Escuela Olegario Morales


Datos del proyecto

  • Mandante: Ilustre Muncipalidad de Paillaco
  • Arquitecto: Crisosto Smith Arquitectos Ltda.
  • Unidad técnica:DA MOP Regíon de Los Ríos
  • Asesor: José Espinoza
  • Entidad Evaluadora: IDIEM
  • Región: Los Ríos
  • Comuna: Paillaco
  • Versión de certificación: Pv1 – Certificación Edificio Sustentable Edificios de Uso Público Versión 1

Ultimo logro

  • Nivel obtenido: Precertificado
  • Fecha de logro obtenido: 2 oct. 2018
  • Puntaje obtenido: 55.5
  • Asesor precertificación: José Espinoza
  • Entidad evaluadora precertificación: IDIEM

Se realiza en Chile el I Foro Internacional Innovación para el Desarrollo de la Construcción Sustentable

Noticia 3
La actividad es organizada por el Chile Green Building Council y la Corporación de Desarrollo Tecnológico.

Noticia 3El Chile Green Building Council (Chile GBC) junto a la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) llevarán a cabo el jueves 11 de octubre el I Foro Internacional Innovación para el Desarrollo de la Construcción Sustentable.

La actividad tiene por objetivo promover estrategias y visiones innovadoras al servicio de la productividad en la industria de la construcción, principalmente aquellas que tienen relación con la generación de espacios confortables que tengan como foco garantizar el bienestar y la salud de las personas como eje central de la sustentabilidad en todo tipo de edificaciones.

Entre los participantes del foro se encuentran, el jefe de la División Técnica de Estudio y Fomento Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y representante de la cartera en el Comité Directivo CES, Erwin Navarrete, quien dará a conocer la Estrategia Nacional de Construcción Sustentable y las iniciativas públicas que se están llevando desde el Minvu para el mejoramiento de la habitabilidad.

El evento también contará con la presencia de speakers internacionales, como Juanita Álvarez, del World Green Building Council Regional, quien presentará la charla “Better Places for People: Programa global de incentivo a la oferta y demanda de edificios saludables”, y Whitney Austin Gray, PhD, Vice President, Business Development de Delos®, quien presentará el keynote: “WELL® Building Standard: Mejorando la salud humana y el bienestar en edificios y comunidades en todo el mundo”.

Para finalizar la actividad, se efectuará un foro de discusión en el participará Hernán Madrid, jefe de CES, junto a representantes de CIPYCS, CDT, CTeC, SCS MINVU, entre otros.

El I Foro Internacional Innovación para el Desarrollo de la Construcción Sustentable, cuenta con el patrocinio de Certificación Edificio Sustentable y se llevará a cabo el jueves 11 de octubre, a partir de las 08:30 horas, en el auditorio de la Cámara Chilena de la Construcción (Av. Apoquindo 6750, piso -1, Las Condes).

Para más información sobre el programa e inscripciones puede visitar el siguiente link: http://bit.ly/2Qflata

Edificio Corporativo Acanto ingresa a sistema de certificación CES en modalidad piloto

Noticia 2
El proyecto será evaluado por Ecosustenta y fue asesorado en eficiencia energética por Arquiambiente.

Noticia 2El Edificio Corporativo Acanto ingresó formalmente durante septiembre al proceso de Certificación Edificio Sustentable en modo piloto, con el objetivo de acreditar sus características de sustentabilidad y estrategias de eficiencia energética bajo la metodología nacional.

Ludwig Quiroz, gerente general de Acanto, señala que entre las características de sustentabilidad que destacan en el edificio está el hecho de que fue diseñado mediante un software que modela el comportamiento del clima durante los 365 días del año y las 24 horas del día. Lo anterior permite optimizar los requerimientos energéticos desde el diseño (aprovechamiento en invierno de la luz solar y evitar la radiación en verano).

Agrega que el sistema de aislación utilizado consideró muros con material aislante de gran espesor, específicamente poliuretano entre el muro, y la cubierta externa del edificio (Alucobond) y ventanales de doble vidriado.

En términos de climatización, el sistema utilizado fue del tipo cielo radiativo, que usa agua caliente o fría, reemplazando los sistemas de aire acondicionado tradicional que generan zonas de calor o frío extremos, lo que permite producir una sensación térmica adecuada en todo el edificio. “El sistema de ventilación, que es independiente al de clima, permite la renovación constante de aire mediante inyección forzada, evitando la recirculación de gérmenes de los sistemas de clima tradicional”, señala Quiroz.

