CES Aeropuertos: La ambiciosa hoja de ruta para descarbonizar la infraestructura aérea en Chile

A través de nuevos requerimientos de innovación en hidrógeno verde y electromovilidad, la certificación expande su alcance a todo el recinto aeroportuario para liderar la transición energética.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) dio un paso estratégico en su evolución técnica con el lanzamiento de su versión para aeropuertos. Esta actualización no es solo una adaptación de criterios existentes, sino una respuesta integral a las complejidades operativas de los terminales aéreos, donde la eficiencia debe convivir con una logística de alto impacto ambiental.

La gran novedad de esta versión radica en que el estándar trasciende las paredes del terminal de pasajeros para observar el comportamiento sistémico del aeropuerto. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, el diseño de esta herramienta buscó expresamente ampliar el radio de acción.

“En la versión de aeropuertos se incorporan, con mucho mayor detalle que en las anteriores, requerimientos específicos de innovación. Esto es por las características propias del aeropuerto y con la intención de ampliar, además del edificio de terminal de pasajeros, a todo el recinto aeroportuario”, destaca Madrid.

Hidrógeno verde: Logística para el futuro

Chile se ha posicionado como un líder potencial en la producción de hidrógeno verde (H2V), y CES Aeropuertos busca que esta ventaja competitiva se traduzca en infraestructura concreta. El requerimiento de innovación en H2V se ha estructurado para incentivar una adopción gradual pero efectiva, enfocándose en la operación “lado aire” y “lado tierra” que el pasajero no siempre ve, pero produce emisiones intensamente.

El requerimiento incentiva la creación de un ecosistema de hidrógeno dentro del recinto, lo que implica un cambio de paradigma en el abastecimiento energético de los vehículos de apoyo. “Apunta a incorporar la infraestructura necesaria y la operación en distintos niveles. Primero, incorporar infraestructura y luego empezar a incorporar la operación de vehículos específicos que solo tienen movimiento dentro del recinto aeroportuario”, detalla Madrid.

Entre las aplicaciones concretas que contempla la certificación para el uso de este combustible limpio se encuentran:

  • Gestión de equipaje: Carritos y tractores que transportan maletas.
  • Transporte interno: Buses de acercamiento que conectan los estacionamientos con los terminales.
  • Servicios de rampa: Vehículos de apoyo técnico que operan en la losa para la atención de aeronaves.

Electromovilidad e infraestructura

Por otro lado, la electromovilidad en CES Aeropuertos se aborda desde una perspectiva de accesibilidad y servicio. La certificación reconoce que el aeropuerto es un nodo de transporte masivo y, por ende, debe proveer las facilidades para que los usuarios opten por tecnologías limpias.

El jefe de CES aclara que este requerimiento tiene dos alcances críticos: el acceso público y la eficiencia interna. “El requerimiento de electromovilidad está orientado a dos grandes alcances. Primero, con la posibilidad de acceder a los estacionamientos del aeropuerto —tanto pasajeros como funcionarios— con vehículos que requieran carga eléctrica. Es decir, que haya la infraestructura necesaria: estacionamientos con cargadores dentro del recinto”.

Además de esta infraestructura “de cara al público”, se suma un segundo nivel orientado a la flota operativa del aeropuerto, buscando que los vehículos de apoyo migren hacia motores eléctricos, reduciendo no solo el CO2, sino también la contaminación acústica en las zonas de trabajo.

La infraestructura de carga como eje central

Para que estas innovaciones sean efectivas, CES pone especial énfasis en la instalación física de los sistemas de carga. No basta con la voluntad de uso; el proyecto debe demostrar la capacidad de suministrar energía limpia de manera constante.

Al respecto, Madrid es enfático en la necesidad de integrar estos elementos desde la fase de diseño. “Tanto en el caso de hidrógeno verde como en el de vehículos eléctricos, se incluye la incorporación de infraestructura para la carga. Esto incluye cargadores de electricidad en estacionamientos o lo que llamamos ‘electrolineras’ de hidrógeno, que permiten abastecer del combustible necesario a los vehículos interiores”.

Con estos nuevos criterios, CES Aeropuertos no solo premia la edificación eficiente, sino que impulsa una transformación profunda en la manera en que la infraestructura pública chilena se prepara para los desafíos climáticos del siglo XXI.

El Manual CES Aeropuertos ya está disponible en el sitio web de CES: https://www.certificacionsustentable.cl/documentos/?dir=77 

2025: Un año de expansión, consolidación y nuevos desafíos para CES

La Certificación Edificio Sustentable cerró una década de trayectoria fortaleciendo su impacto en la infraestructura pública y lanzando nuevas herramientas que amplían su alcance hacia el mundo aeroportuario e inmobiliario.

Al cerrar 2025, la Certificación Edificio Sustentable (CES) realizó un balance positivo del trabajo realizado, el que estuvo marcado por la innovación, el crecimiento territorial y la ampliación de las herramientas de certificación. Estos son los cinco hitos que reflejan el avance del estándar CES en la construcción sustentable de nuestro país:

1. 10 años de CES: Una década construyendo estándares para el futuro

Durante 2025, celebramos 10 años desde el inicio de la Certificación Edificio Sustentable, reafirmando el rol como herramienta técnica clave en el diseño y evaluación de edificaciones de uso público en Chile. En esta década, CES se ha consolidado como un referente nacional, impulsando transformaciones reales en el sector construcción, tanto en el ámbito técnico como cultural.

