Waldo Bustamante: Desafíos de la construcción sustentable para las nuevas generaciones

El ganador del Premio Profesional Destacado CES 2025 advierte que la brecha entre la evidencia científica y el diálogo entre actores del sector es hoy el mayor obstáculo para avanzar hacia ciudades más resilientes.

Para Waldo Bustamante, ingeniero civil mecánico y director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), el Premio Profesional Destacado CES 2025 fue una sorpresa absoluta. Al reflexionar sobre su labor, enfatiza que su motivación siempre ha sido aportar desde la academia a la creación de políticas públicas que mejoren el bienestar de las personas y generen ciudades resilientes ante el cambio climático.

“Nunca imaginé que recibiría este premio. De hecho, uno dedica sus esfuerzos a contribuir al desarrollo de políticas públicas en beneficio de las personas, sin esperar reconocimientos de este tipo”, explica el profesional y agrega que desde su quehacer en la academia, como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile, “cuando uno realiza su trabajo, lo hace poniendo todas sus capacidades para lograr los mejores resultados”.

El desafío de la colaboración multiactor

Bustamante sostiene que el desarrollo sustentable en Chile depende de cómo se articulan la industria, el Estado, la academia y los colegios profesionales. Sin embargo, identifica que la principal barrera para una colaboración más fluida es la dificultad para integrar la base científica en la toma de decisiones.

Según el académico, “en este proceso, el mayor obstáculo es el no poder transmitir y convencer a las contrapartes en cuestiones básicas que la evidencia científica nos aporta”, y, a su juicio, esta brecha informativa “dificulta el diálogo y retrasa innecesariamente la convergencia en acuerdos para avanzar”.

Evolución de los estándares térmicos en Chile

Con una trayectoria que se remonta a las primeras discusiones de reglamentación térmica en 1991, Waldo Bustamante ha sido testigo y protagonista de la evolución normativa del país. El experto destaca hitos clave en este camino:

  • Año 2000: Incorporación de exigencias para cielos de viviendas.
  • Año 2007: Establecimiento de estándares para muros, ventanas y pisos ventilados.
  • Noviembre 2025: Incremento de requisitos en la envolvente, incluyendo pisos sobre terreno y criterios de hermeticidad al aire.

Bustamante subraya que, por primera vez, se suman de forma relevante las edificaciones de salud y educación a estas exigencias, lo que representa un avance significativo para edificios de alta ocupación. No obstante, advierte que aún falta transitar hacia un “modelo prestacional” que evalúe el desempeño global del edificio y no solo sus componentes aislados.

El horizonte de la energía neta cero

Respecto a la posibilidad de alcanzar viviendas de energía neta cero en el territorio nacional, el director de Cedeus es categórico: es técnicamente viable desde el norte grande hasta Punta Arenas. Para lograrlo, propone una combinación de tres pilares:

  1. Uso de envolventes térmicas de alto estándar.
  2. Aplicación de criterios arquitectónicos de diseño pasivo.
  3. Integración de sistemas de generación fotovoltaica y solar térmica.

Aunque reconoce que el costo de ciertas tecnologías —como vidriados avanzados— es hoy una brecha, espera que estos valores disminuyan con el tiempo, tal como ocurrió con el doble vidriado hermético (DVH).

Hacia una visión sistémica: Edificio, barrio y ciudad

De cara al futuro, Bustamante insta a la Certificación Edificio Sustentable (CES) a seguir privilegiando el diseño arquitectónico pasivo como base fundamental antes de recurrir a sistemas activos. Asimismo, ve en CES un actor clave para la creación de un futuro código de edificación sustentable en Chile.

Finalmente, el destacado profesional hace un llamado a las nuevas generaciones a no mirar el edificio como una pieza aislada: “Edificación, barrio y ciudad conforman un solo sistema inseparable”, explica. En su visión, los nuevos profesionales deben formarse con una mirada interdisciplinaria para construir entornos que garanticen confort térmico, eficiencia energética e inclusión social.

“Solo así será posible formar profesionales capaces de comprender la complejidad urbana y de aportar a la construcción de ciudades más justas, sostenibles y humanas”, remata.

Fernanda Soto: La mirada tras los 71 proyectos que lideran la sustentabilidad en Chile

Reconocida como la asesora con mayor número de proyectos en los diez años de CES, la profesional destaca cómo el estándar nacional ha transformado escuelas y jardines infantiles en espacios de alta productividad y salud.

Con 71 proyectos asesorados a su haber, Fernanda Soto se ha consolidado como una figura fundamental en el ecosistema de la construcción sustentable en Chile. Especialista en edificios de uso público, particularmente en el ámbito educativo y de salud en la zona sur del país, Soto fue reconocida recientemente por liderar la mayor cantidad de procesos en la primera década de la Certificación Edificio Sustentable (CES).

Para la profesional, el éxito de sus proyectos —muchos de los cuales han alcanzado niveles de “Sobresaliente”— no es una meta individual, sino el resultado de una sincronía técnica. “Para mí, los premios significan directamente trabajo en equipo, y eso se logra con mucha coordinación y esfuerzo de todos”, afirma, subrayando que la certificación es, ante todo, una forma de visibilizar cómo el diseño consciente impacta directamente en la vida de las personas.

Más allá de los números: El confort como motor

Uno de los puntos en los que Soto hace mayor hincapié es en la necesidad de desmitificar el concepto de eficiencia energética. Según la asesora, comúnmente se piensa que la sustentabilidad solo aborda temas de energía o temperatura, pero la realidad de la certificación es mucho más profunda.

