Teleférico Alto Hospicio-Iquique: financiamiento verde, certificación climática y CES

El proyecto Concesión Teleférico Alto Hospicio-Iquique obtuvo la certificación de Climate Bonds Initiative como activo soberano, en un proceso liderado por el MOP, apoyado por el BID y verificado por agencias internacionales. La iniciativa, que además contará con Certificación Edificio Sustentable, CES, se suma al trabajo que la certificación chilena ha desarrollado para aportar información sobre reducción de emisiones en infraestructura pública y financiamiento verde.

El Teleférico Alto Hospicio-Iquique se transformó en un nuevo hito para la infraestructura sostenible en Chile. El proyecto obtuvo la certificación de Climate Bonds Initiative, CBI, como activo soberano, reconocimiento que lo convierte en la primera certificación de este tipo a nivel mundial y en la primera asociada a un sistema de transporte por teleférico.

La iniciativa contempla un sistema de teleférico eléctrico de 5,7 kilómetros, diseñado para conectar Alto Hospicio e Iquique mediante una alternativa de movilidad rápida, eficiente y de cero emisiones. Según los antecedentes publicados por Climate Bonds, el sistema considera infraestructura de estaciones, accesibilidad, andenes, salas técnicas y mejoras en el espacio público, con capacidad de transportar hasta 2.000 pasajeros por hora y por sentido.

En paralelo a este reconocimiento internacional, el proyecto contará con Certificación Edificio Sustentable (CES) como herramienta de cuantificación de reducción de emisiones. El nexo con CES resulta especialmente relevante por el trabajo previo de la certificación en materia de cuantificación de reducción de emisiones y su contribución al financiamiento verde.

CES y su aporte al financiamiento verde

La relación entre CES y los bonos verdes no es nueva. Como cuenta Hernán Madrid, jefe de CES, “la versión CES v1.1 permite determinar la reducción de emisiones en la etapa de operación de un edificio, a partir de la estimación de consumo de energía y su comparación con un edificio de referencia”. Así, ese trabajo permitió que la metodología de CES fuera revisada entre 2019 y 2020 por la consultora francesa Vigeo Eiris, en cumplimiento de los estándares de Climate Bonds Initiative.

“Ello hizo posible que, en la emisión de Bonos Verdes de Chile de 2021, la reducción de CO₂ en edificación impulsada por la Dirección de Arquitectura del MOP aportará con 38% de aproximadamente US$4.250 millones”, precisa Madrid.

Desde entonces, CES ha continuado colaborando con la Dirección de Arquitectura del MOP para reportar reducciones de emisiones de sus proyectos certificados. Fue así como en 2023, se informó una reducción acumulada de 11.059 tCO₂eq/año en edificios certificados hasta 2022, y que en 2024 se reportaron 985 tCO₂eq/año adicionales por nuevos edificios certificados.

En ese contexto, el Teleférico Alto Hospicio-Iquique refuerza una línea de trabajo en la que CES ha buscado visibilizar los beneficios de incorporar sustentabilidad “evaluada y cuantificada” en infraestructura pública, pero esta vez de la mano de la Dirección General de Concesiones del MOP, entidad responsable del proyecto de teleférico.

Un proceso certificado por Climate Bonds

Para el caso del Teleférico Alto Hospicio-Iquique, el proceso utilizado para la certificación climática no correspondió a una nueva auditoría a CES para emitir bonos verdes, sino a una certificación de activo bajo el estándar de Climate Bonds Initiative. De acuerdo con la información publicada por la Dirección General de Concesiones, la certificación fue otorgada luego de un proceso integral de verificación conforme al Estándar Climate Bonds v4.3, realizado por Pacific Corporate Sustainability, PCS, y posteriormente evaluado por CBI.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) cumplió un rol clave como intermediario operativo, mediante cooperación técnica con el Gobierno de Chile, apoyando el proceso de relacionamiento con el verificador y con Climate Bonds Initiative.

La certificación se obtuvo a partir del fortalecimiento de los requisitos de sostenibilidad en las bases de licitación elaboradas por la Dirección General de Concesiones. Según la DGC, este trabajo formó parte de un esfuerzo más amplio para cerrar brechas de sostenibilidad en infraestructura.

Impacto financiero y sostenibilidad

Juan Eduardo Chackiel, director general de Concesiones (s), destacó que la certificación tiene distintas implicancias: “refleja la calidad de la preparación de proyectos hoy en la DGC, con guías y procesos que aseguran la adecuada consideración de los factores de sostenibilidad”.

