CES cierra un 2025 marcado por la descentralización y el liderazgo en salud

Con 69 nuevos proyectos inscritos y una fuerte presencia en 17 regiones del país, el sistema de certificación consolida su impacto en la infraestructura pública nacional.

El cierre del año 2025 entrega cifras muy positivas para la Certificación Edificio Sustentable (CES), reflejando un compromiso creciente de los mandantes públicos y privados con la eficiencia. Durante este periodo, se alcanzó un total de 69 proyectos inscritos, mientras que se registraron 46 edificios certificados y 34 precertificados.

Respecto a estos resultados, la arquitecta y profesional de CES Romy Lückeheide, señala que “este año hemos visto cómo la sustentabilidad se ha vuelto un estándar ineludible en la edificación pública de nuestro país”.

Distribución territorial y mandantes clave

Uno de los hitos más relevantes de 2025 fue la cobertura geográfica. El sistema logró inscribir edificios en 17 regiones, abarcando prácticamente todo el territorio nacional, con la única excepción de la región de Ñuble. Si bien la región Metropolitana lideró en cantidad con 14 proyectos , otras zonas como La Araucanía (11 proyectos), Valparaíso (10 proyectos) y Los Lagos (8 proyectos) mostraron un dinamismo notable.

Este alcance territorial está estrechamente ligado a la gestión de diversos mandantes. La Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) se posicionó como el actor con mayor cantidad de inscripciones, sumando 17 proyectos, muchos de ellos ubicados en la capital. 

Otros colaboradores fundamentales fueron la Dirección Regional de Arquitectura MOP con 16 proyectos y las diversas municipalidades del país con 15 registros.

Educación y salud: Los usos dominantes

Al analizar el destino de los edificios, se observa un fenómeno interesante según la métrica utilizada. Por cantidad de proyectos, el sector Educación lidera con 31 inscripciones. Sin embargo, al medir el impacto por volumen de construcción, Salud toma el protagonismo.

“Es interesante analizar los usos de los proyectos, si bien educación tiene la mayor cantidad de inscripciones, Salud tiene la mayor cantidad de superficie en m2”, explica Lückeheide, reforzando lo que indican las cifras de superficie: el sector salud alcanzó los 204.837 m2 construidos bajo criterios de sustentabilidad, superando ampliamente a los 67.014 m2 del área educativa.

Calidad técnica y nuevos desafíos

En cuanto al rendimiento técnico, el año 2025 destacó por altos estándares en diversos puntos del país. En el proceso de precertificación, sobresalieron proyectos en zonas extremas (Puerto Natales y Juan Fernández). Por su parte, en los proyectos ya certificados, destacaron infraestructuras de seguridad y justicia en localidades como Carahue y Quilicura.

Finalmente, el año también marcó un hito en la certificación de edificios existentes, logrando la certificación de una habilitación de oficinas que alcanzó los 57 puntos, demostrando que la sustentabilidad es aplicable a todo el ciclo de vida de las estructuras.

Hospital de La Serena: Un nuevo referente de salud sustentable se suma a CES

En octubre de 2025, el proyecto del Hospital de La Serena formalizó su inscripción en la Certificación Edificio Sustentable (CES). Diseñado bajo una alianza estratégica que busca la resiliencia climática y el bienestar del paciente, este recinto de alta complejidad apuesta por estándares de eficiencia que lo posicionan a la vanguardia de la infraestructura pública en Chile.

El camino hacia una salud más amigable con el medio ambiente suma un hito relevante en el norte chico. El Hospital de La Serena ha iniciado oficialmente su proceso en CES, un paso que no solo busca validar su desempeño energético, sino también garantizar espacios de sanación de estándar internacional.

Conversamos con Felipe Torreblanca, jefe de Proyecto del Consorcio BBATS+PINEARQ Chile, y con el arquitecto y asesor CES, Fabriciano San Martín, sobre los desafíos y estrategias que definen este emblemático proyecto.

El desafío del clima semiárido

Para Felipe Torreblanca, el diseño enfrenta un reto geográfico claro: “La gestión eficiente de la energía y el confort térmico en un contexto de clima semiárido, con alta radiación solar y marcadas oscilaciones térmicas”. La respuesta del equipo se ha centrado en el control solar pasivo y una envolvente térmica optimizada para reducir las cargas de climatización.

Por su parte, Fabriciano San Martín destaca cómo la arquitectura ha tenido que adaptarse a una topografía particular para maximizar las ganancias solares. “El proyecto cuenta con una envolvente térmica continua con fachada ventilada en muros exteriores y sistema EIFS en patios, asegurando un comportamiento térmico robusto”, explica el arquitecto.

Calidad ambiental: El paciente al centro

En un recinto asistencial, la Calidad del Ambiente Interior (CAI) es crítica. El equipo ha implementado estrategias de iluminación natural optimizada y ventilación con filtración de alta eficiencia.

La meta es clara: alcanzar un nivel destacado, inspirándose en éxitos previos como el Hospital de Curicó. Para Torreblanca, la certificación CES otorga “legitimidad institucional y asegura que las inversiones cumplen estándares nacionales con respaldo técnico verificable”, reduciendo además los costos operacionales a largo plazo.

“Logramos autonomía lumínica en los recintos perimetrales mediante el uso de cristales termopaneles de baja emisividad (Low-E) y elementos de control solar como celosías”, detalla San Martín. Esto no solo mejora la eficiencia, sino que disminuye el deslumbramiento, creando un entorno más hospitalario. Además, el proyecto integra un paisajismo nativo de bajo requerimiento hídrico, conectando visualmente al paciente con la naturaleza local.