Destaca también que el edificio no cuenta con cortinas interiores y solo se utilizan celosías exteriores móviles, de acuerdo con la estación del año. Los muebles interiores, sillas y escritorios son de alta durabilidad, evitando así el reemplazo continuo de materiales lo que impacta al medio ambiente.

Ludwig Quiroz explica las razones por las que decidieron incluir estas estrategias en el edificio: “son dos fundamentalmente, la primera es mejorar la productividad de la empresa con instalaciones que brindarán un confort superior, y la segunda es reducir al mínimo las actividades de mantención del edificio para no distraer a la compañía de su quehacer central”.

De la inclusión de la Certificación Edificio Sustentable, el gerente general de Acanto sostiene que “si bien el edificio fue diseñado basándose casi en su totalidad según el sistema PassivHaus, finalmente nos decidimos por CES pues cubría aspectos más allá de los constructivos y de eficiencia energética, tales como la protección del medio ambiente y otros beneficios que contribuyen de manera más amplia al entorno, la comunidad y al país, en general”.

El Edificio Corporativo Acanto S.A. -ubicado en Ñuñoa- es un proyecto arquitectónico de Arquiambiente, empresa que también actuó como asesor de eficiencia energética, mientras que su entidad evaluadora será Ecosustenta, siendo este su proyecto piloto.

Ricardo Fernández asume presidencia de Comité Directivo CES

Noticia 1 f
El representante del Instituto de la Construcción, que reemplaza a Margarita Cordaro, se ha convertido en el tercer presidente de CES.

Noticia 1 fSeguir colaborando e incentivando el ámbito privado, así como que la certificación se haga extensiva a todo uso de edificios, están entre los planes más inmediatos de Ricardo Fernández, quien se ha convertido en el tercer presidente del Comité Directivo de Certificación Edificio Sustentable (CES), y en el primer ingeniero en asumir el cargo.

En representación del Instituto de la Construcción, para Fernández es un orgullo asumir esta tarea, porque “desde que se creó CES, entre el Colegio de Arquitectos, la Cámara Chilena de la Construcción, el Instituto de la Construcción y el Ministerio de Obras Públicas se ha conformado un grupo de profesionales de muy buen nivel que ha apoyado esta iniciativa y la ha mejorado”.

En ese sentido, el nuevo presidente de CES hace un guiño a los anteriores profesionales que asumieron las mismas labores: el primer presidente CES Norman Goijberg, de la CChC, y Margarita Cordaro, del MOP, que representan “un excelente nivel profesional”.

Fernández, ingeniero civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, también es gerente Técnico y de Innovación en la Compañía Industrial El Volcán, por lo que su labor también estará enfocada en incentivar más al sector privado.

¿En qué sentido el sector privado puede subirse al carro de la construcción sustentable?
Yo siempre he dicho que la Certificación Edificio Sustentable en una obra bien diseñada y con un buen proyecto es absolutamente aplicable para reconocer las buenas prácticas de diseño y arquitectura. Hoy en el ámbito privado, y en todo orden de cosas, uno está de acuerdo en que las cosas deben demostrarse, y para demostrar que las cosas están bien hechas se tienen que verificar por un tercero, y eso es la certificación.

Hemos trabajado durante los últimos años muy apoyados por el MOP y ha habido un gran desarrollo en ese ámbito, por lo que esperamos que en todo edificio que se construye con fondos públicos, sea obligatorio tener certificación. En tanto, en el ámbito privado deberíamos voluntariamente avanzar en que todas las edificaciones tengan una certificación y lo que buscamos acá es posicionar a CES como la certificación de Chile, que sea reconocida como marca y permita que la gente atribuya un valor, que cuando un usuario vaya a comprar una oficina o vaya a ver cualquier edificio de uso público, el hecho de tener un sello de certificación CES entregue valor para que ese usuario o futuro comprador reconozca los atributos, sobre todo en la operación del edificio.

Y creo que debemos trabajar en mostrar las bondades, ligado al ámbito privado donde uno busca mucho la productividad, y la productividad de los usuarios depende mucho las condiciones de confort y de operación del edificio. A eso es a lo que tenemos que apuntar, tenemos que mostrar los beneficios de estas edificaciones.