  • Bienestar invisible: La profesional destaca que la CES introduce variables de confort no asociadas al consumo energético, como la iluminación natural, el acceso visual al exterior y el acondicionamiento acústico.
  • Productividad y salud: Estos parámetros, asegura, mejoran sustancialmente los lugares de trabajo, lo que se traduce directamente en una mayor productividad y rendimiento laboral.

El desafío de las escuelas públicas y jardines infantiles

Gran parte de la labor de Soto se ha centrado en establecimientos educativos que operan con recursos limitados. En este contexto, la estrategia de diseño debe ser tan inteligente como sencilla para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.

“Es importante incluir en el diseño variables que permitan mayor confort sin depender de sistemas activos”, explica Soto. Su enfoque busca asegurar factores permanentes, como una iluminación natural óptima, que no solo mejora el desarrollo educativo de los niños, sino que permite que las aulas se utilicen en su totalidad al eliminar el deslumbramiento y aumentar la uniformidad del espacio. Además, este diseño pasivo reduce la necesidad de iluminación artificial durante el día, optimizando los escasos recursos de operación de los edificios públicos.

Un mensaje a las nuevas generaciones

Como referente del sector, Fernanda Soto hace un llamado a los nuevos arquitectos y constructores a asumir la responsabilidad ética que conlleva el diseño. “Cada decisión de diseño genera un impacto, y es responsabilidad de quien diseña comprender si es positivo o no”.

Para la asesora, el futuro de la profesión radica en la capacidad de integrar desde el origen variables térmicas y de calidad ambiental. Su recomendación para quienes se integran al sector es clara:

  • Enfoque global: Los proyectos no deben ser solo estéticos o funcionales, sino lugares donde el usuario se sienta confortable.
  • Coherencia en el diseño: Lograr que las metas de sustentabilidad convivan con el concepto inicial del proyecto es la vía para validar las decisiones arquitectónicas y generar espacios que realmente contribuyan al bienestar social.

“No se requiere ser experto en este tema para entender cuándo y por qué nos sentimos bien en los lugares”, concluye Soto, invitando a los futuros profesionales a participar activamente en este cambio cultural que ya cumple diez años transformando el estándar de la edificación en Chile.

Resultados que consolidan: 10 años transformando la edificación sustentable

Con más de 650 proyectos en su historial y ahorros equivalentes al consumo de 25.000 viviendas, CES reconoció a sus actores clave y presentó una nueva versión, diseñada para mejorar el confort y la eficiencia en proyectos habitacionales.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) cerró oficialmente las celebraciones de su primera década de existencia en una ceremonia que no solo sirvió para repasar los logros alcanzados desde su génesis en 2012, sino también para delinear la hoja de ruta de los próximos años. Durante el encuentro, se destacó el éxito de un modelo que ha logrado certificar o iniciar procesos en 652 proyectos, abarcando desde pequeños jardines infantiles hasta grandes hospitales y aeropuertos.

Ricardo Fernández, presidente de CES, reflexionó sobre este periodo señalando que “la sustentabilidad no es solamente técnica o ambiental, es un proceso cultural”. Según Fernández, el sistema ha logrado instalar una nueva forma de entender el desarrollo en Chile, donde “lo sustentable ya no es la excepción, sino la expectativa de todos nosotros”.

Un balance de ahorro y compromiso social

El jefe de CES, Hernán Madrid, presentó las cifras actualizadas a 2025, que demuestran el impacto medible de los edificios certificados en el entorno y la economía nacional:

  • Ahorro energético: Los proyectos certificados han ahorrado más de 75 millones de kWh al año, lo que equivale al consumo anual de 25.000 viviendas.
  • Impacto presupuestario: Esta eficiencia representa una reducción de costos de aproximadamente 2.200 millones de pesos anuales en energía.
  • Reducción de emisiones: Se ha evitado la emisión de 38.000 toneladas de CO2 equivalente por año, valoradas socialmente en 2,7 millones de dólares.

Reconocimiento a los pilares de la certificación

La ceremonia incluyó un espacio para distinguir a los profesionales y empresas que han liderado la implementación del estándar durante estos diez años:

  • Fernanda Soto (Asesora con más proyectos): Fue reconocida por su labor en 71 proyectos, principalmente en la zona sur. Al recibir el premio, Soto destacó que “hoy en día, independiente de que un proyecto sea CES o no sea CES, el CES es un referente, porque se nombra en todo estudio de eficiencia energética”.
  • Arquitectos Crisosto Smith Ltda.: Con 39 proyectos integrados al sistema, Andrés Crisosto valoró la madurez del modelo: “Es una labor que hemos ido incorporando después de 10 años como algo muy natural y muy fluido, aunque al principio nos costó”.
  • 88 Limitada (Entidad evaluadora): Esta oficina ha realizado 251 evaluaciones. Su representante, Mauricio Ramírez, enfatizó la conexión territorial de la herramienta, que “nos ha permitido conocer todo nuestro país… desde el pleno desierto de Atacama viendo edificios hasta la Tierra del Fuego”.

El salto al sector habitacional: CES Inmobiliario

Como principal hito futuro, se anunció oficialmente CES Inmobiliario, una versión del sistema adaptada a la realidad nacional para proyectos residenciales y mixtos privados. Esta herramienta busca responder a la necesidad de llevar el confort y la eficiencia energética directamente a los hogares de las personas.

