Waldo Bustamante: Desafíos de la construcción sustentable para las nuevas generaciones
El ganador del Premio Profesional Destacado CES 2025 advierte que la brecha entre la evidencia científica y el diálogo entre actores del sector es hoy el mayor obstáculo para avanzar hacia ciudades más resilientes.

Para Waldo Bustamante, ingeniero civil mecánico y director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), el Premio Profesional Destacado CES 2025 fue una sorpresa absoluta. Al reflexionar sobre su labor, enfatiza que su motivación siempre ha sido aportar desde la academia a la creación de políticas públicas que mejoren el bienestar de las personas y generen ciudades resilientes ante el cambio climático.
“Nunca imaginé que recibiría este premio. De hecho, uno dedica sus esfuerzos a contribuir al desarrollo de políticas públicas en beneficio de las personas, sin esperar reconocimientos de este tipo”, explica el profesional y agrega que desde su quehacer en la academia, como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile, “cuando uno realiza su trabajo, lo hace poniendo todas sus capacidades para lograr los mejores resultados”.
El desafío de la colaboración multiactor
Bustamante sostiene que el desarrollo sustentable en Chile depende de cómo se articulan la industria, el Estado, la academia y los colegios profesionales. Sin embargo, identifica que la principal barrera para una colaboración más fluida es la dificultad para integrar la base científica en la toma de decisiones.
Según el académico, “en este proceso, el mayor obstáculo es el no poder transmitir y convencer a las contrapartes en cuestiones básicas que la evidencia científica nos aporta”, y, a su juicio, esta brecha informativa “dificulta el diálogo y retrasa innecesariamente la convergencia en acuerdos para avanzar”.
Evolución de los estándares térmicos en Chile
Con una trayectoria que se remonta a las primeras discusiones de reglamentación térmica en 1991, Waldo Bustamante ha sido testigo y protagonista de la evolución normativa del país. El experto destaca hitos clave en este camino:
- Año 2000: Incorporación de exigencias para cielos de viviendas.
- Año 2007: Establecimiento de estándares para muros, ventanas y pisos ventilados.
- Noviembre 2025: Incremento de requisitos en la envolvente, incluyendo pisos sobre terreno y criterios de hermeticidad al aire.
Bustamante subraya que, por primera vez, se suman de forma relevante las edificaciones de salud y educación a estas exigencias, lo que representa un avance significativo para edificios de alta ocupación. No obstante, advierte que aún falta transitar hacia un “modelo prestacional” que evalúe el desempeño global del edificio y no solo sus componentes aislados.
El horizonte de la energía neta cero
Respecto a la posibilidad de alcanzar viviendas de energía neta cero en el territorio nacional, el director de Cedeus es categórico: es técnicamente viable desde el norte grande hasta Punta Arenas. Para lograrlo, propone una combinación de tres pilares:
- Uso de envolventes térmicas de alto estándar.
- Aplicación de criterios arquitectónicos de diseño pasivo.
- Integración de sistemas de generación fotovoltaica y solar térmica.
Aunque reconoce que el costo de ciertas tecnologías —como vidriados avanzados— es hoy una brecha, espera que estos valores disminuyan con el tiempo, tal como ocurrió con el doble vidriado hermético (DVH).
Hacia una visión sistémica: Edificio, barrio y ciudad
De cara al futuro, Bustamante insta a la Certificación Edificio Sustentable (CES) a seguir privilegiando el diseño arquitectónico pasivo como base fundamental antes de recurrir a sistemas activos. Asimismo, ve en CES un actor clave para la creación de un futuro código de edificación sustentable en Chile.
Finalmente, el destacado profesional hace un llamado a las nuevas generaciones a no mirar el edificio como una pieza aislada: “Edificación, barrio y ciudad conforman un solo sistema inseparable”, explica. En su visión, los nuevos profesionales deben formarse con una mirada interdisciplinaria para construir entornos que garanticen confort térmico, eficiencia energética e inclusión social.
“Solo así será posible formar profesionales capaces de comprender la complejidad urbana y de aportar a la construcción de ciudades más justas, sostenibles y humanas”, remata.
Fernanda Soto: La mirada tras los 71 proyectos que lideran la sustentabilidad en Chile
Reconocida como la asesora con mayor número de proyectos en los diez años de CES, la profesional destaca cómo el estándar nacional ha transformado escuelas y jardines infantiles en espacios de alta productividad y salud.

Con 71 proyectos asesorados a su haber, Fernanda Soto se ha consolidado como una figura fundamental en el ecosistema de la construcción sustentable en Chile. Especialista en edificios de uso público, particularmente en el ámbito educativo y de salud en la zona sur del país, Soto fue reconocida recientemente por liderar la mayor cantidad de procesos en la primera década de la Certificación Edificio Sustentable (CES).
Para la profesional, el éxito de sus proyectos —muchos de los cuales han alcanzado niveles de “Sobresaliente”— no es una meta individual, sino el resultado de una sincronía técnica. “Para mí, los premios significan directamente trabajo en equipo, y eso se logra con mucha coordinación y esfuerzo de todos”, afirma, subrayando que la certificación es, ante todo, una forma de visibilizar cómo el diseño consciente impacta directamente en la vida de las personas.
