser un aporte: buscaremos las mejores fórmulas que permitan un desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria a largo plazo.

En el segundo semestre del año pasado creamos la Comisión de Economía Circular con el objetivo de impulsar la cultura de construcción circular en Magallanes. Esto implica comprometernos a reducir la dependencia de los recursos naturales, controlar la cantidad de residuos generados en obras y centros de trabajo, y lograr un mayor crecimiento en la economía, respetando el medio ambiente y a nuestra sociedad.

Este tremendo desafío común y transformador convoca a todos quienes formamos parte de la cadena de valor de la industria. Es fundamental cambiar el paradigma de cómo construimos para enfrentar los retos actuales y futuros. Con la incorporación de la economía circular en el mundo de la construcción se abren innumerables posibilidades para la optimización y el ahorro de recursos, así como también para la innovación y el emprendimiento.

La reinvención tiene diferentes pilares de acción, los que van desde invitar a la academia a incorporar integraciones tempranas entre las diferentes especialidades como diseño, arquitectura, construcción industrializada y la formación de capital humano, con criterios de economía circular y desarrollo sustentable, hasta potenciar el compromiso del ámbito arquitectura y de los sectores industriales, proveedores, inmobiliarias, constructoras y por supuesto, la participación ciudadana.

Ya está en marcha un proceso histórico de innovación para la industria. Está abierta la invitación es a ser parte de la reinvención de la construcción en Magallanes, dejando un legado que enorgullezca a Chile.

Fuente: La Prensa Austral

Construcción: primer sector que define Estrategia de Economía Circular al 2025 

En el marco de la hoja de ruta nacional definida por el Ministerio de Medio Ambiente, la construcción lidera las acciones del sector privado promoviendo cambios que servirán de referencia para otros sectores y gremios.

La Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y el programa Construye2025 de Corfo, guiados por la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), lanzaron hoy la Estrategia de Economía Circular en Construcción, que presenta los lineamientos para el tránsito hacia una nueva cultura del sector.

El propósito es avanzar hacia el desarrollo sostenible, social, ambiental y económico de la industria, a través del apoyo a iniciativas que involucran a los sectores público, privado y académico.

En el lanzamiento de la Estrategia de Economía Circular en Construcción, el ministro de Medio Ambiente Javier Naranjo relevó que el sector de la construcción es uno de los de mayor potencial para la circularidad. Felicitó la iniciativa e invitó al trabajo colaborativo para avanzar en innovación y nuevos modelos de negocio para la reactivación verde.

Pedro Plaza, vicepresidente de la CChC y presidente del Consejo de Sostenibilidad del gremio, destacó que esta Estrategia es “una poderosa aliada, que abre múltiples oportunidades de innovación y nuevos modelos de negocio para todos los sectores productivos, permitiendo un uso más eficaz de los recursos y minimizando los residuos e impactos ambientales”.

Pedro Plaza dijo que el país es pionero en el mundo al contar con una Hoja de Ruta para un Chile Circular al 2040. Señaló que la economía circular y la reducción de residuos de construcción son el foco del pilar Medio Ambiente de la estrategia que promueve el Consejo de Sostenibilidad Empresarial de la CChC. 

En tanto, Pablo Ivelic, presidente del Consejo Directivo de Construye2025, destacó que si al realizar una actividad se obtiene una ganancia, esta no puede ser a expensas de generar un impacto negativo en el entorno. Por ello, apuntó a la necesidad del desarrollo sostenible, en el que debe convivir el beneficio económico con el beneficio social y medioambiental. “Es bueno preguntarse cómo se comporta nuestro rubro y la respuesta es mal: el 40% de las materias primas que se generan son consumidas por la industria de la construcción y, al mismo tiempo, el 35% de los residuos que se generan a nivel mundial provienen de la construcción y demolición de infraestructura. En adición, el 30% de los gases de efecto invernadero son producidos por nuestra industria”, sostuvo.

Por eso, hizo un llamado a “transformar nuestra industria desde la economía lineal hacia una economía circular y a partir de hoy tenemos una hoja de ruta para esta transición”.