  • Calibración y pilotos: El estándar se está ajustando mediante la evaluación de tres proyectos concretos ubicados en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas.
  • Disponibilidad: Se espera que la versión final del servicio esté operativa en marzo, posicionándose como una alternativa técnica robusta frente a sellos extranjeros.
  • Financiamiento verde: CES está trabajando con BancoEstado para que estos estándares sirvan como base para calibrar créditos de construcción con mejores tasas para proyectos sustentables.

Sobre este lanzamiento, Ricardo Fernández concluyó que “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional”. El anhelo final de la institución es convertir este modelo chileno en un producto de exportación que permita a profesionales nacionales prestar servicios en países como Perú y Argentina.

Certificación de vanguardia en la Antártica, edificios patrimoniales y escuelas

En su décimo aniversario, CES se consolida como el estándar que lleva la sustentabilidad a los límites. Desde el primer proyecto en la Antártica (Rodolfo Marsh Martin) hasta la reutilización patrimonial del Archivo de Valparaíso y la masiva rehabilitación con geotermia en infraestructura educativa, estos proyectos son la prueba del salto cualitativo de la construcción chilena.

Durante la última década, la Certificación Edificio Sustentable (CES) ha dejado una profunda huella al evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile. Lo que comenzó como un proceso de certificación fue evolucionando e incorporando elementos claves como la innovación, haciendo de cada proyecto certificado un nuevo referente para lograr construcciones más amigables tanto con el medio ambiente como con los usuarios.

A continuación, presentamos una selección de proyectos que representan hitos en la adopción de criterios de sustentabilidad en Chile, abarcando desde infraestructura crítica en zonas extremas, pasando por la rehabilitación patrimonial y desembocando en la modernización de la infraestructura pública existente.

Innovación metodológica y geográfica: Foco en aeropuertos y zonas extremas

El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Aeropuertos (DAP), ha marcado la pauta en la innovación metodológica de CES, impulsando la creación de la nueva versión CES Aeropuertos, que añade categorías esenciales de vanguardia como emisiones y economía circular. Los siguientes proyectos son punta de lanza de esta transformación:

ProyectoAntecedentes destacados en innovación
Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh MartinEste proyecto no solo es el primer piloto para evaluar la versión CES Aeropuertos y el primer proyecto en la Antártica en iniciar el proceso de certificación, sino que su diseño sustentable opera bajo el objetivo de alcanzar un desempeño Net Zero Energy. Destacan la envolvente térmica optimizada para condiciones extremas y la integración de aerogeneradores para la generación de energía eólica, lo que permite una reducción del 100% en el consumo de energía eléctrica.
Terminal de Pasajeros Aeródromo Teniente Julio GallardoEsta obra fue diseñada con un enfoque Net Zero y altos estándares de sostenibilidad desde la prefactibilidad. Sus innovaciones incluyen estrategias bioclimáticas (diseño pasivo), generación de energías renovables, una envolvente térmica de alto rendimiento y equipos de climatización con recuperación de calor. Además, utiliza artefactos sanitarios de bajo consumo hídrico y paisajismo con especies autóctonas.
Teleférico de Iquique Su relevancia radica en llevar la sustentabilidad a la tipología de transporte masivo con tecnología limpia. El proyecto se enfoca en la reducción de emisiones y beneficios ambientales, el fomento de la intermodalidad y la accesibilidad universal (incluyendo bicicletas y sillas de ruedas), y la regeneración del espacio público en torno a las estaciones. Se incorporó la certificación sustentable (CES) en su desarrollo con el potencial de avanzar hacia la certificación de infraestructura.
PDI Puerto VarasEl cuartel cuenta con Certificación CES definitiva desde 2023. Sus estrategias se centraron en el confort interior (control de temperatura y calidad del aire), iluminación natural y vista al exterior. Además de la eficiencia en el uso de agua, se destacó el logro de un impacto positivo en la comunidad, un valor intangible impulsado por la innovación pública.
La propuesta de la Reposición del Cuartel, consideró la conservación del edificio histórico principal (casa Heim-Minte) y un nuevo edificio a través de un volumen conector, respetando el entorno en cuanto a la materialidad y escala del edificio.
Se logró recuperar en el interior el piso de madera, escaleras, puerta de acceso principal, pilares y tejuelas como revestimiento exterior, combinándolo con materiales nuevos, porque debieron necesariamente reemplazar los materiales que estaban en mal estado por el paso del tiempo. Asimismo, rescataron dos árboles centenarios: un alerce y una conífera, plantados desde la construcción original de la casa Heim -Minte (1800´s). 
Pilotos de Edificios Existentes (Escuelas Ministerio de Energía)El mayor desafío fue intervenir la infraestructura sin interrumpir la vida escolar. Las innovaciones integrales incluyen la mejora de la envolvente térmica con aislamiento de alto desempeño, control solar y ventilación pasiva optimizada. 
La innovación más significativa es la implementación de un sistema de calefacción geotérmico, que aprovecha la energía constante del subsuelo para climatizar con consumo energético muy reducido y operación estable. CES valida el impacto cuantificando la reducción real en demanda de calefacción 5 y verificando la calidad ambiental interior (confort térmico, niveles de CO2 y ventilación).