2. Premios CES 2025: Reconocimiento a la excelencia sustentable en todo Chile

En su séptima edición, los Premios CES destacaron a los edificios más sustentables del año, evaluados por su desempeño en eficiencia energética, confort interior y uso eficiente de recursos. Obras ubicadas en comunas tan diversas como Diego de Almagro, Temuco, Magallanes e incluso la Antártica, fueron reconocidas por su contribución al desarrollo de infraestructura pública responsable y resiliente.

Este reconocimiento es reflejo del compromiso de instituciones públicas, constructoras, oficinas de arquitectura y equipos de especialidades que han hecho de la sustentabilidad una prioridad.

La participación de mandantes, profesionales y constructoras ha sido fundamental para alcanzar este hito.

3. Nuevas versiones CES: Aeropuertos e Inmobiliario

Uno de los hitos más relevantes del año fue el lanzamiento de dos nuevas versiones de certificación:

  • CES Aeropuertos, diseñada para responder a los desafíos específicos de infraestructura aeroportuaria.
  • CES Inmobiliario, pensada para proyectos de desarrollo habitacional y mixto, con foco en eficiencia, confort y valor agregado.

Estas nuevas herramientas amplían el alcance de CES y permiten abordar segmentos estratégicos con criterios adaptados a sus realidades operativas y de diseño.

4. Aporte normativo y técnico al sector construcción

Durante el año, CES ha estado presente en instancias clave de discusión sobre nuevas normativas y mejoras a la Reglamentación Térmica, participando activamente en mesas técnicas y aportando con evidencia desde la experiencia en terreno.

Este rol como actor técnico fortalece la incidencia de CES en políticas públicas y estándares nacionales, aportando con datos, aprendizajes y propuestas para mejorar el desempeño ambiental del sector.

5. Mayor cantidad de proyectos precertificados y certificados en regiones

El 2025 fue también un año de crecimiento en número de proyectos certificados y precertificados CES, con especial énfasis en edificaciones desarrolladas en regiones. Desde escuelas hasta edificios consistoriales, pasando por centros de salud y obras culturales, cada vez más proyectos integran los criterios CES desde etapas tempranas.

Esto da cuenta del valor que mandantes y profesionales asignan a la sustentabilidad como factor clave en la calidad y durabilidad de la infraestructura pública.

A ello se suma el impacto en ahorro energético que ha generado CES en 10 años, con una reducción anual de casi 56 millones de kWh, que equivale al consumo de 25.000 hogares. Adicionalmente, esta energía ahorrada corresponde a una disminución de 118 mil toneladas de CO2eq en estos 10 años.

En 2026, se espera potenciar el uso del Manual CES versión 1.2, CES Aeropuertos y CES Inmobiliario.

Despegue sostenible: Los nuevos requerimientos de agua en CES Aeropuertos

Desde sistemas de reciclaje de aguas grises hasta paisajismo xerófilo: la certificación impulsa estrategias innovadoras para la optimización del recurso hídrico, sentando las bases para futuras expansiones.

El estudio de agua realizado para aeropuertos por la Certificación Edificio Sustentable (CES) se traduce en una exhaustiva propuesta que define una estrategia a largo plazo para este sector, con posibilidades de expansión a otras versiones de CES. 

“Esta revisión no solo busca mejorar los requerimientos actuales de la v1.1 y adaptarlos al uso aeroportuario, sino que incorpora la experiencia nacional e internacional, una vasta bibliografía y un estudio de normativa para establecer nuevos requisitos de agua para aeropuertos”, comenta la arquitecta de CES Romy Luckeheide.

Nuevos requerimientos que marcan la pauta

Como explica la profesional, “la gran novedad en esta propuesta son los nuevos requerimientos, que amplían significativamente las posibilidades para la captación y reutilización de agua”. Estos elementos definen el camino para una gestión hídrica más resiliente y estratégica, y se estructuran en diversas alternativas:

  • Sistemas de captación y reutilización de agua:
    • Reutilización de aguas grises o de precipitaciones para uso sanitario: Se promueve el apoyo al consumo de agua sanitaria mediante el reciclaje de aguas grises o la recolección de aguas de precipitaciones. Esto incluye la implementación de sistemas avanzados para el tratamiento y reutilización de aguas, como Filtros de membrana (Ultrafiltración) o Biorreactores de membrana (MBR). El diseño debe garantizar que el agua tratada cumpla con los estándares de calidad.
    • Sistemas de riego eficiente con reutilización de aguas grises o precipitaciones.
    • Uso de agua reciclada en operaciones aeroportuarias.
  • Estrategias para diferentes usos:
    • Se reconoce el esfuerzo de proyectos que instalen sistemas de agua sanitarios con planta de tratamiento in situ para permitir la reutilización de aguas grises y negras para fines no potables.
    • Se promueve la captura de agua adaptada a la diversidad meteorológica de Chile (sistemas históricos o nuevas tecnologías) para uso sanitario, paisaje u otros.
  • Consumo de agua de las torres de refrigeración: Un criterio que busca optimizar el uso del agua en sistemas de refrigeración, controlando los niveles de microorganismos, corrosión y formación de escamas.
  • Paisajismo xerófilo: Un enfoque sistemático para promover la conservación del agua en áreas de paisajismo, valorando a los proyectos que logren esta catalogación mediante la selección de especies endémicas o adaptadas.
  • Uso de aguas desalinizadas: Se valora la incorporación de plantas desalinizadoras y el uso de agua desalinizada en operaciones aeroportuarias en zonas litorales, con niveles de implementación según el porcentaje utilizado.

