Desde el 1 de julio, los proyectos que ingresen a CES deberán usar la versión 1.2

La actualización de CES Edificios de Uso Público será obligatoria para todos los nuevos registros desde julio de 2026. La versión 1.2 incorpora ajustes en estándares térmicos, energía, envolvente, infiltración de aire, condensación y huella de carbono incorporada, en línea con la actualización de la Reglamentación Térmica de la OGUC.

A partir del 1 de julio de 2026, todos los edificios que ingresen a Certificación Edificio Sustentable deberán registrarse utilizando la versión CES Edificios de Uso Público v1.2, cerrando así el periodo de transición en que los proyectos podían optar entre las versiones 1.1 y 1.2.

La actualización fue publicada en enero de 2026 y estuvo disponible de manera paralela a la versión 1.1 hasta junio. Así, de acuerdo con CES, “desde julio de 2026 todos los registros deberán efectuarse en la versión 1.2”.

Este cambio responde a la necesidad de armonizar la herramienta con la actualización de la Reglamentación Térmica de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, OGUC, que incorpora requisitos específicos para edificios de uso salud y educación. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, “el objetivo es doble: por una parte, la incorporación y alineación de los requerimientos con la última actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la OGUC, y por otra, actualizar y añadir más precisiones a las simulaciones de comportamiento energético”.

Principales cambios de CES 1.2

La versión 1.2 incorpora modificaciones en ámbitos clave de desempeño ambiental y energético. Entre ellas, se considera el cambio hacia la zonificación térmica, la actualización de requerimientos mínimos de envolvente térmica, la evaluación de condensación, nuevos criterios de infiltración de aire y la mantención de los requerimientos de ventilación interior ya abordados en la versión anterior.

Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de ensayos de hermeticidad en terreno para ciertos recintos, en línea con la nueva Reglamentación Térmica. En una columna previa, Hernán Madrid explicó que este es “el cambio más significativo”, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio para salud y educación la ejecución de ensayos con blower door.

La actualización también incorpora un avance en materia de descarbonización, al sumar de manera voluntaria la medición de huella de carbono incorporada, asociada a materiales y procesos constructivos. Según CES, este requerimiento se desarrolló a partir de los estudios para CES Aeropuertos y se integrará en CES Edificios de Uso Público v1.2.

Proyectos inscritos antes del cambio

Antes de la entrada en obligatoriedad de la versión 1.2, se inscribieron proyectos como el Edificio Postgrado Universidad Católica del Maule y el Edificio CS Políticas UDEC, los que ingresaron durante el periodo previo al cambio definitivo de versión.

“En la práctica, como empresa B-green, uno de nuestros objetivos es estar actualizados en lo que respecta a la certificación CES, que en este caso, es la versión 1.2, por lo cual propusimos y evaluamos el proyecto, lo cual fue favorable, entonces  inscribimos el proyecto para perseguir los requerimientos de esta versión”, comenta el asesor CES del Edificio Postgrado UCM, Cristián Gutiérrez

Gutiérrez aclara que si bien “hay nuevos desafíos con los cuales uno se va encontrando”, por ser una versión nueva, esto “permite, a su vez, mejorar la sustentabilidad ambiental del edificio con los niveles adecuados de calidad ambiental interior y el uso eficiente de recursos”. 

Con esta actualización, CES busca no solo adecuarse a las nuevas exigencias normativas, sino también entregar mayor precisión técnica a la evaluación del desempeño energético de los edificios. Como señala Madrid, los cambios fueron desarrollados y discutidos en los Comités Técnicos convocados por CES, manteniendo “el espíritu de la certificación CES”.

Energía y desempeño: los principales cambios que trae la versión CES 1.2

La versión 1.2 de CES Edificios de Uso Público incorpora ajustes en zonificación térmica, envolvente, demanda energética e infiltración de aire. Según Hernán Madrid, jefe de CES, los cambios buscan responder a la actualización de la OGUC y entregar mayor precisión a las simulaciones de comportamiento energético.