Innovación y regeneración: Foco en patrimonio y economía circular

Estos casos resaltan la rehabilitación del parque construido bajo criterios de sustentabilidad y economía circular, demostrando que la edificación existente puede y debe ser eficiente:

ProyectoAntecedentes destacados en innovación
Archivo Patrimonial Valparaíso (Ex Palacio Subercaseaux)Destacado por su modelo de “Rescate patrimonial con mirada de futuro”. La certificación CES es clave para lograr bajas demandas energéticas y bajos consumos hídricos. Demostró la capacidad de proveer condiciones de control de viabilidad muy ajustadas (temperatura y humedad) para la conservación de archivos, un desafío técnico en envolventes patrimoniales.
CECREA Castro (Ballena)Un caso ejemplar de reutilización adaptativa y reactivación urbana. Sus características innovadoras incluyen instalaciones sanitarias de bajo consumo y paisajismo eficiente con bajo requerimiento de riego para ahorro hídrico. Además, logró un ahorro importante en consumo de energía para climatización e iluminación artificial, potenciando su ya reconocido excelente rendimiento térmico.
Aduanas TalcahuanoProyecto de renovación de infraestructura pública que logró reciclar dos edificios existentes (un edificio de oficina y un gran galpón). Sus estrategias de diseño pasivo se basaron en el aprovechamiento máximo de la iluminación natural (con patios interiores) y un sistema de celosías para control solar en la fachada norte. Esto resultó en una reducción superior al 41% en el consumo de energía y una disminución del uso de agua potable superior al 70%. Fue ganador del segundo lugar de la categoría Edificio Certificado en el Premio CES 2024.
Museo Regional de ÑubleRehabilitación de galpones patrimoniales con el desafío de lograr una envolvente térmica eficiente sin comprometer su valor histórico. Las soluciones innovadoras incluyeron la aislación interior de muros y en la cubierta para lograr muy baja transmitancia térmica. Un galpón fue transformado en un invernadero bioclimático con sombreamiento y ventilación natural. El nuevo radier permitió ocultar la distribución de las instalaciones de climatización y ventilación mecánica, asegurando calidad de aire interior para la conservación de colecciones y el confort del visitante
Archivo Patrimonial Valparaíso.
Museo Regional de Ñuble.

Lecciones del Instituto Bicentenario José Miguel Carrera para Bravo Izquierdo

El proyecto de San Antonio, construido por Bravo Izquierdo y certificado en 2021, pone en relieve la complejidad de asegurar la cadena de suministro y la importancia de documentar elementos que quedarán ocultos, ofreciendo valiosas lecciones para futuros proyectos de edificación sustentable en el sector público.

El Instituto Bicentenario José Miguel Carrera de San Antonio, un proyecto de la Constructora Bravo Izquierdo, se ha convertido en un valioso caso de estudio sobre la rigurosidad en la implementación de la Certificación Edificio Sustentable (CES). Para compartir las lecciones aprendidas y los desafíos enfrentados, conversamos con Raimundo Bravo, coordinador de Gestión y Sostenibilidad de la constructora.

En esta entrevista, Bravo detalla cómo el proyecto abordó la complejidad de la certificación. Si bien CES es una herramienta nacional de verificación que permite a los mandantes declarar los atributos de sus edificios, su implementación en obra exige un compromiso total con la gestión documental y la coordinación especializada. El cumplimiento de sus requerimientos, desagregados en variables obligatorias y voluntarias, ha demostrado ser un proceso intensivo que garantiza edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental para los usuarios.

Diseño y construcción bajo el estándar CES

Para asegurar el cumplimiento de los requerimientos de la certificación, la constructora implementó una estrategia colaborativa y un control riguroso de la documentación.

“En cuanto al diseño, se contrató a una asesora especializada en CES, quien trabajó de manera colaborativa con nuestra área de Desarrollo de Proyectos”, comenta Raimundo Bravo.

En la etapa de diseño, fue crucial recopilar las fichas técnicas de todos los elementos a evaluar, como artefactos, luminarias, griferías, aislaciones y cristales.

Una vez iniciada la construcción, la coordinación se volvió el pilar central, ya que la CES evalúa diversos parámetros, incluyendo la calidad del ambiente interior (confort térmico, acústico, calidad del aire, iluminación), el uso eficiente de la energía y el agua, y la gestión de residuos.

  • Asesoría y coordinación: Contar con una empresa especialista en el tema y realizar reuniones periódicas en obra fue clave.
  • Interlocutor único: Fue fundamental definir un único interlocutor válido para la empresa asesora, lo que simplificó la coordinación.
  • Plan de trabajo y evidencia: Se estableció un plan de trabajo claro desde el inicio, dada la necesidad de informes detallados y evidencia respaldada en los muchos aspectos que cubre la certificación.
  • Gestión documental: Se creó una carpeta virtual para cargar toda la información, la cual era revisada mensualmente por la empresa asesora. Esto evitó la falta de documentación al momento de la certificación.

“Se debía ser riguroso en la recopilación de documentos como fichas técnicas, facturas, órdenes de compra, guías de despacho de proveedores y respaldo de volúmenes y composición de materiales (por ejemplo, acero)”, destaca Bravo.

Además del respaldo documental, la evidencia fotográfica de cada proceso involucrado fue indispensable para la certificación.

El desafío en la gestión de materiales y residuos

CES fomenta la construcción de edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental. En este sentido, la gestión de la cadena de suministro y los residuos en obra son partes integrales del proceso.

