Edificio de Servicios del Campus Santa Mónica de la UCM alcanza precertificación CES

El proyecto de la Universidad Católica del Maule avanzó hacia la precertificación CES luego de un proceso de asesoría en eficiencia energética que permitió ajustar aspectos de la envolvente, climatización, iluminación y uso eficiente del agua. Cristián Gutiérrez, coordinador de Proyectos del Área de Certificación de B-green Chile, destaca el trabajo conjunto con el mandante, la oficina ODA Arquitectos y las distintas especialidades.

El Edificio de Servicios del Campus Santa Mónica de la Universidad Católica del Maule alcanzó la precertificación bajo el estándar Certificación Edificio Sustentable (CES), luego de un proceso que comenzó inicialmente como una asesoría de eficiencia energética y que, posteriormente, avanzó hacia la certificación del proyecto.

Cristián Gutiérrez, coordinador de Proyectos del Área de Certificación de B-green Chile, explica que el trabajo se inició a partir de un encargo de la oficina de arquitectura ODA para realizar una asesoría de eficiencia energética en un edificio que ya se encontraba en una etapa avanzada de desarrollo.

“Lo interesante es que el proyecto, en su propuesta de diseño, ya incorporaba criterios de eficiencia energética”, señala Gutiérrez. A partir de esa base, el equipo evaluó distintos aspectos activos y pasivos del edificio, tomando como referencia los requerimientos normativos y, específicamente, los considerados por CES, con el objetivo de contar con “un estándar de evaluación efectivo y reconocido”.

De la asesoría energética a la certificación

Durante el proceso se propusieron ajustes en la envolvente del edificio, tanto en aislamiento como en el tipo de vidrio y las protecciones solares.

Tras evaluar estas modificaciones y analizar sus resultados, Felipe Schmidt, arquitecto de ODA Arquitectos, planteó la posibilidad de avanzar hacia la certificación CES, considerando que el trabajo realizado ya se encontraba en esa línea.

“Lo consulta con el mandante, la Universidad Católica del Maule, que aprueba la idea de certificar su edificio y comenzamos a trabajar, partiendo con la inscripción del proyecto y todo lo que implica una certificación CES”, explica Gutiérrez.

Uno de los principales desafíos técnicos estuvo asociado al grado de avance que ya tenía el proyecto al momento de iniciar el proceso. Según Gutiérrez, la coordinación con las especialidades fue el principal reto, ya que fue necesario realizar modificaciones en climatización, iluminación artificial y otros detalles.

“El equipo de especialistas con que contaba el proyecto se sumó al desafío y logramos coordinar de buena manera todas las variables a las cuales optamos”, comenta.

Envolvente, iluminación natural y eficiencia en el uso del agua

Entre las estrategias sustentables incorporadas, Gutiérrez destaca especialmente la optimización de la envolvente. El trabajo priorizó la reducción de la transmitancia térmica o “valor U” tanto en muros como en cubierta y acristalamientos, lo que permitió disminuir la demanda de energía del edificio.

También fue relevante el tratamiento de las protecciones solares en fachada, en conjunto con las características del cristal, con el objetivo de optimizar la calidad de la iluminación natural interior.

A ello se sumó la eficiencia en el uso del agua, mediante la incorporación de artefactos y griferías de alta eficiencia, que permiten reducir considerablemente el consumo de agua potable.

Un trabajo coordinado con el mandante y las especialidades

Gutiérrez describe como fluido el trabajo desarrollado con la Universidad Católica del Maule y el equipo de arquitectura.

A su juicio, esto se debió a que la asesoría inicial había comenzado antes de que se tomara la decisión de optar por CES y ya incorporaba diversos análisis y recomendaciones que forman parte fundamental de la certificación, por lo que “integrar los requerimientos específicos de CES fue un paso natural dentro del trabajo que ya se estaba realizando”, afirma.

Además, se realizaron nuevas reuniones para informar y organizar a las distintas especialidades de acuerdo con la etapa de certificación del proyecto.

Sustentabilidad en proyectos universitarios regionales

Para Gutiérrez, la incorporación de estándares como CES en proyectos universitarios desarrollados en regiones tiene especial relevancia, “ya que permite elevar sustancialmente el confort ambiental en aulas y oficinas, factores críticos para el rendimiento académico y administrativo”.

Añade que la aplicación de estos criterios permite optimizar la eficiencia energética a escala de edificio o campus universitario, lo que se traduce en una reducción significativa de los costos operativos en el largo plazo.

Asimismo, señala que la adopción de estos estándares permite que las universidades regionales se posicionen como referentes en construcción sostenible, promoviendo el bienestar de la comunidad universitaria y fortaleciendo la resiliencia de la infraestructura frente a los desafíos climáticos futuros.