Más allá de los números: El confort como motor
Uno de los puntos en los que Soto hace mayor hincapié es en la necesidad de desmitificar el concepto de eficiencia energética. Según la asesora, comúnmente se piensa que la sustentabilidad solo aborda temas de energía o temperatura, pero la realidad de la certificación es mucho más profunda.
- Bienestar invisible: La profesional destaca que la CES introduce variables de confort no asociadas al consumo energético, como la iluminación natural, el acceso visual al exterior y el acondicionamiento acústico.
- Productividad y salud: Estos parámetros, asegura, mejoran sustancialmente los lugares de trabajo, lo que se traduce directamente en una mayor productividad y rendimiento laboral.
El desafío de las escuelas públicas y jardines infantiles
Gran parte de la labor de Soto se ha centrado en establecimientos educativos que operan con recursos limitados. En este contexto, la estrategia de diseño debe ser tan inteligente como sencilla para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
“Es importante incluir en el diseño variables que permitan mayor confort sin depender de sistemas activos”, explica Soto. Su enfoque busca asegurar factores permanentes, como una iluminación natural óptima, que no solo mejora el desarrollo educativo de los niños, sino que permite que las aulas se utilicen en su totalidad al eliminar el deslumbramiento y aumentar la uniformidad del espacio. Además, este diseño pasivo reduce la necesidad de iluminación artificial durante el día, optimizando los escasos recursos de operación de los edificios públicos.
Un mensaje a las nuevas generaciones
Como referente del sector, Fernanda Soto hace un llamado a los nuevos arquitectos y constructores a asumir la responsabilidad ética que conlleva el diseño. “Cada decisión de diseño genera un impacto, y es responsabilidad de quien diseña comprender si es positivo o no”.
Para la asesora, el futuro de la profesión radica en la capacidad de integrar desde el origen variables térmicas y de calidad ambiental. Su recomendación para quienes se integran al sector es clara:
- Enfoque global: Los proyectos no deben ser solo estéticos o funcionales, sino lugares donde el usuario se sienta confortable.
- Coherencia en el diseño: Lograr que las metas de sustentabilidad convivan con el concepto inicial del proyecto es la vía para validar las decisiones arquitectónicas y generar espacios que realmente contribuyan al bienestar social.
“No se requiere ser experto en este tema para entender cuándo y por qué nos sentimos bien en los lugares”, concluye Soto, invitando a los futuros profesionales a participar activamente en este cambio cultural que ya cumple diez años transformando el estándar de la edificación en Chile.
Nueva versión 1.2 de CES actualiza sus estándares térmicos
Por Hernán Madrid, jefe de CES

Desde la Certificación Edificio Sustentable (CES) hemos dado un paso adelante con la elaboración de nuestra versión 1.2. Este cambio no es una decisión aislada; responde a la necesidad de armonizar nuestra herramienta con la actualización de la reglamentación térmica de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).
La relevancia de este ajuste es clara: la nueva ordenanza ahora incluye requisitos específicos para edificios de uso salud y educación. Considerando que estos sectores representan más del 60% de los proyectos que registramos anualmente en nuestro sistema, era imperativo actuar en total sincronía con la ley vigente.
Fechas clave para la actualización
- Publicación del manual 1.2 oficial en la página web: enero de 2026.
- Habilitación en plataforma: enero de 2026.
- Periodo de transición: Los primeros seis meses de 2026 (enero a junio), los registros de proyectos podrán realizarse en la plataforma, tanto en las versiones 1.1 o 1.2.
- Desde julio de 2026 todos los registros deberán efectuarse en la versión 1.2.
Los cinco pilares de la versión 1.2
Desde CES, hemos definido cinco puntos críticos que resumen esta transición desde la versión 1.1:
- Envolvente térmica: incrementamos las exigencias en parámetros como la transmitancia térmica en muros y ventanas, además del factor solar modificado. Estos valores nos sirven para el cumplimiento del requerimiento obligatorio y para definir el edificio de referencia en nuestras simulaciones.
- Evaluación de condensación: a diferencia de lo que hacíamos hasta la v1.1, donde solo evaluábamos la condensación superficial en salas de clases, ahora añadimos el cálculo de condensación intersticial. Además, extendemos esta exigencia a recintos perimetrales en edificios de uso salud.
- Infiltraciones de aire: establecemos la obligatoriedad de realizar ensayos de hermeticidad en terreno para recintos específicos, siguiendo los criterios de la ordenanza. El requerimiento voluntario fue reformulado metodológicamente para alinearse con este nuevo estándar.
- Ventilación interior: si bien la ordenanza incorporó este ítem, en CES ya cubríamos estos estándares, por lo que mantendremos los requerimientos de la versión anterior sin cambios.
- Zonificación térmica: abandonamos la antigua zonificación climática para adoptar la zonificación térmica, la misma que también usa la Calificación Energética de Viviendas (CEV). Esto nos permite unificar los criterios de agrupación geográfica a nivel nacional para establecer los requisitos de diseño.
Hacia la descarbonización total
Más allá de los ajustes normativos, es importante destacar que en la versión 1.2 profundizamos en la sostenibilidad de largo plazo. Hemos incorporado formalmente el concepto de “huella de carbono incorporada en la construcción del edificio, que aborda materiales y proceso constructivo”.