Uno de los mayores obstáculos para la constructora fue el contexto de la pandemia, que generó la discontinuidad de materiales y retrasos en las entregas. “Conseguir los materiales adecuados y obtener su aprobación tanto por parte de los especialistas como del Ministerio de Obras Públicas fue un proceso complicado”, recuerda Bravo.

Otro desafío importante fue la documentación fotográfica de elementos no visibles una vez terminada la obra, como sellos y aislaciones. Estos detalles constructivos, aunque parezcan menores, pueden ser determinantes para el cumplimiento de los requisitos de certificación, especialmente cuando hay incongruencias entre lo proyectado y lo requerido por CES.

Una gestión compleja

La implementación del programa resultó compleja debido a la gran cantidad de partidas y elementos que exigían documentación de respaldo, informes y una gestión continua. No obstante, se ejecutaron planes esenciales para el cumplimiento del estándar:

  • Plan de medidas de control y mitigación: Su cumplimiento en terreno fue esencial para reducir el impacto en el entorno, controlar las emisiones de polvo y asegurar la limpieza del sitio.
  • Documentación de medidas: Estas acciones se documentaron a través de listas de chequeo y evidencia fotográfica en informes mensuales.
  • Plan de manejo de residuos: Se contrató una empresa de reciclaje y se verificó que los escombros se entregaran en los contenedores adecuados.
  • Control de cambios: Cualquier modificación a un elemento ya especificado y aprobado debía contar con la luz verde del especialista (eléctrico, climatización, etc.), y la documentación de cambio se respaldaba con correos, minutas de reunión o fichas de cambios.

“Considero que es muy difícil lograr la certificación sin la ayuda de una empresa especializada que monitoree el proceso continuamente, garantizando que todo se cumpla de acuerdo con los requisitos establecidos”, asevera Bravo.

Lecciones aprendidas y sugerencias para el proceso CES

La Certificación Edificio Sustentable contempla la verificación en terreno y acompañamiento durante la operación para asegurar que el edificio alcance los niveles de calidad ambiental y eficiencia esperados.

Tras la experiencia en la aplicación de CES, la evaluación de Bravo Izquierdo señala que el tiempo es uno de los principales desafíos. “Una vez establecidos los estándares de diseño, la constructora debió ejecutar lo especificado, lo que significó una importante dedicación de tiempo para la elaboración de informes, la recopilación de documentación y el control de los planes de trabajo”, detalla el profesional.

Además de la gestión del tiempo y la documentación, la colaboración activa de los encargados de las distintas áreas fue fundamental para detectar incongruencias y asegurar la correcta ejecución de cada detalle, ya que pequeños errores podrían afectar el puntaje final de la certificación.

En cuanto a sugerencias para mejorar el proceso, Bravo Izquierdo propone:

  • Mayor claridad en los procesos de consulta y aprobación.
  • Revisión ágil de las incidencias para evitar retrasos innecesarios que impacten en la ejecución de la obra.

En definitiva, la experiencia en el Liceo Bicentenario José Miguel Carrera demuestra que la certificación CES es una herramienta robusta que impulsa a los proyectos a un mayor estándar de sustentabilidad, pero que requiere una planificación, una coordinación y una disciplina documental excepcionales desde el diseño hasta la puesta en marcha.

Premio CES 2025: PUC es reconocida como iniciativa privada y consolida su estrategia sustentable

Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Dirección de Infraestructura de la PUC, detalla cómo la Certificación Edificio Sustentable (CES) se alinea con la meta de carbono neutralidad 2038 de la institución y el impacto directo en el bienestar de toda la comunidad universitaria.

La Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ha marcado un hito en su desarrollo de infraestructura al ser reconocida en los Premios CES 2025. La institución fue galardonada en la categoría Iniciativa Privada y, además, su Edificio Aulas Pataguas obtuvo un destacado segundo lugar en la categoría Edificio Certificado.

Estos reconocimientos, que se otorgan a proyectos con altos estándares de sustentabilidad y eficiencia energética a través del sistema de Certificación Edificio Sustentable (CES), constituyen un espaldarazo a la estrategia de la PUC. Francisco Palacios, jefe de proyectos en la Subdirección de Planificación y Proyectos de la Dirección de Infraestructura de la UC subraya la importancia de este logro. “Sin duda, son reconocimientos relevantes y marcan un hito en el desarrollo de una infraestructura más sustentable en nuestra institución”, destaca.

Según Palacios, estos premios “dan cuenta de una consolidación de los procesos y del mejoramiento continuo de nuestros estándares”. La universidad comenzó a incorporar gradualmente criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en sus proyectos alrededor de 2010. Hoy, cerca del 25% de sus edificaciones han sido construidas o remodeladas bajo estas consideraciones.

La inversión en confort y desempeño

Lograr una distinción como la obtenida por el edificio Aulas Pataguas, que implica un nivel de certificación de “Sobresaliente”, exige una inversión inicial adicional. Sin embargo, para las autoridades universitarias, este costo se justifica más allá del ahorro operacional futuro.

La justificación principal de la certificación CES radica en “contar con mejores espacios para alumnos y comunidad UC en general, para que puedan desarrollar plenamente sus actividades académicas y administrativas”, afirma Palacios.

El costo extra asociado al mejoramiento del estándar y la certificación es visto como una inversión que vale la pena. Esto se debe a que la mejora en las condiciones ambientales interiores —como la temperatura, calidad del aire, iluminación y acústica— tiene un “impacto directo en la concentración, desempeño académico y bienestar general de las personas”. En un espacio de aprendizaje, a diferencia de un edificio corporativo, la mejora en el confort y las condiciones ambientales es el objetivo primordial.