Una visión a largo plazo

Fabriciano San Martín concluye que el rol del arquitecto en estos proyectos es el de un “profesional integral capaz de manejar conceptos técnicos de diseño pasivo y activo, logrando un edificio que aprovecha a su favor el entorno geográfico”.

Con su inscripción, el Hospital de La Serena no solo busca ser un centro de salud eficiente, sino un modelo replicable de resiliencia ante el cambio climático para toda la región.

Elementos destacados del proyecto:

  • Mandante: Ministerio de Obras Públicas.
  • Diseño: Alianza BBATS + PINEARQ.
  • Asesoría CES: Fabriciano San Martín (FSM Consultores).
  • Inscripción: Octubre 2025.
  • Estrategias clave: Fachada ventilada, iluminación natural con control de deslumbramiento y paisajismo xerófito.

CES Aeropuertos: La ambiciosa hoja de ruta para descarbonizar la infraestructura aérea en Chile

A través de nuevos requerimientos de innovación en hidrógeno verde y electromovilidad, la certificación expande su alcance a todo el recinto aeroportuario para liderar la transición energética.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) dio un paso estratégico en su evolución técnica con el lanzamiento de su versión para aeropuertos. Esta actualización no es solo una adaptación de criterios existentes, sino una respuesta integral a las complejidades operativas de los terminales aéreos, donde la eficiencia debe convivir con una logística de alto impacto ambiental.

La gran novedad de esta versión radica en que el estándar trasciende las paredes del terminal de pasajeros para observar el comportamiento sistémico del aeropuerto. Según explica Hernán Madrid, jefe de CES, el diseño de esta herramienta buscó expresamente ampliar el radio de acción.

“En la versión de aeropuertos se incorporan, con mucho mayor detalle que en las anteriores, requerimientos específicos de innovación. Esto es por las características propias del aeropuerto y con la intención de ampliar, además del edificio de terminal de pasajeros, a todo el recinto aeroportuario”, destaca Madrid.

Hidrógeno verde: Logística para el futuro

Chile se ha posicionado como un líder potencial en la producción de hidrógeno verde (H2V), y CES Aeropuertos busca que esta ventaja competitiva se traduzca en infraestructura concreta. El requerimiento de innovación en H2V se ha estructurado para incentivar una adopción gradual pero efectiva, enfocándose en la operación “lado aire” y “lado tierra” que el pasajero no siempre ve, pero produce emisiones intensamente.

El requerimiento incentiva la creación de un ecosistema de hidrógeno dentro del recinto, lo que implica un cambio de paradigma en el abastecimiento energético de los vehículos de apoyo. “Apunta a incorporar la infraestructura necesaria y la operación en distintos niveles. Primero, incorporar infraestructura y luego empezar a incorporar la operación de vehículos específicos que solo tienen movimiento dentro del recinto aeroportuario”, detalla Madrid.

Entre las aplicaciones concretas que contempla la certificación para el uso de este combustible limpio se encuentran:

  • Gestión de equipaje: Carritos y tractores que transportan maletas.
  • Transporte interno: Buses de acercamiento que conectan los estacionamientos con los terminales.
  • Servicios de rampa: Vehículos de apoyo técnico que operan en la losa para la atención de aeronaves.

Electromovilidad e infraestructura

Por otro lado, la electromovilidad en CES Aeropuertos se aborda desde una perspectiva de accesibilidad y servicio. La certificación reconoce que el aeropuerto es un nodo de transporte masivo y, por ende, debe proveer las facilidades para que los usuarios opten por tecnologías limpias.

El jefe de CES aclara que este requerimiento tiene dos alcances críticos: el acceso público y la eficiencia interna. “El requerimiento de electromovilidad está orientado a dos grandes alcances. Primero, con la posibilidad de acceder a los estacionamientos del aeropuerto —tanto pasajeros como funcionarios— con vehículos que requieran carga eléctrica. Es decir, que haya la infraestructura necesaria: estacionamientos con cargadores dentro del recinto”.

Además de esta infraestructura “de cara al público”, se suma un segundo nivel orientado a la flota operativa del aeropuerto, buscando que los vehículos de apoyo migren hacia motores eléctricos, reduciendo no solo el CO2, sino también la contaminación acústica en las zonas de trabajo.

La infraestructura de carga como eje central

Para que estas innovaciones sean efectivas, CES pone especial énfasis en la instalación física de los sistemas de carga. No basta con la voluntad de uso; el proyecto debe demostrar la capacidad de suministrar energía limpia de manera constante.

Al respecto, Madrid es enfático en la necesidad de integrar estos elementos desde la fase de diseño. “Tanto en el caso de hidrógeno verde como en el de vehículos eléctricos, se incluye la incorporación de infraestructura para la carga. Esto incluye cargadores de electricidad en estacionamientos o lo que llamamos ‘electrolineras’ de hidrógeno, que permiten abastecer del combustible necesario a los vehículos interiores”.

Con estos nuevos criterios, CES Aeropuertos no solo premia la edificación eficiente, sino que impulsa una transformación profunda en la manera en que la infraestructura pública chilena se prepara para los desafíos climáticos del siglo XXI.

El Manual CES Aeropuertos ya está disponible en el sitio web de CES: https://www.certificacionsustentable.cl/documentos/?dir=77 

2025: Un año de expansión, consolidación y nuevos desafíos para CES

La Certificación Edificio Sustentable cerró una década de trayectoria fortaleciendo su impacto en la infraestructura pública y lanzando nuevas herramientas que amplían su alcance hacia el mundo aeroportuario e inmobiliario.