Ajustes de enfoque y metodología: Actualizaciones

Las actualizaciones en los requerimientos existentes están enfocadas en la precisión metodológica y la adaptación al contexto aeroportuario:

  • Reducción de consumo de agua potable: Se introduce un nuevo concepto de zonas de precipitación, debido a que no en todos los casos coinciden con las zonas climáticas.
  • Metodología de reducción de agua potable-sistemas: Se mantiene lo establecido en la versión 1.1, pero se ajustan los usuarios para el contexto aeroportuario. Se definió una nueva jornada de ocupación para los pasajeros, considerándolos con un tiempo de estancia similar a los usuarios transitorios, pero con un comportamiento similar a los de media jornada.
  • Requerimiento de paisaje: Se complementa la información con la definición de factores clave como el Coeficiente de paisajismo, el Factor de especie, el Factor de densidad y el Factor de microclima. Esto facilita el cálculo de evapotranspiración para el caso de referencia y el propuesto, y se agregan más tipos de riego y sus eficiencias.

Lo que permanece en la versión 1.1

Finalmente, se mantiene un requerimiento clave que refuerza la calidad del agua y la infraestructura: la dureza del agua. En este punto se mantiene la exigencia de instalación de sistemas de tratamiento para remoción de la dureza del agua.

“Esta reformulación de los requerimientos de agua para aeropuertos consolida a CES como una herramienta fundamental para la construcción sustentable en Chile, impulsando a la infraestructura aeroportuaria hacia estándares de gestión hídrica de clase mundial”, concluye Romy Luckeheide.

Certificación CES Aeropuertos presenta cambios clave enfocados en la huella de carbono 

La nueva versión de la certificación incorpora una categoría dedicada a las emisiones de carbono, con tres nuevos requerimientos voluntarios que permiten evaluar el ciclo de vida completo de las edificaciones aeroportuarias y su gestión operativa.

Una nueva versión de la certificación CES para aeropuertos plantea significativos cambios, particularmente relacionados con la medición de la huella de carbono. A diferencia de versiones anteriores, donde las emisiones se consideraban dentro de la categoría de energía, la actualización propone una categoría especial y exclusiva para las emisiones de CO2 equivalente.

El jefe de CES, Hernán Madrid, explica que esta nueva categoría incorpora un sistema de puntaje máximo de 10 puntos, el cual es totalmente nuevo y está compuesto por tres requerimientos voluntarios.

  1. Huella de carbono de la operación del edificio: Este requerimiento se enfoca en las emisiones asociadas directamente al consumo de energía producto de la operación del edificio. Es el mismo que se ha utilizado desde 2023 en la versión CES Edificios v1.1 y para los reportes de bonos verdes.
  2. Huella de carbono contenida del edificio: Se introduce un requerimiento nuevo que considera la huella de carbono de los materiales y el proceso constructivo. Al sumar la huella de carbono contenida con la de la operación, es posible obtener la huella de carbono del ciclo completo de la edificación, abarcando su diseño, construcción y operación. Según el documento, este segundo requerimiento se enfoca en la huella de carbono contenida.
  3. Integración con ACIAirport Carbon Accreditation (ACA): Un tercer requerimiento está asociado a la integración con la certificación internacional ACA, del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI). Este requerimiento permite el reconocimiento de las mediciones de emisiones relacionadas con la gestión y operación general del aeropuerto.

“Hay un reconocimiento de la medición de las emisiones que tiene que ver con la operación y gestión del aeropuerto en términos generales”, señala Madrid. Esta medición va más allá de los edificios e incluye las emisiones de elementos como tiendas, restaurantes, vehículos internos, e incluso, el combustible de los aviones.

“Estos criterios están más en sintonía con la operación general aeroportuaria, mucho más allá del edificio”, menciona Madrid, agregando que esta nueva mirada constituye un reconocimiento para los aeropuertos que ya trabajan con esta certificación internacional.

Avances en CES Aeropuertos: el despegue de un Chile sustentable

El Tercer Comité Consultivo del estudio liderado por la Dirección de Aeropuertos del MOP reveló los resultados finales y los nuevos parámetros de la Certificación Edificio Sustentable (CES) adaptados al sector aeroportuario, marcando un compromiso decisivo con la sostenibilidad.