Margarita Cordaro: una trayectoria pública al servicio de la construcción sustentable

Arquitecta de la Dirección de Arquitectura del MOP y vicepresidenta de Certificación Edificio Sustentable hasta el 31 de agosto de 2026, Margarita Cordaro fue parte del trabajo que dio origen a CES y de su desarrollo posterior. Su legado queda asociado al impulso del diseño pasivo, la eficiencia energética, la calidad ambiental de la edificación pública y la articulación público-privada que permitió consolidar una certificación nacional para edificios de uso público.

La jubilación de Margarita Cordaro de sus funciones en el Ministerio de Obras Públicas marca el cierre de una etapa significativa para la Dirección de Arquitectura del MOP y para Certificación Edificio Sustentable, CES. Hasta el 31 de agosto de 2026, la profesional se desempeñó como vicepresidenta de CES, luego de haber estado vinculada desde los inicios al desarrollo de la certificación y, posteriormente, a su Comité Directivo.

Su retiro fue reconocido por la Dirección de Arquitectura en una ceremonia realizada el miércoles 26 de agosto en el auditorio del nivel central del MOP, donde se homenajeó a nueve funcionarios y funcionarias que se acogieron a retiro. En la ocasión, Margarita Cordaro fue una de las personas reconocidas junto a profesionales de distintas regiones y del nivel central.

Durante la ceremonia, el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, destacó el sentido de vocación de quienes dejan el servicio: “una cosa es jubilarse del trabajo, pero uno no se jubila de la vocación”. En representación del personal reconocido, Cordaro agradeció el afecto recibido y subrayó que, para los arquitectos, la Dirección de Arquitectura es “como una segunda escuela de arquitectura”, agregando: “El MOP le da equilibrio al país con lo que hace. Es un orgullo”.

Los primeros pasos de una certificación nacional

El vínculo de Margarita Cordaro con CES se remonta a los años previos a la creación formal de la certificación. En 2007 se integró al Instituto de la Construcción representando formalmente a la Dirección de Arquitectura en el Comité de Certificación de Calidad Ambiental de Edificios, liderado por José Pedro Campos. Ese trabajo se desarrolló “en un clima de mucha expectativa y ansiedad en torno a lo que significaba lo que estábamos haciendo”, recuerda.

Cordaro destaca que la participación de instituciones públicas, privadas, la academia, colegios profesionales, empresas, consultores y profesionales “le dio un carisma especial de universalidad e inclusión”. En esa etapa, se revisaron certificaciones y reglamentaciones existentes, llegando a confeccionar un listado de aproximadamente mil requerimientos, antes de postular el proyecto a Corfo Innova para avanzar en un desarrollo “profesional exigente, académico y riguroso” que recogiera la diversidad geográfica, climática, territorial y cultural del país.

En su trayectoria, el diseño pasivo y la eficiencia energética aparecieron tempranamente como desafíos para la arquitectura pública. Cordaro recuerda que en 1993, como arquitecta proyectista de la Dirección de Arquitectura del MOP, trabajó con lineamientos de diseño arquitectónico pasivo para el edificio de la Seremi MOP de la Región de Los Ríos. “El concepto y su aplicación se convirtieron en un desafío, era un gran cambio y era una oportunidad de diseñar con requerimientos de calidad, eficiencia y responsabilidad con el medio ambiente”, señala.

El aporte de la Dirección de Arquitectura del MOP

Desde la Dirección de Arquitectura, Cordaro impulsó una línea de trabajo que buscaba incorporar criterios de confort ambiental y eficiencia energética en la edificación pública. Entre los antecedentes que menciona se encuentran cursos, diplomados, estudios, proyectos Corfo/Innova y el desarrollo de herramientas técnicas orientadas a apoyar el diseño y la obra en distintas zonas del país.

En 2012, el Instituto de la Construcción, junto a la Dirección de Arquitectura del MOP, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos e Idiem como unidad técnica, postuló el proyecto Innova Chile que dio origen a la Certificación Nacional Edificio Sustentable. En 2014 se generaron los manuales de Evaluación y Calificación y el Manual de Operación del sistema nacional de certificación para edificios de uso público, con participación de instituciones interesadas y colaboradoras.

Para Cordaro, era fundamental que Chile contara con una certificación capaz de evaluar, calificar y certificar el grado de sustentabilidad ambiental de los edificios. Para ella, CES permitió “verificar el cumplimiento de las variables del diseño sustentable exigido”, con una evaluación realizada por una tercera institución técnica independiente.

Uno de los aportes que la Dirección de Arquitectura del MOP llevó al sistema fue la necesidad de contar con una etapa de precertificación del diseño, independiente de la certificación de obra, considerando las particularidades de los proyectos de inversión pública, que suelen involucrar distintas etapas de licitación para diseño y construcción.

Cordaro también releva como aporte la posibilidad de disponer de edificios públicos para realizar mediciones y someterlos a evaluación, además de promover que el diseño arquitectónico pasivo tuviera una valoración relevante dentro del sistema de certificación.