Ricardo Fernández, presidente del Instituto de la Construcción, señaló que la transformación desde una economía lineal a una circular requiere inversiones, cambios regulatorios y conductuales y el convencimiento de que es imprescindible el cuidado y buen uso de los recursos naturales.

“Quiero destacar el gran trabajo que ha hecho y está haciendo el Subcomité de Economía Circular del Instituto, conformado en noviembre de 2020. A la fecha, son 29 las instituciones que participan activamente en este Subcomité, que ha trabajado durante este primer año, en generar bajadas concretas dentro de las 37 acciones planteadas por la estrategia, para que las instituciones participantes puedan proponer y concretar acciones libremente y de acuerdo con sus capacidades”.

Asimismo, agregó que “estamos frente a una oportunidad única para impulsar un cambio en la industria, que favorezca el mejoramiento de los procesos de producción, hacia una circularidad en nuestras obras y un manejo responsable de residuos durante la operación y demolición de edificios. Los instamos a seguir trabajando para su implementación y desarrollo, lo que sin duda traerá innumerables y beneficios para toda la sociedad”.

Ejes de la estrategia

En la actividad participaron también Miguel Pérez, líder del Pilar de Medio Ambiente del Consejo de Sostenibilidad CChC y la subgerenta de Desarrollo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), Katherine Martínez; y, quienes dieron a conocer el detalle de la Estrategia, que consta de seis ejes:

Colaboración: Crear espacios de encuentro, intercambio de conocimientos, colaboración y construcción de confianza para producir sinergia entre los distintos actores de la cadena de valor de la construcción e industrias relacionadas.

Formación: Contar con profesionales, técnicos y operarios capacitados para realizar proyectos que incorporen la economía circular en el sector construcción.

Marco Normativo: Resolver asimetrías de información respecto al marco normativo y fortalecer la colaboración entre el sector público y privado para el desarrollo normativo.

Benchmarking y Difusión: Disponibilizar casos, datos e indicadores para fomentar la incorporación de conceptos de Economía Circular tanto en la cadena de suministros/ aprovisionamiento, como en etapas tempranas de diseño, construcción y operación.

Innovación: Generar instancias de vinculación entre empresas, academia y ecosistema emprendedor para favorecer la innovación en economía circular.

Incentivos: Generar incentivos que permitan promover que el sector privado cultive una cultura de Economía Circular.

“Hoy, junto con presentar la Estrategia, damos a conocer los frutos tempranos y el despliegue territorial que la CChC ha iniciado, donde destacamos el Acuerdo de Producción Limpia de la región de Valparaíso, y la creación de una mesa interregional para que esta iniciativa exista en el norte y sur de Chile”, mencionó Katherine Martínez, subgerenta de Desarrollo de la CDT.

Por su parte, Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, explicó que esta estrategia ha sido el fruto de un gran trabajo colaborativo de distintas personas e instituciones “donde hemos tenido que coordinar y alinear muchos focos de trabajo”. 

A su vez, especificó que “como Construye2025, estamos para colaborar en acelerar la transformación de la construcción y para ello hemos trabajado promoviendo la innovación, acercando soluciones circulares a las empresas para facilitar la incorporación de nuevos modelos de negocios, lo que se hizo a través de un estudio que desarrolló tres modelos con su factibilidad económica y técnica y también Corfo realizó un tremendo esfuerzo en apoyar la economía circular en construcción al llamar al sector a disminuir la pérdida de recursos a través de soluciones tecnológicas, donde ganaron ocho proyectos”. 

A ello se suma un segundo ámbito de colaboración, para generar las capacidades para que se desarrollen estos modelos de negocios y mercados circulares. “Para esto nos encontramos trabajando en un reglamento al alero de la Hoja de Ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035 para generar un marco jurídico con énfasis en valorización y foco en economía circular”, precisó.

Finalmente, Paola Molina, presidenta del Subcomité de Economía Circular del Instituto de la Construcción, indicó que hay una gran esperanza puesta en esta estrategia porque generará un impulso para avanzar de manera temprana hacia una economía circular.