Este es, en mi opinión, “el mayor concepto” incorporado. Es un camino que iniciamos con la versión de aeropuertos y que ahora extendemos. Además, esto se refuerza por nuestro trabajo conjunto con la Cámara Chilena de la Construcción, la CDT y EBP para el desarrollo de una calculadora de huella de carbono para la construcción.
Nuestro objetivo siempre ha sido que los edificios certificados no solo sean eficientes durante su uso, sino también desde su origen y procesos constructivos. Con esta actualización, no solo nos adaptamos a la ley, sino que nos anticipamos a los desafíos climáticos globales.
Resultados que consolidan: 10 años transformando la edificación sustentable
Con más de 650 proyectos en su historial y ahorros equivalentes al consumo de 25.000 viviendas, CES reconoció a sus actores clave y presentó una nueva versión, diseñada para mejorar el confort y la eficiencia en proyectos habitacionales.

La Certificación Edificio Sustentable (CES) cerró oficialmente las celebraciones de su primera década de existencia en una ceremonia que no solo sirvió para repasar los logros alcanzados desde su génesis en 2012, sino también para delinear la hoja de ruta de los próximos años. Durante el encuentro, se destacó el éxito de un modelo que ha logrado certificar o iniciar procesos en 652 proyectos, abarcando desde pequeños jardines infantiles hasta grandes hospitales y aeropuertos.
Ricardo Fernández, presidente de CES, reflexionó sobre este periodo señalando que “la sustentabilidad no es solamente técnica o ambiental, es un proceso cultural”. Según Fernández, el sistema ha logrado instalar una nueva forma de entender el desarrollo en Chile, donde “lo sustentable ya no es la excepción, sino la expectativa de todos nosotros”.
Un balance de ahorro y compromiso social
El jefe de CES, Hernán Madrid, presentó las cifras actualizadas a 2025, que demuestran el impacto medible de los edificios certificados en el entorno y la economía nacional:
- Ahorro energético: Los proyectos certificados han ahorrado más de 75 millones de kWh al año, lo que equivale al consumo anual de 25.000 viviendas.
- Impacto presupuestario: Esta eficiencia representa una reducción de costos de aproximadamente 2.200 millones de pesos anuales en energía.
- Reducción de emisiones: Se ha evitado la emisión de 38.000 toneladas de CO2 equivalente por año, valoradas socialmente en 2,7 millones de dólares.
Reconocimiento a los pilares de la certificación
La ceremonia incluyó un espacio para distinguir a los profesionales y empresas que han liderado la implementación del estándar durante estos diez años:
- Fernanda Soto (Asesora con más proyectos): Fue reconocida por su labor en 71 proyectos, principalmente en la zona sur. Al recibir el premio, Soto destacó que “hoy en día, independiente de que un proyecto sea CES o no sea CES, el CES es un referente, porque se nombra en todo estudio de eficiencia energética”.
- Arquitectos Crisosto Smith Ltda.: Con 39 proyectos integrados al sistema, Andrés Crisosto valoró la madurez del modelo: “Es una labor que hemos ido incorporando después de 10 años como algo muy natural y muy fluido, aunque al principio nos costó”.
- 88 Limitada (Entidad evaluadora): Esta oficina ha realizado 251 evaluaciones. Su representante, Mauricio Ramírez, enfatizó la conexión territorial de la herramienta, que “nos ha permitido conocer todo nuestro país… desde el pleno desierto de Atacama viendo edificios hasta la Tierra del Fuego”.
El salto al sector habitacional: CES Inmobiliario
Como principal hito futuro, se anunció oficialmente CES Inmobiliario, una versión del sistema adaptada a la realidad nacional para proyectos residenciales y mixtos privados. Esta herramienta busca responder a la necesidad de llevar el confort y la eficiencia energética directamente a los hogares de las personas.
- Calibración y pilotos: El estándar se está ajustando mediante la evaluación de tres proyectos concretos ubicados en Valparaíso, Santiago y Puerto Varas.
- Disponibilidad: Se espera que la versión final del servicio esté operativa en marzo, posicionándose como una alternativa técnica robusta frente a sellos extranjeros.
- Financiamiento verde: CES está trabajando con BancoEstado para que estos estándares sirvan como base para calibrar créditos de construcción con mejores tasas para proyectos sustentables.
Sobre este lanzamiento, Ricardo Fernández concluyó que “CES Inmobiliario es una herramienta pensada para proyectos residenciales que buscan incorporar estándares de sustentabilidad medibles, confiables y adaptables a la realidad nacional”. El anhelo final de la institución es convertir este modelo chileno en un producto de exportación que permita a profesionales nacionales prestar servicios en países como Perú y Argentina.
Certificación de vanguardia en la Antártica, edificios patrimoniales y escuelas
En su décimo aniversario, CES se consolida como el estándar que lleva la sustentabilidad a los límites. Desde el primer proyecto en la Antártica (Rodolfo Marsh Martin) hasta la reutilización patrimonial del Archivo de Valparaíso y la masiva rehabilitación con geotermia en infraestructura educativa, estos proyectos son la prueba del salto cualitativo de la construcción chilena.