Colaboración público-privada y crecimiento de CES

Para la arquitecta, la construcción de CES fue una experiencia de colaboración entre distintos mundos. Sobre el trabajo con la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y el Instituto de la Construcción, señala que fue “enriquecedor por la diversidad de los campos de acción de cada institución” y que permitió “escuchar, evaluar, valorar y consensuar las diferentes perspectivas” que afectan a un proyecto de inversión.

Esa colaboración fue clave para generar “unidad conceptual y de procedimientos” en los requerimientos que formarían los parámetros de la certificación chilena. También destaca el valor de sumar al mundo público, privado y académico, porque ese respaldo “incluye todas las miradas que permiten tener una visión integral”.

A diez años de su implementación, Cordaro evaluó la evolución de CES como “notable”, destacando que, “sin ser norma, sin ser obligatoria y sin ser ley”, la certificación se insertó como una gestión de calidad necesaria para medir los resultados de la edificación, el compromiso con el medio ambiente y la eficiencia energética.

Entre los hitos que le generan especial orgullo, menciona la implementación del protocolo de colocación de Placa CES en edificios certificados, con participación de mandantes, usuarios, unidades técnicas, consultores y comunidad. También destaca que, entre 2017 y 2022, el MOP cumplió una meta ambiental del Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático mediante la exigencia de los TDRe de la Dirección de Arquitectura y CES en licitaciones.

Otro hito fue el reconocimiento internacional del sistema CES aplicado a proyectos de edificación pública de la Dirección de Arquitectura del MOP. Cordaro recuerda que en el Ministerio de Hacienda fueron auditados por agencias internacionales en las variables ambientales de la certificación y en la gestión técnica y financiera de la DA, proceso que permitió a Chile emitir Bonos Verdes.

Una mirada de futuro

En sus reflexiones sobre los desafíos de CES, Cordaro pone énfasis en el cambio climático, la resiliencia, la necesidad de una zonificación climática y térmica más detallada, y la importancia de avanzar hacia la etapa de operación a través de CES Sello Plus Operación, para completar el ciclo de la construcción.

También plantea que el Estado debe liderar la consolidación de la sustentabilidad en la infraestructura pública, mediante políticas de largo plazo y gobernanzas que permitan avanzar en la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.

Su visión para los próximos años resume el sentido de una trayectoria dedicada a instalar la sustentabilidad como parte de la calidad de la edificación pública: “Me gustaría un CES más formalizado, integrador, con gran compromiso por las instituciones que lo forman y con financiamiento para lograr un constante desarrollo técnico y así representar con calidad y transparencia la gestión de Certificación de nuestra edificación e infraestructura de uso público”.

Cordaro sintetiza el sentido de ese legado: “Construir con responsabilidad no es una opción: es una necesidad”.

Premios CES 2026 reconocerá proyectos de cuatro regiones del país

La octava edición de los Premios CES se realizará el jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción. Este año, los reconocimientos estarán concentrados en proyectos ubicados en las regiones de La Araucanía, Metropolitana, de Magallanes y de la Antártica Chilena, y de Valparaíso.

La Certificación Edificio Sustentable, CES, realizará el próximo jueves 29 de octubre, a las 16:00 horas, la octava edición de los Premios CES, ceremonia que tendrá lugar en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción, CChC.

El reconocimiento busca destacar a los edificios y proyectos que han obtenido los mejores desempeños dentro del sistema nacional de certificación, poniendo en valor el trabajo de mandantes, arquitectos, ingenieros, constructores, asesores CES y entidades evaluadoras que participan en el desarrollo de infraestructura más sustentable.

De esta manera, se promueven las mejores prácticas en sustentabilidad en la edificación y se destaca a los proyectos que han hecho el esfuerzo de certificarse, incorporando una herramienta nacional y difundiendo los resultados del comportamiento de los edificios.

Este 2026, los edificios y proyectos premiados se concentran en cuatro zonas del país: Región de La Araucanía, Región Metropolitana, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, y Región de Valparaíso, reflejando nuevamente el alcance territorial de la certificación y su aplicación en distintas realidades climáticas, geográficas y programáticas. Asimismo, en esta edición se registraron los mayores puntajes en la historia de la iniciativa.

La ceremonia dará continuidad a una trayectoria iniciada en 2019, cuando se realizó la primera versión de los Premios CES. En esa oportunidad se consideraron los proyectos registrados desde la puesta en marcha de la herramienta hasta diciembre de 2018, reconociendo a los edificios y proyectos con los más altos puntajes del sistema.

En sus versiones anteriores, los Premios CES han destacado proyectos de distintas regiones y usos, entre ellos infraestructura educacional, de salud, oficinas, seguridad, deporte y servicios públicos. Según un balance publicado por CES, las ceremonias han permitido dar a conocer experiencias de usuarios y estrategias implementadas en edificios de distintos programas, además de reconocer el aporte de mandantes públicos y privados, asesores, evaluadores, arquitectos y constructoras.