La Certificación Edificio Sustentable publicó en enero de 2026 la actualización de CES Edificios de Uso Público a la versión 1.2, la que estará disponible para ser utilizada en proyectos de manera paralela a la versión 1.1 hasta junio de este año. La modificación introdujo cambios relevantes en la categoría Energía, en un contexto marcado por la actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones, OGUC.

“El objetivo es doble: por una parte, la incorporación y alineación de los requerimientos con la última actualización de la Reglamentación Térmica contenida en la OGUC, y por otra, actualizar y añadir más precisiones a las simulaciones de comportamiento energético”, explica Hernán Madrid, jefe de CES.

De acuerdo con los registros de CES, más del 50% de los proyectos en los que la certificación ya se ha convertido en un estándar incorporaran nuevos requisitos regulatorios. Entre ellos se cuentan jardines infantiles, escuelas, colegios, liceos y edificios de educación superior, en el caso del uso educación; y centros médicos, CESFAM, hospitales y clínicas, para uso salud.

La actualización considera tres ámbitos principales. El primero es la adopción de la zonificación térmica de la NCh1079, utilizada para establecer requerimientos según la ubicación del proyecto. Sobre este punto, Madrid precisa que “en general hay una correlación bastante razonable entre las zonas térmicas y climáticas, con excepción de algunas zonas pobladas, relevantes pero acotadas, como por ejemplo La Serena-Coquimbo, a las que el estándar se elevará un poco más”.

El segundo ámbito corresponde al ajuste de los requerimientos mínimos de envolvente térmica para el caso de referencia de confort térmico pasivo, demanda de energía y consumo de energía. En esta materia, CES ya había introducido modificaciones en la actualización de la versión Edificios de Uso Público v1.1 de 2023. “Los requerimientos se encontraban en el mismo orden de magnitud, por lo que los cambios son de bajo impacto”, señala Madrid.

Uno de los cambios conceptuales más relevantes se incorpora en el requerimiento obligatorio de demanda de energía, que pasa de un enfoque prescriptivo a uno prestacional. En la práctica, esto implica evaluar el desempeño del proyecto frente a un caso de referencia, sin imponer obligatoriamente un nivel de aislación térmica a la solución constructiva especificada.

“Existe evidencia importante levantada por los profesionales que trabajan habitualmente con CES, de que los proyectos ubicados especialmente en las ciudades del valle central, que presentan requerimientos de calefacción y enfriamiento comparables en cantidad de energía, el diseño pasivo óptimo no necesariamente corresponde al que se aísle más, sino al que logre balancear ambas demandas”, sostiene Madrid.

Por ello, el requerimiento obligatorio se fijó en demostrar una reducción del 2% respecto del caso de referencia, sin condicionarlo a una característica prescriptiva de la envolvente.

El tercer punto corresponde a la infiltración de aire. Hasta ahora, CES ha abordado este aspecto como un requerimiento voluntario mediante el ensayo de infiltración de aire, conocido como blower door test. Sin embargo, con la actualización del artículo 4.1.10 de la OGUC,  la prueba pasa a ser una exigencia reglamentaria.

“Con la actualización del 4.1.10 de la OGUC el escenario cambia, ya que se vuelve una exigencia reglamentaria realizar la prueba y, por lo tanto, debería pasar a ser un requerimiento obligatorio en CES. Sin embargo, hemos estructurado el requerimiento de forma que exista un periodo de transición para hacerlo compatible con la aplicabilidad de la exigencia por parte del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu)”, afirma Madrid.

Las actualizaciones fueron desarrolladas y discutidas en los Comités Técnicos específicos convocados el año pasado por CES. Al respecto, Madrid destaca la contribución de sus integrantes “en tiempo y estrategias para abordar los requerimientos, manteniendo el espíritu de la certificación CES”.