¿Le falta ver al sector privado la demostración de los beneficios?
Yo creo que no se ha entendido la diferencia entre certificaciones, reglamentaciones y también esta es una certificación que es muy reciente, a diferencia de otras como LEED u otras que llevan décadas en funcionamiento. Aquí tenemos que pensar que es una certificación que recién en la práctica lleva cuatro años, por lo tanto, creemos que estamos mostrando los primeros pasos y hay una curva de aprendizaje y conocimiento, en la que hemos venido desarrollando una masa crítica de asesores y entidades evaluadoras, que hoy ya existe, lo que nos permite aumentar la cantidad de volumen de los edificios certificados.

Certificación del Work Center de Volcán

Compañía Industrial El Volcán realizó la inscripción en CES de su Work Center ubicado en Las Condes Design, para probar cómo la certificación se puede ir extendiendo a distintos tipos de uso de edificios.

“Nosotros tenemos una experiencia muy grata que fue la incorporación de CES Hospitales y hoy hay grandes hospitales, como el de Curicó o Quillota-Petorca que están en proceso de certificación, y hemos tenido muy buena respuesta a la adaptación de CES para Hospitales, lo que tardó del orden de un año”, comenta Ricardo Fernández.

A raíz de esta adaptación, el nuevo presidente de CES ve que “en el sector del retail hay una gran oportunidad, porque los centros o edificios comerciales son grandes consumidores de energía, pero hay que adaptar la certificación a sus particularidades, como el tema de las vitrinas o cómo tienen que iluminar los productos en exhibición. Por ello hicimos este aporte, de manera que se viera qué atributos deben ser modificados para incluir este sector de edificios”.

¿Cómo se plantea esta presidencia de dos años?
Lo primero es trabajar en equipo. Aquí hay un equipo directivo conformado por dos representantes de cada una de las cuatro instituciones, a las cuales se han sumado el Ministerio de la Vivienda y el Ministerio de Energía como socios activos, por lo tanto espero que en estos años nos consolidemos ya con pantalones largos y podamos hacer los estudios demostrando los beneficios. Hoy tenemos una serie de edificios ya certificados y construidos y lo que queremos ahora es medirlos para demostrar los beneficios en cuanto a su operación y que en los costos de inversión, las diferencias son mínimas en relación con un edificio no certificado. En cambio, los beneficios son altamente rentables y eso es lo que queremos demostrar, junto con lograr que el 100% de los edificios que tengan fondos públicos sean obligatoriamente certificados y desarrollar el ámbito privado en este esquema voluntario.

CES Y LA NUEVA ERA DE LA SOSTENIBILIDAD

Por Carlos Bascou, miembro del Comité Directivo CES en representación de la Cámara Chilena de la Construcción

En mayo recién pasado se llevó a cabo en Seúl, Corea del Sur, la Asamblea General de CICA (Confederación Internacional de Constructores Asociados), donde líderes de las distintas federaciones, empresas, países y miembros de todo el mundo se reunieron para revisar temáticas relevantes del sector construcción a nivel mundial y sus profundos impactos en el desarrollo futuro de los países y calidad de vida de las personas.

Bajo este escenario se llevó a cabo el Seminario “Construcción 4.0 and beyond”, el que contó con interesantes exposiciones del Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte de Corea, el Instituto de Investigación de Economía y Construcción de Corea, la empresa Doosan y su transformación digital, y Jean Louis Marchand, presidente del Grupo de Trabajo de CICA “Construcción 4.0”.
Aristas relacionadas a Construcción 4.0 como son: productividad, calidad, coordinación entre stakeholders, sustentabilidad, financiamiento de la innovación, reclutamiento y capacitación dimensión social, confluyen hacia el concepto de “Society 5.0” que es donde se conecta el objetivo de resolver los problemas sociales en armonía con la naturaleza y con el cumplimiento los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

La Sociedad 5.0 no es algo que está por venir, sino algo para co-crear y donde los países desarrollados de oriente como Corea del Sur y Japón, están trabajando colaborativamente para avanzar hacia el desarrollo global sostenible.
Tanto en la asamblea como en el seminario se pudo apreciar y compartir la importancia que el mundo le está dando a la transformación digital y la sostenibilidad, con los importantes beneficios que el sector construcción puede traer a las personas, lo que viene a revolucionar de manera decisiva nuestro sector y confirma que cada país debe emprender las reformas estructurales necesarias con sentido de urgencia.