Durante la última década, la Certificación Edificio Sustentable (CES) ha dejado una profunda huella al evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile. Lo que comenzó como un proceso de certificación fue evolucionando e incorporando elementos claves como la innovación, haciendo de cada proyecto certificado un nuevo referente para lograr construcciones más amigables tanto con el medio ambiente como con los usuarios.
A continuación, presentamos una selección de proyectos que representan hitos en la adopción de criterios de sustentabilidad en Chile, abarcando desde infraestructura crítica en zonas extremas, pasando por la rehabilitación patrimonial y desembocando en la modernización de la infraestructura pública existente.
Innovación metodológica y geográfica: Foco en aeropuertos y zonas extremas
El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Aeropuertos (DAP), ha marcado la pauta en la innovación metodológica de CES, impulsando la creación de la nueva versión CES Aeropuertos, que añade categorías esenciales de vanguardia como emisiones y economía circular. Los siguientes proyectos son punta de lanza de esta transformación:
| Proyecto | Antecedentes destacados en innovación |
| Anteproyecto Aeródromo Teniente Rodolfo Marsh Martin | Este proyecto no solo es el primer piloto para evaluar la versión CES Aeropuertos y el primer proyecto en la Antártica en iniciar el proceso de certificación, sino que su diseño sustentable opera bajo el objetivo de alcanzar un desempeño Net Zero Energy. Destacan la envolvente térmica optimizada para condiciones extremas y la integración de aerogeneradores para la generación de energía eólica, lo que permite una reducción del 100% en el consumo de energía eléctrica. |
| Terminal de Pasajeros Aeródromo Teniente Julio Gallardo | Esta obra fue diseñada con un enfoque Net Zero y altos estándares de sostenibilidad desde la prefactibilidad. Sus innovaciones incluyen estrategias bioclimáticas (diseño pasivo), generación de energías renovables, una envolvente térmica de alto rendimiento y equipos de climatización con recuperación de calor. Además, utiliza artefactos sanitarios de bajo consumo hídrico y paisajismo con especies autóctonas. |
| Teleférico de Iquique | Su relevancia radica en llevar la sustentabilidad a la tipología de transporte masivo con tecnología limpia. El proyecto se enfoca en la reducción de emisiones y beneficios ambientales, el fomento de la intermodalidad y la accesibilidad universal (incluyendo bicicletas y sillas de ruedas), y la regeneración del espacio público en torno a las estaciones. Se incorporó la certificación sustentable (CES) en su desarrollo con el potencial de avanzar hacia la certificación de infraestructura. |
| PDI Puerto Varas | El cuartel cuenta con Certificación CES definitiva desde 2023. Sus estrategias se centraron en el confort interior (control de temperatura y calidad del aire), iluminación natural y vista al exterior. Además de la eficiencia en el uso de agua, se destacó el logro de un impacto positivo en la comunidad, un valor intangible impulsado por la innovación pública. La propuesta de la Reposición del Cuartel, consideró la conservación del edificio histórico principal (casa Heim-Minte) y un nuevo edificio a través de un volumen conector, respetando el entorno en cuanto a la materialidad y escala del edificio. Se logró recuperar en el interior el piso de madera, escaleras, puerta de acceso principal, pilares y tejuelas como revestimiento exterior, combinándolo con materiales nuevos, porque debieron necesariamente reemplazar los materiales que estaban en mal estado por el paso del tiempo. Asimismo, rescataron dos árboles centenarios: un alerce y una conífera, plantados desde la construcción original de la casa Heim -Minte (1800´s). |
| Pilotos de Edificios Existentes (Escuelas Ministerio de Energía) | El mayor desafío fue intervenir la infraestructura sin interrumpir la vida escolar. Las innovaciones integrales incluyen la mejora de la envolvente térmica con aislamiento de alto desempeño, control solar y ventilación pasiva optimizada. La innovación más significativa es la implementación de un sistema de calefacción geotérmico, que aprovecha la energía constante del subsuelo para climatizar con consumo energético muy reducido y operación estable. CES valida el impacto cuantificando la reducción real en demanda de calefacción 5 y verificando la calidad ambiental interior (confort térmico, niveles de CO2 y ventilación). |
Innovación y regeneración: Foco en patrimonio y economía circular
Estos casos resaltan la rehabilitación del parque construido bajo criterios de sustentabilidad y economía circular, demostrando que la edificación existente puede y debe ser eficiente:
| Proyecto | Antecedentes destacados en innovación |
| Archivo Patrimonial Valparaíso (Ex Palacio Subercaseaux) | Destacado por su modelo de “Rescate patrimonial con mirada de futuro”. La certificación CES es clave para lograr bajas demandas energéticas y bajos consumos hídricos. Demostró la capacidad de proveer condiciones de control de viabilidad muy ajustadas (temperatura y humedad) para la conservación de archivos, un desafío técnico en envolventes patrimoniales. |
| CECREA Castro (Ballena) | Un caso ejemplar de reutilización adaptativa y reactivación urbana. Sus características innovadoras incluyen instalaciones sanitarias de bajo consumo y paisajismo eficiente con bajo requerimiento de riego para ahorro hídrico. Además, logró un ahorro importante en consumo de energía para climatización e iluminación artificial, potenciando su ya reconocido excelente rendimiento térmico. |
| Aduanas Talcahuano | Proyecto de renovación de infraestructura pública que logró reciclar dos edificios existentes (un edificio de oficina y un gran galpón). Sus estrategias de diseño pasivo se basaron en el aprovechamiento máximo de la iluminación natural (con patios interiores) y un sistema de celosías para control solar en la fachada norte. Esto resultó en una reducción superior al 41% en el consumo de energía y una disminución del uso de agua potable superior al 70%. Fue ganador del segundo lugar de la categoría Edificio Certificado en el Premio CES 2024. |
| Museo Regional de Ñuble | Rehabilitación de galpones patrimoniales con el desafío de lograr una envolvente térmica eficiente sin comprometer su valor histórico. Las soluciones innovadoras incluyeron la aislación interior de muros y en la cubierta para lograr muy baja transmitancia térmica. Un galpón fue transformado en un invernadero bioclimático con sombreamiento y ventilación natural. El nuevo radier permitió ocultar la distribución de las instalaciones de climatización y ventilación mecánica, asegurando calidad de aire interior para la conservación de colecciones y el confort del visitante |


Lecciones del Instituto Bicentenario José Miguel Carrera para Bravo Izquierdo
El proyecto de San Antonio, construido por Bravo Izquierdo y certificado en 2021, pone en relieve la complejidad de asegurar la cadena de suministro y la importancia de documentar elementos que quedarán ocultos, ofreciendo valiosas lecciones para futuros proyectos de edificación sustentable en el sector público.