“Esta estrategia incluye a todo el ecosistema de la industria de la construcción. Mientras más representantes tengamos, tendremos una visión más amplia para levantar todas estas acciones. En el comité hemos podido ver cómo el trabajo colaborativo genera el impulso para poder desarrollar esto de manera acelerada y poder responder a todos los desafíos que tenemos por delante”, dijo.

Descargar Estrategia:

Sitio: https://economiacircularconstruccion.cl/

Construye2025 promueve negocios en industrialización, digitalización y sustentabilidad

A través de la Ronda de Negocios Virtual, “ACTÍVATE INNOVANDO” el programa de Corfo invita a mandantes, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura y proveedores de servicios y productos a conectarse con soluciones.

Para mejorar el uso eficiente de los recursos y hacerlos más innovadores, a través de la industrialización, la sustentabilidad y la digitalización, Construye2025 invita a mandantes de proyectos, constructoras, inmobiliarias, oficinas de arquitectura, así como proveedores de servicios y productos, a conectarse en su primera Ronda de Negociación en Construcción “ACTÍVATE INNOVANDO”, que se realizará el 8 de julio.

“Sabemos que este año ha sido de los más difíciles para la construcción, pero al mismo tiempo, ha sido un año en el que han aparecido, adaptado y posicionado muchas soluciones innovadoras, por lo que este evento quiere ser un punto de encuentro entre empresas e innovadores, para que juntos puedan enfrentar la tarea de hacer la construcción más productiva”, señala Marcos Brito, gerente de Construye2025, programa impulsado por Corfo y administrado por el Instituto de la Construcción.

Esta jornada 100% virtual se realizará a través de Koyag, una plataforma de vinculación, que permite sincronizar  agendas para reuniones con actores de tu interés y hacer un auténtico match, con el objetivo de generar nuevas alianzas comerciales y/o estratégicas para potenciar el impacto social, oportunidades de desarrollo y compartir experiencias en el sector de la construcción.

Y es que “se requiere la participación de distintos actores de la cadena de valor, por ejemplo, los arquitectos son clave para la especificación de productos y servicios innovadores y sustentables y así transitar hacia un cambio de paradigma en el sector construcción”, precisa Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025.

Si bien, “en la construcción se han realizado varias ferias virtuales, esta sería la primera ronda de negocios, donde el centro del evento están en las reuniones 1 a 1 vinculado las necesidades de las empresas con la nueva oferta de los innovadores”, comenta Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

Además, previo a la ronda, los inscritos podrán participar de dos webinars preparativos, para saber más sobre cómo la colaboración entre empresas ayuda a ser más productivo. 

Las fechas son:

Webinar preparatorio Industrialización: 6 de julio – 10:00 a 11:30 horas
Webinar preparatorio Sustentabilidad y Digitalización: 7 de julio – 10:00 a 11:30 horas
Ronda de negocios: 8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

La actividad es gratuita, pero solo hay 150 cupos. Inscripciones en https://networkingconstruccion.cl/ hasta el 5 de julio.

PROGRAMA

Webinar 1: ¿Cómo la industrialización puede ayudar a tu negocio?

6 de julio – 10:00 a 11:30

Modera: Ignacio Peña, coordinador de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Construye2025.

Programa

10:05 – 10:10: Pablo Ivelic, presidente del Consejo Directivo de Construye2025.

10:10 – 10:15: Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

10:15 – 10:20: Marcos Brito, gerente de Construye2025.

10:20 – 10:40: Georgy Llorens, socio de BeAdaptive – Todo lo que necesitas saber sobre la Ronda de Negocios.

Casos de industrialización

10:40 – 11:00: Salvador Correa, jefe de Ingeniería y Diseño de E2E – Caso Inmobiliaria Nueva Vida.

11:00 – 11:20: Mario Yáñez, gerente de Ingeniería de Tecno Fast – Caso Módulo Hobe.

11:20 – 11:30: Preguntas. 

Webinar 2: ¿Cómo la sustentabilidad y la digitalización puede ayudar a tu negocio?

7 de julio – 10:00-11:30

Modera: Alejandra Tapia / Coordinadora de Sustentabilidad Construye2025

Programa

10:05 – 10:15: Marcos Brito, gerente de Construye2025.