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En línea con lo anterior, el haber llevado a cabo la asamblea de CICA en Corea permitió a todos los participantes observar cómo este país ha iniciado un plan de gobierno en colaboración con instituciones, personas y el sector privado que incluye el desarrollo de smart cities como una necesidad del desarrollo y evolución social, tanto en la actual ciudad como en sectores nuevos. Como parte de la estrategia de gobierno para transformar las ciudades, se abordan aspectos de movilidad, salud y diseño urbano con un fuerte énfasis en las personas y en mejorar su calidad de vida.
El objetivo es crear una sociedad donde cualquier persona o sector pueda crear valor en cualquier momento, en cualquier lugar, en seguridad y en armonía con la naturaleza, y sin las limitaciones que existen actualmente.
Es aquí donde herramientas como los sistemas locales de certificación de cada país -como la Certificación Edificio Sustentable (CES) en el caso de Chile- juegan un rol fundamental, pues su implementación por cuenta de todos los actores, ampliación y integración a todo el parque construido y por construir, incluidas viviendas e incluso ciudades, permitirá avanzar hacia evaluaciones, mediciones y certificaciones, dando cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

LA IMPORTANCIA DEL CONVENIO SUSCRITO ENTRE EL IC, MOP Y MINISTERIO DE ENERGÍA

Por Ricardo Fernández, presidente Comité Directivo CES y director IC en representación de los Socios Activos.

La reciente firma del Convenio entre el Instituto de la Construcción, Ministerio de Obras Públicas y Ministerio de Energía, nos demuestra la importancia y beneficios de las alianzas público-privadas y las políticas de Estado.

El Instituto de la Construcción está constituido por más de 20 socios, que representan el mundo académico, colegios profesionales, asociaciones gremiales, industrias, grandes mandantes y también son socios la Cámara Chilena de Construcción y los Ministerios de Obras Públicas y de Vivienda.

El Comité Directivo de Certificación Edificio Sustentable fue constituido por miembros del Ministerio de Obras Públicas, Colegio de Arquitectos, Cámara Chilena de la Construcción y el Instituto de la Construcción. Hoy se han incorporado en la calidad de Socios Activos el Ministerio de Vivienda y el Ministerio de Energía.
Lo anterior refleja nuestro mundo globalizado, donde hay temas que son transversales en distintas áreas de interés.
Con el aporte realizado por el Ministerio de Energía se entregan recursos al CES para la ampliación del alcance y mejora del modelo técnico realizado a la fecha para la certificación, de manera de evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios en Chile y así fomentar su uso en distintos tipos de edificaciones.
Los objetivos específicos son:

  • Validar archivos de clima de acuerdo a la información obtenida por la plataforma Explorador Solar.
  • Desarrollar la ampliación de alcance CES.
  • Desarrollar metodología para monitoreo de edificios certificados.
  • Desarrollar etiquetado energético para edificios no residenciales.
  • Colaborar para la generación de base de datos y línea base para huella de carbono, para todo el ciclo de vida del edificio.
  • Desarrollar los lineamientos nacionales de una certificación Net Zero para incorporar en CES.
  • Realizar planes de difusión y capacitación de las iniciativas desarrolladas.

La realización de estos siete objetivos específicos permitirá tener la base para contar con un modelo de certificación, control y mejoramiento de condiciones ambientales de los edificios de primer nivel o -podríamos decir- de clase mundial.

La confluencia de distintas instituciones y especialistas es fundamental para tener proyectos consensuados técnicamente y que no dupliquemos esfuerzos, optimizando los recursos invertidos. Estos programas se han trabajado por muchos años y es importante que respondan a una política de Estado, apoyada permanentemente por el mundo privado.
Al final del proyecto tendremos un robusto modelo de certificación, que incluso podremos difundir en otros países, permitiendo desarrollar especialistas asesores, consultores y un sistema de gestión para la certificación.

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Hoy la Certificación CES es aplicada a edificios de uso público y con una versión específica para hospitales; mientras que con el nuevo convenio se podrá abarcar todo tipo de edificios e incorporar datos importantes como los relacionados a huella de carbono y el consumo neto cero en edificaciones.

TRABAJO MANCOMUNADO PARA UN DESAFÍO PAÍS

Por Yoselin Rozas, jefa de la Unidad de Edificación y Ciudades del Ministerio de Energía

Chile tiene importantes desafíos relacionados con el uso sostenible de la energía en todos los sectores, que permitan apoyar el cumplimiento de los compromisos país en cambio climático.