En 2025, la séptima edición se realizó en el auditorio de la CChC y distinguió a proyectos de Atacama, La Araucanía, Región Metropolitana, Magallanes y la Antártica, reafirmando que la sustentabilidad en la edificación es un objetivo alcanzable a lo largo del territorio nacional.

Para la evaluación, CES considera parámetros de desempeño en edificios de uso público desde su diseño hasta su operación, incluyendo calidad del ambiente interior —confort térmico, acústico, calidad del aire e iluminación—, uso eficiente de la energía, uso eficiente del agua y gestión de residuos, entre otros aspectos.

Con esta nueva edición, los Premios CES 2026 volverán a reunir a representantes del sector público, privado, técnico y académico en torno a los avances de la construcción sustentable en Chile, reconociendo a quienes han incorporado criterios verificables de eficiencia, confort y menor impacto ambiental en sus proyectos.

Las inscripciones están abiertas en este link: https://forms.gle/Pp8QKHVa7VukuJ8h7 

Revive la ceremonia de 2025:

Innovación descentralizada: el impacto del CLT en los estándares CES del sur de Chile

Cristóbal Artigas, director ejecutivo de la constructora Artigas, detalla los desafíos climáticos y las ventajas técnicas de emplear madera industrializada en proyectos con alta exigencia ambiental, destacando la reducción de residuos en la obra.

La construcción de infraestructura pública en Chile está viviendo una transformación hacia la sostenibilidad, impulsada por la adopción de sistemas industrializados que contribuyen al cumplimiento de los estándares de la Certificación Edificio Sustentable (CES). Un ejemplo es el trabajo de constructora Artigas en la Araucanía, donde la ejecución de la escuela Pailahueque en CLT (Cross Laminated Timber) y la Biblioteca Regional de la Araucanía en sistemas tradicionales permite relevar las ventajas de la madera masiva frente a los requerimientos de la certificación.

De acuerdo con Cristóbal Artigas, director ejecutivo de la firma, el uso de este material no es solo una elección estructural, sino una estrategia integral: “El uso de CLT ha sido el eje vertebrador para superar los estándares de la certificación CES desde la concepción del proyecto, actuando no sólo como estructura, sino como un componente activo en la estrategia de eficiencia energética y bienestar”.

Optimización de la energía y envolvente térmica

Uno de los pilares fundamentales para obtener un alto puntaje en la categoría de Energía de CES es la transmitancia térmica y la hermeticidad de la envolvente. En este sentido, el CLT, de acuerdo a lo indicado por Artigas, ofrece ventajas competitivas gracias a su fabricación de alta precisión.

  • La combinación de paneles integrados con membranas de control de vapor y lana de roca de alta densidad genera una envolvente con infiltraciones de aire mínimas.
  • El diseño de paquetes constructivos que combinan la masa del CLT con aislantes de alta densidad minimiza los puentes térmicos.

Desafíos técnicos en el clima de la Araucanía

Ejecutar proyectos de madera masiva en zonas con alta humedad y precipitaciones presenta retos que difieren de la construcción tradicional. Durante el invierno en la Araucanía, la humedad relativa suele superar el 80%. Esto obligó a la constructora a implementar protocolos de estabilización higroscópica antes de cerrar los paquetes constructivos para evitar patologías futuras como condensación o proliferación de hongos.

Además, la lluvia constante impactó la curva de productividad, especialmente en un periodo crítico de siete semanas entre junio y agosto. A diferencia de otros materiales, el CLT requiere protección inmediata en sus cortes y uniones durante el montaje para evitar que el agua penetre en las fibras.

Gestión de residuos y reducción de escombros

La certificación CES valora significativamente el manejo de residuos y la reducción del impacto ambiental. El sistema de montaje de precisión del CLT marca una diferencia drástica respecto a los métodos in situ.

  • Reducción de escombros: En la obra de la escuela, se registró una generación de residuos de solo 0,06 m³/m².
  • Comparativa: Este valor representa una reducción de más del 50% frente a una obra tradicional, cuyos estándares oscilan entre 0,21 y 0,27 m³/m², de acuerdo con el Indicador de Productividad Laboral de la Construcción 2025 (IPLC), elaborado por Construye2025, CDT y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).

“La elección del CLT como sistema estructural no es solo una decisión estética o térmica; es una estrategia de industrialización de precisión que impacta directamente en los dos indicadores ambientales del estándar CES”, señala Artigas.

Anatomía de una envolvente de alto desempeño

Para alcanzar los estándares de la certificación CES, la escuela no solo utiliza el panel de madera masiva como estructura, sino que lo integra en un sistema multicapa de alta eficiencia. Esta solución combina la inercia térmica y capacidad higroscópica del CLT con lana de roca de alta densidad y membranas de control de vapor, asegurando una envolvente con infiltraciones de aire mínimas. El sistema se completa con muros cortina que incorporan cristales Low-E, los cuales reducen las pérdidas de calor por radiación en un 40% respecto a un DVH estándar.