Charlas de sustentabilidad:

10:15 – 10:30: Joaquín Cuevas, gestor de Cultura Creativa, especialista en RCD de Viconsa.

10:30 – 10:45: Antonio Vial, gerente general de Poliestirec SpA.

Charlas de digitalización:

10:45 – 11:00: Roberto Puga, gerente de Nubix pro – Digitalización en tiempos de Covid.

11:00 – 11:15: Tania Romero, gerente de CIPYCS.

11:20 – 11:30: Preguntas. 

RONDA DE NEGOCIOS 

8 de julio – 09:00 a 17:00 horas

Construye2025 y Corfo lanzarán reto de innovación en economía circular para construcción

La iniciativa multisectorial, impulsada por Corfo, nació para promover la gestión sustentable de los residuos, ayudando a generar soluciones reales con foco en la economía circular.

Según un estudio de World Economic Forum, el rubro de la construcción es el mayor consumidor de materias primas y otros recursos. En Chile, se estima que un 35% de los residuos y un 30% de los gases invernadero que se generan a nivel país son producidos por la industria de la construcción. Por otra parte, hay un trabajo colaborativo del sector en Chile a través de la Hoja de Ruta RCD Economía Circular en Construcción 2035 y la Estrategia de Economía Circular que impulsan la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el Instituto de la Construcción (IC) y Construye2025.

En este contexto, Corfo lanzará próximamente el “Reto de Innovación de Interés Productivo – Economía circular en construcción”. Y en forma preliminar para validar y retroalimentar los focos que incorporará la guía técnica para orientar el concurso,  Construye2025 y Corfo organizaron un taller con diferentes actores representantes del sector, el cual estuvo enfocado en los nuevos materiales sustentables, uso eficiente de los recursos, y gestión sustentable de los residuos. Esta actividad contó con el apoyo de la Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de la Construcción.

Dicho desafío buscó reunir a representantes de toda la cadena de valor, del mundo privado, público y la academia, para avanzar y acelerar la economía circular en la construcción. En un primer evento virtual, que congregó a decenas de personas, se reunieron actores clave de esta industria, quienes expusieron distintos puntos de vista en relación a la aplicación de la economía circular, desde el enfoque de nuevos modelos de negocios circulares, estrategias de diseño circular y residuos como recursos.

Fernando Hentzschel, gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, inició la jornada abordando los propósitos de este reto, cuyo objetivo principal era ayudar a encontrar soluciones a desafíos comunes en sectores productivos, que requieran desarrollo tecnológico e innovación, conectando a quienes demandan estas soluciones con potenciales ofertantes.

“Este instrumento no es más que la implementación de la innovación abierta, donde muchas veces una empresa, un sector o una parte del aparato público genera un desafío a todo el ecosistema de innovación, emprendimiento o desarrollo para resolverlo. Al final de este taller, y tras escuchar propuestas de solución, podremos decirle al mundo cuál es el principal problema que debemos resolver en el contexto de la economía circular”, explicó Hentzschel.

La definición del reto se enmarca en las metas planteadas en la Hoja de ruta RCD y Economía Circular en Construcción 2035. “Es una muestra más de cómo el trabajo colaborativo permite avanzar en impulsar la economía circular en el sector”, planteó la coordinadora de sustentabilidad del programa, Alejandra Tapia.

El concurso formula el problema o desafío de interés público que se requiere resolver y se denomina “Economía Circular en el sector Construcción”, cuyo objetivo es disminuir el derroche de recursos en el sector construcción y las externalidades negativas, a través de soluciones tecnológicas aplicadas a modelos de negocios, productos y/o servicios que incorporen la economía circular.  Además, busca apoyar soluciones tecnológicas  innovadoras y circulares que conecten a oferentes con potenciales demandantes del sector construcción; probar y validar soluciones innovadoras en un entorno real, basadas en tecnologías, modelos de negocios, productos y/o servicios circulares, que tengan un impacto social, medioambiental y económico, y diseñar  modelos  de negocio que permitan el  escalamiento de las soluciones generadas en forma sostenible a corto y mediano plazo.