El impacto medido en la comunidad

Una pregunta clave es cómo una institución académica mide el impacto directo de la Certificación CES en el rendimiento y bienestar de sus usuarios. La UC aborda esta medición a través de una encuesta de satisfacción de estudiantes realizada en el marco del proceso de Acreditación Institucional.

Esta encuesta se lleva a cabo sistemáticamente cada año desde 2013 y evalúa diversos aspectos de la vida universitaria, incluyendo:

  • Calidad de la formación y planes de estudio.
  • Nivel de conocimiento de profesores y sus metodologías de enseñanza.
  • Actividades extraprogramáticas.
  • Nivel de satisfacción general con la universidad.
  • Infraestructura, desglosada por tipos de espacio (salas de clase, laboratorios, bibliotecas, instalaciones deportivas, casinos, etc.).

De esta forma, la universidad obtiene feedback directo sobre el confort y la funcionalidad de sus espacios. “El objetivo principal es mejorar el confort de las personas y condiciones ambientales de los espacios, lo cual se ha visto reflejado en la encuesta de satisfacción de estudiantes”, señala Palacios.

Aporte estratégico a la carbono neutralidad 2038

La UC tiene una ambiciosa meta de alcanzar la carbono neutralidad en 2038. La Certificación CES es un aporte estratégico fundamental a este objetivo, ya que la estrategia de carbono neutralidad de la universidad es un eje de desarrollo institucional que aborda integralmente múltiples temas, entre los que se cuentan:

  • Energía,
  • transporte,
  • residuos,
  • construcción,
  • agua,
  • biodiversidad y
  • formación, investigación, cultura y comunicación.

Al contar con edificios certificados CES, la UC está aportando a varios de estos aspectos en forma simultánea, más allá de la eficiencia energética. Palacios destaca que esta estrategia también ha fomentado un entorno de colaboración transversal que integra estos temas en todos los estamentos de la universidad.

A largo plazo, esta colaboración genera un cambio cultural en torno a la eficiencia energética y la sustentabilidad. En el caso específico de la infraestructura, Palacios resalta que adoptar CES “ha logrado consolidar la eficiencia energética y la sustentabilidad como temas relevantes en el desarrollo de proyectos, logrando influir en todos los aspectos y proyectos de especialidades necesarios para concretar nuevas edificaciones”.

Ventajas del estándar nacional CES

La UC optó por priorizar el estándar nacional CES frente a certificaciones internacionales. Esta elección responde a dos ventajas principales que ofrece el sistema chileno:

  • Adaptación local: La Certificación Edificio Sustentable (CES) es un estándar desarrollado en Chile, lo que significa que ya está adaptada a la realidad y normativas locales vigentes. Esto simplifica significativamente la elaboración de estudios, el desarrollo de diseños y la implementación de los proyectos.
  • Enfoque en objetivos clave: La certificación CES se alinea perfectamente con los objetivos iniciales de la UC. “En su momento optamos por avanzar con la certificación CES porque está enfocada principalmente en la eficiencia energética y en lograr mejores estándares de confort térmico y ambiental, que es justamente lo que estábamos buscando”, explica Palacios.

Estos son los requerimientos de la nueva RT que serán obligatorios en CES

Por Hernán Madrid, jefe de CES

A fines de noviembre entra en vigor la actualización de la Reglamentación Térmica, artículo 4.1.10 de la de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, lo que implica importantes cambios en la construcción.

Evidentemente, el foco principal de la actualización es viviendas, no obstante, también se incorporan requisitos para edificios de uso para educación, salud y hoteles. Muchos de los proyectos en los que ya se ha convertido en un estándar incorporar CES, como jardines infantiles, escuelas, colegios, liceos y edificios de educación superior en el caso de uso educación; y centros médicos, CESFAM, hospitales y clínicas, para uso salud, estarán sujetos a estos cambios.

Si consideramos los 151 proyectos registrados en 2024 y lo que va del 2025, el 65% de ellos tendrán estos nuevos requerimientos obligatorios (73 en educación y 25 en salud), lo que es una cifra muy relevante de los edificios que certificamos con CES.

Considerando esto, en colaboración del Comité Técnico Actualización CES, a cuyos integrantes agradecemos enormemente, hemos actualizado nuestro modelo técnico dando origen a la versión CES Edificios Uso Público v1.2. Los cambios más importantes se pueden resumir en los siguientes puntos:

  • Cambio a la zonificación térmica: La estructura de cumplimiento de los requerimientos se cambia a esta zonificación. Para la evaluación de energía y confort térmico se sigue utilizando el clima del lugar.
  • Requerimientos para envolvente térmica mínimos: La versión CES v1.1 ya incorporaba requisitos en el mismo orden de magnitud de lo que establece la actualización de la OGUC a los proyectos, ahora solo se realiza un ajuste fino de los valores.
  • Condensación: Se amplía el requerimiento para salud y educación incluyendo la evaluación de condensación intersticial. CES v1.1 solo incluía evaluación de condensación superficial para salas de clases.
  • Requerimientos de infiltración de aire: Este es el cambio más significativo, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio, para salud y educación, la ejecución de ensayos con blower door, en línea con los requisitos de la nueva RT de la OGUC. Este punto, adicionalmente, abre la necesidad de contar con un registro transitorio para profesionales y/o instituciones que realicen el ensayo, hasta que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo cuente con el registro oficial.