Al cerrar 2025, la Certificación Edificio Sustentable (CES) realizó un balance positivo del trabajo realizado, el que estuvo marcado por la innovación, el crecimiento territorial y la ampliación de las herramientas de certificación. Estos son los cinco hitos que reflejan el avance del estándar CES en la construcción sustentable de nuestro país:

1. 10 años de CES: Una década construyendo estándares para el futuro

Durante 2025, celebramos 10 años desde el inicio de la Certificación Edificio Sustentable, reafirmando el rol como herramienta técnica clave en el diseño y evaluación de edificaciones de uso público en Chile. En esta década, CES se ha consolidado como un referente nacional, impulsando transformaciones reales en el sector construcción, tanto en el ámbito técnico como cultural.

2. Premios CES 2025: Reconocimiento a la excelencia sustentable en todo Chile

En su séptima edición, los Premios CES destacaron a los edificios más sustentables del año, evaluados por su desempeño en eficiencia energética, confort interior y uso eficiente de recursos. Obras ubicadas en comunas tan diversas como Diego de Almagro, Temuco, Magallanes e incluso la Antártica, fueron reconocidas por su contribución al desarrollo de infraestructura pública responsable y resiliente.

Este reconocimiento es reflejo del compromiso de instituciones públicas, constructoras, oficinas de arquitectura y equipos de especialidades que han hecho de la sustentabilidad una prioridad.

La participación de mandantes, profesionales y constructoras ha sido fundamental para alcanzar este hito.

3. Nuevas versiones CES: Aeropuertos e Inmobiliario

Uno de los hitos más relevantes del año fue el lanzamiento de dos nuevas versiones de certificación:

  • CES Aeropuertos, diseñada para responder a los desafíos específicos de infraestructura aeroportuaria.
  • CES Inmobiliario, pensada para proyectos de desarrollo habitacional y mixto, con foco en eficiencia, confort y valor agregado.

Estas nuevas herramientas amplían el alcance de CES y permiten abordar segmentos estratégicos con criterios adaptados a sus realidades operativas y de diseño.

4. Aporte normativo y técnico al sector construcción

Durante el año, CES ha estado presente en instancias clave de discusión sobre nuevas normativas y mejoras a la Reglamentación Térmica, participando activamente en mesas técnicas y aportando con evidencia desde la experiencia en terreno.

Este rol como actor técnico fortalece la incidencia de CES en políticas públicas y estándares nacionales, aportando con datos, aprendizajes y propuestas para mejorar el desempeño ambiental del sector.

5. Mayor cantidad de proyectos precertificados y certificados en regiones

El 2025 fue también un año de crecimiento en número de proyectos certificados y precertificados CES, con especial énfasis en edificaciones desarrolladas en regiones. Desde escuelas hasta edificios consistoriales, pasando por centros de salud y obras culturales, cada vez más proyectos integran los criterios CES desde etapas tempranas.

Esto da cuenta del valor que mandantes y profesionales asignan a la sustentabilidad como factor clave en la calidad y durabilidad de la infraestructura pública.

A ello se suma el impacto en ahorro energético que ha generado CES en 10 años, con una reducción anual de casi 56 millones de kWh, que equivale al consumo de 25.000 hogares. Adicionalmente, esta energía ahorrada corresponde a una disminución de 118 mil toneladas de CO2eq en estos 10 años.

En 2026, se espera potenciar el uso del Manual CES versión 1.2, CES Aeropuertos y CES Inmobiliario.

Waldo Bustamante: Desafíos de la construcción sustentable para las nuevas generaciones

El ganador del Premio Profesional Destacado CES 2025 advierte que la brecha entre la evidencia científica y el diálogo entre actores del sector es hoy el mayor obstáculo para avanzar hacia ciudades más resilientes.

Para Waldo Bustamante, ingeniero civil mecánico y director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), el Premio Profesional Destacado CES 2025 fue una sorpresa absoluta. Al reflexionar sobre su labor, enfatiza que su motivación siempre ha sido aportar desde la academia a la creación de políticas públicas que mejoren el bienestar de las personas y generen ciudades resilientes ante el cambio climático.

“Nunca imaginé que recibiría este premio. De hecho, uno dedica sus esfuerzos a contribuir al desarrollo de políticas públicas en beneficio de las personas, sin esperar reconocimientos de este tipo”, explica el profesional y agrega que desde su quehacer en la academia, como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile, “cuando uno realiza su trabajo, lo hace poniendo todas sus capacidades para lograr los mejores resultados”.

El desafío de la colaboración multiactor

Bustamante sostiene que el desarrollo sustentable en Chile depende de cómo se articulan la industria, el Estado, la academia y los colegios profesionales. Sin embargo, identifica que la principal barrera para una colaboración más fluida es la dificultad para integrar la base científica en la toma de decisiones.

Según el académico, “en este proceso, el mayor obstáculo es el no poder transmitir y convencer a las contrapartes en cuestiones básicas que la evidencia científica nos aporta”, y, a su juicio, esta brecha informativa “dificulta el diálogo y retrasa innecesariamente la convergencia en acuerdos para avanzar”.

Evolución de los estándares térmicos en Chile

Con una trayectoria que se remonta a las primeras discusiones de reglamentación térmica en 1991, Waldo Bustamante ha sido testigo y protagonista de la evolución normativa del país. El experto destaca hitos clave en este camino:

  • Año 2000: Incorporación de exigencias para cielos de viviendas.
  • Año 2007: Establecimiento de estándares para muros, ventanas y pisos ventilados.
  • Noviembre 2025: Incremento de requisitos en la envolvente, incluyendo pisos sobre terreno y criterios de hermeticidad al aire.