En el marco del Tercer Comité Consultivo del estudio “Investigación y Análisis de Parámetros para la Certificación de Proyectos de Infraestructura Aeroportuaria Sostenible”, liderado por la Dirección de Aeropuertos (DAP) del Ministerio de Obras Públicas (MOP), se presentaron importantes avances para adaptar los estándares CES al sector aeroportuario chileno.

El evento, que congregó a diversas entidades públicas, privadas y académicas en el Palacio Pereira, fue un espacio crucial para presentar los resultados finales del estudio y delinear el futuro de los proyectos aeroportuarios bajo una mirada sostenible.

Voluntad y compromiso

Claudia Silva Paredes, directora nacional de Aeropuertos MOP, enfatizó la importancia de la voluntad como motor de la certificación sustentable, destacando que no se trata de una obligación, sino de un compromiso genuino. Además, hizo un llamado a la acción para reducir el impacto ambiental de los aeropuertos, reconociendo la necesidad de disminuir el ruido, la contaminación y las emisiones. “Si esos nuevos aeropuertos son capaces de entregar nuestro granito de arena para gastar menos y ser menos contaminantes globales, va a ser un gran aporte y nos vamos a sentir orgullosos”, afirmó. 

CES: una década de impacto 

El presidente de CES, Ricardo Fernández, expresó su agradecimiento al MOP, al que calificó como el “motor” de la certificación. También mencionó importantes proyectos ya en desarrollo o certificados por CES, como el nuevo Aeropuerto de Santiago, así como también iniciativas en Puerto Natales, Antártica y Viña del Mar. 

Fernández destacó la incorporación de conceptos como huella de carbono, economía circular e hidrógeno verde en las nuevas versiones de CES. Con más de 600 proyectos, CES se consolida como la certificación más relevante a nivel nacional, demostrando que “la construcción sostenible no es más cara y que el beneficio es tremendamente mayor que lo que uno invierte”, afirmó.

Por su parte, Hernán Madrid, jefe de CES, subrayó que el desarrollo de la versión para aeropuertos enriquece todo el sistema, incorporando nuevas variables que serán adoptadas paulatinamente en otras versiones de la certificaciones. Madrid presentó datos contundentes sobre el ahorro que implica la certificación: un edificio de 100.000 m² puede ahorrar 6 millones de kWh al año, lo que se traduce en 150-180 millones de pesos chilenos anuales en costos de operación. En términos de emisiones, esto representa una reducción de 3.000 toneladas anuales de CO2. Destacó que los edificios certificados voluntariamente consumen aproximadamente un tercio de la energía promedio del país.

Por su parte, Martita Molina Fitz, inspectora fiscal del Estudio de la Dirección de Aeropuertos, detalló la trayectoria de la DAP en la incorporación de criterios CES desde 2017, identificando brechas en la certificación original que no reconocía la realidad aeroportuaria. Este análisis llevó al desarrollo del estudio actual, iniciado en 2023 y cuyo primer borrador fue presentado en junio de 2025. Molina resaltó los notables logros en la precertificación, incluyendo el Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, con 86.5 puntos y el aeródromo Teniente. Julio Gallardo de Puerto Natales, que alcanzó 90 puntos, siendo el proyecto precertificado con el puntaje más alto registrado por CES.

Nuevos requisitos para aeropuertos sustentables

El estudio abordó un enfoque integral con etapas de diagnóstico, validación de herramientas en energía, agua y acústica, e innovadores estudios en huella de carbono, economía circular, electromovilidad, hidrógeno verde, Net Zero, cambio climático e infraestructura verde y azul. Un análisis de costos sociales reveló que el uso operacional de energía (Etapa B6) representa el 62% de la huella de carbono en el ciclo de vida de un edificio aeroportuario, mientras que la extracción de materiales y la construcción (A1-A3 y A5) son otras etapas cruciales. 

María Luisa del Campo, directora del Centro Tecnológico KIPUS de la Universidad de Talca, detalló la adaptación de las zonas climáticas a zonas térmicas y la diferenciación de exigencias según la envergadura del aeropuerto (red primaria, secundaria, aeródromos pequeños). Además, se incorporaron requisitos de cubierta para el confort acústico ante el ruido de aeronaves, y la implementación de “zonas de silencio” para personas neurodivergentes.

Las nuevas categorías de certificación incluyen:

  • Calidad interior: Enfoque en confort térmico, visual y acústico adaptado a la realidad aeroportuaria, incluyendo el ruido de aeronaves.
  • Energía: Reducción de la demanda anual de energía para calefacción y enfriamiento, reconociendo el alto consumo de los aeropuertos y el uso de energías renovables como estándar.
  • Agua: Requerimientos para el consumo en paisajismo y humano, con énfasis en la reducción del uso de artefactos y la preservación del agua para consumo no humano en operaciones y torres de enfriamiento.
  • Emisiones: Análisis de la huella de carbono, ampliando la mirada a la medición de materiales, productos y sistema constructivo. Esto se suma a lo que ya tenemos incorporado desde 2023 como huella en la operación del edificio.
  • Economía circular: Integración de prácticas de reutilización y minimización de residuos. Evaluación de los requerimientos para materiales y gestión de residuos, y la ampliación a requerimientos de  Diseño Modular y Plan de desmontaje.
  • Gestión: Aspectos de operación del edificio.
  • Innovación: Nueva categoría que aborda electromovilidad, hidrógeno verde, Net Zero, cambio climático e infraestructura verde y azul.