Comparativa de impacto ambiental: CLT vs. Sistemas tradicionales

IndicadorConstrucción tradicionalSistema CLT (Escuela Araucanía)Impacto en Certificación CES
Generación de residuos0,21 y 0,27 m³/m² (IPLC, 2025)0,06 m³/m²Reducción de más del 75% de residuos
Precisión de montajeAjustes in situ manualesMecanizado CNC (precisión milimétrica)Minimiza residuos y rectificaciones

Conoce a los líderes en el desarrollo de arquitectura sustentable en los 10 años de CES

Crisosto Smith Ltda cuenta con la mayor cantidad de proyectos en CES, con 39 proyectos distribuidos en 13 regiones. Descubre su enfoque y el impacto de su trabajo en el país.

Desde el proyecto número 1 en CES, correspondiente a la Escuela Manuel Anabalón Sáez, diseñada por Gubbins Arquitectos y desde del primer proyecto certificado: el edificio de la Cámara Chilena de la Construcción de Osorno, diseñada por Scheel Arquitectos, han pasado más de 200 profesionales del diseño han usado la metodología de CES en sus diseños

Dentro del total, la firma con mayor cantidad es Crisosto Smith Ltda, con 39 proyectos distribuidos en 13 regiones del país. De esta manera, la firma se consolida como una de las oficinas con mayor presencia histórica en iniciativas precertificadas, certificadas o inscritas bajo la Certificación Edificio Sustentable (CES). Así, de acuerdo a la distribución por etapa de certificación, Crisosto Smith Ltda cuenta con 3 proyectos certificados, 30 precertificados y 6 aún en la etapa inicial de inscritos.

Los principales usos de los proyectos diseñados por Crisosto Smith Ltda son Oficinas (18), Educación (15), Salud (3), Cultura (2) y Seguridad (1).

Enfoque territorial y tipológico

Uno de los sellos distintivos del trabajo de Crisosto Smith Arquitectos ha sido su presencia desde el extremo norte (Arica y Parinacota) hasta Magallanes, abordando infraestructura pública en zonas urbanas, rurales y extremas. También destaca su rol en el desarrollo de edificios consistoriales, establecimientos educacionales y fiscalías, todos con altos estándares de eficiencia energética y confort ambiental.

Su trabajo ha contribuido no solo a mejorar la calidad del espacio público, sino también a descentralizar la arquitectura sustentable, apostando por soluciones adecuadas al contexto climático y sociocultural de cada zona.

En 2023, uno de los edificios diseñados por esta firma logró el tercer lugar de los Premios CES, con 61,5 puntos: el Edificio Consistorial de Chañaral.

En segundo lugar en cantidad se encuentra la oficina Arqdesign, con 26 proyectos CES en todo Chile, ha sido clave para consolidar la sostenibilidad en la arquitectura pública, especialmente en el ámbito educacional, donde ha desarrollado una gran cantidad de jardines infantiles, escuelas y liceos, además de edificios vinculados a la seguridad pública y oficinas.

Le sigue BIS Arquitectos, con 23, Arqlofts, con 20 y el quinto lugar lo tienen Prado Arquitectos y Valle Cornejo, ambos con 16, ANGO Arquitectura, con 13 y Bortink Yurisic Arquitectos, con 11 proyectos.

Esta consolidación demuestra el compromiso creciente de la arquitectura nacional con la sostenibilidad, no solo en el diseño, sino también en la implementación efectiva de estrategias para reducir la huella ambiental de los edificios de uso público en Chile.

¡Felicitamos a todos los equipos por este importante aporte al desarrollo de infraestructura sustentable en Chile!

Sacyr: la sustentabilidad es clave para abordar el uso eficiente de los recursos

La empresa Sacyr Ingeniería e Infraestructuras recibió el Premio CES 2024 a la Empresa Destacada. Este reconocimiento refleja su compromiso con la sostenibilidad y la innovación en proyectos de gran escala, marcando un precedente en la industria de la construcción en Chile.

La sustentabilidad es un eje esencial en los proyectos de infraestructura moderna, y Sacyr Ingeniería e Infraestructuras lo ha demostrado al ser galardonada con el Premio CES 2024 a la Empresa Destacada. Isabel Barba, gerente de Calidad y Medio Ambiente, atribuye este logro al trabajo incansable de los equipos de Sacyr, los que integran prácticas sostenibles en cada etapa de sus proyectos.

“Este reconocimiento nos enorgullece como compañía, ya que refleja nuestro compromiso con la sustentabilidad en la industria de la construcción, alineado con los pilares del Grupo Sacyr”, comenta la ejecutiva, al referirse al impacto de este premio en la organización.

De hecho, en Chile, son la primera obra y empresa en obtener la certificación AENOR “Residuo Cero”, “lo que acredita que una de nuestras obras, la construcción del Hospital Sótero del Río, valoriza más del 90% de los residuos, evitando así la disposición final en vertedero, promoviendo la economía circular en la obra”, explica.