Adicionalmente, con la oportunidad que nos entrega la actualización del modelo técnico, hemos incorporados dos puntos más en sintonía con los avances de la industria:

  • Huella de carbono incorporada: A partir de los estudios para CES Aeropuertos se desarrolló un requerimiento para medición de carbono incorporado (módulos A1 a A3), que se incorporará como voluntario en CES Edificios Uso Público v1.2.
  • Sincronía con la taxonomía desarrollada por el Ministerio de Hacienda: Se adecua el lenguaje y nombre de algunos requerimientos, en línea con el desarrollo de la taxonomía.

Todos estos cambios serán publicados en CES v1.2 durante diciembre, por lo que viene una importante periodo de puesta en común de la actualización de la herramienta. ¡Los invitamos a estar atentos a nuestros canales de difusión!

Constructoras protagonistas de la sustentabilidad

En los 10 años de historia de la Certificación Edificio Sustentable, las constructoras han sido actores esenciales para convertir en realidad los diseños sustentables. Firmas como Salfa, B+V y Hugo Holmgren del Pino destacan entre las más activas, con cinco proyectos certificados cada una.

En la celebración de los 10 años de la Certificación Edificio Sustentable (CES), es importante reconocer a quienes han hecho posible que los diseños sustentables se concreten en obras reales: las constructoras. Su papel no se limita a levantar edificaciones; son responsables de ejecutar fielmente las estrategias definidas en la etapa de diseño, asegurando el cumplimiento de criterios de eficiencia energética y sustentabilidad.

Según el ranking de participación en edificios CES certificados, destacan constructoras como Salfa S.A., B+V Ltda., Hugo Holmgren del Pino, y Compañía de Construcciones Generales Ltda., todas con cinco proyectos cada una. Le siguen empresas como Inmobiliaria e Inversiones Quilodrán Ltda. y Constructora Angel Bartomé Cecchi Ltda., con cuatro proyectos cada una.

Responsabilidad en la ejecución sustentable

Como explica Romy Luckeheide, arquitecta de CES, “la fase construcción dentro del sistema de certificación debe velar por ejecutar en obra todas las estrategias relacionadas con la eficiencia energética y sostenibilidad pensadas en la etapa de diseño. Es un tremendo desafío”.

Uno de los aspectos más críticos es la selección y correcta instalación de materiales como aislantes térmicos y acústicos, ventanas, griferías y sistemas de climatización. Si una constructora propone cambiar una especificación, debe demostrar que dicho cambio no afecta negativamente el desempeño sustentable del edificio. De lo contrario, se deben actualizar los documentos de diseño.

Además, las obras deben contar con un plan de gestión de residuos conforme a la norma NCh3562, llevando un registro mensual detallado, y asegurar medidas de mitigación de polución y ruido según la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.

Más allá de cumplir con las exigencias técnicas, las constructoras comprometidas con CES se preparan desde el inicio del proyecto, integrándose a los equipos de diseño y manteniendo un monitoreo constante durante todo el proceso constructivo.

“La constructora tiene una gran responsabilidad para que los edificios sean efectivamente eficientes y ahorren la energía y agua durante su operación, tal como se pensaron en el proceso de diseño, para esto deben prepararse desde el comienzo asesorándose y realizando seguimiento en todo momento”, asegura la arquitecta.

Este es el top 10 de las constructoras con más proyectos CES entre 2020 y 2025:

Este listado refleja el compromiso de estas empresas con una construcción más eficiente, responsable y alineada con los desafíos del cambio climático. A 10 años del inicio de CES, la participación activa de las constructoras sigue siendo clave para que más edificios públicos en Chile se sumen a la ruta de la sustentabilidad.

ENAMAC 2025: CES impulsa la economía circular en la construcción chilena

CES fue parte del Taller de Economía Circular de ENAMAC 2025, destacando la gestión de residuos como un eje central para alcanzar altos estándares de sostenibilidad, una postura compartida por el MOP como línea estratégica nacional.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) tuvo una participación activa y destacada en el Encuentro Nacional de Medio Ambiente en la Construcción (ENAMAC) 2025. Específicamente, el 2 de octubre, CES fue parte del Taller de Economía Circular, realizado en la Cámara Chilena de la Construcción.

Durante la instancia, Hernán Madrid Campos, jefe de CES, compartió una mirada integral sobre cómo la gestión de residuos y las prácticas circulares se vinculan directamente con los requerimientos de sostenibilidad de la certificación. Madrid enfatizó que el conocimiento adquirido en el taller tiene una relación directa con los criterios de CES.

“Lo que se aprendió en este taller tiene una relación directa con la Certificación CES, especialmente en la categoría de economía circular y gestión de residuos, alineándose con el manual y la metodología impulsados por la Cámara Chilena de la Construcción”, destacó Madrid.

La certificación, que se basa en un conjunto de variables desagregadas en requerimientos obligatorios y voluntarios, busca incentivar el diseño y la construcción de edificaciones más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental.

MOP: CES entre las líneas estratégicas para mitigar el cambio climático

La importancia de CES en la economía circular también fue resaltada durante ENAMAC 2025 por Evelyne Medel, jefa del Departamento de Cambio Climático y Economía Circular del Ministerio de Obras Públicas (MOP).