El gerente de Corfo hizo referencia al uso eficiente de recursos, y las necesidades que actualmente existen en el país, el déficit habitacional subió hasta 600 mil hogares en medio de la pandemia y tuvo un aumento monótonamente creciente de la población, según el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. “Tenemos que pensar cómo construir más con menos derroche de material y energía, de manera de aumentar la productividad. Y ahí está el desafío que identificamos y que queremos validar: ¿cómo podemos evitar este derroche de recursos en la construcción”, precisó.

Luego, los organizadores realizaron una encuesta en vivo a los asistentes, cuyos resultados conversaron posteriormente en mesas (grupos). Las conclusiones fueron luego socializadas al volver a la sesión general. En la mesa de Cristian Garín, asesor regional de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT), destacaron que “es importante ver los impactos y beneficios que genera la economía circular, sobre todo en las comunidades, las personas y territorios, y cómo los actores relevantes -la academia, el mundo privado y público, tienen que ser socios de este ecosistema para que pueda funcionar”.

El vocero de la segunda mesa y consejero nacional de la CChC, Carlos Bascou, comentó que no solo se trata del uso eficiente de recursos, material y agua, sino que también de “cómo podemos ser más eficaces en gestionar todo el ambiente construido y todo lo que tenemos que construir hacia adelante”.

En tanto, Katherine Martínez, subgerente de Desarrollo del CDT y secretaria ejecutiva del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), también parte del segundo grupo expositor, agregó que es importante involucrar las miradas de nuevas generaciones de la sociedad civil y “cómo estas generaciones más centradas en consumo responsable pueden ser un aporte al sector construcción”.

La tercera mesa tuvo de vocera a Paola Molina, presidenta del Comité de Sustentabilidad y Energía del Colegio de Arquitectos, quien recalcó en la necesidad de incentivos estatales. “Hay una necesidad de tener, de parte del sistema público, herramientas con las cuales completar toda la cadena de valor desde el diseño hasta la gestión de los residuos, hoy hay regiones que no cuentan con infraestructura. Entonces, si bien se ha movido bastante el área de la construcción en instaurar procesos de reciclaje dentro de las obras, luego se encuentra el problema del enlace hacia cómo valorizar o disponer residuos”, dijo la arquitecta.

En el cuarto grupo de Marcos Brito, gerente de Construye2025, el diseño fue lo más conversado por su rol en la jerarquización de recursos para reducir residuos. Además, discutieron sobre un diseño reversible y sobre planificar el futuro de las edificaciones. Carolina Briones, directora ejecutiva del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), agregó que el llamado de esta cuarta mesa fue a pensar cómo se estructura un desafío de innovación y sugirió la estructuración en tres etapas.

“Uno, pensar en hacer un desafío en que pensemos nuevas formas de mejorar lo ya construido, cómo nos hacemos cargo de la brecha cualitativa de la vivienda. Segundo, lo que se está diseñando y construyendo ahora, cómo nos metemos ahora en obra. Y tercero, cómo mejoramos lo que vendrá, planificación temprana con una mirada anticipada. Entonces, una forma de estructurar este desafío es lo que ya está, lo que se está haciendo ahora y lo que viene en el futuro”, afirmó Carolina Briones.

La actividad culminó con reflexiones finales de los invitados, momento en que Conrad von Igel, gerente de Innovación en la Cámara Chilena de la Construcción, puso sobre la mesa el desafío de cómo hablarle al sector y cómo entusiasmar a sus representantes. “La importancia de realizar esta instancia es que se vaya generando un espacio de conversación en el que podamos avanzar en estas soluciones colaborativas. Creo que desarrollar desde la industria en conjunto el lenguaje con el cual planteamos el reto, nos va a permitir que lo sientan cercano. Ojalá no solo logremos muchas postulaciones, sino que también muchas implementaciones de las soluciones ganadoras en la práctica”, concluyó Von Igel.

“Deconstrucción”: el proceso que da nueva vida a los materiales de demolición

Iniciativa pionera busca -en línea con los principios de la economía circular- lograr un retiro minucioso y óptimo de la mayor cantidad de los materiales que componen un inmueble, reduciendo residuos y emisiones de gases de efecto invernadero.