El Instituto Bicentenario José Miguel Carrera de San Antonio, un proyecto de la Constructora Bravo Izquierdo, se ha convertido en un valioso caso de estudio sobre la rigurosidad en la implementación de la Certificación Edificio Sustentable (CES). Para compartir las lecciones aprendidas y los desafíos enfrentados, conversamos con Raimundo Bravo, coordinador de Gestión y Sostenibilidad de la constructora.
En esta entrevista, Bravo detalla cómo el proyecto abordó la complejidad de la certificación. Si bien CES es una herramienta nacional de verificación que permite a los mandantes declarar los atributos de sus edificios, su implementación en obra exige un compromiso total con la gestión documental y la coordinación especializada. El cumplimiento de sus requerimientos, desagregados en variables obligatorias y voluntarias, ha demostrado ser un proceso intensivo que garantiza edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental para los usuarios.
Diseño y construcción bajo el estándar CES
Para asegurar el cumplimiento de los requerimientos de la certificación, la constructora implementó una estrategia colaborativa y un control riguroso de la documentación.
“En cuanto al diseño, se contrató a una asesora especializada en CES, quien trabajó de manera colaborativa con nuestra área de Desarrollo de Proyectos”, comenta Raimundo Bravo.
En la etapa de diseño, fue crucial recopilar las fichas técnicas de todos los elementos a evaluar, como artefactos, luminarias, griferías, aislaciones y cristales.
Una vez iniciada la construcción, la coordinación se volvió el pilar central, ya que la CES evalúa diversos parámetros, incluyendo la calidad del ambiente interior (confort térmico, acústico, calidad del aire, iluminación), el uso eficiente de la energía y el agua, y la gestión de residuos.
- Asesoría y coordinación: Contar con una empresa especialista en el tema y realizar reuniones periódicas en obra fue clave.
- Interlocutor único: Fue fundamental definir un único interlocutor válido para la empresa asesora, lo que simplificó la coordinación.
- Plan de trabajo y evidencia: Se estableció un plan de trabajo claro desde el inicio, dada la necesidad de informes detallados y evidencia respaldada en los muchos aspectos que cubre la certificación.
- Gestión documental: Se creó una carpeta virtual para cargar toda la información, la cual era revisada mensualmente por la empresa asesora. Esto evitó la falta de documentación al momento de la certificación.
“Se debía ser riguroso en la recopilación de documentos como fichas técnicas, facturas, órdenes de compra, guías de despacho de proveedores y respaldo de volúmenes y composición de materiales (por ejemplo, acero)”, destaca Bravo.
Además del respaldo documental, la evidencia fotográfica de cada proceso involucrado fue indispensable para la certificación.
El desafío en la gestión de materiales y residuos
CES fomenta la construcción de edificios más eficientes energéticamente y con una mejor calidad ambiental. En este sentido, la gestión de la cadena de suministro y los residuos en obra son partes integrales del proceso.
Uno de los mayores obstáculos para la constructora fue el contexto de la pandemia, que generó la discontinuidad de materiales y retrasos en las entregas. “Conseguir los materiales adecuados y obtener su aprobación tanto por parte de los especialistas como del Ministerio de Obras Públicas fue un proceso complicado”, recuerda Bravo.
Otro desafío importante fue la documentación fotográfica de elementos no visibles una vez terminada la obra, como sellos y aislaciones. Estos detalles constructivos, aunque parezcan menores, pueden ser determinantes para el cumplimiento de los requisitos de certificación, especialmente cuando hay incongruencias entre lo proyectado y lo requerido por CES.