En el ámbito de las edificaciones es muy importante incorporar -tanto en el diseño de nuevas edificaciones como en el mejoramiento de las existentes- criterios de eficiencia energética y energías renovables que permitan mejorar las condiciones de confort ambiental al interior de estas, junto con disminuir los consumos de energía y las emisiones contaminantes que impactan a las ciudades.
En la Ruta Energética 2018-2022 se establecen como compromisos en la definición de estándares “Net Zero Energy” en infraestructura residencial y uso público y los procesos de certificación de estos estándares.

Por ello, la materialización del convenio tripartito que provee recursos y lineamientos desde el Ministerio de Energía, con el Ministerio de Obras Públicas como contraparte técnica y el Instituto de la Construcción como ejecutor a través de CES, es un importante avance. Para el desarrollo del convenio, las expectativas del Ministerio de Energía son:

  • Contar con la versión CES para edificios existentes.
  • Poner a disposición de los proyectistas herramientas que apoyen el diseño de propuestas con uso sostenible de la energía.
  • Contar con una primera propuesta de etiquetado energético de edificaciones no residenciales que pueda hacer sinergia con CES.
  • Contar con la definición de Net Zero Energy Building para Chile y establecer cómo se integra al proceso de certificación.
  • Realizar el monitoreo de edificios certificados CES para mostrar su comportamiento en etapa de operación.
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Todas estas acciones nos permitirán avanzar en elevar los estándares de sustentabilidad y expandir los alcances de la herramienta, favoreciendo el uso sostenible de la energía en las edificaciones del país

VIVIENDAS Y EDIFICIOS DE CALIDAD CERTIFICADA

Por Paola Molina, arquitecta representante del Colegio de Arquitectos en el Comité Directivo CES.

Para concluir el ciclo de columnas relacionadas con el viaje que una delegación de profesionales chilenos realizó a Japón, como parte del convenio de colaboración entre la JICA y el Ministerio de Energía para conocer sobre las políticas públicas en construcción sustentable, eficiencia energética y certificaciones, la arquitecta Paola Molina, presidenta del Comité de Sustentabilidad y Energía del Colegio de Arquitectos de Chile e integrante del Comité Directivo CES, aborda el proceso de industrialización y la calidad de las edificaciones.

Los japoneses han logrado desarrollar un mercado de construcción industrializada que permite incorporar estándares de eficiencia energética con control de calidad, y que posibilita la reducción de residuos desde el diseño, desarrollando acabadas soluciones constructivas, terminaciones y mobiliarios de cocina y baño. Se logran módulos que dan una gran flexibilidad e identidad a las unidades de vivienda según los gustos y presupuesto de cada cliente.

Es importante destacar que las viviendas y edificios japoneses en las líneas de prefabricación vienen diseñados para una alta durabilidad: los garantizan por 60 años teniendo certeza de que durarán un siglo.

El tiempo de entrega de una vivienda cuyo balance es cero energía demora 40 días, desde la firma del contrato hasta la entrega del inmueble emplazado en el terreno del cliente, con llave en mano.

Con este ejemplo, como país tenemos el desafío de avanzar en la industrialización y prefabricación de viviendas de alto estándar de calidad del ambiente interior, constructivo, de eficiencia energética y que aporten a mitigar el cambio climático. Es el camino que tenemos para lograr recintos con calidad certificada a un costo asequible.

Para esto debemos desarrollar incentivos para la industria: otorgar al mercado información oficial de soluciones constructivas que permitan lograr altos estándares, establecer mecanismos de financiamiento para los clientes asociados a seguros e implementar exigencias y fiscalizaciones de cumplimiento de estándares, con el fin de dar seguridad a la banca.

Ejemplos de incentivos

En Japón se ha levantado y desglosado información detallada respecto de consumos, lo que permite generar estímulos para maximizar sus alcances. Por ejemplo, la Ley de Ahorro de Energía establece exigencias de estándares a los mayores consumidores (edificios de más de 2.000 m2), que deben presentar resultado de certificación energética 21 días antes del inicio de obra; si no cumplen, no se les otorga el permiso de edificación. En tanto, la ley establece un tiempo de evaluación menor a catorce días: si demora más, se puede comenzar la obra sin este permiso.