Bustamante subraya que, por primera vez, se suman de forma relevante las edificaciones de salud y educación a estas exigencias, lo que representa un avance significativo para edificios de alta ocupación. No obstante, advierte que aún falta transitar hacia un “modelo prestacional” que evalúe el desempeño global del edificio y no solo sus componentes aislados.

El horizonte de la energía neta cero

Respecto a la posibilidad de alcanzar viviendas de energía neta cero en el territorio nacional, el director de Cedeus es categórico: es técnicamente viable desde el norte grande hasta Punta Arenas. Para lograrlo, propone una combinación de tres pilares:

  1. Uso de envolventes térmicas de alto estándar.
  2. Aplicación de criterios arquitectónicos de diseño pasivo.
  3. Integración de sistemas de generación fotovoltaica y solar térmica.

Aunque reconoce que el costo de ciertas tecnologías —como vidriados avanzados— es hoy una brecha, espera que estos valores disminuyan con el tiempo, tal como ocurrió con el doble vidriado hermético (DVH).

Hacia una visión sistémica: Edificio, barrio y ciudad

De cara al futuro, Bustamante insta a la Certificación Edificio Sustentable (CES) a seguir privilegiando el diseño arquitectónico pasivo como base fundamental antes de recurrir a sistemas activos. Asimismo, ve en CES un actor clave para la creación de un futuro código de edificación sustentable en Chile.

Finalmente, el destacado profesional hace un llamado a las nuevas generaciones a no mirar el edificio como una pieza aislada: “Edificación, barrio y ciudad conforman un solo sistema inseparable”, explica. En su visión, los nuevos profesionales deben formarse con una mirada interdisciplinaria para construir entornos que garanticen confort térmico, eficiencia energética e inclusión social.

“Solo así será posible formar profesionales capaces de comprender la complejidad urbana y de aportar a la construcción de ciudades más justas, sostenibles y humanas”, remata.

Fernanda Soto: La mirada tras los 71 proyectos que lideran la sustentabilidad en Chile

Reconocida como la asesora con mayor número de proyectos en los diez años de CES, la profesional destaca cómo el estándar nacional ha transformado escuelas y jardines infantiles en espacios de alta productividad y salud.

Con 71 proyectos asesorados a su haber, Fernanda Soto se ha consolidado como una figura fundamental en el ecosistema de la construcción sustentable en Chile. Especialista en edificios de uso público, particularmente en el ámbito educativo y de salud en la zona sur del país, Soto fue reconocida recientemente por liderar la mayor cantidad de procesos en la primera década de la Certificación Edificio Sustentable (CES).

Para la profesional, el éxito de sus proyectos —muchos de los cuales han alcanzado niveles de “Sobresaliente”— no es una meta individual, sino el resultado de una sincronía técnica. “Para mí, los premios significan directamente trabajo en equipo, y eso se logra con mucha coordinación y esfuerzo de todos”, afirma, subrayando que la certificación es, ante todo, una forma de visibilizar cómo el diseño consciente impacta directamente en la vida de las personas.

Más allá de los números: El confort como motor

Uno de los puntos en los que Soto hace mayor hincapié es en la necesidad de desmitificar el concepto de eficiencia energética. Según la asesora, comúnmente se piensa que la sustentabilidad solo aborda temas de energía o temperatura, pero la realidad de la certificación es mucho más profunda.

  • Bienestar invisible: La profesional destaca que la CES introduce variables de confort no asociadas al consumo energético, como la iluminación natural, el acceso visual al exterior y el acondicionamiento acústico.
  • Productividad y salud: Estos parámetros, asegura, mejoran sustancialmente los lugares de trabajo, lo que se traduce directamente en una mayor productividad y rendimiento laboral.

El desafío de las escuelas públicas y jardines infantiles

Gran parte de la labor de Soto se ha centrado en establecimientos educativos que operan con recursos limitados. En este contexto, la estrategia de diseño debe ser tan inteligente como sencilla para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.

“Es importante incluir en el diseño variables que permitan mayor confort sin depender de sistemas activos”, explica Soto. Su enfoque busca asegurar factores permanentes, como una iluminación natural óptima, que no solo mejora el desarrollo educativo de los niños, sino que permite que las aulas se utilicen en su totalidad al eliminar el deslumbramiento y aumentar la uniformidad del espacio. Además, este diseño pasivo reduce la necesidad de iluminación artificial durante el día, optimizando los escasos recursos de operación de los edificios públicos.

Un mensaje a las nuevas generaciones

Como referente del sector, Fernanda Soto hace un llamado a los nuevos arquitectos y constructores a asumir la responsabilidad ética que conlleva el diseño. “Cada decisión de diseño genera un impacto, y es responsabilidad de quien diseña comprender si es positivo o no”.

Para la asesora, el futuro de la profesión radica en la capacidad de integrar desde el origen variables térmicas y de calidad ambiental. Su recomendación para quienes se integran al sector es clara:

  • Enfoque global: Los proyectos no deben ser solo estéticos o funcionales, sino lugares donde el usuario se sienta confortable.
  • Coherencia en el diseño: Lograr que las metas de sustentabilidad convivan con el concepto inicial del proyecto es la vía para validar las decisiones arquitectónicas y generar espacios que realmente contribuyan al bienestar social.

“No se requiere ser experto en este tema para entender cuándo y por qué nos sentimos bien en los lugares”, concluye Soto, invitando a los futuros profesionales a participar activamente en este cambio cultural que ya cumple diez años transformando el estándar de la edificación en Chile.