Una gestión compleja
La implementación del programa resultó compleja debido a la gran cantidad de partidas y elementos que exigían documentación de respaldo, informes y una gestión continua. No obstante, se ejecutaron planes esenciales para el cumplimiento del estándar:
- Plan de medidas de control y mitigación: Su cumplimiento en terreno fue esencial para reducir el impacto en el entorno, controlar las emisiones de polvo y asegurar la limpieza del sitio.
- Documentación de medidas: Estas acciones se documentaron a través de listas de chequeo y evidencia fotográfica en informes mensuales.
- Plan de manejo de residuos: Se contrató una empresa de reciclaje y se verificó que los escombros se entregaran en los contenedores adecuados.
- Control de cambios: Cualquier modificación a un elemento ya especificado y aprobado debía contar con la luz verde del especialista (eléctrico, climatización, etc.), y la documentación de cambio se respaldaba con correos, minutas de reunión o fichas de cambios.

“Considero que es muy difícil lograr la certificación sin la ayuda de una empresa especializada que monitoree el proceso continuamente, garantizando que todo se cumpla de acuerdo con los requisitos establecidos”, asevera Bravo.
Lecciones aprendidas y sugerencias para el proceso CES
La Certificación Edificio Sustentable contempla la verificación en terreno y acompañamiento durante la operación para asegurar que el edificio alcance los niveles de calidad ambiental y eficiencia esperados.
Tras la experiencia en la aplicación de CES, la evaluación de Bravo Izquierdo señala que el tiempo es uno de los principales desafíos. “Una vez establecidos los estándares de diseño, la constructora debió ejecutar lo especificado, lo que significó una importante dedicación de tiempo para la elaboración de informes, la recopilación de documentación y el control de los planes de trabajo”, detalla el profesional.
Además de la gestión del tiempo y la documentación, la colaboración activa de los encargados de las distintas áreas fue fundamental para detectar incongruencias y asegurar la correcta ejecución de cada detalle, ya que pequeños errores podrían afectar el puntaje final de la certificación.
En cuanto a sugerencias para mejorar el proceso, Bravo Izquierdo propone:
- Mayor claridad en los procesos de consulta y aprobación.
- Revisión ágil de las incidencias para evitar retrasos innecesarios que impacten en la ejecución de la obra.
En definitiva, la experiencia en el Liceo Bicentenario José Miguel Carrera demuestra que la certificación CES es una herramienta robusta que impulsa a los proyectos a un mayor estándar de sustentabilidad, pero que requiere una planificación, una coordinación y una disciplina documental excepcionales desde el diseño hasta la puesta en marcha.

Despegue sostenible: Los nuevos requerimientos de agua en CES Aeropuertos
Desde sistemas de reciclaje de aguas grises hasta paisajismo xerófilo: la certificación impulsa estrategias innovadoras para la optimización del recurso hídrico, sentando las bases para futuras expansiones.

El estudio de agua realizado para aeropuertos por la Certificación Edificio Sustentable (CES) se traduce en una exhaustiva propuesta que define una estrategia a largo plazo para este sector, con posibilidades de expansión a otras versiones de CES.
“Esta revisión no solo busca mejorar los requerimientos actuales de la v1.1 y adaptarlos al uso aeroportuario, sino que incorpora la experiencia nacional e internacional, una vasta bibliografía y un estudio de normativa para establecer nuevos requisitos de agua para aeropuertos”, comenta la arquitecta de CES Romy Luckeheide.
Nuevos requerimientos que marcan la pauta
Como explica la profesional, “la gran novedad en esta propuesta son los nuevos requerimientos, que amplían significativamente las posibilidades para la captación y reutilización de agua”. Estos elementos definen el camino para una gestión hídrica más resiliente y estratégica, y se estructuran en diversas alternativas:
- Sistemas de captación y reutilización de agua:
- Reutilización de aguas grises o de precipitaciones para uso sanitario: Se promueve el apoyo al consumo de agua sanitaria mediante el reciclaje de aguas grises o la recolección de aguas de precipitaciones. Esto incluye la implementación de sistemas avanzados para el tratamiento y reutilización de aguas, como Filtros de membrana (Ultrafiltración) o Biorreactores de membrana (MBR). El diseño debe garantizar que el agua tratada cumpla con los estándares de calidad.
- Sistemas de riego eficiente con reutilización de aguas grises o precipitaciones.
- Uso de agua reciclada en operaciones aeroportuarias.
- Estrategias para diferentes usos:
- Se reconoce el esfuerzo de proyectos que instalen sistemas de agua sanitarios con planta de tratamiento in situ para permitir la reutilización de aguas grises y negras para fines no potables.
- Se promueve la captura de agua adaptada a la diversidad meteorológica de Chile (sistemas históricos o nuevas tecnologías) para uso sanitario, paisaje u otros.
- Consumo de agua de las torres de refrigeración: Un criterio que busca optimizar el uso del agua en sistemas de refrigeración, controlando los niveles de microorganismos, corrosión y formación de escamas.
- Paisajismo xerófilo: Un enfoque sistemático para promover la conservación del agua en áreas de paisajismo, valorando a los proyectos que logren esta catalogación mediante la selección de especies endémicas o adaptadas.