Y agrega que “nuestro objetivo es recuperar y valorizar la mayor cantidad de residuos posible, promoviendo la economía circular en todas nuestras obras. En algunos casos, como el material de excavación, logramos reutilizar hasta el 100% para elaborar hormigones y rellenos estructurales”.

Durante estos años, han sabido enfrentar los requerimientos de CES, como “un desafío importante que afrontamos con la responsabilidad que eso conlleva”, asegura. Como explica, este desafío se extiende en las etapas de diseño y durante la construcción, donde van apareciendo nuevos requerimientos y materiales más sostenibles.

A la vanguardia en construcción

A su haber, Sacyr también cuenta con los Hospitales Buin-Paine, Sótero del Río y Provincia Cordillera, que están en proceso de certificación CES. Por otra parte, lidera la transición hacia la construcción industrializada mediante su nueva planta de prefabricados. En esta instalación, la empresa produce baños modulares de alto estándar que garantizan calidad, eficiencia y control de costos.

“Actualmente, ofrecemos 30 tipos de baños modulares para proyectos, como los hospitales Buin-Paine, Sótero del Río y Provincia Cordillera. Este enfoque marcará una diferencia significativa en el sector salud y se extenderá a otras industrias”, asegura Isabel Barba.

Asimismo, la construcción del Hospital Sótero del Río ha sido un laboratorio de innovación en la reducción de la huella de carbono. Según Barba, el proyecto logró disminuir las emisiones de 508 a 465 kgCO₂/m², “cifra que resulta muy importante si realizamos una comparación internacional, donde el estándar inglés del National Health Service of London (NHS), la aplicación de las medidas que llevamos a cabo permitiría lograr una intensidad de emisiones bajo el escenario de ‘Diseño Ejemplar’”, plantea.

Las diferentes acciones medioambientales que se ejecutan en esta construcción han permitido reducir en más de 11.510 los viajes a los botaderos y en más de 85.093 los viajes de camiones mixer a obra desde hormigonera más cercana, disminuyendo en 153.002 los kilómetros en transportes y más de 320.270 menos litros de combustible consumidos. “En otras circunstancias, debiesen realizar los viajes a botaderos y plantas de abastecimiento. El objetivo es lograr que un proyecto como este, de enorme tamaño, tenga una baja afección hacia el medioambiente”, analiza. 

Y como “en Sacyr creemos que la construcción sustentable es clave para abordar los desafíos globales relacionados con el cambio climático y el uso eficiente de los recursos, desarrollamos proyectos que prioricen la eficiencia energética, la disminución del uso de agua potable, y la gestión responsable de residuos, logrando altas tasas de reciclaje y reutilización.

Además, “la colaboración con socios, proveedores y comunidades será esencial para cumplir con los más altos estándares de sostenibilidad y contribuir al bienestar de las personas y el entorno”, concluye.

Tres años de consolidación de una herramienta esencial 

Por Paola Molina, presidenta de CES entre julio de 2021 y agosto de 2024

La Certificación Edificio Sustentable, que he tenido el honor de acompañar desde sus inicios y liderar durante los últimos tres años, se encuentra en una etapa clave de consolidación, estando próxima a cumplir 10 años de operación. 

Durante este periodo, junto a su directorio y equipo de administración, hemos impulsado avances significativos que han fortalecido su rol como referente en sostenibilidad dentro del sector de la construcción en Chile, contribuyendo tanto a la diversificación de las certificaciones como al compromiso nacional de reducción de emisiones y adaptación climática.

2021: Año de consolidación y nuevos hitos

El año 2021 estuvo marcado por un notable aumento del 40% en la inscripción de proyectos respecto al año anterior, alcanzando un total de 87. Un hito crucial fue la certificación de los primeros hospitales bajo la versión CES Hospitales, incluyendo los hospitales de Quillota-Petorca, Curicó y Mutual Providencia. También culminamos el convenio con el Ministerio de Energía, cuyos estudios sentaron las bases para desarrollar estrategias de NetZero Energía y Carbono, esenciales para que el sector construcción aporte a un futuro sustentable en Chile. Además, en este año, Chile emitió sus primeros Bonos Verdes incorporando edificaciones, donde un 38% de la reducción de emisiones correspondió a proyectos de la DA MOP validados por CES. Cerramos el año con la tercera ceremonia de los Premios CES, realizada en formato online debido a la pandemia.

2022: Diversificación y actualización normativa

El año 2022 fue clave en la diversificación de CES, con la inscripción de proyectos de instituciones como JUNJI, el IND y varios municipios, lo que amplió significativamente nuestra base de mandantes. Un hito importante fue el lanzamiento de la versión CES 1.1 de uso obligatorio, desde abril, que incorporó nuevos requerimientos de Huella de Carbono y Gestión de Residuos, alineados con las metas de economía circular y la emisión de futuros Bonos Verdes. Este año también celebramos la cuarta ceremonia de los Premios CES, a pesar de las restricciones post-pandemia, con todos los resguardos de aforo, la ceremonia fue un éxito; contó con la participación del subsecretario del MOP y se destacó la entrega de un nuevo reconocimiento a un profesional destacado en el medio, que a través de su ejercicio profesional, haya aportado al desarrollo sustentable del sector, siendo otorgado en esta oportunidad al destacado arquitecto Guillermo Hevia Hernández.