Resultados que consolidan: 10 años transformando la edificación sustentable

Con más de 650 proyectos en su historial y ahorros equivalentes al consumo de 25.000 viviendas, CES reconoció a sus actores clave y presentó una nueva versión, diseñada para mejorar el confort y la eficiencia en proyectos habitacionales.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) cerró oficialmente las celebraciones de su primera década de existencia en una ceremonia que no solo sirvió para repasar los logros alcanzados desde su génesis en 2012, sino también para delinear la hoja de ruta de los próximos años. Durante el encuentro, se destacó el éxito de un modelo que ha logrado certificar o iniciar procesos en 652 proyectos, abarcando desde pequeños jardines infantiles hasta grandes hospitales y aeropuertos.

Ricardo Fernández, presidente de CES, reflexionó sobre este periodo señalando que “la sustentabilidad no es solamente técnica o ambiental, es un proceso cultural”. Según Fernández, el sistema ha logrado instalar una nueva forma de entender el desarrollo en Chile, donde “lo sustentable ya no es la excepción, sino la expectativa de todos nosotros”.

Un balance de ahorro y compromiso social

El jefe de CES, Hernán Madrid, presentó las cifras actualizadas a 2025, que demuestran el impacto medible de los edificios certificados en el entorno y la economía nacional:

  • Ahorro energético: Los proyectos certificados han ahorrado más de 75 millones de kWh al año, lo que equivale al consumo anual de 25.000 viviendas.
  • Impacto presupuestario: Esta eficiencia representa una reducción de costos de aproximadamente 2.200 millones de pesos anuales en energía.
  • Reducción de emisiones: Se ha evitado la emisión de 38.000 toneladas de CO2 equivalente por año, valoradas socialmente en 2,7 millones de dólares.

Reconocimiento a los pilares de la certificación

La ceremonia incluyó un espacio para distinguir a los profesionales y empresas que han liderado la implementación del estándar durante estos diez años:

  • Fernanda Soto (Asesora con más proyectos): Fue reconocida por su labor en 71 proyectos, principalmente en la zona sur. Al recibir el premio, Soto destacó que “hoy en día, independiente de que un proyecto sea CES o no sea CES, el CES es un referente, porque se nombra en todo estudio de eficiencia energética”.
  • Arquitectos Crisosto Smith Ltda.: Con 39 proyectos integrados al sistema, Andrés Crisosto valoró la madurez del modelo: “Es una labor que hemos ido incorporando después de 10 años como algo muy natural y muy fluido, aunque al principio nos costó”.
  • 88 Limitada (Entidad evaluadora): Esta oficina ha realizado 251 evaluaciones. Su representante, Mauricio Ramírez, enfatizó la conexión territorial de la herramienta, que “nos ha permitido conocer todo nuestro país… desde el pleno desierto de Atacama viendo edificios hasta la Tierra del Fuego”.

El salto al sector habitacional: CES Inmobiliario

Como principal hito futuro, se anunció oficialmente CES Inmobiliario, una versión del sistema adaptada a la realidad nacional para proyectos residenciales y mixtos privados. Esta herramienta busca responder a la necesidad de llevar el confort y la eficiencia energética directamente a los hogares de las personas.

  • Calibración y pilotos: El estándar se está ajustando mediante la evaluación de tres proyectos concretos ubicados en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas.
  • Disponibilidad: Se espera que la versión final del servicio esté operativa en marzo, posicionándose como una alternativa técnica robusta frente a sellos extranjeros.
  • Financiamiento verde: CES está trabajando con BancoEstado para que estos estándares sirvan como base para calibrar créditos de construcción con mejores tasas para proyectos sustentables.

Sobre este lanzamiento, Ricardo Fernández concluyó que “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional”. El anhelo final de la institución es convertir este modelo chileno en un producto de exportación que permita a profesionales nacionales prestar servicios en países como Perú y Argentina.

Certificación de vanguardia en la Antártica, edificios patrimoniales y escuelas

En su décimo aniversario, CES se consolida como el estándar que lleva la sustentabilidad a los límites. Desde el primer proyecto en la Antártica (Rodolfo Marsh Martin) hasta la reutilización patrimonial del Archivo de Valparaíso y la masiva rehabilitación con geotermia en infraestructura educativa, estos proyectos son la prueba del salto cualitativo de la construcción chilena.

Durante la última década, la Certificación Edificio Sustentable (CES) ha dejado una profunda huella al evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile. Lo que comenzó como un proceso de certificación fue evolucionando e incorporando elementos claves como la innovación, haciendo de cada proyecto certificado un nuevo referente para lograr construcciones más amigables tanto con el medio ambiente como con los usuarios.

A continuación, presentamos una selección de proyectos que representan hitos en la adopción de criterios de sustentabilidad en Chile, abarcando desde infraestructura crítica en zonas extremas, pasando por la rehabilitación patrimonial y desembocando en la modernización de la infraestructura pública existente.

Innovación metodológica y geográfica: Foco en aeropuertos y zonas extremas

El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Aeropuertos (DAP), ha marcado la pauta en la innovación metodológica de CES, impulsando la creación de la nueva versión CES Aeropuertos, que añade categorías esenciales de vanguardia como emisiones y economía circular. Los siguientes proyectos son punta de lanza de esta transformación:

ProyectoAntecedentes destacados en innovación
Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh MartinEste proyecto no solo es el primer piloto para evaluar la versión CES Aeropuertos y el primer proyecto en la Antártica en iniciar el proceso de certificación, sino que su diseño sustentable opera bajo el objetivo de alcanzar un desempeño Net Zero Energy. Destacan la envolvente térmica optimizada para condiciones extremas y la integración de aerogeneradores para la generación de energía eólica, lo que permite una reducción del 100% en el consumo de energía eléctrica.
Terminal de Pasajeros Aeródromo Teniente Julio GallardoEsta obra fue diseñada con un enfoque Net Zero y altos estándares de sostenibilidad desde la prefactibilidad. Sus innovaciones incluyen estrategias bioclimáticas (diseño pasivo), generación de energías renovables, una envolvente térmica de alto rendimiento y equipos de climatización con recuperación de calor. Además, utiliza artefactos sanitarios de bajo consumo hídrico y paisajismo con especies autóctonas.
Teleférico de Iquique Su relevancia radica en llevar la sustentabilidad a la tipología de transporte masivo con tecnología limpia. El proyecto se enfoca en la reducción de emisiones y beneficios ambientales, el fomento de la intermodalidad y la accesibilidad universal (incluyendo bicicletas y sillas de ruedas), y la regeneración del espacio público en torno a las estaciones. Se incorporó la certificación sustentable (CES) en su desarrollo con el potencial de avanzar hacia la certificación de infraestructura.
PDI Puerto VarasEl cuartel cuenta con Certificación CES definitiva desde 2023. Sus estrategias se centraron en el confort interior (control de temperatura y calidad del aire), iluminación natural y vista al exterior. Además de la eficiencia en el uso de agua, se destacó el logro de un impacto positivo en la comunidad, un valor intangible impulsado por la innovación pública.
La propuesta de la Reposición del Cuartel, consideró la conservación del edificio histórico principal (casa Heim-Minte) y un nuevo edificio a través de un volumen conector, respetando el entorno en cuanto a la materialidad y escala del edificio.
Se logró recuperar en el interior el piso de madera, escaleras, puerta de acceso principal, pilares y tejuelas como revestimiento exterior, combinándolo con materiales nuevos, porque debieron necesariamente reemplazar los materiales que estaban en mal estado por el paso del tiempo. Asimismo, rescataron dos árboles centenarios: un alerce y una conífera, plantados desde la construcción original de la casa Heim -Minte (1800´s). 
Pilotos de Edificios Existentes (Escuelas Ministerio de Energía)El mayor desafío fue intervenir la infraestructura sin interrumpir la vida escolar. Las innovaciones integrales incluyen la mejora de la envolvente térmica con aislamiento de alto desempeño, control solar y ventilación pasiva optimizada. 
La innovación más significativa es la implementación de un sistema de calefacción geotérmico, que aprovecha la energía constante del subsuelo para climatizar con consumo energético muy reducido y operación estable. CES valida el impacto cuantificando la reducción real en demanda de calefacción 5 y verificando la calidad ambiental interior (confort térmico, niveles de CO2 y ventilación).

Innovación y regeneración: Foco en patrimonio y economía circular

Estos casos resaltan la rehabilitación del parque construido bajo criterios de sustentabilidad y economía circular, demostrando que la edificación existente puede y debe ser eficiente:

ProyectoAntecedentes destacados en innovación
Archivo Patrimonial Valparaíso (Ex Palacio Subercaseaux)Destacado por su modelo de “Rescate patrimonial con mirada de futuro”. La certificación CES es clave para lograr bajas demandas energéticas y bajos consumos hídricos. Demostró la capacidad de proveer condiciones de control de viabilidad muy ajustadas (temperatura y humedad) para la conservación de archivos, un desafío técnico en envolventes patrimoniales.
CECREA Castro (Ballena)Un caso ejemplar de reutilización adaptativa y reactivación urbana. Sus características innovadoras incluyen instalaciones sanitarias de bajo consumo y paisajismo eficiente con bajo requerimiento de riego para ahorro hídrico. Además, logró un ahorro importante en consumo de energía para climatización e iluminación artificial, potenciando su ya reconocido excelente rendimiento térmico.
Aduanas TalcahuanoProyecto de renovación de infraestructura pública que logró reciclar dos edificios existentes (un edificio de oficina y un gran galpón). Sus estrategias de diseño pasivo se basaron en el aprovechamiento máximo de la iluminación natural (con patios interiores) y un sistema de celosías para control solar en la fachada norte. Esto resultó en una reducción superior al 41% en el consumo de energía y una disminución del uso de agua potable superior al 70%. Fue ganador del segundo lugar de la categoría Edificio Certificado en el Premio CES 2024.
Museo Regional de ÑubleRehabilitación de galpones patrimoniales con el desafío de lograr una envolvente térmica eficiente sin comprometer su valor histórico. Las soluciones innovadoras incluyeron la aislación interior de muros y en la cubierta para lograr muy baja transmitancia térmica. Un galpón fue transformado en un invernadero bioclimático con sombreamiento y ventilación natural. El nuevo radier permitió ocultar la distribución de las instalaciones de climatización y ventilación mecánica, asegurando calidad de aire interior para la conservación de colecciones y el confort del visitante
Archivo Patrimonial Valparaíso.
Museo Regional de Ñuble.

Lecciones del Instituto Bicentenario José Miguel Carrera para Bravo Izquierdo

El proyecto de San Antonio, construido por Bravo Izquierdo y certificado en 2021, pone en relieve la complejidad de asegurar la cadena de suministro y la importancia de documentar elementos que quedarán ocultos, ofreciendo valiosas lecciones para futuros proyectos de edificación sustentable en el sector público.

El Instituto Bicentenario José Miguel Carrera de San Antonio, un proyecto de la Constructora Bravo Izquierdo, se ha convertido en un valioso caso de estudio sobre la rigurosidad en la implementación de la Certificación Edificio Sustentable (CES). Para compartir las lecciones aprendidas y los desafíos enfrentados, conversamos con Raimundo Bravo, coordinador de Gestión y Sostenibilidad de la constructora.