Reciclaje, reutilización, revalorización son conceptos que cada vez están más presentes en la sociedad y los distintos sectores de la economía, pues existe conciencia de que detrás de ello existe generación de valor económico y medioambiental.

Por ello, Demoliciones H y L decidió estar a la vanguardia, incorporando el concepto de deconstrucción a sus procesos, de manera de valorizar y dar trazabilidad a los residuos de una demolición. Todo con un objetivo claro: añadir una mirada verde a los procesos, para agregar valor al derribamiento de inmuebles.

“Con la guía de Nicolás Behar de Recylink, en Demoliciones H y L vimos una posibilidad de trabajar con una visión verde, en el sentido de realizar ciertas modificaciones en los procesos de demoliciones para incorporar conceptos de economía circular”, afirma Felipe Lira, ingeniero constructor y gerente Técnico y de Administración de Proyectos en Demoliciones H y L. 

Si bien la deconstrucción es un proceso que demora y encarece un poco la ejecución de demolición convencional, sus beneficios son claros: reutilizar la mayor cantidad de material posible (y certificar con Recylink, para así asociar a una reducción de CO2 y, con ello, el impacto ambiental), considerando que en Chile no existe una normativa que facilite la comercialización de escombros sólidos reciclados asociados al proceso de demolición.

Así, en la actualidad, el análisis de qué materiales son susceptibles de recuperar y reutilizar es “caso a caso”. En esta labor, la trazabilidad es clave, pues es la única forma de cuantificar dónde y qué tipo de residuos genera una demolición y en qué lugar serán dispuestos.

El proceso comienza con una auditoría de predemolición, que identifica qué componentes tiene un inmueble que se demolerá, lo que permite armar un plan de gestión ambiental. Para el éxito del proceso, explica Nicolás Behar, constructor civil asesor en este proyecto de Demoliciones H y L y CEO de Recylink, generaron una estrategia con cuatro aristas: una estructura de deconstrucción, un plan de gestión ambiental, procedimiento y programa de educación ambiental. “Todo debe ser firmado por las partes, porque establece objetivos, cómo se lograrán, quiénes estarán involucrados en cada parte del proceso”, comenta el especialista.

Este material –manuales, fichas técnicas hasta certificados de faenas y autorizaciones- son ingresados a una plataforma que guarda todo el historial del proyecto, lo que facilita encontrar la información y procesos a seguir, así como ver en gráficas los aportes de la deconstrucción.

Cómo opera

En un proyecto realizado en La Florida y que dio el “vamos” a esta nueva mirada, por ejemplo, un punto relevante era dar nueva vida a los árboles que estaban en los terrenos. Ello se logró gracias a una máquina chipeadora, que permite procesar material de diferentes diámetros, reduciendo los desechos y entregando como resultado chips de madera, los cuales fueron valorizados y reutilizados).

En este proyecto, cerca de 50 metros cúbicos de madera/ramas se convirtieron en 6 metros cúbicos de chips, que fueron entregados a un vivero de la comuna de La Reina para su reutilización en compost. Los troncos de pinos, en tanto, fueron cortados y entregados como insumos para la fabricación de tablas para piso. El mismo proceso se realizó con otros componentes como plástico, puertas, ventanas, fierro y cobre, que fueron entregados en distintos depósitos o bien, entregados directamente a personas para su reutilización.

Por ejemplo, las cerchas fueron entregadas a una persona que estaba ampliando su casa y las botellas plásticas a puntos de reciclaje específicos. “Así lo tratamos de hacer con todos aquellos materiales a los que se le pudiera dar una segunda vida. Lamentablemente, en Chile no está aún la tecnología ni la reglamentación para procesar los escombros inertes y haber obtenido un producto final comercializable nuevo, porque con eso, no me cabe la menor duda, de que del 100% de los escombros, se podría haber llegado a un 60% o 70% adicional al 20% que se valorizó”, agregó Felipe Lira.

Impacto en cifras

82 camiones
1.515 cubos
102 toneladas
20% reutilización

Fuente: Construye2025