El directivo también señaló que este reconocimiento demuestra que la alianza público-privada puede aportar infraestructura y servicios para promover ciudades más sostenibles y resilientes, mejorando la calidad de vida de las personas. Además, relevó su potencial impacto financiero, ya que la empresa que se adjudique el proyecto tendrá opciones para “ampliar y optimizar su financiación mediante el acceso a inversionistas e instrumentos vinculados al financiamiento verde”.

Por su parte, Climate Bonds destacó que el proyecto muestra cómo los gobiernos pueden utilizar certificaciones con visión de futuro para financiar sistemas de transporte modernos, resilientes y de cero emisiones, con beneficios para las comunidades y alineados con los objetivos climáticos nacionales.

Un hito para Chile y la región

El caso del Teleférico Alto Hospicio-Iquique también fue reconocido en los Climate Bonds Awards 2026, donde la República de Chile recibió la distinción “First Sovereign Asset Certification in the World”.

Con este proyecto, Chile suma una experiencia pionera que combina cooperación internacional, financiamiento verde, certificación climática y Certificación CES como herramienta de cuantificación de reducción de emisiones. El teleférico no solo busca mejorar la conectividad entre Alto Hospicio e Iquique, sino también consolidar una forma de desarrollar infraestructura pública con criterios verificables de sostenibilidad, reducción de emisiones y valor ambiental.

CES y la contribución a los bonos verdes

Por Hernán Madrid, jefe de Certificación Edificio Sustentable.

Dentro de los múltiples beneficios que tiene para un país contar con una certificación para edificación propia, están los que se asocian directamente del desempeño del edificio y otros que, aunque no tienen tanta visibilidad, son muy relevantes de destacar. 

Uno de estos parámetros es la emisión de gases de efecto invernadero GEI, y su reducción respecto al edificio de referencia, con la métrica de CO2 equivalente / año. Poder determinar las reducciones de emisiones en los edificios que se certifican y proyectos que se precertifican con CES, contribuye de manera significativa a acciones que se vinculan con “financiamiento verde”.

La versión CES v1.1 permite determinar la reducción de las emisiones en la etapa de operación de un edificio, basado en la estimación del consumo de energía con los equipos implementados y la comparación respecto al edificio de referencia. El alcance a todo el ciclo de vida de la edificación se encuentra actualmente en desarrollo y será implementado inicialmente en la futura versión CES Aeropuertos, para luego, con el cambio de las respectivas versiones, incorporarse también en CES Edificios Uso Público y CES Hospitales.

Poder llegar a ser una herramienta validada internacionalmente de cuantificación de reducción emisiones de CO2eq o huella de carbono, requirió un gran trabajo conjunto entre los ministerios de Obras Públicas, de Hacienda, de Medio Ambiente y CES. Durante los años 2019 y 2020, pasamos por una exhaustiva revisión de la metodología de cuantificación por parte de la consultora francesa Vigeo Eiris en cumplimiento de los estándares de Climate Bonds Initiative (CBI). Todo esto permitió que en la última emisión de Bonos Verdes de Chile en 2021, la reducción de CO2 en la edificación llevada adelante por DA MOP aportara con 38% de los aproximadamente US$ 4.250 millones.

Desde CES hemos continuado colaborando anualmente con la DA MOP para reportar las reducciones de emisiones de sus proyectos, las que se incrementan año a año al aumentar la cantidad de proyectos certificados. En 2023 (periodo hasta 2022) informamos una reducción acumulada de los edificios certificados hasta ese año de 11.059 tCO2eq/año, y durante este 2024 (periodo 2023) reportamos 985 tCO2eq/año adicionales por los nuevos edificios certificados, lo que, sin duda, servirá de base para una futura emisión de bonos verdes.

Todo esto ha significado un importante impulso para CES, ya que otras instituciones se han sumado al uso de la certificación, permitiéndoles la cuantificación de reducción de emisiones asociadas a sus proyectos, entre las que podemos destacar al Ministerio de Obras Públicas con sus Direcciones de Arquitectura y Aeropuertos, Ministerio de Salud (y todos los Servicios de Salud involucrados), Ministerio de Educación, Instituto Nacional del Deporte (IND), Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y el reciente trabajo que hemos comenzado con la Dirección General de Concesiones MOP.

Cómo CES, seguiremos trabajando en visibilizar los beneficios de incorporar sustentabilidad en la edificación, evaluada y cuantificada.