También se revisa, por parte del municipio, el desempeño del edificio una vez terminado; si no cumple, no se da permiso para ser usado y hay involucradas penalidades económicas. Tan solo el año pasado obtuvieron 3.000 solicitudes de evaluación.

En tanto, los edificios entre 2.000 y 300 m2 solo tienen la obligación de informar resultados de certificación, con el objetivo de visibilizar el esfuerzo de mejora de rendimiento de ahorro energético y no para cumplir estándares.

Además, han creado una serie de incentivos temporales, entre los que se cuentan el programa Top Runner en viviendas. En general, las especificaciones por parte de las inmobiliarias eran de bajo estándar de eficiencia energética, por lo que se creó esta instancia para mejorarlas. Está dirigido a inmobiliarias que venden más de 150 casas al año (número definido calculando tener un alcance del 50% de las inmobiliarias).

Las inmobiliarias deben presentar un plan de proyección de mejora de eficiencia energética en el diseño y construcción de sus viviendas para lograr alcanzar los estándares. Cada año se revisa su cumplimiento y las que no lo alcanzan pasan a una lista que se publica en la web del ministerio correspondiente, en tanto se destaca a las que sí lo logran.

Este estímulo se aplicó desde el 2009 y logró abarcar un 92% del mercado.

También se otorgan incentivos a los edificios existentes, que deben cumplir con los mismos parámetros que los nuevos. Y si se va a realizar una remodelación a gran escala, tienen la obligación de cumplir con el estándar para obtener permiso por parte del municipio.

En tanto, existen subsidios para construir con eficiencia energética a tasas preferenciales, considerando también las energías renovables; herramientas para diagnóstico de eficiencia energética; subsidios para industrial y promoción de desarrollo de tecnologías innovadoras.

Es importante destacar que el estándar que tienen no lo han ido mejorando, sino que fue bien hecho desde un comienzo: partió siendo voluntario y después, según el alcance de la certificación, el tamaño de la construcción y el tramo, se fue volviendo obligatorio.

Si miramos estos ejemplos y el desafío para Chile, sin duda es importante comenzar por desglosar y ampliar el levantamiento de información respecto del consumo de energía de las edificaciones -de distinto uso- para tener mayor claridad de dónde se generan más impactos para definir estímulos.

Es necesario además:

  • Fomentar incentivos de mercado y de mejora continua para las empresas a través del cumplimiento de sus propios planes de desempeño energético, como el programa Top Runner.
  • Fortalecer las políticas de incentivo de mercado y subsidios hacia la eficiencia energética y el uso de energías renovables. Una vez consolidados estos objetivos, pueden empezar a decrecer.
  • Redirigir incentivos existentes como bonos, subsidios y franquicias tributarias, enfocados en mejoras en eficiencia energética en edificaciones y artefactos.
  • Impulsar la creación de créditos a tasa preferencial para renovaciones energéticas de edificaciones y nuevas construcciones.
  • Y, finalmente, habiendo fijado a nivel nacional el objetivo de edificaciones cero energías, crear incentivos para edificación con ZEH y ZEB.

Japón se ha fijado al año 2030 hacer obligatorio ZEB para todos los edificios no residenciales nuevos, y que el promedio de residenciales nuevos sea así. Hoy, ya existen entre 20 a 30 edificios ZEB en Japón; por lo que, sin duda, lo lograrán.

El mensaje final es que hay que tener visión de futuro: debemos establecer en nuestra planificación a largo plazo la importancia de contar con emplazamientos ZEB y ZEH. Haciendo las cosas bien, de manera organizada y optimizando los procesos con miras al desarrollo y avance de nuestro país, se puede lograr todo lo anterior: basta con que los actores de cada instancia en la cadena de desarrollo de la construcción sostenible y del estrato político de las diferentes áreas que se comprenden, tengan esta visión y agenda de desarrollo futuro conjunto organizado y tiempo.

ACCIONES CONCRETAS PARA UNA EDIFICACIÓN DE CALIDAD

Por Paola Molina, arquitecta representante del Colegio de Arquitectos en el Comité Directivo CES.

Continuando con el ciclo de columnas relacionadas con el viaje que una delegación de profesionales chilenos realizó a Japón, como parte del convenio de colaboración entre la JICA y el Ministerio de Energía para conocer sobre las políticas públicas en construcción sustentable, eficiencia energética y certificaciones, la arquitecta Paola Molina, presidenta del Comité de Sustentabilidad y Energía del Colegio de Arquitectos de Chile e integrante del Comité Directivo CES, aborda el enfoque, estándares e innovación de las edificaciones.