2023: Innovación y resiliencia

En 2023, nos enfocamos en la innovación y la resiliencia. En medio de condiciones difíciles para el sector construcción, avanzamos en la creación de la versión CES para Edificios Existentes, iniciando pilotos, y comenzamos el desarrollo de la versión CES Aeropuertos, que incluye actualizaciones en áreas clave como Agua, Energía y Acústica, además de la incorporación de nuevos temas como Huella de Carbono, electromovilidad y H2 verde. Paralelamente, comenzamos a trabajar en la versión CES Resiliencia, que abordará riesgos como terremotos, incendios forestales e inundaciones, entre otros, reafirmando nuestro compromiso con la adaptación al cambio climático. El año culminó con una memorable quinta ceremonia de los Premios CES, realizada en la Cámara Chilena de la Construcción, reuniendo a gran parte del ecosistema de CES.

A principios de este año se logró pasar la barrera de los 500 proyectos registrados dentro del sistema de la certificación, lo que significa otro hito importante; y poner en marcha dos comités técnicos para CES resiliencia, el de Riesgo sísmico y el de Cambio Climático.

Un sector que avanza hacia un desarrollo sostenible de la mano de CES

Este trienio ha sido de un acompañamiento estratégico en el desarrollo continuo de CES, con la mirada puesta en la siguiente década. Hemos visionado todo el ciclo de vida de los edificios, anticipándonos a futuros escenarios y abrazando la economía circular como herramienta clave para optimizar el uso y demanda de recursos a lo largo del ciclo de vida de una construcción. Además, hemos fortalecido la articulación con actores clave del sector público, privado y academia, además de difundir la certificación en otros países del continente, lo que ha permitido expandir la influencia y relevancia de CES.

Visitar los proyectos, hablar con sus usuarios y constatar de primera fuente los positivos impactos sociales, ambientales y económicos, ha sido una experiencia profundamente motivante, conteniendo un abanico de proyectos, que abarcan desde proyectos menores a 700m2 hasta proyectos mayores a 20.000m2. No tengo dudas de que la certificación continuará fortaleciéndose, abarcando nuevas tipologías, enfrentando nuevos desafíos y adoptando requerimientos futuros, que afianzarán la ruta hacia la carbono neutralidad del sector construcción, debido a que CES cuenta desde sus inicios con una estructura resiliente y adaptable que facilita la mejora continua.

Es un orgullo haber podido contribuir activamente durante este periodo, presidiendo la certificación, a la consolidación y diversificación de CES, que hoy es una herramienta esencial para la sostenibilidad, asumiendo un liderazgo, en el sector construcción en Chile.

Ricardo Fernández asume por segunda vez la presidencia de CES

Uno de los profesionales destacados con el Premio CES 2023, el ingeniero civil de la Universidad Católica, conoce de cerca la certificación CES y el galardón que recibió, puesto que él fue su impulsor de su creación allá por 2018. En esta entrevista, comenta su emoción de volver a asumir la presidencia de la certificación, luego del período 2018 y 2021, y los desafíos que asumirá.

A partir del 1 de septiembre, Ricardo Fernández asumió por segunda vez la presidencia de CES, puesto para el que fue elegido por los integrantes del Comité Directivo de la Certificación Edificio Sustentable.

Ha permanecido varios años ligado a la certificación nacional, por lo que la conoce muy bien y, además, en 2023, fue galardonado con el Premio CES al profesional Destacado por su aporte a la construcción sustentable, tanto desde el mundo privado como en su faceta gremial.

Por ello, señala que “junto con iniciar mi nuevo periodo como presidente, este año CES cumplirá 10 años y es el momento de difundir el éxito de proyectos realizados, en base un benchmarking con edificios que carecen de certificación o que tienen certificaciones en base a elementos activos”. Asimismo, dice que “anhelo contribuir con otros países de la región para que adopten el modelo CES considerando las características propias de cada uno de ellos y, de esta forma, la gente viva mejor y cuidemos los recursos naturales”.

En esta entrevista, Fernández demuestra su motivación para seguir avanzando en esta materia en Chile

¿Qué motivación tuvo para volver a tomar la presidencia de CES?

La Certificación de Edificio Sustentable, quizás, es el único ejemplo de nuestro país en que, a través de una alianza público – privada se determina y administra una herramienta que nos permite diseñar y operar edificios centrados en el objetivo de lograr una mejor calidad de vida de los usuarios y el uso eficiente de recursos naturales.

En ese sentido, ¿cuáles serán los objetivos de su presidencia?