En esta entrevista, Bravo detalla cómo el proyecto abordó la complejidad de la certificación. Si bien CES es una herramienta nacional de verificación que permite a los mandantes declarar los atributos de sus edificios, su implementación en obra exige un compromiso total con la gestión documental y la coordinación especializada. El cumplimiento de sus requerimientos, desagregados en variables obligatorias y voluntarias, ha demostrado ser un proceso intensivo que garantiza edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental para los usuarios.

Diseño y construcción bajo el estándar CES

Para asegurar el cumplimiento de los requerimientos de la certificación, la constructora implementó una estrategia colaborativa y un control riguroso de la documentación.

“En cuanto al diseño, se contrató a una asesora especializada en CES, quien trabajó de manera colaborativa con nuestra área de Desarrollo de Proyectos”, comenta Raimundo Bravo.

En la etapa de diseño, fue crucial recopilar las fichas técnicas de todos los elementos a evaluar, como artefactos, luminarias, griferías, aislaciones y cristales.

Una vez iniciada la construcción, la coordinación se volvió el pilar central, ya que la CES evalúa diversos parámetros, incluyendo la calidad del ambiente interior (confort térmico, acústico, calidad del aire, iluminación), el uso eficiente de la energía y el agua, y la gestión de residuos.

  • Asesoría y coordinación: Contar con una empresa especialista en el tema y realizar reuniones periódicas en obra fue clave.
  • Interlocutor único: Fue fundamental definir un único interlocutor válido para la empresa asesora, lo que simplificó la coordinación.
  • Plan de trabajo y evidencia: Se estableció un plan de trabajo claro desde el inicio, dada la necesidad de informes detallados y evidencia respaldada en los muchos aspectos que cubre la certificación.
  • Gestión documental: Se creó una carpeta virtual para cargar toda la información, la cual era revisada mensualmente por la empresa asesora. Esto evitó la falta de documentación al momento de la certificación.

“Se debía ser riguroso en la recopilación de documentos como fichas técnicas, facturas, órdenes de compra, guías de despacho de proveedores y respaldo de volúmenes y composición de materiales (por ejemplo, acero)”, destaca Bravo.

Además del respaldo documental, la evidencia fotográfica de cada proceso involucrado fue indispensable para la certificación.

El desafío en la gestión de materiales y residuos

CES fomenta la construcción de edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental. En este sentido, la gestión de la cadena de suministro y los residuos en obra son partes integrales del proceso.

Uno de los mayores obstáculos para la constructora fue el contexto de la pandemia, que generó la discontinuidad de materiales y retrasos en las entregas. “Conseguir los materiales adecuados y obtener su aprobación tanto por parte de los especialistas como del Ministerio de Obras Públicas fue un proceso complicado”, recuerda Bravo.

Otro desafío importante fue la documentación fotográfica de elementos no visibles una vez terminada la obra, como sellos y aislaciones. Estos detalles constructivos, aunque parezcan menores, pueden ser determinantes para el cumplimiento de los requisitos de certificación, especialmente cuando hay incongruencias entre lo proyectado y lo requerido por CES.

Una gestión compleja

La implementación del programa resultó compleja debido a la gran cantidad de partidas y elementos que exigían documentación de respaldo, informes y una gestión continua. No obstante, se ejecutaron planes esenciales para el cumplimiento del estándar:

  • Plan de medidas de control y mitigación: Su cumplimiento en terreno fue esencial para reducir el impacto en el entorno, controlar las emisiones de polvo y asegurar la limpieza del sitio.
  • Documentación de medidas: Estas acciones se documentaron a través de listas de chequeo y evidencia fotográfica en informes mensuales.
  • Plan de manejo de residuos: Se contrató una empresa de reciclaje y se verificó que los escombros se entregaran en los contenedores adecuados.
  • Control de cambios: Cualquier modificación a un elemento ya especificado y aprobado debía contar con la luz verde del especialista (eléctrico, climatización, etc.), y la documentación de cambio se respaldaba con correos, minutas de reunión o fichas de cambios.

“Considero que es muy difícil lograr la certificación sin la ayuda de una empresa especializada que monitoree el proceso continuamente, garantizando que todo se cumpla de acuerdo con los requisitos establecidos”, asevera Bravo.

Lecciones aprendidas y sugerencias para el proceso CES

La Certificación Edificio Sustentable contempla la verificación en terreno y acompañamiento durante la operación para asegurar que el edificio alcance los niveles de calidad ambiental y eficiencia esperados.

Tras la experiencia en la aplicación de CES, la evaluación de Bravo Izquierdo señala que el tiempo es uno de los principales desafíos. “Una vez establecidos los estándares de diseño, la constructora debió ejecutar lo especificado, lo que significó una importante dedicación de tiempo para la elaboración de informes, la recopilación de documentación y el control de los planes de trabajo”, detalla el profesional.

Además de la gestión del tiempo y la documentación, la colaboración activa de los encargados de las distintas áreas fue fundamental para detectar incongruencias y asegurar la correcta ejecución de cada detalle, ya que pequeños errores podrían afectar el puntaje final de la certificación.

En cuanto a sugerencias para mejorar el proceso, Bravo Izquierdo propone:

  • Mayor claridad en los procesos de consulta y aprobación.
  • Revisión ágil de las incidencias para evitar retrasos innecesarios que impacten en la ejecución de la obra.

En definitiva, la experiencia en el Liceo Bicentenario José Miguel Carrera demuestra que la certificación CES es una herramienta robusta que impulsa a los proyectos a un mayor estándar de sustentabilidad, pero que requiere una planificación, una coordinación y una disciplina documental excepcionales desde el diseño hasta la puesta en marcha.