- Uso de aguas desalinizadas: Se valora la incorporación de plantas desalinizadoras y el uso de agua desalinizada en operaciones aeroportuarias en zonas litorales, con niveles de implementación según el porcentaje utilizado.
Ajustes de enfoque y metodología: Actualizaciones
Las actualizaciones en los requerimientos existentes están enfocadas en la precisión metodológica y la adaptación al contexto aeroportuario:
- Reducción de consumo de agua potable: Se introduce un nuevo concepto de zonas de precipitación, debido a que no en todos los casos coinciden con las zonas climáticas.
- Metodología de reducción de agua potable-sistemas: Se mantiene lo establecido en la versión 1.1, pero se ajustan los usuarios para el contexto aeroportuario. Se definió una nueva jornada de ocupación para los pasajeros, considerándolos con un tiempo de estancia similar a los usuarios transitorios, pero con un comportamiento similar a los de media jornada.
- Requerimiento de paisaje: Se complementa la información con la definición de factores clave como el Coeficiente de paisajismo, el Factor de especie, el Factor de densidad y el Factor de microclima. Esto facilita el cálculo de evapotranspiración para el caso de referencia y el propuesto, y se agregan más tipos de riego y sus eficiencias.
Lo que permanece en la versión 1.1
Finalmente, se mantiene un requerimiento clave que refuerza la calidad del agua y la infraestructura: la dureza del agua. En este punto se mantiene la exigencia de instalación de sistemas de tratamiento para remoción de la dureza del agua.
“Esta reformulación de los requerimientos de agua para aeropuertos consolida a CES como una herramienta fundamental para la construcción sustentable en Chile, impulsando a la infraestructura aeroportuaria hacia estándares de gestión hídrica de clase mundial”, concluye Romy Luckeheide.
Premio CES 2025: PUC es reconocida como iniciativa privada y consolida su estrategia sustentable
Francisco Palacios, jefe de proyectos de la Dirección de Infraestructura de la PUC, detalla cómo la Certificación Edificio Sustentable (CES) se alinea con la meta de carbono neutralidad 2038 de la institución y el impacto directo en el bienestar de toda la comunidad universitaria.

La Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) ha marcado un hito en su desarrollo de infraestructura al ser reconocida en los Premios CES 2025. La institución fue galardonada en la categoría Iniciativa Privada y, además, su Edificio Aulas Pataguas obtuvo un destacado segundo lugar en la categoría Edificio Certificado.
Estos reconocimientos, que se otorgan a proyectos con altos estándares de sustentabilidad y eficiencia energética a través del sistema de Certificación Edificio Sustentable (CES), constituyen un espaldarazo a la estrategia de la PUC. Francisco Palacios, jefe de proyectos en la Subdirección de Planificación y Proyectos de la Dirección de Infraestructura de la UC subraya la importancia de este logro. “Sin duda, son reconocimientos relevantes y marcan un hito en el desarrollo de una infraestructura más sustentable en nuestra institución”, destaca.
Según Palacios, estos premios “dan cuenta de una consolidación de los procesos y del mejoramiento continuo de nuestros estándares”. La universidad comenzó a incorporar gradualmente criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en sus proyectos alrededor de 2010. Hoy, cerca del 25% de sus edificaciones han sido construidas o remodeladas bajo estas consideraciones.
La inversión en confort y desempeño
Lograr una distinción como la obtenida por el edificio Aulas Pataguas, que implica un nivel de certificación de “Sobresaliente”, exige una inversión inicial adicional. Sin embargo, para las autoridades universitarias, este costo se justifica más allá del ahorro operacional futuro.
La justificación principal de la certificación CES radica en “contar con mejores espacios para alumnos y comunidad UC en general, para que puedan desarrollar plenamente sus actividades académicas y administrativas”, afirma Palacios.
El costo extra asociado al mejoramiento del estándar y la certificación es visto como una inversión que vale la pena. Esto se debe a que la mejora en las condiciones ambientales interiores —como la temperatura, calidad del aire, iluminación y acústica— tiene un “impacto directo en la concentración, desempeño académico y bienestar general de las personas”. En un espacio de aprendizaje, a diferencia de un edificio corporativo, la mejora en el confort y las condiciones ambientales es el objetivo primordial.
El impacto medido en la comunidad
Una pregunta clave es cómo una institución académica mide el impacto directo de la Certificación CES en el rendimiento y bienestar de sus usuarios. La UC aborda esta medición a través de una encuesta de satisfacción de estudiantes realizada en el marco del proceso de Acreditación Institucional.
Esta encuesta se lleva a cabo sistemáticamente cada año desde 2013 y evalúa diversos aspectos de la vida universitaria, incluyendo:
- Calidad de la formación y planes de estudio.
- Nivel de conocimiento de profesores y sus metodologías de enseñanza.
- Actividades extraprogramáticas.
- Nivel de satisfacción general con la universidad.
- Infraestructura, desglosada por tipos de espacio (salas de clase, laboratorios, bibliotecas, instalaciones deportivas, casinos, etc.).
De esta forma, la universidad obtiene feedback directo sobre el confort y la funcionalidad de sus espacios. “El objetivo principal es mejorar el confort de las personas y condiciones ambientales de los espacios, lo cual se ha visto reflejado en la encuesta de satisfacción de estudiantes”, señala Palacios.