Actualmente, tenemos versiones CES para Edificios de Uso Público, Hospitales y está pronto a salir la versión CES Aeropuertos. Espero avanzar en sectores como Comercio y Oficinas, Rehabilitación o Renovación de Edificios e Infraestructura Pública.

A su juicio, ¿cuáles son los desafíos aún pendientes en CES?

Tenemos que actualizar nuestra certificación de acuerdo con nuevas Zonas térmicas y nueva reglamentación térmica de nuestro país, vigente desde mayo de 2024. Asimismo, tenemos que incorporar indicadores de cálculo de huella de carbono para construcción y operación de edificios (CO2eq/m2año).

Además, tenemos pendiente aún el incorporar con más fuerza a inmobiliarios privados, logrando un trabajo colaborativo con el sector financiero, que nos permita tener beneficios de créditos verdes para quienes opten por nuestra certificación.

¿Qué evaluación hace de los avances de la certificación entre el período que usted dejó la presidencia y la actualidad?

Creo que el ver los distintos proyectos que han ganado en las últimas versiones del Premio CES, en que encontramos edificios para múltiples funciones y diversos lugares de Chile, nos llena de orgullo y claramente estamos en el camino correcto.

Por otra parte, la clave del buen resultado de CES está en su excelente administración y el gran equipo directivo que trabaja colaborativamente y con mucha generosidad.

Hoy CES, que partió hace sólo diez años, es la certificación con mayor número de edificios en proceso de certificación en nuestro país.

Teodoro Fernández: “Más arquitectos están interesados en la construcción sustentable”

Conversamos con el arquitecto reconocido en los Premios CES 2023 como uno de los Profesionales Destacados, quien ya había participado en una ceremonia anterior, por el diseño del Centro de visitantes Santuario Santa Inés de Minera Los Pelambres, reconocido en la categoría Proyecto Prefertificado.

Con satisfacción y una cierta sorpresa, declara el arquitecto Teodoro Fernández L. haber recibido el Premio CES 2023 como Profesional Destacado. “Si bien cuando se enfrenta un trabajo no se hace pensando en algún premio, en este caso, postular al premio CES es un argumento objetivo de las bondades del proyecto para el mandante, y en ese sentido, un aliciente para llevar adelante el proyecto”, opina.

Por otra parte, “los Premios CES están destinados a las obras y a los mandantes, por lo que sí me sorprendió recibir el de Profesional Destacado. Se agradece”, añade el profesional que ha sido merecedor de otros reconocimientos, como el Premio “Fermín Vivaceta” (2002); Reconocimiento a la Excelencia Académica (2008); Premio Internacional Reina Sofía de Patrimonio Cultural por Centro Cultural Estación Mapocho (2008); Gran Medalla AOA (2013); Premio Nacional de Arquitectura (2014) y Miembro de Honor del American Institute of Architects (Hon. FAIA), Estados Unidos (2016).

Y es que, a su juicio, “hay diferentes premios: los premios a proyectos en concursos son aquellos a los cuales se postula para poder realizar determinadas obras, básicamente obras públicas o de relevancia, permiten la realización de las obras, y el afianzamiento de una carrera profesional. Por otra parte, los premios a los que no se postula, son esos ‘verdaderos premios’, como en este caso de Profesional Destacado CES, son sobre todo argumentos para los mandantes, señales que están en el camino correcto, que valen la pena los esfuerzos por mejorar la calidad de los proyectos y obras”, puntualiza.

En ese sentido, ¿cómo ve la construcción sustentable en el país?

Es un tema que cobra cada vez más relevancia. Por otra parte, no se debe separar del avance de la arquitectura y del esfuerzo de los arquitectos, escuelas de arquitectura y organismos públicos y otros, que han puesto una visión integral respecto al territorio, y el desarrollo de la arquitectura, así como temas como el cambio climático y la economía en la sociedad.

Desde su visión, ¿qué cree que falta para que más arquitectos se motiven a participar de la construcción sustentable?

Veo que cada vez más arquitectos están interesados en el desarrollo del tema, y en aplicar los parámetros de sustentabilidad en forma integral a los proyectos, como lo propone CES.

El hecho que los Premios CES vayan dirigidos al mandante y a la obra y no específicamente a los arquitectos, es un excelente argumento que tenemos los arquitectos para convencer al mandante, que al final es el que pone los recursos, que vale la pena el esfuerzo de tener una mirada global y de una arco temporal amplio de la vida de la obra para lograr una economía real en la construcción. Es decir, no sólo el costo material inicial de la obra, sino también el costo ambiental anterior, desde la extracción y costo de los materiales, huella de carbono, sino que el ciclo completo, costo de su mantención y confort.

Por ello, el galardonado profesional concluye que “ojalá en CES se posicionara en un futuro cercano de una manera similar a como todos, arquitectos y organismos públicos, entendemos la necesidad de responder a normas diversas incorporadas como básicas de la construcción, como son por ejemplo, las de accesibilidad y cálculo estructural”.