Aprendizajes desde Alemania y Países Bajos para el futuro de CES

Por Hernán Madrid, jefe de CES.

Durante abril, en conjunto con el presidente de CES, Ricardo Fernández, estuvimos en Alemania y Países Bajos con el objetivo de conocer el estado de avance tecnológico y de experiencias en edificios claves para el desarrollo de la versión CES Aeropuertos y para las futuras actualizaciones de CES.

Durante la primera parte de la misión en Múnich, Alemania, participamos en la feria BAUMA y nos sumamos a algunas actividades coordinadas por la CAMCHAL, Cámara Chileno-Alemana de Comercio e Industria, con diferentes actores de la industria de la construcción en Alemania. 

Nuestro objetivo principal era ver materiales y tecnologías que aporten a la incorporación de electromovilidad, uso de hidrógeno verde en vehículos y descarbonización. Los aspectos más destacados que encontramos fueron:

  • Elementos y equipos de apoyo para los procesos constructivos que incorporan generación en sitio y electrificación para su funcionamiento, disminuyendo o eliminando emisiones de CO2.
  • Maquinaria habitual en construcción que ya presenta modelos comerciales eléctricos, como camiones de carga, camiones mixers, retroexcavadoras, bombas de hormigón, entre otros.
  • Automatización de muchos de los procesos constructivos “no industrializables”, como el movimiento de tierra y pavimentaciones, con modelos comerciales de venta e investigación y desarrollo de la Universidad Técnica de Munich.
  • Procesos para captura de carbono en las industrias de materiales y posibles usos de ese carbono capturado, destacando las investigaciones del centro Fraunhofer-Gesellschaft donde lo incorporan al cemento, en la misma línea que las puzolanas en nuestro país, permitiéndoles generar un “hormigón carbono neutral”.

En la segunda parte de la misión estuvimos en Países Bajos para conocer la realidad de dos aeropuertos que operan de manera sustentable, alcanzando la acreditación ACA (Airport Carbon Accreditation) en nivel máximo y con una cantidad de pasajeros comparables con nuestra realidad en Chile, de modo de que las estrategias que implementan puedan servir de ejemplo para la herramienta que estamos desarrollando en CES.

Primero visitamos el Aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam AMS. En 2024, pasaron por sus tres terminales 67 millones de pasajeros, si bien es casi tres veces más que nuestro AMB de Santiago, muchas de las estrategias implementadas pueden ser usadas en nuestros aeropuertos.

Durante el desarrollo de los estudios realizados por la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas, como base para el desarrollo de la versión CES Aeropuertos, Schiphol siempre ha destacado como referente en diversos ámbitos. Los aspectos más que nos interesaba conocer eran el uso eficiente de energía y de agua, acústica, economía circular, uso de cubiertas verdes y huella de carbono.

Precisamente este último punto es uno de los más interesantes, ya que al contar acreditación en nivel 5 de ACA, necesariamente tienen que cuantificar y reducir la huella de carbono de los pasajeros e incluir las operaciones aéreas.

La integración con el transporte público, especialmente con la redes de trenes de Países Bajos, es una de las estrategias mejor logradas, lo que permite que la gran mayoría de los pasajeros lleguen y salgan en tren, disminuyendo considerablemente su huella de carbono.

Por último, visitamos el Aeropuerto de Rotterdam The Hague RTM. Por su terminal pasaron 2,1 millones de pasajeros en 2024, comparable con nuestros aeropuertos de El Loa (Calama), Andrés Sabella (Antofagasta), Carriel Sur (Concepción) o El Tepual (Puerto Montt). 

Este aeropuerto, aún con su pequeña escala, destaca por sus estrategias de uso eficiente de energía, considerando estrategias simples para sombreamiento, gestión de residuos, electromovilidad y reducción de huella de carbono en su operación.

La información, tecnología, aplicación de estrategias de sustentabilidad y los desafíos que han debido superar fueron enormemente enriquecedoras, y sin duda una valiosa contribución para nuestra futura versión CES Aeropuertos y las actualizaciones del modelo CES que vendrán.

La Dirección de Aeropuertos avanza en el camino hacia la sustentabilidad

La Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP) recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada por su compromiso con la sustentabilidad en infraestructura aeroportuaria. Claudia Silva Paredes, su directora, destaca los avances logrados, como la precertificación CES en proyectos clave y la creación de la versión CES Aeropuertos, un estándar pionero que posicionará a Chile como referente en la materia.

La sustentabilidad es un desafío transversal que toca todas las áreas de la infraestructura pública, y los aeropuertos no son la excepción. En reconocimiento a sus esfuerzos por integrar prácticas sostenibles en sus proyectos, la Dirección Nacional de Aeropuertos (DAP), liderada por Claudia Silva Paredes, recibió el Premio CES 2024 a la Política Pública Destacada. Este galardón resalta su compromiso con el diseño de infraestructura aeroportuaria más eficiente y responsable con el medioambiente.