Premio CES 2025: PUC es reconocida como iniciativa privada y consolida su estrategia sustentable

Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Dirección de Infraestructura de la PUC, detalla cómo la Certificación Edificio Sustentable (CES) se alinea con la meta de carbono neutralidad 2038 de la institución y el impacto directo en el bienestar de toda la comunidad universitaria.

La Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ha marcado un hito en su desarrollo de infraestructura al ser reconocida en los Premios CES 2025. La institución fue galardonada en la categoría Iniciativa Privada y, además, su Edificio Aulas Pataguas obtuvo un destacado segundo lugar en la categoría Edificio Certificado.

Estos reconocimientos, que se otorgan a proyectos con altos estándares de sustentabilidad y eficiencia energética a través del sistema de Certificación Edificio Sustentable (CES), constituyen un espaldarazo a la estrategia de la PUC. Francisco Palacios, jefe de proyectos en la Subdirección de Planificación y Proyectos de la Dirección de Infraestructura de la UC subraya la importancia de este logro. “Sin duda, son reconocimientos relevantes y marcan un hito en el desarrollo de una infraestructura más sustentable en nuestra institución”, destaca.

Según Palacios, estos premios “dan cuenta de una consolidación de los procesos y del mejoramiento continuo de nuestros estándares”. La universidad comenzó a incorporar gradualmente criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en sus proyectos alrededor de 2010. Hoy, cerca del 25% de sus edificaciones han sido construidas o remodeladas bajo estas consideraciones.

La inversión en confort y desempeño

Lograr una distinción como la obtenida por el edificio Aulas Pataguas, que implica un nivel de certificación de “Sobresaliente”, exige una inversión inicial adicional. Sin embargo, para las autoridades universitarias, este costo se justifica más allá del ahorro operacional futuro.

La justificación principal de la certificación CES radica en “contar con mejores espacios para alumnos y comunidad UC en general, para que puedan desarrollar plenamente sus actividades académicas y administrativas”, afirma Palacios.

El costo extra asociado al mejoramiento del estándar y la certificación es visto como una inversión que vale la pena. Esto se debe a que la mejora en las condiciones ambientales interiores —como la temperatura, calidad del aire, iluminación y acústica— tiene un “impacto directo en la concentración, desempeño académico y bienestar general de las personas”. En un espacio de aprendizaje, a diferencia de un edificio corporativo, la mejora en el confort y las condiciones ambientales es el objetivo primordial.

El impacto medido en la comunidad

Una pregunta clave es cómo una institución académica mide el impacto directo de la Certificación CES en el rendimiento y bienestar de sus usuarios. La UC aborda esta medición a través de una encuesta de satisfacción de estudiantes realizada en el marco del proceso de Acreditación Institucional.

Esta encuesta se lleva a cabo sistemáticamente cada año desde 2013 y evalúa diversos aspectos de la vida universitaria, incluyendo:

  • Calidad de la formación y planes de estudio.
  • Nivel de conocimiento de profesores y sus metodologías de enseñanza.
  • Actividades extraprogramáticas.
  • Nivel de satisfacción general con la universidad.
  • Infraestructura, desglosada por tipos de espacio (salas de clase, laboratorios, bibliotecas, instalaciones deportivas, casinos, etc.).

De esta forma, la universidad obtiene feedback directo sobre el confort y la funcionalidad de sus espacios. “El objetivo principal es mejorar el confort de las personas y condiciones ambientales de los espacios, lo cual se ha visto reflejado en la encuesta de satisfacción de estudiantes”, señala Palacios.

Aporte estratégico a la carbono neutralidad 2038

La UC tiene una ambiciosa meta de alcanzar la carbono neutralidad en 2038. La Certificación CES es un aporte estratégico fundamental a este objetivo, ya que la estrategia de carbono neutralidad de la universidad es un eje de desarrollo institucional que aborda integralmente múltiples temas, entre los que se cuentan:

  • Energía,
  • transporte,
  • residuos,
  • construcción,
  • agua,
  • biodiversidad y
  • formación, investigación, cultura y comunicación.

Al contar con edificios certificados CES, la UC está aportando a varios de estos aspectos en forma simultánea, más allá de la eficiencia energética. Palacios destaca que esta estrategia también ha fomentado un entorno de colaboración transversal que integra estos temas en todos los estamentos de la universidad.

A largo plazo, esta colaboración genera un cambio cultural en torno a la eficiencia energética y la sustentabilidad. En el caso específico de la infraestructura, Palacios resalta que adoptar CES “ha logrado consolidar la eficiencia energética y la sustentabilidad como temas relevantes en el desarrollo de proyectos, logrando influir en todos los aspectos y proyectos de especialidades necesarios para concretar nuevas edificaciones”.

Ventajas del estándar nacional CES

La UC optó por priorizar el estándar nacional CES frente a certificaciones internacionales. Esta elección responde a dos ventajas principales que ofrece el sistema chileno:

  • Adaptación local: La Certificación Edificio Sustentable (CES) es un estándar desarrollado en Chile, lo que significa que ya está adaptada a la realidad y normativas locales vigentes. Esto simplifica significativamente la elaboración de estudios, el desarrollo de diseños y la implementación de los proyectos.
  • Enfoque en objetivos clave: La certificación CES se alinea perfectamente con los objetivos iniciales de la UC. “En su momento optamos por avanzar con la certificación CES porque está enfocada principalmente en la eficiencia energética y en lograr mejores estándares de confort térmico y ambiental, que es justamente lo que estábamos buscando”, explica Palacios.