Aporte estratégico a la carbono neutralidad 2038
La UC tiene una ambiciosa meta de alcanzar la carbono neutralidad en 2038. La Certificación CES es un aporte estratégico fundamental a este objetivo, ya que la estrategia de carbono neutralidad de la universidad es un eje de desarrollo institucional que aborda integralmente múltiples temas, entre los que se cuentan:
- Energía,
- transporte,
- residuos,
- construcción,
- agua,
- biodiversidad y
- formación, investigación, cultura y comunicación.
Al contar con edificios certificados CES, la UC está aportando a varios de estos aspectos en forma simultánea, más allá de la eficiencia energética. Palacios destaca que esta estrategia también ha fomentado un entorno de colaboración transversal que integra estos temas en todos los estamentos de la universidad.
A largo plazo, esta colaboración genera un cambio cultural en torno a la eficiencia energética y la sustentabilidad. En el caso específico de la infraestructura, Palacios resalta que adoptar CES “ha logrado consolidar la eficiencia energética y la sustentabilidad como temas relevantes en el desarrollo de proyectos, logrando influir en todos los aspectos y proyectos de especialidades necesarios para concretar nuevas edificaciones”.
Ventajas del estándar nacional CES
La UC optó por priorizar el estándar nacional CES frente a certificaciones internacionales. Esta elección responde a dos ventajas principales que ofrece el sistema chileno:
- Adaptación local: La Certificación Edificio Sustentable (CES) es un estándar desarrollado en Chile, lo que significa que ya está adaptada a la realidad y normativas locales vigentes. Esto simplifica significativamente la elaboración de estudios, el desarrollo de diseños y la implementación de los proyectos.
- Enfoque en objetivos clave: La certificación CES se alinea perfectamente con los objetivos iniciales de la UC. “En su momento optamos por avanzar con la certificación CES porque está enfocada principalmente en la eficiencia energética y en lograr mejores estándares de confort térmico y ambiental, que es justamente lo que estábamos buscando”, explica Palacios.
Estos son los requerimientos de la nueva RT que serán obligatorios en CES
Por Hernán Madrid, jefe de CES

A fines de noviembre entra en vigor la actualización de la Reglamentación Térmica, artículo 4.1.10 de la de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, lo que implica importantes cambios en la construcción.
Evidentemente, el foco principal de la actualización es viviendas, no obstante, también se incorporan requisitos para edificios de uso para educación, salud y hoteles. Muchos de los proyectos en los que ya se ha convertido en un estándar incorporar CES, como jardines infantiles, escuelas, colegios, liceos y edificios de educación superior en el caso de uso educación; y centros médicos, CESFAM, hospitales y clínicas, para uso salud, estarán sujetos a estos cambios.
Si consideramos los 151 proyectos registrados en 2024 y lo que va del 2025, el 65% de ellos tendrán estos nuevos requerimientos obligatorios (73 en educación y 25 en salud), lo que es una cifra muy relevante de los edificios que certificamos con CES.
Considerando esto, en colaboración del Comité Técnico Actualización CES, a cuyos integrantes agradecemos enormemente, hemos actualizado nuestro modelo técnico dando origen a la versión CES Edificios Uso Público v1.2. Los cambios más importantes se pueden resumir en los siguientes puntos:
- Cambio a la zonificación térmica: La estructura de cumplimiento de los requerimientos se cambia a esta zonificación. Para la evaluación de energía y confort térmico se sigue utilizando el clima del lugar.
- Requerimientos para envolvente térmica mínimos: La versión CES v1.1 ya incorporaba requisitos en el mismo orden de magnitud de lo que establece la actualización de la OGUC a los proyectos, ahora solo se realiza un ajuste fino de los valores.
- Condensación: Se amplía el requerimiento para salud y educación incluyendo la evaluación de condensación intersticial. CES v1.1 solo incluía evaluación de condensación superficial para salas de clases.
- Requerimientos de infiltración de aire: Este es el cambio más significativo, ya que se incorpora como requerimiento obligatorio, para salud y educación, la ejecución de ensayos con blower door, en línea con los requisitos de la nueva RT de la OGUC. Este punto, adicionalmente, abre la necesidad de contar con un registro transitorio para profesionales y/o instituciones que realicen el ensayo, hasta que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo cuente con el registro oficial.
Adicionalmente, con la oportunidad que nos entrega la actualización del modelo técnico, hemos incorporados dos puntos más en sintonía con los avances de la industria:
- Huella de carbono incorporada: A partir de los estudios para CES Aeropuertos se desarrolló un requerimiento para medición de carbono incorporado (módulos A1 a A3), que se incorporará como voluntario en CES Edificios Uso Público v1.2.
- Sincronía con la taxonomía desarrollada por el Ministerio de Hacienda: Se adecua el lenguaje y nombre de algunos requerimientos, en línea con el desarrollo de la taxonomía.
Todos estos cambios serán publicados en CES v1.2 durante diciembre, por lo que viene una importante periodo de puesta en común de la actualización de la herramienta. ¡Los invitamos a estar atentos a nuestros canales de difusión!























