“Fue un gran orgullo y satisfacción recibir este reconocimiento. No lo esperábamos, pero lo sentimos como un aliciente para seguir trabajando en alcanzar altos estándares de sustentabilidad en nuestros aeropuertos”, afirma Claudia Silva Paredes. Desde la DAP, destacan que este logro refleja una labor constante por desarrollar proyectos que, además de cumplir con las necesidades operativas, consideren su impacto ambiental.

Entre los hitos de la DAP en esta materia, sobresale la implementación de estándares CES en el diseño de 12 terminales de pasajeros desde el año 2020. De hecho, en 2024 lograron su primera precertificación CES con el refugio de pasajeros del aeródromo Teniente Marsh en la Antártica Chilena, que alcanzó una categoría Sobresaliente con 86,5 puntos.

Una apuesta para el futuro

Uno de los grandes avances en sostenibilidad impulsados por la DAP es el desarrollo de un estándar de certificación específico para infraestructura aeroportuaria, denominado CES Aeropuertos. Esta herramienta, que se espera implementar en 2025, será pionera a nivel nacional y posicionará a Chile a la vanguardia en la planificación y ejecución de proyectos aeroportuarios.

“Nos dimos cuenta de que la herramienta CES actual no aborda todas las particularidades de los aeropuertos, como la reducción de huella de carbono, economía circular o electromovilidad”, explica Silva. “Por ello, junto con el equipo CES, decidimos desarrollar un estándar específico que asegure que todos los futuros proyectos aeroportuarios sean sostenibles”, cuenta.

La implementación de esta nueva herramienta no ha estado exenta de desafíos. Por ello, los proyectos piloto en Teniente Marsh y Puerto Natales han sido fundamentales para definir los futuros estándares del CES de Aeropuertos. “En el caso de Teniente Marsh, cumplir con las exigencias del Tratado Antártico, que exige no dejar residuo alguno, fue un reto importante. En Puerto Natales, quisimos que el terminal reflejara su papel como puerta de entrada a Torres del Paine, considerando altos estándares de sustentabilidad”, detalla la directora.

Ambos proyectos han requerido identificar excepciones dentro de la actual certificación CES para ajustarse a las particularidades de la infraestructura aeroportuaria. Sin embargo, estas experiencias han resultado enriquecedoras y claves para el desarrollo de este nuevo estándar.

Sustentabilidad como eje estratégico

La sustentabilidad no solo es un objetivo, sino un eje estratégico en la planificación de la DAP. Según Claudia Silva, el crecimiento de los aeropuertos debe planificarse con una mirada de largo plazo. “Estamos pensando en terminales que puedan satisfacer la demanda en 40 o 50 años, incorporando eficiencia energética, materiales sostenibles y soluciones que minimicen su impacto ambiental”, comenta.

A través de sus proyectos y colaboración con CES, la Dirección Nacional de Aeropuertos no solo está transformando la infraestructura aeroportuaria en Chile, sino que también establece un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede integrarse como un pilar en las políticas públicas.

Con iniciativas como CES Aeropuertos, Chile lidera el camino hacia una infraestructura más verde, eficiente y alineada con los desafíos globales del cambio climático.

Chile avanza hacia la certificación sostenible en infraestructura aeroportuaria

Representantes de diversas instituciones se reunieron en el segundo Comité Consultivo del Estudio Básico “INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS DE PARÁMETROS PARA CERTIFICACIÓN DE PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA SUSTENTABLE”, para evaluar avances y compartir perspectivas sobre cómo integrar prácticas sostenibles en el diseño, construcción y operación de los aeropuertos en Chile.

En un esfuerzo por posicionarse como referente en sustentabilidad aeroportuaria, la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (DAP MOP) lidera un innovador estudio que busca sentar las bases para la versión específica CES Aeropuertos que aborde una infraestructura sostenible. Este proyecto es desarrollado en conjunto con diversas entidades públicas, privadas y académicas, marcando un hito en el desarrollo sustentable del país.

Durante el segundo Comité Consultivo del Estudio Básico “INVESTIGACIÓN Y ANÁLISIS DE PARÁMETROS PARA CERTIFICACIÓN DE PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA AEROPORTUARIA SUSTENTABLE”, expertos y representantes de distintas instituciones evaluaron avances y compartieron perspectivas sobre cómo integrar prácticas sostenibles en el diseño, construcción y operación de los aeropuertos en Chile. Las presentaciones estuvieron a cargo de la arquitecta Martita Molina, inspectora fiscal del Estudio de la Dirección de la DAP MOP, y de María Luisa Del Campo, asesora CES.

Martita Molina y María Luisa del Campo.

“Estamos muy contentos de haber realizado este segundo comité consultivo con una amplia participación y muchas consultas. Este estudio aborda distintas visiones, no solo de la Dirección de Aeropuertos, sino también de otras áreas del MOP y del sector privado. Es un paso clave hacia la certificación sostenible que esperamos concretar el próximo año”, destacó Martita Molina.