En Japón existe una conciencia colectiva de la importancia de la calidad de la vivienda para prevenir enfermedades como un estándar mínimo de confort ambiental exigido en sus regulaciones como base, desde antes de pensar en edificaciones cero energías.

En ese país se estableció como meta nacional el diseño y construcción de edificaciones cero energía y trabajan para lograrlo, en conjunto, el sector público y el privado, de manera que se utilicen de forma eficiente los recursos disponibles en base a la certificación de eficiencia ambiental CASBEE y la certificación de eficiencia energética BELS.

Para optimizar el proceso que permita lograr edificaciones cero energías, han desarrollado una estructura clara y sinérgica donde los sistemas de certificación -tanto ambiental como de eficiencia energética- están unificados tanto para edificios residenciales como no residenciales, facilitando la aplicación de mejoras, incentivos y fiscalizaciones. Además, desarrollan un permanente perfeccionamiento de las herramientas de evaluación, que se revisan cada seis meses.

También han ejecutado una planificación y programación gradual de las regulaciones para cumplir la meta: primero, en un plazo definido, establecen los estándares voluntarios; después desarrollan incentivos de todo tipo y una vez que logran más del 50% de las construcciones aplicando los estándares, establecen metas y plazos claros para su obligatoriedad.

El Estado invierte en instituciones públicas y con incentivos en las privadas para generar investigación, desarrollo e innovación con miras a edificaciones cero energías. En tanto, los resultados que se van obteniendo los entregan al mercado en canales abiertos y establecidos para su pronta aplicación.

Además, tienen un Centro de Estadísticas el cual recibe información de las compañías de suministro de energía con desglose de consumos, lo que les permite ejecutar estándares e incentivos certeros de acuerdo con su desarrollo y cultura.

Han invertido en desarrollo tecnológico, lo que permite disponer de equipos de alto desempeño en eficiencia energética, generando también tecnologías de información para monitoreo y gestión inteligente de la energía al interior de las edificaciones.

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Desafíos para Chile

Para comenzar, debemos lograr la obligatoriedad de estándares en edificaciones residenciales y no residenciales exigidos, que consideren lograr un adecuado confort ambiental interior para asegurar salubridad al interior de las viviendas y recintos de trabajo.

También es necesario unificar las unidades de consumo de energía en viviendas y edificios, expresándolas en energía primaria, para tener una unidad de medida, comparación y planificación.

Debemos avanzar con el etiquetado energético de edificaciones no residenciales (el de viviendas ya existe).

También es fundamental educar y fomentar estos objetivos a través de campañas comunicacionales masivas, considerando las singularidades de cada región. Formar una conciencia frente al cambio climático y las acciones que cada edificio, vivienda o persona pueden desarrollar para aportar a su mitigación en la gestión de la energía y las emisiones de CO2.

Después de ello debemos ordenar la estructura de desarrollo. De esta forma, no se duplicarían costos de operación y de ejecución, por lo que integrar en una estructura los etiquetados energéticos y certificaciones ambientales, incorporando indicadores de cambio climático existentes a la fecha, sería un buen comienzo.

A futuro es importante incorporar en la ley de eficiencia energética plazos -aunque sean largos- para lograr edificios energía cero (ZEB) y viviendas de energía cero (ZEH). Al fijarlo como objetivo país, todos los actores van alineándose y aportando con su desarrollo y experiencia para lograrlo, optimizando tiempo y recursos. Para ello se debe comenzar por definir el estándar para Chile de ZEB y ZEH.

Finalmente, es un desafío pendiente que se incorporen las nuevas tecnologías de información para monitoreo y gestión inteligente de la energía al interior de las edificaciones.

HACIA UNA MIRADA GLOBAL, LA EXPERIENCIA EN JAPÓN

Por Paola Molina, arquitecta representante del Colegio de Arquitectos en el Comité Directivo CES.

* Como parte del convenio de colaboración entre la JICA y el Ministerio de Energía, se desarrolló entre el 29 de octubre y el 09 de noviembre un programa de capacitación en Japón, con el fin de conocer sobre las políticas públicas en construcción sustentable, eficiencia energética y certificaciones.