Al exponer sobre los tres objetivos específicos de la cartera para la economía circular, Medel mencionó:

  • El desarrollo de infraestructura resiliente al cambio climático.
  • La gestión de riesgo climático en obras públicas para contribuir a aumentar la resiliencia de los territorios.
  • En mitigación, el desarrollo de atributos de circularidad.

Dentro del tercer objetivo específico, señaló que una de las líneas estratégicas es “el mundo de las certificaciones de CES, básicamente certificación de edificación sustentable en planificación y gestión integral de las inversiones”.

De acuerdo con la exposición de Medel, este enfoque requiere que, desde etapas muy tempranas, se converse con gobiernos regionales y municipios para entender las necesidades locales y coordinar la implementación del plan. La funcionaria destacó la importancia de la capacitación y articulación con otros ministerios, gobiernos locales, y el desarrollo de infraestructuras género-responsivas e inclusivas con participación pública.

Infraestructura universitaria de la UC: modelos a imitar

Éstos se encuentran enmarcados en el proyecto de construcciones sustentables de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Edificio docente Medicina Veterinaria UC.

En 2022 la Pontificia Universidad Católica de Chile construyó el edificio docente para la carrera de Medicina Veterinaria. Se trata de una construcción de más de 4.800 m2, constituida por un laboratorio de investigación central; uno multidisciplinario; un moderno pabellón de anatomía y otro de patología, oficinas docentes y espacios para los alumnos, ubicados en el Campus San Joaquín de la casa de estudios.

La obra arquitectónica fue realizada por Dieguez Arquitectos y es una moderna infraestructura de cuatro niveles. La misma oficina de arquitectura fue la encargada del proyecto para un Edificio de Laboratorios, ubicado en Marcoleta 432. El diseño de su fachada logra -mediante un único elemento controlar el asoleamiento que recibe la fachada orientada hacia el norponiente. 

Edificio de Laboratorios, Marcoleta 432.

Tomás Dalla Porta, director de Infraestructura de la UC, fue el mandante de ambos proyectos, que se encuentran dentro del “Proyecto Construcciones Sustentables en la UC”, perteneciente a la Dirección de Infraestructura de la Vicerrectoría Económica de la casa de estudios. 

El plan de desarrollo correspondiente al período 2020 a 2025, comenta el profesional, tiene como eje de gestión institucional la sustentabilidad económica, mayor eficiencia y sinergias al interior de la universidad y avanzar en la carbono neutralidad, a través de una mayor eficiencia en el uso de los recursos de las instalaciones y nuevos estándares mínimos para la infraestructura que se construya en la universidad y mejoras graduales en las edificaciones ya existentes.

“Entre los avances en sustentabilidad y eficiencia energética implementados, el año 2020 se implementó el piloto de Certificación Edificio Sustentable (CES) en el Complejo Interdisciplinario Michel Durand, Villarrica, y en las aulas Las Pataguas, del Campus San Joaquín”, explica Dalla Porta.

Dado el éxito del piloto, comenta el director, “la UC adoptó la certificación CES como la principal metodología para lograr los objetivos planteados, ya que ésta permite evaluar de forma integral el carácter sustentable de un edificio, considerando entre otras cosas la calidad ambiental interior, uso eficiente de la energía y el agua, y el manejo de residuos de la construcción”.

Edificio cubo

En tanto, también para el Campus San Joaquín se proyectó el edificio Carreras Interdisciplinarias de la Universidad Católica. El edificio es una torre de 9 pisos más una terraza superior, cuya configuración en planta es la de un cuadrado perfecto, cuyos lados son de 25 m de longitud. Por consiguiente, en términos volumétricos, su expresión es la de un cubo y esto obedece, entre otras razones, a la búsqueda de una imagen rotunda y memorable.

Edificio Carreras Interdisciplinarias.

La envergadura del proyecto alcanza los 5.417 m2 de ampliación en torre, más 257 m2 de remodelación del pabellón existente, que data de la década de los ‘60s. Además, se gestiona la Certificación CES, por lo que se consideraron criterios de sustentabilidad en su diseño.

José Jodar, de EBP, fue Asesor CES del proyecto y comenta: “El edificio cuenta con una doble piel de lamas de madera en toda su envolvente térmica para controlar el ingreso de radiación solar. Este sistema de lamas de madera cambia su ángulo en función de la orientación de la fachada, de forma que se minimicen las ganancias de radiación solar en verano y se aprovechen durante el invierno”.

Además, explica que cuenta con una envolvente térmica aislada térmicamente, con reducción de puentes térmicos y con un alto nivel de hermeticidad para tratar de reducir lo máximo posible la demanda térmica del edificio. Esto se combina con sistemas de climatización eficientes y un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor para lograr un bajo consumo en climatización durante la operación del edificio”.

Respecto a la decisión de certificar, señala que “CES nos ayuda a mantener una metodología que se complementa con el proceso de análisis de nuestra asesoría de eficiencia energética, lo cual favorece que el resultado final del proyecto, teniendo en cuenta el diseño integrado, obtenga una mejor coordinación entre especialidades y se asegure el logro de los objetivo perseguidos por el proyecto en cuanto a eficiencia energética y sustentabilidad”.

Sostiene también que la participación de las especialidades del proyecto durante el proceso de diseño y, en especial, del equipo de arquitectura, liderado por el arquitecto Osvaldo Muñoz, fue fundamental para alcanzar un estándar alto de eficiencia energética y un buen resultado de certificación.