El proyecto no solo busca implementar medidas de eficiencia energética e infraestructura verde, sino también establecer una certificación que posicione a Chile como líder en prácticas sustentables a nivel regional. Según Margarita Cordaro, vicepresidenta de CES y representante del MOP, “generar una certificación aeroportuaria representa un avance increíble para Chile. Este trabajo, que reúne tecnología y la colaboración de especialistas, academia e instituciones públicas y privadas, marca un punto de partida en una especialidad maravillosa. Aunque aún queda camino por recorrer, lo logrado hasta ahora es una contribución significativa al desarrollo sustentable”.

Por su parte, el sector privado también ha jugado un rol crucial en este proceso. John Rathkamp, gerente de Sustentabilidad de Nuevo Pudahuel S.A., destacó los esfuerzos realizados para reducir el impacto ambiental de las operaciones aeroportuarias: “Estamos comprometidos con avanzar en la sustentabilidad del aeropuerto, no sólo entregando infraestructura de calidad, sino también reduciendo el impacto ambiental. Medidas como eficiencia energética, uso de energía verde certificada y puentes de embarque sustentables son parte de este esfuerzo por un futuro más sostenible”.

La importancia de este trabajo radica en su capacidad para incorporar innovaciones claves en el diseño y la operación de aeropuertos, como explicó Evelyn Reid, jefa de Edificación y Planes Maestros de la Dirección de Aeropuertos. “Este estudio nos permite integrar temas actuales de sustentabilidad como huella de carbono, net zero e infraestructura verde y azul. Estamos explorando nuevas soluciones que nos ayudarán a mejorar nuestros diseños y medir los avances en sostenibilidad, algo fundamental para el desarrollo de mejores proyectos aeroportuarios”, afirmó.

Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, participó de esta instancia y comentó que “para el programa es muy importante la certificación CES Aeropuertos, y la inclusión de la economía circular en las certificaciones. Hay muchas oportunidades en la inclusión de materiales con atributos sustentables, como lo son los áridos reciclados y artificiales”.

De esta manera, el estudio continúa avanzando y se espera que en el próximo comité consultivo se consoliden más detalles sobre esta herramienta de certificación, que podría posicionar a Chile como líder en infraestructura sostenible en la región.

Hito: Ingresa proyecto 500, 1° de la Antártica y el 1° piloto de la versión aeropuertos

Se trata del Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, de 400 metros cuadrados, a cargo de la Dirección de Aeropuertos del MOP.

El 8 de mayo pasado se inscribió en CES el Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, que marca algunos hitos dentro del sistema de certificación nacional. Por una parte, se convirtió en el proyecto número 500 registrado y, por otra, en el primer proyecto piloto de la versión CES Aeropuertos, actualmente en desarrollo, así como también en el primer proyecto ubicado en la Antártica en iniciar el proceso de certificación con CES.

Teniendo como mandante a la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP), el proyecto fue diseñado por Ferrer y Asociados Ingenieros Consultores S.A., y como asesora CES participa María Luisa del Campo, en tanto que la entidad evaluadora recae en ECOSUSTENTA.

Como señala Walter Kaempfe, jefe del Departamento de Proyectos de la Dirección de Aeropuertos del MOP, “el refugio de pasajeros del aeródromo Teniente Marsh es parte de un trabajo que la Dirección de Aeropuertos del MOP (DAP) ha estado desarrollando e incorporando en los diseños desde 2017. Sin embargo, este proyecto es el primero en ingresar al sistema de evaluación para poder precertificarse”.

Considerando los tiempos que implica la ejecución de un proyecto de estas características, su precertificación se hará mediante piloto de la versión CES Edificios de Uso Público. Mientras tanto, “la DAP está desarrollando en paralelo el estudio básico “Investigación y análisis de parámetros para certificación de proyectos de infraestructura aeroportuaria sustentable”, cuyo objetivo es obtener la herramienta de Certificación CES para Aeropuertos, lo cual está previsto para el año 2025”, asegura. 

De acuerdo a los datos de la licitación publicada en 2022, este proyecto busca el resguardo de los pasajeros en la Base Aérea Teniente Marsh, con una superficie estimada de 400 metros cuadrados, incluyendo sala de embarque de pasajeros, bodega y servicios higiénicos, entre otras áreas.

En ese sentido, este proyecto servirá como la principal puerta de entrada al continente antártico y mejorará considerablemente la conectividad entre la Antártida y el territorio nacional, beneficiando a los funcionarios y a la comunidad en general.

“El proyecto de ampliación y mejoramiento del aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin, ubicado en la Antártica chilena, consideró en su desarrollo los requerimientos establecidos en la Certificación Edificio Sustentable (CES), por lo que cumple con todos los requisitos obligatorios establecidos en el manual CES y algunos voluntarios, considerando las condiciones climáticas extremas de la isla Rey Jorge, territorio donde está emplazado este recinto aeroportuario”, comenta Kaempfe.

Dentro de los desarrollos más relevantes están los aislamientos de fachadas ante las adversas temperaturas exteriores, los que contemplan índices de transmitancia térmica corroborados mediante simulaciones. “Cabe destacar que el diseño contempló medidas para que en su futura etapa de construcción, sea un edificio prefabricado e industrializado en el continente, lo que reducirá su huella de carbono y emisión de residuos”, sostiene Walter Kaempfe.