Participó una delegación compuesta por diez representantes de ocho instituciones públicas y privadas, entre ellas la arquitecta Paola Molina, presidenta del Comité de Sustentabilidad y Energía del Colegio de Arquitectos de Chile e integrante del Comité Directivo CES, quien realizó una serie de columnas de opinión donde recoge los aspectos más relevantes de esta experiencia.

En esta primera entrega, se refiere a las principales lecciones y desafíos que plantea a Chile el ejemplo de Japón, particularmente en el desarrollo de políticas públicas.

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A través de la transferencia de conocimiento recibido, tuvimos la oportunidad de compenetrarnos en la gestación de las políticas públicas, incentivos y desarrollo del área de eficiencia energética en la construcción en Japón, además de un baño de su extraordinaria cultura, siendo esta última el contexto óptimo para que lo anterior se haya logrado concretar.

La experiencia recibida por quienes viajamos a la isla, sin duda será aquilatada y marcará un precedente y rumbo en nuestras carreras profesionales, y lo que desde ahí podamos irradiar a las instituciones de nuestro país que deben liderar estos procesos.

Para empezar, los compromisos ambientales y energéticos suscritos a nivel internacional por Japón impulsan la aplicación de políticas conjuntas nacionales, con una mirada país de largo y mediano plazo. Van más allá de soluciones a problemas puntuales o acciones aisladas.

Para dimensionarlo, puedo comentar que existen variados tipos de subsidios e incentivos, tanto para nueva construcción como para edificios existentes, sin distinción del nivel de ingreso familiar. Esto, porque se tiene la claridad de que es el país completo el que debe cumplir con los compromisos adquiridos: si el enfoque se pone solo en los sectores más vulnerables o públicos, se dejará de lado un porcentaje importante de las edificaciones que, sin la posibilidad de mejorar sus estándares, no permitirá que el país sea capaz de cumplir, mientras que también se ralentizará la masificación de la tecnología necesaria a precios asequibles, poniendo en riesgo su alcance.

El alcance de las políticas también es local: durante el viaje tuvimos la oportunidad de visitar el Gobierno Metropolitano de Tokio, que está trabajando con estándares y plazos para el desarrollo y establecimiento de cero emisiones, cero basura y la formación de un equipo público-privado de difusión con miras a lograr una ciudad sustentable para los Juegos Olímpicos que se realizarán en 2020.

Los estándares que se ha establecido el Municipio están basados en los estándares ambientales y de eficiencia energética de Japón pero, en muchos casos, aumentan la exigencia para lograr sus metas trazadas.

Esta mirada permite reflexionar sobre la necesidad de avanzar en las políticas de gestión de residuos considerando todo el ciclo de vida de la edificaciones; incorporar la mirada de ciudades en la reducción de GEI desarrollando planes locales de eficiencia energética con exigencias mayores al estándar; atender la mitigación de islas de calor; conservar la biodiversidad y fortalecer la creación de más áreas verdes de calidad dentro de la ciudad; incorporar en las ciudades la energía distrital de alta eficiencia basada en fuentes de energía renovable; levantar y registrar información a través de monitorización y, por último, difundir los planes a través de equipos organizados dentro de cada comuna.

Queda planteado el desafío para Chile, donde si bien hay municipios que han tomado la delantera y se encuentran trabajando en el desarrollo de planes de incentivo de producción de energías renovables, uso de bicicletas, reciclaje y otras iniciativas, aún faltan los planes con metas y objetivos claros para lograr comunas sustentables, reduciendo al máximo el CO2 y el consumo de energía comunal.

Columna interior 1

Finalmente, un punto que no puede dejar de abordarse es ejemplo de la resiliencia frente a las catástrofes provocadas por eventos naturales, donde Chile y Japón compartimos un escenario asemejable. 

Es importante comentar que en Japón planifican sus construcciones en base a la prevención y no a la reacción, porque el costo de esto último es muy alto. De esta forma, generan un análisis acucioso de tendencias, cambios en la sociedad, efectos de los desastres naturales, etc., integrando estrategias desde etapas tempranas en el desarrollo y planificación de la ciudad y sus edificaciones. 

Hay mucho que decir sobre este enfoque y el desafío para Chile es avanzar en ciudades con alto estándar de prevención, preparación y resiliencia frente a eventos que, por las características de nuestro territorio, no dejarán de ocurrir.