“Desde la administración CES nos alegramos enormemente de estos hitos, por una parte llegar el proyecto inscrito N°500 es fruto del trabajo por más de 8 años en la operación y promoción de CES, y algo que consideramos más relevante, en generar confianza en los procesos de certificación y que éstos lleguen a todas las regiones de Chile, en este caso incluso la Antártica”, dice Hernán Madrid, jefe de CES.

Por otra parte, “que sea el primer piloto para la futura versión CES Aeropuertos nos llena de satisfacción, ya que el trabajo con la Dirección de Aeropuertos MOP ya ha sido muy intenso y gratificante”, añade, complementando que “esperamos seguir cumpliendo hitos para CES este 2024”.

CES Aeropuertos: avances en agua, acústica y energía

Hernán Madrid, resumió los principales avances que ha tenido la versión CES Aeropuertos, que permitirá contar terminales aéreas sustentables en distintas zonas del territorio nacional.

La Certificación de Edificio Sustentable (CES) versión para aeropuertos y aeródromos avanza a paso firme en tres importantes frentes: eficiencia en el uso de aguas, acústica y eficiencia en el uso de energía. Hernán Madrid, jefe de CES, explicó los principales avances realizados recientemente en cada uno de estos ámbitos.

Sobre el uso eficiente de agua, existen tres aristas principales: actualización de artefactos sanitarios y procesos —incluyendo el paisajismo—, reutilización de aguas y captación y reutilización de aguas lluvias, dependiendo del emplazamiento y condiciones climáticas de cada recinto.

“Algo nuevo que se levantó es que existen procesos distintos en un aeropuerto o en  otro, que tienen que ver por ejemplo con el lavado de la pista de aterrizaje y el lavado, en algunos casos, de las aeronaves”, indica Madrid, agregando que se está estudiando el uso de aguas recicladas y reutilización de aguas grises para la realización de estas labores, al igual que para la descarga de sanitarios. Asimismo, también se ha avanzado en el estudio del uso del agua recolectada de las lluvias en aquellas zonas donde el clima lo propicia, para minimizar el uso de agua potable en las tareas ya descritas.

El segundo tema, centrado en acústica, contempla la medición de los distintos niveles de ruido que se registran en las tres escalas de recintos aeroportuarios visitadas: aeropuerto, aeródromo y pequeño aeródromo. A su vez, se registraron mediciones de niveles de ruido de diferentes aeronaves: comerciales, privadas, helicópteros, e incluso, aviones militares.

Hernán Madrid explicó que esto ha permitido caracterizar y tener muy definidas las condiciones para la reducción de ruidos de tránsito terrestre y aéreo (aeronaves), “y en este caso, tenemos en el terminal de pasajeros, lado tierra y lado aire, vehículos y aviones, por lo que se ha hecho una caracterización y una propuesta de reducción de ruido aéreo distinta”, señala. Considerando la diferencia de las fuentes, “también se evaluó lo que llamamos un ‘criterio de simultaneidad’, porque en un aeropuerto va a haber más de un avión al mismo tiempo, entonces hay una simultaneidad de ruido que también afecta”, puntualiza Madrid. 

El tercer foco, correspondiente al estudio de energía, ha trabajado en las condiciones previas para las evaluaciones, a fin de que permitan caracterizar el movimiento de los distintos terminales aéreos contemplando agenda de uso, cantidad de ocupación, niveles de iluminación, sistemas de ventilación, entre otros factores que influyen en la performance de cada recinto. 

Es importante mencionar que la carga de ocupación de aeropuertos y aeródromos está diseñada para ir creciendo en el tiempo, a diferencia de lo que ocurre con un edificio de uso público común, que atiende una cantidad estándar de público (como sucede en un hospital, centro de estudios, entre otros). Al tener que pensar en un número creciente de pasajeros, se debe proyectar la cantidad máxima según lo que dure el periodo de operación o concesión. Para esto, existe un criterio de diseño llamado “la hora 40” o “H 40”, que ordena, de mayor a menor, las horas con su respectiva afluencia de usuarios, hasta llegar a la hora 40, que alcanzaría el peak. “Ha sido una discusión importante, pero ya estamos de acuerdo y ahora se está trabajando en las simulaciones energéticas específicas para poder definir los rangos de mejora en cada uno de los tipos de zonas climáticas y tipo de escala de aeropuerto”, concluye Madrid.

Finalmente, el ingeniero detalla que los pilotos están avanzando sobre todo en tres terminales: el aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin de la Antártica; el aeródromo de Puerto Natales, Teniente Julio Gallardo y el aeródromo La Florida, de La Serena, aún en etapa de licitación.

Asimismo, cuenta que para el desarrollo de esta versión han sostenido reuniones con entidades internacionales, como el Consejo Internacional de Aeropuertos (en inglés, Airports Council International, ACI) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), y en enero realizaron una visita al Aeropuerto Arturo Merino Benítez, junto con profesionales de la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP).